domingo, 13 de enero de 2019

PALABRA RECIBIDA VERBO ENERO 2019

Palabra dada a AbrahamdeArim por E. Mérida en Iglesia Verbo de Huehuetenango Ciudad.
Domingo 13 de Enero de 2019
"Yo te he dado mucho Entendimiento dentro de tí, te he dado mucha Sabiduria , entendimiento y revelación de mí Palabra. No  te quedes con ella. Habla y comparte, abre tu boca---"

FOTOS JARDÍN ZONA 7 HUEHUETENANGO

 FOTOS DEL ADORNO JARDINIZADO CAMINO ZONA 7 DE LA CIUDAD DE HUEHUETEN
  13 de Enero de 2019
Fotos por AbrahamdeArim


























jueves, 3 de enero de 2019

ARCHIVOS LIBROS JASER

 

sábado, 19 de marzo de 2016

ANECDOTARIO DE ABRAHAM LINCOLN..Sara Lincoln



“ABRAHÁN FUE un chico muy juicioso, y yo puedo decir de él lo que acaso apenas podría decir una madre entre mil: nunca me dijo una palabra dura ni me lanzó una mirada rencorosa, ni rehusó hacer nada de cuanto le mandé. Era diligente para el estudio, leía cuanto libro encontraba. Si algún pasaje le llamaba la atención, lo escribía sobre alguna tabla si no tenía papel a mano. Cuando conseguía papel, lo copiaba, lo leía y lo releía.
— SARA LINCOLN, en declaración hecha aWILLIAM HERNDON

SE METÍA un libro debajo de la camisa, se llenaba los bolsillos de los pantalones con tortas de maíz y se iba a arar o a rastrillar. A mediodía se sentaba bajo un árbol a leer y a almorzar. Cuando llegaba a casa por la noche, recostaba una silla contra la chimenea, engarzaba los pies en el travesaño y se agachaba a leer
Tía Sarita le ponía una vela sobre la repisa y muchas veces Abrahán tomaba su cena allí mismo, comiendo todo cuanto ella le servía sin dejar de leer. Entraban los vecinos, se quedaban mirándolo sin que él se diera cuenta siquiera, y volvían a salir haciéndose cruces.
--DENIS HANKS

sábado, 22 de octubre de 2016

FRANCISCO LON-IMPERIO DE CHINA con ELOISA HERRERA MERIDA Huehuetenango -1905

26 DE OCTUBRE DE 1905
BODA DE
FRANCISCO LON ZUAN
30 años de edad
DE LAN SAY, CANTON
IMPERIO DE LA CHINA
Hijo de JOSE LON y de MARIA ZUAN
Abuelos paternos JUAN SON y MARIA CHON
Abuelos maternos  LEON ZUAN y JUANA FAC
Con
ELOISA  HERRERA MERIDA
De la Estancia, Huehuetenango
18 años de edad
Hija de GREGORIO HERRERA y de DELFINA MERIDA
Abuelos paternos MARIANO HERRERA y JUSTA MERIDA
Abuelos maternos VICENTE MERIDA  Y JUANA VILLATORO
HUEHUETENANGO
Guatemala

"El infrascrito Secretario  del Juzgado de Primera Instancia, Setiembre, veintiseis de mil novecientos cinco.-
-----------------por tanto este Juzgado ---------y el dictamen de los expertos  Licdo. Don Alejandro Montalvo y Don Arturo Reynoso , declara que Don Francisco Lon tiene a la fecha treinta años según el leal saber y entender de los referidos.-----

JEFATURA POLITICA,  Huehuetenango , veinticinco de Octubre de mil novecientos cinco
Estando practicadas las diligencias que se requieren para la celebracion del matrimonio pretendido, señálase el día de mañana--------  

jueves, 8 de febrero de 2018

"QUIEN ME DIESE...SUZANNE Y LOS MATASANOS-Huehuetenango

 "QUIEN ME DIERA..."
Por AbrahamdeArim
Basado en un hecho real

Un día de cierto año, llegó una señora  a casa de Alberto a hacerle  una tarea de limpieza. La señora  le entregó a nuestro amigo una bolsa conteniendo tres frutas de las llamadas "Matasanos" Parece ser ser que esta fruta de matasano no fue bien aceptada por los españoles cuando llegaron a las tierras de América .Igualmente nuestros bisabuelos y abuelos lo sembraban más como  para marcar los linderos de sus terrenos que por degustar de las frutos. Las frutas maduras caían solas por su peso y se pudrían en el suelo. Tanto animales y aves domesticos como salvajes es probable que las comiesen  al píe del árbol.
Albert, que así le llamaban sus amigos, recibió sin  entusiamo la bolsa con los tres matasanos ya maduros, agradeció a la señora por llevarselos y los colocó sobre una mesa, decidiendo que probaría uno al mediodía.
En ese momento, 10.00 de la mañana- llegó a su mente el rostro de Suzanne, su bella amiga y  recordó que en una plática anterior ella le había comentado que en alguna oportunidad siendo niña había probado la fruta de matasanos en la finca situada en Huehuetenango , propiedad de su abuelito Helmuth. Un alemán de la vieja escuela.. Suzanne del Cielo y Mar, era una bellísima joven  de cabellos castaños dorados, piel blanca, alta,ojos de color azul celeste y una figura escultural
Alberto se dijo a sí mismo;
_Quizás estas frutas le apetezcan a Suzanne. Se la llevaré.Espero que le agraden._
 Al llegar a casa de Suzanne y preguntar por ella, un familiar le dijó que ella había salido a hacer un mandado. Albert le entregó la bolsa con las frutas de matasanos, rogando que entregase la bolsa a Suzann.
Previamente Albert, que tenía un alma soñadora y de poeta, días antes había leído en la Sagrada Escritura de la Bilbia, el pasaje siguiente; "Y David dijo con vehemencia: ¡Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!." 2 Sam. 23.15 Pensando en este verso y su gran significado Alberto tomó papel y pluma y lo escribió en una hoja de p
apel que adjuntó a las frutas.
Después de la entrega, el buen Alberto regresó  a su casa y esperó
A las 7.30  o quizás a las 8.00 de la noche, Albert  tocó la puerta de la casa de Suzanne. Ella misma abrío, invitandole a pasar. Radiante la mirada de sus ojos claros y la faz muy bella.
Susann tenía preparada una cena muy exquisita, pan y chocolate caliente. y seguidamente platicaron.
Ella le dijo que ese día a eso de las 10.00 horas de la mañana, había venido a su mente el deseo de comer un matasano. Por lo mismo había salido a dar una vuelta a preguntar a unas tiendas de cmetibles a buscar dicha fruta. Buscar un matasano en las tiendas es como dice el conocido dicho, como buscar una aguja en un pajar. Ella regresó desanimada a su casa. Sin embargo como buena cristiana que se comunicaba constantemente con Dios, elevÓ una sencilla oracion delante del Padre Eterno y le pidió que si fuera posible le concediese encontrar  la mencionada fruta de algun forma, porque para Dios nada es imposible.
Sin lugar a dudas Dios le concedió su petición, y al regresar a su casa encontró la bolsa en la mesa del comedor.  Al ver que adentro había tres matasanos maduros con su color amarillento, sintió alegría, y algo más aún  al leer la pequeña nota adjunta que decía: Suzanne, comparto contigo el siguiente verso:
 "Y David dijo con vehemencia: ¡Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!." 2 Sam. 23.15

Espero mi amada Suzann que te agraden estos matasanos-

Quien piensa en tí todo el día

 Albert
Suzann preguntó  a su amado, como había hecho  para "adivinarle" el pensamiento. Él le respondió que solamente había acudido a su mente y corazón que deseaba regalarle los matasanos.
Susann y alberto se tomaron de las manos y se abrazaron. Alberto buscó la mirada de su bella Suzanne y se deleitó en los hermosos ojos azul celeste de su princesa. luego aspiro profundamente el aroma que exhalaba los cabellos rubios de Suzanne del Cielo y Mar  para recibir un beso dulce y muy exquisito de los labios de Suzanne del Cielo. Y así abrazado a la escultural figura de Suzanne le dijo:
"Susann, mi bella Susann, mi amada princesa...eres tan bella...tan noble..tan especial"
Matasanos, vosotros que nunca estareís en las estantanterías junto a las uvas, melocotones, higos, dátiles y granadas. Que habeís sido menospreciados y despreciados hasta el cansancio,llegasteis directo al corazón de mi princesa amada, a su dulce boca y paladar y por ello recibí en recompensa los más dulces besos de su boca. Por eso os digo, en vosotros se ha venido a cumplir la palabra que dice:
 2:3 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería;
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; 
Porque el Dios de todo saber es Jehová, 
Y a él toca el pesar las acciones.
2:4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, 
Y los débiles se ciñeron de poder. 
2:5 Los saciados se alquilaron por pan, 
Y los hambrientos dejaron de tener hambre; 
Hasta la estéril ha dado a luz siete, 
Y la que tenía muchos hijos languidece. 
2:6 Jehová mata, y él da vida; 
El hace descender al Seol,
y hace subir.
2:7 Jehová empobrece, y él enriquece; 
Abate,
y enaltece
2:8 El levanta del polvo al pobre, 
Y del muladar exalta al menesteroso, 
Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. 

domingo, 10 de julio de 2016

PADRON 1803 DE ESPAÑOLES DE GUEGUETENANGO

Padrón
De Españoles y Ladinos de este Vecindario de GueguetenaNgo
______________________________________________
Españoles
______________________________
Doña Maria Josefa de Aguayo, con tres hijos, viuda de Don Agustin Lopez
Doña Barbara de Mata, viuda de Don Felipe Orellana, con siete hijos, todos sacerdotes, y dos hijas, una casada con Don Agustin Diaz con un hijo, y la otra Niña Anna. 
Don Joaquin  Ydalgo casado con Doña Manuela de Mata, con tres hijos, de oficio labrador, con tierras propias.
Don Joaquin de Molina. casado con Doña Micaela  Villatoro, con tres hijos, de oficio Tejedor
Don Josep Giron, casado con Gertrudis Argueta, con una hija
Joaquin Antonio Rios casado con Paulina Josefa Ocampo , con tres hijos, labrador, en tierras arrendadas.
Ubalda Ocampo y Juana Ocampo
 Don Ygnacio Castañeda , casado con Gregoria Ocampo, con tres hijos, de oficio labrador, y su hato de ganado en tierras arrendadas.

L86  LOPEZ OCAMPO PAULINA

L87  LOPEZ OCAMPO GREGORIA

L88  LOPEZ OCAMPO YBALDA

L89  LOPEZ OCAMPO JUANA

domingo, 11 de diciembre de 2016

BELLA COMO UN HADA, HERMOSA COMO UNA FLOR

Ayer Sábado 10 de Diciembre, a las siete de la noche se celebró el  desfile navideño  en la ciudad de Huehuetenango. - Estando en el parque central estuve parado cerca de dos damas jovenes . Probablemente de más de 25 años. Una de  ellas vestida de pantalon gris y una chaqueta roja. este último color realzaba la blancura de su rostro. de facciones finas en su rostro muy hermoso y de una belleza exquisita.
Bella, bella como un hada. Preciosa como una princesa..SU ROSTRO  DE HERMOSURA COMO  LA DE UN ÁNGEL.Nunca me cansaría de ver ese bello rostro.

viernes, 8 de julio de 2016

BODA - AMADEO CORTINAS YENANDELLAS Barcelona-con MATILDE DE JESUS AGUIRRE LOPEZ-Huehuetenango- 1908

BODA
1908
Don AMADEO  CORTINAS YENANDELLAS --De Barcelona y vecino de Antigua Guatemala
Con
Srita. MATILDE DE JESUS AGUIRRE LOPEZ
Huehuetenango
Guatemala

En Huehuetenango a cuatro de Agosto de mil novecientos ocho, ..."En la ciudad de Huehuetenango a los veintisiete días del mes de Junio de mil novecientos ocho, ...el infrascrito Jefe Político General Don J. Joaquín Mont...estando presente don Amadeo Cortinas Y., mayor de edad, Originario de Barcelona  y vecino de la Antigua Guatemala, de oficio gravador , siendo hijo legitimo de Don Juan Cortinas y Doña Ortencia Yenandellas , teniendo por abuelos en ambas lineas a Don Juan Cortinas y Doña Josefa Serra, Don Jose Yenadellas y Doña María Rivera. La señorita Matilde de Jesús Aguirre , es también soltera, de veintinueve años de edad, de este vecindario, de oficios mujeriles, siendo hija legitima de Don Ezequiel Aguirre  y Doña Juana López, siendo sus abuelos en ambas lineas, por parte paterna, Don Bernardino Aguirre y Doña Simeona Maldonado, y materna a Don Catarino López y Doña Luciana Mauricio...

jueves, 7 de julio de 2016

MARIA EMMA MARGOT THEISEN MUÑOZ- De padre Alemán--1907

MARIA EMMA MARGOT THEISEN MUÑOZ
 16 Febrero 1907
Hija de MAXIMO  THEISEN - De Duisburg, Alemania
  y de EVA MUÑOZ
Padrinos: ISIDRO MUÑOZ y PACA FERNANDEZ
Huehuetenango
Guatemala

Theisen Maria Emma Margot   En dos de Septiembre de mil novecientos siete...una niña nacida el diez y seis de Febrero del presente año, hija legitima de Maximos Thesien y Eva Muñoz, fueron padrinos Isidro Muñóz y Paca Fernández..se le puso por nombre Maria Emma Margot

domingo, 13 de noviembre de 2016

ARMANDO BERNARD PINILLOS- FRANCIA-HUEHUETENANGO 1916

ARMANDO BERNARD PINILLOS
4 AGOSTO1916
HIJO DE DON LUIS BERNARD - DE FRANCIA
 Y DE MARIA PINILLOS- DE HUEHUETENANGO
HUEHUETENAGO
Guatemala

                                  MARIA ANTONIETA RECINOS- MADRE FRANCESA- HUEHUETEN...

En la ciudad de Huehuetenago a siete de Agosto de mil novecientos diez y nueve...y testigos que suscriben compareció don Luis Bernard , mayor de edad, originario de Francia y vecino de esta ciudad, dando parte que el cuatro del corriente nació Armando el cual es hijo natural de María Pinillos y el exponente, mas como no  son unidos unidos por matrimonio civil , desea que su referido hijo  goce de los derechos y privilegios que las leyes conceden a ,los hijos ilegitimos reconocidos. por lo cual reconoce al referido niño como hijo suyo, ..firmo para constancia...

viernes, 18 de noviembre de 2016

SAENZ CABREJAS- ORIGINARIOS DE ESPAÑA- HUEHUETENANGO- 1920

MARIA DE LOS DOLORES SAENZ CABREJAS
7 SEPTIEMBRE 1920
HIJA DE DON MANUEL SAENZ- ESPAÑOL
 Y DE DOÑA PETRA CABREJAS GARCIA DE SAENZ-ESPAÑOLA
HUEHUETENANGO
Guatemala

 Partida No. 365
En la ciudad de Huehuetenango a diez y siete de Septiembre de mil novecientos veinte, compareció don Edmundo Galvez y dijo: que el el catorce a las nueve y media p.m. nació María de los Dolores, hija lejitima de don Manuel Saenz y doña Petra Cabrejas García de Saenz, ladinos, originarios de España, y avecindados en esta ciudad, no firmó el exponente. Damos fe.

jueves, 23 de junio de 2016

UAN PATTON MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS Pags- 58.59-60

 JUAN PATTON
MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS
1824-1907
 BIOGRAFIAS DE GRANDES CRISTIANOS
Orlando Boyer
Tomo 2 
 
Pags- 58.59-60
Luego, cuando Paton había pasado tres años en Tana, una pareja de misioneros que vivía en la isla vecina, Erromanga, fue martirizada bárbaramente a hachazos, en pleno día. Cuando se cumplieron cuatro años de estar viviendo en Tana, el odio de los indígenas de esa isla llegó al máximo. Diversas tribus acordaron matar al "indefenso" misionero y acabar de esa manera con la religión del Dios de amor en toda la isla. Sin embargo, como él mismo se declaraba inmortal hasta acabar su obra en la tierra, eludía, en pleno campo, los innúmeros lanzazos, hachazos y porrazos que le dirigían los indígenas, y así, logró escapar a la isla de Aneitium. Entonces decidió ocuparse en la obra de traducción del resto de los Evangelios a la lengua taniana, mientras esperaba la oportunidad de volver a Tana. Con todo, se sintió dirigido a aceptar un llamado para ir a Australia. En el transcurso de unos meses, animó a las iglesias a que compraran una embarcación de vela para el servicio de los misioneros. También las instó a que contribuyesen liberalmente y que enviasen más misioneros para evangelizar todas las islas.
Acerca de su viaje a Escocia, después de haber pasado algunos años en las Nuevas Hébridas, él escribió: "Fui en tren a Dunfries, y allí encontré transporte para ir a mi querido hogar paterno donde fui acogido con muchas lágrimas. Solamente habían transcurrido cinco cortísimos años desde que yo había salido de ese santuario con mi joven esposa, y ahora, ¡ay de mí! madre e hijo yacían en su tumba en Tana, abrazados, hasta el día de la resurrección... No fue con menos gozo, a pesar de sentirme angustiado, que, pocos días después me encontré con los padres de mi querida y desaparecida esposa."
Antes de partir de Escocia en su nuevo viaje, Paton se casó con la hermana de otro misionero. Llamada por Dios a trabajar entre los naturales de las Nuevas Hébridas, sumergidos en las tinieblas, ella sirvió como fiel compañera de su marido por muchos años.
"Lo último que hice en Escocia fue arrodillarme en el hogar paterno, durante el culto doméstico, mientras mi venerado padre, como sacerdote de cabellos blancos nos encomendaba, una vez más, 'a los cuidados y protección de Dios, Señor de las familias de Israel.' Yo sabía por cierto, cuando nos levantamos después de la oración y nos despedimos unos de otros, que no nos encontraríamos más con ellos antes del día de la resurrección. No obstante, mi padre y mi querida madre nos ofrecieron de nuevo al Señor con corazones alegres, para su servicio entre los salvajes.

