viernes, 31 de julio de 2020

CONCENTRACIÓN DE LECTURAS DE MIS BLOGS

 2-11-15

 CIUDAD DE HUEHUETENANGO DE LA CENIZA A  UN EMPORIO  se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción es venido, y en nuestra tierra se ha oído la voz de la tórtola; Cantares 2.12 Entonces verás cómo resplandecerás. Tu corazón latirá de emoción y rebosarás de alegría. Porque los tesoros de países al otro lado del mar vendrán a ti. La riqueza de las naciones vendrá a ti. ISAIAS 60.5 PDT  Yo había dicho que los esparciría lejos, Que haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos. Deuteronomio 32.26Allí establece a los hambrientos,Y fundan ciudad en donde vivir.Salmo 107.36Y procurad la paz de la ciudad á la cual os hice traspasar, y rogad por ella á Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz. Jeremías.29.7  Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida: Proverbios 11,11 Levanta de la miseria al pobre,
Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas. Salmo107.41 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas,
Y entenderá las misericordias de Jehová Salmo 107
Ciudad de Huehuetenango, lugar de mis ancestros por muchas generaciones al pie de los azules y altos montes Cuchumatanes, te bendigo hoy  y siempre. En tu suelo se asentaron hombres venidos del otro lado del mar, mujeres que pasearon su hermosura por estas calles, soñando con establecer un lugar y un hogar cada día mejor, cuantos sueños, cuantas ilusiones, cuantos trajines, inviernos pasaron, nuevas primaveras llegaron...quizás no se imaginaron cuán  geoestrategica era la porción de suelo donde escogieron vivir.. De Cenicienta te levantarás a princesa como está escrito en la Palabra que no falla: El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso ensalza del estiércol, para asentarlo con los príncipes; y hace que tengan por heredad asiento de honra. Porque del SEÑOR son las columnas de la tierra, y él asentó sobre ellas el mundo.Maravilloso libro de 1 Samuel 2.8
4-11-15
CARNE CECINA,CHORIZOS,LONGANIZAS,NUEGADOS ,BUÑUELOS DE HUEHUETENAGO
DELICIAS AL PALADAR DE ORIGEN CRIOLLO ESPAÑOL
Huehuetenango es el nombre de la ciudad cabecera del departamento del mismo nombre. 
Es un lugar fronterizo con  el país de México. Decir Huehuetenango en la capital  de Guatemala es sinonimo de un lugar lejano. Las personas que deciden visitar  Huehuetenango cabecera muchas veces se sorprenden de llegar a un lugar que está cambiando continuamente en su desarrollo social y ecónomico.
Famosos son los chorizos y longanizas blancas picantes que se elaboran en esta localidad. Los dulces de horno como los nuegados y  turrones. el jocon de gallina, el pepian de chompipe (pavo).
La cecina es carne muy salada y condimentada secada al sol- recuerdo que de niño la comiamos mucho porque a mi padre le gustaba. 
La cecina, los chorizos , las longanizas , los nuegados, empanadas, turrones,buñuelos, pan de semana santa, pescado seco en salsa, y otras delicias huehuetecas son herencia del criollismo español que habitó en la cabecera  de Huehuetenango.
Otra delicia culinaria que vale la pena probar son los chuchitos huehuetecos acompañados con una taza de chocolate exquisito.
25-12-15
 VICIOS DEL LENGUAJE Y PROVINCIALISMOS 
 Antonio Batres Jáuregui 1892
  Fragmentos del libro
  Zarco.
Es en español de color azul claro y se usa regu- larmente hablando de los ojos; pero aquí dieron en llamar zarcos á todos los de raza blanca: "Ya son hombres que á los zarcos
En sobriedad aventajan Y formar mejor pudieran
Sociedades de templanza."
(Rivera Maestre. — Epístola á Quatemaln.)  Yagual. Siendo tan común que los indios lleven sobre la cabeza los cestos y otras cosas pesadas, acostumbran usar el yagual, que es un pañuelo ó trapo enrollado, como una corona pequeña, para que descansando sobre él el objeto pesado que se carga, no lastime la cabeza
 Vuelto. Lo que por acá llamamos el vuelto de la moneda, es en castellano el cambio.
  Ustedes. El plural de tú es vosotros; pero en la América española los padres llamas á sus hijos y los amos á sus criados (tuteándolos) ustedes; los amigos de mayor confianza, que en singular se dicen tú en plural usan siempre ustedes. En España naturalmente es vosotros el plural. 
  Un poquito de. Somos tan dados á los diminutivos qae los empleamos hasta en los adverbios, como cuando de-bimos "un poquito de," en vez de un poco de; "Pedro anda sólito, sólito,'' por Pedro anda sólo. 
  Tusa. El Diccionario (contra la lengua) de una sociedad de literatos, dice que tusa es americanismo que significa la mazorca del maíz sin el grano;
pero ese es un error de marca: tusa es la hoja que envuelve la mazorca, el doblador. Un cigarrillo de tusa, es el que va hecho con doblador en vez de papel. A la mujer despreciable, de baja ralea, con resabios de coqueta, le decimos, como en Cuba, tusa. 
  Trastrabillar. Muchas de las voces que nos parecen, á primera vista, provinciales ú originarias de nuestros países, tienen su legítimo abolengo en la península ibérica. Allá en las montañas de Asturias, se dijo en tiempos remotos, y se ha conservado De este bocablo bable han sacado los colombianos, chilenos y peruanos trastabillar, (sin la segunda r) y nosotros, decimos trastrabillar, que en caste-llano vale por tartalear, titubear, tropezar, hacer
eses. Hace más de dos siglos que el poeta astúr (ton- zález Reguera, hablando del rey, dice:
''Sólo pronunciar su nombre En casa, en campo, en corral, Al home más entendidu
Y fará trastabellar  Y no se crea que al decir nosotros trastrabillar seamos los culpables de haber corrompido el voca-blo asturiano, que ya Juan de Castellanos decía lo mismo trastrabillar. (Biblia de Rivad. tomo IV, página 400,) que era la palabra usada por los aventureros que acompañaron á don Pedro de Al- varado en la conquista de estos países. 
19-11-15
TRAZANDO EL MAPA  ESPIRITUAL DE MI EMPRESA
 ASENTANDO LOS PILARES SOBRE LA ROCA
 Fueron pues aquellos varones y recorrieron la tierra, dibujándola por ciudades en siete partes en un libro,
 BIBLIA JUBILEO 2000
 And the men went and passed through the land, and described it by cities into seven parts in a book, and came again to Joshua to the host at Shiloh.
KING JAMES BIBLE
 La  Biblia no es un libro de mitos y fábulas judías. Es un libro que guarda  "bajo llave", las más profundas y reveladoras enseñanzas. 
Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
La Sagrada Escritura debidamente comprendida y aplicada por hombres y mujeres bajo la dirección del Espíritu Santo y con  una fe genuina y activa en el Hijo de Dios, JESUCRISTO, transforman vidas de personas y países de arruinads en prósperos.
Del desierto a la Tierra Prometida
Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel;13.2
RECONOCER    ventajas desventajasy observad la tierra cómo es cómo es la tierra habitada, si es buena o mala;   y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, 
Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higosY volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.
 Aquí llegas al punto del camino donde se te pone a prueba, tienes dos opciones: avanzar o retroceder.
DOS PERCEPCIONES DE UN MISMO ASUNTO
  TOMAR POSESION
a)-  dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.
 DERROTA MENTAL
b- La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes,(También vimos allí dificultades, tropiezos, obstáculos...)
                                      2 CONTRA MILES
 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. (a Josué, a Caleb,  Moisés y Aarón)
 Y Caleb echó de allí a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac.Josué 15.14
 AUN HAY TIERRA POR CONQUISTAR, COSAS QUE INVENTAR,  LIBROS QUE ESCRIBIR...ESCRIBE TU HISTORIA
 Pero habían quedado de los hijos de Israel siete tribus a las cuales aún no habían repartido su posesión.
Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?
Señalad tres varones de cada tribu, para que yo los envíe, y que ellos se levanten y recorran la tierra, y la describan conforme a sus heredades, y vuelvan a mí.
Y la dividirán en siete partes; y Judá quedará en su territorio al sur, y los de la casa de José en el suyo al norte.
Vosotros, pues, delinearéis la tierra en siete partes, y me traeréis la descripción aquí, y yo os echaré suertes aquí delante de Jehová nuestro Dios. 
  y mandó Josué a los que iban para delinear la tierra, diciéndoles: Id, recorred la tierra y delineadla, y volved a mí,
 Fueron, pues, aquellos varones y recorrieron la tierra, delineándola por ciudades en siete partes en un libro,
Libro de Josué
16-1-16
1:9 Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos,que hizo el mar y la tierra. Jonás 1.9
 POR SIEMPRE DIOS PRIMERO  Preguntas que hacen muchas personas al oírnos
 ¿Por qué  mencionan siempre a Dios en todo?
¿Por qué no dejan a Dios fuera de esto?
¿porq ué  tienen que meter a Dios  en esto? Y él les respondió:
--- temo a Jehová, Dios de los cielos,que hizo el mar y la tierra.
Jonás 1.9
4:13 ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
4:14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
4:15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. 
4:16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;
4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
 Los Salmos Capítulo 64 64:1 Escucha, oh Dios, la voz de mi queja;
Guarda mi vida del temor del enemigo.
64:2 Escóndeme del consejo secreto de los malignos,
De la conspiración de los que hacen iniquidad,
64:3 Que afilan como espada su lengua;
Lanzan cual saeta suya, palabra amarga,
64:4 Para asaetear a escondidas al íntegro;
De repente lo asaetean,
y no temen.
64:5 Obstinados en su inicuo designio,
Tratan de esconder los lazos,
Y dicen: ¿Quién los ha de ver?
64:6 Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta;
Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.
64:7 Mas Dios los herirá con saeta;
De repente serán sus plagas.
64:8 Sus propias lenguas los harán caer;
Se espantarán todos los que los vean.
64:9 Entonces temerán todos los hombres,
Y anunciarán la obra de Dios,
Y entenderán sus hechos.
64:10 Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él;
Y se gloriarán todos los rectos de corazón.L
os SalmosCapítulo 62
62:1 En Dios solamente está acallada mi alma;
De él viene mi salvación.
62:2 El solamente es mi roca y mi salvación;
Es mi refugio, no resbalaré mucho.
62:3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre,
Tratando todos vosotros de aplastarle
Como pared desplomada y como cerca derribada?
62:4 Solamente consultan para arrojarle de su grandeza.
Aman la mentira;
Con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón
. Selah
62:5 Alma mía, en Dios solamente reposa,
Porque de él es mi esperanza.
62:6 El solamente es mi roca y mi salvación.
Es mi refugio, no resbalaré.
62:7 En Dios está mi salvación y mi gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
62:8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;
Derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio. Selah
62:9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón;
Pesándolos a todos igualmente en la balanza,
Serán menos que nada.
62:10 No confiéis en la violencia,
Ni en la rapiña; no os envanezcáis;

Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
62:11 Una vez habló Dios;
Dos veces he oído esto:
Que de Dios es el poder,

62:12 Y tuya, oh Señor, es la misericordia;
Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.
23-11-15
"DE QUIEN ES HIJO ESE JOVEN" Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió:
56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven.
57 Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
58 Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén. 
 Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.
 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

RUBIA HERMOSA
12-11-15
Tenía el cabello rubio natural largo  , como una cascada de  trigo dorado, los ojos  de un color  parecido o igual al turquesa, un rostro de modelo de calendario  anglosajón, un rostro de bella princesa, como de las que aparecen en los cuentos de hadas... 
 En esta calles de Huehuetenango vi pasar hace muchos años a una damita con la descripción de  las lineas anteriores..   Tendría sus 15 hermosas primaveras, yo iba acumplir los 21 años. Verla y enamorarme de ella transcurrió en un minuto. Desde ese momento y a toda hora pensaba en ella. Llenaba mis horas y días, mi pensamiento era para ella...soñaba con ella...
Cuando encontraba a la chica de mis sueños, sentía que era una estrella brillante , tan lejos...me turbaba sobremanera,...nunca me atreví a saludarla....
En ese año precisamente sonaba en la radio una canción que cada vez que  yo la escuchaba sentía que describia perfectamente mi situación .
Transcurrió un año y yo seguia con mi ilusión...pero una tarde de abril, si no me falla la memoria era un 6 de Abril de... al llegar cerca de mi casa, la vi entre los brazos de otro joven ...sentí que mi mundo se venía abajo, que toda la bóveda celeste me caía encima...
El resto de esa tarde la pasé muy mal, ...al otro día sentía una tristeza absoluta, mi mundo era gris,...
Puse todo mi empeño en olvidarme de ella, de no pensar en esa maravillosa hada...
un día de julio, cuándo ella problablemente ella tendría sus 18 años, exactamente el día del desfile principal de las fiestas Julias de la ciudad de Huehuetenango, la bella princesa participaba en el desfile. No soy poeta ni escritor elocuente para describir su  magnifica belleza...su traje de gala , su blusa blanca realzaba su cabello, sus ojos y su hermosura...yo estaba parado cerca del parque central de Huehuetenango, viendo pasar el desfile, ...se aproximaba su colegio, ella venía marchando en una fila externa, psararía cerca , muy cerca de mí...Por mi parte no quise prestarle demasiada atención, es decir fijarme en su belleza espléndida...ella pasó cerca de mi.... y al pasar a mi lado alzó su mirada transparente de vívidos colores y las fijó en mis ojos...en un segundo se detuvo todo el mundo,..fue solo su mirada y la mía..vi unos ojos dulces, maravilloso, tristes...su rostro encendido de rubor...rostro angelical, rostro perfecto de mis amores...Aún el día de hoy enpuedo recordar ese rostro, esa mirada clara, ese rostro encendido...Nunca la he vuelto a ver....¿Donde estará?
 ESTA COBARDIA DE MI AMOR POR ELLA
 No se da ni cuenta que cuando la miro
Por no delatarme me guardo un suspiro RUBIA HERMOSA
Que mi amor callado se enciende con verla
Que diera la vida para poseerla.
No se da ni cuenta que brillan mis ojos
Que tiemblo a su lado y hasta me sonrojo
Que ella es el motivo que a mi amor despierta
Que ella es mi delirio y no se da cuenta.
Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que una estrella
Tan lejos, tan lejos de la realidad
Que no espero nunca poderla alcanzar.

Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que una estrella
Tan lejos, tan lejos de la realidad
Que no espero nunca poderla alcanzar.
No se da ni cuenta que siempre ha tenido
Los miles de besos que no me ha pedido
Que en mis noches tristes desiertas de sueño
Que en loco deseo me siento su dueño.
No se da ni cuenta que ya la he tomado
Que ha sido mía sin haberla amado
Que es su alma fría la que me atormenta
Que ve que me muero y no se da cuenta.
Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que una estrella
Tan lejos, tan lejos de la realidad
Que no espero nunca poderla alcanzar.
Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que una estrella
Tan lejos, tan lejos de la realidad
Que no espero nunca poderla alcanzar.

