ANECDOTARIO DE ABRAHAM LINCOLN..Sara Lincoln
“ABRAHÁN
FUE un chico muy juicioso, y yo puedo decir de él lo que acaso apenas podría
decir una madre entre mil: nunca me dijo una palabra dura ni me lanzó una
mirada rencorosa, ni rehusó hacer nada de cuanto le mandé. Era diligente
para el estudio, leía cuanto libro encontraba. Si algún pasaje le
llamaba la atención, lo escribía sobre alguna tabla si no tenía papel a mano.
Cuando conseguía papel, lo copiaba, lo leía y lo releía.
—
SARA LINCOLN, en declaración hecha aWILLIAM HERNDON
SE
METÍA un libro debajo de la camisa,
se llenaba los bolsillos de los pantalones con tortas de maíz y se iba a arar o
a rastrillar. A mediodía se sentaba bajo un árbol a leer y a almorzar.
Cuando llegaba a casa por la noche, recostaba una silla contra la chimenea,
engarzaba los pies en el travesaño y se agachaba a leer
Tía
Sarita le ponía una vela sobre la repisa y muchas veces Abrahán tomaba su cena
allí mismo, comiendo todo cuanto ella le servía sin dejar de leer.
Entraban los vecinos, se quedaban mirándolo sin que él se diera cuenta
siquiera, y volvían a salir haciéndose cruces.
--DENIS
HANKS
FRANCISCO LON-IMPERIO DE CHINA con ELOISA HERRERA MERIDA Huehuetenango -1905
26 DE OCTUBRE DE
1905
BODA DE
FRANCISCO LON ZUAN
30 años de edad
DE LAN SAY,
CANTON
IMPERIO DE LA CHINA
Hijo de JOSE LON y de MARIA ZUAN
Abuelos paternos JUAN SON y MARIA CHON
Abuelos maternos LEON ZUAN y JUANA FAC
Con
ELOISA HERRERA MERIDA
De
la Estancia, Huehuetenango
18 años de edad
Hija de GREGORIO HERRERA y de DELFINA MERIDA
Abuelos paternos MARIANO HERRERA y JUSTA MERIDA
Abuelos maternos VICENTE MERIDA Y JUANA VILLATORO
HUEHUETENANGO
Guatemala
"El infrascrito Secretario del Juzgado de Primera Instancia, Setiembre, veintiseis de mil novecientos cinco.-
-----------------por tanto este Juzgado ---------y el dictamen de los
expertos Licdo. Don Alejandro Montalvo y Don Arturo Reynoso , declara
que Don Francisco Lon tiene a la fecha treinta años según el leal saber y
entender de los referidos.-----
JEFATURA POLITICA, Huehuetenango , veinticinco de Octubre de mil novecientos cinco
Estando practicadas las diligencias que se requieren para la celebracion
del matrimonio pretendido, señálase el día de mañana--------
"QUIEN ME DIESE...SUZANNE Y LOS MATASANOS-Huehuetenango
"QUIEN ME DIERA..."
Por AbrahamdeArim
Basado en un hecho real
Un día
de cierto año, llegó una señora a casa de Alberto a hacerle una
tarea de limpieza. La señora le entregó a nuestro amigo una bolsa
conteniendo tres frutas de las llamadas "Matasanos" Parece ser ser
que esta fruta de matasano no fue bien aceptada por los españoles cuando
llegaron a las tierras de América .Igualmente nuestros bisabuelos y abuelos lo
sembraban más como para marcar los linderos de sus terrenos que por
degustar de las frutos. Las frutas maduras caían solas por su peso y se pudrían
en el suelo. Tanto animales y aves domesticos como salvajes es probable que las
comiesen al píe del árbol.
Albert,
que así le llamaban sus amigos, recibió sin entusiamo la bolsa con los tres
matasanos ya maduros, agradeció a la señora por llevarselos y los colocó sobre
una mesa, decidiendo que probaría uno al mediodía.
En ese
momento, 10.00 de la mañana- llegó a su mente el rostro de Suzanne, su bella
amiga y recordó que en una plática anterior ella le había comentado que
en alguna oportunidad siendo niña había probado la fruta de matasanos en la
finca situada en Huehuetenango , propiedad de su abuelito Helmuth. Un alemán de la vieja escuela.. Suzanne del Cielo
y Mar, era una bellísima joven de cabellos castaños dorados, piel blanca,
alta,ojos de color azul celeste y una figura escultural
Alberto
se dijo a sí mismo;
_Quizás estas frutas le apetezcan a Suzanne. Se la
llevaré.Espero que le agraden._
Al
llegar a casa de Suzanne y preguntar por ella, un familiar le dijó que ella
había salido a hacer un mandado. Albert le entregó la bolsa con las frutas de
matasanos, rogando que entregase la bolsa a Suzann.
Previamente
Albert, que tenía un alma soñadora y de poeta, días antes había leído en la
Sagrada Escritura de la Bilbia, el pasaje siguiente; "Y David dijo con vehemencia: ¡Quién
me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!."
2 Sam. 23.15 Pensando en este verso y su gran significado Alberto
tomó papel y pluma y lo escribió en una hoja de p
apel
que adjuntó a las frutas.
Después
de la entrega, el buen Alberto regresó a su casa y esperó
A las 7.30 o quizás a las 8.00 de la noche, Albert tocó la puerta
de la casa de Suzanne. Ella misma abrío, invitandole a pasar. Radiante la
mirada de sus ojos claros y la faz muy bella.
Susann tenía preparada una cena muy exquisita, pan y chocolate caliente.
y seguidamente platicaron.
Ella le dijo que ese día a eso de las 10.00 horas de la mañana, había
venido a su mente el deseo de comer un matasano. Por lo mismo había salido a
dar una vuelta a preguntar a unas tiendas de cmetibles a buscar dicha fruta.
Buscar un matasano en las tiendas es como dice el conocido dicho, como buscar
una aguja en un pajar. Ella regresó desanimada a su casa. Sin embargo como
buena cristiana que se comunicaba constantemente con Dios, elevÓ una sencilla
oracion delante del Padre Eterno y le pidió que si fuera posible le concediese
encontrar la mencionada fruta de algun forma, porque para Dios nada es
imposible.
Sin lugar a dudas Dios le concedió su petición, y al regresar a su casa
encontró la bolsa en la mesa del comedor. Al ver que adentro había tres
matasanos maduros con su color amarillento, sintió alegría, y algo más
aún al leer la pequeña nota adjunta que decía: Suzanne, comparto contigo
el siguiente verso:
"Y David dijo con vehemencia:
¡Quién me diera a beber del agua del pozo de
Belén que está junto a la puerta!." 2 Sam. 23.15
Espero mi amada Suzann que te agraden estos
matasanos-
Quien piensa en tí todo el día
Albert
Suzann preguntó a su amado, como había
hecho para "adivinarle" el pensamiento. Él le respondió que
solamente había acudido a su mente y corazón que deseaba regalarle los
matasanos.
Susann y alberto se tomaron de las manos y se
abrazaron. Alberto buscó la mirada de su bella Suzanne y se deleitó en los
hermosos ojos azul celeste de su princesa. luego aspiro profundamente el aroma
que exhalaba los cabellos rubios de Suzanne del Cielo y Mar para recibir un beso dulce y muy exquisito de los labios de Suzanne del Cielo. Y así abrazado a
la escultural figura de Suzanne le dijo:
"Susann, mi bella Susann, mi amada
princesa...eres tan bella...tan noble..tan especial"
Matasanos, vosotros que nunca estareís en las
estantanterías junto a las uvas, melocotones, higos, dátiles y granadas. Que
habeís sido menospreciados y despreciados hasta el cansancio,llegasteis directo
al corazón de mi princesa amada, a su dulce boca y paladar y por ello recibí en
recompensa los más dulces besos de su boca. Por eso os digo, en vosotros se ha
venido a cumplir la palabra que dice:
2:3 No multipliquéis palabras de grandeza y
altanería;
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca;
Porque el Dios de todo saber es Jehová,
Y a él toca el pesar las acciones.
2:4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados,
Y los débiles se ciñeron de poder.
2:5 Los saciados se alquilaron por pan,
Y los hambrientos dejaron de tener hambre;
Hasta la estéril ha dado a luz siete,
Y la que tenía muchos hijos languidece.
2:6 Jehová mata, y él da vida;
El hace descender al Seol, y hace subir.
2:7 Jehová empobrece, y él enriquece;
Abate, y enaltece.
2:8 El levanta del polvo al pobre,
Y del muladar exalta al menesteroso,
Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor.
PADRON 1803 DE ESPAÑOLES DE GUEGUETENANGO
Padrón
De Españoles y Ladinos de este Vecindario de GueguetenaNgo
______________________________________________
Españoles
______________________________
Doña Maria Josefa de Aguayo, con tres hijos, viuda de Don Agustin Lopez
Doña
Barbara de Mata, viuda de Don Felipe Orellana, con siete hijos, todos
sacerdotes, y dos hijas, una casada con Don Agustin Diaz con un hijo, y
la otra Niña Anna.
Don Joaquin Ydalgo casado con Doña Manuela de Mata, con tres hijos, de oficio labrador, con tierras propias.
Don Joaquin de Molina. casado con Doña Micaela Villatoro, con tres hijos, de oficio Tejedor
Don Josep Giron, casado con Gertrudis Argueta, con una hija
Joaquin Antonio Rios casado con Paulina Josefa Ocampo , con tres hijos, labrador, en tierras arrendadas.
Ubalda Ocampo y Juana Ocampo
Don Ygnacio Castañeda , casado con Gregoria Ocampo, con tres hijos, de oficio labrador, y su hato de ganado en tierras arrendadas.
L86 LOPEZ OCAMPO PAULINA
L87 LOPEZ OCAMPO GREGORIA
L88 LOPEZ OCAMPO YBALDA
L89 LOPEZ OCAMPO JUANA
BELLA COMO UN HADA, HERMOSA COMO UNA FLOR
Ayer Sábado 10 de Diciembre, a las siete de la noche se celebró el desfile navideño en la
ciudad de Huehuetenango. - Estando en el parque central estuve parado
cerca de dos damas jovenes . Probablemente de más de 25 años. Una de
ellas vestida de pantalon gris y una chaqueta roja. este último color
realzaba la blancura de su rostro. de facciones finas en su rostro muy
hermoso y de una belleza exquisita.
Bella, bella como un hada. Preciosa como una princesa..SU ROSTRO DE
HERMOSURA COMO LA DE UN ÁNGEL.Nunca me cansaría de ver ese bello
rostro.
BODA - AMADEO CORTINAS YENANDELLAS Barcelona-con MATILDE DE JESUS AGUIRRE LOPEZ-Huehuetenango- 1908
BODA
1908
Don AMADEO CORTINAS YENANDELLAS --De Barcelona y vecino de Antigua Guatemala
Con
Srita. MATILDE DE JESUS AGUIRRE LOPEZ
Huehuetenango
Guatemala
En Huehuetenango
a cuatro de Agosto de mil novecientos ocho, ..."En la ciudad de
Huehuetenango a los veintisiete días del mes de Junio de mil novecientos
ocho, ...el infrascrito Jefe Político General Don J. Joaquín Mont...estando presente don Amadeo Cortinas Y., mayor de edad, Originario de Barcelona y vecino de la Antigua Guatemala, de oficio gravador , siendo hijo legitimo de Don Juan Cortinas y Doña Ortencia Yenandellas , teniendo por abuelos en ambas lineas a Don Juan Cortinas y Doña Josefa Serra, Don Jose Yenadellas y Doña María Rivera. La señorita Matilde de Jesús Aguirre , es también soltera, de veintinueve años de edad, de este vecindario, de oficios mujeriles, siendo hija legitima de Don Ezequiel Aguirre y Doña Juana López, siendo sus abuelos en ambas lineas, por parte paterna, Don Bernardino Aguirre y Doña Simeona Maldonado, y materna a Don Catarino López y Doña Luciana Mauricio...
MARIA EMMA MARGOT THEISEN MUÑOZ- De padre Alemán--1907
MARIA EMMA MARGOT THEISEN MUÑOZ
16 Febrero 1907
Hija de MAXIMO THEISEN - De Duisburg, Alemania
y de EVA MUÑOZ
Padrinos: ISIDRO MUÑOZ y PACA FERNANDEZ
Huehuetenango
Guatemala
Theisen
Maria Emma Margot En dos de Septiembre de mil novecientos siete...una
niña nacida el diez y seis de Febrero del presente año, hija legitima de Maximos Thesien y Eva Muñoz, fueron padrinos Isidro Muñóz y Paca Fernández..se le puso por nombre Maria Emma Margot
ARMANDO BERNARD PINILLOS- FRANCIA-HUEHUETENANGO 1916
ARMANDO BERNARD PINILLOS
4 AGOSTO1916
HIJO DE D
ON LUIS BERNARD - DE FRANCIA
Y DE
MARIA PINILLOS- DE HUEHUETENANGO
HUEHUETENAGO
Guatemala
En la ciudad de Huehuetenago a siete de Agosto de mil novecientos diez y nueve...y testigos que suscriben compareció don Luis Bernard , mayor de edad, originario de Francia y vecino de esta ciudad, dando parte que el cuatro del corriente nació Armando el cual es hijo natural de María Pinillos y el exponente,
mas como no son unidos unidos por matrimonio civil , desea que su
referido hijo goce de los derechos y privilegios que las leyes conceden
a ,los hijos ilegitimos reconocidos. por lo cual reconoce al referido niño como hijo suyo, ..firmo para constancia...
SAENZ CABREJAS- ORIGINARIOS DE ESPAÑA- HUEHUETENANGO- 1920
MARIA DE LOS DOLORES SAENZ CABREJAS
7 SEPTIEMBRE 1920
HIJA DE
DON MANUEL SAENZ-
ESPAÑOL
Y DE
DOÑA PETRA CABREJAS GARCIA DE SAENZ-
ESPAÑOLA
HUEHUETENANGO
Guatemala
Partida No. 365
En la ciudad de Huehuetenango a diez y siete de Septiembre de mil novecientos veinte, compareció don Edmundo Galvez y dijo: que el el catorce a las nueve y media p.m. nació María de los Dolores, hija lejitima de don Manuel Saenz y doña Petra Cabrejas García de Saenz, ladinos, originarios de España, y avecindados en esta ciudad, no firmó el exponente. Damos fe.
UAN PATTON MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS Pags- 58.59-60
JUAN PATTON
MISIONERO A A LOS ANTROPOFAGOS
1824-1907
BIOGRAFIAS DE GRANDES CRISTIANOS
Orlando Boyer
Tomo 2
Pags- 58.59-60
Luego, cuando Paton había pasado tres años en Tana, una pareja de misioneros que vivía en la isla vecina, Erromanga, fue martirizada bárbaramente a hachazos, en pleno día. Cuando se cumplieron cuatro años de estar viviendo en Tana, el odio de los indígenas de esa isla llegó al máximo. Diversas tribus acordaron matar al "indefenso" misionero y acabar de esa manera con la religión del Dios de amor en toda la isla. Sin embargo, como
él mismo se declaraba inmortal hasta acabar su obra en la tierra,
eludía, en pleno campo, los innúmeros lanzazos, hachazos y porrazos que
le dirigían los indígenas, y así, logró escapar a la isla de
Aneitium. Entonces decidió ocuparse en la obra de traducción del resto
de los Evangelios a la lengua taniana, mientras esperaba la oportunidad
de volver a Tana. Con todo, se sintió dirigido a aceptar un llamado para
ir a Australia. En el transcurso de unos meses, animó a las iglesias a
que compraran una embarcación de vela para el servicio de los
misioneros. También las instó a que contribuyesen liberalmente y que
enviasen más misioneros para evangelizar todas las islas.
Acerca de
su viaje a Escocia, después de haber pasado algunos años en las Nuevas
Hébridas, él escribió: "Fui en tren a Dunfries, y allí encontré
transporte para ir a mi querido hogar paterno donde fui acogido con
muchas lágrimas. Solamente habían transcurrido cinco cortísimos años
desde que yo había salido de ese santuario con mi joven esposa, y ahora,
¡ay de mí! madre e hijo yacían en su tumba en Tana, abrazados, hasta el día de la resurrección...
No fue con menos gozo, a pesar de sentirme angustiado, que, pocos días
después me encontré con los padres de mi querida y desaparecida esposa."
Antes
de partir de Escocia en su nuevo viaje, Paton se casó con la hermana de
otro misionero. Llamada por Dios a trabajar entre los naturales de las
Nuevas Hébridas, sumergidos en las tinieblas, ella sirvió como fiel
compañera de su marido por muchos años.
"Lo último que hice en Escocia fue arrodillarme en el hogar paterno, durante el culto doméstico, mientras
mi venerado padre, como sacerdote de cabellos blancos nos encomendaba,
una vez más, 'a los cuidados y protección de Dios, Señor de las familias
de Israel.' Yo sabía por cierto, cuando nos levantamos después de la oración y nos despedimos unos de otros, que no nos encontraríamos más con ellos antes del día de la resurrección. No
obstante, mi padre y mi querida madre nos ofrecieron de nuevo al Señor
con corazones alegres, para su servicio entre los salvajes.
Más tarde mi
querido hermano me escribió que la ,espada' que traspasó el alma de mi
madre fue demasiado aguda y que después de nuestra partida, ella estuvo
por mucho tiempo como muerta en los brazos de mi padre."
De regreso a
las islas, Paton fue constreñido por el voto de todos los misioneros a
no volver a Tana, sino a iniciar la obra en la vecina isla de Aniwa. De
esa manera, tuvo que aprender otra lengua y comenzar todo de nuevo. ¡Al preparar el terreno para la construcción de la casa, Paton llegó a juntar dos cestas de huesos humanos, provenientes de víctimas devoradas por los habitantes de la isla!
"Cuando esas pobres criaturas comenzaban a usar un pedacito de tela, o un faldón, era señal exterior de una transformación, a pesar de estar muy lejos de la civilización. Y cuando comenzaban a mirar hacia arriba a orar a Aquel a quien llamaban Tadre, nuestro Padre', mi
corazón se derretía en lágrimas de gozo; y sé por cierto que había un
Corazón divino en los cielos que estaba regocijándose también."
Con todo, igual que en Tana, Paton se consideraba inmortal hasta que completase la obra que le había sido designada por Dios. Innúmeras fueron las veces que evitó la muerte agarrando el arma levantada contra él por los salvajes para matarlo.