 Más tarde mi querido hermano me escribió que la ,espada' que traspasó el alma de mi madre fue demasiado aguda y que después de nuestra partida, ella estuvo por mucho tiempo como muerta en los brazos de mi padre."
De regreso a las islas, Paton fue constreñido por el voto de todos los misioneros a no volver a Tana, sino a iniciar la obra en la vecina isla de Aniwa. De esa manera, tuvo que aprender otra lengua y comenzar todo de nuevo. ¡Al preparar el terreno para la construcción de la casa, Paton llegó a juntar dos cestas de huesos humanos, provenientes de víctimas devoradas por los habitantes de la isla!
 
"Cuando esas pobres criaturas comenzaban a usar un pedacito de tela, o un faldón, era señal exterior de una transformación, a pesar de estar muy lejos de la civilización. Y cuando comenzaban a mirar hacia arriba a orar a Aquel a quien llamaban Tadre, nuestro Padre', mi corazón se derretía en lágrimas de gozo; y sé por cierto que había un Corazón divino en los cielos que estaba regocijándose también."
 
Con todo, igual que en Tana, Paton se consideraba inmortal hasta que completase la obra que le había sido designada por Dios. Innúmeras fueron las veces que evitó la muerte agarrando el arma levantada contra él por los salvajes para matarlo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

ANGELES ENTRE NOSOTROS

LA SEÑORA B. Y SUS PANECILLOS DE MANTEQUILLA

 ldella Bodie

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Era el año 1948. En nuestro frío apartamento -las barracas del ejército de la Segunda Guerra Mundial convertidos en casas de ex-GI-, yo caminaba sobre el suelo de concreto con mi hija de brazos, Susanne. Mis manos me dolían. Un dolor como de pinchazos de agujas punzaba mis hombros y me subía hasta el cuello.

A través del gran ventanal de ambos lados del área que incluía sala-comedor-cocina, miré hacia afuera al crudo viento que tiraba las hojas sobre el asfalto que se extendía sobre hileras tras hileras de casas color verde del ejército. El desespero me cobijó como la noche de invierno que se avecinaba.

Hacía poco más de un año que me había casado con Jim, un estudiante de ingeniería en la Universidad de Carolina del Sur. Ambos teníamos veinte años de edad. Nuestros planes incluían el que yo trabajara hasta que él terminara de estudiar, pero un embarazo prematuro había acabado con eso. Siempre había deseado una familia, y le daba gracias a Dios a diario por nuestra preciosa hija, pero mi cuerpo, mi mente y mi alma estaban cansados. Podía sentir mi celo de vivir escapándose y no tenía el poder de hacer nada al respecto. Jim vendría pronto de su trabajo vendiendo zapatos después de las clases -un trabajo que había tomado para suplir nuestra entrada de $90 a la semana de la cuenta del ejército-. Tendríamos nuestra usual cena de fin de mes, de emparedados de queso a la parrilla y mermelada de manzana antes que se lanzara sobre sus agotadores estudios académicos.

A la edad de veintiún años y sin dinero (el nacimiento de un bebé había acabado con lo poco que habíamos podido ahorrar) y cansados  hasta los huesos de estar luchando con una hija con dolores de cólicos hasta altas horas de la mañana.

Había tratado de alimentar a nuestra infante con más frecuencia, con menos frecuencia, poner una botella tibia en su pequeño estómago, y cualquier otra recomendación que me daban para calmar sus gritos de dolor y sus retortijones. Pero nada funcionaba, excepto cargarla acercándoia a uno miéntras caminaba y le daba palmaditas en su espalda.


Sin embargo eso requería energía y las mías se estaban acabando como el deslucido líquido de lavar de la cocina.

Afuera vi a la señora B., la administradora de los apartamentos.Ella se afanaba caminando contra el viento, y su abrigo color marrón sin forma volaba tras ella. Mechones de pelo gris se movían bajo el sombrero extraño de fieltro que siempre usaba.

Instintivamente caminé hacia atrás, alejándome de la ventana para que no me viera. Yo no estaba con ánimo de escuchar su feliz manera de conversar. Todo el mundo sabía que ella tenía una reputación de ¡hablar más que un Papagallo!

Caminé a través dé nuestra larga habitación hacia la ventana de atrás. Entre las tenues sombras de afuera , yo podía ver el humo negro salir de las chimieneas de cada apartamento-montañas de carbón sobrantes de la vieja base aérea de la Armada de Columbia  serían provista para nuestros grandes hornos de hierro para calentarnos y

cocinar.

"Oh Señor", suspiré, "¿dónde estás? ¿Qué sucederá con nosotros?"

Como respuesta a mi plegaria, un golpe al otro extremo de la habitación me sorprendió. Aún moviendo y dándole palmaditas a mi agitada hija contesté el toque.

Era la señora B. con un mensaje telefónico. "Querida", me dijo ella a través de la puerta que mantenía entreabierta con mi mano libre' "tu esposo acaba de llamar. El auto se rompió y no desea que te preocupes por su tardanza".


¡Oh, no, otra vez! Mi mente gritó. Y sintiéndome algo turbada por invitar a la señora B. a entrar. le di las gracias y cerré la puerta contra la brisa helada. Me imaginaba a Jim temblando en la transitada carretera mientras se  inclinaba bajo el capote de nuestro auto usado, un Chevrolet del 36. Trataría de repararlo él mismo -no había ningún dinero para reparaciones.


Pobre Jim. ¿,Qué pasaría si no lo podía arreglar en esta ocasión? La noticia fue como si me tiraran una sábana negra sobre los temores que ya acechaban mi mente.

Oh Dios, me siento tan mal. ¿;Cómo podremos salír aelante? Yodeseaba arrastrarme hasta la cama. cubrirme con el cubrecama hasta la cabeza, y quedarme dormida para siempre.

Acercándose la obscuridad, prendí el bombillo que colgaba del techo. Estaba a punto de cerrar las cortinas, encerrándonos en otra noche en medio de nuestra lucha por sobrevivir, cuando pude ver a la señora B. en la puerta de atrás. ¿Qué deseo ella ahora?

En pocos minutos ella estaba de pie en el medio del piso de la cocina y levanté un mantel blanco revelando una vasija de panecillos de mantequilla dorados, cuyas cortezas estaban juntos en hileras ordenadas,con fraganciaa a recién horneado.

Yo tenía el hábito de llorar siempre que estaba triste y alguien era bondadoso conmigo. y sentí que mis labios comenzaban a temblar.

Tragué. le di las gracias y cambié mi vista para que ella no viera las lágrimas saliendo dcl sollozo que subía por mi garganta.

"Querida". Me  dijo en  su timbre de voz aguda, "el placer fue todo mío. Tú ves, yo pude ver los panecillos s crecer". Luego ella dejó salir una risa que le brotaba desde adentro y cerraba sus ojos. "Y sabes, algunos días yo me siento  como una vieja masa de pan".

Yo tuve que haberla mirado con curiosidad, porque ella me explicó:

"Al ver el milagro de la masa de harina creciendo, veo cómo mi Señor me moldea para convertirme en algo de valor, igual qe . Él hace con mis manos. y de nuevo me entrego a El.

Saqué una silla de debajo de la mesa de la cocina y la señora B. se quitó su abrigo y cargó a mi bebé. Sin decir palabra, se la di y observé mientras ella se sentaba y atraía al bebé a su pecho.

"Sí, señor", ella continuó, "si mi Señor puede tomar un pedazo de masa vieja de harina y hacer panecillos dorados de ella, imagínate cuánto más podrá hacer Él con una de sus criaturas ", una cle sus criaturas. Yo vivo de acuerdo al Salmo 3l:1 -¡En ti, oh Jehová, he confiado!"

La señora B. parecía tener el toque adecuado, porque mi bebé estaba  extrañamente silenciosa. Cuando la señora B. no se estaba moviendo y haciéndole sonidos a la bebé, estaba hablando. "De la misma forma  que tengo fe que mi leche de mantequilla y mi harina de hornear harán  que los panecillos crezcan, yo tengo la certeza de que Cristo me va a animar cuando estoy triste".

¿La señora B. triste? Yo nunca hubiera pensado en tal cosa. Ella  siempre estaba contenta, aparentemente por encima de toda circunstancia-no como yo, la melancólica.

 Puse los panecillos fragantes dentro del horno caliente sobre la estufa, mantuve el fuego y me senté en la otra silla de la cocina para escuchar la conversación sencilla que surgía del corazón de la señora B.

Poco tiempo después cuando vi a la señora B. ponerse el abrigo y salir, yo supe que mi espíritu había sido edificado. Alimenté a mi hija y moldeando su, cuerpécito al mío, medio dormida, la acosté en el coche que usábamos como cuna. Luego con un toque de energía que no había sentido en largo tiempo, subí al gabinete donde almacenábamos

la jalea de zarzamora, hecha desde el verano anterior de unas bayas recogidas a lo largo de la carretera.

Cuando Jim llego , el peso de los problemas se notaba en su rostro. Yo me había aseado y había puesto la mesa con lascas de quesos, salsa de manzana y jalea de zarzamora. La luz de una vela daba la luz tenue de una ocasión especial. Luego saqué los preciosos panecillos de mantequilla de la señora B, del horno caliente y su aroma llenó la habitación.

Con el coche cerca y tocándolo ligeramente con mi pie para mantenerlo moviéndose ligeramente, la bebé callada -milagrosamente-, miramos cómo brincaba Ia llama de la vel.'

Viendo el rostro de Jim relajándose, supe que Ia fe de la señora B' era contagiosa. Y allí en la penumbra de la luz de la vela, nuestra pequeña fámilia -padre, madre e hija- entró en un suave círculo de amor con Dios en el centro.

En mi angustia había dudado de la presencia de Dios. Había derramado mi corazón en mi miseria, pero no había dejado, como dijera la señora B., que Él tomara control de mi cuerpo cansado y me moldeara de nuevo.

Desde entonces, siempre que me deprimo, recuerdo a la señora B' y sus panecillos de mantequilla. Me recuerdan que debo poner mi confianza en el señor, porque yo sé que Él está aquí y me levantará.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

 ANECDOTARIO DE ABRAHAM LINCOLN

SU POPULARIDAD y sus aptitudes no tenían límite. Era el mejor juez en una carrera de caballos; solía servir de padrino en algún duelo a puñetazos, aunque con frecuencia hacía reconciliar a los duelistas antes de que corriese la sangre; era el árbitro en todas las controversias sobre literatura, sobre ciencias y sobre montería. -Sabíamos que era capaz de enfrentársele a cualquiera, pero nunca supimos que hubiera buscado ca­morra. Era el amigo de todos y, no obstante, ni fumaba ni bebía. Era pobre, casi no había estado en la escuela y sin embargo sabía más que todos los jóvenes del pueblo. Por tanto, se admitía como la cosa más natural del mundo que Lincoln estaba llamado a ocupar un puesto en la legislatura del estado.
NICOLAY HAY

REGRESÓ de la Asamblea en la primavera de 1835. Se encontró con Ana Rutiedge. Él tenía 26 años, ella 22; el mundo era su escabel; el cielo un haz de sueños azules.
Se entró el agosto de aquel verano. El maíz y los pastos que regaron las prolíficas lluvias de mayo y junio dejaron de crecer por falta de agua. No quisieron alegrarse las rojas bayas de las madreselvas. Escasearon las golondrinas y se ahuyentó el martín pescador. A las casas de los colonos llegó la malaria con sus fríos y sus fiebres. Ana Rutiedge yacía abrasada de calentura. Pasaron los días; llegó el socorro pero ya fue inútil. Suspiraba ella por el dueño de su corazón. Enviaron a buscarlo. Vino a caballo desde New Salero hasta la granja. Los dejaron solos por última vez en la cabaña de troncos, por cuya puerta entreabierta entraba un rayo de luz que iluminaba el pálido rostro de la enferma. Dos días después entró la muerte.
La enterraron en el camposanto de Concord a dos leguas de allí. Lincoln se pasaba las horas sentado sin encontrar palabras para responder a quienes le hablaban. Todos se alejaban sabiendo que estaría solo, lo mismo si se marchaban o si se quedaban.
Una semana después del entierro lo vieron vagar por el bosque que bordeaba el río Sangamón; mascullaba frases que nadie podía enten­der. Lo vigilaban para tenerlo seguro entre sus amigos de New Salero. Él seguía vagando, triste y sombrío, y se alejaba en dirección al cam­posanto, a dos leguas de allí, donde se quedaba horas enteras abrazado a la tumba.
Poco a poco fue recobrando la ecuanimidad de otros tiempos ... so­lamente que —decía la gente— llevaba ahora grabada en lo más pro­fundo de los ojos la expresión sombría de su inmenso dolor ...
- CARL SANDBURG Springfield

lunes, 23 de noviembre de 2015

"DE QUIEN ES HIJO ESE JOVEN"

 "DE QUIEN ES HIJO ESE JOVEN"
 Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió:
56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven.
57 Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
58 Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén

 Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.
 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 25 de enero de 2018

SUEÑO DE PETRO SPRANG

Hoy 25 de Enero Petros Sprang llegó a saludar y a platicar con AbrahamdeArimatea en el lugar donde trabaja. 
Más adelante le contó acerca de un sueño que tuvo hace 3 meses. (Octubre de 2017) 
 Petros Sprang sueña lo siguiente:
En el sueño aparecían AbrahamdeArimatea, un hermano del mencionado y Petros Sprang. Estaban sentados en un amplio y elegante salón parecido a un ambiente del tipo de Estados Unidos. 
AbrahamdeArim le dijo en el sueño a Petros.
_Le invité hoy a este lugar para contarle que me voy a casar._
Abraham, le agradeció a Petros por contarle el sueño. Después platicaron de asuntos espirituales del Evangelio de Jesucristo y se despidieron.

sábado, 5 de marzo de 2016

LUIS FRANCISCO CASTAÑEDA MAZARIEGOS-
Hijo MANUEL CASTAÑEDA y de MANUELA MAZARIEGOS-ESPAÑOLES
HUEHUETENANGO
1,811
 "Luis Francisco -Español
En esta Sta. Yglesia Parroquial de Güeguetenango en catorce de octubre de mil ochocientos onze años...bautizé ...a un niño que nació a onze de este mes pusele por nombre Luis Francisco es hijo legitimo de Manuel Castañeda y de Manuela Mazariegos españoles, fue Madrina Dña. Hilaria Muñoz..."

sábado, 5 de marzo de 2016

JOSÉ MARÍA DE SAN LEÓN DIAZ ORELLANA-ESPAÑOL
Hijo de  AUGUSTÍN DIAZ Y PIOQUINTA ORELLANA
HUEHUETENANGO
1,810
"José María de San León  DIAZ ORELLANA -Español
En esta Sta. Yglesia Parroquial de Güegúetenango en doce de Abril de mil ochocientos y diez Yo el R.P.P.J.F. Angel Francisco Dorado de la Torre...bautizé ...a un niño que nació a once de este mes pusele por nombre Jose María  de San León, es hijo legitimo de Dn. Augustín Dias y de Dña. Pioquinta Orellana, fue Madrina Dña. Josefa Pérez..."

sábado, 22 de octubre de 2016

NACIMIENTO
MARIA BEATRIZ FACH PELAEZ
QUETZALTENANGO-SUIZA
1913

"En Quetzaltenango a doce de Septiembre de mil novecientos trece...compareció don Carlos Fach y dijo:...nació una niña a quién le pusó el nombre María Beatriz, ladina ,hija legitima del compareciente y de doña Camila Pelaez de Fach, oriundo de Suiza el primero , de esta vecindad la segunda, de donde ambos son vecinos...

sábado, 5 de diciembre de 2015

ANECDOTARIO DE LINCOLN (continuación)

PASABA a veces por el lugar algún predicador, o un juez que recorría a caballo el circuito, o un político, o un maestro de escuela. Cuando alguno de ellos llegaba a casa, salía Tomás a recibirlo y le decía: «Desmóntese amigo». En seguida salía Abrahán zanqueando, montaba una de sus piernazas sobre la barandilla y comenzaba a dispararle preguntas. Tomás lo mandaba callar y, como el muchacho no se daba por alu­dido, tenía que darle un sombrerazo en la cabeza. Abrahán se iba entonces a tirarles palitos a los pájaros.
«Papá piensa que es mala educación preguntarle a la gente tantas cosas —decía
después—. Yo no seré nunca bien educado ... hay tantas cosas que quiero saber y ¿ de qué otro modo me voy a enterar si no pregunto?»
— Dennis  HANKS

CRECÍA como caria de maíz en tierra fértil. Una vez uno de los mozos del lugar le gritó en son de burla:
__Oye, Largo, se me cayó la navaja en el arroyo y no la puedo al­canzar porque el agua está muy honda, pero tú con tus brazotes me la podrías sacar fácilmente._
—No —le respondió Abrahán con mucha calma—: mis brazos no son lo suficientemente largos..Aguarda, ya verás cómo los añado a los tuyos de modo que tú mismo la puedas alcanzar.
Y esto diciendo, agarró por la cin­tura al burlón y se lo llevó en vilo, pataleando, hasta el borde DEL  arroyo donde lo sumergió de cabeza en el agua helada. Cuando comenzaron a salir burbujas lo sacó chorreando y escupiendo agua.
—Me las pagarás; algo te voy a hacer yo a ti — chilló el muchacho.
Pueda que sí —le respondió Lincoin— pero una cosa que no harás es volver a llamarme «Largo».
— Youth's Companion

viernes, 1 de julio de 2016

LISANDRO GORDILLO GORDILLO
1871
Hijo de DON ESTANISLAO  GORDILLO GALÁN  - Comitán, México
y de 
DOÑA FRANCISCA GORDILLO-  Comitán, México
Huehuetenango
Guatemala

Huehuetenango, Febrero siete de mil novecientos cuatro--  Por información jurídica seguida y aprobada por el que suscribe, consta: que en el año de mil ochocientos setenta y uno, nació y fue bautizado en la Iglesia de Comitán, Lisandro, hijo legitimo de Don Estanislao Gordillo Galán y de Doña Francisca del mismo apellido...

sábado, 14 de noviembre de 2015

IMAGENES DEL AYER
En casa de un estimado amigo huehueteco se encuentran unos cuadros con imágenes de calendarios antiguos.Con el paso del tiempo se están decolorando. Hoy les tomé unas fotos. Espero les gusten.
















miércoles, 17 de mayo de 2017

“NADIE TIENE MAYOR AMOR QUE ESTE”- RICHARD WURMBRAND

TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMABRAND
CAPITULO DOS
“NADIE TIENE MAYOR AMOR QUE ESTE”