FOTOS PARQUE CENTRAL 
HUEHUE QUERIDO
Para el huehueteco ausente que suspira por la bella tierra de los altos y azules Cuchumatanes
1-11-15 PENDIENTES FOTOS

CHIANTLA -MALACATANCITO-BAUT- BODAS- 19 DIC 2020

 

sábado, 15 de diciembre de 2018

ALG. DEFUN. CHIANTLA 1809-1822

 ALGUNAS DEFUNCIONES DE HISPANOAMERICANOS
VILLA DE CHIANTLA-HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA CENTRAL


4
FLORENCIO LOPEZ - LADINO DE GUEGUETENANGO
7
9 DE DIC DE 1809
MARTIN -CASADO- DE COMITAN -SACADA PARA COMITAN-"MARTIN DE COMITAN COMO DE VEINTE  Y CINCO AÑOS DE EDAD, CASADO CON JOSEFA DIESOCHO COMITAN-
AÑO DE 1808
21 ENERO DE 1808
MARIANO GORDILLO SOLTERO-LADINO DE COMITÁN-COMO DE VEINTE AÑOS  DE EDAD, SOLTERO HIJO DE JUANA MONJARAZ, VIUDA DE MANUEL GORDILLO,VECINOS DEL PUEBLO DE COMITÁN-NO RECIVIÓ LOS SANTOS SACRAMENTOS  POR NO HAVER AVISADO, Y SER LA MUERTE TAN BIOLENTA, SU CUERPO SE ENTERRÓ EN ESTA STA. YGLESIA PARROQ.
 19 OCT DE 1808
 9
"MANUEL PUZET, VIUDO YNDIO DE COMITAN-VIIUDO DEL PUEBLO DE COMITAN, COMO DE VEINTE Y QUATRO AÑOS DE EDAD--NO RECIVIÓ EL SAGRADO VIATICO POR LA BIOLENCIA DEL BOMITO"
JUANA MERIDA- SOLTERA-LADINA-"POR LA MUERTE TAN VIOLENTA"
FERMIN DE ALBA-LADINO-CASADO "POR HAVER SIDO SU MUERTE TAN VIOLENTA"
PATROCINIO LOPES- YNDIO.CASADO--"POR LA EPIDEMIA QUE PADECIÓ DE DESGASTAR SANGRE"
AÑO DE 1809
HIPOLITO HERNANDEZ- YNDIO DE ZAPALUTA-DE VEINTE Y QUATRO AÑOS DE EDAD, CASADO  CON SIRYLA BAUTIZTA, ORIUDOS DE ZAPALUTA-
10
DON JOSE FELIPE MONTENEGRO-SOLTERO  DE GUATEMALA-DE VEINTE Y CINCO AÑOS DE EDAD , HIJO DE DOÑA MARIA MANUELA PINEDA,VIUDA DE DON MANUEL MONTENEGRO DE GUATEMALA- MURIÓ EN CASA DE DON JOSÉ LIBERATO PALENCIA-
12
JOSE TEODORO  GONZ.S -MULATO ESCLABO-PARBULO-MURIÓ EN CASA DE DON JOSE LIBERATO PALENCIA-
13
JOSE GEORGE MORALES-PARBULO- ESPAÑOL-MESES DE EDAD, HIJO DE DOÑA GERTUDIS MORALES-
AÑO DE 1810
EL SR, BA. Y CURA  POR S.M.  DN. CARLOS ANT. GRAMAJO  DE EDAD DE 68 AÑOS
7 DE ENERO DE 1810
FUE DIOS SERVIDO LLEVARSE PARA SÍ AL SR. BR. DN. CARLOS GRAMAJO CURA PP- POR S.M. ---QUIEN TENIA SESENTA Y OCHO AÑOS DE EDAD, SE CONFESÓ CON EL BR.. CURA Y VICARIO  DE GUEG.O  DON JOSÉ MARIA PEREZ , FUE SEPULTADO EN LA CAPILLA MAYOR-
AÑO DE 1811
16
JACOBA QUINTANIA -CASADA CON DON JOSE SALVATIERRA
 17
DON JOSE SALVATIERRA-
FRANCISCO RAFAEL SALVATIERRA-
AÑO DE 1812
18
DON VICENTA STA. MA.-PARBULO- ESPAÑOL --PARBULO DE  UN AÑO Y DIEZ MESES DE EDAD, HIJO DE DON JOSE AGATON STA. MARIA Y DE GERVACIA SANTIAGO,  MURIÓ POR CONTIGENCIA DE TRABESURA,AHOGADO EN UNA POZA-
 LUIZ CORDOBA DE 25 A. CASADO DE COMITÁN-CASADO CON FRANCISCA SANCHEZ- ES CRIADO DE FAUSTINO ROMAN-
19
FERNANDA CARTAGENA
AÑO DE 1813
2O
DOÑA MARIA MATA- ESPAÑOLA- SACADA --MANCHADA CON TINTA-60 AÑOS DE EDAD-LIBRE DE ESTADO-/(SOLTERA) MURIÓ EN LA COMUNIÓN DE LOS FIELES CHISTIANOS-
21
JUAN PIO GORDILLO- LAD. COMITÁN-COMO DE 40 AÑOS-CASADO CON DEVICIA PEREZ, VECINOS DE COMITÁN-
AÑO DE 1814
22
NOTA ECLES
23
SIPRIANA MERIDA OLIVEROS
CAMILO SALVATIERRA
24
MARIA VILLEGAS VIUDA DE OLIVEROS
AÑO DE 1815
30
DON VICENTE MATA- ESPAÑOL- COMO DE 60 AÑOS-VIUDO DE DOÑA JOSEFA ERICASTILLA-POR LO VIEOLENTO DE SU MUERTE- (EPIDEMIA)-
AÑO DE 1816
PETRONA GUERRA
31
 MIACAELA ROMAN- LADINA DE TECPAN GUATHEMALA -
AÑO DE 1817
AÑO DE 1818
36
AÑO DE 1819
37
FLORENTIN ANDRADA-CASADO EN LA  ANTIGUA GUATEMALA-FLORENTINO ANDRADA COMO DE quarenta años , vecino de LA ANTIGUA GUATEMALA Y CASADO EN AQUELLA PARROQUIA-
AÑO DE 1820
MARIA JOSEFA PEREZ -LADINA DE TEJUTLA-
FLORENCIO-DE LA ANTIGUA GUATEMALA-COMO DE TREINTA AÑOS, VECINO DE LAA ANTIGUA GUATEMALA-
AÑO DE 1821
41
AÑO DE 1822
DOMINGO-ESPAÑOL-PARBULO-DE TRES AÑOS DE EDAD- HIJO DE DON FRANCISCO SANCHES Y DE DOÑA JUANA MORALES
JUANA PACHECO- DEL PUEBLO DE RABINAL-

martes, 13 de noviembre de 2018

231-236 JUANA MARIA BRUYEROS DE LA ROJA ERICASTILLA-

 CHIANTLA
HUEHUETENANGO
AÑO DE 1773
APELLIDO BRUYEROS DE ORIGEN FRANCÉS
231-236
MARIA BIBIANA SOLIS DE HERRRA MADRINA MARIA ALTAMIRANDA CASADA CON  GREGORIO VELASQUES
AÑO DE 1773
232-233
juana merida solis
234-235
JUANA MARIA BRUYEROS DE LA ROJA ERICASTILLA-ESPAÑOLA- HIJA  DE DON JUAN BRUEYEROS DE LA ROJA Y DE DOÑA MANUELA ERICASTILLA, PADRINO  EL M.R. P .P.  FRAY SIMON JOSEPH COLLADO DE LA ORDEN MERCEDARIA
ANA JOSEFA ESCOVEDO- LADINA-MADRINBA MARIA NAXERA
236
MARIA HERRERA ZAVALA-LADINA-
ZIPRIANO CORNELIO URBAN LOPEZ-LADINO

 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

740-780 ALG. VILLA DE HUEHUETENANGO

 GUIA PREVIA
VILLA DE HUEHUETENNAGO
AÑO 1875
INV Y DIGIT POR ABRAHAMDEARIM
740
LEONA CARDONA LOPEZ
PATROCINIA HERNANDEZ PALACIOS
741
YSIDRA LOPEZ MONZON
 SARA VASQUEZ  TARACENA HIJA DE DON JESUS VASQUEZ Y DE FRANCISCA TARACENA , MADRINA LA SEÑORITA   NICOLASA HERRERA
742
TORIBIO HERRERA CASTILLO
ANGELA VILLATORO MARTIN
CATARINO SAMAYOA 
743
estanislao de j PALACIOS DE LEON
ESTANISLAO CASTILLO LOPEZ
TIBURCIA HERRERA  RIVERA
744
NOLVERT GUTIERREZ PALACIOS
NOTA -EN EL AÑO 1855
SEBASTIANA VILLATORO CALDERON
FELIPA ALFARO
745
 GREGORIA LOPEZ FIGUEROA- D ECHCIANTLA
MANUEL DE JESUS MAURICIO CALDERON
PETRONILIA ARGUETA SAMAYOA HIJA DE E. ARGUE  Y ANJELA SAMAYOA MADR
BERNARDINO TELLO
746
SUSANA DEL ESPIRITU SANTO LOPEZ RECINOS
FRANCISCO DE JESUS HIDALGO CASTILLO
GREGORIO DE JESUS VILLATORO
JUANA CASTILLO HERRERA
BASILIA DE JESUS LOPES
747
 BONIFACIA CASTILLO
SALVADRO  VELASQUEZ  HERRERA
CLETOLDA FUNES HERRERA
748
MEDARDO CHAVEZ MEZA
NORVERTA SAMAYOA RECINOS
BER LOPEZ RAMOS
PET MORALES ARGUET
ORDOÑ PALAC
HERNAND CRU ALV
749
AURORA SENOVIA LUIZA RIOS AGUIRRE
CE MORALES RODRIG
JUAN AGUSTIN RIVAS
750
F MENDEZ LOPEZ
W GARCIA CABRERA
CARMEN RECINOS  MAD DOÑA MATILDE PORRES
 751
T LOP LOP
YSAB LOP
C CAST MART
SERAP VILLAT COBON
752
 MAG  ARGUETA GAMARRA
ADELAIDA CASTILLO RECINOS
753
JOSE VASQ LOP
REC CHAVE
SOSA CAST
RIOS LOPEZ
CASTI
CAMILA PALACIOS HIJA GORDIANA PALACIOS
LOPE MORAL  MADR NOLVERT CAST
754
 755
MARIA D E LOS ANGELES  CAST
A VILLAT CAST
S VILLAT HERNAND
MARIA CAST RECIN
ROSA DE LOS ANGELES RIVAS PALACIOS MARDI NOLVERT CASTILL
756
C LOPEZ DE LEON
FILO ARGUETA
CAR LPEZ ALFAR
L ALFARO VALDEZ
757
LUISA DEL CARMEN TANCHEZ
DAVID FEDERICO RIOS  MADRI NORVERT CAST
M LOPEZ RECIN
J LOP CARD
F CAST CARD
J HERN LOP
J CAST ALVAR
H ARGUETA HERN
758
N RIOS FUNES PADRINO DON LEANRO ARROLLO
C SAMAYOA HERRERA
JULIAN CASTILLO VILLATOR
A ALVAR SOSA
GUTTIERR
CAST
759
f villatoro cruz
ADRIAN DE JESUS CANCINOS SOSAS MADRINA DOLORES OSORIO DE HERRERA
J ALVARA LOPE
760
A RECINOS
ESTEVAN ARISTEO  SANTIAGO MADRINA ANTONIA MONJARAS  DE MOLINA
JOSE ARGUETA DE LEON
ESTEVAN MERIDA
JULIANA MORALES
MARIA NATIVIDAD CASTULA
761
T MENDE LOP
T MORA LOP
RIVAS
J MEND RECI
M RECI MOLINA
762
JOSE MARIANO MONZON
MATEA  ALVARADO
763
MAT D E LEON
JOSE LEOPOLDO VELEZ RODRIGUEZ HIJO DE DON LEOPOLDO VELEZ Y  DE DOÑA TRINIDAD RODRIGUEZ MADRINA  DOÑA CARMEN CASTAÑEDA DE CASTAÑEDA ( ABUELA DE PRESIDENTE JORGE UBICO)
MAT CAST ALVAR
GUADAL CARD MADRINA LA SEÑORITA MATILDE CASTAÑEDA ( MADRE DE  JORGE UBICO CASTAÑEDA)- FIRMA  CURA SALVADOR CASTAÑEDA ( TIO DE JORGE UBICO)
MARIA MERCEDES HIDALGO CALDERON  HIJA DE MATIAS HIDALGO Y DE REFUGIO CALDERON PADRINO ANCELMO CALDERON
  764
MARIA DEL  SOC CASTILL  CASTILL
MARIA DOL  DE JESUS  HERR MOLI
JERON AGUSTIN CARRILLO
JERON GALIND ABILA
ANGEL MARIA ALVARADO BARILLAS- DE MALACATAN
765
F DEL ROSAR  HERRER MONZON
F CASTI
ROSAR ORDO  CAST
LE BARRIOS
766
TEREZO RIOS MAD MAXIMA PALACIOS
JUAN GUTTIERR VILLAT MAD VICT MERID
FELICIANO SOTO HIJO DE MARINA SOTO MAD LA SRTA LUZ CASTAÑEDA
P VILLAT RIVAS
T RAYMUNDO LOPEZ
767-768
J M VILLAT
FER RIVERA PALACIOS MAD PIA JOSEFA HERRERA
769
LEONARDO PALACIOS RAYMUNDO
FELIX SOSA
ANDRES GUTT  CARD
macrovio RODRIGUEZ
770
EUGENIO CARRILLO -DE CHIANTLA

GERTRUDIS CARRILLO DE CHIANTL
FRANCISCO MERIDA MONZON
SAT LOPEZ
771
YSABEL MENDEZ RECINOS
MANUELA MORALES DE CHIANTLA
JOSE HERNANDEZ DEL VALLE
C LOPEZ GALINDO
772
 GERTRUDIS DE LA LUZ DIAZ
JOSE DE JESUS LOPEZ CASTILLO HIJO DE JOSE MARIA LOPEZ Y DE ROVERTA CASTILLO , MADRINA ROSALIA CASTILLO
FRANCISCO RODRIGUEZ TELLO-PADRI PAULINO CANO DE CHIANTLA
 NICOLAS HERRERA CANO
S CASTILLO MENDEZ
ANDRES VILLATORO  CALDERON HIJO DE CERVULO VILLATORO Y CORNELIA CALDERON
PEDRO SAMAYOA ARAUS
BARBARA VILLATORO CARDONA MADRI CORNELIA VILLATORO
JAVIER ORDOÑEZ
773
PEDRO LOPEZ
M C HERRERA DIAS
F RIVAS CAST MAD G PALACIOS DE LOPEZ
M C LOPEZ HERRER
LORETO DE JESUS AGUSTIN PADR  DON PEDRO CASTAÑEDA
774
B CARDONA
M C VILLATORO
M C LOPEZ ALVARADO
MARIA DARIA DE JESUS DEL VALLE ALFARO HIJO DE DON LUIS MARIA DEL VALLE Y DE DOÑA DOLORES ALFARO
775
JULIANA GUTIERREZ PALACIOS
JOSE NICOLAS CASTILL RODRIG
776
JUANA LOPEZ GRANADOS
JUANA YNOSENTA  LOPEZ SAMAYOA- HIJA DE LEANDRO SAMAYOA VILLATORO Y DE PETRONILA LOPEZ CASTILLO-ANCESTROS DE MARTA LOPEZ PALACIOS Y DE ABRAHAMDEARIM
YNOSENTA LOPEZ
JUANA DE J MORALES
1875
CONCEPCION ADELAIDA FERNANDEZ PEREZ HIJA DE DON FRANCISCO FERNANDEZ DURAN Y DE DOÑA FRANCISCA PEREZ, PADRINO EL CORONEL DON MARIANO FERNANDEZ DURAN CASADO CON DOÑA VICENTA PEREZ-
777
MANUELA DE JESUS LOPEZ  RIVAS
PAULA FAUSTINA HERNANDEZ AGUSTIN
M D E J VILLATORO G
RAQUEL AMELIA DE LA SOLEDAD  RIOS VELASQ
DELFINA ROSALIA DEL CARMEN BARRIOS CAST
778
C ARGUETA RIV
H VILLATOR CARDONA
FELIZ DE J  PALACIOS GUTIERREZ
L DE J LOPEZ MOLINA  MADRINA REFUGIO CALDERON
779
FULG ALVARADO MAZARIEGOS
MARIA DELIVIA GALICIA CALDERON HIJA DE DON ANTONIO GALICIA Y DE DOÑA JULIANA CALDERON
V ALVARADO  MADR YSABEL MERIDA
ANJELA DE JESUS CALDERON ALVARADO- DE MALACATAN-
780
 H ALFARO MAURICIO
781
REVISAR 