ANGELES
ENTRE NOSOTROS
LA SEÑORA
B. Y SUS PANECILLOS DE MANTEQUILLA
ldella Bodie
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Era
el año 1948. En nuestro frío apartamento -las barracas del ejército de la
Segunda Guerra Mundial convertidos en casas de ex-GI-, yo caminaba sobre el
suelo de concreto con mi hija de brazos, Susanne. Mis manos me dolían. Un dolor
como de pinchazos de agujas punzaba mis hombros y me subía hasta el cuello.
A través del gran
ventanal de ambos lados del área que incluía sala-comedor-cocina, miré hacia
afuera al crudo viento que tiraba las hojas sobre el asfalto que se extendía
sobre hileras tras hileras de casas color verde del ejército. El desespero me
cobijó como la noche de invierno que se avecinaba.
Hacía poco más de un
año que me había casado con Jim, un estudiante de ingeniería en la Universidad
de Carolina del Sur. Ambos teníamos veinte años de edad. Nuestros planes
incluían el que yo trabajara hasta que él terminara de estudiar, pero un
embarazo prematuro había acabado con eso. Siempre había deseado una familia, y
le daba gracias a Dios a diario por nuestra preciosa hija, pero mi cuerpo, mi
mente y mi alma estaban cansados. Podía sentir mi celo de vivir escapándose y
no tenía el poder de hacer nada al respecto. Jim vendría pronto de su trabajo
vendiendo zapatos después de las clases -un trabajo que había tomado para
suplir nuestra entrada de $90 a la semana de la cuenta del ejército-.
Tendríamos nuestra usual cena de fin de mes, de emparedados de queso a la
parrilla y mermelada de manzana antes que se lanzara sobre sus agotadores
estudios académicos.
A la edad de veintiún
años y sin dinero (el nacimiento de un bebé había acabado con lo poco que
habíamos podido ahorrar) y cansados hasta los huesos de estar luchando
con una hija con dolores de cólicos hasta altas horas de la mañana.
Había tratado de
alimentar a nuestra infante con más frecuencia, con menos frecuencia, poner una
botella tibia en su pequeño estómago, y cualquier otra recomendación que me
daban para calmar sus gritos de dolor y sus retortijones. Pero nada funcionaba,
excepto cargarla acercándoia a uno miéntras caminaba y le daba palmaditas en su
espalda.
Sin embargo eso
requería energía y las mías se estaban acabando como el deslucido líquido de
lavar de la cocina.
Afuera vi a la señora
B., la administradora de los apartamentos.Ella se afanaba caminando contra el
viento, y su abrigo color marrón sin forma volaba tras ella. Mechones de pelo
gris se movían bajo el sombrero extraño de fieltro que siempre usaba.
Instintivamente caminé
hacia atrás, alejándome de la ventana para que no me viera. Yo no estaba con
ánimo de escuchar su feliz manera de conversar. Todo el mundo sabía que ella
tenía una reputación de ¡hablar más que un Papagallo!
Caminé a través dé
nuestra larga habitación hacia la ventana de atrás. Entre las tenues sombras de
afuera , yo podía ver el humo negro salir de las chimieneas de cada
apartamento-montañas de carbón sobrantes de la vieja base aérea de la Armada de
Columbia serían provista para nuestros grandes hornos de hierro para
calentarnos y
cocinar.
"Oh
Señor", suspiré, "¿dónde estás? ¿Qué sucederá con nosotros?"
Como respuesta a mi
plegaria, un golpe al otro extremo de la habitación me sorprendió. Aún moviendo
y dándole palmaditas a mi agitada hija contesté el toque.
Era la señora B. con
un mensaje telefónico. "Querida", me dijo ella a través de la puerta
que mantenía entreabierta con mi mano libre' "tu esposo acaba de llamar.
El auto se rompió y no desea que te preocupes por su tardanza".
¡Oh, no, otra vez! Mi
mente gritó. Y sintiéndome algo turbada por invitar a la señora B. a entrar. le
di las gracias y cerré la puerta contra la brisa helada. Me imaginaba a Jim
temblando en la transitada carretera mientras se inclinaba bajo el capote
de nuestro auto usado, un Chevrolet del 36. Trataría de repararlo él mismo -no
había ningún dinero para reparaciones.
Pobre Jim. ¿,Qué pasaría
si no lo podía arreglar en esta ocasión? La noticia fue como si me tiraran una
sábana negra sobre los temores que ya acechaban mi mente.
Oh Dios, me siento tan
mal. ¿;Cómo podremos salír aelante? Yodeseaba arrastrarme hasta la cama.
cubrirme con el cubrecama hasta la cabeza, y quedarme dormida para siempre.
Acercándose la
obscuridad, prendí el bombillo que colgaba del techo. Estaba a punto de cerrar
las cortinas, encerrándonos en otra noche en medio de nuestra lucha por
sobrevivir, cuando pude ver a la señora B. en la puerta de atrás. ¿Qué deseo
ella ahora?
En pocos minutos ella
estaba de pie en el medio del piso de la cocina y levanté un mantel blanco
revelando una vasija de panecillos de mantequilla dorados, cuyas cortezas
estaban juntos en hileras ordenadas,con fraganciaa a recién horneado.
Yo tenía el hábito de
llorar siempre que estaba triste y alguien era bondadoso conmigo. y sentí que
mis labios comenzaban a temblar.
Tragué. le di las
gracias y cambié mi vista para que ella no viera las lágrimas saliendo dcl
sollozo que subía por mi garganta.
"Querida".
Me dijo en su timbre de voz aguda, "el placer fue todo mío. Tú
ves, yo pude ver los panecillos s crecer". Luego ella dejó salir una risa
que le brotaba desde adentro y cerraba sus ojos. "Y sabes, algunos días yo
me siento como una vieja masa de pan".
Yo tuve que haberla
mirado con curiosidad, porque ella me explicó:
"Al ver el
milagro de la masa de harina creciendo, veo cómo mi Señor me moldea para
convertirme en algo de valor, igual qe . Él hace con mis manos. y de nuevo me
entrego a El.
Saqué una silla de
debajo de la mesa de la cocina y la señora B. se quitó su abrigo y cargó a mi
bebé. Sin decir palabra, se la di y observé mientras ella se sentaba y atraía
al bebé a su pecho.
"Sí, señor",
ella continuó, "si mi Señor puede tomar un pedazo de masa vieja de harina
y hacer panecillos dorados de ella, imagínate cuánto más podrá hacer Él con una
de sus criaturas ", una cle sus criaturas. Yo vivo de acuerdo al Salmo
3l:1 -¡En ti, oh Jehová, he confiado!"
La señora B. parecía
tener el toque adecuado, porque mi bebé estaba extrañamente silenciosa.
Cuando la señora B. no se estaba moviendo y haciéndole sonidos a la bebé,
estaba hablando. "De la misma forma que tengo fe que mi leche de
mantequilla y mi harina de hornear harán que los panecillos crezcan, yo
tengo la certeza de que Cristo me va a animar cuando estoy triste".
¿La señora B. triste?
Yo nunca hubiera pensado en tal cosa. Ella siempre estaba contenta,
aparentemente por encima de toda circunstancia-no como yo, la melancólica.
Puse los
panecillos fragantes dentro del horno caliente sobre la estufa, mantuve el
fuego y me senté en la otra silla de la cocina para escuchar la conversación
sencilla que surgía del corazón de la señora B.
Poco tiempo después
cuando vi a la señora B. ponerse el abrigo y salir, yo supe que mi espíritu
había sido edificado. Alimenté a mi hija y moldeando su, cuerpécito al mío,
medio dormida, la acosté en el coche que usábamos como cuna. Luego con un toque
de energía que no había sentido en largo tiempo, subí al gabinete donde
almacenábamos
la jalea de zarzamora,
hecha desde el verano anterior de unas bayas recogidas a lo largo de la
carretera.
Cuando Jim
llego , el peso de los problemas se notaba en su rostro. Yo me había aseado y
había puesto la mesa con lascas de quesos, salsa de manzana y jalea de
zarzamora. La luz de una vela daba la luz tenue de una ocasión especial. Luego
saqué los preciosos panecillos de mantequilla de la señora B, del horno
caliente y su aroma llenó la habitación.
Con el coche cerca y
tocándolo ligeramente con mi pie para mantenerlo moviéndose ligeramente, la
bebé callada -milagrosamente-, miramos cómo brincaba Ia llama de la vel.'
Viendo el rostro de
Jim relajándose, supe que Ia fe de la señora B' era contagiosa. Y allí en la
penumbra de la luz de la vela, nuestra pequeña fámilia -padre, madre e hija-
entró en un suave círculo de amor con Dios en el centro.
En mi angustia había
dudado de la presencia de Dios. Había derramado mi corazón en mi miseria, pero
no había dejado, como dijera la señora B., que Él tomara control de mi cuerpo
cansado y me moldeara de nuevo.
Desde entonces,
siempre que me deprimo, recuerdo a la señora B' y sus panecillos de
mantequilla. Me recuerdan que debo poner mi confianza en el señor, porque yo sé
que Él está aquí y me levantará.
ANECDOTARIO DE ABRAHAM LINCOLN
SU POPULARIDAD y sus aptitudes no tenían límite. Era el mejor juez en una
carrera de caballos; solía servir de padrino en algún duelo a puñetazos, aunque
con frecuencia hacía reconciliar a los duelistas antes de que corriese la
sangre; era el árbitro en todas las controversias sobre literatura, sobre
ciencias y sobre montería. -Sabíamos que era capaz de enfrentársele a
cualquiera, pero nunca supimos que hubiera buscado camorra. Era el amigo de
todos y, no obstante, ni fumaba ni bebía. Era pobre, casi no había estado en la
escuela y sin embargo sabía más que todos los jóvenes del pueblo. Por
tanto, se admitía como la cosa más natural del mundo que Lincoln estaba llamado
a ocupar un puesto en la legislatura del estado.
— NICOLAY HAY
REGRESÓ de la Asamblea en la primavera de 1835. Se encontró con Ana
Rutiedge. Él tenía 26 años, ella 22; el mundo era su escabel; el cielo un haz
de sueños azules.
Se entró el agosto de aquel verano. El maíz y los pastos que regaron las
prolíficas lluvias de mayo y junio dejaron de crecer por falta de agua. No
quisieron alegrarse las rojas bayas de las madreselvas. Escasearon las
golondrinas y se ahuyentó el martín pescador. A las casas de los colonos
llegó la malaria con sus fríos y sus fiebres. Ana Rutiedge yacía abrasada de
calentura. Pasaron los días; llegó el socorro pero ya fue inútil. Suspiraba
ella por el dueño de su corazón. Enviaron a buscarlo. Vino a caballo desde New
Salero hasta la granja. Los dejaron solos por última vez en la cabaña de
troncos, por cuya puerta entreabierta entraba un rayo de luz que iluminaba el
pálido rostro de la enferma. Dos días después entró la muerte.
La enterraron en el camposanto de Concord a dos leguas de allí. Lincoln se
pasaba las horas sentado sin encontrar palabras para responder a quienes le
hablaban. Todos se alejaban sabiendo que estaría solo, lo mismo si se marchaban
o si se quedaban.
Una semana después del entierro lo vieron
vagar por el bosque que bordeaba el
río Sangamón; mascullaba frases que nadie podía entender. Lo vigilaban
para tenerlo seguro entre sus amigos de New Salero. Él seguía vagando,
triste y sombrío, y se alejaba en dirección al camposanto, a dos leguas de
allí, donde se quedaba horas enteras abrazado a la tumba.
Poco a poco fue recobrando la ecuanimidad de otros tiempos ... solamente
que —decía la gente— llevaba ahora grabada en lo más profundo de los ojos
la expresión sombría de su inmenso dolor ...
- CARL SANDBURG Springfield
"DE QUIEN ES HIJO ESE JOVEN"
"DE QUIEN ES HIJO ESE JOVEN"
Y
cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a
Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner
respondió:
56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven.
57 Y
cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó
delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
58 Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.
Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y
a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa
en nosotros,
21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.
SUEÑO DE PETRO SPRANG
Hoy 25 de Enero Petros Sprang llegó a saludar y a
platicar con AbrahamdeArimatea en el lugar donde trabaja.
Más adelante le contó acerca de un sueño
que tuvo hace 3 meses. (Octubre de 2017)
Petros
Sprang sueña lo siguiente:
En el sueño aparecían
AbrahamdeArimatea, un hermano del mencionado y Petros Sprang. Estaban sentados
en un amplio y elegante salón parecido a un ambiente del tipo de Estados Unidos.
AbrahamdeArim le dijo en el sueño a
Petros.
_Le invité hoy a este lugar para
contarle que me voy a casar._
Abraham, le agradeció a Petros
por contarle el
sueño. Después platicaron de asuntos
espirituales del Evangelio de Jesucristo y se despidieron.
LUIS FRANCISCO CASTAÑEDA
MAZARIEGOS-
Hijo MANUEL CASTAÑEDA y de MANUELA MAZARIEGOS-ESPAÑOLES
HUEHUETENANGO
1,811
"Luis Francisco -Español
En esta Sta. Yglesia
Parroquial de Güeguetenango en catorce de octubre de mil
ochocientos onze años...bautizé ...a un niño que nació a onze de este
mes pusele por nombre Luis Francisco es hijo legitimo de Manuel Castañeda y de Manuela Mazariegos españoles, fue Madrina Dña.
Hilaria Muñoz..."
JOSÉ MARÍA DE SAN LEÓN DIAZ
ORELLANA-ESPAÑOL
Hijo
de AUGUSTÍN DIAZ Y PIOQUINTA ORELLANA
HUEHUETENANGO
1,810
"José María de San León DIAZ ORELLANA -Español
En
esta Sta. Yglesia Parroquial de Güegúetenango en doce de Abril de
mil ochocientos y diez Yo el R.P.P.J.F. Angel Francisco Dorado de la Torre...bautizé ...a un niño que nació a once de este mes pusele
por nombre Jose María de San León, es
hijo legitimo de Dn. Augustín Dias y de Dña. Pioquinta Orellana, fue Madrina Dña. Josefa Pérez..."
NACIMIENTO
MARIA BEATRIZ FACH PELAEZ
QUETZALTENANGO-SUIZA
1913
"En Quetzaltenango
a doce de Septiembre de mil novecientos trece...compareció
don Carlos Fach y dijo:...nació una niña
a quién le pusó el nombre María Beatriz,
ladina ,hija legitima del compareciente y de doña Camila
Pelaez de Fach, oriundo de Suiza el
primero , de esta vecindad la
segunda, de donde ambos son vecinos...
ANECDOTARIO DE LINCOLN (continuación)
PASABA a veces por el lugar algún
predicador, o un juez que recorría a caballo el circuito, o un político, o un
maestro de escuela. Cuando alguno de ellos llegaba a casa, salía Tomás a
recibirlo y le decía: «Desmóntese amigo». En seguida salía Abrahán zanqueando,
montaba una de sus piernazas sobre la barandilla y comenzaba a dispararle
preguntas. Tomás lo mandaba callar y, como el muchacho no se daba por aludido,
tenía que darle un sombrerazo en la cabeza. Abrahán se iba entonces a tirarles
palitos a los pájaros.
«Papá piensa que es mala educación
preguntarle a la gente tantas cosas —decía
después—. Yo no seré nunca bien educado ... hay tantas cosas que quiero saber y
¿ de qué otro modo me voy a enterar si no pregunto?»
— Dennis HANKS
CRECÍA como caria de maíz en tierra
fértil. Una vez uno de los mozos del lugar le gritó en son de burla:
__Oye, Largo, se me cayó la navaja
en el arroyo y no la puedo alcanzar porque el agua está muy honda, pero tú con
tus brazotes me la podrías sacar fácilmente._
—No —le respondió Abrahán con mucha
calma—: mis brazos no son lo suficientemente largos..Aguarda, ya verás cómo los
añado a los tuyos de modo que tú mismo la puedas alcanzar.
Y esto diciendo, agarró por la cintura
al burlón y se lo llevó en vilo, pataleando, hasta el borde DEL arroyo
donde lo sumergió de cabeza en el agua helada. Cuando comenzaron a salir
burbujas lo sacó chorreando y escupiendo agua.
—Me las pagarás; algo te voy a
hacer yo a ti — chilló el muchacho.
Pueda que sí —le respondió Lincoin—
pero una cosa que no harás es volver a llamarme «Largo».
— Youth's Companion
LISANDRO GORDILLO GORDILLO
1871
Hijo de DON ESTANISLAO GORDILLO GALÁN - Comitán, México
y de
DOÑA FRANCISCA GORDILLO- Comitán, México
Huehuetenango
Guatemala
Huehuetenango, Febrero siete de mil novecientos cuatro-- Por información jurídica seguida y aprobada por el que suscribe, consta: que en el año de mil ochocientos setenta y uno, nació y fue bautizado en la Iglesia de Comitán, Lisandro, hijo legitimo de Don Estanislao Gordillo Galán y de Doña Francisca del mismo apellido...
IMAGENES DEL AYER
En casa de un estimado amigo
huehueteco se encuentran unos cuadros con imágenes de calendarios antiguos.Con
el paso del tiempo se están decolorando. Hoy les tomé unas fotos. Espero les
gusten.
“NADIE TIENE MAYOR AMOR QUE ESTE”- RICHARD WURMBRAND
TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMABRAND
“NADIE TIENE MAYOR AMOR QUE ESTE”
Trabaje
en forma oficial y también oculta, hasta el 29 de febrero de 1948. Era domingo,
un hermoso domingo. En ese día en camino hacia la iglesia, la Policía Secreta
me secuestro.
Muchas
veces me había preguntado el significado de lo que era “los que hurtan a
hombres” o “secuestradores”, que se mencionan en la Biblia (1 Tim. 1:10). Los
comunistas se encargaron de enseñarnos.
En esos
días muchos fueron raptados de ese modo. Frente a mi se detuvo un furgón de la
Policía Secreta, saltaron cuatro hombres a la calle y me arrojaron al interior
del vehículo. Fui encerrado por muchos años. Por ocho años y medio y nadie supo
si estaba vivo o muerto. La Policía Secreta hizo que algunos de sus miembros se
hicieran pasar por prisioneros recién libertados para visitar a mi esposa. Le
dijeron que habían visto mi funeral. Le destrozaron el corazón.