Trabaje en forma oficial y también oculta, hasta el 29 de febrero de 1948. Era domingo, un hermoso domingo. En ese día en camino hacia la iglesia, la Policía Secreta me secuestro.
 Muchas veces me había preguntado el significado de lo que era “los que hurtan a hombres” o “secuestradores”, que se mencionan en la Biblia (1 Tim. 1:10). Los comunistas se encargaron de enseñarnos.
 En esos días muchos fueron raptados de ese modo. Frente a mi se detuvo un furgón de la Policía Secreta, saltaron cuatro hombres a la calle y me arrojaron al interior del vehículo. Fui encerrado por muchos años. Por ocho años y medio y nadie supo si estaba vivo o muerto. La Policía Secreta hizo que algunos de sus miembros se hicieran pasar por prisioneros recién libertados para visitar a mi esposa. Le dijeron que habían visto mi funeral. Le destrozaron el corazón.
 Miles de fieles de todas las denominaciones cristianas fueron encarcelados durante esa época. No solamente los ministros fueron encarcelados, sino también simples miembros, y jóvenes que habían testificado su fe. Las cárceles estaban repletas, y en Rumania como sucede en todos los países comunistas, estar en prisión significa ser torturado.
 Las torturas eran a veces horribles. Prefiero no hablar mucho de aquellas que experimente en carne propia. El solo recordarlas me hace pasar noches enteras sin dormir. Es demasiado doloroso.
 En otro libro: “Cristo en Prisiones Comunistas”, relato muchos detalles de nuestras experiencias con Dios en la cárcel.
 Un pastor cuyo nombre era Florescu, fue torturado con cuchillos y hierros al rojo vivo. Lo golpearon salvajemente. En seguida introdujeron enormes ratas hambrientas a través de un caño en su celda. No podía dormir porque tenia que defenderse. Tan pronto se descuidaba y cabeceaba, las ratas lo atacaban.
 Los comunistas  querían obligarle a denunciar a sus hermanos en la fe, pero el resistió firmemente. Por ultimo trajeron a su hijo, de catorce años, y comenzaron a azotarlo en su presencia, advirtiéndole que el castigo continuaría hasta que entregara la información pedida. El pobre hombre ya casi había perdido la razón. Resistió todo lo que pudo, pero al final cuando no podía mas, se dirigió a su hijo: “Alejandro, debo decirles lo que quieren. ¡No puedo soportar que te sigan torturando!” Su hijo le respondió: “¡Papa, no cometas conmigo la injusticia de tener por padre a un traidor. Sopórtalo. Si me matan, moriré gritando: Jesús y mi patria!” Los comunistas, enfurecidos por tal respuesta, se lanzaron sobre el muchacho y lo mataron a golpes. Murió alabando a Dios, mientras su sangre salpicaba las paredes de la celda. Después de ver aquello, nuestro querido hermano Florescu nunca pudo ser el mismo de antes.
 Se nos engrillaban las muñecas con esposas cuya cara interior tenia puntas agudas. Si nos manteníamos totalmente quietos, las puntas no nos herían; pero al tiritar de frío en aquellas heladas celdas, nuestras muñecas eran destrozadas por los clavos.
 Los cristianos eran colgados de los pies y golpeados en forma tan salvaje que sus cuerpos cimbreaban en el aire a causa de los golpes. Se introducía a los cristianos en “celdas refrigeradas” tan tremendamente heladas que el hielo cubría las paredes. Yo mismo fui lanzado casi desnudo a una de ellas. Los doctores de la cárcel nos observaban a través de una mirilla, para avisar a los guardias ante los primeros síntomas de congelamiento. Entonces nos sacaban para revivirnos mediante el calor. Tan pronto como dábamos señales de recuperación, nos metían nuevamente en la celda. Nos deshelaban para luego prácticamente congelarnos, hasta que estábamos casi al borde de la muerte, y este proceso se repetía una y otra vez. Aun en la actualidad no puedo abrir un refrigerador sin estremecerme.
 Los cristianos éramos puestos en cajas de madera solo un poco más grandes que nuestros cuerpos. Esto nos dejaba sin espacio para movernos. Docenas de clavos agudos traspasaban las cajas por todos lados. Mientras permanecíamos de pie y sin movernos, no pasaba nada. Si la fatiga nos vencía, al buscar apoyo nuestros cuerpos eran perforados por aquellas púas. Si nos movíamos, o si nos temblaba un músculo, allí estaban aquellos horribles clavos.
 Lo que los comunistas han hecho a los cristianos sobrepasa toda posibilidad de comprensión humana.
 He visto comunistas cuyas caras, al torturarnos, parecían brillar con alegría satánica, mientras exclamaban: “¡Somos el diablo!”
 No luchamos contra carne y sangre sino contra “principados y potestades del mal”. Vimos que el comunismo no emana del hombre sino del diablo. Es una fuerza del mal, que solamente puede ser combatida con una fuerza espiritual mayor, el Espíritu de Dios.
 A menudo pregunte a nuestros torturadores: ”¿No tienen Uds. piedad en sus corazones? Por lo general respondían con citas de Lenin: “No puedes hacer tortillas sin quebrar los huevos. No puedes cortar la madera sin que vuelen las astillas” Yo insistía: “Conozco esa cita de Lenin; pero hay una diferencia. La madera no siente nada cuando se le corta, pero Uds. están tratando con seres humanos”. Pero todo era en vano; son materialistas. Para ellos no existe mas que la materia; el hombre no es mas que madera; o como las cáscaras de huevos. Esta creencia los hace descender a las más increíbles profundidades de la crueldad.
 La crueldad del ateismo es difícil de creer. Cuando un hombre no tiene fe en que lo bueno será recompensado y que lo malo será castigado, no tiene motivo para comportarse como un ser humano. No hay algo que lo detenga de caer en las profundidades del mal que cada hombre lleva en si. Los torturadores comunistas podían decir: “No hay Dios. No hay Mas Allá, ni hay castigo para el mal. Podemos hacer lo que nos de la gana”.
 Uno de ellos llego a declarar: “Doy gracias a Dios en quien no creo, que haya vivido hasta esta hora en que puedo expresar todo el mal que hay en mi corazón.” Expresaba ese mal en la increíble brutalidad y tortura que infligía a los prisioneros.
 Siento pena si un cocodrilo se come a un hombre, pero no se lo puedo reprochar. Es un cocodrilo, no un ser humano. Por ello no se puede reprochar a los comunistas. El comunismo ha destruido todo sentimiento de moral en esas mentes. Se vanaglorian de no tener piedad en sus corazones.
 Aprendí de ellos. En vista de que no dejan lugar en sus corazones para Jesús, decidí no darle el más mínimo lugar a Satanás en el mío.
 Yo he testificado ante el Sub-Comité de Seguridad Interior del Senado de los Estados Unidos. Allí he descrito todas las cosas más espantosas, como por ejemplo, como los cristianos son amarrados a cruces durante cuatro días y cuatro noches. Las cruces eran colocadas en el suelo, donde cientos de reclusos tenían que hacer sus necesidades fisiológicas, encima de sus rostros y cuerpos. Luego levantaban las cruces nuevamente y los comunistas se burlaban, diciendo: “Miren a su Cristo! ¡Que hermoso es! Que magnifica fragancia trae del cielo.” Descubrí como un sacerdote, al borde de la locura a causa de las torturas, fue obligado a consagrar su orina y excrementos humanos y darlo en comunión a los cristianos. Esto ocurrió en la prisión rumana de Pitesti. Pregunte al sacerdote, después, porque no prefirió la muerte antes de participar de esa farsa. Me respondió: “No me juzgue, por favor, he sufrido mas de lo que sufrió Cristo.” Todas las descripciones bíblicas del infierno y las penas del infierno de Dante son nada en comparación con las torturas en las prisiones comunistas.
 Esto es solamente una pequeña parte de lo que sucedió un domingo, y muchos otros domingos, en la prisión de Pitesti. Otras cosas sencillamente no pueden contarse. Se que mi corazón fallaría si tuviese que volver a repetirlas. Son demasiado terribles y obscenas para ponerlas por escrito. Todo esto es lo que tuvieron que sufrir sus hermanos en Cristo, y aun sufren.
 Uno de los héroes realmente más grandes de la fe fue el pastor Milán Haimovici.
 Las prisiones rumanas estaban tan colmadas que los guardias ni siquiera nos reconocían por nuestros nombres. En muchas oportunidades, cuando venían a buscar a los que habían sido sentenciados para recibir azotes por haber quebrantado algún reglamento carcelario, el pastor Milán Haimovici se presentaba para recibir el castigo en lugar de alguno de los otros. Con esto gano el respeto de los demás prisioneros no solo para si, sino también para Cristo, a quien representaba.
 Si yo siguiera contando todo los horrores y las atrocidades cometidas por comunistas y los sacrificios de los cristianos, seria algo de nunca acabar. No solo las torturas fueron conocidas, sino también los hechos heroicos. El heroísmo de aquellos en prisión, inspiro aun más a los hermanos que todavía vivían en libertad.
 Una de nuestras obreras era una jovencita de la Iglesia Subterránea. La Policía Secreta había descubierto que ella repartía secretamente Evangelios y que enseñaba a los niños acerca de Cristo. Decidieron arrestarla, pero para hacer el arresto lo más doloroso y terrible posible, postergaron la detención por algunas semanas, esperando al mismo día en que contraería matrimonio. En el día de su boda, ya se había puesto su traje nupcial. Para cualquier mujer es el día más maravilloso y alegre de su vida. Repentinamente se abrió la puerta de su casa, precipitándose al interior la Policía Secreta. La novia, al verlos, extendió los brazos para ser esposada. Las esposas le fueron colocadas rudamente en sus muñecas. Mirando a su amado beso las cadenas, exclamando:Agradezco a mi Novio celestial esta joya que me obsequia en el día de mi boda. Le agradezco que me haya considerado digna de sufrir por El”. Fue sacada de allí en medio del llanto de su novio y de los presentes. Todos sabían perfectamente la suerte que aguardaba a las jóvenes cristianas en manos de los comunistas. Después de 5 años fue puesta en libertad, destruida y físicamente arruinada, aparentando tener treinta años mas de los que tenia. Su novio la había esperado. Ella se limito a decir que era lo menos que podía haber hecho por su Cristo. Tan magníficos cristianos están en la Iglesia Subterránea.

sábado, 20 de mayo de 2017

TITANES Y JAYANES-LIBRO DE LOS JUBILEOS

LIBRO D ELOS JUBILEOS

Noé y la vid. Hijos de Noé
7 1 En el séptimo septenario de este jubileo, en su primer año, plantó Noé una vid en el monte donde se había posado el arca, llamado Lubar, uno de los montes Ararat. Dio fruto al cuarto año, lo vendimió ese año en el mes séptimo y lo guardó. 2 Hizo de ello mosto, lo puso en una vasija y lo conservó hasta el quinto año, hasta el primero del primer mes.
3 Celebró ese día de festividad con regocijo e hizo un holocausto al Señor de una ternera, un carnero, siete ovejas añales y un cabrito en expiación por sí y por sus hijos. 4 Primero aparejó el cabrito, echando parte de su sangre sobre la carne del altar que había levantado. Colocó toda la grasa en el altar en el que ofrecía el holocausto al Señor y añadió la carne de la ternera, el carnero y las ovejas. 5 Puso encima masa con aceite, luego derramó vino en el fuego que había encendido sobre el altar y echó incienso encima, levantando un buen aroma agradable ante el Señor, su Dios. 6 Regocijóse y bebió de este vino él y sus hijos con gozo.
7 Era por la tarde; entró embriagado en su tienda, se acostó y se durmió, mostrando su desnudez mientras estaba dormido. 8 Cam vio a su padre, Noé, desnudo y, saliendo, se lo dijo a sus hermanos. 9 Entonces Sem tomó su vestido. Se levantaron él y Jafet, se pusieron el vestido sobre los hombros, se dieron la vuelta y cubrieron las vergüenzas de su padre, con el rostro hacia atrás. 10 Noé se despertó del vino, se enteró de cuanto había hecho su hijo menor y lo maldijo así:-Maldito Canaán, siervo sea, sujeto a sus hermanos.
11 y bendijo a Sem:
-Sea bendito el Señor, Dios de Sem, y sea Canaán su siervo. 12 Dé holgura el Señor a Jafet; more el Señor en la morada de Sem, y sea Canaán su siervo.
13 Supo Cam que su padre había maldecido a su hijo menor y se ofendió con él, pues había maldecido a su hijo. Se separaron de su padre él y sus hijos -Cus, Misraim, Fut y Canaán-, 14 y se construyó una ciudad a la que dio el nombre de su mujer, Nahlatmehoc. 15 Jafet, al verlo, tuvo celos de su hermano y construyó él también una ciudad a la que dio el nombre de su mujer, Adatnese. 16 Pero Sem se quedó con su padre, Noé, junto al cual construyó una ciudad en el monte, a la que dio asimismo el nombre de su mujer, Sedacatlebab. 17 Estas tres ciudades estaban cerca del monte Lubar: Sedacatlebab, ante la falda oriental; Nahlatmehoc, al sur, y Adatnese, al oeste.
18 Estos son los hijos de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, que nació dos años después del diluvio, Lud y Aram. 19 Y los hijos de Jafet son: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mosoc y Tirás. Estos son los hijos de Noé.
Preceptos de Noé
20 En el jubileo vigésimo octavo, Noé comenzó a dar a los hijos de sus hijos normas y mandamientos y toda la legislación que conocía, exhortando a sus hijos a hacer justicia, cubrir las vergüenzas de su carne, bendecir a su Creador, honrar padre y madre, amarse unos a otros y preservarse de fornicación, impureza y toda iniquidad.
21 -Por estas tres causas ha ocurrido el diluvio sobre la tierra, por la fornicación que cometieron los custodios con las hijas de los hombres, contra lo que se les había ordenado. Tomaron por mujeres a cuantas escogieron entre ellas, cometiendo la primera impureza, 22 y tuvieron hijos gigantes, todos ellos descomunales, que se devoraban unos a otros: un titán mataba a un gigante, un gigante mataba a un jayán, éste al género humano, y los hombres, unos a otros. 23 Todos pasaron a cometer iniquidad y derramar mucha sangre, llenándose la tierra de maldad. 24 Luego
pecaron con todas las bestias, aves, reptiles y sabandijas, derramándose mucha sangre sobre la tierra, pues el pensamiento y la voluntad de los hombres concebían error y maldad constantemente. 25 El Señor destruyó todo de la faz de la tierra a causa de sus malas acciones y por la sangre derramada en ella, 26 y quedamos nosotros, mis hijos, yo y cuantos entraron con nosotros en el arca. Mas he aquí que veo ante mí vuestras acciones, que no os conducís justamente, pues habéis comenzado a seguir camino de corrupción, apartándoos uno del otro teniendo celos mutuos, y que no vais a estar juntos, hijos míos, cada uno con su hermano. 27 Veo que los demonios han comenzado a seduciros, a vosotros y a vuestros hijos, y temo por vosotros que, tras mi muerte, derraméis sangre humana en la tierra y desaparezcáis también de su faz. 28 Pues todo el que derrame sangre de cualquier hombre y todo el que coma sangre de cualquier carne, desaparecerá de la tierra. 29 No quedará ningún hombre que coma sangre o la derrame sobre la tierra, ni permanecerá su descendencia y posteridad viva bajo el cielo, sino que irá al seol y bajará al lugar de castigo; a la tiniebla del abismo serán relegados todos con mala muerte. 30 No aparezca sobre vosotros nada de sangre en el día que degolléis cualquier bestia, animal o volátil sobre la tierra; haced expiación por vuestro espíritu cubriendo la sangre derramada sobre la faz de la tierra. 31 No seáis como los que comen con sangre; evitad que se coma sangre en vuestra presencia.
Cubrid la sangre, pues así me ha sido ordenado exhortaros, a vosotros, a vuestros hijos y a todos los hombres. 32 No comáis el espíritu con la carne, no sea que sea reclamada la sangre de vuestra vida y la derrame cualquier ser carnal sobre la tierra. 33 La tierra no se ha de purificar de la sangre que se derrame sobre ella; sólo se purificará para siempre con la sangre del que la derramó.
34 Así, pues, hijos míos, oíd y cumplid la ley y la justicia, para que con justicia seáis implantados en toda la tierra y se eleve vuestra gloria ante mi Dios, que me salvó de las aguas del diluvio. 3S Os iréis y construiréis ciudades, y en ellas cultivaréis toda clase de plantas sobre la tierra y árboles frutales . 36 Los tres primeros años será tal el fruto, que no se cosechará nada comestible. En el cuarto será sagrado el fruto y ofreceréis sus primicias, agradables al Señor Altísimo, que creó los cielos, la tierra y todo. Haréis igualmente ofrenda generosa de las primicias de la uva y el olivo, que se recibirán en el altar del Señor. El resto de lo que se reciba, cómanlo los servidores del templo del Señor ante el altar. 37 En el quinto año, permitidlo en justicia y rectitud, siendo vosotros justos y recto todo vuestro cultivo. 38 Así lo ordenó Henoc, su padre, a nuestro padre Matusalén, su hijo, y éste al suyo, Lamec, quien me transmitió cuanto a su vez
le ordenaron sus padres. 39 Y yo os ordeno, hijos míos, como ordenó Henoc a su hijo en los primeros jubileos, cuando él vivía en la séptima generación: ordenó y exhortó a su hijo y a los hijos de sus hijos hasta el día de su muerte.