 

sábado, 6 de octubre de 2018

679-687 ALG. HISPANOAMERICANOS VILLA HUEHUETENANGO

679
LEANDRO HIDALGO
MARIA DE LA PIEDAD PINTO
CRESENCIO ARGUETA HERRERA
680-681
angela lopez castillo  MADRINA JUSTA VALENCIA
682
PATROCINIA CASTILLO HERRERA
ESTANISLAO MAURICIO ARGUETA HIJO DE JOSE MARIA MAURICIO Y DE
MARIA LOPEZ DEL VALLE D E CHJIANTLA
MARIA DE LOS ANGELES ARGUETA
CANDELARIA MENDEZ PALACIOS
683
ANTONIA CASTILL CASTILL MADRIN UVALDA HERRER
JUAN MARTIN MARTIN - YNDIO-HIJO DE  JUAN MARTIN Y DE ANGELA MARTIN
684
GREGORIA RECINOS MOLINA MADRINA DOÑA SALOME ARGUETA
685
PETRONILA PALACIOS
PETRONIALA SOSA CASTILLO
SILVESTRE MORALES ALVARADO
BONIFACIA RECINOS LOPEZ
686
PAULA DE JESUS PALACIOS VILLATORO
687
MANUEL SALVADOR CASTILLO RODRIGUEZ- ING Y CORONEL-
MARGARITA GRANADOS RECINOS

DANZAS Y MARCHAS   
EN EL DIA DE LA BIBLIA
 EN HUEHUETENANGO
PARQUE CENTRAL 19.00 HORAS
Agosto 2015 
1--11-15 

FOTOS PENDIENTES

FOTOS CIUDAD DE HUEHUETENANGO ENERO 2015

FOTOS CIUDAD DE HUEHUETENANGO ENERO 2015
1-11-15



















ARCH 15 NOV 2020

 

jueves, 22 de febrero de 2018

DON MARCELO DE NORIEGA- De OTERO DE LAS DUEÑAS, REYNO DE CASTILLA-Chiantla

1743
BODA DE
DON MARCELO DE NORIEGA- De OTERO DE LAS DUEÑAS, REYNO DE CASTILLA
Hijo de DON MARCELO DE NORIEGA- De OTERO DE LAS DUEÑAS, REYNO DE CASTILLA
y de DOÑA ANTONIA MARIA DE PENAGOS -De OTERO DE LAS DUEÑAS, REYNO DE CASTILLA
 Con 
DOÑA JUANA  MARTINEZ   DE LA VEGA
Hija del MAESTRO DE CAMPO DON JUAN MARTINEZ DE LA VEGA-Del VAL DE LAS HERRERIAS,ESPAÑA
y de DOÑA JOSEFA DE HERRERA Y OVALLE- 
 CHIANTLA
Huehuetenango
Guatemala

 " Nos el Dr. Dn Agustin de la Cagiga,,,Comisario subdelegado general de la Santa Cruzada en este Reyno...
Damos lizencia al Rdo. Pe. Cura  Doctrinero del Pueblo de Chiantla para...pueda  desposar y velar a Don Marcelo de Noriega natural del lugar de Otero de las Dueñas, en el Reyno de Castilla, hijo legmo. de Don Marcelo de Noriega, y de Doña Antonia Maria de Penagos, con Doña Juana de Martinez de la Vega, vecina de dicho pueblo, hija legma. del Maestro de Campo ,Don Juan Martinez de la Vega, y de  Doña Josefa de Herrera y Ovalle,..Dada en  la Ciud. de  Guathemala  a Diez y nueve de Enero de mil setecientos quarenta y tres...


Imagen 155  Matrimonios Chiantla 1668-1866

Dn. Marcelo de Noriega con Da. Juana de la Vega.
En Beinte y siete de Henero haviendo precedido las dilig. que dispone el sto. concilio de Trento, havienndose publicado tres amonestaciones y no haviendo  resultado con impedimento ninguno, case, vele , in facie elecie a Dn. Marcelo de Noriega , hijo de Dn. Marcelo de Noriega y de Dna. Anna Ma. Penagos. Esp.Otero de las Dueñas, con Da. Juana Martin.s de la Vega . hija de Dn. Juan Martin.s de la Vega y da. Josepha de Herrera  fueron pad.s DN. Man.l de Fuenlabrada  y Da. Manuela de la Vega. Testig.s  Mig.l de Malaver, Luis Escobedo, y Thom.s Escobedo. y para que conste lo firmé.  Fr. Antonio Tello

viernes, 13 de abril de 2018

MAGNIFICOS VISITANTES- LA LUZ EN LA SALA DEL TRIBUNAL

    LA LUZ EN
  LA SALA DEL TRIBUNAL

Richard S. Whaley
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Cuando yo era joven, y mientras practicaba leyes por un corto tiempo en el sur del estado de California, me sorprendió una mañana la visita de un tío ío. El era uno de los pocos sureños de la vieja escuela que quedaba . La cortesía y la puntualidad eran clave en cada uno de sus actos.
"Dick", dijo lentamente, "muchos años atrás, tu abuelo materno tuvo una familia de esclavos   de apellido Holmes. Algunos de los muchachos de la familia Holmes parece que andan con un grupo de personas de mala reputación. Ha habido un asesinato en el Condado,y los fiscales están presentando cargos contra la familia Holmes. Serán llevados juicio en la próxima sesión. Esta familia Holmes fue muy buena con nosotros en los días cuando teníamos problemas. Yo albergaba la esperanza de que se encontrase algúnerror en alguna parte;pero no he sabido nada al respecto. De alguna forma, no puedo puedo  tranquilo, y considero que como tú conoces las leyes, pudieras hacerte cargo" .
confieso que en esos días yo estaba buscando mejores honorarios en casos similares, lo que casi siempre recibía como honorario era una docena de pollos o algo similar. Estaba a punto de encontrar una buena excusa cuando tío Ben, cuyos ojos penetrantes parecían leer mis pensamientos, habló en alta voz como si estuviese hablando consigo, como si yo no estuviese presente.
"Sí, cuando  esos yanquis nos quitaron todo", murmuró el tío,la situación de la comida fue desesperante. Toda La familia Holmes incluyendo los  más pequeñitos, forrajearon todo el día hasta bien entrada la noche. Estuvimos a punto de rendirnos después de días sin alimento , con la abuela y el abuelo muy débiles. Al otro día los Holmes regresaron, encendieron el fuego de la cocina , y rápidamente prepararon la sopa más sabrosa y la mejor comida que tuvimos por mucho tiempo. En muchas ocasiones escuché decir que los viejos se salvaron por causa de esa sopa. Aquellos antiguos esclavos nos mantuvieron vivos y sanos. Ellos nos proveyeron por largo tiempo, hasta que las cosas mejoraron".
Me sentí avergonzado de mí egoísmo. Todo lo que podía hacer era tartamudear como un niño. "Entonces, si no hubiese sido por los Holmes, pudiera ser que yo no existiera, rnucho menos ser un abogado”.
Al parecer, satisfecho con rni reacción, rni tio se levantó y despidiéndose cortesmente, estrechó mi mano sin decir ni una palabra más y me dejó solo para que tomase mi decisión.
En ese momento no pude hacer otra cosa que comenzar  a investigar todos los detalles del caso del asesinato, y los incidentes en las vidas de los muchachos Holmes. También llegué a conocer casi todas las intrigas del vecindario donde se cometió el crimen. Y mientras observaba el comportamiento de los sospechosos, tenía la convicción de la inocencia de los muchachos, pero no podía encontrar ninguna forma para probarlo. Simplemente había demasiadas circunstancias que sin ninguna explicación los señalaban como culpables. La misma conducta simple de los muchachos, que me convencía de su honestidad, era un factor en contra de ellos. Cuando comenzó el juicio me sentía ansioso por la falta de pruebas. Día tras día, los fiscales ajustaban sus evidencias condenatorias corno piezas de un rompecabezas. Luego, como el resorte veloz de un arco, el fiscal presentó como su testigo principal a un detective que tenía una gran naturalidad para expresarse y una forma de comunicarse irnpresionante. Una palabra tras otra repercutían en las mentes del jurado, quienes parecían casi hipnotizados.
Una tarde, ya al anochecer, cuando el fiscal estaba a punto de concluir su caso, el tribunal ordenó  un descanso hasta el próximo día.
Cuando se vació el salón me dejé caer en mi silla exhausto, molido. Y en un susurro más quo con la voz dije: "Oh Dios, no permitas que se cometa una injusticia contra estos muchachos. Deja que tu Espíritu Santo derrame sabiduría y fuerza  dentro de mí. Estamos perdidos sin Tu ayuda".
Me quedé sentado por largo rato, sumergido en un ambiente solemne de oración y con la seguridad de la justicia y misericordia de Dios  que aumentaba cada vez más. El sonido de unas pisadas en la habitación vacía me sacó del estado en que me encontraba, entonces miré en esa dirección.
Allí estaba de pie un perfecto extraño. El se acercó a mí y me dijo: ''Hijo , ¿sabías que un hombre puede conseguir un certificado y distintivo de detective por dos dólares? Mira, áquí está el anuncio en el periódico de savannah donde lo anuncian”.
"Bueno, ¿y qué?", me quejé cansado. El extraño me dio el periódico,me sonrió  de forma extraña y movió su cabeza alejándose lentamente sin responderme. Me quedé con la mirada clavada en las palabras y mi  y mi mente comenzó a reaccionar. Comencé a caminar alrededor de la habitación mientras crecía mi emoción. ¿podía la oración ser contestada tan rápido?
En ese momento una escena pasaba por mi mente
-una escena que había ocurrido varios días atrás en el corredor. Fue un incidente tan insignificante que me resultaba asombroso que pudiera recordarlo completamente. Sucedió que cierto hombre se había acercado al testigo principal del fiscal, al detective, y le había dicho en tono grosero:
" Jim, ¿cuando me vas a pagar  esos dos dólares que te preste?”. El próximo día en el tribunal, este detective estaba sentado en el banco de los testigos cuando el juez elegantemente me anunció: “Su turno para preguntar”. Su actitud claramente indicaba que él pensaba que yo tenía el caso perdido.
Me puse de  pie con una oración -y el periódico de Savannah en mi mano . Luego para asombro de todos le pregunté al detective: ..¿Usted pidió prestado dos dólares al señor ]ones, un tiempo atrás? Yo escuché cuando le preguntaba a usted el otro día,que ¿cuándo se los iba a pagar?” se sorprendió. Se ruborizó y tartamudeaba. El fiscal se puso de pie de un salto y objetó mi pregunta. El jurado me miraba fijamente con ojos llenos de lástima y confusión. "Por supuesto que en un caso,  tan importante como éste, usted está preparado para mostrar su certificado que lo capacita a actuar como detective", le insistí pausadamente.
No podía pasar  inadvertido el rubor que apareció en el rostro del detective mientras me alcanzaba su certificado. Una mirada al elegante papel grabado y su reciente fecha de emisión me satisfizo. De pronto, parecía como si todo el poder del universo estuviera conmigo. Presenté el “Periódico de Savannah”,  ,leí el anuncio al juez y al jurado y se loarrojé al detective que estaba completamente avergonzado por haber tratado de pasar como un experto.
“¿Y con los dos dólares que le pidió prestado a Jones, usted compró este certificado y la insignia!"
El detective quedó completamente desacreditado cuando lo admitió. Nada de lo que él dijo desde ese momento en adelante tuvo ningún efecto en el jurado. En realidad, su comunicación impresionante ,se había esfumado y estaba apurado por terminar con todo, salir del salón del tribunal y dejar atrás esos rostros disgustados y burlones.
El jurado deliberó en pocos minutos. Su veredicto: "No culpables".
Los muchachos Holmes quedaron libres. .',*'
"Ilumíname con tu Espíritu Santo", dijo el doctor Samuel Johnson.
Siempre que leo esta oración no puedo evitar pensar en ese juicio que tuvo tanto significado en mi vida, no tan sólo porque pagó una deuda familiar, al salvar una vida por otra; y porque evitó que dos hombres inocentes tuvieran un final vergonzoso; y también por haber hecho justicia a los negros del sur, sino porque desde el principio de mi carrera me enseñó a buscar la ayuda de Dios y pedir que su Santo Espíritu me iluminara.
Durante toda mi carrera he acostumbrado a comenzar el día en los tribunales con un clamor silencioso. No podría imaginar un día de trabajo sin oración.