Miles de
fieles de todas las denominaciones cristianas fueron encarcelados durante esa
época. No solamente los ministros fueron encarcelados, sino también simples
miembros, y jóvenes que habían testificado su fe. Las cárceles estaban
repletas, y en Rumania como sucede en todos los países comunistas, estar en
prisión significa ser torturado.
Las
torturas eran a veces horribles. Prefiero no hablar mucho de aquellas que
experimente en carne propia. El solo recordarlas me hace pasar noches enteras
sin dormir. Es demasiado doloroso.
En otro
libro: “Cristo en Prisiones Comunistas”, relato muchos detalles de nuestras
experiencias con Dios en la cárcel.
Un pastor
cuyo nombre era Florescu, fue torturado con
cuchillos y hierros al rojo vivo. Lo golpearon salvajemente. En seguida
introdujeron enormes ratas hambrientas a través de un caño en su celda. No
podía dormir porque tenia que defenderse. Tan pronto se descuidaba y cabeceaba,
las ratas lo atacaban.
Los
comunistas querían obligarle a
denunciar a sus hermanos en la fe, pero el resistió firmemente. Por ultimo
trajeron a su hijo, de catorce años, y comenzaron a azotarlo en su presencia,
advirtiéndole que el castigo continuaría hasta que entregara la información
pedida. El pobre hombre ya casi había perdido la razón. Resistió todo lo que
pudo, pero al final cuando no podía mas, se dirigió a su hijo: “Alejandro, debo
decirles lo que quieren. ¡No puedo soportar que te sigan torturando!” Su hijo
le respondió: “¡Papa, no cometas conmigo la injusticia de tener por padre a un
traidor. Sopórtalo. Si me matan, moriré gritando: Jesús y mi patria!” Los
comunistas, enfurecidos por tal respuesta, se lanzaron sobre el muchacho y lo
mataron a golpes. Murió alabando a Dios, mientras su sangre salpicaba las
paredes de la celda. Después de ver aquello, nuestro querido hermano Florescu nunca pudo ser el mismo de antes.
Se nos
engrillaban las muñecas con esposas cuya cara interior tenia puntas agudas. Si
nos manteníamos totalmente quietos, las puntas no nos herían; pero al tiritar
de frío en aquellas heladas celdas, nuestras muñecas eran destrozadas por los
clavos.
Los
cristianos eran colgados de los pies y golpeados en forma tan salvaje que sus
cuerpos cimbreaban en el aire a causa de los golpes. Se introducía a los
cristianos en “celdas refrigeradas” tan tremendamente heladas que el hielo
cubría las paredes. Yo mismo fui lanzado casi desnudo a una de ellas. Los
doctores de la cárcel nos observaban a través de una mirilla, para avisar a los
guardias ante los primeros síntomas de congelamiento. Entonces nos sacaban para
revivirnos mediante el calor. Tan pronto como dábamos señales de recuperación,
nos metían nuevamente en la celda. Nos deshelaban para luego prácticamente
congelarnos, hasta que estábamos casi al borde de la muerte, y este proceso se
repetía una y otra vez. Aun en la actualidad no puedo abrir un refrigerador sin
estremecerme.
Los
cristianos éramos puestos en cajas de madera solo un poco más grandes que
nuestros cuerpos. Esto nos dejaba sin espacio para movernos. Docenas de clavos
agudos traspasaban las cajas por todos lados. Mientras permanecíamos de pie y
sin movernos, no pasaba nada. Si la fatiga nos vencía, al buscar apoyo nuestros
cuerpos eran perforados por aquellas púas. Si nos movíamos, o si nos temblaba
un músculo, allí estaban aquellos horribles clavos.
Lo que
los comunistas han hecho a los cristianos sobrepasa toda posibilidad de
comprensión humana.
He visto
comunistas cuyas caras, al torturarnos, parecían brillar con alegría satánica,
mientras exclamaban: “¡Somos el diablo!”
No
luchamos contra carne y sangre sino contra “principados y potestades del mal”.
Vimos que el comunismo no emana del hombre sino del diablo. Es una fuerza del mal, que solamente puede ser combatida con
una fuerza espiritual mayor, el Espíritu de
Dios.
A menudo
pregunte a nuestros torturadores: ”¿No tienen Uds. piedad en sus corazones? Por
lo general respondían con citas de Lenin: “No puedes hacer tortillas sin
quebrar los huevos. No puedes cortar la madera sin que vuelen las astillas” Yo
insistía: “Conozco esa cita de Lenin; pero hay una diferencia. La madera no
siente nada cuando se le corta, pero Uds. están tratando con seres humanos”.
Pero todo era en vano; son materialistas. Para ellos no existe mas que la
materia; el hombre no es mas que madera; o como las cáscaras de huevos. Esta
creencia los hace descender a las más increíbles profundidades de la crueldad.
La
crueldad del ateismo es difícil de creer. Cuando un hombre no tiene fe en que
lo bueno será recompensado y que lo malo será castigado, no tiene motivo para
comportarse como un ser humano. No hay algo que lo
detenga de caer en las profundidades del mal que cada hombre lleva en si. Los
torturadores comunistas podían decir: “No hay Dios. No hay Mas Allá, ni hay
castigo para el mal. Podemos hacer lo que nos de la gana”.
Uno de
ellos llego a declarar: “Doy gracias a Dios en quien no creo, que haya vivido
hasta esta hora en que puedo expresar todo el mal que hay en mi corazón.”
Expresaba ese mal en la increíble brutalidad y tortura que infligía a los
prisioneros.
Siento
pena si un cocodrilo se come a un hombre, pero no se lo puedo reprochar. Es un
cocodrilo, no un ser humano. Por ello no se puede reprochar a los comunistas.
El comunismo ha destruido todo sentimiento de moral en esas mentes. Se
vanaglorian de no tener piedad en sus corazones.
Aprendí
de ellos. En vista de que no dejan lugar en sus corazones para Jesús, decidí no
darle el más mínimo lugar a Satanás en el mío.
Yo he
testificado ante el Sub-Comité de Seguridad Interior del Senado de los Estados
Unidos. Allí he descrito todas las cosas más espantosas, como por ejemplo, como
los cristianos son amarrados a cruces durante cuatro días y cuatro noches. Las
cruces eran colocadas en el suelo, donde cientos de reclusos tenían que hacer
sus necesidades fisiológicas, encima de sus rostros y cuerpos. Luego levantaban
las cruces nuevamente y los comunistas se burlaban, diciendo: “Miren a su
Cristo! ¡Que hermoso es! Que magnifica fragancia trae del cielo.” Descubrí como
un sacerdote, al borde de la locura a causa de las torturas, fue obligado a
consagrar su orina y excrementos humanos y darlo en comunión a los cristianos.
Esto ocurrió en la prisión rumana de Pitesti. Pregunte al sacerdote, después,
porque no prefirió la muerte antes de participar de esa farsa. Me respondió:
“No me juzgue, por favor, he sufrido mas de lo que sufrió Cristo.” Todas las
descripciones bíblicas del infierno y las penas del infierno de Dante son nada
en comparación con las torturas en las prisiones comunistas.
Esto es
solamente una pequeña parte de lo que sucedió un domingo, y muchos otros
domingos, en la prisión de Pitesti. Otras cosas sencillamente no pueden
contarse. Se que mi corazón fallaría si tuviese que volver a repetirlas. Son
demasiado terribles y obscenas para ponerlas por escrito. Todo esto es lo que
tuvieron que sufrir sus hermanos en Cristo, y aun sufren.
Uno de
los héroes realmente más grandes de la fe fue el pastor Milán Haimovici.
Las
prisiones rumanas estaban tan colmadas que los guardias ni siquiera nos
reconocían por nuestros nombres. En muchas oportunidades, cuando venían a
buscar a los que habían sido sentenciados para recibir azotes por haber
quebrantado algún reglamento carcelario, el pastor Milán
Haimovici se presentaba para recibir el castigo en lugar de alguno de
los otros. Con esto gano el respeto de los demás prisioneros no solo para si,
sino también para Cristo, a quien representaba.
Si yo
siguiera contando todo los horrores y las atrocidades cometidas por comunistas
y los sacrificios de los cristianos, seria algo de nunca acabar. No solo las
torturas fueron conocidas, sino también los hechos heroicos. El heroísmo de
aquellos en prisión, inspiro aun más a los hermanos que todavía vivían en
libertad.
Una de
nuestras obreras era una jovencita de la Iglesia Subterránea. La Policía
Secreta había descubierto que ella repartía secretamente Evangelios y que
enseñaba a los niños acerca de Cristo. Decidieron arrestarla, pero para hacer
el arresto lo más doloroso y terrible posible, postergaron la detención por
algunas semanas, esperando al mismo día en que contraería matrimonio. En el día
de su boda, ya se había puesto su traje nupcial. Para cualquier mujer es el día
más maravilloso y alegre de su vida. Repentinamente se abrió la puerta de su
casa, precipitándose al interior la Policía Secreta. La novia, al verlos,
extendió los brazos para ser esposada. Las esposas le fueron colocadas
rudamente en sus muñecas. Mirando a su amado beso las cadenas, exclamando:
“Agradezco a mi Novio celestial esta joya que me obsequia en el día de mi boda.
Le agradezco que me haya considerado digna de sufrir por El”. Fue sacada de
allí en medio del llanto de su novio y de los presentes. Todos sabían
perfectamente la suerte que aguardaba a las jóvenes cristianas en manos de los
comunistas. Después de 5 años fue puesta en libertad, destruida y físicamente
arruinada, aparentando tener treinta años mas de los que tenia. Su novio la
había esperado. Ella se limito a decir que era lo menos que podía haber hecho
por su Cristo. Tan magníficos cristianos están en la Iglesia Subterránea.
TITANES Y JAYANES-LIBRO DE LOS JUBILEOS
LIBRO D ELOS JUBILEOS
Noé
y la vid. Hijos de Noé
7 1 En el séptimo septenario de este
jubileo, en su primer año, plantó Noé una vid en el monte donde se había posado
el arca, llamado Lubar, uno de los montes Ararat. Dio fruto al cuarto año, lo
vendimió ese año en el mes séptimo y lo guardó. 2 Hizo de ello mosto, lo puso
en una vasija y lo conservó hasta el quinto año, hasta el primero del primer
mes.
3 Celebró ese día de festividad con regocijo e hizo un holocausto al Señor de
una ternera, un carnero, siete ovejas añales y un cabrito en expiación por sí y
por sus hijos. 4 Primero aparejó el cabrito, echando parte de su sangre sobre
la carne del altar que había levantado. Colocó toda la grasa en el altar en el
que ofrecía el holocausto al Señor y añadió la carne de la ternera, el carnero
y las ovejas. 5 Puso encima masa con aceite, luego derramó vino en el fuego que
había encendido sobre el altar y echó incienso encima, levantando un buen aroma
agradable ante el Señor, su Dios. 6 Regocijóse y bebió de este vino él y sus
hijos con gozo.
7 Era por la tarde; entró embriagado en su tienda, se acostó y se durmió,
mostrando su desnudez mientras estaba dormido. 8 Cam vio a su padre, Noé,
desnudo y, saliendo, se lo dijo a sus hermanos. 9 Entonces Sem tomó su vestido.
Se levantaron él y Jafet, se pusieron el vestido sobre los hombros, se dieron
la vuelta y cubrieron las vergüenzas de su padre, con el rostro hacia atrás. 10
Noé se despertó del vino, se enteró de cuanto había hecho su hijo menor y
lo maldijo así:-Maldito Canaán, siervo sea, sujeto a sus hermanos.
11 y bendijo a Sem:
-Sea bendito el Señor, Dios de Sem, y sea Canaán su siervo. 12 Dé holgura el
Señor a Jafet; more el Señor en la morada de Sem, y sea Canaán su siervo.
13 Supo Cam que su padre había maldecido a su hijo menor y se ofendió con él,
pues había maldecido a su hijo. Se separaron de su padre él y sus hijos -Cus,
Misraim, Fut y Canaán-, 14 y se construyó una ciudad a la que dio el nombre de
su mujer, Nahlatmehoc. 15 Jafet, al verlo, tuvo celos de su hermano y construyó él también una ciudad a la que dio el nombre de
su mujer, Adatnese. 16 Pero Sem se quedó con su padre, Noé, junto al cual
construyó una ciudad en el monte, a la que dio asimismo el nombre de su mujer,
Sedacatlebab. 17 Estas tres ciudades estaban cerca del monte Lubar:
Sedacatlebab, ante la falda oriental; Nahlatmehoc, al sur, y Adatnese, al
oeste.
18 Estos son los hijos de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, que nació dos años después
del diluvio, Lud y Aram. 19 Y los hijos de Jafet son: Gomer, Magog, Madai,
Javán, Tubal, Mosoc y Tirás. Estos son los hijos de Noé.
Preceptos de Noé
20 En el jubileo vigésimo octavo, Noé comenzó a dar a los hijos de sus hijos
normas y mandamientos y toda la legislación que conocía, exhortando a sus hijos
a hacer justicia, cubrir las vergüenzas de su carne, bendecir a su Creador, honrar
padre y madre, amarse unos a otros y preservarse de fornicación, impureza y
toda iniquidad.
21 -Por estas tres causas ha ocurrido el diluvio sobre la tierra, por la
fornicación que cometieron los custodios con las hijas de los hombres, contra
lo que se les había ordenado. Tomaron por mujeres a cuantas escogieron entre
ellas, cometiendo la primera impureza, 22 y tuvieron hijos gigantes, todos ellos descomunales, que se devoraban unos a otros: un titán
mataba a un gigante, un gigante mataba a un jayán, éste al género humano, y los
hombres, unos a otros. 23 Todos pasaron a cometer iniquidad y derramar mucha
sangre, llenándose la tierra de maldad. 24 Luego
pecaron con todas las bestias, aves, reptiles y sabandijas, derramándose mucha
sangre sobre la tierra, pues el pensamiento y la voluntad de los hombres
concebían error y maldad constantemente. 25 El Señor destruyó todo de la faz de
la tierra a causa de sus malas acciones y por la sangre derramada en ella, 26 y
quedamos nosotros, mis hijos, yo y cuantos entraron con nosotros en el arca.
Mas he aquí que veo ante mí vuestras acciones, que no os conducís justamente,
pues habéis comenzado a seguir camino de corrupción, apartándoos uno del otro
teniendo celos mutuos, y que no vais a estar juntos, hijos míos, cada uno con
su hermano. 27 Veo que los demonios han comenzado a seduciros, a vosotros y a vuestros hijos, y
temo por vosotros que, tras mi muerte, derraméis sangre humana en la tierra y
desaparezcáis también de su faz. 28 Pues todo el que derrame sangre de cualquier
hombre y todo el que coma sangre de cualquier carne, desaparecerá de la tierra.
29 No quedará ningún hombre que coma sangre o la derrame sobre la tierra, ni
permanecerá su descendencia y posteridad viva bajo el cielo, sino que irá al
seol y bajará al lugar de castigo; a la tiniebla del abismo serán relegados
todos con mala muerte. 30 No aparezca sobre vosotros nada de sangre en el día
que degolléis cualquier bestia, animal o volátil sobre la tierra; haced
expiación por vuestro espíritu cubriendo la sangre derramada sobre la faz de la
tierra. 31 No seáis como los que comen con sangre; evitad que se coma sangre en
vuestra presencia.
Cubrid la sangre, pues así me ha sido ordenado exhortaros, a vosotros, a
vuestros hijos y a todos los hombres. 32 No comáis el espíritu con la carne, no
sea que sea reclamada la sangre de vuestra vida y la derrame cualquier ser
carnal sobre la tierra. 33 La tierra no se ha de purificar de la sangre que se
derrame sobre ella; sólo se purificará para siempre con la sangre del que la derramó.
34 Así, pues, hijos míos, oíd y cumplid la ley y la justicia, para que con
justicia seáis implantados en toda la tierra y se eleve vuestra gloria ante mi
Dios, que me salvó de las aguas del diluvio. 3S Os iréis y construiréis
ciudades, y en ellas cultivaréis toda clase de plantas sobre la tierra y
árboles frutales . 36 Los tres primeros años será tal el fruto, que no se
cosechará nada comestible. En el cuarto será sagrado el fruto y ofreceréis sus
primicias, agradables al Señor Altísimo, que creó los cielos, la tierra y todo.
Haréis igualmente ofrenda generosa de las primicias de la uva y el olivo, que
se recibirán en el altar del Señor. El resto de lo que se reciba, cómanlo los
servidores del templo del Señor ante el altar. 37 En el quinto año, permitidlo
en justicia y rectitud, siendo vosotros justos y recto todo vuestro cultivo. 38
Así lo ordenó Henoc, su padre, a nuestro padre Matusalén, su hijo, y éste al
suyo, Lamec, quien me transmitió cuanto a su vez
le ordenaron sus padres. 39 Y yo os ordeno, hijos míos, como ordenó Henoc a su
hijo en los primeros jubileos, cuando él vivía en la séptima generación: ordenó
y exhortó a su hijo y a los hijos de sus hijos hasta el día de su muerte.
EL AMOR TRANSFORMA BESTIAS EN HOMBRES- RICHARD WURMBRAND
TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
Estaba
estrictamente prohibido predicar el Evangelio a otros reclusos. De antemano se
sabia que el que fuera sorprendido haciéndolo, seria brutalmente flagelado.
Varios de nosotros decidimos pagar ese precio a cambio del privilegio de
predicar, y aceptamos por ello sus condiciones. Fue un acuerdo tácito: Nosotros
predicábamos y ellos nos golpeaban. Nosotros éramos felices predicando; ellos
lo eran golpeándonos. De esta manera todos estábamos satisfechos.
La escena
siguiente sucedió mas veces de las que puedo recordar: Un hermano estaba
predicando a los otros reclusos, cuando los guardias entraron sorpresivamente
interrumpiéndolo en la mitad de una frase. Lo arrastraron fuera, llevándolo a
lo largo del corredor hasta la pieza que usaban como cámara de torturas.
Después de lo que parecía ser un castigo interminable lo trajeron de vuelta y
lo lanzaron sangrante y magullado al suelo del calabozo. Se alzo lentamente, se
arreglo las ropas y dijo: “¿Qué estábamos diciendo, hermanos, cuando fuimos
interrumpidos?”, y continuo ¡predicando!
¡He visto
cosas maravillosas!