viernes, 19 de mayo de 2017

EL AMOR TRANSFORMA BESTIAS EN HOMBRES- RICHARD WURMBRAND

TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
Estaba estrictamente prohibido predicar el Evangelio a otros reclusos. De antemano se sabia que el que fuera sorprendido haciéndolo, seria brutalmente flagelado. Varios de nosotros decidimos pagar ese precio a cambio del privilegio de predicar, y aceptamos por ello sus condiciones. Fue un acuerdo tácito: Nosotros predicábamos y ellos nos golpeaban. Nosotros éramos felices predicando; ellos lo eran golpeándonos. De esta manera todos estábamos satisfechos.
 La escena siguiente sucedió mas veces de las que puedo recordar: Un hermano estaba predicando a los otros reclusos, cuando los guardias entraron sorpresivamente interrumpiéndolo en la mitad de una frase. Lo arrastraron fuera, llevándolo a lo largo del corredor hasta la pieza que usaban como cámara de torturas. Después de lo que parecía ser un castigo interminable lo trajeron de vuelta y lo lanzaron sangrante y magullado al suelo del calabozo. Se alzo lentamente, se arreglo las ropas y dijo: “¿Qué estábamos diciendo, hermanos, cuando fuimos interrumpidos?”, y continuo ¡predicando!
 ¡He visto cosas maravillosas!
 A veces los predicadores eran simples laicos. Hombres comunes inspirados por el Espíritu Santo, que a menudo predicaban maravillosamente. Ponían todo el corazón en sus palabras, pues predicar en esas condiciones punitivas no era cosa para ser tomada a la ligera. Pronto aparecerían nuevamente los guardias, quienes se llevaban al predicador para golpearlo hasta dejarlo medio muerto.
 En la cárcel de Gherla un cristiano llamado Grecu fue sentenciado a morir a golpes. La sentencia fue cumplida a través de un lento procedimiento que duro varis semanas. Se le daba un golpe con una cachiporra de goma en la planta de los pies. A los pocos minutos se le volvía a golpear en la misma forma, y después de unos momentos recibía otro golpe. De igual manera fue golpeado en los testículos. Luego un doctor le aplicaba una inyección. Una vez que se recobraba, se le daba muy buena comida para restaurar sus fuerzas, y entonces era vuelto a golpear, hasta que por fin murió a consecuencia de ese lento pero cruel trato. Uno de los que llevo a cabo esta tortura, llamado Reck, era miembro del Comité Central del Partido Comunista.
 En ciertos momentos Reck repetía al prisionero ciertas palabras que los comunistas solían decir a los cristianos: “Yo soy Dios. Tengo sobre ti poder de vida o muerte. Ese que esta en el cielo no puede decidir esto. Todo depende de mí. Si así lo quiero, puedes vivir; pero también si quiero te matamos. ¡Yo soy Dios!” Así se burlaba de los cristianos.
 En tan horrible situación nuestro hermano Grecu dio a Reck una respuesta muy acertada.
 Un cristiano fue sentenciado a muerte. Antes de que fuera del mismo Reck, le dijo: “Ud. no sabe la verdad que ha dicho. Ud. es un dios. Cada gusano es potencialmente una mariposa, y llegara a serlo si se desarrolla perfectamente. Ud. no fue creado para ser un verdugo, un asesino; Ud. fue creado para llegar a ser semejante a Dios. Jesús en su tiempo dijo a los judíos: “Uds. son dioses”. La vida de Dios Padre esta en su corazón. Muchos que han sido iguales que Ud., muchos perseguidores como el Apóstol Pablo, en cierto momento de su vida han descubierto que es vergonzoso para el hombre cometer atrocidades, cuando puede hacer cosas mucho mejores. Así se han transformado en co-participes de la Naturaleza Divina. Creame, Sr. Reck, su verdadera vocación es ser un dios, semejante a Dios, y no un torturador.
 En ese momento Reck no presto mucha atención a las palabras de su victima, tal como Saulo de tarso no le dio importancia al hermoso testimonio de Esteban, que fu asesinado en su presencia. Pero aquellas palabras comenzaron a trabajar en su corazón, y Reck comprendió mas tarde cual era su verdadera vocación.
 Una magnifica lección que aprendimos de las flagelaciones, torturas y carnicerías de los comunistas fue que el espíritu es el amo el cuerpo. A menudo, cuando éramos torturados, sentíamos el castigo, pero este parecía como algo distante y alejado del espíritu, que estaba como sumergido en la consideración de la gloria de Cristo y su presencia en nosotros.
 Junto con la inmunda sopa que se nos proporcionaba diariamente, una vez a la semana se nos daba un trozo de pan. Decidimos ofrendar nuestro diezmo, un en tales circunstancias. Cada diez semanas, uno de nosotros daba ese pan a uno de nuestros hermanos mas debilitados, como “diezmo” al maestro.
 Un cristiano fue sentenciado a muerte. Antes de que fuera ejecutado se le permitió ver a su esposa. La despidió con estas palabras: “Debes saber que muero amando a los que me matan. No saben lo que hacen. Lo último que te pido es que tú también los ames. No les guardes rencor en tu corazón porque matan a quien amas. Nos encontraremos otra vez en el cielo”. Estas palabras impresionaron profundamente al funcionario que presencio aquel ultimo encuentro, que me las repitió algún tiempo después en la prisión, donde el era uno mas entre los nuestros, pues se había convertido.
 En la prisión de Tirgo-Ocna había un joven prisionero llamado Matchevici, a quien habían encarcelado a los 18 años. Debido a las torturas, la tuberculosis había hecho presa a su cuerpo. De algún modo su familia llego a conocer su grave estado de salud y le envió cien frascos de estreptomicina que representaba la diferencia entre la vida y la muerte. El comisario Político de la prisión ordenó traerlo a su presencia y mostrándole el paquete, le dijo: “Aquí tengo el remedio que puede salvarte la vida, pero tu no puedes recibir encomiendas enviadas por tu familia. Personalmente, me agradaría ayudarte, pues eres muy joven y no me gustaría verte morir aquí en la cárcel. ¡Ayudémonos mutuamente! Dame los informes que te pido relacionados con las actividades de tus compañeros aquí en la cárcel y así podré justificar ante mis superiores el entregarte el paquete”.
 Matchevici no demoro en responder: “No quiero permanecer vivo y tener vergüenza de mirarme en el espejo por estar viendo allí reflejada la cara de un traidor. No puedo aceptar sus condiciones; prefiero morir”. El funcionario le estrecho la mano, diciéndole: “Te felicito, no esperaba otra respuesta de parte tuya. Pero deseo hacerte otra proposición. Algunos de los presos son informantes nuestros. Alegan ser comunistas, y los denuncian a Uds. esos hombres juegan un doble papel y no tenemos ninguna confianza en ellos. Quisiéramos saber hasta que punto son sinceros. Para Uds. son traidores que les causan mucho daño con sus informaciones. Comprendo que no quieras traicionar a tus camaradas, pero proporciónanos los datos que te solicito y podrás ¡salvar tu vida! Matchevici le respondió con la misma prontitud de antes: “me considero discípulo de Cristo. El nos enseño a amar a nuestros enemigos. Quienes nos traicionan nos causan un inmenso daño, pero no puedo devolver mal por mal. Les tengo mucha lastima y ruego a Dios por ellos; pero no quiero tener nada que ver con los comunistas.” Después de su entrevista con el Comisario Político, Matchevici regreso a la misma celda que compartía con nosotros. Lo vi morir alabando a Dios. El amor fue aun más poderoso que el ansia de vivir.
 Si un hombre pobre es un gran amante de la música, esta dispuesto a dar hasta su último cobre por escuchar un concierto. Aunque por ello se quedesin dinero, no se siente frustrado, pues ha escuchado cosas maravillosas.
 No me siento frustrado por haber perdido tantos años en la prisión, donde he visto cosas maravillosas. Yo mismo he sido entre los más insignificantes y débiles en la cárcel, pero he tenido el privilegio de vivir con grandes santos, héroes de la fe, comparables a los cristianos de los primeros siglos, que estaban dispuestos a morir por Cristo. La belleza espiritual de estos hombres no puede ser descripta.
 Las cosas que relato aquí no han sido excepcionales. Por el contrario, lo sobrenatural se ha transformado en natural para los cristianos de la Iglesia Subterránea.
 La Iglesia Subterránea es la iglesia que ha vuelto a su primer amor.
 Antes de caer en la prisión yo amaba a Cristo. Hoy, después de haber visto a la “Novia de Cristo” – su Cuerpo Espiritual – en la prisión, puedo decir que amo a la Iglesia Subterránea tanto como amo a Cristo mismo. He visto su belleza y espíritu de sacrificio.

lunes, 22 de mayo de 2017

SUFRIMIENTOS - RICHARD WURMBRAND-TORTURADO POR CRISTO

 TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
Lo que sucedió a mi esposa y  mi hijo 

Fui separado de mi esposa. Ignoraba lo que podía haberle sucedido después de mi arresto. Solo después de muchos años vine a saber que también había sido detenida. Las mujeres cristianas sufren mucho más que los hombres en la cárcel. Las jóvenes han sido violadas por los guardias. La mofa, al escarnio y la obscenidad son espantosas. Se les obligaba a trabajos forzados en la construcción de una canal, exigiéndoles el mismo rendimiento que a los hombres. Prostitutas eran nombradas capataces, y en su afán de maltratar a las cristianas competían entre si. Mi esposa ha tenido que comer hierba para poder sobrevivir. Ratas y culebras eran devoradas por aquellas desdichadas y hambrientas mujeres. Una de las diversiones favoritas de los guardias, en los domingos, consistía en arrojar al Danubio a las mujeres para luego sacarlas en medio de las risotadas, mofándose de sus cuerpos mojados, para volver a lanzarlas de nuevo, vez tras vez. Mi esposa fue arrojada al Danubio de la misma forma.Mi hijo quedo vagando por las calles cuando sus padres fueron detenidos. Desde muy niño Mihai había sido muy religioso y se interesaba en las cosas de la fe. Luego, al quedar solo, a la edad de 9 años, paso por una crisis en su vida cristiana. Se convirtió en un ser amargado e inseguro de su religión. A esa edad tenia problemas que generalmente otros niños no conocen. Debía pensar en la manera de poder ganarse la vida.

 Como era un crimen ayudar a las familias de los martires cristianos, dos damas que lo ayudaban fueron arrestadas y flageladas tan brutalmente que, hasta hoy, después de quince años, aun están inválidas. Una señora que arriesgo su vida para dar alojamiento a Mihai fue sentenciada a ocho años de cárcel, por haber concedido ayuda a familiares de los recluidos. Le sacaron los dientes a puntapiés. Le quebraron los huesos, y nunca más podrá trabajar. También ella será una inválida toda su vida.
 ¡Mihai, cree en Jesús”!
 A los once años Mihai comenzó a ganarse la vida como obrero. Los sufrimientos habían producido cierta vacilación en su fe. Pero dos años después del encarcelamiento de mi esposa, le fue permitido visitarla. Fue a la cárcel comunista donde se encontraba y por fin la vio, detrás de rejas de hierro. Estaba sucia, delgada, con las manos encallecidas y vestía un raído uniforme carcelario. El niño casi no la reconoció. Sus primeras palabras fueron: “¡Mihai, cree en Jesús”! Enfurecidos, los guardias la separaron de Mihai y se la llevaron. Lloro al ver a su madre arrastrada por el suelo. Ese minuto fue el instante de su conversión. Comprendió que, si Cristo puede ser amado aun bajo tales circunstancias, El es el verdadero Salvador. Dijo mas tarde al respecto: “Si el cristianismo no tuviera en su favor ningún otro argumento, salvo el que mi madre crea en (en lugar de an) el, eso es suficiente para mi”. Aquel fue el día en que acepto a Cristo de todo corazón.
 En la escuela debía mantener una constante lucha por su existencia. Era un buen alumno, y como recompensa se le obsequio una corbata roja, símbolo de membresía de los Jóvenes Pioneros Comunistas. Con valentía afirmo: “Jamás usare la corbata de los que arrojaron en prisión a mis padres”. Esto significo la expulsión de aquella escuela. Después de perder un año, volvió a ingresar en ella, ocultando el hecho de ser hijo de presos cristianos.
 Mas tarde, debía escribir una composición contraria a la Biblia. Lo que escribió fue: “Los argumentos en contra de la Biblia no tienen fuerza, y sus citas son falsas. No hay duda que el profesor jamás la ha leído. La Biblia esta en armonía con la ciencia.” Nuevamente fue expulsado, lo que significo perder dos años de estudio.
 Finalmente se le permitió ingresar al seminario, donde se le enseño la “Teología Marxista”. En este Seminario todo se explicaba de acuerdo a las normas de Kart Marx. Mihai protestaba públicamente de esto. Otros estudiantes se le unieron en su propuesta, lo que dio como resultado una nueva expulsión, sin que pudiera terminar sus estudios.
 Cierta vez, en la escuela, cuando un profesor daba una charla atea, mi hijo se levanto y le contradijo, haciéndole notar la responsabilidad que asumía al conducir a tantos jóvenes al error. La clase entera se puso de su lado. Solo se necesitaba que uno tuviese el valor de protestar, para que los demás se le unieran. Para poder educarse, constantemente trataba de ocultar el hecho de ser hijo de Wurmbrand, el preso cristiano. Sin embargo, varias veces fue descubierto, volviéndose a repetir la escena ya familiar. Era llamado a la oficina del rector, para ser expulsado.
 Mihai también sufrió mucho a causa del hambre. En los países comunistas no es raro que los familiares de los presos cristianos vivan prácticamente al borde de la muerte por inanición, ya que es un delito contra el Estado ayudarles.
 A propósito de esto les relatare solamente un caso de los muchos que conozco personalmente. Un hermano fue encarcelado a causa de sus labores en la Iglesia Subterránea. Sus seis hijos y su esposa quedaron abandonados. Sus dos hijas mayores, de 17 y 19 años, respectivamente, no pudieron obtener trabajo. En los países comunistas el único que da trabajo es el Estado, y este no lo proporciona a los hijos de los “criminales” cristianos. ¡Les ruego que no juzguen esta historia desde el habitual punto de vista moral; acepten solamente los hechos! Las dos hijas de ese mártir cristiano también cristianas se prostituyeron para mantener a sus hermanos menores y a su madre enferma. El hermano, de catorce años, enloqueció al saberlo y hubo que internarlo en un manicomio.
 Años después volvió el padre al hogar y al conocer lo sucedido rogó al cielo: “¡Dios mío, llevame nuevamente a la cárcel; no puedo soportar todo esto!” Su oración fue escuchada y nuevamente esta en prisión por el crimen de haber testificado de Cristo a los niños. Sus hijas ya no son prostitutas, se les ha proporcionado trabajo, al aceptar convertirse en informantes de la policía. Como hijas de un mártir cristiano se les recibe con honor en los hogares. Todo lo que escuchan lo repiten a la Policía Secreta. No se limite Ud. a decir que todo esto es horrible e inmoral. Por supuesto que lo es, pero pregúntese a si mismo si Ud. no tiene parte de culpa en estas tragedias, y que tales familias cristianas sean abandonadas sin ayuda de Uds. que son libres.

miércoles, 24 de mayo de 2017

DERROTANDO AL COMUNISMO CON AMOR- RICHARD WURMBRAND

TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
CAPITULO CUATRO
DERROTANDO AL COMUNISMO CON EL ESPIRITU DE AMOR DE CRISTO
  Los judíos tienen una leyenda que cuenta que, cuando sus antepasados fueron salvados de Egipto, y los egipcios se ahogaron en el Mar Rojo, los angeles se unieron a los cánticos de triunfo entonados por los israelitas. Dios les dijo: “Los judíos son hombres y puede regocijarse de su escape, pero de parte de Uds. espero mas comprensión. ¿No los amo acaso a ellos también? ¿Cómo es que Uds. no comprenden mi pesar por su trágico destino?
 Cuando Josué sitiaba a Jericó, levanto sus ojos y vio a un hombre delante de el, con la espada desenvainada. Josué le dijo: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? (Josué 5:13).
 Si aquel Ser visto por Josué hubiese sido solo un hombre la respuesta habría sido: “Estoy con Uds.”; “Estoy con vuestros adversarios”, o simplemente: “Soy neutral”. Estas son las únicas respuestas humanas posibles. Sin embargo, el Ser que Josué encontró era de otro mundo y, por lo tanto, al preguntársele si estaba “con” o “en contra” de Israel, dio una respuesta completamente inesperada, y difícil de comprender: “No.
 ¿Qué significa ese “no”?
 Venia de un mundo donde los seres no están en pro ni en contra, sino donde todo y todos son comprendidos, observados con compasión y profundamente amados.
 Existe un nivel humano. En este, el comunismo debe ser combatido sin misericordia. En este plano debemos también combatir a los comunistas, ya que ellos son los que mantienen y apoyan esta ideología cruel y salvaje.
 Pero los cristianos son algo más que simples hombres, son hijos de Dios, co-participes de la Naturaleza Divina.
 Por tanto, las torturas sufridas en las prisiones comunistas no me han hecho odiar a los comunistas. Son criaturas de Dios. ¿Cómo puedo odiarlos? No obstante, tampoco puedo ser amigo de ellos. La amistad significa una identificación total, y yo no puedo identificarme plenamente con ellos. Ellos odian el concepto de Dios; en cambio yo amo a Dios.
 Si me preguntara: “¿Esta Ud. a favor o en contra de los comunistas?”; mi respuesta seria bastante compleja. El comunismo representa la amenaza más grande que afronta la humanidad. Estoy completamente opuesto a ella, y quiero combatirla hasta hacerla desaparecer. Pero en espíritu estoy sentado en lugares celestiales junto a Jesús. Estoy en la esfera de ese “no” en la cual, a pesar de todos sus crímenes, los comunistas son comprendidos y amados. En aquellas esferas existen seres celestiales juntos que tratan de ayudar a todos en las metas de la vida humana; lo que significa llegar a ser semejante a Cristo. Por lo tanto, mi meta es predicar el Evangelio a los comunistas, darles las buenas nuevas de la vida eterna.
 Cristo, que es mi Señor, ama a los comunistas. El mismo ha dicho que ama a todo hombre y que prefiere dejar noventa y nueve ovejas justas, antes que permitir que se pierda la que erró el camino. Sus apóstoles y todos los grandes maestros de la cristiandad han enseñado este amor universal, en Su nombre. San Macario dijo: “Si un hombre ama apasionadamente a todos los hombres, pero dice no amar a uno solo, no es cristiano, porque su amor no es total.” San Agustín enseña: “Si toda la humanidad hubiera sido justa y un solo hombre pecador, Cristo habría venido a sufrir en la cruz por él. Tanto ama a cada individuo.” La enseñanza cristiana es muy clara. Los comunistas son hombres y Cristo los ama.
 También los ama el hombre cristiano. Amamos al pecador, aunque odiamos el pecado. Conocemos el amor de Cristo por los comunistas, porque nosotros también los amamos.
 En las cárceles comunistas he visto cristianos arrastrando con los pies cadenas de 25 kgrs.; torturados con atizadores al rojo y en cuyas gargantas habían forzado cucharadas de sal para luego negárseles el agua. Hambrientos, azotados, sufriendo frío y orando con fervor por los comunistas. ¡Esto es humanamente inexplicable! Es el amor de Cristo que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.
 Mas tarde, los comunistas que nos habían torturado, también cayeron en prisión. Bajo el régimen comunista, los mismos comunistas, aun jefes y gobernantes, van a parar a menudo a la cárcel, al igual que sus adversarios. En esos momentos, torturados y torturadores compartíamos una misma celda. Mientras los no creyentes demostraban todo su odio contra sus ex inquisidores y los golpeaban, los cristianos los defendían aun a riesgo de ser golpeados y acusados de ser cómplices con los comunistas. He visto a cristianos que daban el ultimo trozo de su pan (nos daban en aquel tiempo solo una tajada por semana), y la medicina que podría salvar sus vidas, a alguno de sus torturadores, comunistas enfermos, que en ese momento era compañero de prisión.
 Las ultimas palabras de Juliu Maniu, cristiano y ex Primer Ministro de Rumania, que murió en prisión, fueron: “Si los comunistas son derrocados en nuestro país, será deber sagrado de todo cristiano salir a la calle y defenderlos, a riesgo de su propia vida, de la justa furia de las multitudes a quienes han tiranizado.”
 En los primeros días después de mi conversión, sentía como si no pudiera vivir mucho más. Caminando por las calles, al cruzarme con hombres y mujeres que pasaban por mi lado, experimentaba una sensación de dolor físico, como si una puñalada me perforara el corazón. Tan quemante era para mi el interrogante: “¿Estarán salvados o no? Si un miembro de mi congregación cometía un pecado, yo lloraba por horas enteras. El íntimo deseo de que todas las almas se salven ha permanecido en mi corazón, del cual los comunistas no están excluidos.
 En las celdas de confinamiento solitario no nos era posible orar como antes. Estábamos increíblemente hambrientos; nos habían drogado hasta convertirnos en idiotas. Estábamos tan débiles que parecíamos esqueletos. La oración del Padre Nuestro era demasiado larga para nosotros; no podíamos concentrarnos lo suficiente como para recitarla. La única oración que podía repetir una y otra vez era: “Jesús, te amo”.
 Y luego, un día glorioso, obtuve la respuesta de Jesús: “¿Me amas? Ahora yo te demostrare cuanto yo te amo a ti”. En ese instante sentí que una llamarada quemaba mi corazón, como las llamas que coronan al sol. Los discípulos que iban camino a Emanus dijeron que sentían arder sus corazones cuando Jesús hablaba. Esa fue la sensación que sentí y experimente. En ese momento conocí el amor de Aquel que ha dado su vida en la cruz por todos nosotros. Ese amor no puede excluir a los comunistas, por graves que sean sus pecados.
 Ellos han cometido y continúan cometiendo atrocidades, pero como dicen las Sagradas Escrituras: “Las muchas aguas no podrá apagar el amor, ni lo ahogaran los rios. Porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el sepulcro los celos.” Tal como la sepultura insiste en quedarse con todos, pobres y ricos, jóvenes y ancianos, hombres de todas las razas, naciones e ideologías; santos y criminales, así también el Amor lo barca todo. Cristo, Amor encarnado, jamás cesara en Sus esfuerzos por ganar también a los comunistas.
 Un pastor fue arrojado en mi celda. Estaba medio muerto, la sangre le corría por la cara y el cuerpo. Había sido brutalmente golpeado; otros reclusos comenzaron a insultar a los comunistas. Con voz lastimera y quebrada les dijo: “¡Por favor, no los maldigan! ¡Guarden silencio, deseo orar por ellos!”