viernes, 13 de abril de 2018

NACIMIENTO DE JOSEFA CANDIDA LETONA DE LEON-San Luis Salcajá

NACIMIENTO DE JOSEFA CANDIDA LETONA DE LEON
 200-MANUEL RIVERA RUIZ DE SALCAJA-JOSEFA OSORIO DE SALCAJA-201MARGARITO GONZALES DE SALCAJA-MARGARITO ALVARADO DE SALCAJA-202MANUELA TARACENA GORIS-205 JOSEFA ARGUETA OVALLE DE SALCAJA-MARCOS DE LEON DE SALCAJA-20 JOSE DAVID OSORIO DE LEON-DE SALCAJA-MIGUEL RODAS HERRERA-206 FELICITAS DE LEON DE SALCAJA-208 RITO SOTOLOPEZ DE SALCAJA-MAXIMA ALMENGOR DE SALCAJA MADRINA MARIA LUZ LOPEZ-222 SELSO OVALLE DE SALCAJA-LEONOR CASTAÑEDA-225 TERESA GRAMAJO 226 LORENZA ESTRADA ARRIAGA-227 JOSE CALDERON-228 ZEPEDA  ESCANDON-FELIPA RODRIGUEZ DE LEON-229 MARIA ARRIOLA Y SANTIESTEBAN-RAFAELA ESCOBAR-SALCAJA-FRANC.A SOTO RIVERA-SALCAJA-TOMASA NATARENO ARGUETA-DE SALCAJA-230 JOSE LINO GRAMAJO- DE SIJA-FRANCISCA OVALLE- DE SALCAJA-JOSEFA CANDIDA LETONA DE LEON- DE SALCAJA- HIJA DE 
"En seis de Oct.e de ochocientos sesenta y uno bautisé solemte.a Josefa Candida que n. el 4, ha. la. de Ypolito Letona y Fernanda de León. Mad.a Máxima Rodriguez-imag. 231

lunes, 16 de abril de 2018

TOTONICAPAN Y HUEHUETENANGO-RECORDACION FLORIDA

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

LIBRO OCTAVO
CAPITULO I

Del Partido y Corregimiento de Totonicapa y Huehuetenango, y las calidades y naturaleza de su temperamento.
MARGINALES.—Fué este Partido una de las partes más estimables del Reyno de Utatlán, —En cuantas partes se dividió el Reyno de Utatlán. — Vaticinios de la ruina de esta estírpe, que se van experimentando. — Lo numeroso que hoy es esta jurisdicción de Totonicapa. — La mucha poblazón de españoles que hay en los lugares desta jurísdícción. Sus muchas haciendas de uno y otro ganados que se extienden a los índios. — De cuanto utilizan a los indios los hijos de españoles que nacen en estos pueblos. — Situación de Totonicapa cabecera de este Partido. — Temperamento de este territorio. — Sus sendas dificultosas e impedidas con grandes cuestas, — Es proveído su territorio de buenas carnes.Grandes cosechas de maíz, legumbres y buenas frutas. — Carece de pesquerías éste y los pueblos de la sierra.    Su longítud, latitud y circunferencia de todo el Corregimiento y sus confines. Cuantos pueblos están sujetos a esta jurisdicción. — Sus montes, bosques y campiñas. — Los ríos que riegan esta jurisdicción, — Es límpío este país de sabandijas ponzoñosas, — Yerba jabonera perjudicial a las mulas y caballos que comen de ella.
Este admirable é insigne territorio de Totonicapa, de ancho y prolijo circuto, que fué parte estimable lo mas de ello y lo mas escelente y mas preciado del reino y señorío del Quiché, se desmembró como Atitlán y Sololá, y el gran partido que es hoy Quezaltenango, haciéndose de solo aquel poderosísimo dominio cuatro partes muy numerosas y muy grandes, que se señalan bien famosas en cuatro Corregimientos de estendidísímo país, y muy fecundo; sin lo que tuvo de la Provincia de Verapaz y de los Mames, con mucha parte de la costa del Sur, que entonces cuando se establecieron, y fundaron estas jurisdcciones, eran sin duda en vecindad de tributarios mayores mas que ahora muchas veces; mas cuantos venerables personages vaticinaron de estos y los demás de este Occidente; su asolación y acabamiento, y este preludio de su ruina, se experimenta total en muchas partes de otros reinos, y en este cada día lo que con pestes muy durables se disminuye su nación. Mas sin embargo, este partido de Totonicapa hoy se mantiene, y continúa en crédito, y posesión de grandes pueblos, que numerosos, y crecidos los mas de ellos, como diremos adelante, hacen muy estimable su gobierno y su vivienda apetecible, y en donde vecinos españoles se logra gran población interpelada, que muy política é igual ilustra en mucho modo aquellos pueblos, en donde el domicilio de sus dueños se perpetúa á la posteridad con sucesión que continúa alimentada y mantenida con buenas y provechosas haciendas de ganado mayor, y del menor mucho mejores, que ya se extienden á los indios, en las que hoy han creado á posesión de propiedad, cuyo provecho que es muy grande por esta parte, pasa á mas estimable beneficio por los hijos- de aquestos españoles que naciendo en los pueblos de los indios, son tales lenguas y tan diestros, que aun los indios nos dicen y aseguran que de aquellos aprenden la perfección y pureza de su idioma (claro está, pues, la tienen reducida á los preceptos del arte) ; y entrados á la observancia de la religión son unos ministros que se aventajan á todos en el confesonario y en el púlpito, y por esto de los indios muy amados, creídos y venerados y por donde entran con mas suavidad á la doctrina y la verdad de nuestra religión católica, en que con claridad y buena explicación de los misterios de fé, y los preceptos divinos y eclesiásticos se les instruye y catequiza; y por que sin duda y á único fin juzgamos por conveniente y tolerable el que los españoles vivan y tengan vecindad en los lugares de los, indios, mas no por eso dejamos de conocer que los mulatos y negros entre ellos son perniciosos y nocivos, por que además de quererlos supeditar y anteceder, les comunican las costumbres y los vicios que no conocen ni fueron de sus mayores ejecutados.
Yace Totonicapa, primera cabecera del partido por el tenor y forma de su erección, situado en gran planicie de excelentísima llanura limpia y alegre, y que le constituye en saludable país, lo despejado de su horizonte; por que elevándose su población sobre crecidos y grandes montes, goza de cielo despejado y de la sanidad de los Nortes que la refrescan y purifican; bien que á esta causa en temple frío es combatido de heladas repetidas que muchas veces esterilizan los pastos, Está situación respecto de Goathemala hácia la parte del Norte, y es paso inexcusable por el camino de arriba á los progresores que se encaminan á la ciudad de México, Pero esta senda que decimos es penosísima y molesta por grandes cuestas que se repechan con mucho riesgo en varias partes de su viage. Es abundante el territorio de muchas carnes de vaca, de carnero y de puerco, y los jamones de este pueblo son muy buenos, aunque mejores los perniles de Momostenango ; tiene también grandes crianzas de gallinas, y en la espesura de sus bosques mucha caza de perdices y codornices; su cosecha anual es abundante y prodigiosa en maíz, frizoles, chile, y buenas frutas, en especial •de manzanas y de peras, que es más lo que se pudre siendo crecida la saca, que lo que se aprovecha. Solo carece de pescado en el todo y de tal arte que necesita le entre de fuera,digo á este pueblo de Totonicapa y todos los más de la Sierra, mas no absolutamente á este partido, Corre de su país la situación por longitud de la parte de Noroeste al Sudeste, y por su latitud de Norte á Sur. La una que se dilata noventa leguas y la otra alguna cosa más de cincuenta; mirando sus líneas por confín desde Chahul, que linda con Verapaz, á San Gerónimo Motosíntle que confina con la jurisdicción de Soconusco, Y desde el rancho alto de Totonicapa, término de Tecpan atitlán, y el río de Aquezpala, que es la raya entre esta jurisdicción de Totonicapa y la de Chiapas mas como quiera que hayamos apuntado sus cuatro confines, es necesario el advertir, que por la parte del Sueste entra el Corregimiento de Quezaltenango por un ángulo á confinar con este de Totonicapa por el Oestesudeste, y este partido de que vamos tratando, por el Noroeste con tierra de frontera de los infieles de Lacandón, cuya estensión de territorio corre por su circunferencia doscientas y setenta leguas de utilísima tierra y deliciosa; que de su estampa por el todo podrá entenderse su confinanza y gran dilatación, donde en su sitio y su país están situados y erigidos desde la posesión del gentilismo cuarenta y nueve lugares, que los más de ellos se constituyen numerosos, con admirable y grande pueblo, desconocidos en su grandeza y vecindad de lo que fueron primero, de que daremos noticia en su lugar, procurando señir su narración por ser su número escesivo, ó dividirlo en los discursos de algunos capítulos, por no defraudar á los lectores de lo curioso y singular de algunos de ellos. Los montes y los bosques de el partido copiosos y poblados de arboleda, llevan muy útiles maderas para los edificios, en todas aquellas que se hallan y se producen en tierra fría; y entre ellas gran copia de pinabete que mucha manufactura ofrece á los indios con muchas utilidades, y fuera de esto mucho combustible para alimento del fuego, por donde son muy estimables á la conservación de los poblados; y las campiñas y los prados á los rebaños del ganado muy adecuados, y muy propios á su crianza, y procreación; por que sus pastos provechosos y la limpieza de sus llanuras ayuda mucho á su conservacíón, como las aguas que los regalan al beneficio y al riego de setenta y nueve ríos y arroyos que se conocen; por que atraviesan por las sendas y el viaje de unos pueblos á otros, sin los innumerables que se pierden en el provecho entre montañas y cordilleras; que estas que conocemos y señalamos no llevan la sanguijuela, que es tan nociva á los ganados, y solo se halla en los que más detenidos, y rebálsados de las llanuras se remansan en síeneguillas. Pero además de las escelencias que referimos de estos países, añade  su bondad naturaleza, la gran seguridad de sabandijas ponzoñosas, esto es en tierras frías, que en las que son más bajas y calientes, las hay muchas y venenosas, como si fuera en la tierra de la costa, y así en los altos de la sierra
los pastores y los arrieros duermen en medio de los campos sin recelo que los inquiete, ni por razón de los pastages peligran los ganados de estos países. Solo en las mulas y en los caballos se reconoce maleficio, por la yerba que
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llaman jaboneta, por que el activo tufo de su olor á la manera de jabón, que inficiona gran distrito de donde nace y se sitúa, los ataranta y embriaga de calidad que sin comer ni sosegar, gustando de ella quedan muertos por el campo; mas con instinto natural se apartan de ella y son pocas las bestias que peligran.
CAPITULO II
De lo que á el príncipio, de la conquista de este Reino la embarazaron estos indios Totonicapas, y de lo que acerca de su estirpe, igual á la de otros, se tiene noticia.

MARGINALES: Asistió este pueblo a el Rey Tecum Unián contra los españoles. — Tuvo a la disposición de este rey noventa mil guerreros. — No conservaron los de Totonicapa la contumacia que los Utatecos. — Manteniéndose con suma bizarría quedan rotos en la batalla memorable de PALAHUNOH Y se retiran al Castillo de XELAHU. —Entra al Castillo nuestro ejército después de tres días de sitio. — Huyense algunos AHAOS al Quiché y quedan otros prisioneros. — Sosiegan su furor algunos capitanes españoles y los Ministros eclesiásticos y quedan muchos amigos.—Queda Totonicapa casi destruida con el furor de la guerra. — Fueron estos totonícapas de los primeros cristianos que hubo entre los indios y toman los apellidos nobles de España. — Los AHAOS y CALPULES nobles de este pueblo y blasón de que usan. —Abusos y desdichada idolatría en que perseverar muchos.
Este gran pueblo Totonicapa, como dijimos, en el Capítulo cuarto del libro sétimo de esta segunda parte, asistió á la defensa de sus países en servicio de su rey Tecum Umán, con poderosa oposición á nuestros españoles. Regidos y gobernados de sus caciques y cabos principales con suma bizarría y gran denuedo hasta el último combate en que ya muerto el rey Tecum y suced'éndole su primogénito, que también quedó muerto por justicia, se sujetaron á la obediencia católica, como la corte de Utatlán; pero estos mismos que en esta ocasión de la conquista ofrecieron á su rey •noventa mil guerreros á la severa oposición de nuestros españoles, es de creer no dejarían los ocho castillos de su país sin tripular y sin cubrir y espuestos á ser develados de nuestra gente, ni los lugares que resguardaban los dejarían desiertos ni despoblados; pues eran estos por entonces numerosísímos y cabeceras de señoríos y Ahahuaes, y los señala su autor diciendo eran estas poblaciones, Totonicapa, Santa Cruz Quiché, Quezaltenango, Momostenango, Ahpaciha, Ostuncalco, Cuyotenango y Chiquimula, que los más de ellos aun hasta hoy se conservan y continúan en crédito y vigor de pueblo numeroso, como veremos en sus lugares; mas estos de quienes ahora vamos hablando, aunque esforzados y constantes en sus defensas, no fueron tan severos ni tenaces
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martes, 17 de abril de 2018

TOTONICAPAN-RECORDACION FLORIDA

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

como Utatlán y otros de su inmediata anexidad; por que al principio de la guerra del Pinar, se mantuvieron con suma bizarría*y gran valor, hasta que rotos en la memorable batalla de Palahunoh, donde fué muerto su rey Tecum, en el sitio de Pakajá, se retiraron á el gran castillo de Xelahuh. Pero esta fortaleza, que pareció al principio inespugnable, puéstole sitio á su cordón, fué entrado por -nuestros españoles con grande batería; en que gastó nuestra constancia más de diez días de desacomodado y áspero asedio, respecto á su alojamiento en la descubierta campaña y mantenida con grandes lluvias de proceloso invierno; pero muertos en el castillo la mitad de sus defensores, según su autor, (1) con menos fuerza á su defensa, abiertas brechas por sus muros, y entrado por ellas y por asalto á sus costados, franqueadas de repente las puertas por los propios defensores, se huyeron muchos Ahaos al Quiché, y otros quedaron prisioneros dentro de la plaza del castillo; pero desesperados y furiosos juraban (aun viéndose en la red) la venganza de la muerte de sus hermanos y parientes, y en especial mas se irritaban y enfurecían con la memoria de su rey Tecum Umán, muerto á lanzadas; mas sin embargo de su furor y su esquivez por verse entre estrangeros y gente enemiga, la gran sagacidad de Don Pedro de Alvarado, por una parte, y por otra Hernando de Chávez, Gómez de Alvarado, y Gaspar Arias, acariciándolos y dándoles á entender los eclesiásticos por los intérpretes el fin de su venida á estas tierras, y los misterios más principales de nuestra Santa fé, domesticaron su furor y pertinacia, quedando desde entonces Totonicapa y su inmediato Quezaltenango muy quietos y verdaderos amigos de nuestros españoles, y no muy arruinados en su planta material, si bien, Totonicapa, á donde sin duda llegó mucho furor de aquella guerra, por más tenaces y rebeldes sus moradores, quedó casi desmantelado y, destruido y con mucha necesidad de su reparo. Pero al paso que fueron de impedimento y embarazo en el principio de la guerra, fueron después de grande alivio estos Totonicapas y los vecinos quezaltecos á la conquista, de Utatlán; porque empezando á servir desde la toma del castillo de Xelahuh, descubriendo sus traiciones y alevosías de los de Utatlán, y ayudando en mucho modo á sujetarlos, fueron en breve de los primeros cristianos de esta nación de los indios, que hubo en este reino, tomando también los principales caciques los apellidos de aquellos capitanes que los apadrinaron en el bautismo: Portocarrero, Chávez, Mendoza, Mexías y otros, y así se conservan hoy muchas estirpes ó linages de los Ahaos de estos lugares Totonicapa y Quezaltenango, de quienes afirma su escritor haber visto y esperimentado la confusión y los trabajos de estos Ahaos y su acción en el, progreso de la conqu'sta; por que ya tenía once años y que pudo tener entera y particular noticia de los sucesos de aquel tiempo, así por su edad, como por que su padre era cacique y era señor del Coxturri ó castillo de Xequique, y era en Olintepeque.
Mas como quiera que este escritor de los indios no olvide su nobleza y la de otros del grande pueblo de Totonicapa, quiere que estén eslabonados no solo con los Quichés, Chiquimula, Quezaltenango, Momostenango, Ostuncalco y Ahpacihá, sino que afirma y asegura que los indios más principales que vinieron de México y Tlascala, en compañía de los españoles, para ayudarlos
(1) Don Francisco García Calel Tezunipan. —folio 4.
 en la guerra y catequisar á los de esta parte, se les dieron por amigos y por parientes y se volvieron á eslabonar con ellos por casamiento, y que en señal de más seguro y amistad les dieron un testimonio de sus armas, que testifica haberlas conferido la gran liberalidad del Emperador á los -indios que vinieron. de Tlascala, por lo que se señalaron en la conquista á favor de las armas españolas, y las figura en este modo :
Y dice que desde entonces unos y otros tienen igual derecho en los asientos y en la obción prominente de los gobiernos y oficios de república en que alternan y se seña'an unos linages y otros, sin contradicción ni embarazo; y que así en esto como en la observancia de la ley católica viven sin decaecer ni pervertirse, debiendo este beneficio y buena obra á la venida de los españoles y á la enseñanza de los ministros eclesiásticos que arrancaron de ellos las brujerías é idolatría, y el mal hábito y estilo de quemar copal. Y hojalá si esto era así ahora 125 años, por el de 1568, que esto se escribió por Don Juan de Torres, hijo del rey Chignahuiveelut, sucediera en este que escr'bímos, en que lamenta la nuestra piedad el ver á la miseria y rusticidad de esta estirpe, tan enredada y ciega en estos vicios y abusos, como lo prueba la grande v'gilancia y santo celo del R, Obispo de Chiapa, Don Fray Francisco Núñez de la Vega, del orden de Predicadores, en el distrito de su Obispado, y 'a incomparable atención de los dos misioneros Apostólicos de la regular observancia, Fray Melchor López y Fray Antonio Margil, que tanta abominación de ídolos han sacado de los indios de Soconuzco, de este partido de Totonícapa de que vamos discurriendo, del de Quezaltenango é Yzquintepeque y muchos más; y con mas admiración por su cercanía é inmediación á esta Corte de Goatlieniala, con más trato y correspondencia con españoles, de los indios del Corregimiento del valle, en que de todos, fuera de la gran multitud de los ídolos, han descubierto otras muchas supersticiones de brujerías, en culebrillas de chuchumite, Calendarios y chalchihuites, y otras muchísimas inmundicias, en que parece ,que hasta ahora, después de tantos años de cultivo, y de trabajar y hacer en ellos se están en sus primeros y principales errores, en cuya lástima y dolor me incito á describir sus ignorancias aun no arrostrando mi natural y compasión á publicar vicios de otros, Mas la verdad que anima á las historias y el justo celo de vasallo y de católico, conduce mi obligación á relatarlas, y por si alguna vez la Majestad del Rey que es mi Señor, y me ha mandado que esto escriba, hiciese que le llegue á sus oídos la narración de estos sucesos, nos, con este propósito advertido, hemos gustado de referirlos, deseando se ejecute su remedio. Registrando los bosques y arcabucos en donde existía tal maldad, y en especial en el potrero de Comalapa y la gran sierra de Parraxquin, antiguo propugnáculo de esta gente de Occidente,
CAPITULO III
De la gran cordillera de Parraxquin, y de los castillos que en ella estuvieron erigidos por los indios sujetos al dominio del Rey del Quiché.