A veces
los predicadores eran simples laicos. Hombres comunes inspirados por el
Espíritu Santo, que a menudo predicaban maravillosamente. Ponían todo el
corazón en sus palabras, pues predicar en esas condiciones punitivas no era
cosa para ser tomada a la ligera. Pronto aparecerían nuevamente los guardias,
quienes se llevaban al predicador para golpearlo hasta dejarlo medio muerto.
En la
cárcel de Gherla un cristiano llamado Grecu fue sentenciado a morir a golpes. La sentencia
fue cumplida a través de un lento procedimiento que duro varis semanas. Se le
daba un golpe con una cachiporra de goma en la planta de los pies. A los pocos
minutos se le volvía a golpear en la misma forma, y después de unos momentos
recibía otro golpe. De igual manera fue golpeado en los testículos. Luego un
doctor le aplicaba una inyección. Una vez que se recobraba, se le daba muy
buena comida para restaurar sus fuerzas, y entonces era vuelto a golpear, hasta
que por fin murió a consecuencia de ese lento pero cruel trato. Uno de los que
llevo a cabo esta tortura, llamado Reck, era
miembro del Comité Central del Partido Comunista.
En
ciertos momentos Reck repetía al prisionero
ciertas palabras que los comunistas solían decir a los cristianos: “Yo soy
Dios. Tengo sobre ti poder de vida o muerte. Ese que esta en el cielo no puede
decidir esto. Todo depende de mí. Si así lo quiero, puedes vivir; pero también
si quiero te matamos. ¡Yo soy Dios!” Así se burlaba de los cristianos.
En tan
horrible situación nuestro hermano Grecu dio a Reck una respuesta muy acertada.
Un
cristiano fue sentenciado a muerte. Antes de que fuera del mismo Reck, le dijo:
“Ud. no sabe la verdad que ha dicho. Ud. es un dios. Cada gusano es
potencialmente una mariposa, y llegara a serlo si se desarrolla perfectamente.
Ud. no fue creado para ser un verdugo, un asesino; Ud. fue creado para llegar a
ser semejante a Dios. Jesús en su tiempo dijo a los judíos: “Uds. son dioses”.
La vida de Dios Padre esta en su corazón. Muchos que han sido iguales que Ud.,
muchos perseguidores como el Apóstol Pablo, en cierto momento de su vida han
descubierto que es vergonzoso para el hombre cometer atrocidades, cuando puede
hacer cosas mucho mejores. Así se han transformado en co-participes de la Naturaleza
Divina. Creame, Sr. Reck, su verdadera vocación
es ser un dios, semejante a Dios, y no un torturador.
En ese
momento Reck no presto mucha atención a las
palabras de su victima, tal como Saulo de tarso no le dio importancia al
hermoso testimonio de Esteban, que fu asesinado en su presencia. Pero aquellas
palabras comenzaron a trabajar en su corazón, y Reck
comprendió mas tarde cual era su verdadera vocación.
Una
magnifica lección que aprendimos de las flagelaciones, torturas y carnicerías
de los comunistas fue que el espíritu es el amo el cuerpo. A menudo, cuando
éramos torturados, sentíamos el castigo, pero este parecía como algo distante y
alejado del espíritu, que estaba como sumergido en la consideración de la
gloria de Cristo y su presencia en nosotros.
Junto con
la inmunda sopa que se nos proporcionaba diariamente, una vez a la semana se
nos daba un trozo de pan. Decidimos ofrendar nuestro diezmo, un en tales
circunstancias. Cada diez semanas, uno de nosotros daba ese pan a uno de
nuestros hermanos mas debilitados, como “diezmo” al maestro.
Un
cristiano fue sentenciado a muerte. Antes de que fuera ejecutado se le permitió
ver a su esposa. La despidió con estas palabras: “Debes saber que muero amando
a los que me matan. No saben lo que hacen. Lo último que te pido es que tú
también los ames. No les guardes rencor en tu corazón porque matan a quien
amas. Nos encontraremos otra vez en el cielo”. Estas palabras impresionaron
profundamente al funcionario que presencio aquel ultimo encuentro, que me las
repitió algún tiempo después en la prisión, donde el era uno mas entre los
nuestros, pues se había convertido.
En la
prisión de Tirgo-Ocna había un joven prisionero
llamado Matchevici, a quien habían encarcelado
a los 18 años. Debido a las torturas, la tuberculosis había hecho presa a su cuerpo. De algún modo su familia llego a conocer
su grave estado de salud y le envió cien frascos de estreptomicina que
representaba la diferencia entre la vida y la muerte. El comisario Político de
la prisión ordenó traerlo a su presencia y mostrándole el paquete, le dijo:
“Aquí tengo el remedio que puede salvarte la vida, pero tu no puedes recibir
encomiendas enviadas por tu familia. Personalmente, me agradaría ayudarte, pues
eres muy joven y no me gustaría verte morir aquí en la cárcel. ¡Ayudémonos
mutuamente! Dame los informes que te pido relacionados con las actividades de
tus compañeros aquí en la cárcel y así podré justificar ante mis superiores el
entregarte el paquete”.
Matchevici
no demoro en responder: “No quiero permanecer vivo y tener vergüenza de mirarme
en el espejo por estar viendo allí reflejada la cara de un traidor. No puedo
aceptar sus condiciones; prefiero morir”.
El funcionario le estrecho la mano, diciéndole: “Te felicito, no esperaba otra
respuesta de parte tuya. Pero deseo hacerte otra proposición. Algunos de los
presos son informantes nuestros. Alegan ser comunistas, y los denuncian a Uds.
esos hombres juegan un doble papel y no tenemos ninguna confianza en ellos.
Quisiéramos saber hasta que punto son sinceros. Para Uds. son traidores que les
causan mucho daño con sus informaciones. Comprendo que no quieras traicionar a
tus camaradas, pero proporciónanos los datos que te solicito y podrás ¡salvar
tu vida! Matchevici le respondió con la misma
prontitud de antes: “me considero discípulo de Cristo. El nos enseño a amar a
nuestros enemigos. Quienes nos traicionan nos causan un inmenso daño, pero no
puedo devolver mal por mal. Les tengo mucha lastima y ruego a Dios por ellos;
pero no quiero tener nada que ver con los comunistas.” Después de su entrevista
con el Comisario Político, Matchevici regreso a
la misma celda que compartía con nosotros. Lo vi morir alabando a Dios. El amor
fue aun más poderoso que el ansia de vivir.
Si un
hombre pobre es un gran amante de la música, esta dispuesto a dar hasta su
último cobre por escuchar un concierto. Aunque por ello se quedesin dinero, no se siente frustrado, pues ha escuchado cosas
maravillosas.
No me
siento frustrado por haber perdido tantos años en la prisión, donde he visto
cosas maravillosas. Yo mismo he sido entre los más insignificantes y débiles en
la cárcel, pero he tenido el privilegio de vivir con grandes santos, héroes de
la fe, comparables a los cristianos de los primeros siglos, que estaban
dispuestos a morir por Cristo. La belleza espiritual de estos hombres no puede
ser descripta.
Las cosas
que relato aquí no han sido excepcionales. Por el contrario, lo sobrenatural se
ha transformado en natural para los cristianos de la Iglesia Subterránea.
La
Iglesia Subterránea es la iglesia que ha vuelto a su primer amor.
Antes de
caer en la prisión yo amaba a Cristo. Hoy, después de haber visto a la “Novia
de Cristo” – su Cuerpo Espiritual – en la prisión, puedo decir que amo a la
Iglesia Subterránea tanto como amo a Cristo mismo. He visto su belleza y
espíritu de sacrificio.
SUFRIMIENTOS - RICHARD WURMBRAND-TORTURADO POR CRISTO
TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
Lo que sucedió a mi esposa y mi hijo
Fui
separado de mi esposa. Ignoraba lo que podía haberle sucedido después de mi
arresto. Solo después de muchos años vine a saber que también había sido
detenida. Las mujeres cristianas sufren mucho más que los hombres en la cárcel.
Las jóvenes han sido violadas por los guardias. La mofa, al escarnio y la
obscenidad son espantosas. Se les obligaba a trabajos forzados en la construcción
de una canal, exigiéndoles el mismo rendimiento que a los hombres. Prostitutas
eran nombradas capataces, y en su afán de maltratar a las cristianas competían
entre si. Mi esposa ha tenido que comer hierba para poder sobrevivir. Ratas y
culebras eran devoradas por aquellas desdichadas y hambrientas mujeres. Una de
las diversiones favoritas de los guardias, en los domingos, consistía en
arrojar al Danubio a las mujeres para luego sacarlas en medio de las risotadas,
mofándose de sus cuerpos mojados, para volver a lanzarlas de nuevo, vez tras
vez. Mi esposa fue arrojada al Danubio de la misma forma.Mi hijo
quedo vagando por las calles cuando sus padres fueron detenidos. Desde muy niño
Mihai había sido muy religioso y se interesaba en las cosas de la fe. Luego, al
quedar solo, a la edad de 9 años, paso por una crisis en su vida cristiana. Se
convirtió en un ser amargado e inseguro de su religión. A esa edad tenia
problemas que generalmente otros niños no conocen. Debía pensar en la manera de
poder ganarse la vida.
Como era
un crimen ayudar a las familias de los martires cristianos, dos damas que lo
ayudaban fueron arrestadas y flageladas tan brutalmente que, hasta hoy, después
de quince años, aun están inválidas. Una señora que arriesgo su vida para dar
alojamiento a Mihai fue sentenciada a ocho años de cárcel, por haber concedido
ayuda a familiares de los recluidos. Le sacaron los dientes a puntapiés. Le
quebraron los huesos, y nunca más podrá trabajar. También ella será una
inválida toda su vida.
¡Mihai, cree en Jesús”!
A los
once años Mihai comenzó a ganarse la vida como obrero. Los sufrimientos habían
producido cierta vacilación en su fe. Pero dos años después del encarcelamiento
de mi esposa, le fue permitido visitarla. Fue a la cárcel comunista donde se
encontraba y por fin la vio, detrás de rejas de hierro. Estaba sucia, delgada,
con las manos encallecidas y vestía un raído uniforme carcelario. El niño casi
no la reconoció. Sus primeras palabras fueron: “¡Mihai, cree en Jesús”!
Enfurecidos, los guardias la separaron de Mihai y se la llevaron. Lloro al ver
a su madre arrastrada por el suelo. Ese minuto fue el instante de su
conversión. Comprendió que, si Cristo puede ser amado aun bajo tales
circunstancias, El es el verdadero Salvador. Dijo mas tarde al respecto: “Si el
cristianismo no tuviera en su favor ningún otro argumento, salvo el que mi
madre crea en (en lugar de an) el, eso es suficiente para mi”. Aquel fue el día
en que acepto a Cristo de todo corazón.
En la
escuela debía mantener una constante lucha por su existencia. Era un buen
alumno, y como recompensa se le obsequio una corbata roja, símbolo de membresía
de los Jóvenes Pioneros Comunistas. Con valentía afirmo: “Jamás usare la
corbata de los que arrojaron en prisión a mis padres”. Esto significo la
expulsión de aquella escuela. Después de perder un año, volvió a ingresar en
ella, ocultando el hecho de ser hijo de presos cristianos.
Mas
tarde, debía escribir una composición contraria a la Biblia. Lo que escribió
fue: “Los argumentos en contra de la Biblia no tienen fuerza, y sus citas son
falsas. No hay duda que el profesor jamás la ha leído. La Biblia esta en
armonía con la ciencia.” Nuevamente fue
expulsado, lo que significo perder dos años de estudio.
Finalmente
se le permitió ingresar al seminario, donde se le enseño la “Teología
Marxista”. En este Seminario todo se explicaba de acuerdo a las normas de Kart
Marx. Mihai protestaba públicamente de esto. Otros estudiantes se le unieron en
su propuesta, lo que dio como resultado una nueva expulsión, sin que pudiera
terminar sus estudios.
Cierta
vez, en la escuela, cuando un profesor daba una charla atea, mi hijo se levanto
y le contradijo, haciéndole notar la responsabilidad que asumía al conducir a
tantos jóvenes al error. La clase entera se puso de su lado. Solo se necesitaba
que uno tuviese el valor de protestar, para que
los demás se le unieran. Para poder educarse, constantemente trataba de ocultar
el hecho de ser hijo de Wurmbrand, el preso cristiano. Sin embargo, varias
veces fue descubierto, volviéndose a repetir la escena ya familiar. Era llamado
a la oficina del rector, para ser expulsado.
Mihai
también sufrió mucho a causa del hambre. En los países comunistas no es raro
que los familiares de los presos cristianos vivan prácticamente al borde de la
muerte por inanición, ya que es un delito contra el Estado ayudarles.
A
propósito de esto les relatare solamente un caso de los muchos que conozco
personalmente. Un hermano fue encarcelado a causa de sus labores en la Iglesia
Subterránea. Sus seis hijos y su esposa quedaron abandonados. Sus dos hijas
mayores, de 17 y 19 años, respectivamente, no pudieron obtener trabajo. En los
países comunistas el único que da trabajo es el Estado, y este no lo
proporciona a los hijos de los “criminales” cristianos. ¡Les ruego que no
juzguen esta historia desde el habitual punto de vista moral; acepten solamente
los hechos! Las dos hijas de ese mártir cristiano también cristianas se
prostituyeron para mantener a sus hermanos menores y a su madre enferma. El
hermano, de catorce años, enloqueció al saberlo y hubo que internarlo en un
manicomio.
Años
después volvió el padre al hogar y al conocer lo sucedido rogó al cielo: “¡Dios
mío, llevame nuevamente a la cárcel; no puedo soportar todo esto!” Su oración
fue escuchada y nuevamente esta en prisión por el crimen de haber testificado
de Cristo a los niños. Sus hijas ya no son prostitutas, se les ha proporcionado
trabajo, al aceptar convertirse en informantes de la policía. Como hijas de un
mártir cristiano se les recibe con honor en los hogares. Todo lo que escuchan
lo repiten a la Policía Secreta. No se limite Ud. a decir que todo esto es
horrible e inmoral. Por supuesto que lo es, pero pregúntese a si mismo si Ud.
no tiene parte de culpa en estas tragedias, y que tales familias cristianas
sean abandonadas sin ayuda de Uds. que son libres.
DERROTANDO AL COMUNISMO CON AMOR- RICHARD WURMBRAND
TORTURADO POR CRISTO
RICHARD WURMBRAND
DERROTANDO AL COMUNISMO CON EL ESPIRITU DE AMOR DE
CRISTO
Los
judíos tienen una leyenda que cuenta que, cuando sus antepasados fueron
salvados de Egipto, y los egipcios se ahogaron en el Mar Rojo, los angeles se
unieron a los cánticos de triunfo entonados por los israelitas. Dios les dijo:
“Los judíos son hombres y puede regocijarse de su escape, pero de parte de Uds.
espero mas comprensión. ¿No los amo acaso a ellos también? ¿Cómo es que Uds. no
comprenden mi pesar por su trágico destino?
Cuando
Josué sitiaba a Jericó, levanto sus ojos y vio a un hombre delante de el, con
la espada desenvainada. Josué le dijo: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros
enemigos? (Josué 5:13).
Si aquel
Ser visto por Josué hubiese sido solo un hombre la respuesta habría sido:
“Estoy con Uds.”; “Estoy con vuestros adversarios”, o simplemente: “Soy
neutral”. Estas son las únicas respuestas humanas posibles. Sin embargo, el Ser
que Josué encontró era de otro mundo y, por lo tanto, al preguntársele si
estaba “con” o “en contra” de Israel, dio una respuesta completamente
inesperada, y difícil de comprender: “No”.
¿Qué
significa ese “no”?
Venia de
un mundo donde los seres no están en pro ni en contra, sino donde todo y todos
son comprendidos, observados con compasión y profundamente amados.
Existe un
nivel humano. En este, el comunismo debe ser combatido sin misericordia. En
este plano debemos también combatir a los comunistas, ya que ellos son los que
mantienen y apoyan esta ideología cruel y salvaje.
Pero los
cristianos son algo más que simples hombres, son hijos de Dios, co-participes
de la Naturaleza Divina.
Por
tanto, las torturas sufridas en las prisiones comunistas no me han hecho odiar
a los comunistas. Son criaturas de Dios. ¿Cómo puedo odiarlos? No obstante,
tampoco puedo ser amigo de ellos. La amistad significa una identificación
total, y yo no puedo identificarme plenamente con ellos. Ellos odian el
concepto de Dios; en cambio yo amo a Dios.
Si me
preguntara: “¿Esta Ud. a favor o en contra de los comunistas?”; mi respuesta
seria bastante compleja. El comunismo representa la amenaza más grande que
afronta la humanidad. Estoy completamente opuesto a ella, y quiero combatirla
hasta hacerla desaparecer. Pero en espíritu estoy sentado en lugares
celestiales junto a Jesús. Estoy en la esfera de ese “no” en la cual, a pesar
de todos sus crímenes, los comunistas son comprendidos y amados. En aquellas
esferas existen seres celestiales juntos que tratan de ayudar a todos en las
metas de la vida humana; lo que significa llegar a ser semejante a Cristo. Por
lo tanto, mi meta es predicar el Evangelio a los comunistas, darles las buenas
nuevas de la vida eterna.
Cristo,
que es mi Señor, ama a los comunistas. El mismo ha dicho que ama a todo hombre
y que prefiere dejar noventa y nueve ovejas justas, antes que permitir que se
pierda la que erró el camino. Sus apóstoles y todos los grandes maestros de la
cristiandad han enseñado este amor universal, en Su nombre. San Macario dijo:
“Si un hombre ama apasionadamente a todos los hombres, pero dice no amar a uno
solo, no es cristiano, porque su amor no es total.” San Agustín enseña: “Si
toda la humanidad hubiera sido justa y un solo hombre pecador, Cristo habría
venido a sufrir en la cruz por él. Tanto ama a
cada individuo.” La enseñanza cristiana es muy clara. Los comunistas son
hombres y Cristo los ama.
También
los ama el hombre cristiano. Amamos al pecador, aunque odiamos el pecado.
Conocemos el amor de Cristo por los comunistas, porque nosotros también los
amamos.
En las
cárceles comunistas he visto cristianos arrastrando con los pies cadenas de 25
kgrs.; torturados con atizadores al rojo y en cuyas gargantas habían forzado
cucharadas de sal para luego negárseles el agua. Hambrientos, azotados,
sufriendo frío y orando con fervor por
los comunistas. ¡Esto es humanamente inexplicable! Es el amor de Cristo que
ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.
Mas
tarde, los comunistas que nos habían torturado, también cayeron en prisión.