viernes, 26 de mayo de 2017

LOS ATEOS CONVERTIDOS AMAN MAS A JESUS-WURMBRAND

LOS ATEOS CONVERTIDOS AMAN MAS A JESUS
RICHARD WURMBRAND

Nadie es feliz bajo el régimen comunista, ni siquiera aquellos que mas se benefician con el. Aun estos tiemblan, pues en cualquier noche pueden ser arrastrados al furgón de la Policía Secreta, debido a que la línea política del Partido ha cambiado.
 Personalmente he conocido a muchos dirigentes comunistas. Son hombres que viven tensos, cansados, abrumados; solamente Jesús puede darles descanso.
 El ganar a los gobernantes comunistas para Cristo puede significar salvar al mundo de la destrucción nuclear y salvar a la Humanidad del hambre, ya que los hombres, en estos momentos, en lugar de alimentar a los pueblos, gastan enormes fortunas en la adquisición de costosos armamentos. Ganar a los gobernantes comunistas puede constituir el fin de la tensión internacional. Ganar a los gobernantes comunistas llenará a Cristo y a los angeles de regocijo. Puede significar el triunfo de la Iglesia. En lugares como Nueva Guinea o Madagascar en los cuales el trabajo misionero ha sido duro, se hará fácilmente si nos ganamos a los gobernantes comunistas, y ello dará nuevo impulso al cristianismo.
 He conocido personalmente a muchísimos comunistas convertidos. Yo mismo fui en mi juventud un ateo militante. Los comunistas y los ateos convertidos aman mucho más a Jesús, pues han pecado mucho.
 El trabajo misionero debe ser estratégicamente planificado. Desde el punto de vista de la salvación, todas las almas son iguales; pero desde el punto de vista de la estrategia misionera no lo son. Es mucho mas importante ganarnos a un hombre influyente, que convertido podrá atraerse a muchos otros miles, que hablarle a un salvaje, en la selva, asegurándole la salvación a el solamente. Por estas razones Jesús decidió terminar su ministerio no en un poblado cualquiera, sino en Jerusalén, capital espiritual del mundo en esa época. Por la misma razón Pablo se esforzó mucho por llegar a Roma.
 La Biblia habla de que: “La simiente” de la mujer “herirá en la cabeza” a la serpiente. Nosotros nos hemos limitado a hacerle cosquillas, sin otro efecto que provocar su risa. La cabeza de la serpiente esta en alguna parte entre Moscú y el Pekín, no en Túnez o Madagascar. El mundo comunista debe convertirse en el principal punto de preocupación de los principales jefes de la Iglesia y los directores de misiones, como también en el pensamiento de cada cristiano conciente.
 Debemos dejar de lado toda labor rutinaria. Esta escrito: “Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová”.
 Se necesita un ataque espiritual frontal de la Iglesia contra el comunismo.
 La guerra se puede ganar solamente con la ofensiva; nunca con una estrategia defensiva. Lamentablemente, hasta este momento, la iglesia ha estado siempre en una actitud defensiva, lo que ha significado perder un país tras otro a favor del comunismo.
 Esto debe cambiar inmediatamente en la Iglesia en su totalidad. Se dice en los Salmos que Dios “quebranto las puertas de bronce y desmenuzo los cerrojos de hierro”. La Cortina de Hierro es poco para El.
 La iglesia primitiva trabajo secretamente en la clandestinidad y triunfo. Debemos aprender a trabajar nuevamente así.
 Hasta que llego el comunismo nunca comprendí la razón por la que en el Antiguo Testamento a muchas personas se les llama por su apodo: Simón llamado Níger, Juan llamado Marcos, y así sucesivamente. Nosotros también nos vemos obligados a usar nombres secretos en nuestro trabajo en los países comunistas.
 Tampoco comprendía porque Jesús, deseado celebrar la ultima cena, no dio la dirección exacta del lugar en que aquella se realizaría; sino que dijo: “Id a la ciudad y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle” Ahora se la razón. Nosotros también usamos un código secreto para el reconocimiento de personas en el trabajo de la Iglesia Subterránea.
 Si accedemos a trabajar en esta forma – adoptando los métodos de los prisioneros cristianos – podemos cumplir un trabajo efectivo para Cristo en los países comunistas.
 Pero cuando encontré algunos dirigentes de la Iglesia Occidental, que en lugar de amar a los comunistas, caso que habría llevado a la organización, mucho antes a un trabajo en esos países, halle que su política estaba de parte de los comunistas. No encontré la compasión del Buen Samaritano hacia las almas perdidas en la casa de Karl Marx.
 El hombre realmente no cree en las oraciones de su Credo, sino solamente en aquello por lo cual esta dispuesto a morir.
 Los cristianos de la Iglesia Subterránea han demostrado que están dispuestos a morir por su fe. Continúo ahora con una obra que puede significarme un nuevo encarcelamiento en un país comunista; nuevas torturas y la muerte. Ello, debido a que estoy al frente de una Mision Secreta detrás de la Cortina de Hierro, aceptando todos sus riesgos. Yo creo en lo que escribo.
 Tengo derecho a preguntar: ¿Estarían dispuestos a morir por su fe los dirigentes de la Iglesia en América, que hoy hacen amistad con los comunistas? ¿Qué les impide abandonar sus posiciones de prestigio en el occidente, y transformarse en pastores oficiales en el Este, cooperando en ese lugar con los comunistas? La prueba de esa fe no ha sido dada aun por ningún dirigente de la Iglesia Occidental.
 Las palabras han surgido de la necesidad de los hombres de hacerse entender en las cosas que le son comunes como cazar y pescar, y después en las cosas cuya producción es necesaria para la vida, y para expresar sus sentimientos en relación con los demás. Pero no existen palabras que puedan expresar adecuadamente los misterios de Dios y las alturas de la vida espiritual.
 Asimismo, no existen palabras que puedan describir las profundidades de la diabólica crueldad. ¿Puede Ud. describir, o expresar en palabras las emociones de un hombre a punto de ser lanzado vivo dentro de un horno por los nazis, o que ve a su hijo sufrir tan cruel destino?
 Es igualmente inútil pretender describir lo que han sufrido y aun sufren los cristianos bajo el régimen comunista.
 Estuve en prisión con Lucretiu Patrascanu, el hombre que trajo el comunismo al poder a Rumania. Sus camaradas recompensaron sus esfuerzos metiéndolo en la cárcel aunque estaba mentalmente sano, y lo recluyeron en un manicomio, hasta que se volvió loco. El mismo trato sufrió la ex – secretaria de Estado, Ana Pauker.
 Los cristianos también a menudo reciben este tipo de tratamiento. Además les aplicaban electro-shocks y se les colocan chalecos o camisas de fuerza.
 El mundo esta horrorizado por los sucesos acaecidos en las calles de ciertas ciudades chinas. A la vista de todos, la Guardia Roja ejecuta actos de terror. ¡Ahora trate de imaginar lo que les sucede a los cristianos en una cárcel china, donde nadie puede ver lo que allí ocurre!
 Hemos tenido noticias referentes a la suerte que corrió un renombrado evangélico chino y otros cristianos que se negaron a renunciar a su fe: les cortaron las orejas, la lengua y las piernas.
 Con todo, la peor cosa que los comunistas hacen no es el torturar, ni aun el asesinar a los hombres y envenenar a la juventud y la niñez. Han colocado a sus hombres en puestos estratégicos dentro de las iglesias, para que efectúen la destrucción a sus organizaciones. No solo enseñan a la juventud a no creer en Dios y en Cristo, sino que también les enseñan a odiar a esos nombres.
 ¿Cómo podemos expresar la tragedia de los martires cristianos que, de vuelta a sus hogares después de años de prisión, son recibidos con desprecio por sus hijos que entre tanto se han convertido en ateos militantes?

miércoles, 31 de mayo de 2017

LOS HIJOS DE NOE SE REPARTEN LA TIERRA


LIBRO DE LOS JUBILEOS

Noé divide la tierra
9 Se dividieron la tierra malamente entre ellos y se lo dijeron a Noé.
10 Esto fue a comienzos del jubileo trigésimo tercero. Dividieron la tierra en tres partes, para Sem, Cam y Jafet, a cada uno su heredad, en el año primero del primer septenario, estando presente uno de nosotros, enviado para ello (Angeles). 11 Llamó Noé a sus hijos, y ellos se le acercaron con los suyos. Distribuyó la tierra a suertes, que sacaron sus tres hijos; tendieron sus manos y tomaron los escritos del seno de su padre, Noé.
Herencia de Sem
12 Salió en el escrito de la suerte de Sem el centro de la tierra --que habría de tomar como heredad suya y de sus hijos por siempre-, desde la mitad del monte Rafa, desde la desembocadura del río Tanais, siguiendo su lote por el occidente por la mitad de este río, hasta acercarse a las aguas del abismo por donde fluye su caudal, el cual vierte sus aguas en la laguna Meótica, y de ahí al océano: todo lo que quedaba al norte era de Jafet, y lo que quedaba hacia el sur, de Sem. 13 Continuaba luego hasta acercarse a Cerasus, que está en la orilla del golfo que mira al sur, 14 y seguía su lote por el océano, en línea recta hasta acercarse al occidente del golfo que mira al sur, llamado golfo del Mar de Egipto. 15 Desde aquí se desvía hacia el sur, hacia la boca del océano, en las orillas de sus aguas.
De allí procede hacia occidente, a Afara, y sigue hasta acercarse a las aguas del río Gihón, hasta la ribera sur de este río. 16 Y sigue hacia oriente, hasta acercarse al Jardín del Edén por su parte meridional. Continúa por el este de toda la tierra del Edén, abarcando todo el oriente, volviéndose luego a occidente y llegando a acercarse al oriente del monte llamado Rafa, y descendiendo hacia las márgenes de la desembocadura del río Tanais.
17 Este fue el lote que salió en suerte a Sem y sus hijos como propiedad perpetua por generaciones hasta siempre. 18 Y Noé se alegró por haberle tocado este lote a Sem y sus hijos, recordando las palabras proféticas que él mismo había pronunciado: «Bendito sea el Señor, Dios de Sem, y more el Señor en la morada de Sem». 19 Pues sabía que el Jardín del Edén, santo de los santos y morada del Señor, el monte Sinaí en el desierto y el monte Sión en el ombligo de la tierra, los tres uno frente al otro, habían sido creados santos. 20 Bendijo al Dios supremo, que había puesto en su boca las palabras del Señor, 21 y supo que le había tocado un lote bendito a Sem y a sus hijos por siempre: toda la tierra del Edén, del mar Eritreo, todas las regiones de oriente, la India, Bactria y sus montes, toda la tierra de Basor, la del Líbano, las islas de Caftor, todo el monte de Sennaar, Armenia, el monte Asur septentrional, toda la tierra de Elam, Asur, Babel, Susiana, Media, todos los montes Ararat, todo el litoral marino al otro lado del monte Asur, hacia el norte: una tierra bendita y extensa, donde todo es óptimo.
Herencia de Cam
22 A Cam salió el segundo lote, más allá del Gihón hacia el sur, a la derecha del Paraíso. Va al sur, por todos los montes de fuego, y se dirige a occidente, hacia el mar Atel, y sigue hacia occidente hasta acercarse al mar de Mauk, adonde baja todo lo que no perece. 23 Alcanza al norte la orilla de Gádir y llega a las orillas del mar, en la ribera del océano, hasta acercarse al río Gihón, y sigue el río hasta acercarse a la derecha del Jardín del Edén. 24 Esta fue la tierra que salió a Cam en suerte, para poseerla permanentemente él y sus hijos por sus generaciones hasta siempre.
Herencia de Jafet
25 A Jafet le tocó el tercer lote: más allá del río Tanais hacia el norte de su desembocadura y, yendo hacia el nordeste, toda la región de Gog y toda la región al este. 26 Yendo hacia el norte, se extiende hasta los montes de Qilt y hasta el mar de Mauk y llega, por el oriente de Gádir, hasta
el lado de las aguas del mar. 27 Continúa hasta acercarse al occidente de Fara, vuelve hacia Aferag, y se dirige a oriente hacia las aguas de la laguna Meótica. 28 Procede luego hacia el lado del río Tanais por el nordeste, hasta acercarse a la orilla de sus aguas, hacia el monte Rafa, y tuerce al norte. 29 Esta es la tierra que salió en suerte a Jafet y sus hijos como heredad perpetua para él y sus hijos por sus generaciones hasta siempre: cinco grandes islas (Inglaterra...)y gran tierra en el norte, 30 aunque fría,(Suecia, Dinamarca, Noruega,..) mientras que la tierra de Cam es tórrida.(Africa) La de Sem, por el contrario, no es ni tórrida ni gélida, sino templada en el calor y el frío.

miércoles, 31 de mayo de 2017

SUBDIVISION DE LA TIERRA PERPETUAMENTE


LIBRO DE LOS JUBILEOS
Subdivisión de la tierra
entre los descendientes de Sem, Cam y Jafet
9 1 Cam repartió la tierra entre sus hijos, saliendo el primer lote a Cus en oriente, su occidente a Misraim, el occidente de éste a Fut, y el de éste a Canaán, al oeste del mar.
2 También Sem repartió entre sus hijos, saliendo el primer lote a Elam y sus hijos, al oriente del río Tigris, hasta acercarse por el este a toda la tierra de la India y Bactria, las aguas de Dedán, todos los montes de Mabri y Elam, toda la tierra de Susiana, y todo lo que está en manos de
Farnacio hasta el mar Eritreo, y el río Tanais. 3 A Asur le salió el segundo lote: toda la tierra de Asur y Nínive, Sennaar, hasta cerca de la India, subiendo por el Tigris. 4 A Arfaxad le tocó el tercer lote: toda la tierra de la región de los caldeos, al oriente del Eufrates, cerca del mar Eritreo, y todas las aguas del desierto hasta cerca del golfo que mira a Egipto, toda la tierra del Líbano, Saner y Armenia, hasta cerca del Eufrates.
5 A Aram le tocó en suerte el cuarto lote: toda la tierra de Mesopotamia, entre el Tigris y el Eufrates, al norte de los caldeos, hasta cerca del monte de Asur y la tierra de Ararat. 6 Ya Lud le salió el quinto lote: el monte de Asur y todo lo suyo, hasta acercarse al océano y aproximarse al oriente de su hermano Asur.
7 Y también Jafet dividió la tierra de su heredad entre sus hijos, 8 saliendo el primer lote a Gomer, hacia el nordeste hasta el río Tanais. En el norte correspondió a Magog toda la tierra interior septentrional hasta acercarse a la laguna Meótica. 9 A Madai le salió en suerte poseer desde el occidente de sus dos hermanos hasta las islas y sus orillas. 10 A Javán le tocó el cuarto lote: toda la isla y las islas que hay hacia la parte de Lud.
11 A Tubal salió el quinto lote: desde el entrante que se aproxima a la parte del lote de Lud, hasta otro entrante que está al lado de un tercero.
12 A Mosoc le tocó el sexto lote: toda la orilla del tercer entrante hasta acercarse al oriente de Gádir. 13 Y a Tirás le salió el séptimo lote: cuatro grandes islas en medio del mar, que se acercan al lote de Cam y a las islas de Kamaturi de los hijos de Arfaxad; esto fue lo que el sorteo le deparó
como heredad.
14 Así repartieron su tierra los hijos de Noé a sus hijos, ante su padre, Noé, que los conjuró a todos con una maldición; maldijo a cualquiera de ellos que quisiera poseer lote que no le hubiese salido en el sorteo. 15 Y todos dijeron: «Amén». Sea para ellos y sus hijos en perpetuidad hasta el
día del juicio, en que los juzgará el Señor Dios con espada y fuego por toda su impureza, por los yerros con los que llenaron la tierra de prevaricación, impureza, fornicación y pecado.