MARGINALES.—Gran palacio de los reyes del Quiché en XETINAMIT. — Centinelas y
Castillo de este sitio. — El Castillo de CHRISTALI en esta Cordillera de Parras-
quín, — Otro Castillo de esta Cordillera con mucha obstentación en gran vestigio.
— Confín conocido de los dos reynos de Utatlán y Sotojil-

Corre cuasi sin término conocido desde la parte de mediodía para el Setentrión, sino emula, superiora á la eminencia de los Alpes, la prodíjíosa cordillera de Parraxquin, que aunque se corta en partes de su camino, por breve espacio de distancia en lo que abren algunos montes entre sí, por el terreno de sus faldas se eslabonan y se frecuentan con cuasi inseparable continuación, en que hay baquianos de sentir, que encaminada á Sinaloa, corre y derrama su corpulencia á setecientas leguas de distancia, desde este reino al Nuevo México. Sus vistas son agradables y apacibles por lo natural del sitio, y saludable su vivienda por la templanza del aire, si bien en pocas partes poblada por su retiro solitario y su breñosa confusión; lo superior de sus alturas son casi inaccesibles y de trabajosísimo camino, que prolongándose y cortando de Norte á Sur como apuntamos, precisa atravesarla al conducirse los progresos desde la parte de la sierra á la de la costa con áspera fatiga y peligro notorio en muchas partes; mas si se considera la observación de su rumbo, continuándose con los volcanes de Goathemala, los de Pacaya, Sonsonate y los de S. Salvador y otros, sería la longitud de su camino inmensurable, pero solo escribimos la cordillera lo que á este partido pertenece. Es su pronombre Parraxquin, impuesto por los indios del Quiché con propiedad y mucho acierto, por que quieren llamarle Monte-verde, á causa bien notable y prodigiosa, de que cuando se agosta y se marchita lo general de los campos en verano, esta larguísima cordillera está frondosa, verde y muy lo-
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zana, como mí observación lo reparó por lo inclemente de los meses de Diciembre, de Enero, de Febrero y Marzo, en que lo recio de los Nortes y la fuerza de las heladas no dejan cosa que no conviertan en polvo y hojarasca, y por esto sin duda aquellos reyes que dominaron el Quiché abajo del pueblo de Ystaguacán, entre unos montes que indican mucha profundidad y grande hondura en el valle, que se dilata á crecido circuito, tenían un elegante palacio en el sitio que llaman Xatínamít, que regado de buenos ríos y de muchos y saludables arroyos, era buen sitio de placer y recreación á la familia de aquellos poderosos caciques o reyes de Utatlán, que huyendo de la molestia de los nortes, en este lugar Xefinamít, no solo se resguardaban de la inclemencia de los vientos, sino que se fortalecían y aseguraban :de la invasión de
sus contrarios, haciendo en esta parte su consejo y junta de guerra, que llaman Zzicunlíquíl. Y en esta dulce amenidad que descubrimos se entretenían en monterías, juegos, bailes, mas esto sin perder de vista los peligros y la memoria de sus contrarios de que no los olvidaba la variedad ó el embeleso de los placeres; pues para asegurarse y mantenerse ponían en las cimas descepadas de aquellos montes de Parraxquin muy vigilantes centinelas para en viendo los humos de aquella parte de Cibíxíclabal, que quiere decir ahumadero, tocar- alarma y prevenirse á la defensa recojiéndose al gran castillo de esta parte de Xetinamit, que según la cuenta de los indios de un Xiquipil, tenía ocho mil defensores; que tanto como esto se recelaban y procuraban guardar y mantenerse estos indios que sujetaron y vencieron en el nombre de Dios y con su ayuda aquellos pocos españoles.
Mas los demás castillos que aseguraban el reino de Utatlán, no menos fuertes y encubiertos de infantería, que el ya advertido de Xetínamít, por esta sierra de Parraxquin, eran otros dos que mantenían sus defensas. El uno que sus vestigios y cimientos se ven ahora, bien que informes y sin diseño que perfeccione en planta, en términos de una estancia que es posesión y buena finca del capitán Francisco Gutiérrez; mas todo el cimentage que se descubre sobre el altísimo pináculo de Christalí, con mucha parte y admirable de una larga y altísima muralla, es de maravillosa fortaleza y robustez, con magníficos aparatos de terraplenes y fosos, que muestran en píe alguna parte de los lienzos de las torres y cubos de su defensa regular. Y este castillo se oponía contra la ambición de las naciones de los Mames y los de Soconusco, que por aquella parte podían acometerle. El otro memorable y gran castillo de esta cordillera estuvo situado en otro eminentísimo picacho que se divisa y deja ver desde el camino de San Andrés, y de su fábrica y celebrada ostentación, aun dura y vive el crédito de muchas ruinas, con clara demostración de más que gran vestigio de su importancia; mas sin embargo demolido muy de intento, como los otros, no deja delinear diseño alguno de lo que fuá su planta regular en aquel tiempo. Haciale oposición á las, entradas del Sotojil, con quien señala la simple tradición que era el confín de que hoy es pueblo conocido de Santa Clara, y aun ahora se parten términos entre los dos Corregimientos y los partidos de Atítlan y Tecpanatitlán, en este pueblo de Santa Clara, que es de una jurisdicción, y el de la Visitación que es de otra; mas de tal arte y tal inmedíacíón que el pueblo de la Visitación que es de

miércoles, 18 de abril de 2018

RECORDACION FLORIDA-54-58 TOTONICAPAN

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO
CAPITULO V
Que continúa la descripción del Corregimiento de Totonicapa en la administración de la Religión de Santo Domingo.
MARGINALES.—Convento de SACAPULAS. — Temperamento de el pueblo de Sacapulas.
—    Etimología de Sacapulas, — Río de Sacapulas, considerable. — Su puente de este río, — Templo de Sacapulas, excelente y capaz. — Pueblos de CUNEN y UZPANTLAN. — Descripción de Cunén. — Trigo de riego, y de temporal que se coge en Cunén. — Molino y panadería de Comunidad. — Su templo y casa del Vícarío. —Frutas de las de España que se producen en su territorio. — Propiedades naturales de los indios. — San Miguel Uzpantlán. — Los indios de Uzpantlán son montaraces.
—    Vecindad de Uzpantlán. — Pueblo de Nebaj. — Dícese el gran trabajo de los Ministros eclesiásticos en aprender los varios idiomas de los indios. — Situación de NEBAJ y su temperamento, — Vecindad de Nebaj y pobreza de su parroquia, —Pueblo de COTZAL. — Pueblo de CHAHUL,
Demás de estas Guardianías que quedan referidas, que se componen sus vicarías de siete pueblos de este Corregimiento, hay otros de los que llaman partidos vulgarmente, como también aquellas apuntadas guardianías, los cuatro que administra la religión Mercedaria, y el uno la de Predicadores, que se comprende y numera este en el órden de dos curatos y un convento Prioral con título de Santo Domíndo Sacapulas; es obra antigua la del convento, y si bien fuerte y de grande estensión en su habitable, funesta y melancólica su vivienda, se hace desapacible y temerosa en grande modo, Su fundación y erección de este convento fué por el año de 1553, siendo Obispo de la Santa Yglesia el R. Don Francisco Marroquín y Presidente de la Real Audiencia el Lico. Alonso López Serrato. Queda la situación de aqueste pueblo respecto de Huehuetenango hácia la parte de Levante; su temple es tan caliente cuanto húmedo; mas esto por accidente, siendo su planta en sitio muy caído y resguardado del Norte, con grande serranía, antes que por propia naturaleza de su país, Su etimología de Sacapulas, es de Sacal y pulan, que propiamente quiere decir, yerba de plátanos, Llena su territorio gran copia de palmas que fructifican tan buenos dátiles como los de Berbería; es proveído de buena pesca de tepernechínes, por que situado á la rivera de un noble y grande río, que llaman de Sacapulas, que corre á el Norte, goza su vecindad de conveniencia de su frecuente pesquería; el río dá paso por un puente que se levanta sobre once ojos de buena arquitectura, que salen á recibir su corriente en punta de diamante que la corta, Tuvo antes otro puente que está antes de este hácia el río arriba, á cosa de dos cuadras, que jarretado y muy gobiado por su costado, dañlo de una creciente poderosa, aun se mantiene y dura en pié, Su templo de este pueblo es muy capaz y de ma-
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teria noble y muy durable, con buen adorno de retablos, campanas y ornamentos, y el órden y la composición de la música de su coro muy estremada en la destreza y en la suavidad de las voces, esmero de los Ministros de esta sagrada religión Domínicana. Tiene el cabido y la demás casería de buena teja, y los vecinos son en número doscientos y veinte y tres, y el de sus habitadores ochocientos y noventa y dos de la nación Quiché. Tienen unas salínas escelentes de que daremos noticia bastante. Son sujetos á este curato el pueblo de Santa María Cunén y el de San Míguel Uspantán; de cuya guerra y duración de su conquista será preciso dar razón en concluyendo este discurso y descripción de este partido ; mas el primero de Cunén sito á la propia situación hácia levante, en tierra de llanura muy igual, es de tan dulce amenidad y gran recreo, cuanto de pingüe promisión á sus habitadores. Séanos lícito el espresar su descripción, pues no repugna á nuestro oficio é inst'tuto. Es de Cunén la bella planta en sitio llano y esparcido, dilatándose su gran planicie desde el levante hasta el poniente, quedando ceñido su terreno por la parte de tramontana y mediodía de altísima y fecunda cordillera; mas su perfecta nivelación de las cuerdas de su planta corre en sus calles con grande cuenta y mucho arte de Norte, Sur, Oriente, poniente; camina por todas ellas por una acera y otra arrimado á las casas; grande y maravillosa porción de aguas, que se emplea en lo que después diremos. Todas las casas de este lugar son fabricadas de adobe con mucha policía, y sus techumbres de buena teja; los patios ensulacados de argamasas finas y muy bruñidas y lustrosas; sirven para trillar los trigos q. siembran en los solares, á cuyos riegos se suministra el agua que corre por las calles; de donde cogen gran cantidad de grano, fuera de las sementeras de temporal que se hacen en la sierra, y el trigo que se coge lo guardan en gabilla como en muchas partes de España. Tiene este pueblo un buen molino, y una panadería á donde todos muelen y todos amasan; pero todos también cuando es preciso acuden á el aderezo y á el reparo de aquellas oficinas. La habitación del vicario, el templo y atrio es escelente y de admirable y muy pulido y venerable culto. La conveniencia de sus habitadores es grande, por que además de lo apuntado gozan el largo esquilmo de los apriscos y piaras de un ganado y otro; lleva su territorio cuasi por la naturaleza de su clima, muchas uvas, higos, membrillos, peras, durasnos, priscos, manzanas, granadas y otras frutas de España; mucha hortaliza, espárragos, acelgas, espinacas y coliflores. Son sus vecinos, ciento y diez y nueve, y cuatrocientos y setenta y seis el número de sus habitadores de la nación Quiché. Son cortesanos, afables muy humildes y liberales, y de no malos entendimientos, y hay algunos de muy buenos talentos entre ellos. Mas San Míguel Uspantlán, más solitario que otro alguno por su estravio y destemplado clima, tan solo lleva favorable á sus vecinos la buena producción de los maíces en grande copia y provisión, y de pallares mucha abundancia; que es cierta especie de frizoles que proponemos en estampa, y se dá en arbolillos, de un estado que duran tres, cuatro y cinco años dando fruto.
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Pero estos indios siempre agrestes y motaraces, casi de intento se separan y se niegan silvestres al cultivo del comercio y el trato de españoles, Son de especial idioma y de nación estraña á los demás de aqueste reino, El número de sus vecinos no es muy grande, pues solo llega su padrón á ciento y setenta y cinco tributarios, y el del producto en sus familias á setecientos habitadores. Su población pobre y humilde, es igual á la estrechura y la miseria de la Parroquia y vicaría, si bien no en todo escasa en sus adornos tiene lo necesario y lo preciso. Pero el Priorato de Sacapulas que se estiende á más orden de súbditos, comprende en su obediencia á los que asisten en el curato de Nebah, de la nación y del idioma Yghil, que solo se usa en este y sus anexos el de Cotzal y el de Chahul. Mas quien podrá bastantemente ponderar el gran mérito y loor que se les debe á los Ministros de esta y de otras, sagradas religiones y á los Ministros Evangélicos seculares, que así como para estos, muchas veces para un solo lugar, como acabamos de decir del de Uspantlán, aprenden un solo y dificilísimo idioma, en que administran sus vecinos, aún es imponderable su trabajo, y solo conocible á quienes vemos la asperesa y la dificultad de su pronunciación; pues cuanto más en este de Nebah sito en la cúpula y la cima de la gran sierra de Sacapulas, entre asperísima montaña, entre dos profundísimas barrancas con gran ladera de breñas y arcabuces, y en donde el temperamento de su región y de su clima es destemplado y enfermiso; por cuya intemperie de gran frialdad y mucha niebla, hallándome en este pueblo en cosas del servicio del rey, tuve por conveniente para pasar las noches con más comodidad en la disposición de mi persona y las de mis ministros y dados, bajar á dormir á una barranca, en donde estaba un rancho bien estrecho á la rivera del arroyo. Efectos son de aquella Divina Providencia que adoramos el que haya sujetos, que se apliquen a semejantes destierros y trabajos. Son los vecinos de aqueste pueblo de Nebah noventa y cinco, y trescientos y ochenta habitadores, repartidos en mucho número de parcialidades, Cuchil, Salquil, Yghil y otras. Así ni más ni menos que el que acabamos de referir, con pobre Yglesía .parroquial, con la techumbre pajiza, como en la habitación de su poblado de la propia materia del esparto, en temple y soledad de su vivienda, el de Cotzal, aun más poblado con ciento y cuarenta y cuatro vecinos tributarios y quinientos y setenta y seis habitadores. Y su inmediato el de Chahul, con doscientos y cuarenta tributarios, que hacen el número de sus familias de novecientos y sesenta habi-
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tadores. Es toda gente agreste y montaraz, dados al ocio y á vagar, y que apetece más lo intratable de la montaña que la suavidad del poblado, y en quienes por este género de vida y habitación de los más intrincados arcabuces á caza de unas plumas de Quezal, se resagan y atrasan los tributos, y muchas veces y las más quedan perdidos; y aun no discurriremos tanto daño en que se pierda ó menoscabe alguna parte de semejantes situados, si acaso lo precioso de sus almas no se pierde, ó temerosos del castigo ó imposibles acaso al pagamento de lo que deben los justicias, pasándosenos muchos de los infieles Lacandones, como lo averigüé de los indios de Cotzal y Cunén, y de cuyo peligro y perdición nos con justo temor y celo pío dimos noticia en este Real acuerdo, y atención de nuestro informe, se remitieron los tributos que no pudieron cobrar Don Matías Sánchez, Domingo Pérez, Felipe Ramírez, Bernabé Días, José Ibarra y Pedro de Avilés, alcaldes de aquellos pueblos, que estaban detenidos en la cárcel el tiempo duro y miserable de veinte y siete meses.
CAPITULO VI
De la conquista y guerra de Uspantlán y el mucho y grande trabajo que costó á nuestros españoles su reducción.
MARGINALES.—Uzpantlán fue cabecera de el territorio de Sacapulas. — Tiempo revuelto con discordias en la ocasión de la Conquista de Uzpantlán. — Estuvo sin empesarse su conquista cinco años. — Hácese la primera entrada a este país, y se nombra por cabo a Gaspar Arías Dávila. Motivos de el Cabildo de Goathemala para esta guerra,Ocúpase Gaspar Arías seis meses en esta guerra con grandes trabajos de nuestra gente con sujeción de algunos pueblos. — Vuelta de el Arías a Goathemala con ocasión de gran rumor. — Deja en su lugar a Pedro de Olmos. — Pierde el olmos la facción de Uzpantlán con lo demás adquirido. — Sacrifican a el índolo EXBALANQUEN los indios prisioneros. — Desamparan nuestros indios el campo, y Juan de León Cardona los detiene acuartelados en el Quiché. — A la retirada de los nuestros se les ofrece a el paso nueva batalla con los indios. Llega nuestro ejército a Utatlán fatigado de hambre y enfermedad. — Intenta Orduña saldar este desmán y no lo consigue por entonces. — Desvelado Orduña con el cuidado de la restauracíón-de Utatlán concilia el ánimo de Francisco de Castellanos y le nombra por cabo de la empresa. — Júntanse para ella cuarenta infantes y treinta y dos caballos y cuatrocientos indios. — Marcha el ejército desde Goathemala para Chichícastenango, a que salió hasta allí, el mismo Orduña. — Dan muerte los Uzpantecos a nuestros embajadores. — Quédase Orduña en Chichícastenango, y el Castellanos marcha contra Uzpantlán.
Sin duda fué Uspantlán en su antigualla muy numeroso de pueblo, ó fué la corte de su Regulo ó propugnáculo y asilo de aquel partido y señorío de Sacapulas; pues en los libros de Cabildo, á donde se espresa la espedición y espediciones de esta conquista, no se señala con título de guerra de Sacapulas, sino es de el partido de Uspantlán, y así mirándole como plaza universal de armas de tanto territorio, describiremos la duración de su conquista, interrupción de la guerra y su precisa continuación hasta su último rendi-