Bajo el régimen comunista, los mismos comunistas, aun jefes y gobernantes, van
a parar a menudo a la cárcel, al igual que sus adversarios. En esos momentos,
torturados y torturadores compartíamos una misma celda. Mientras los no
creyentes demostraban todo su odio contra sus ex inquisidores y los golpeaban,
los cristianos los defendían aun a riesgo de ser golpeados y acusados de ser
cómplices con los comunistas. He visto a cristianos que daban el ultimo trozo
de su pan (nos daban en aquel tiempo solo una tajada por semana), y la medicina
que podría salvar sus vidas, a alguno de sus torturadores, comunistas enfermos,
que en ese momento era compañero de prisión.
Las
ultimas palabras de Juliu Maniu, cristiano y ex
Primer Ministro de Rumania, que murió en prisión, fueron: “Si los comunistas
son derrocados en nuestro país, será deber sagrado de todo cristiano salir a la
calle y defenderlos, a riesgo de su propia vida, de la justa furia de las
multitudes a quienes han tiranizado.”
En los
primeros días después de mi conversión, sentía como si no pudiera vivir mucho
más. Caminando por las calles, al cruzarme con hombres y mujeres que pasaban
por mi lado, experimentaba una sensación de dolor físico, como si una puñalada
me perforara el corazón. Tan quemante era para mi el interrogante: “¿Estarán
salvados o no? Si un miembro de mi congregación cometía un pecado, yo lloraba
por horas enteras. El íntimo deseo de que todas las almas se salven ha
permanecido en mi corazón, del cual los comunistas no están excluidos.
En las
celdas de confinamiento solitario no nos era posible orar como antes. Estábamos
increíblemente hambrientos; nos habían drogado hasta convertirnos en idiotas.
Estábamos tan débiles que parecíamos esqueletos. La oración del Padre Nuestro
era demasiado larga para nosotros; no podíamos concentrarnos lo suficiente como
para recitarla. La única oración que podía repetir una y otra vez era: “Jesús,
te amo”.
Y luego,
un día glorioso, obtuve la respuesta de Jesús: “¿Me amas? Ahora yo te
demostrare cuanto yo te amo a ti”. En ese instante sentí que una llamarada
quemaba mi corazón, como las llamas que coronan al sol. Los discípulos que iban
camino a Emanus dijeron que sentían arder sus corazones cuando Jesús hablaba.
Esa fue la sensación que sentí y experimente. En ese momento conocí el amor de
Aquel que ha dado su vida en la cruz por todos nosotros. Ese amor no puede
excluir a los comunistas, por graves que sean sus pecados.
Ellos han
cometido y continúan cometiendo atrocidades, pero como dicen las Sagradas
Escrituras: “Las muchas aguas no podrá apagar el amor, ni lo ahogaran los rios.
Porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el sepulcro los celos.” Tal
como la sepultura insiste en quedarse con todos, pobres y ricos, jóvenes y
ancianos, hombres de todas las razas, naciones e ideologías; santos y
criminales, así también el Amor lo barca todo. Cristo, Amor encarnado, jamás
cesara en Sus esfuerzos por ganar también a los comunistas.
Un pastor
fue arrojado en mi celda. Estaba medio muerto, la sangre le corría por la cara
y el cuerpo. Había sido brutalmente golpeado; otros reclusos comenzaron a
insultar a los comunistas. Con voz lastimera y quebrada les dijo: “¡Por favor,
no los maldigan! ¡Guarden silencio, deseo orar por ellos!”
LOS ATEOS CONVERTIDOS AMAN MAS A JESUS-WURMBRAND
LOS ATEOS CONVERTIDOS AMAN MAS A JESUS
RICHARD WURMBRAND
Nadie es feliz bajo el régimen
comunista, ni siquiera aquellos que mas se benefician con el. Aun estos
tiemblan, pues en cualquier noche pueden ser arrastrados al furgón de la
Policía Secreta, debido a que la línea política del Partido ha cambiado.
Personalmente
he conocido a muchos dirigentes comunistas. Son hombres que viven tensos,
cansados, abrumados; solamente Jesús puede darles descanso.
El ganar
a los gobernantes comunistas para Cristo puede significar salvar al mundo de la
destrucción nuclear y salvar a la Humanidad del hambre, ya que los hombres, en
estos momentos, en lugar de alimentar a los pueblos, gastan enormes fortunas en
la adquisición de costosos armamentos. Ganar a los gobernantes comunistas puede
constituir el fin de la tensión internacional. Ganar a los gobernantes
comunistas llenará a Cristo y a los angeles de regocijo. Puede significar el
triunfo de la Iglesia. En lugares como Nueva Guinea o Madagascar en los cuales
el trabajo misionero ha sido duro, se hará fácilmente si nos ganamos a los
gobernantes comunistas, y ello dará nuevo impulso al cristianismo.
He
conocido personalmente a muchísimos comunistas convertidos. Yo mismo fui en mi
juventud un ateo militante. Los comunistas y los ateos convertidos aman mucho
más a Jesús, pues han pecado mucho.
El
trabajo misionero debe ser estratégicamente planificado. Desde el punto de
vista de la salvación, todas las almas son iguales; pero desde el punto de
vista de la estrategia misionera no lo son. Es mucho mas importante ganarnos a
un hombre influyente, que convertido podrá atraerse a muchos otros miles, que
hablarle a un salvaje, en la selva, asegurándole la salvación a el solamente.
Por estas razones Jesús decidió terminar su ministerio no en un poblado
cualquiera, sino en Jerusalén, capital espiritual del mundo en esa época. Por
la misma razón Pablo se esforzó mucho por llegar a Roma.
La Biblia
habla de que: “La simiente” de la mujer “herirá en la cabeza” a la serpiente.
Nosotros nos hemos limitado a hacerle cosquillas, sin otro efecto que provocar
su risa. La cabeza de la serpiente esta en alguna parte entre Moscú y el Pekín,
no en Túnez o Madagascar. El mundo comunista debe convertirse en el principal
punto de preocupación de los principales jefes de la Iglesia y los directores
de misiones, como también en el pensamiento de cada cristiano conciente.
Debemos
dejar de lado toda labor rutinaria. Esta escrito: “Maldito el que hiciere
indolentemente la obra de Jehová”.
Se
necesita un ataque espiritual frontal de la Iglesia contra el comunismo.
La guerra
se puede ganar solamente con la ofensiva; nunca con una estrategia defensiva.
Lamentablemente, hasta este momento, la iglesia ha estado siempre en una
actitud defensiva, lo que ha significado perder un país tras otro a favor del
comunismo.
Esto debe
cambiar inmediatamente en la Iglesia en su totalidad. Se dice en los Salmos que
Dios “quebranto las puertas de bronce y desmenuzo los cerrojos de hierro”. La
Cortina de Hierro es poco para El.
La
iglesia primitiva trabajo secretamente en la clandestinidad y triunfo. Debemos
aprender a trabajar nuevamente así.
Hasta que
llego el comunismo nunca comprendí la razón por la que en el Antiguo Testamento
a muchas personas se les llama por su apodo: Simón llamado Níger, Juan llamado
Marcos, y así sucesivamente. Nosotros también nos vemos obligados a usar
nombres secretos en nuestro trabajo en los países comunistas.
Tampoco
comprendía porque Jesús, deseado celebrar la ultima cena, no dio la dirección
exacta del lugar en que aquella se realizaría; sino que dijo: “Id a la ciudad y
os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle” Ahora
se la razón. Nosotros también usamos un código secreto para el reconocimiento
de personas en el trabajo de la Iglesia Subterránea.
Si
accedemos a trabajar en esta forma – adoptando los métodos de los prisioneros
cristianos – podemos cumplir un trabajo efectivo para Cristo en los países
comunistas.
Pero
cuando encontré algunos dirigentes de la Iglesia Occidental, que en lugar de
amar a los comunistas, caso que habría llevado a la organización, mucho antes a
un trabajo en esos países, halle que su política estaba de parte de los
comunistas. No encontré la compasión del Buen Samaritano hacia las almas
perdidas en la casa de Karl Marx.
El hombre
realmente no cree en las oraciones de su Credo, sino solamente en aquello por
lo cual esta dispuesto a morir.
Los
cristianos de la Iglesia Subterránea han demostrado que están dispuestos a
morir por su fe. Continúo ahora con una obra que puede significarme un nuevo
encarcelamiento en un país comunista; nuevas torturas y la muerte. Ello, debido
a que estoy al frente de una Mision Secreta detrás de la Cortina de Hierro,
aceptando todos sus riesgos. Yo creo en lo que escribo.
Tengo
derecho a preguntar: ¿Estarían dispuestos a morir por su fe los dirigentes de
la Iglesia en América, que hoy hacen amistad con los comunistas? ¿Qué les
impide abandonar sus posiciones de prestigio en el occidente, y transformarse
en pastores oficiales en el Este, cooperando en ese lugar con los comunistas?
La prueba de esa fe no ha sido dada aun por ningún dirigente de la Iglesia
Occidental.
Las
palabras han surgido de la necesidad de los hombres de hacerse entender en las
cosas que le son comunes como cazar y pescar, y después en las cosas cuya
producción es necesaria para la vida, y para expresar sus sentimientos en
relación con los demás. Pero no existen palabras que puedan expresar
adecuadamente los misterios de Dios y las alturas de la vida espiritual.
Asimismo,
no existen palabras que puedan describir las profundidades de la diabólica
crueldad. ¿Puede Ud. describir, o expresar en palabras las emociones de un
hombre a punto de ser lanzado vivo dentro de un horno por los nazis, o que ve a
su hijo sufrir tan cruel destino?
Es
igualmente inútil pretender describir lo que han sufrido y aun sufren los
cristianos bajo el régimen comunista.
Estuve en
prisión con Lucretiu Patrascanu, el hombre que
trajo el comunismo al poder a Rumania. Sus camaradas recompensaron sus
esfuerzos metiéndolo en la cárcel aunque estaba mentalmente sano, y lo
recluyeron en un manicomio, hasta que se volvió loco. El mismo trato sufrió la
ex – secretaria de Estado, Ana Pauker.
Los
cristianos también a menudo reciben este tipo de tratamiento. Además les
aplicaban electro-shocks y se les colocan chalecos o camisas de fuerza.
El mundo
esta horrorizado por los sucesos acaecidos en las calles de ciertas ciudades
chinas. A la vista de todos, la Guardia Roja ejecuta actos de terror. ¡Ahora
trate de imaginar lo que les sucede a los cristianos en una cárcel china, donde
nadie puede ver lo que allí ocurre!
Hemos
tenido noticias referentes a la suerte que corrió un renombrado evangélico
chino y otros cristianos que se negaron a renunciar a su fe: les cortaron las
orejas, la lengua y las piernas.
Con todo, la peor cosa que los
comunistas hacen no es el torturar, ni aun el asesinar a los hombres y
envenenar a la juventud y la niñez. Han colocado a sus hombres en puestos
estratégicos dentro de las iglesias, para que efectúen la destrucción a sus
organizaciones. No solo enseñan a la juventud a no creer en Dios y en Cristo,
sino que también les enseñan a odiar a esos nombres.
¿Cómo
podemos expresar la tragedia de los martires cristianos que, de vuelta a sus
hogares después de años de prisión, son recibidos con desprecio por sus hijos
que entre tanto se han convertido en ateos militantes?
LOS HIJOS DE NOE SE REPARTEN LA TIERRA
LIBRO DE LOS JUBILEOS
Noé
divide la tierra
9 Se dividieron la tierra malamente entre ellos y se lo dijeron a Noé.
10 Esto fue a comienzos del jubileo trigésimo tercero. Dividieron la tierra en
tres partes, para Sem, Cam y Jafet, a cada uno su heredad, en el año primero
del primer septenario, estando presente uno de nosotros, enviado para ello (Angeles). 11
Llamó Noé a sus hijos, y ellos se le acercaron con los suyos. Distribuyó la
tierra a suertes, que sacaron sus tres hijos; tendieron sus manos y tomaron los
escritos del seno de su padre, Noé.
Herencia de Sem
12 Salió en el escrito de la suerte de Sem el centro de la tierra --que habría
de tomar como heredad suya y de sus hijos por siempre-, desde la mitad del
monte Rafa, desde la desembocadura del río Tanais, siguiendo su lote por el
occidente por la mitad de este río, hasta acercarse a las aguas del abismo por
donde fluye su caudal, el cual vierte sus aguas en la laguna Meótica, y de ahí
al océano: todo lo que quedaba al norte era de Jafet, y lo que quedaba hacia el
sur, de Sem. 13 Continuaba luego hasta acercarse a Cerasus, que está en la
orilla del golfo que mira al sur, 14 y seguía su lote por el océano, en línea
recta hasta acercarse al occidente del golfo que mira al sur, llamado golfo del
Mar de Egipto. 15 Desde aquí se desvía hacia el sur, hacia la boca del océano,
en las orillas de sus aguas.
De allí procede hacia occidente, a Afara, y sigue hasta acercarse a las aguas
del río Gihón, hasta la ribera sur de este río. 16 Y sigue hacia oriente, hasta
acercarse al Jardín del Edén por su parte meridional. Continúa por el este de
toda la tierra del Edén, abarcando todo el oriente, volviéndose luego a
occidente y llegando a acercarse al oriente del monte llamado Rafa, y
descendiendo hacia las márgenes de la desembocadura del río Tanais.
17 Este fue el lote que salió en suerte a Sem y sus hijos como propiedad perpetua
por generaciones hasta siempre. 18 Y Noé se alegró por haberle tocado este lote
a Sem y sus hijos, recordando las palabras proféticas que él mismo había
pronunciado: «Bendito sea el Señor, Dios de Sem, y more el Señor en la morada
de Sem». 19 Pues sabía que el Jardín del Edén, santo de los santos y morada del
Señor, el monte Sinaí en el desierto y el monte Sión en el ombligo de la
tierra, los tres uno frente al otro, habían sido creados santos. 20 Bendijo al
Dios supremo, que había puesto en su boca las palabras del Señor, 21 y supo que
le había tocado un lote bendito a Sem y a sus hijos por siempre: toda la tierra
del Edén, del mar Eritreo, todas las regiones de oriente, la India, Bactria y
sus montes, toda la tierra de Basor, la del Líbano, las islas de Caftor, todo
el monte de Sennaar, Armenia, el monte Asur septentrional, toda la tierra de
Elam, Asur, Babel, Susiana, Media, todos los montes Ararat, todo el litoral
marino al otro lado del monte Asur, hacia el norte: una tierra bendita y
extensa, donde todo es óptimo.
Herencia de Cam
22 A Cam salió el segundo lote, más allá del Gihón hacia el sur, a la derecha
del Paraíso. Va al sur, por todos los montes de fuego, y se dirige a occidente,
hacia el mar Atel, y sigue hacia occidente hasta acercarse al mar de Mauk,
adonde baja todo lo que no perece. 23 Alcanza al norte la orilla de Gádir y
llega a las orillas del mar, en la ribera del océano, hasta acercarse al río
Gihón, y sigue el río hasta acercarse a la derecha del Jardín del Edén. 24 Esta
fue la tierra que salió a Cam en suerte, para poseerla permanentemente él y sus
hijos por sus generaciones hasta siempre.
Herencia
de Jafet
25 A Jafet le tocó el tercer lote: más allá del río Tanais hacia el norte de su
desembocadura y, yendo hacia el nordeste, toda la región de Gog y toda la
región al este. 26 Yendo hacia el norte, se extiende hasta los montes de Qilt y
hasta el mar de Mauk y llega, por el oriente de Gádir, hasta
el lado de las aguas del mar. 27 Continúa hasta acercarse al occidente de Fara,
vuelve hacia Aferag, y se dirige a oriente hacia las aguas de la laguna
Meótica. 28 Procede luego hacia el lado del río Tanais por el nordeste, hasta
acercarse a la orilla de sus aguas, hacia el monte Rafa, y tuerce al norte. 29
Esta es la tierra que salió en suerte a Jafet y sus hijos como heredad perpetua
para él y sus hijos por sus generaciones hasta siempre: cinco grandes islas (Inglaterra...)y
gran tierra en el norte, 30 aunque fría,(Suecia, Dinamarca, Noruega,..) mientras que la tierra de Cam es
tórrida.(Africa) La de Sem, por el contrario, no es ni tórrida ni gélida, sino templada
en el calor y el frío.
SUBDIVISION DE LA TIERRA PERPETUAMENTE
LIBRO DE LOS JUBILEOS
Subdivisión
de la tierra
entre los descendientes de Sem, Cam y Jafet
9 1 Cam repartió la tierra entre sus
hijos, saliendo el primer lote a Cus en oriente, su occidente a Misraim, el
occidente de éste a Fut, y el de éste a Canaán, al oeste del mar.
2 También Sem repartió entre sus hijos, saliendo el primer lote a Elam y sus
hijos, al oriente del río Tigris, hasta acercarse por el este a toda la tierra
de la India y Bactria, las aguas de Dedán, todos los montes de Mabri y Elam,
toda la tierra de Susiana, y todo lo que está en manos de
Farnacio hasta el mar Eritreo, y el río Tanais. 3 A Asur le salió el segundo
lote: toda la tierra de Asur y Nínive, Sennaar, hasta cerca de la India,
subiendo por el Tigris. 4 A Arfaxad le tocó el tercer lote: toda la tierra de
la región de los caldeos, al oriente del Eufrates, cerca del mar Eritreo, y
todas las aguas del desierto hasta cerca del golfo que mira a Egipto, toda la
tierra del Líbano, Saner y Armenia, hasta cerca del Eufrates.
5 A Aram le tocó en suerte el cuarto lote: toda la tierra de Mesopotamia, entre
el Tigris y el Eufrates, al norte de los caldeos, hasta cerca del monte de Asur
y la tierra de Ararat. 6 Ya Lud le salió el quinto lote: el monte de Asur y
todo lo suyo, hasta acercarse al océano y aproximarse al oriente de su hermano
Asur.
7 Y también Jafet dividió la tierra de su heredad entre sus hijos, 8 saliendo
el primer lote a Gomer, hacia el nordeste hasta el río Tanais. En el norte
correspondió a Magog toda la tierra interior septentrional hasta acercarse a la
laguna Meótica. 9 A Madai le salió en suerte poseer desde el occidente de sus
dos hermanos hasta las islas y sus orillas. 10 A Javán le tocó el cuarto lote:
toda la isla y las islas que hay hacia la parte de Lud.