viernes, 2 de junio de 2017

USURPANDO HEREDADES-LIBRO DE JUBILEOS

Canaán en Palestina
27 En el cuarto septenario, en el primer año, a su comienzo, en el jubileo trigésimo cuarto, se dispersaron desde el país de Sennaar. 2ll Cam y sus hijos se fueron a la tierra que tenían asignada, que les había tocado como lote la tierra del sur. 29 Vio Canaán que la tierra desde el Líbano hasta la desembocadura del Nilo era muy buena y no se fue a la tierra de su heredad, al occidente del mar, sino que permaneció en la franja costera al mar limitada por el Líbano al oriente y al occidente por el Jordán.
30 Le dijeron Cam, su padre, y sus hermanos, Cus y Misraim:
-¿Te quedas en una tierra que no es tuya, que no nos salió en suerte? No hagas tal, pues si lo haces tú y tus hijos caeréis por tierra, seréis malditos por esta sedición. Por medio de una sedición os quedasteis, y en una sedición caerán tus hijos: serás desarraigado por siempre.
31 No te quedes en la morada de Sem, pues a él y a sus hijos les tocó en suerte. 32 Maldito eres y serás entre todos los hijos de Noé por la maldición que establecimos con juramento ante el juez santo y ante Noé, nuestro padre.
33 Pero no los escuchó, y se quedaron en la tierra del Líbano, desde Emat hasta la entrada a Egipto, él y sus hijos hasta este día. 34 Por eso se llamó esa tierra Canaán. 35 En cambio, ]afet y sus hijos fueron hacia occidente y moraron en la tierra de su lote. Y vio Madai la tierra del mar y
no le agradó. Tras rogar a Elam, Asur y Arfaxad, hermanos de su mujer, se quedó en la tierra de los medos, cerca de sus cuñados, hasta este día.
Llamó a su residencia y a la de sus hijos Media, por el nombre de Madai padre de éstos

lunes, 5 de junio de 2017

ABRAHAN- LIBRO DE LOS JUBILEOS


 LIBRO DE LOS JUBILEOS
Historia de Abrahán
16 El niño comenzó a conocer el error de la tierra, cómo todos erraban tras esculturas y abominación. Su padre le enseñó la escritura cuando tenía dos septenarios, y se separó de su padre para no adorar ídolos con él.
17 Comenzó a orar al Creador de todo, para que lo salvase del error de los hombres y no le tocase en suerte errar tras impureza y abominación.
18 Llegó la época de la sementera en el país, y salieron todos juntos a guardar sus simientes de los cuervos. Abrán salió con los demás, siendo entonces un niño de catorce años. 19 Una nube de cuervos vino a comerse la simiente, y Abrán corrió hacia ellos, antes de que bajaran a tierra. Les gritó así antes de que se posaran a comerse la simiente:
-No bajéis, volveos al sitio de donde salisteis. y dieron la vuelta. 20 Aquel día se volvieron setenta nubes de cuervos, no quedando ni uno en todos los campos donde estuvo Abrán. 21 Cuantos estaban con él en los campos, veían que gritaba y que los cuervos se volvían, por lo cual adquirió gran fama en toda la tierra de Caldea. 22 Fueron a él en este año todos los que sembraban, y los estuvo acompañando hasta terminar la sementera. Sembraron sus tierras, cosecharon aquel año
alimento suficiente y comieron hasta hartarse.
23 En el año primero del quinto septenario, Abrán enseñó a los carpinteros que hacían aperos para el ganado a hacer un instrumento delante del bastidor sobre la tierra, para echar por él la semilla. Esta bajaba dentro de él a su surco y se ocultaba en tierra, no teniendo ya que temer alos cuervos. 24 Hicieron así en todos los bastidores de arado por encima de la tierra; sembraron y labraron los campos como les ordenó Abrán y ya no tuvieron que temer a las aves.

lunes, 3 de julio de 2017

LIBRO DE JASER Capítulo 65

LIBRO DE JASER
  Capítulo 65
1 Y vino a suceder después de esas cosas que todos los consejeros de Faraón, rey de Mitzrayim, y todos los ancianos de Mitzrayim se reunieron y vinieron delante del rey y se inclinaron delante del rey, y ellos se sentaron delante de él. 2 Y todos los consejeros y ancianos de Mitzrayim hablaron con el rey, diciendo: 3 He aquí que el pueblo de los hijos de Yisra'el es mayor y más poderoso que nosotros, y tú sabes todo el mal que ellos nos hicieron a nosotros en el camino cuando regresábamos de la batalla. 4 Y tú también has visto su fuerte poder, porque este poder es a ellos de sus padres, porque pocos se pararon frente a un pueblo numeroso como la arena, y los golpearon con el filo de la espada, y de ellos ni uno cayó, así que si ellos hubieran sido numerosos los habrían destruido totalmente. 5 Ahora, por lo tanto, danos consejo en lo que hacer con ellos, hasta que gradualmente los destruyamos de entre nosotros, no sea que se hagan muy numerosos para nosotros en la tierra. 6 Porque si los hijos de Yisra'el aumentan en la tierra, serán un obstáculo para nosotros, y si una guerra fuera a tomar lugar, ellos con su gran poder se unirán al enemigo contra nosotros, y pelearán contra nosotros, nos destruirán de la tierra y se irán. 7 Así que el rey respondió a los ancianos de Mitzrayim y les dijo: Este es el plan aconsejado para Yisra'el, del cual no nos separaremos, 8 he aquí en la tierra están Raameses y Pitón, ciudades que no están fortificadas contra la batalla, nos corresponde a ustedes y nosotros edificarlas, y a fortificarlas. 9 Ahora, por lo tanto, ustedes vayan y actúen con astucia hacia ellos, y proclamen una voz en Mitzrayim y en Goshen, diciendo: ¡Todos ustedes hombres de Mitzrayim, Goshen, Patros y todos sus habitantes! 10 El rey nos ha ordenado edificar Piton y Raameses, y a fortificarlas para la batalla; quien entre ustedes en Mitzrayim y de los hijos de Yisra'el y de todos los habitantes de las otras ciudades, están dispuestos a edificar con nosotros, cada uno tendrá sus jornales dados a él diariamente por la orden del rey; así que vayan y háganlo con astucia, y reúnanse y vengan a Piton y Raameses para edificar. 11 Y mientras están edificando hagan una proclamación como esta que sea hecha en todo Mitzrayim a la orden del rey. 12 Y cuando algunos de los hijos de Yisra'el vengan a edificar con ustedes, ustedes les darán sus jornales diariamente por unos pocos días. 13 Y después que ellos estén edificando a su jornal diario, ustedes se quitan del trabajo uno a uno secretamente, después ustedes se levantan y se convierten en sus amos de obra y oficiales, y los dejarán que edifiquen sin jornales, y si ellos rehúsan, los fuerzan con todo su poder para edificar. 14 Y si ustedes hacen esto, será bueno para nosotros para fortalecer nuestra tierra contra los hijos de Yisra'el, porque a causa de la fatiga del trabajo de edificar, los hijos de Yisra'el disminuirán, porque ustedes los privarán de sus esposas día a día. 15 Y todos los ancianos de Mitzrayim oyeron el consejo del rey, y el consejo parecía bueno a los ojos de los sirvientes de Faraón, y a los ojos de todos Mitzrayim, y ellos hicieron de acuerdo a la palabra del rey. 16 Y todos los sirvientes salieron del rey y ellos ordenaron que una proclamación se hiciera en todo Mitzrayim, en Tajpanjes y en Goshen, y en todas las ciudades que rodean a Mitzrayim, diciendo: 17 Ustedes han visto lo que los hijos de Esav y los hijos de Yishmael nos hicieron a nosotros, quienes vinieron a la guerra contra nosotros y quisieron destruirnos. 18 Ahora, por lo tanto, el rey nos ha ordenado fortificar la tierra, edificar las ciudades de Piton y Raameses, y fortificarlas para la batalla, para si ellos de nuevo vienen contra nosotros. 19 Cualquiera de entre ustedes de todo Mitzrayim y de entre los hijos de Yisra'el que venga a edificar con nosotros, tendrá su jornal diario dado por el rey, como su orden es a nosotros. 20 Y cuando Mitzrayim y los hijos de Yisra'el oyeron todo lo que los sirvientes de Faraón habían hablado, vinieron de entre los Mitzrayimim y de entre los hijos de Yisra'el para edificar con los sirvientes de Faraón, Piton y Raameses, pero ninguno de los hijos de Levi vinieron con sus hermanos a edificar. 21 Y todos los sirvientes de Faraón y sus príncipes vinieron al principio con engaño para edificar con todo Yisra'el como jornaleros a jornal diario, y ellos dieron a Yisra'el su jornal al principio. 22 Y los sirvientes de Faraón edificaron con todo Yisra'el, y fueron empleados en ese trabajo por un mes. 23 Al final del mes todos los sirvientes de Faraón comenzaron a retirarse secretamente de la gente de Yisra'el diariamente. 24 Y Yisra'el siguió con el trabajo en ese tiempo, pero ellos recibían su jornal diario, porque algunos de los hombres de Mitzrayim estaban haciendo el trabajo con los hijos de Yisra'el en ese tiempo, por lo tanto, los Mitzrayimim dieron a Yisra'el su jornal en esos tiempos, para que ellos, los Mitzrayimim y sus compañeros recibieran su paga por su trabajo diario. 25 Al final de un año y cuatro meses todos los Mitzrayimim se habían retirado de los hijos de Yisra'el, así que los hijos de Yisra'el fueron dejados solos en el trabajo. 26 Y después que todos los Mitzrayimim se habían retirado de los hijos de Yisra'el, ellos regresaron y se volvieron en opresores y oficiales sobre ellos, y algunos de ellos fueron puestos sobre los hijos de Yisra'el como amos de obra, para recibir de ellos todo lo que ellos daban por su paga de su labor. 27 Todos los Mitzrayimim lo hicieron a los hijos de Yisra'el de esta forma día a día, para afligirlos en su trabajo. 28 Y los hijos de Yisra'el estaban solos en su labor, y los Mitzrayimim se abstuvieron de dar paga a los hijos de Yisra'el de  ese momento en adelante. 29 Y cuando algunos de los hombres de Yisra'el rehusaron trabajar por causa de que los jornales no se les estaban dando, entonces los exactores y lo sirvientes de Faraón los oprimieron y los golpearon con duros golpes, y los hacían regresar a la fuerza, para laborar con sus hermanos; así hacían todos los Mitzrayimim a los hijos de Yisra'el todos los días. 30 Y todos los hijos de Yisra'el estaban grandemente atemorizados de los Mitzrayimim en este asunto, y todos los hijos de Yisra'el regresaron y trabajaron solos sin paga. 31 Y los hijos de Yisra'el edificaron Piton y Raameses, y todos los hijos de Yisra'el hicieron el trabajo, algunos haciendo ladrillos y otros edificando, y los hijos de Yisra'el edificaron y fortificaron toda la tierra de Mitzrayim y sus muros; y los hijos de Yisra'el estuvieron ocupados en este trabajo por años, hasta el tiempo que YAHWEH se acordó de ellos y los sacó de la tierra de Mitzrayim. 32 Pero los hijos de Levi no estaban empleados en el trabajo con sus hermanos de Yisra'el desde el principio hasta el día que salieron de Mitzrayim. 33 Porque todos los hijos de Levi sabían que los Mitzrayimim habían hablado esas palabras con engaño a los hijos de Yisra'el, por lo tanto, los hijos de Levi se abstuvieron de ir a trabajar con sus hermanos. 34 Y los Mitzrayimim no dirigieron su atención para hacer trabajar a los hijos de Levi después, porque no habían estado con sus hermanos al principio, por lo tanto, los Mitzrayimim los dejaron quietos. 35 Y las manos de los hombres de Mitzrayim estaban dirigidas con continua severidad contra los hijos de Yisra'el en ese trabajo, y los Mitzrayimim hicieron que los hijos de Yisra'el trabajaran con rigor. 36 Y los Mitzrayimim amargaron las vidas de los hijos de Yisra'el con trabajo gravoso, en mortero y ladrillos, y también en todo tipo de trabajo en el campo. 37 Y los hijos de Yisra'el llamaron a Melol el rey de Mitzrayim "Meror, rey de Mitzrayim," porque en sus días los Mitzrayimim habían amargado sus vidas con todo tipo de trabajo. 38 Y todos los trabajos de los Mitzrayimim hacían que los hijos de Yisra'el hicieran, lo extraían con rigor, para afligir a los hijos de Yisra'el, pero mientras más los afligían, más ellos crecían y aumentaban, y los Mitzrayimim estaban irritados por causa de los hijos de Yisra'el.

miércoles, 4 de octubre de 2017

SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO- Parte final


 ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
         CRUZ Y BARRIOS
       INCENDIO Y SAQUEO
    A LA VILLA
DE HUEHUETENANGO

XVII. GOMEZ CALONGE ASCENDIDO A TENIENTE CORONEL

"El Excelentísimo Sr. Presidente ha expedido hoy el siguiente acuerdo por el Ministerio de la Guerra:
 Palacio del Gobierno:
Guatemala, Diciembre 13 de 1869.
    Con presencia del parte circunstanciado que ha dado el Capitán don Aquilino Gómez Calonge, Correjidor y Comandante General de Huehuetenango, con fecha 8 del corriente, participando la esforzada resistencia de aquella plaza, que fué atacada el día 6 por el faccioso don Serapio Cruz, quien no obstante haber incendiado aquella población, fué rechazado con considerables pérdidas de su parte.
   Por tanto, y deseando el Presidente premiar el mérito y denuedo del Comandante general de aquel Departamento, oficiales y tropa de su guarnición, en Consejo de Ministros ha tenido a bien acordar:
 
  1°. Líbrese en favor del Capitán Gómez Calonge el despacho de Teniente Coronel efectivo de Infantería.
  2. Se concede á los demas oficiales que concurrieron a la defensa de la referida plaza, un ascenso efectivo.

 3 . Se gratifica con un mes de sueldo a los sarjentos, cabos y soldados de la guarnición.
 
                                    Comuníquese. (Rubricado de S. E.). CEREZO"

XVIII. AYUDA A LOS DAMNIFICADOS
 
   "Habiendo observado S. E. el Presidente la situación actual de la ciudad de Huehuetenango, en la visita de los departamentos que está haciendo, se ha servido emitir el siguiente acuerdo:
    "Con presencia de la solicitud de la Municipalidad de esta cabecera en que pide auxilio del Gobierno para ocurrirá las necesidades de la población, bárbaramente incendiada y saqueada por Don Serapio Cruz y su gavilla de malhechores, los días seis y siete de diciembre
último: habiendo examinado los estragos del incendio que redujo a cenizas la parte principal de una de las mejores ciudades de la República, con la circunstancia atroz de haberse destruido de preferencia e intencionalmente las casas situadas fuera del alcance de los fuegos de la bizarra guarnición que defendió la plaza:

   Considerando la situación lamentable en que han quedado muchas familias que perdieron cuanto poseían, y atendiendo á que si bien el Gobierno no es responsable de las depredaciones de la facción que acaba de sofocarse, le corresponde, por humanidad, aliviar en lo posible las desgracias acaecidas en esta cabecera y cooperar á la reedificación de las casas incendiadas; por tanto y sin perjuicio de las demás providencias que parezcan oportunas, el Presidente acuerda:
 
1. Se destinan nueve mil pesos de las rentas públicas al socorro de las necesidades mas apremiantes causadas por el incendio y el saqueo de Huehuetenango.
 2. La suma de mil quinientos pesos que la hermandad de caridad de la capital ha puesto á disposición del Gobierno con laudable espontaneidad, para el propio objeto, se agregará á la que previene el artículo anterior.
 3 Una Junta compuesta del Correjidor y el Juez de primera Instancia del Departamento, el Padre vicario, el Alcalde 1ero Municipal y el vecino D. Juan García Moreno, á quien se nombra tesorero específico del fondo de socorro, entenderá en su distribución dando oportunamente cuenta de ella.
 4 . La junta procederá á la mayor brevedad posible y con todo el celo y circunspección que ese benéfico encargo exijo, á formar una lista de las familias que por consecuencia del incendio y saqueo se hallasen en la indigencia ó necesitadas de socorros; anotando el valor de las casas ó bienes perdidos.
 5. Con presencia de la lista que formaren, asignarán equitativamente a cada uno, el socorro que corresponda, disponiendo los casos y términos en que deba darse en efectivo ó en materiales de construcción, y dando á los interesados boletas firmadas por el Correjidor y el Alcalde en que conste lo que se les hubiere asignado.
 6. La misma Junta dispondrá el acopio de materiales de construcción que estime necesario para dar en esa forma auxilios á los pobres que tuvieren que reedificar; nombrando una o mas personas que cuiden de ese acopio.
 7. La presentación de las boletas dará derecho al suministro de los auxilios que expresen, en los términos que ellas designen.
 8. Cuidará tambien la Junta de la buena inversión de los socorros que se dieren para la reedificación de casas, y en general, de auxiliar al vecindario en la obra importante de reparar las pérdidas materiales de la ciudad. 
9. A los vecinos de comodidad que emprendiesen la misma reedificación les auxiliará el Corregimiento tomando las medidas mas eficaces á efecto de que no falten jornaleros para los trabajos, y de que puedan haber por su justo precio los materiales de construcción que necesitaren.
 