sábado, 21 de abril de 2018

ESCLAVOS BLANCOS DEL JAPON-1945-Por Clark Lee

Para que no lo olvidemos—VI
ESCLAVOS BLANCOS DEL JAPON
Ejemplo documentado del cruel salvajismo japonés: el trato dado a los prisioneros de un campamento de trabajo de las cercanías de Manila.
(Condensado de
«Kansas City Star»)
Por Clark Lee
 SELECCIONES DEL READER'S DIGEST    Septiembre 1945
Escritor y corresponsal de guerra; uno de los últimos norteamericanos que salieron de Bataán, y uno de los primeros que regresaron con el general MacArthur.
PERMÍTANME USTEDES presentarles al Angel Blanco, alias Moto-San; al Lobo, cuyo, verdadero nombre es Kazuki-San; a Pedro Pistola, a Saki Sam, a Flor de Cerezo.
Aseguro a ustedes que ninguno de ellos habrá de serles persona grata.
Son todos caballeros japoneses, fruto de una refinada civilización que data de hace 2000 años. Son, además, uno de los peores grupos de asesinos que se haya conocido en el mundo. Todos ellos desempeñaron cargos—unos de jefes y otros de meros guardas—en Nichols Field, campamento de trabajos forzados próximo a Manila, donde por espacio de dos años y medio estuvieron 600 norteamericanos sometidos a inhumano cautiverio.
Los trabajos de reconstrucción de Nichols Field fueron emprendidos por los japoneses en junio de 1942, con prisioneros capturados en Cavite, Manila y algunos otros fuertes de la bahía, a los que más adelante se agregaron los sobrevivientes de la marcha de la muerte de Bataán. El primer jefe del campamento era Moto, teniente de la armada imperial, joven, de buen cuerpo, y de negros cabellos cortados casi al rape. Los nortéamericanos lo llamaban el Ángel Blanco porque siempre vestía uniformes de inmaculada blancura,.
Cierto día un soldado norteamericano, a quien llamaremos Martín, se desplomó exhausto en mitad del camino cuando era conducido al trabajo junto con otros compañeros.
—¡Levántate y anda a trabajar —le gritó Moto—, o haré que te fusilen!
Martín, que estaba enfermo de disentería, no pudo sostenerse en pie, y el Angel Blanco rugió una orden a sus soldados. Trajeron éstos—empujándolos con las culatas de los fusiles—a cuatro norteamericanos que se encontraban próximos, y a los que hizo levantar del suelo a Martín y llevarlo al barracón-escuela de Pasan. Una vez allí, el Angel Blanco reunió a los prisioneros y les anunció que Martín iba a ser fusilado, como ejemplo para los que rehusaran pagar el tributo de su trabajo al Imperio japonés. Poniéndole la pistola en la cabeza, llevó al desvénturado Martín a espaldas del barracón, haciéndose acompañar por un capitán norteamericano para que sirviera de testigo.
Los prisioneros oyeron un disparo... Hubo una breve pausa, y luego otro disparo. El capitán relató después lo ocurrido. Martín, que no murió al primer disparo del Ángel Blanco, volvió la cabeza hacia su compatriota para decirle antes de desplomarse:
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SELECCIONES DEL READER'S DIGEST    Septiembre
—Mi capitán, cuente a los compañeros que Martín murió con la sonrisa en los
labios.   
El Ángel Blanco le descerrajó otro tiro esta vez en la cabeza.
Para perpetrar su segundo asesinato, Moto hizo uso del sable. Un infante de marina, que había estado soportando palizas diarias durante varios meses, aprovechó una oportunidad para fugarse. Cinco horas después era capturado por los japoneses. Lo hicieron arrodillar frente a los barracones. Sus ojos, donde aún brillaban la resolución y el valor, se encontraron con los del Angel Blanco, que desenvainando el sable se adelantó hacia él.
No fue aquello una ejecución rápida o diestra. Fue una carnicería lenta y brutal. Luego el Ángel Blanco se puso un uniforme limpio y colocó una cruz de flores en la tumba de la víctima. Un fotógrafo tomó varias instantáneas del Ángel, cuadrado militarmente junto a la cruz de flores, destinadas a demostrar al mundo lo bien que se portaban los japoneses con los norteamericanos que «fallecían de muerte natural» en los campamentos de prisioneros.
Algún tiempo después se dividió a éstos en grupos de diez, advirtiéndoles que si uno del grupo se fugaba, los nueve restantes serían fusilados. Cuatro soldados intentaron escapar, pero los capturaron y fueron apaleados hasta dejarlos medio muertos. Hubo otro que consiguió escapar. Sus nueve compañeros de grupo, entre los que se encontraba un hermano del fugado, sufrieron la pena capital. Entonces los norteamericanos se pusieron de acuerdo para no intentar nuevas fugas.
Una de las costumbres favoritas de Moto era obligar a los prisioneros a marchar descalzos y a paso ligero por el cascajo, durante cuarenta y cinco minutos seguidos, hasta que les sangrasen los pies. Otras veces volvía completamente borracho de una parranda en los barrios bajos de Manila, formaba a los prisioneros, fuese la hora que fuese, y les ordenaba hacer calistenia por media hora o más, mientras él, repantigado en una silla, presenciaba el divertido espectáculo, bebiendo a tragos frecuentes de una botella que tenía en la mano.
Moto dejó su puesto a fines de 1943 para incorporarse al servicio activo. Se supo que había muerto en acción. Aquello fue una triste noticia para los prisioneros... Habían acariciado la ilusión de poder darle muerte con sus propias manos.
El día de los prisioneros empezaba a las 6 y 15, al grito de «¡Bongo!» que daba un centinela japonés. Lo primero era levantarse uno del duro suelo, donde cada hombre disponía de un espacio de 9o centímetros de anchura para dormir. Luego todos ellos, incluso los enfermos, hacían 15 minutos de calistenia, y después tenían que contar en japonés. Las faltas de pronunciación se castigaban con golpes. El rancho consistía en «ojos y entrañas de pescado», y sopa hecha con el pescado entero; o una taza de avena aguada y dos dedos de arroz hervido.
Después del desayuno pasaban lista de enfermos. Cincuenta era el número máximo de hombres a quienes se sacaba el mismo día. A las 7 y 3o comenzaba la torturante marcha hacia Nichols Field. Los menos enfermos tenían -que llevar a rastras o cargados a los que apenas podían andar. Aquella triste procesión de harapientos esqueletos desfilaba por la calle principal de Pasay. Por término medio, cada uno de esos hombres había perdido 30 kilogramos de peso. Al principio, los filipinos se alineaban a uno y otro lado de la vía y trataban de dar a los norte-1945    ESCLAVOS BLANCOS DEL JAPÓN    7í
americanos alimentos, calzado y cigarrillos. Pero los japoneses mataron a varios de aquellos filipinos, y no hubo quien se atreviera a seguir practicando la piadosa,costumbre.
A veces la escolta japonesa, sin mediar provocación alguna, atacaba súbitamente a los prisioneros en marcha, descargando sobre ellos una lluvia de culatazos. Algunos de los soldados llevaban cachiporras, con las cuales rompían brutalmente brazos y piernas. Los que caían víctimas del cobarde ataque, tenían que ser recogidos y auxiliados por sus camaradas.
Uno de los guardas, el llamado Pedro Pistola, rompió los brazos a cinco hombres con una varilla de hierro. Saki Sam, infante de la marina japonesa, que siempre estaba borracho, hacía uso de un arma semejante a la de Pedro Pistola para castigar a los que silbaban. Sus jefes acabaron relevándole porque a causa de sus brutalidades, los trabajos del campo de aviación se estaban retrasando.
Sometidos a un régimen de hambre y carentes de medicamentos, los prisioneros caían postrados en número cada vez mayor. Un médico• norteamericano se dirigió entonces al Lobo, que había sucedido al Ángel Blanco en la jefatura del campamento, y le hizo presente «que los cautivos acabarían por morirse, si no los alimentaban mejor».
El Lobo se puso furioso y ordenó a uno de los guardas que apalease al médico. Intervino en su defensa otro médico, que tenía grado de comandante. Golpearon a éste con la culata de una pistola hasta saltarle cuatro dientes y fracturarle la mandíbula. El Lobo se dirigió entonces a los dos médicos que sangraban profusamente. «No me importa», les dijo, «que se mueran todos ustedes. Hay otros cien millones iguales en los Estados Unidos, y todos serán pronto esclavos nuestros».
Muchos prisioneros norteamericanos intentaron escapar al tormento quitándose la vida. Algunos lo lograron. Entre junio de 1943 y septiembre de 1944, cinco hombres, por lo menos, perdieron la razón. Uno hubo que trató de suicidarse dando cabezadas contra la pared.
Por inverosímil que parezca hubo prisioneros que pusieron deliberadamente un brazo o una pierna al paso de un vagón de ferrocarril. Buscaban así que los enviaran al hospital de Bilibid, donde el trato, aunque no la comida, era relativamente mejor.
Lo mismo que su predecesor, el Lobo dio muerte a varios norteamericanos en presencia de otros prisioneros. Un muchacho de Nuevo México, gravemente enfermo de paludismo, perdió una tarde el conocimiento durante uno de los accesos de su enfermedad. El Lobo fue a verlo en la noche, cuando aún estaba inconsciente, y.decidió que la mejor manera de devolverle el sentido era golpearle la cabeza contra el pavimento de hormigón y patearlo brutalmente. Luego lo arrastró hasta la ducha y retuvo con el pie la cabeza del desventurado bajo el agua, hasta que lo ahogó.
No menos de cincuenta prisioneros presenciaron aquel horrible espectáculo. También vieron a uno de sus famélicos camaradas sometido al martirio de Tántalo. Desde por la mañana se le colgó por los pulgares frente a la puerta. Cerca de él, donde pudiera verlos bien, colocaron un emparedado de carne y una botella de cerveza. En las horas de la tarde murió. Los japoneses obligaron a un médico norteamericano a firmar el certificado de defunción, que achacaba la muerte a una enfermedad cardíaca. Así se dio el parte por mediación de Ginebra.
Cuando tenían la certeza de que un hombre iba a morir, lo enviaban al 72    SELECCIONES DEL
hospital de Bilibid, porque para el efecto de los registros internacionales era mejor que los prisioneros murieran allí.
Cuando tuvieron lugar los desembarcos norteamericanos en Leyte, el cambio de actitud de los japoneses fue sencillamente asombroso. Los guardas empezaron a llevarse la mano al ala del sombrero y a decir «haga el favor » y «muchas gracias». Todavía se hicieron más corteses después de los desembarcos en Mindoro y Luzón. Quien sólo hubiese visto los campamentos durante las últimas tres semanas,
READER'S DIGEST
habría creído que su administración era excelente y sus condiciones ideales.
Puede suponerse que Tokio adoptará en breve una actitud semejante. Un grupo de japoneses educados en Harvard, hombres de negocios, muy corteses, muy diplomáticos, y con muchos antiguos y excelentes amigos en los Estados Unidos, se adelantarán sombrero en mano, harán esas profundas reverencias de la insuperable cortesía japonesa, y dirán. «Tengan la bondad de perdonarnos. Todo ha sido una deplorable equivocación ».
 