11 A Tubal salió el quinto lote: desde el entrante que se aproxima a la parte
del lote de Lud, hasta otro entrante que está al lado de un tercero.
12 A Mosoc le tocó el sexto lote: toda la orilla del tercer entrante hasta
acercarse al oriente de Gádir. 13 Y a Tirás le salió el séptimo lote: cuatro
grandes islas en medio del mar, que se acercan al lote de Cam y a las islas de
Kamaturi de los hijos de Arfaxad; esto fue lo que el sorteo le deparó
como heredad.
14 Así repartieron su tierra los hijos de Noé a sus hijos, ante su padre, Noé,
que los conjuró a todos con una maldición; maldijo a cualquiera de ellos que
quisiera poseer lote que no le hubiese salido en el sorteo. 15 Y todos dijeron:
«Amén». Sea para ellos y sus hijos en perpetuidad hasta el
día del juicio, en que los juzgará el Señor Dios con espada y fuego por toda su
impureza, por los yerros con los que llenaron la tierra de prevaricación,
impureza, fornicación y pecado.
USURPANDO HEREDADES-LIBRO DE JUBILEOS
Canaán
en Palestina
27 En el cuarto septenario, en el primer año, a su comienzo, en el jubileo
trigésimo cuarto, se dispersaron desde el país de Sennaar. 2ll Cam y sus hijos
se fueron a la tierra que tenían asignada, que les había tocado como lote la
tierra del sur. 29 Vio Canaán que la tierra desde el Líbano hasta la
desembocadura del Nilo era muy buena y no se fue a la tierra de su heredad, al
occidente del mar, sino que permaneció en la franja costera al mar limitada por
el Líbano al oriente y al occidente por el Jordán.
30 Le dijeron Cam, su padre, y sus hermanos, Cus y Misraim:
-¿Te quedas en una tierra que no es tuya, que no nos salió en suerte? No hagas
tal, pues si lo haces tú y tus hijos caeréis por tierra, seréis malditos por
esta sedición. Por medio de una sedición os quedasteis, y en una sedición
caerán tus hijos: serás desarraigado por siempre.
31 No te quedes en la morada de Sem, pues a él y a sus hijos les tocó en
suerte. 32 Maldito eres y serás entre todos los hijos de Noé por la maldición
que establecimos con juramento ante el juez santo y ante Noé, nuestro padre.
33 Pero no los escuchó, y se quedaron en la tierra del Líbano, desde Emat hasta
la entrada a Egipto, él y sus hijos hasta este día. 34 Por eso se llamó esa
tierra Canaán. 35 En cambio, ]afet y sus hijos fueron hacia occidente y moraron
en la tierra de su lote. Y vio Madai la tierra del mar y
no le agradó. Tras rogar a Elam, Asur y Arfaxad, hermanos de su mujer, se quedó
en la tierra de los medos, cerca de sus cuñados, hasta este día.
Llamó a su residencia y a la de sus hijos Media, por el nombre de Madai padre
de éstos
ABRAHAN- LIBRO DE LOS JUBILEOS
LIBRO DE LOS JUBILEOS
Historia de Abrahán
16 El niño comenzó a conocer el error de la tierra, cómo todos erraban tras
esculturas y abominación. Su padre le enseñó la escritura cuando tenía dos
septenarios, y se separó de su padre para no adorar ídolos con él.
17 Comenzó a orar al Creador de todo, para que lo salvase del error de los
hombres y no le tocase en suerte errar tras impureza y abominación.
18 Llegó la época de la sementera en el país, y salieron todos juntos a guardar
sus simientes de los cuervos. Abrán salió con los demás, siendo entonces un
niño de catorce años. 19 Una nube de cuervos vino a comerse la simiente, y
Abrán corrió hacia ellos, antes de que bajaran a tierra. Les gritó así antes de que se posaran a comerse la simiente:
-No bajéis, volveos al sitio de donde salisteis. y dieron la vuelta. 20 Aquel
día se volvieron setenta nubes de cuervos, no quedando ni uno en todos los
campos donde estuvo Abrán. 21 Cuantos estaban con él en los campos, veían que
gritaba y que los cuervos se volvían, por lo cual adquirió gran fama en toda la
tierra de Caldea. 22 Fueron a él en este año todos los que sembraban, y los
estuvo acompañando hasta terminar la sementera. Sembraron sus tierras,
cosecharon aquel año
alimento suficiente y comieron hasta hartarse.
23 En el año primero del quinto septenario, Abrán enseñó a los carpinteros que
hacían aperos para el ganado a hacer un instrumento delante del bastidor sobre
la tierra, para echar por él la semilla. Esta bajaba dentro de él a su surco y
se ocultaba en tierra, no teniendo ya que temer alos cuervos. 24 Hicieron así en todos los bastidores de arado por encima de la
tierra; sembraron y labraron los campos como les ordenó Abrán y ya no tuvieron
que temer a las aves.
LIBRO DE JASER Capítulo 65
LIBRO DE JASER
Capítulo
65
1 Y vino a suceder después de esas cosas que todos los consejeros de
Faraón, rey de Mitzrayim, y todos los ancianos de Mitzrayim se reunieron y
vinieron delante del rey y se inclinaron delante del rey, y ellos se sentaron
delante de él. 2 Y todos los consejeros y ancianos de Mitzrayim hablaron
con el rey, diciendo: 3 He aquí que el pueblo de los hijos de Yisra'el
es mayor y más poderoso que nosotros, y tú sabes todo el mal que ellos nos
hicieron a nosotros en el camino cuando regresábamos de la batalla. 4 Y
tú también has visto su fuerte poder, porque este poder es a ellos de sus
padres, porque pocos se pararon frente a un pueblo numeroso como la arena, y
los golpearon con el filo de la espada, y de ellos ni uno cayó, así que si
ellos hubieran sido numerosos los habrían destruido totalmente. 5 Ahora,
por lo tanto, danos consejo en lo que hacer con ellos, hasta que gradualmente
los destruyamos de entre nosotros, no sea que se hagan muy numerosos para
nosotros en la tierra. 6 Porque si los hijos de Yisra'el aumentan en la
tierra, serán un obstáculo para nosotros, y si una guerra fuera a tomar lugar,
ellos con su gran poder se unirán al enemigo contra nosotros, y pelearán contra
nosotros, nos destruirán de la tierra y se irán. 7 Así que el rey respondió
a los ancianos de Mitzrayim y les dijo: Este es el plan aconsejado para
Yisra'el, del cual no nos separaremos, 8 he aquí en la tierra están
Raameses y Pitón, ciudades que no están fortificadas contra la batalla, nos
corresponde a ustedes y nosotros edificarlas, y a fortificarlas. 9 Ahora,
por lo tanto, ustedes vayan y actúen con astucia hacia ellos, y proclamen una
voz en Mitzrayim y en Goshen, diciendo: ¡Todos ustedes hombres de Mitzrayim,
Goshen, Patros y todos sus habitantes! 10 El rey nos ha ordenado
edificar Piton y Raameses, y a fortificarlas para la batalla; quien entre
ustedes en Mitzrayim y de los hijos de Yisra'el y de todos los habitantes de
las otras ciudades, están dispuestos a edificar con nosotros, cada uno tendrá
sus jornales dados a él diariamente por la orden del rey; así que vayan y
háganlo con astucia, y reúnanse y vengan a Piton y Raameses para edificar. 11
Y mientras están edificando hagan una proclamación como esta que sea hecha
en todo Mitzrayim a la orden del rey. 12 Y cuando algunos de los hijos
de Yisra'el vengan a edificar con ustedes, ustedes les darán sus jornales
diariamente por unos pocos días. 13 Y después que ellos estén edificando
a su jornal diario, ustedes se quitan del trabajo uno a uno secretamente, después
ustedes se levantan y se convierten en sus amos de obra y oficiales, y los
dejarán que edifiquen sin jornales, y si ellos rehúsan, los fuerzan con todo su
poder para edificar. 14 Y si ustedes hacen esto, será bueno para nosotros para
fortalecer nuestra tierra contra los hijos de Yisra'el, porque a causa de la
fatiga del trabajo de edificar, los hijos de Yisra'el disminuirán, porque
ustedes los privarán de sus esposas día a día. 15 Y todos los ancianos
de Mitzrayim oyeron el consejo del rey, y el consejo parecía bueno a los ojos
de los sirvientes de Faraón, y a los ojos de todos Mitzrayim, y ellos hicieron
de acuerdo a la palabra del rey. 16 Y todos los sirvientes salieron del
rey y ellos ordenaron que una proclamación se hiciera en todo Mitzrayim, en
Tajpanjes y en Goshen, y en todas las ciudades que rodean a Mitzrayim,
diciendo: 17 Ustedes han visto lo que los hijos de Esav y los hijos de
Yishmael nos hicieron a nosotros, quienes vinieron a la guerra contra nosotros
y quisieron destruirnos. 18 Ahora, por lo tanto, el rey nos ha ordenado
fortificar la tierra, edificar las ciudades de Piton y Raameses, y
fortificarlas para la batalla, para si ellos de nuevo vienen contra nosotros. 19
Cualquiera de entre ustedes de todo Mitzrayim y de entre los hijos de Yisra'el
que venga a edificar con nosotros, tendrá su jornal diario dado por el rey,
como su orden es a nosotros. 20 Y cuando Mitzrayim y los hijos de
Yisra'el oyeron todo lo que los sirvientes de Faraón habían hablado, vinieron
de entre los Mitzrayimim y de entre los hijos de Yisra'el para edificar con los
sirvientes de Faraón, Piton y Raameses, pero ninguno de los hijos de Levi
vinieron con sus hermanos a edificar. 21 Y todos los sirvientes de
Faraón y sus príncipes vinieron al principio con engaño para edificar con todo
Yisra'el como jornaleros a jornal diario, y ellos dieron a Yisra'el su jornal
al principio. 22 Y los sirvientes de Faraón edificaron con todo
Yisra'el, y fueron empleados en ese trabajo por un mes. 23 Al final del
mes todos los sirvientes de Faraón comenzaron a retirarse secretamente de la
gente de Yisra'el diariamente. 24 Y Yisra'el siguió con el trabajo en
ese tiempo, pero ellos recibían su jornal diario, porque algunos de los hombres
de Mitzrayim estaban haciendo el trabajo con los hijos de Yisra'el en ese
tiempo, por lo tanto, los Mitzrayimim dieron a Yisra'el su jornal en esos
tiempos, para que ellos, los Mitzrayimim y sus compañeros recibieran su paga
por su trabajo diario. 25 Al final de un año y cuatro meses todos los
Mitzrayimim se habían retirado de los hijos de Yisra'el, así que los hijos de
Yisra'el fueron dejados solos en el trabajo. 26 Y después que todos los
Mitzrayimim se habían retirado de los hijos de Yisra'el, ellos regresaron y se
volvieron en opresores y oficiales sobre ellos, y algunos de ellos fueron
puestos sobre los hijos de Yisra'el como amos de obra, para recibir de ellos
todo lo que ellos daban por su paga de su labor. 27 Todos los
Mitzrayimim lo hicieron a los hijos de Yisra'el de esta forma día a día, para
afligirlos en su trabajo. 28 Y los hijos de Yisra'el estaban solos en su
labor, y los Mitzrayimim se abstuvieron de dar paga a los hijos de Yisra'el de ese momento en adelante. 29 Y cuando algunos de los hombres de
Yisra'el rehusaron trabajar por causa de que los jornales no se les estaban
dando, entonces los exactores y lo sirvientes de Faraón los oprimieron y los
golpearon con duros golpes, y los hacían regresar a la fuerza, para laborar con
sus hermanos; así hacían todos los Mitzrayimim a los hijos de Yisra'el todos
los días. 30 Y todos los hijos de Yisra'el estaban grandemente
atemorizados de los Mitzrayimim en este asunto, y todos los hijos de Yisra'el
regresaron y trabajaron solos sin paga. 31 Y los hijos de Yisra'el
edificaron Piton y Raameses, y todos los hijos de Yisra'el hicieron el trabajo,
algunos haciendo ladrillos y otros edificando, y los hijos de Yisra'el
edificaron y fortificaron toda la tierra de Mitzrayim y sus muros; y los hijos
de Yisra'el estuvieron ocupados en este trabajo por años, hasta el tiempo que
YAHWEH se acordó de ellos y los sacó de la tierra de Mitzrayim. 32 Pero
los hijos de Levi no estaban empleados en el trabajo con sus hermanos de
Yisra'el desde el principio hasta el día que salieron de Mitzrayim. 33
Porque todos los hijos de Levi sabían que los Mitzrayimim habían hablado esas
palabras con engaño a los hijos de Yisra'el, por lo tanto, los hijos de Levi se
abstuvieron de ir a trabajar con sus hermanos. 34 Y los Mitzrayimim no
dirigieron su atención para hacer trabajar a los hijos de Levi después, porque
no habían estado con sus hermanos al principio, por lo tanto, los Mitzrayimim
los dejaron quietos. 35 Y las manos de los hombres de Mitzrayim estaban
dirigidas con continua severidad contra los hijos de Yisra'el en ese trabajo, y
los Mitzrayimim hicieron que los hijos de Yisra'el trabajaran con rigor. 36
Y los Mitzrayimim amargaron las vidas de los hijos de Yisra'el con trabajo
gravoso, en mortero y ladrillos, y también en todo tipo de trabajo en el campo.
37 Y los hijos de Yisra'el llamaron a Melol el rey de Mitzrayim
"Meror, rey de Mitzrayim," porque en sus días los Mitzrayimim habían
amargado sus vidas con todo tipo de trabajo. 38 Y todos los trabajos de
los Mitzrayimim hacían que los hijos de Yisra'el hicieran, lo extraían con
rigor, para afligir a los hijos de Yisra'el, pero mientras más los afligían,
más ellos crecían y aumentaban, y los Mitzrayimim estaban irritados por causa
de los hijos de Yisra'el.
SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO- Parte final
ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
CRUZ Y BARRIOS
INCENDIO Y SAQUEO
A LA VILLA
DE HUEHUETENANGO
XVII. GOMEZ CALONGE ASCENDIDO A TENIENTE CORONEL
"El Excelentísimo Sr. Presidente ha expedido hoy el siguiente acuerdo por
el Ministerio de la Guerra:
Palacio del Gobierno:
Guatemala, Diciembre 13 de 1869.
Con presencia del parte circunstanciado que ha dado el Capitán don Aquilino Gómez Calonge, Correjidor y Comandante General de
Huehuetenango, con fecha 8 del corriente, participando la esforzada
resistencia de aquella plaza, que fué atacada el día 6 por el faccioso don
Serapio Cruz, quien no obstante haber incendiado aquella población, fué
rechazado con considerables pérdidas de su parte.
Por tanto, y deseando el Presidente premiar el mérito y denuedo del Comandante general de aquel Departamento,
oficiales y tropa de su guarnición, en
Consejo de Ministros ha tenido a
bien acordar:
1°. Líbrese en favor del Capitán Gómez Calonge el
despacho de Teniente Coronel efectivo de Infantería.
2. Se concede á los demas
oficiales que concurrieron a la defensa de la referida plaza, un ascenso efectivo.
3 . Se gratifica con un mes de
sueldo a los sarjentos, cabos y soldados de la guarnición.
Comuníquese. (Rubricado de S. E.).
CEREZO"
XVIII. AYUDA A LOS DAMNIFICADOS
"Habiendo observado S. E. el Presidente la situación actual de la ciudad
de Huehuetenango, en la visita de los departamentos que está haciendo, se ha
servido emitir el siguiente acuerdo:
"Con presencia de la solicitud de la Municipalidad de
esta cabecera en que pide auxilio del Gobierno para ocurrirá las necesidades de
la población, bárbaramente incendiada y saqueada por Don Serapio Cruz y su
gavilla de malhechores, los días seis y siete de diciembre último: habiendo examinado los estragos del incendio que redujo a cenizas la
parte principal de una de las mejores ciudades de la República, con la
circunstancia atroz de haberse destruido de preferencia e intencionalmente las
casas situadas fuera del alcance de los fuegos de la bizarra guarnición que
defendió la plaza:
Considerando la situación lamentable en que han quedado muchas
familias que perdieron cuanto poseían, y atendiendo á que si bien el Gobierno
no es responsable de las depredaciones de la facción que acaba de sofocarse, le
corresponde, por humanidad, aliviar en lo posible las desgracias acaecidas en
esta cabecera y cooperar á la reedificación de las casas incendiadas; por tanto
y sin perjuicio de las demás providencias que parezcan oportunas, el Presidente
acuerda:
1. Se
destinan nueve mil pesos de las rentas públicas al socorro de las necesidades
mas apremiantes causadas por el incendio y el saqueo de Huehuetenango.
2. La suma de mil quinientos pesos que la hermandad de caridad de la
capital ha puesto á disposición del Gobierno con laudable espontaneidad, para
el propio objeto, se agregará á la que previene el artículo anterior.
3 Una Junta compuesta del Correjidor y el Juez de primera Instancia del
Departamento, el Padre vicario, el Alcalde 1ero Municipal y el vecino D. Juan
García Moreno, á quien se nombra tesorero específico del fondo de socorro,
entenderá en su distribución dando oportunamente cuenta de ella.
4 . La junta procederá á la mayor brevedad posible y con todo el celo y
circunspección que ese benéfico encargo exijo, á formar una lista de las
familias que por consecuencia del incendio y saqueo se hallasen en la
indigencia ó necesitadas de socorros; anotando el valor de las casas ó bienes
perdidos.
5. Con presencia de la lista que formaren, asignarán equitativamente a
cada uno, el socorro que corresponda, disponiendo los casos y términos en que
deba darse en efectivo ó en materiales de construcción, y dando á los
interesados boletas firmadas por el Correjidor y el Alcalde en que conste lo
que se les hubiere asignado.
6. La
misma Junta dispondrá el acopio de materiales de construcción que estime
necesario para dar en esa forma auxilios á los pobres que tuvieren que
reedificar; nombrando una o mas personas que cuiden de ese acopio.
7. La presentación de las boletas dará derecho al suministro de los
auxilios que expresen, en los términos que ellas designen.
8. Cuidará tambien la Junta de la buena inversión de los socorros que se
dieren para la reedificación de casas, y en general, de auxiliar al vecindario
en la obra importante de reparar las pérdidas materiales de la ciudad.