 Comuníquese, publicándose en la Gaceta Oficial
                               . (Rubricado por S. E.) PALACIOS".

XIX. FUGA DE CRUZ Y BARRIOS
DESPUÉS DE SU DERROTA

 
"Boletín de Noticias No. 17".
 "Guatemala, diciembre 20 de 1869".
 
"Por el boletín número 16 se ha impuesto el público de que el Coronel Morales, con las fuerzas de su mando, siguió en persecución de los facciosos, después de la derrota que sufrieron en Huehuetenango. Huyendo de esa persecución, Cruz se dirigió a Nebaj, por el rumbo de Chancol y Aguacatán. Las fuerzas que iban en su seguimiento encontraron en el tránsito quince sepulturas de los heridos en Huehuetenango, que murieron en la marcha. Según averiguó el Coronel Morales en Nebaj, los demás heridos de Cruz fueron enviados a Chajul e interior de la montaña, a donde no pudo dirigirse aquel jefe, por haber sabido que los sediciosos se encaminaban al Quiché como amenazando el departamento de Chimaltenango. El Coronel Morales continuó en la persecución, llegando el 17 a Joyabaj, donde estaba Cruz el día anterior. El 18 pasó el mismo Coronel Morales a San Martín; y habiendo tenido noticia de que los facciosos contramarcharon para Canillá, se proponía salir ayer con dirección al Quiché".
"Estos han sido los últimos movimientos de Cruz y su gavilla, después del descalabro que sufrió en Huehuetenangó. Pretendiendo sin duda atenuar el horror que ha causado en todos los pueblos el atentado  cometido en aquella población. Cruz ha dirigido una circular que tenemos a la vista, en la cual pretende hacer caer la responsabilidad de aquel crimen sobre el jefe que con tanto valor defendió el puesto que le estaba encomendado. Pretende inculpar al Teniente Coronel Gómez Calonge porque no salió dice a atacarlo en campo raso. Agrega que fué preciso recurrir al incendio y por consiguiente la población se arruinó, y pretende denigrar la conducta del Teniente Coronel Calonge, sucitando miserables y vulgares preocupaciones contra extranjeros. La verdad es que el hecho de Huehuetenango quedará en la historia consignado como un crimen tan odioso como inútil; que Cruz lo ejecutó con entera premeditación; que no respetó los templos, como el dice en su circular, pues por datos comunicados últimamente por persona fidedigna, se sabe que no solo hizo incendiar la iglesia del Calvario, sino que mandó hacer otro tanto con la iglesia parroquial, lo que se ejecutó en parte solamente, porque los mismos indios, al ver al Vicario arrodillado delante de Cruz, suplicándole que mandara contener el incendio, vacilaron en llevar a cabo la destrucción. Los pueblos saben, después del atentado de Huehuetenango, lo que tienen que esperar de esas hordas que el cabecilla todavía continúa llamando ejército libertador".

XX. EPILOGO
  
  Cruz y Barrios, murieron con el correr del tiempo peleando en el campo de batalla; el primero, en Palencia el 23 de enero de 1870; Barrios, en Chalchuapa el 2 de abril de 1885...
 
    En el cementerio de la ciudad de Huehuetenango y en su calle principal encuéntrase un mausoleo con hermosa lápida: allí descansan los restos del pundonoroso militar don Pedro Mártir Castillo (29-IV-1820 - 8-II-1892), héroe en éstas y otras acciones donde expuso su vida defendiendo aquel amado pedazo de suelo patrio...

FUENTES DE CONSULTA
Archivo General de la Nación: Informes de Corregidores.
Archivo del Palacio Arzobispal: Partes confidenciales rendi
dos por el Vicario don Juan Bautista de, Teherán y el Pbro. don Juan J. Toro, párrocos de Huehuetenango y Chiantla, respectivamente.
Correspondencia del Brigadier don Narciso Pacheco Arzú. (Hom. a Barrios).
Correspondencia del Licenciado don Manuel Echeverría y Arrivillaga. (Ibídem).
Colecciones de "La Semana" y la "Gaceta de Guatemala". Hemeroteca Nacional.
Colección de "Boletines" de don Mariano Pacheco Herrarte.
 Archivo particular del autor.
Periódico "El  Malacate".
NOTAS
Proclama  Dirigida al pueblo de huehuetenango por don JULIO CESAR DE GARRIDO
CORREGIDOR Y COMANDANTE GENERAL DEL DEPARTAMENTO DE  HUEHUETENANGO 
. "Proclama dirigida al pueblo de Huehuetenango por don Julio César de Garrido, Sargento Mayor de las Milicias del Ejército de la República, Corregidor y Comandante Gral. del Departamento de Huehuetenango.
 "Julio César de Garrido Sargento Mayor de Caballería de las milicias del Ejercito de la República, Corregidor y Comandante Gral. del Departamento de Huehuetenango.
                                                               
 POR CUANTO
'Habiendo levantado D. Serapio Cruz los indígenas de Nebaj, Cotzal y Chajul que ha armado, promoviendo así una guerra de carácter atroz como lo prueba el asesinato cometido en los prisioneros que capturó de la fuerza que mandaba el Teniente Avelar; y siendo indispensable reunir todos los medios de defensa tanto para impedir la entrada de los salvajes en el Departamento como para impedir la conivencia de algunas personas mal intencionadas que auxilian y tienen correspondencia con los reveldes: hallandose tambien ausente la autoridad judicial; en uso de las facultades que me confieren las ordenanzas del Ejercito, tengo a bien ordenar:
 
1°. Mientran duren las actuales circunstancias, se suspenden en el Departamento las garantías consignadas en los Artículos 18, 19, 20, 21, 22, 23 y 24 de la ley de los derechos de los Ciudadanos de 5 de Diciembre de 1839.
 2°. Vuelve a toda su fuerza y vigor el Decreto de 4 de Febrero de 1867. En consecuencia serán jusgados en consejo de guerra todos los individuos en quienes se declara conivencia ó complicidad con losreveldes.3
3 Los Comandantes de las fuerzas que se hallen en operaciones activas en el Departamento podrán utilizar para el servicio militar, todos los elementos que jusguen necesarios de los cuales darán recibo á las Corporaciones ó personas que los faciliten.
 4°. Todo individuo que hallándose en la edad de circunstancias de la ley, no acudiese a tomar las armas siendo requerido por la autoridad militar competente, será jusgado y castigado como desertor de campaña.
 Dado en el Corregimiento de Huehuetenango á primero de Mayo de mil ochocientos sesenta y nueve".
"J. CESAR DE GARRIDO".

  "De su. orden:
MANUEL FUNES Secretario"


. "Birringue": mezcla de maíz quebrado y cocido en forma de pan del que usan aún los indígenas de la región en los grandes recorridos. Para comerlo, lo introducen en una jarra de agua hirviendo y hacen con él una especie de atol o bebida muy nutritiva y barata.

A continuación algunas medicinas utilizadas:
"1 lametón de bálsamo católico.
3 libras de bálsamo cardeceo.
6 botijuelas de vinagre de Castilla, cada. una de catorce libras.
1 libra de sal de amoníaco.
2 libras tintura anodina.
3 libras de bálsamo del director. 1 libra de gotas amargas.
1 libra espíritu de vitriolo ácido.
3 libras de vino emético.
1 libra de jarabe de claveles.
4 libras de piedra lipe.
4 libras de piedra de alumbre.
2 libras de Bol arménico.
6 libras de polvos absorbentes.
1 libra de alcanfor.
50 emplastos vejigatorios.
3 libras de mostaza.
2 batidores con ungüento sopilativo.
1 balde de lata con pulpa de cafiafistola.
1. balde con flores de sáuco y de borraja,
etc., cte.".

 . Las primeras mujeres en aceptar la protección fueron: Ceferina López, Ramona Castillo, Petrona Castillo, Dionisia Rivera, Leonza Cardona, Manuela Herrera, Mariana Villatoro, Secundina López, Ceferina Martín, Margarita Herrera, María Herrera, Maria Matías López, Rafaela Díaz, Lucrecia Martín, Mercedes Castillo, etc., etc. Y los siguientes hombres que por su edad o impedimento físico no pudieron empuñar las armas: Pantaleón Palacios, León Ordóñez, Anastacio Alvarado, Guillermo Villatoro, Tomás Villatoro, Feliciano Hernández, Ramón Palacios, Vicente Palacios y Manuel Zea.

sábado, 16 de diciembre de 2017

CHARLIE COULSON M. L. Rossvally (1828-1892

 Charlie Coulson
El muchachito que tocaba el tambor
 M. L. Rossvally (1828-1892
dos o tres veces en mí vida, Dios en Su misericordia, tocó mi corazón, y dos veces
antes de mi conversión me sentí bajo profunda convicción de haber pecado.
1. El muchacho
Durante la Guerra Civil de los Estados Unidos era yo cirujano del ejército, y después de
la Batalla de Gettysburg, había en el hospital muchos cientos de soldados heridos, veintiocho
de los cuales habían recibido heridas tan graves que necesitaban mis servicios inmediatamente;
algunos cuyas piernas tenían que ser amputadas, algunos sus brazos, y otros
tanto el brazo como la pierna. Uno de estos últimos era un muchacho que apenas había
estado tres meses en el ejército, y siendo demasiado joven para alistarse como soldado, se
había alistado para tocar el tambor. Cuando mi cirujano asistente y uno de mis ayudantes
quisieron administrarle cloroformo antes de la amputación, volteó la cabeza y se negó rotundamente
a que se lo dieran. Cuando el ayudante le dijo que era orden del doctor, dijo:
—Tráigame al doctor.
Cuando llegué hasta su cama le dije:
—Muchacho, ¿por qué rechazas el cloroformo? Cuando te encontré en el campo de batalla
estabas tan grave que pensé que no valía la pena levantarte, pero cuando abriste esos
grandes ojos azules pensé que tendrías una madre en alguna parte que en ese preciso momento
estaría pensando en su muchacho. No quería que murieras en ese campo, así que
ordené que te trajeran aquí; pero has perdido tanta sangre que estás demasiado débil para
soportar una operación sin cloroformo. Por tanto, deja que te dé un poco.

Puso su mano sobre la mía y mirándome a los ojos me dijo:
—Doctor, un domingo a la tarde en la escuela dominical, cuando tenía nueve años y
medio, acepté al Señor Jesucristo como mi Salvador. En ese momento aprendí que podía
confiar en Él. He confiado en Él desde entonces, y sé que puedo confiar en Él ahora. Él es
mi fuerza y mi refugio; Él me sostendrá mientras usted me amputa el brazo y la pierna.

Entonces, le pregunté si podía darle un poco de brandy. Nuevamente me miró a los
ojos diciendo:
—Doctor, cuando tenía unos cinco años, mi madre se arrodilló a mi lado poniendo su
brazo alrededor de mis hombros y dijo: “Charlie, estoy orando al Señor Jesús para que
nunca pruebes el licor, tu querido padre murió como un borracho, y le prometí a Dios,
que si era su voluntad que llegaras a adulto, que advertirías a los jóvenes contra la copa
amarga”:
ahora tengo diecisiete años, pero nunca he probado nada más fuerte que té y
café, y en mi condición, es muy probable que esté a punto de partir a la presencia de mi
Dios, ¿me llevaría usted allí con olor a brandy?
Nunca olvidaré la mirada que me dio aquel muchacho. En aquella época yo odiaba a
Jesús,
pero respetaba la lealtad del muchacho a su Salvador
, y cuando vi cómo amaba y
confiaba en Él hasta lo último, me conmovió el corazón,
e hice por aquel muchacho algo
que nunca había hecho por ningún otro soldado, le pregunté si quería ver a su capellán.
—¡Oh, sí señor! —fue la respuesta.
Cuando llegó el capellán, reconoció enseguida al muchacho por haber conversado con
él en las reuniones de oración que se realizaban en una de las carpas, y tomando su mano,
dijo:
—Charlie, cuánto siento verte en esta triste condición.
—Oh, yo estoy bien señor, —contestó—. El doctor me ofreció cloroformo, pero se lo
rechacé, luego quería darme brandy, que también rechacé, y ahora, si mi Salvador me llama,
estoy listo, y puedo irme con Él estando lúcido.

—Quizá no mueras, Charlie, pero si el Señor te lleva a Su presencia, ¿hay algo que
pueda hacer por ti después de que hayas partido?
—Capellán, por favor ponga su mano bajo mi almohada y tome mi pequeña Biblia, en
la que encontrará la dirección de mi madre. Por favor mándesela a ella, y escríbale una
carta, y dígale que desde el día que me fui de casa, no he dejado pasar un solo día sin leer
una porción de la Palabra de Dios, y sin orar pidiendo que Dios bendijera a mi querida madre,
no importando si me encontraba marchando, en el campo de batalla o en el hospital.

—¿Puedo hacer algo más por ti, jovencito? —preguntó el capellán.
—Sí, por favor escriba una carta al director de la escuela dominical de la calle Sands,
Brooklyn, Nueva York, y dígale que no he olvidado sus palabras bondadosas, sus muchas
oraciones y sus buenos consejos; me han acompañado en medio de los peligros de la batalla
y ahora, en la hora de mi muerte, le pido a mi Salvador que bendiga a mi querido y anciano
director. Eso es todo.
 Volviéndose hacia mí, me dijo:
Ahora, doctor, estoy listo, y le prometo que ni siquiera me quejaré mientras me
amputa el brazo y la pierna, siempre y cuando no me ofrezca cloroformo.

Se lo prometí, pero no tenía la valentía de tomar el bisturí en mi mano para realizar la
operación sin ir primero a la habitación contigua y tomar un pequeño estimulante a fin de
armarme de valor para poder cumplir con mi deber. Mientras cortaba su carne, Charlie
Coulson no se quejó para nada, pero cuando tomé el serrucho para separar el hueso, tomó
una esquina de su almohada y se la puso en la boca, y lo único que lo escuché murmurar
fue:
¡Oh Jesús, bendito Jesús, acompáñame en este momento!
Cumplió su promesa, no se quejó ni una vez.

Esa noche no pude dormir, porque cada vez que me daba vuelta en la cama, veía esos
suaves ojos azules, y cuando cerraba los míos, las palabras “Bendito Jesús, acompáñame en
este momento” resonaban insistentemente en mis oídos. Entre las doce y la una, me levanté
y fui al hospital, algo que nunca antes había hecho
a menos que me llamaran especialmente,
tanto era mi deseo de ver a aquel muchacho. Al llegar, los ayudantes nocturnos me
informaron que dieciséis de los heridos desahuciados habían muerto y habían sido llevados
a la morgue.
—¿Cómo está Charlie Coulson? ¿Fue uno de los que murieron? —pregunté.
—No señor, —contestó el ayudante—, está durmiendo como un angelito.
Cuando me acerqué a la cama donde dormía, una de las enfermeras me informó que a
eso de las nueve dos socios de la Asociación Cristiana de Jóvenes habían recorrido el hospital
para leer y cantar un himno. Estaban acompañados por el capellán, quien se arrodilló
junto a la cama de Charlie Coulson y elevó una ferviente y conmovedora oración, después
de lo cual cantaron, todavía de rodillas, el más dulce de los himnos: “Sol de mi ser, mi Salvador”
que Charlie también cantó. Yo no podía entender como ese muchacho, que había
pasado por un dolor tan insoportable, podía cantar.

Cinco días después de que le amputé el brazo y la pierna al querido muchacho, me
mandó llamar y fue por boca de él que escuché el primer sermón del evangelio.
—Doctor, —dijo—, ha llegado mi hora, y no espero ver otro amanecer, pero, a Dios
gracias, estoy listo para partir, y antes de morir quería agradecerle de todo corazón por su
bondad para conmigo. Doctor, usted es judío, no cree en Jesús. ¿Podría por favor quedarse
aquí de pie y verme morir, confiando en mi Salvador hasta el último instante de mi vida?

lunes, 18 de diciembre de 2017

M. L. Rossvally (1828-1892) EL MUCHACHO DEL TAMBOR

3. La iglesia
Al llegar a Washington compré un periódico matutino, y una de las primeras cosas que
me llamó la atención fue el anuncio de cultos de evangelización en la iglesia del Dr. Rankin,
la iglesia más grande de Washington. En cuanto vi el anuncio, una voz interior pareció
decirme: ve a esa iglesia.
Nunca había estado en una iglesia cristiana mientras se celebraba
un servicio religioso, y en otra ocasión hubiera descartado tal pensamiento como
procedente del diablo. Era la intención de mi padre, cuando yo era chico, de que llegara a
ser un rabino, por lo que le prometí que nunca entraría a ningún lugar donde “Jesús el
impostor” fuera adorado como Dios; y que nunca intentaría leer un libro conteniendo Su
Nombre.
Hasta ese momento había cumplido fielmente mi palabra.