Tache la hache
SI SE CREE USTED ortógrafo infalible, no le haga caso a este pequeño pasatiempo... O quizá le interese ensayarlo para que vean sus amigos que usted no es de los que husan las aches sin ton ni son.
En esta lista de palabras sobran varias haches. Tache las sobrantes y compare su trabajo con las, palabras corregidas que aparecen en la página 76. Apúntese un error por cada hache mal tachada y por cada hache incorrecta que deje de tachar.
r. almohada    9. ahormar    17. deshollejado
2. tohalla    io. ahorca    18. deshollar
3- exhalación    11. aherrojar    ig. deshahuciar
4- exhuberante    12. ahojamiento    20. deshuso
S. exhonerar    13. cohete    21. rehusar
6. exhorto    14. cohecho    22. deshovar
7. exhorbitante    15. cohesión    23. rehóstato
.8. exhordio    16. cohonestar    24- Ye2cte
t5
IIINYO,
41 DURANTE una campaña hecha para vender bonos de guerra en nuestro cazatorpedero que prestaba servicio de escolta en el Pacífico, el periódico de a bordo preguntó: « ¿Por qué compra usted bonos de guerra?» Uno de nuestros más listos marinos contestó: «Por verme libre del miedo, libre de la necesidad, libre de la opresión, y libre de la armada ».
Colaboración del teniente Frederic W. Reichardt

domingo, 22 de abril de 2018

RECORDACION FLORIDA-SACAPULAS-NEBAJ

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO
Pags. 59-62
miento y dominio total de nuestras armas, debajo -del título que nos le señala lo auténtico de aquellos libros capitulares, *.con la derivación y larga •oticía de los sucesos de aquel tiempo, revuelto en inquietudes y" desazones, nacidas y dimanadas de los estraños procederes de Francisco de Orduña, visitador nombrado por la Audiencia de México, en que sin poder hacer menos hemos tocado varias veces, y nos será preciso volver ahora á referir de sus máximas el infeliz y sensible efecto que se introdujo á toda la dilatación de las Provincias.
Había corrido el tiempo el círculo prolijo de seis años desde la entrada de nuestros españoles en este reino, sin que para Uspantlán de la Provincia de Verapaz y territorio perjudicial á nuestras espediciones, se hubiese dispuesto guerra alguna que fuese grave ni ligera, hasta el año de 1529,, (2) en  que habiendo acaecido la reelección de la, persona del capitán Gaspar Arias para el cargo de Alcalde ordinario de esta ciudad, en que también se había ocupado por el antecedente de 1528, dió ocasión á que el Cabildo y regimiento le hubo por apropósito, para el de 29 para cabo principal de la conquista de Uspantlán y de hecho le nombró pa. ella, con solo el aparato de sesenta infantes y trescientos indios amigos de los ejercitados y ya probados en la guerra. Era el motivo del Cabildo el que además de que aquella cordillera del norte ocupada en sus asientos de numerosos pueblos no se quedase sin reducir, y por que estos que son parte de lo que compone y forma la Provincia de Verapaz, indómitos, y fieros de natural, nos inquietaban y movían los pueblos del Quiché ya conquistados, con que confinan. Pero ya introducido Gaspar Arias hacía seis meses en aquel país enemigo, á fuerza de gran tesón, muchas batallas y deficiencia de víveres, y en que parte del tiempo había impedido la fuerza y continuación de proceloso invierno sobre los muros de Uspantlán, con muerte de muchos de los indios de nuestros trozos, que unos de heridas de saetas envenenadas y otros debilitados del hambre, con disenteria de sangre (de que también adolecieron nuestros castellanos), cedían á la muerte la debilidad de las vidas, más esto no sin mucho lamento de los uspantecos, que ya lloraban dominados algunos pueblos suyos, de la constancia de nuestras armas; y entre ellos el de Nebah y el de Chahul, pueblos entonces si numerosos y crecidos, muy apreciados delpartido por su abundante territorio, en esta ocasión de tanta estima, y cuando la posesión de aquellos pueblos pronosticaba el dominio de los demás, y en especial de Verapaz, de gente agreste y belicosa. Corriendo el tiempo por los principios de Setiembre de 1529, (3) los confidentes de Arias é interesados en sus créditos, le hicieron el aviso de que el Gobernador Orduña (4) le había depuesto del oficio de Alcalde y nombrado en su lugar á Gonzalo de Ovalle; pero este Gaspar Arias que siempre se llevó del pundonor y el punto, no se quietó ni dió reposo al ardimiento de su espíritu, siempre honrado y siempre vigoroso, hasta dar orden á el progreso de esta guerra y hallar persona de sustancia en quien sustituir sus co-
(2) Libro 19 de Cabildo.—folio 72.
(3) Libro 19 de Cabildo.—folios 109 a 111
(4) Libro 49 de Cabildo —folio 142 v.
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misiones; y pareciéndole que Pedro'de Olmos -sería apropósito, para facción de tanto peso, sustituyó en él las instrucciones y poderes que conducían á aquella espedición y partió á esta ciudad de Goathemala á defender su justicia, que le fuera mejor abandonarla, para norecíbir aquí una afrenta y allá dejar perder lo ya adquirido.
Hemos ya referido en otras partes de estos sucesos de Gaspar Arias en Goathemala nacidos infaustamente de las resoluciones de Orduña los funestos accidentes, y por eso los omitimos aquí, pasando á decir, que en tanto que aquello sucedía en Goathemala, en Uspantlán el Pedro de Olmos, ó muy resuelto ó inadvertido contra el sentir de los soldados ó cabos mas espertos, quiso dar un asalto á aquel lugar, y bien atrincherado y guarnecida su albarrada velaba la ocasión de su defensa, que teniendo en emboscada dos mil hombres, al tiempo de acometer los nuestros á la trinchera, fueron cortados por la parte de retaguardia con grande asolación de -nuestros indios amigos y sin poderlo prevenir; en tan inopinado suceso, ni lo inesperto del cabo ni el valor y diligencia de los demás españoles, de que hubo muchos heridos, en especial de Olmos, que fervoroso y revestido de pundonor y valentía á el animará los otros, se mezcló muchas veces entre los trozos de los indios, recibiendo sobre sí muchas saetas, mas no bastando su ardimiento y diligencia, quedó destrozado nuestro ejército y los indios amigos derramados por aquellas barrancas y arcabucos, tierra montuosa y quebrada, en que quedando muchos prisioneros del enemigo, fueron sacrificados al ídolo Exbalamquen, sacándoles los corazones vivos para ofrecer á aquella imagen del demonio; con que aterrados nuestros indios, ciegos y conducidos del temor desampararon nuestro campo y los cuarteles, tomando la vuelta á Goathemala; pero entendida su fuga por Juan de León Cardona, teniente de Gobernador en el Señorío de Utatlán, les salió al paso y los detuvo en el Quiché. Pero esta diligencia ni otra alguna ejecutada tan sin tiempo no les pudo importar á nuestras gentes españolas, y ya cargados del fardage y de los pocos víveres que tenían, abriendo paso por muchas celadas de los indios, hacían la retirada para esta plaza general de armas de Goathemala. Pero saliendo para Chichicastenango nuestra gente española, sería sin duda entre este y Sacapulas que tuvieron ocasión de gran batalla con tres mil indios guerreros de Uspantlán que atravesaron por atajos á embarazarles el camino, en cuya refriega y ocasión, dejando el peso de vituallas y fardeles por despojos del enemigo, por atender á la defensa de las personas, marcharon á Utatlán nuestros españoles con gran trabajo é incomparable fatiga, mantenidos de yerbas, sin otro alimento que algunas veces gatos de monte y lobos (que acá llaman coyote), animales inmundos y asquerosos, que los escopeteros cazaban en lo breñoso de aquel camino, y alojando al descubierto en el desabrigo de la campaña; por cuya ocasión y gran motivo llegaron al Quiché, jurisdicción de Utatlán, desalentados y afligidos de la apuntada disenteria y graves calenturas; y aunque avisado Orduña de la infelícídad de este suceso, quiso suplirle y enmendarle, ni le fué fácil ni posible, ó por que aquel nervio de ejército estaba inútil, lleno de enfermedad y de miserias, ó por que el formar de nuevo las conductas en Goathemala, halló los ánimos adversos y divididos en públicos bandos, nacidos de la -afrenta y agravio hechos á Gaspar Arias y
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lo demás ya referido en el capítulo décimo del libro tercero de la segunda parte, y lo más preciso lo de las guerras de Cuzcatlán, las de Yzquipulas, de Tepatlán y Guaymoco en que casi estaba divertida toda la gente, siéndole forsoso y necesario pausar en esta empresa por entonces.
Mediaba entre estos accidentes alguna noticia del arribo á estas costas occidentales de Alvarado de vuelta de España, y como Orduña se considerase mal visto de la gente en general, de la `congregaciónde los nobles, y no muy grato para la plebe, pulsaba en su corazón el pensamiento de haberse perdido por su ocasión aquella empresa de Uspantlán, en grave deservicio del rey, y que llegando á este tiempo Don Pedro de Alvarado, podría crecer de punto su descrédito y mala fama, con que asistido de estas ideas melancólicas y sin saber tomar resolución en su mejora, velaba cuidadoso sobre su desempeño; pero ladeándose del todo á el tesorero Francisco de Castellanos, persona de valor, y de gallardo espíritu, comunicado el intento de reducir aquel partido de Uspantlán, le confirió en el cargo de cabo principal de la empresa, y publicó la jornada haciendo saber por su bando que salía á ella en persona, para que así s'e instimulasen los ánimos y se viniesen á él los confidentes de Castellanos; mas sin embargo de su índustría no así á su intento correspondió del todo el buen efecto; por que arbolado su estandarte solo pudo juntar la diligencia del Castellanos cuarenta infantes y treinta y dos caballos, y á la verdad no se hizo poco, estando toda la demás gente de guerra ocupada y entretenida en las apuntadas divisiones y en sitios muy retirados, y mas cuando la ofensa hecha á la persona benemérita y venerable del Alcalde Gaspar Arias había encendido grande llama en los pechos republicanos que vivían desconfiados de los procederes de Orduña y aborreciendo su persona. Con que en esta ocasión más, que en alguna compuso nuestro ejército en mayor parte la nación de los indios tlascaltecos y mejicanos, de quienes se formó un trozo de cuatrocientos de su estirpe y de los de Guatemala, con ocho cabos españoles que los regían y gobernaban Gonzalo López, Juan de Peredo, Alonso de Velasco, Francisco de Lináres, Diego -de Llanos, Estevan de Aponte, Martín Rodríguez y Diego de Berlanga, que fueron conferidos en este cargo y á este efecto.
Al nombramiento de estos y posesión de sus conductas siguió la ejecución de la jornada hasta Chíchícastenango, de donde haciendo alto, les hizo Orduña embajadores á aquellos indios de Uspantlán, con los ,requerí-míentos de paz y lo demás contenido en las instrucciones del rey. Pero habiendo penetrado los mensajeros con varias dificultades y peligros, hasta la v'lla de Uspantlán, -distante de aquel lugar de Chíchicastenango, y dado á entender el fin de su jornada á los principales de aquel lugar, estos no solo soberbios y sobre sí, sino crueles y temerarios y reos de muerte contra el derecho de gentes á que bárbaros se opusieron, no solo no aceptaron la embajada, sino que mataron á los embajadores, de cuya noticia que se tuvo por lo que de ella blasonaron los uspantecos, pudo nacer la cierta y razonable resolución de hacerles guerra, maquinando todos los daños posibles, hasta ver ¡su reducción, y dando órden Francisco de Orduña al Castellanos para la disposición de esta empresa. No sin escolta de su persona se quedó en Chic`hIcastenango, con ánimo de distribuir desde allí las órdenes convenientes y enviar -socorros si importase, y por que la gente de aquella expedición tuviese segura la retirada; pero enfermando brevemente le fué preciso el dar la vuelta á Goathemala, enviando orden á Castellanos para que terminada la facción de Uspantlán, pasase á Cuzcatlán contra la gente de Pedrarias; y así á su ejecución pronto y valiente el Castellanos partió á perfeccionar esta empresa, como veremos adelante.
CAPITULO VII
De la continuación de la guerra de el Partido de Uspantlán, hasta la reducción de sus pueblos.
MARGINALES. Detiene Francisco de Castellanos a fabricar un puente en el río de Sacapulas para tomar la marcha hacía Nebaj. — Encuéntranse a la contrapuesta ribera con un ejército de cuatro a cinco mil indios y se presenta la batalla. — Queda roto el ejército de los indios y se encierra en los muros de el poblado. — Valor y agilidad de un indio de los nuestros. — Queda Nebaj sujeto a la obediencia católica. — Pónese nuestro ejército sobre el lugar de Uzpantlán. — Júntase gran número de indios en Uzpantlán a nuestra oposición. — Prueban los uzpantlecos a cansarnos con largas dilaciones. — Presentan la batalla a nuestro ejército. — Temeridad de un indio uspanteco viéndose herido de un soldado español.
Salió con celeridad Francisco de Castellanos á ejecutar el orden del Capitán general Francisco de Orduña contra la rebeldía y soberbia de los vecinos de Uspantlán, si con deseo de la venganza de los embajadores muertos é indios amigos sacrificados á su gran diablo Exbalamquen; no hay para que detenernos en ponderarlo, ello se dice y manifiesta sin digresiones importunas. Pero habiendo dejado el alojamiento de Chich`castenango y hecho la marcha de siete leguas, dejando á Sacapulas á mano derecha, siguió, el progreso de su jornada por entre bosques espesos y peñascos de estraña celsitud á encaminarse al pueblo de Nebah, bajando la agría y dilatada sierra que se interpone; mas encontrado con el cajón del río de Sacapulas, de honda y caudalosa madre, le fué preciso detenerse en esplorarle la ribera. Es el esguazo de este río bien peligroso, así por la abundante congregación de sus aguas como por la rapidez de su curso, y que siendo los sitios de su camino tan fuertes y tan impertransibles por la naturaleza de la madre por donde corre compuesta de cajón de inmensa celsitud que se forma todo de inmensos peñascos rudos que si en la vía de aquel trajín hubieran los indios aplicado una ligera defensa, con gran facilidad hubieran impedido la entrada á nuestros españoles; pero encontrada parte más estrecha, que hubo de hallarse hacia el río arriba á medra legua con brevedad y muy seguro se fabricó un puente de madera, por el cual la caballería bien despeada y trabajosa, con la comodidad de los infantes, pudo tomar á salvo la contrapuesta ribera, y penetrando la montaña de difícil y levantada serranía, al encimarse así á su cumbre, se opuso al paso del camino un escuadrón de cuatro ó cinco mil indios guerre-
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lunes, 23 de abril de 2018