9. A los
vecinos de comodidad que emprendiesen la misma reedificación les auxiliará el
Corregimiento tomando las medidas mas eficaces á efecto de que no falten
jornaleros para los trabajos, y de que puedan haber por su justo precio los
materiales de construcción que necesitaren.
Comuníquese,
publicándose en la Gaceta Oficial
. (Rubricado por S. E.) PALACIOS".
XIX. FUGA DE CRUZ Y BARRIOS
DESPUÉS DE SU DERROTA
"Boletín de
Noticias No. 17".
"Guatemala, diciembre 20 de
1869".
"Por el
boletín número 16 se ha impuesto el público de que el Coronel Morales, con las fuerzas de su mando, siguió en persecución de
los facciosos, después de la derrota que sufrieron en Huehuetenango.
Huyendo de esa persecución, Cruz se dirigió a Nebaj, por el rumbo de Chancol y
Aguacatán. Las fuerzas que iban en su
seguimiento encontraron en el tránsito quince sepulturas de los heridos
en Huehuetenango, que murieron en la marcha. Según averiguó el Coronel Morales
en Nebaj, los demás heridos de Cruz fueron enviados a Chajul e interior de la
montaña, a donde no pudo dirigirse aquel jefe, por haber sabido que los
sediciosos se encaminaban al Quiché como amenazando el departamento de
Chimaltenango. El Coronel Morales continuó en la persecución, llegando el 17 a
Joyabaj, donde estaba Cruz el día anterior. El 18 pasó el mismo Coronel Morales
a San Martín; y habiendo tenido noticia de que los facciosos contramarcharon
para Canillá, se proponía salir ayer con dirección al Quiché".
"Estos han sido los últimos movimientos de Cruz y su gavilla, después del descalabro que sufrió en
Huehuetenangó. Pretendiendo sin duda atenuar el horror que ha causado en todos los pueblos el atentado cometido
en aquella población. Cruz ha dirigido una circular que tenemos a la
vista, en la cual pretende hacer caer la responsabilidad de aquel crimen sobre el jefe que con tanto valor defendió el
puesto que le estaba encomendado. Pretende inculpar al Teniente Coronel Gómez
Calonge porque no salió dice a atacarlo en campo raso. Agrega que fué preciso recurrir al incendio y
por consiguiente la población se arruinó, y pretende denigrar la
conducta del Teniente Coronel Calonge, sucitando miserables y vulgares
preocupaciones contra extranjeros.
La verdad es que el hecho de
Huehuetenango quedará en la historia consignado como un crimen tan
odioso como inútil; que Cruz lo ejecutó con entera premeditación; que no
respetó los templos, como el dice en su circular, pues por datos comunicados
últimamente por persona fidedigna, se sabe que no solo hizo incendiar la
iglesia del Calvario, sino que mandó
hacer otro tanto con la iglesia parroquial, lo que se ejecutó en parte
solamente, porque los mismos indios, al
ver al Vicario arrodillado delante de Cruz, suplicándole que mandara contener
el incendio, vacilaron en llevar a cabo la destrucción. Los pueblos saben,
después del atentado de Huehuetenango, lo que tienen que esperar de esas hordas
que el cabecilla todavía continúa llamando ejército libertador".
XX. EPILOGO
Cruz
y Barrios, murieron con el correr del tiempo peleando en el campo de batalla;
el primero, en Palencia el 23 de enero de 1870; Barrios, en Chalchuapa el 2 de
abril de 1885...
En el cementerio de
la ciudad de Huehuetenango y en su calle principal encuéntrase un
mausoleo con hermosa lápida: allí
descansan los restos del pundonoroso militar don Pedro Mártir Castillo
(29-IV-1820 - 8-II-1892), héroe en éstas y otras acciones donde expuso
su vida defendiendo aquel amado pedazo
de suelo patrio...
FUENTES DE CONSULTA
Archivo General de la Nación: Informes
de Corregidores.
Archivo del Palacio Arzobispal: Partes confidenciales rendidos por el Vicario
don Juan Bautista de, Teherán y el Pbro. don Juan J. Toro, párrocos de
Huehuetenango y Chiantla, respectivamente.
Correspondencia del Brigadier don Narciso Pacheco Arzú. (Hom. a Barrios).
Correspondencia del Licenciado don Manuel Echeverría y Arrivillaga. (Ibídem).
Colecciones de "La Semana" y la "Gaceta de Guatemala".
Hemeroteca Nacional.
Colección de "Boletines" de don Mariano Pacheco Herrarte.
Archivo
particular del autor.
Periódico "El Malacate".
NOTAS
Proclama Dirigida
al pueblo de huehuetenango por don JULIO CESAR DE GARRIDO
CORREGIDOR Y COMANDANTE GENERAL DEL DEPARTAMENTO
DE HUEHUETENANGO
.
"Proclama dirigida al pueblo de
Huehuetenango por don Julio
César de Garrido, Sargento Mayor de las Milicias del Ejército de la
República, Corregidor y Comandante
Gral. del Departamento de Huehuetenango.
"Julio César de Garrido
Sargento Mayor de Caballería de las milicias del Ejercito de la
República, Corregidor y Comandante
Gral. del Departamento de Huehuetenango.
POR CUANTO
'Habiendo
levantado D. Serapio Cruz los
indígenas de Nebaj, Cotzal y Chajul que ha armado, promoviendo así una guerra de carácter atroz
como lo prueba el asesinato cometido en los prisioneros que capturó de la
fuerza que mandaba el Teniente Avelar;
y siendo indispensable reunir todos los medios de defensa tanto para impedir la entrada de los salvajes en el
Departamento como para impedir la conivencia de algunas personas mal
intencionadas que auxilian y tienen correspondencia con los reveldes:
hallandose tambien ausente la autoridad judicial; en uso de las facultades que
me confieren las ordenanzas del Ejercito, tengo a bien ordenar:
1°.
Mientran duren las actuales circunstancias, se suspenden en el Departamento las garantías consignadas en los
Artículos 18, 19, 20, 21, 22, 23 y 24 de la ley de los derechos de los Ciudadanos de 5 de Diciembre
de 1839.
2°. Vuelve a toda su fuerza y vigor el Decreto de 4 de Febrero de 1867.
En consecuencia serán jusgados en
consejo de guerra todos los individuos en quienes se declara conivencia ó complicidad con losreveldes.3
3 Los Comandantes de las fuerzas que se
hallen en operaciones activas en el Departamento podrán utilizar para el servicio militar, todos los elementos que jusguen
necesarios de los cuales darán recibo á las Corporaciones ó personas que
los faciliten.
4°. Todo individuo que hallándose
en la edad de circunstancias de la ley, no acudiese a tomar las armas siendo requerido por la autoridad
militar competente, será jusgado y castigado
como desertor de campaña.
Dado en el Corregimiento de Huehuetenango á
primero de Mayo de mil ochocientos sesenta y nueve".
"J. CESAR DE GARRIDO".
"De su. orden:
MANUEL FUNES Secretario"
.
"Birringue": mezcla de maíz quebrado y cocido en forma de pan del que
usan aún los indígenas de la región en los grandes recorridos. Para comerlo, lo
introducen en una jarra de agua hirviendo y hacen con él una especie de atol o
bebida muy nutritiva y barata.
A continuación algunas medicinas utilizadas:
"1 lametón de bálsamo católico.
3 libras de bálsamo cardeceo.
6 botijuelas de vinagre de Castilla, cada. una de
catorce libras.
1 libra de sal de amoníaco.
2 libras tintura anodina.
3 libras de bálsamo del
director. 1 libra de gotas amargas.
1 libra espíritu de vitriolo ácido.
3 libras de vino emético.
1 libra de jarabe de claveles.
4 libras de piedra lipe.
4 libras de piedra de alumbre.
2 libras de Bol arménico.
6 libras de polvos absorbentes.
1 libra de alcanfor.
50 emplastos vejigatorios.
3 libras de mostaza.
2 batidores con ungüento sopilativo.
1 balde de lata con pulpa de cafiafistola.
1. balde con flores de sáuco y de borraja,
etc.,
cte.".
. Las primeras mujeres en aceptar la protección fueron: Ceferina López,
Ramona Castillo, Petrona Castillo, Dionisia Rivera, Leonza Cardona, Manuela
Herrera, Mariana Villatoro, Secundina López, Ceferina Martín, Margarita
Herrera, María Herrera, Maria Matías López, Rafaela Díaz, Lucrecia Martín,
Mercedes Castillo, etc., etc. Y los siguientes hombres que por su edad o
impedimento físico no pudieron empuñar las armas: Pantaleón Palacios, León
Ordóñez, Anastacio Alvarado, Guillermo Villatoro, Tomás Villatoro, Feliciano
Hernández, Ramón Palacios, Vicente Palacios y Manuel Zea.
CHARLIE COULSON M. L. Rossvally (1828-1892
Charlie Coulson
El muchachito que tocaba el tambor
M. L. Rossvally (1828-1892
dos o tres veces en mí vida, Dios en Su misericordia, tocó mi corazón, y dos veces
antes de mi conversión me sentí bajo profunda convicción de haber pecado.
1. El muchacho
Durante la Guerra Civil de los Estados Unidos era yo cirujano del ejército, y después de
la Batalla de Gettysburg, había en el hospital muchos cientos de soldados heridos, veintiocho
de los cuales habían recibido heridas tan graves que necesitaban mis servicios inmediatamente;
algunos cuyas piernas tenían que ser amputadas, algunos sus brazos, y otros
tanto el brazo como la pierna. Uno de estos últimos era un muchacho que apenas había
estado tres meses en el ejército, y siendo demasiado joven para alistarse como soldado, se
había alistado para tocar el tambor. Cuando mi cirujano asistente y uno de mis ayudantes
quisieron administrarle cloroformo antes de la amputación, volteó la cabeza y se negó rotundamente
a que se lo dieran. Cuando el ayudante le dijo que era orden del doctor, dijo:
—Tráigame al doctor.
Cuando llegué hasta su cama le dije:
—Muchacho, ¿por qué rechazas el cloroformo? Cuando te encontré en el campo de batalla
estabas tan grave que pensé que no valía la pena levantarte, pero cuando abriste esos
grandes ojos azules pensé que tendrías una madre en alguna parte que en ese preciso momento
estaría pensando en su muchacho. No quería que murieras en ese campo, así que
ordené que te trajeran aquí; pero has perdido tanta sangre que estás demasiado débil para
soportar una operación sin cloroformo. Por tanto, deja que te dé un poco.
Puso su mano sobre la mía y mirándome a los ojos me dijo:
—Doctor, un domingo a la tarde en la escuela dominical, cuando tenía nueve años y
medio, acepté al Señor Jesucristo como mi Salvador. En ese momento aprendí que podía
confiar en Él. He confiado en Él desde entonces, y sé que puedo confiar en Él ahora. Él es
mi fuerza y mi refugio; Él me sostendrá mientras usted me amputa el brazo y la pierna.
Entonces, le pregunté si podía darle un poco de brandy. Nuevamente me miró a los
ojos diciendo:
—Doctor, cuando tenía unos cinco años, mi madre se arrodilló a mi lado poniendo su
brazo alrededor de mis hombros y dijo: “Charlie, estoy orando al Señor Jesús para que
nunca pruebes el licor, tu querido padre murió como un borracho, y le prometí a Dios,
que si era su voluntad que llegaras a adulto, que advertirías a los jóvenes contra la copa
amarga”: ahora tengo diecisiete años, pero nunca he probado nada más fuerte que té y
café, y en mi condición, es muy probable que esté a punto de partir a la presencia de mi
Dios, ¿me llevaría usted allí con olor a brandy?
Nunca olvidaré la mirada que me dio aquel muchacho. En aquella época yo odiaba a
Jesús, pero respetaba la lealtad del muchacho a su Salvador, y cuando vi cómo amaba y
confiaba en Él hasta lo último, me conmovió el corazón, e hice por aquel muchacho algo
que nunca había hecho por ningún otro soldado, le pregunté si quería ver a su capellán.
—¡Oh, sí señor! —fue la respuesta.
Cuando llegó el capellán, reconoció enseguida al muchacho por haber conversado con
él en las reuniones de oración que se realizaban en una de las carpas, y tomando su mano,
dijo:
—Charlie, cuánto siento verte en esta triste condición.
—Oh, yo estoy bien señor, —contestó—. El doctor me ofreció cloroformo, pero se lo
rechacé, luego quería darme brandy, que también rechacé, y ahora, si mi Salvador me llama,
estoy listo, y puedo irme con Él estando lúcido.
—Quizá no mueras, Charlie, pero si el Señor te lleva a Su presencia, ¿hay algo que
pueda hacer por ti después de que hayas partido?
—Capellán, por favor ponga su mano bajo mi almohada y tome mi pequeña Biblia, en
la que encontrará la dirección de mi madre. Por favor mándesela a ella, y escríbale una
carta, y dígale que desde el día que me fui de casa, no he dejado pasar un solo día sin leer
una porción de la Palabra de Dios, y sin orar pidiendo que Dios bendijera a mi querida madre,
no importando si me encontraba marchando, en el campo de batalla o en el hospital.
—¿Puedo hacer algo más por ti, jovencito? —preguntó el capellán.
—Sí, por favor escriba una carta al director de la escuela dominical de la calle Sands,
Brooklyn, Nueva York, y dígale que no he olvidado sus palabras bondadosas, sus muchas
oraciones y sus buenos consejos; me han acompañado en medio de los peligros de la batalla
y ahora, en la hora de mi muerte, le pido a mi Salvador que bendiga a mi querido y anciano
director. Eso es todo.
Volviéndose hacia mí, me dijo:
—Ahora, doctor, estoy listo, y le prometo que ni siquiera me quejaré mientras me
amputa el brazo y la pierna, siempre y cuando no me ofrezca cloroformo.
Se lo prometí, pero no tenía la valentía de tomar el bisturí en mi mano para realizar la
operación sin ir primero a la habitación contigua y tomar un pequeño estimulante a fin de
armarme de valor para poder cumplir con mi deber. Mientras cortaba su carne, Charlie
Coulson no se quejó para nada, pero cuando tomé el serrucho para separar el hueso, tomó
una esquina de su almohada y se la puso en la boca, y lo único que lo escuché murmurar
fue:
—¡Oh Jesús, bendito Jesús, acompáñame en este momento!
Cumplió su promesa, no se quejó ni una vez.
Esa noche no pude dormir, porque cada vez que me daba vuelta en la cama, veía esos
suaves ojos azules, y cuando cerraba los míos, las palabras “Bendito Jesús, acompáñame en
este momento” resonaban insistentemente en mis oídos. Entre las doce y la una, me levanté
y fui al hospital, algo que nunca antes había hecho a menos que me llamaran especialmente,
tanto era mi deseo de ver a aquel muchacho. Al llegar, los ayudantes nocturnos me
informaron que dieciséis de los heridos desahuciados habían muerto y habían sido llevados
a la morgue.
—¿Cómo está Charlie Coulson? ¿Fue uno de los que murieron? —pregunté.
—No señor, —contestó el ayudante—, está durmiendo como un angelito.
Cuando me acerqué a la cama donde dormía, una de las enfermeras me informó que a
eso de las nueve dos socios de la Asociación Cristiana de Jóvenes habían recorrido el hospital
para leer y cantar un himno. Estaban acompañados por el capellán, quien se arrodilló
junto a la cama de Charlie Coulson y elevó una ferviente y conmovedora oración, después
de lo cual cantaron, todavía de rodillas, el más dulce de los himnos: “Sol de mi ser, mi Salvador”
que Charlie también cantó. Yo no podía entender como ese muchacho, que había
pasado por un dolor tan insoportable, podía cantar.
Cinco días después de que le amputé el brazo y la pierna al querido muchacho, me
mandó llamar y fue por boca de él que escuché el primer sermón del evangelio.
—Doctor, —dijo—, ha llegado mi hora, y no espero ver otro amanecer, pero, a Dios
gracias, estoy listo para partir, y antes de morir quería agradecerle de todo corazón por su
bondad para conmigo. Doctor, usted es judío, no cree en Jesús. ¿Podría por favor quedarse
aquí de pie y verme morir, confiando en mi Salvador hasta el último instante de mi vida?
M. L. Rossvally (1828-1892) EL MUCHACHO DEL TAMBOR
3. La iglesia
Al llegar a Washington compré un periódico matutino, y una de las primeras cosas que
me llamó la atención fue el anuncio de cultos de evangelización en la iglesia del Dr. Rankin,
la iglesia más grande de Washington. En cuanto vi el anuncio, una voz interior pareció
decirme: ve a esa iglesia. Nunca había estado en una iglesia cristiana mientras se celebraba
un servicio religioso, y en otra ocasión hubiera descartado tal pensamiento como
procedente del diablo. Era la intención de mi padre, cuando yo era chico, de que llegara a
ser un rabino, por lo que le prometí que nunca entraría a ningún lugar donde “Jesús el
impostor” fuera adorado como Dios; y que nunca intentaría leer un libro conteniendo Su
Nombre. Hasta ese momento había cumplido fielmente mi palabra.
En conexión con las reuniones de evangelización mencionadas, el anuncio decía que
un coro unido de las diversas iglesias de la ciudad cantaría en cada uno de los cultos. Siendo
un apasionado de la música, esto atrajo mi atención, y esa fue mi excusa para visitar la
iglesia durante el culto de evangelización esa noche.
Cuando entré en el edificio, que estaba lleno de fieles, uno de los porteros, sin duda,
atraído por mi charretera dorada (porque no me había cambiado el uniforme), me guio a la
primera fila, justo delante del predicador, un evangelista reconocido tanto en Inglaterra
como en Norteamérica. Me fascinaron los hermosos cantos, pero el evangelista apenas
había hablado cinco minutos cuando llegué a la conclusión de que alguien le había informado
quién era yo, porque parecía señalarme con el dedo. Siguió mirándome y de vez en
cuando parecía que me amenazaba con el puño. Pero a pesar de todo eso, me interesaba
profundamente lo que decía. Y eso no era todo, porque resonaban aún en mis oídos las
palabras de mis dos predicadores anteriores—el barbero cristiano de Nueva York y el muchacho
de Gettysburg que tocaba el tambor—enfatizando lo que decía el evangelista. Mentalmente
veía con claridad a esos dos queridos amigos repitiendo también sus mensajes. Al
ir interesándome más y más en las palabras del predicador, sentí que me brotaban las lágrimas.