En conexión con las reuniones de evangelización mencionadas, el anuncio decía que
un coro unido de las diversas iglesias de la ciudad cantaría en cada uno de los cultos. Siendo
un apasionado de la música, esto atrajo mi atención, y esa fue mi excusa para visitar la
iglesia durante el culto de evangelización esa noche.
Cuando entré en el edificio, que estaba lleno de fieles, uno de los porteros, sin duda,
atraído por mi charretera dorada (porque no me había cambiado el uniforme), me guio a la
primera fila, justo delante del predicador, un evangelista reconocido tanto en Inglaterra
como en Norteamérica. Me fascinaron los hermosos cantos, pero el evangelista apenas
había hablado cinco minutos cuando llegué a la conclusión de que alguien le había informado
quién era yo, porque parecía señalarme con el dedo.
Siguió mirándome y de vez en
cuando parecía que me amenazaba con el puño. Pero a pesar de todo eso, me interesaba
profundamente lo que decía. Y eso no era todo, porque resonaban aún en mis oídos las
palabras de mis dos predicadores anteriores—el barbero cristiano de Nueva York y el muchacho
de Gettysburg que tocaba el tambor—enfatizando lo que decía el evangelista. Mentalmente
veía con claridad a esos dos queridos amigos repitiendo también sus mensajes. Al
ir interesándome más y más en las palabras del predicador, sentí que me brotaban las lágrimas.
Esto me sorprendió, y empecé a sentir vergüenza de que yo, un judío ortodoxo,
fuera tan infantil como para derramar lágrimas en una iglesia cristiana
, las primeras que
jamás había vertido en un lugar así.
9
Omití mencionar que durante el culto, y mientras el predicador me miraba, se me ocurrió
que quizá estuviera señalando a alguien sentado detrás de mí; pero cuando me di vuelta
en mi asiento para ver quién era el individuo, vi con asombro que más de 2,000 personas
de todos los niveles sociales parecían tener sus ojos clavados en mí.
Inmediatamente
llegué a la conclusión de que no sólo era yo el único judío, sino que me encontraba en
mala compañía. Siendo muy conocido en Washington, tanto por judíos como por gentiles,
pensé qué pasaría si en el periódico de Washington apareciera que “el Dr. Rossvally, judío,
estaba presente en los cultos de evangelización, a menos de cinco minutos a pie de la sinagoga
donde generalmente asiste, y que lo vieron llorando durante el sermón”
. No queriendo
llamar más la atención (porque allí había rostros que reconocí), decidí no sacar mi pañuelo
para secarme las lágrimas—tendrían que secarse solas; pero, bendito sea Dios, no
podía detenerlas y seguían cayendo abundantemente.
Al rato, el predicador terminó su conferencia, y me sorprendió escucharle anunciar
una reunión posterior a la que invitaba a todos a que pudieran quedarse. No acepté la invitación,
pues estaba contento de poder retirarme de la iglesia. Con esa intención me puse
de pie y llegué hasta la puerta, cuando sentí que alguien me jalaba del saco. Volviéndome,
vi a una anciana, que luego supe era la Sra. Young, de Washington, una obrera cristiana
muy conocida.
Dirigiéndose a mí, dijo:
Perdóneme, señor, veo que usted es un oficial del ejército. Lo he estado observando
durante todo el culto, y le ruego que no deje esta casa porque creo que usted está convencido
de ser pecador. Creo que usted vino aquí para buscar al Salvador, y aún no lo ha encontrado.
Le ruego que regrese; quisiera conversar con usted, y si me lo permite, oraré por
usted.
Señora, eso es algo que jamás he hecho y que jamás haré, —porque los judíos ortodoxos
nunca se arrodillan para orar, excepto dos veces al año: en la Fiesta de las Trompetas
y en el día de la Expiación, y aun así no nos arrodillamos como lo hacen los cristianos, sino
que nos postramos en el suelo.

La Sra. Young me miró tranquilamente en la cara y dijo:
—Querido señor, he encontrado un Salvador tan querido, que nos ama y perdona en el
Señor Jesús, que creo firmemente en mi corazón que Él puede convertir a un judío aunque
esté de pie, y yo me arrodillaré, y oraré pidiendo que eso suceda.

Dicho y hecho, se arrodilló y empezó a orar, hablándole a su Salvador de un modo tan
sencillo que me desconcertó. Me sentí tan avergonzado de mí mismo al ver a esta querida
anciana arrodillada a mi lado orando fervientemente por mí mientras yo me quedaba de
pie. Toda mi vida pasada cruzó vívidamente ante mis ojos de tal forma que deseé con todo
mi corazón que me tragara la tierra.
Cuando ella se levantó, me extendió la mano, y con
ternura maternal dijo:
—¿Orará usted a Jesús antes de irse a dormir esta noche?
—Señora —contesté—, oraré a mi Dios, el Dios de Abraham Isaac y Jacob, pero no a
Jesús.

—¡Bendito sea! —exclamó—, Su Dios de Abraham, Isaac y Jacob es mi Cristo y su Mesías.
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—Buenas noches, señora, y muchas gracias por su amabilidad, —dije retirándome de
la iglesia.
4. La conversión
Rumbo a casa, al reflexionar sobre mi reciente extraña experiencia, empecé a decirme a
mí mismo ¿por qué será que estos cristianos se interesan tanto por los judíos y gentiles
desconocidos para ellos
? ¿Será posible que todos estos millones de hombres y mujeres que
durante los últimos 1,800 años han vivido y muerto confiando en Cristo, estén equivocados
y que un pequeño manojo de judíos, diseminados por todo el mundo tengan razón?
¿Por qué pensaría el muchacho moribundo que tocaba el tambor sólo en lo que él llamaba
mi alma inconversa? Y también, ¿por qué el barbero de Nueva York mostró un interés tan
profundo en mí? ¿Por qué esta noche el predicador me señaló y apuntó con el dedo, y por
qué aquella querida mujer me siguió hasta la puerta y me retuvo? Todo debe ser por el
amor que sienten por su Jesús, a quien tanto yo desprecio.

Cuanto más lo pensaba, peor me sentía. Por otro lado, alegaba: ¿Cómo puede ser posible
que mi padre y mi madre que tanto me amaban, me hayan enseñado algo equivocado?
En mi niñez me habían enseñado a odiar a Jesús; había un sólo Dios y no tenía ningún un
Hijo
. Entonces, me sentí embargado por el anhelo de llegar a conocer a ese Jesús a quien
los cristianos tanto amaban y adoraba
n. Empecé a apresurar mi paso, totalmente decidido
a que si había alguna verdad en la religión de Jesucristo, yo la iba a encontrar antes de irme
a dormir.
Cuando llegué a casa, mi esposa (una ortodoxa judía muy estricta) me vio algo inquieto
y me preguntó dónde había estado. No me atreví a decirle la verdad, y no le iba a mentir,
así que le dije:
—Mujer, por favor no me preguntes nada. Tengo un asunto muy importante que atender.
Quiero ir a mi estudio y estar solo.
Fui inmediatamente a mi estudio, puse llave a la puerta y empecé a orar, de pie con mi
rostro hacia el oriente, como siempre lo había hecho. Cuanto más oraba, peor me sentía.
No podía entender el sentimiento que me embargaba. Me sentía perplejo con respecto al
significado de muchas de las profecías del Antiguo Testamento que me interesaban profundamente.
Mis oraciones no me dieron ninguna satisfacción, y entonces se me ocurrió
que los cristianos se arrodillaban para orar. ¿Ayudaría eso? Habiendo sido criado como un
judío ortodoxo estricto, nunca me habían enseñado a arrodillarme en oración. Me embargó
el temor de que si me arrodillaba podía estar en el engaño de doblar mis rodillas ante
Jesús, quien, según me habían hecho creer de niño, era un impostor.

Aunque la noche era terriblemente fría, y en mi estudio no estaba prendida la chimenea
(no se esperaba que yo la usaría esa noche), nunca he transpirado tanto en mi vida.
Mis filacterias estaban colgadas en la pared de mi estudio, y mi mirada se posó en ellas.
Nunca, desde los trece años en adelante, hubo un día en que no las usara, excepto los sábados
y los días de fiesta judíos. Estaba muy encariñado con ellas. Las tomé en mis manos,
y mientras las miraba me vino a la mente Génesis 49:10: “No será quitado el cetro de Judá,
y el legislador de entre sus pies, hasta que venga Shiloh
; y a él se congregarán los pueblos”.
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Otros dos pasajes que había leído y cavilado con frecuencia vinieron vívidamente a mi
mente; el primero de estos fue Miqueas 5:2: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre
las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;
y sus salidas son desde
el principio, desde los días de la eternidad”. El otro pasaje es la muy conocida predicción
en Isaías 7:14: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y
dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.

Estos tres pasajes vinieron a mi mente con tanta fuerza que clamé:
—Oh Dios de Abraham, y de Isaac y de Jacob, Tú sabes que soy sincero en cuanto a esto.
Si Jesucristo es el Hijo de Dios, revélamelo esta noche, y lo aceptaré como mi Mesías.
Ni había acabado de orar cuando casi inconscientemente arrojé mis filacterias en un
rincón de la habitación y en menos tiempo de lo que lleva contarlo, me encontré de rodillas
orando en ese mismo rincón con las filacterias a mi lado. Arrojar las filacterias en el
piso como lo había hecho yo, era un acto de blasfemia para un judío. Ahora me hallaba
orando de rodillas por primera vez en mi vida, y me sentía muy intranquilo. Dudaba de la
sabiduría de lo que estaba haciendo.
Mis sentimientos en esos momentos se expresan mejor en el primer himno que compuse
después de mi conversión
y dediqué al predicador que me había impresionado tan
poderosamente:
NO ME DEJES SOLO
La oración de un judío convertido
Dedicado a mi querido amigo: E. Payson Hammond

Llena está mi vida de remordimientos,
No hay paz en mi alma, sólo hay ansiedad.
Hay brumas sombrías en mi pensamiento,
Señor, yo te ruego, ten de mí piedad.
No dejes que vague entre sombras perdido.
Quita la dureza de mi corazón,
Aviva la llama de mi amor, te pido,
Espíritu Santo, paloma divina,
No me dejes solo, mi Consolador.

Oh Dios de poder y de amor indulgente,
Tu ayuda buscando yo vengo hasta ti;
Inclina tu oído, escucha clemente,
Te ruego que muestres tu piedad en mí.
Mi ser tú renueva, dirige el camino
Que a tu trono excelso me habrá de llevar.
Mi Señor tú eres, ¡oh crucificado!
Sé siempre mi guía, mi maestro amado,
No me dejes solo, a mi lado está.
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Mi corazón gime encogido de espanto,
Muy grande es mi carga de pecado vil,
Cubre con tus alas mi ser, como un manto,
Y así las tinieblas huirán de mí.
Tómame en tus brazos, dame tu cuidado,
Quita la dureza de mi corazón;
Cargar ya no puedo con este pecado,
Mi oración escucha como al publicano,
No me dejes solo, dame tu perdón.
Sé que de tu mano no habrás de soltarme,
Pues por mí, tu sangre vertiste en la cruz,
En ésta yo quiero morir, sumergirme,
Y de ella surgir a una vida de luz.

Mis débiles brazos a ti yo levanto,
Pues tu amor a nadie tú niegas jamás,
Sobre mí, cual alas extiende tu manto,
Y la muerte, entonces, perderá su espanto;
Ya no estaré solo… conmigo tú irás.
Nunca olvidaré mi primera oración a Jesús. Oré así: “Oh Señor Jesucristo, si en verdad
eres el Hijo de Dios, si eres el Salvador del mundo, si eres el Mesías de los judíos que nosotros
los judíos aún esperamos y si puedes convertir a pecadores como afirman los cristianos,
puedes convertirme a mí, porque soy un pecador, y prometo servirte todos los días de
mi vida”.

Pero esta oración mía no llegó a destino. No era difícil saber la razón. Había intentado
hacer un trato con Jesús, que si Él hacia lo que yo le pedía, yo, por mi parte, haría entonces
lo que le había prometido
. Permanecí de rodillas más o menos media hora, en tanto
que la transpiración me corría por el rostro. También sentía la frente ardiendo, y apoyé la
cabeza contra la pared para refrescarla. Estaba en agonía, pero no convertido. Me levanté y
caminé de un lado a otro en mi habitación. Luego pensé que ya me había excedido y juré
no volver a ponerme de rodillas. Empecé a razonar: “¿Por qué ponerme de rodillas? ¿Acaso
no puede el Dios de Abraham, a quien he amado, servido y adorado todos los días de mi
vida, hacer por mí lo que dicen que Jesús hace por los gentiles?” Por supuesto, consideraba
el asunto desde el punto de vista judío, y seguí razonando: “¿Por qué tengo que ir al Hijo?
¿Acaso el Padre no está sobre el Hijo?”
Cuanto más razonaba, peor y más perplejo me sentía. En un rincón de la habitación,
seguían las filacterias en el suelo, las cuales ejercían una influencia magnética sobre mí.
Instintivamente me volví hacia ellas e involuntariamente caí nuevamente de rodillas, pero
no podía pronunciar palabra. Me sentía abatido porque tenía un anhelo sincero de conocer
a Cristo, si es que era el Mesías. Cambié de posición vez tras vez. Alternadamente me
arrodillaba y después caminaba por la habitación. Seguí así desde las nueve cuarenta y
cinco hasta la una cincuenta y cinco de la mañana
.
En ese momento se iluminó mi mente,
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y empecé a creer en mi alma que Jesucristo era realmente el verdadero Mesías. En cuanto
acepté esto, por última vez aquella noche, me arrodillé; esta vez mis dudas se habían disipado,
y empecé a alabar a Dios por el gozo y la felicidad que habían penetrado mi alma, y
que nunca había sentido. Había encontrado mi verdadero Shiloh, el Soberano de Israel,
Emmanuel—“Dios con nosotros”
—había creído la información de Isaías con respecto al
verdadero Mesías—JESÚS—que fue “despreciado y desechado entre los hombres, varón de
dolores, experimentado en quebranto”, quien fue “herido por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados” (Is. 53:3, 5).
Había visto a aquel a quien habían traspasado con una lanza y supe
que me había convertido, y que Dios por medio de Cristo había perdonado mis pecados.
Ahora sentí que la circuncisión nada valía, tampoco la incircuncisión, sino ser una nueva
criatura.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

FIN DEL MUCHACHODEL TAMBOR

M. L. Rossvally (1828-1892)
Charlie Coulson
El muchachito que tocaba el tambor

Y ahora, para concluir, ruego a Dios que me dé vida, a fin de que pueda oír a
mi hijo predicar el evangelio de aquel querido Salvador a quien rechazó durante
tanto tiempo, pero que ahora es su todo en todo, porque en su última carta me informa
que se está preparando para la obra de evangelización.

El 13 de septiembre de 1892, el Dr. Rossvally escribe:
Con respecto a mi hijo, puedo decirle esto: está dedicando todo su tiempo a la
obra del Señor.
No tiene iglesia propia, ya que prefiere hacer obra evangelística. Se
está ocupando en lo mismo que hacia yo hace unos años, antes de tener tantos
problemas de salud; es decir, va de un lugar a otro ayudando a las iglesias y misiones
pobres, que luchan por sobrevivir. Digo con agradecimiento, que el Señor ha
bendecido abundantemente sus labores. También publica mis tratados para ser
distribuidos gratuitamente en el país.
6. La conclusión
Poco después de su conversión a Dios, el Dr. Rossvally renunció a su puesto en el ejército
de los Estados Unidos, y abrió una misión para la conversión de sus hermanos judíos.
Al principio tuvo que enfrentar mucha oposición, pero perseveró y finalmente tuvo el gozo
de ver un buen número—judíos ricos y pobres, ancianos y jóvenes—exclamar como aquel
exclamó en la antigüedad: “Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)
” (Jn.
1:41).
Más adelante hizo un prolongado viaje evangelístico, y visitó muchas ciudades en Europa,
Estados Unidos y Canadá, y muchas otras tierras predicando en su estilo convincente
las buenas nuevas de salvación gratuita y completa a numerosos públicos, siendo su ministerio
usado por Dios, para llevar a no pocos—tanto gentiles como judíos—de la oscuridad
a la luz y del poder de Satanás a Dios.

Después de varios años de servicio feliz, y unos pocos meses de intenso sufrimiento, M.
L. Rossvally fue llamado a un servicio más alto en el cielo, en octubre de 1892.
“Aunque muerto, habla todavía”, porque varios millones de ejemplares de “Charlie
Coulson, el muchacho que tocaba el tambor” y otros de sus tratados, han sido diseminados
por los Estados Unidos, Gran Bretaña, India, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Alemania,
Suiza, Rusia, y otros países, llevando a muchos a “conocer a Aquél que es vida eterna”.

Ciertamente esta narración verídica y conmovedora de la vida real reafirma en nuestra
propia época las palabras del judío convertido más famoso; Saulo de Tarso, quien dijo: “No
me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que
cree; al judío primeramente, y también al griego” (Rm. 1:16).
Es de notar que no es el evangelio del cristianismo o del judaísmo, el evangelio de alguna
iglesia, credo o grupo, sino el evangelio de Cristo, el evangelio acerca de la incomparable
persona del Señor Jesucristo, quien “murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1
Co. 15:3-4). “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es
sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el
Señor, para gloria de Dios Padre” (Fil. 2:9-11).

La gran pregunta que cada uno ha de considerar es: ¿He percibido como individuo, así
como el muchacho que tocaba el tambor y el doctor, mi estado de perdición como “muertos
en vuestros delitos y pecados” (Ef. 2:1) y aceptado al Señor Jesucristo como mi propio
Salvador personal? ¿Y sé que “Dios, por medio de Jesucristo, ha perdonado mis pecados”?
Si no, ¿por qué no, como el judío y el gentil mencionado aquí, pone a prueba la cuestión?
Contemple “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29) y podrá usted
decir: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Is. 53:5).
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24).
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con
la boca se confiesa para salvación” (Rm. 10:9-10).
***********
Todo aquel que escuche, id a dar las nuevas,
Las benditas nuevas del mundo hasta el fin,
Llevad las noticias de Cristo a los hombres;
Decid que “el que quiera puede a Él venir,
Todo aquel que quiera, todo aquel que quiera”.
Por valles, colinas, la nueva esparcid,
Que el Padre amoroso al pródigo espera,
Y todo aquel que quiera puede a Él venir.
Todo aquel que venga no debe tardarse,
La puerta está abierta, entrad, compartid
Con Cristo quien es la Verdad, y quien dice
Que todo el que quiera puede a Él venir.
“Todo aquel que quiera”, es la fiel promesa;
“Todo aquel que quiera”, nunca tendrá fin;
“Todo aquel que quiera”, tendrá vida eterna,
Y todo aquel que quiera puede a Él venir.
***********
Debido a que me han preguntado con frecuencia si todos los detalles de esta narración
son totalmente ciertos,
aprovecho esta oportunidad para afirmar que cada incidente en
particular ocurrió exactamente como ha sido relatado. —M. L. R

 ORACION DEL VIERNES  4  ENERO DE 2018
PADRE ETERNO que estás en los Cielos,
santificado sea tu nombre,
Pido por los discípulos de Jesucristo en la Nación de Alemania,
Que los herederos del Reino Celestial reciban de tu amor y bondad,
Pido Misericordia  para las personas que aún  no te conocen.
Que los creyentes en la Fe en Holanda , Grecia, España, Dinamarca y el resto de Europa se consoliden en tu Palabra.
Señor, Escucha la voz de aquellos que son contados entre tu pueblo,
Pido por el Remanente fiel en Europa.
Que haya revelaciones  sobrenaturales en sueños y visiones para muchas personas del pueblo musulmaçn y así ellos puedan conocer el evangelio de la Palabra de Jesucristo.
Ruego en el nombre del único  Salvador de la humanidad. JESUCRISTO.
aMÉN.