Esto me sorprendió, y empecé a sentir vergüenza de que yo, un judío ortodoxo,
fuera tan infantil como para derramar lágrimas en una iglesia cristiana, las primeras que
jamás había vertido en un lugar así.
9
Omití mencionar que durante el culto, y mientras el predicador me miraba, se me ocurrió
que quizá estuviera señalando a alguien sentado detrás de mí; pero cuando me di vuelta
en mi asiento para ver quién era el individuo, vi con asombro que más de 2,000 personas
de todos los niveles sociales parecían tener sus ojos clavados en mí. Inmediatamente
llegué a la conclusión de que no sólo era yo el único judío, sino que me encontraba en
mala compañía. Siendo muy conocido en Washington, tanto por judíos como por gentiles,
pensé qué pasaría si en el periódico de Washington apareciera que “el Dr. Rossvally, judío,
estaba presente en los cultos de evangelización, a menos de cinco minutos a pie de la sinagoga
donde generalmente asiste, y que lo vieron llorando durante el sermón”. No queriendo
llamar más la atención (porque allí había rostros que reconocí), decidí no sacar mi pañuelo
para secarme las lágrimas—tendrían que secarse solas; pero, bendito sea Dios, no
podía detenerlas y seguían cayendo abundantemente.
Al rato, el predicador terminó su conferencia, y me sorprendió escucharle anunciar
una reunión posterior a la que invitaba a todos a que pudieran quedarse. No acepté la invitación,
pues estaba contento de poder retirarme de la iglesia. Con esa intención me puse
de pie y llegué hasta la puerta, cuando sentí que alguien me jalaba del saco. Volviéndome,
vi a una anciana, que luego supe era la Sra. Young, de Washington, una obrera cristiana
muy conocida.
Dirigiéndose a mí, dijo:
—Perdóneme, señor, veo que usted es un oficial del ejército. Lo he estado observando
durante todo el culto, y le ruego que no deje esta casa porque creo que usted está convencido
de ser pecador. Creo que usted vino aquí para buscar al Salvador, y aún no lo ha encontrado.
Le ruego que regrese; quisiera conversar con usted, y si me lo permite, oraré por
usted.
—Señora, eso es algo que jamás he hecho y que jamás haré, —porque los judíos ortodoxos
nunca se arrodillan para orar, excepto dos veces al año: en la Fiesta de las Trompetas
y en el día de la Expiación, y aun así no nos arrodillamos como lo hacen los cristianos, sino
que nos postramos en el suelo.
La Sra. Young me miró tranquilamente en la cara y dijo:
—Querido señor, he encontrado un Salvador tan querido, que nos ama y perdona en el
Señor Jesús, que creo firmemente en mi corazón que Él puede convertir a un judío aunque
esté de pie, y yo me arrodillaré, y oraré pidiendo que eso suceda.
Dicho y hecho, se arrodilló y empezó a orar, hablándole a su Salvador de un modo tan
sencillo que me desconcertó. Me sentí tan avergonzado de mí mismo al ver a esta querida
anciana arrodillada a mi lado orando fervientemente por mí mientras yo me quedaba de
pie. Toda mi vida pasada cruzó vívidamente ante mis ojos de tal forma que deseé con todo
mi corazón que me tragara la tierra. Cuando ella se levantó, me extendió la mano, y con
ternura maternal dijo:
—¿Orará usted a Jesús antes de irse a dormir esta noche?
—Señora —contesté—, oraré a mi Dios, el Dios de Abraham Isaac y Jacob, pero no a
Jesús.
—¡Bendito sea! —exclamó—, Su Dios de Abraham, Isaac y Jacob es mi Cristo y su Mesías.
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—Buenas noches, señora, y muchas gracias por su amabilidad, —dije retirándome de
la iglesia.
4. La conversión
Rumbo a casa, al reflexionar sobre mi reciente extraña experiencia, empecé a decirme a
mí mismo
¿por qué será que estos cristianos se interesan tanto por los judíos y gentiles
desconocidos para ellos? ¿Será posible que todos estos millones de hombres y mujeres que
durante los últimos 1,800 años han vivido y muerto confiando en Cristo, estén equivocados
y que un pequeño manojo de judíos, diseminados por todo el mundo tengan razón?
¿Por qué pensaría el muchacho moribundo que tocaba el tambor sólo en lo que él llamaba
mi alma inconversa? Y también, ¿por qué el barbero de Nueva York mostró un interés tan
profundo en mí? ¿Por qué esta noche el predicador me señaló y apuntó con el dedo, y por
qué aquella querida mujer me siguió hasta la puerta y me retuvo?
Todo debe ser por el
amor que sienten por su Jesús, a quien tanto yo desprecio.Cuanto más lo pensaba, peor me sentía. Por otro lado, alegaba: ¿Cómo puede ser posible
que mi padre y mi madre que tanto me amaban, me hayan enseñado algo equivocado?
En mi niñez me habían enseñado a odiar a Jesús; había un sólo Dios
y no tenía ningún un
Hijo.
Entonces, me sentí embargado por el anhelo de llegar a conocer a ese Jesús a quien
los cristianos tanto amaban y adoraban. Empecé a apresurar mi paso, totalmente decidido
a que si había alguna verdad en la religión de Jesucristo, yo la iba a encontrar antes de irme
a dormir.
Cuando llegué a casa
, mi esposa (una ortodoxa judía muy estricta) me vio algo inquieto
y me preguntó dónde había estado. No me atreví a decirle la verdad, y no le iba a mentir,
así que le dije:
—Mujer, por favor no me preguntes nada. Tengo un asunto muy importante que atender.
Quiero ir a mi estudio y estar solo.
Fui inmediatamente a mi estudio, puse llave a la puerta y empecé a orar, de pie con mi
rostro hacia el oriente, como siempre lo había hecho. Cuanto más oraba, peor me sentía.
No podía entender el sentimiento que me embargaba. Me sentía perplejo con respecto al
significado de muchas de las profecías del Antiguo Testamento que me interesaban profundamente.
Mis oraciones no me dieron ninguna satisfacción, y entonces se me ocurrió
que los cristianos se arrodillaban para orar. ¿Ayudaría eso? Habiendo sido criado como un
judío ortodoxo estricto, nunca me habían enseñado a arrodillarme en oración. Me embargó
el temor de que
si me arrodillaba podía estar en el engaño de doblar mis rodillas ante
Jesús, quien, según me habían hecho creer de niño, era un impostor.Aunque la noche era terriblemente fría, y en mi estudio no estaba prendida la chimenea
(no se esperaba que yo la usaría esa noche), nunca he transpirado tanto en mi vida.
Mis filacterias estaban colgadas en la pared de mi estudio, y mi mirada se posó en ellas.Nunca, desde los trece años en adelante, hubo un día en que no las usara, excepto los sábados
y los días de fiesta judíos. Estaba muy encariñado con ellas. Las tomé en mis manos,
y mientras las miraba me vino a la mente Génesis 49:10: “No será quitado el cetro de Judá,
y el legislador de entre sus pies, hasta que venga Shiloh; y a él se congregarán los pueblos”.
11Otros dos pasajes que había leído y cavilado con frecuencia vinieron vívidamente a mi
mente; el primero de estos fue Miqueas 5:2: “
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre
las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde
el principio, desde los días de la eternidad”. El otro pasaje es la muy conocida predicción
en Isaías 7:14:
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y
dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.Estos tres pasajes vinieron a mi mente con tanta fuerza que clamé:
—Oh Dios de Abraham, y de Isaac y de Jacob, Tú sabes que soy sincero en cuanto a esto.
Si Jesucristo es el Hijo de Dios, revélamelo esta noche, y lo aceptaré como mi Mesías.Ni había acabado de orar cuando casi inconscientemente arrojé mis filacterias en un
rincón de la habitación y en menos tiempo de lo que lleva contarlo, me encontré de rodillas
orando en ese mismo rincón con las filacterias a mi lado. Arrojar las filacterias en el
piso como lo había hecho yo, era un acto de blasfemia para un judío. Ahora me hallaba
orando de rodillas por primera vez en mi vida, y me sentía muy intranquilo. Dudaba de la
sabiduría de lo que estaba haciendo.
Mis sentimientos en esos momentos
se expresan mejor en el primer himno que compuse
después de mi conversión y dediqué al predicador que me había impresionado tan
poderosamente:
NO ME DEJES SOLO
La oración de un judío convertido
Dedicado a mi querido amigo: E. Payson Hammond
Llena está mi vida de remordimientos,
No hay paz en mi alma, sólo hay ansiedad.
Hay brumas sombrías en mi pensamiento,
Señor, yo te ruego, ten de mí piedad.
No dejes que vague entre sombras perdido.
Quita la dureza de mi corazón,
Aviva la llama de mi amor, te pido,
Espíritu Santo, paloma divina,
No me dejes solo, mi Consolador.Oh Dios de poder y de amor indulgente,
Tu ayuda buscando yo vengo hasta ti;
Inclina tu oído, escucha clemente,
Te ruego que muestres tu piedad en mí.
Mi ser tú renueva, dirige el camino
Que a tu trono excelso me habrá de llevar.
Mi Señor tú eres, ¡oh crucificado!Sé siempre mi guía, mi maestro amado,
No me dejes solo, a mi lado está.
12
Mi corazón gime encogido de espanto,
Muy grande es mi carga de pecado vil,
Cubre con tus alas mi ser, como un manto,
Y así las tinieblas huirán de mí.
Tómame en tus brazos, dame tu cuidado,
Quita la dureza de mi corazón;
Cargar ya no puedo con este pecado,
Mi oración escucha como al publicano,
No me dejes solo, dame tu perdón.
Sé que de tu mano no habrás de soltarme,
Pues por mí, tu sangre vertiste en la cruz,
En ésta yo quiero morir, sumergirme,
Y de ella surgir a una vida de luz.Mis débiles brazos a ti yo levanto,
Pues tu amor a nadie tú niegas jamás,
Sobre mí, cual alas extiende tu manto,
Y la muerte, entonces, perderá su espanto;
Ya no estaré solo… conmigo tú irás.
Nunca olvidaré mi primera oración a Jesús. Oré así: “Oh Señor Jesucristo, si en verdad
eres el Hijo de Dios, si eres el Salvador del mundo, si eres el Mesías de los judíos que nosotros
los judíos aún esperamos y si puedes convertir a pecadores como afirman los cristianos,
puedes convertirme a mí, porque soy un pecador, y prometo servirte todos los días de
mi vida”.Pero esta oración mía no llegó a destino. No era difícil saber la razón. Había intentado
hacer un trato con Jesús,
que si Él hacia lo que yo le pedía, yo, por mi parte, haría entonces
lo que le había prometido. Permanecí de rodillas más o menos media hora, en tanto
que la transpiración me corría por el rostro. También sentía la frente ardiendo, y apoyé la
cabeza contra la pared para refrescarla. Estaba en agonía, pero no convertido. Me levanté y
caminé de un lado a otro en mi habitación. Luego pensé que ya me había excedido y juré
no volver a ponerme de rodillas. Empecé a razonar: “¿Por qué ponerme de rodillas? ¿Acaso
no puede el Dios de Abraham, a quien he amado, servido y adorado todos los días de mi
vida, hacer por mí lo que dicen que Jesús hace por los gentiles?” Por supuesto, consideraba
el asunto desde el punto de vista judío, y seguí razonando: “¿Por qué tengo que ir al Hijo?
¿Acaso el Padre no está sobre el Hijo?”
Cuanto más razonaba, peor y más perplejo me sentía. En un rincón de la habitación,
seguían las filacterias en el suelo, las cuales ejercían una influencia magnética sobre mí.
Instintivamente me volví hacia ellas e involuntariamente caí nuevamente de rodillas, pero
no podía pronunciar palabra. Me sentía abatido porque tenía un anhelo sincero de conocer
a Cristo, si es que era el Mesías. Cambié de posición vez tras vez. Alternadamente me
arrodillaba y después caminaba por la habitación.
Seguí así desde las nueve cuarenta y
cinco hasta la una cincuenta y cinco de la mañana. En ese momento se iluminó mi mente,
13
y empecé a creer en mi alma que Jesucristo era realmente el verdadero Mesías. En cuanto
acepté esto, por última vez aquella noche, me arrodillé; esta vez mis dudas se habían disipado,
y empecé a alabar a Dios
por el gozo y la felicidad que habían penetrado mi alma, y
que nunca había sentido. Había encontrado mi verdadero Shiloh, el Soberano de Israel,
Emmanuel—“Dios con nosotros”—había creído la información de Isaías con respecto al
verdadero Mesías—JESÚS—que fue
“despreciado y desechado entre los hombres, varón de
dolores, experimentado en quebranto”, quien fue “herido por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados” (Is. 53:3, 5). Había visto a aquel a quien habían traspasado con una lanza y supe
que me había convertido, y que Dios por medio de Cristo había perdonado mis pecados.
Ahora sentí que la circuncisión nada valía, tampoco la incircuncisión, sino ser una nueva
criatura.
FIN DEL MUCHACHODEL TAMBOR
M. L. Rossvally (1828-1892)
Charlie Coulson
El muchachito que tocaba el tambor
Y ahora, para concluir, ruego a Dios que me dé vida, a fin de que pueda oír a
mi hijo predicar el evangelio de aquel querido Salvador a quien rechazó durante
tanto tiempo, pero que ahora es su todo en todo, porque en su última carta me informa
que se está preparando para la obra de evangelización.
El 13 de septiembre de 1892, el Dr. Rossvally escribe:
Con respecto a mi hijo, puedo decirle esto: está dedicando todo su tiempo a la
obra del Señor. No tiene iglesia propia, ya que prefiere hacer obra evangelística. Se
está ocupando en lo mismo que hacia yo hace unos años, antes de tener tantos
problemas de salud; es decir, va de un lugar a otro ayudando a las iglesias y misiones
pobres, que luchan por sobrevivir. Digo con agradecimiento, que el Señor ha
bendecido abundantemente sus labores. También publica mis tratados para ser
distribuidos gratuitamente en el país.
6. La conclusión
Poco después de su conversión a Dios, el Dr. Rossvally renunció a su puesto en el ejército
de los Estados Unidos, y abrió una misión para la conversión de sus hermanos judíos.
Al principio tuvo que enfrentar mucha oposición, pero perseveró y finalmente tuvo el gozo
de ver un buen número—judíos ricos y pobres, ancianos y jóvenes—exclamar como aquel
exclamó en la antigüedad: “Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)” (Jn.
1:41).
Más adelante hizo un prolongado viaje evangelístico, y visitó muchas ciudades en Europa,
Estados Unidos y Canadá, y muchas otras tierras predicando en su estilo convincente
las buenas nuevas de salvación gratuita y completa a numerosos públicos, siendo su ministerio
usado por Dios, para llevar a no pocos—tanto gentiles como judíos—de la oscuridad
a la luz y del poder de Satanás a Dios.
Después de varios años de servicio feliz, y unos pocos meses de intenso sufrimiento, M.
L. Rossvally fue llamado a un servicio más alto en el cielo, en octubre de 1892.
“Aunque muerto, habla todavía”, porque varios millones de ejemplares de “Charlie
Coulson, el muchacho que tocaba el tambor” y otros de sus tratados, han sido diseminados
por los Estados Unidos, Gran Bretaña, India, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Alemania,
Suiza, Rusia, y otros países, llevando a muchos a “conocer a Aquél que es vida eterna”.
Ciertamente esta narración verídica y conmovedora de la vida real reafirma en nuestra
propia época las palabras del judío convertido más famoso; Saulo de Tarso, quien dijo: “No
me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que
cree; al judío primeramente, y también al griego” (Rm. 1:16).
Es de notar que no es el evangelio del cristianismo o del judaísmo, el evangelio de alguna
iglesia, credo o grupo, sino el evangelio de Cristo, el evangelio acerca de la incomparable
persona del Señor Jesucristo, quien “murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1
Co. 15:3-4). “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es
sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el
Señor, para gloria de Dios Padre” (Fil. 2:9-11).
La gran pregunta que cada uno ha de considerar es: ¿He percibido como individuo, así
como el muchacho que tocaba el tambor y el doctor, mi estado de perdición como “muertos
en vuestros delitos y pecados” (Ef. 2:1) y aceptado al Señor Jesucristo como mi propio
Salvador personal? ¿Y sé que “Dios, por medio de Jesucristo, ha perdonado mis pecados”?
Si no, ¿por qué no, como el judío y el gentil mencionado aquí, pone a prueba la cuestión?
Contemple “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29) y podrá usted
decir: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Is. 53:5).
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24).
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con
la boca se confiesa para salvación” (Rm. 10:9-10).
***********
Todo aquel que escuche, id a dar las nuevas,
Las benditas nuevas del mundo hasta el fin,
Llevad las noticias de Cristo a los hombres;
Decid que “el que quiera puede a Él venir,
Todo aquel que quiera, todo aquel que quiera”.
Por valles, colinas, la nueva esparcid,
Que el Padre amoroso al pródigo espera,
Y todo aquel que quiera puede a Él venir.
Todo aquel que venga no debe tardarse,
La puerta está abierta, entrad, compartid
Con Cristo quien es la Verdad, y quien dice
Que todo el que quiera puede a Él venir.
“Todo aquel que quiera”, es la fiel promesa;
“Todo aquel que quiera”, nunca tendrá fin;
“Todo aquel que quiera”, tendrá vida eterna,
Y todo aquel que quiera puede a Él venir.
***********
Debido a que me han preguntado con frecuencia si todos los detalles de esta narración
son totalmente ciertos, aprovecho esta oportunidad para afirmar que cada incidente en
particular ocurrió exactamente como ha sido relatado. —M. L. R
ORACION DEL VIERNES 4 ENERO DE 2018
PADRE ETERNO que estás en los Cielos,
santificado sea tu nombre,
Pido por los discípulos de Jesucristo en la Nación de Alemania,
Que los herederos del Reino Celestial reciban de tu amor y bondad,
Pido Misericordia para las personas que aún no te conocen.
Que los creyentes en la Fe en Holanda , Grecia, España, Dinamarca y el resto de Europa se consoliden en tu Palabra.
Señor, Escucha la voz de aquellos que son contados entre tu pueblo,
Pido por el Remanente fiel en Europa.
Que haya revelaciones sobrenaturales en sueños y visiones para muchas personas del pueblo musulmaçn y así ellos puedan conocer el evangelio de la Palabra de Jesucristo.
Ruego en el nombre del único Salvador de la humanidad. JESUCRISTO.
aMÉN.