ENCOMIENDA DE HUEHUETENANGO-RECORDACION FLORIDA

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO
 Esta sección fue Escrita en el año de 1693

ros, rebeldes y feroces de aquel poblado de Nebah y de los otros de aquella cordillera de Verapaz sus auxliares;    mas estos encontrados con la caballería y atropellados de ella e.n:su primer trozo, -en que perdieron algunos de los suyos, tomaron una larguísima retirada á esperar nuestro ejército al doblar el camino á la punta de un monte que se derrama de la propia sierra, y encontrados los dos ejércitos se acometieron y avanzaron con gran denuedo y bizarría, perseverando en la batalla por una hora, en cuyo tiempo de rara y perseverante lid, regado el campo con la sangre de muchos muertos, dió testimonio á los de Nebah de su segura asolación, cuya prueba y lamentable ruina, tomó su ejército la retirada del lugar, de donde pensó su ceguedad y su proterbia hacernos mas durable y más difícil su rendimiento, por que ceñida en población de profundísima barranca, cortando el paso del camino del un costado al otro, quedaron cerrados y defendidos por todas partes; mas acercándose nuestro ejército para su entrada' y acudiendo á su defensa todo el ejército de los indios, divertidos por esta parte, se descuidaron de lo demás asegurado en su barranca; pero habiendo en nuestro ejército indios muy ágiles y valerosos, descendieron por la barranca, habiendo indio entre ellos que por los árboles y los bejucos hizo camino á su valor, y estos de cuyo espíritu y buena fé se confiaba tanto suceso, é importancia, vencida la cumbre de aquella profundidad de -la otra parte, pusieron fuego á aquel lugar en varias partes de lo mas retirado de aquella puerta, con cuyo suceso inopinado, abandonando el sitio de la entrada por acudir al fuego, cegando los nuestros el foso á buena dilígencia, se hicieron dueños del lugar y prisioneros á los más principales personages; y procediendo luego otro día á herrar á todos los vecinos y darlos por esclavos, fué medio suficiente á la sujeción de este Nebah, y rendimiento de el de Chahul.
Mas todavía los uspantecos campaban y hacían con emboscadas mucha incomodidad á nuestra gente española, que sin perder ocasión se había acercado á los confines de aquel lugar capital, bien que más proveídos que otras veces de vituallas, y siendo lo que restaba á dominar de aquel partido lo mayor, así en su territorio y señorío como en lo más numeroso de pueblo hacia á Castellanos mayor cuidado y á sus paisanos más esfuerzo en su defensa, juntando para ella diez mil guerreros juntos en solo un cuerpo á la defensa del país, y con no menos socorro de auxiliares de Verapaz, se congregaron los de Cunen, Cotzal y lo que hoy es territorio de Sacapulas, que por entonces estaban esparcidos en rancherías de á veinte y de á treinta personas, como hoy lo estilan los infieles del Chol y el Lacandón, vecinos de Uspantlán, y sus anexos provincia de Verapaz de donde son los uspantecos; mas siendo así que escedía en tanto número del nuestro el ejército de los indios, con todo eso les parecía poco á mantenerse contra los nuestros, y así unas veces saliendo á la campaña y otras encerrándose en la seguridad de sus trincheras, probaban con dilacíones, á cansar á los españoles, hasta que ya pensando hallarlos debilitados y rendidos de tanta campaña, salieron á presentarnos la batalla; pero empezándose á declarar la Providencia á favor de nuestras armas, permitió que los que habían salido en nuestra busca, divididos en
(5) Manuscrito Quiché.—folio 3.
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mangas, se congregaron á un cuerpo de batallón, para que así reconocido por Francisco de Castellanos, dividiese su gente en dos escuadroncillos, llevando en el centro á la caballería, que al tiempo, de acometer quedó á la frente, y los dos escuadrones de infantería pasaron á los costados del enemigo, conque cojido en medio y sin poder apartarse de las espadas y escopetas y de uno y otro avance de la caballería, á breve rato quedó roto con grande asolación y mortandad de los suyos y muchos prisioneros de unos pueblos y otros, que fueron prenda para su rendimiento por los últimos días de Diciembre del año de 1530, en que se herraron y dieron por esclavos á todos ellos. (6) Pero en esta ocasión de la batalla de Uspantlán, un indio capitán de aquel partido, á quien llamaban Caletohíl, viéndose herir de un soldado español, teniéndolo por afrenta, partió del campo para el pueblo, y sacando á su muger y á dos hijas para el monte, las ahorcó de un árbol y luego se arrojó sobre su propia lanza; tanto era el. odio concebido contra la nación española, que ya que no les conseguían sus esfuerzos la muerte, se quitaban á si propios la vida. Tales como este eran los indios de Verapaz, y los que ahora desprecian muchos de los que pasando de España á estas partes, viendo que obedecen á palos, y á pescosadas, piensan que así fueron siempre y que su abatimiento nace de pusilanimidad y no de estar ya acostumbrados al sufrimiento después de habituados en él, por el círculo de ciento y sesenta y nueve años que ha corrido su sujeción desde el de 1524 a este de 1693.

 CAPITULO VIII
Que vuelve á continuar la descripción de los pueblos del Corregimiento de Totonicapa y administración de la religión Mercedaria.

MARGINALES.—GUEGUETENANGO. — Sus etimologías deste pueblo, — Su advocacíón y templo. — Su convento, casas reales y de Cabildo. — Su temperamento deste pueblo. — Administración de el Curato y número de sus vecinos, — Su territorio abundante, que frutas lleva. — Sus adyacentes. — TOXOH, lugar pequeño, que otros llaman Gueguetenanguillo. — Lleva este país copia de nopales de grana. — Con cierta malicia niegan los indios su conocírníento, y el del maguey. — División de este Curato y encomienda de Gueguetenango. — MAZATENANGO. — Sta, Isabel. — Su vecindad, — CHIMALTENANGO. — Ilustre memoria de Don Pedro Hernández, indio, —Memoria de Don Pedro Ortíz y Don Baltazar del Castillo, indios.
Corre la gran dilatación de este partido Totonicapa por tan estensa dilatación de territorio, que aun casi es imposible á nuestro buen deseo describir de su país lo mucho y muy notable que en una larga proporción que circunvala le debe á la naturaleza su producción y madurez, de cuya sazonada nivelación á temporadas, diremos á su ocasión alguna cosa. Por proseguir de nuestro asunto en estilo corriente y continuado la descripción de este
(6) Manuscrito Quiché.—folio 5.
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 partido y de su pueblo y vecindad el número, el idioma y la doctrina, con algo de costumbres de estos indios de la nación de los Mames; para decir después de todo de su antigualla material lo muy notable y prodigioso. Y como quiera que Huehuetenango sea silla y residencia al presente de sus Corregidores, sea como punto central de este Corregírníento, dará nuestra atención veloz principio á la administración espiritual de aquesta estirpe de los indios por este pueblo Chínabjul, que en*el idioma de, los Mames quiere decir instrumento en el hoyo, como Huehuetenango de la Pipil, cerro viejo; y además de haber sido la corte del cacique Lahuhquíeh, Señor de los Mames, que su etimología es el que se díó díez veces, no como quieren algunos díez caballos, que estos no los tuvieron y no podían en su idioma tener término que le correspondiera y es sin duda el que se díó díez veces, por que fué muy com-batido de los Quichées; y así siendo el asiento de los Corregidores y noble y conocido domicilio de muchos españoles, es también cabecera del curato é ilustre y muy antiguo convento de encomienda de la religión Mercedaría, con el clarísimo y devoto título antiguo que le ennoblece, de N. Sra, de Concepción, de cuya fábrica elegante de su templo, que se levanta en buenos fundamentos á cubrir su techumbre de artezón, se considera aun para mayor población muy suficiente, con el adorno de retablo muy pulido, y muy costoso en su escultura y el dorado, y muy escelentes colaterales de cofradías, y en el arreo de sacristía y sus altares, sino muy rico y abundante no es escaso el tesoro de su erario. El convento claustral es suficiente á dar habitación á doce religiosos, esto sin otra celda muy capaz con todas, las oficinas de una casa que sirve de aposentar á los Vicarios generales y Provinciales de la -Orden.
Las casas reales que hizo labrar la atención y el celo del Maestro e Campo D. Roque Malla de Salcedo, caballero del, orden de Santiago, Corregidor de aquel partido, es de repartimiento muy ilustre y muy bastante habitación á una familia es esta casa y la que llaman de Cabildo, con otras muchas de este pueblo, de buena teja y materiales generosos, si bien la planta es de muy malo y gredoso suelo, y mucho peor y casi impertransibles las calles en invierno. Su temple es frío y desde mediado de Octubre á fin de Marzo, muy erizado con Nortes y con heladas; mas por el tiempo de los ca-niculares abochornado y caliente; su cielo claro y despejado con buenos y despejados horizontes.
Tiene el convento dos Doctrineros colados, que administran en este pueblo doscientos vecinos indios de la nación é idioma que llaman Mame,sus, familias á ochocientos habitadores, esto sin treinta vecinos españoles y ciento y veinte que se instruyen de sus familias. (Escrito en el año de 1693) Viven (los españoles) de sus haciendas de campo de ganado mayor y menor, para que es a propósito el  el pais.  Y los indios (viven)de los hilados y tejidos en que sin otra inteligencia se ejercitan, Es fecundo su territorio y abundante, en especial para las cosas de Castilla, y así produce por sus tiempos uvas, granadas, brevas, acerolas, duraznos, membrillos, damasco, peras y otra frutas y buenas hortalizas. No es abundante de aguas, si bien las que le riegan de dos ríos Taxahuacas y Sacabah, son muy

miércoles, 25 de abril de 2018

RECORDACION FLORIDA-HUEHUETENANGO 66-69

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
delgadas y ligeras. Por todas partes sus ,salidas agradables convidan con dulce amenidad y gran delicia á un continuado y apacible recreo, y en especial la que se estiende por cuatro leguas circunferentes en igualísima llanura hacia la parte del ocaso, adornando á su planicie gran copia de pinares que á trechos dilatados la hermosean, y la hacen más memorable los edificios antiguos de los indios que hacia el Setentrión de aqueste sitio accidental á la caída del río de Socoleo mantienen en •duración contra los rigores del tiempo, y de cuya fábrica elegante daremos relación y gran noticia en su lugar y á su tiempo. Tiene hoy en la visita del curato esta encomienda siete lugares adyacentes, de cuyo itinerario y sus peligros, grave molestia y destemplanza de su clima y el estravío de posición, referiremos mucha parte; pues el que más cercano y más ameno se conoce está á cinco leguas de camino es el que llaman Toxoh, lugar pequeño de ochenta y tres vecinos y trescientos y treinta y dos habitadores de los mames, que su molestia -no se escusa en cuestas aunque tendidas pedregosas. Riega su territorio de este pueblo el noble río de Socoleo, de puras y caudalosas aguas y de amenísima rivera, en cuyo margen no le permite 'lo productivo de aquel terreno otra arboleda que sabinos de erguida cúpula y de estremada robustez. Lleva por sí sin beneficio de cultura gran copia de nopales de grana, de donde cojan para sus tintes alguna de ella,  mas esta muy tapada y escondida, sin que el Corregídor ni el religioso lleguen á conocerlo, mas no se esconde -ni la grana ni la intención, que es la de que no se les obligue al beneficio y á su repartimiento; como también en mucha siembra de maguey dulce, dando á entender que no conocen el puque, mas no le sembraran ni le tuvieran cultivado, si no fuera por el provecho de su bebida. Es su parroquia como sus casas, de débil materia y de techumbre pajiza, muy pobre cosa, y á proporción de su posible de aquella vecindad miserable; pero estos y los de su nación muy humildes, dóciles y tratables, no dan que hacer á su Corregidor ni á sus Minístros eclesiásticos. Dista esta población de Toxoh cinco leguas de no muy buen camino, bien que ameno, del de Huehuetenango, como llevamos referido, y por su inmediata cercanía y fácil senda, toma el pronombre de Huehuetenango.
Eran por el tiempo que goberné este partido trece pueblos los que componían la feligresía del curato; pero después más bien considerando su inconveniente y su trabajo, se dividió la Vicaría y la encomienda, en las que llaman de Huehuetenango la una y de Malacatán la otra, quedando entrambas por la mediación de su camino .y su segura senda, temperamento igual, conveniente, acomodadas y apetecibles, así a los Comendadores como á los curas; mas este de Huehuetenango, como decíamos, hoy reconoce por sus sujetos y adyacentes, á más del de Toxoh, ya referido, al de Mazatenango, pueblo muy corto y miserable y que muy numeroso en la antigualla, situado á legua y media de la cabecera, camino fácil de emprender, sin río, ni cuesta que le impida; pues solo se le oponen  y atraviesan unas colinas pedregosas, sin riesgo de precipicios ni barranca. Queda situado respecto al de Huehuetenango, á la parte del mediodía, sobre una grande ciénaga que se ocasiona de unas pequeñas venas de agua de donde beben, detenidas y rebalsadas de la propia llanura y algunas quiebras profundas de aquel terreno de naturaleza de barro. La cortedad de su padrón tan solo se numera por de sesenta tributarios y doscientos cuarenta habitadores. Viven como atenidos á la limosna, sin más inteligencia ni más trato que unas malas y gruesas mantas que ellos tejen con algunos hilos de algodón muy bastos y groseros; ni en su poblado y su cultivo, fuera de algún maíz que benefician, no tienen otras frutas que duraznos y las mejores y más crecidas cerezas que en otra parte alguna. Mas el de Santa Ysabiel, pueblo de mas cumplida población y de más despejada amenidad, yace á ocho leguas de distancia del de la cabecera Huehuetenango, sito en eminente parte de la sierra hacía la parte del oeste de la cordillera del Norte, y por razón de su eminente celsitud su temple frío y rigoroso es más nocivo y más molesto, con vientos fríos y delgados por la estación del verano; mas su terreno productivo hace felices á sus habitadores con mucho colmo de maíz, frizol y chile, y todas frutas de Castilla muy sazonadas. Consta de cien familias en vecindad de este pueblo, y crece al de cuatrocientos en sus habítadores, que son también muy propensos á los hilados y tejidos. Su Yglesía parroquial (como la que he referido de Mazatenango) es de la débil materia del esparto, si bien está mas adornada que las otras; pero, el de Chimaltenango más entrañado á lo interior de la sierra-, pueblo más frío y más eminente en situación logra mejor de su trabajo los efectos, puesto que el templo y la vivienda de su cura y las más casas de vecinos son de buena teja y cumplida y racional arquitectura. Son sus vecinos tributarios en número de doscientos, y el de sus habítadores ochocientos; mas tales todos, tan racionales y advertidos que los conocen en general con el pronombre de los políticos de Chimaltenango, de cuya economía diremos lo que se ofrece en adelante. Es abundante país de todas cosas, con grandes y pingües rebaños de ovejas y el carnero crecido y de escelentes carnes, como así también en las aves de Castilla y de la tierra; y su abundancia en flores, claveles•, rosas y azucenas maravillosas. Es su iglesia parroquial muy aseada con la cubierta de teja, y con retablo y adornos de Sacristía de gran decencia y suficiente remuda, y así sus casas de estos indios son también de teja y de repartimiento capaz y muy simétrico. Pero por que dijimos ha muy poco ser conocidos con título, de los políticos, diré lo que me ocurre acerca de la ilustre memoria y claro nombre de Don Pedro Hernández, indio natural de este Chímaltenango. Seanos dable la interrupción de este discurso por proponer al ejemplo de esta estirpe tan propio símil y dechado á las virtudes. Era Don Pedro Hernández hombre noble por la naturaleza de su sangre; pero era más por sus costumbres venerado; su juicio era advertido y muy maduro, hermoso de persona y circunspecto de semblante, siempre cojítabundo; fué prosperado de bienes de fortuna; padre universal y venerado de los pueblos convecinos. Jamás aceptó cargo de república, aunque fué muchas veces electa su persona para el oficio de Alcalde ordinario, y por los Corregidores escojído para gobernador; mas uno y otro renunció siempre su gran prudencia, y sin aquellos cargos fué siempre temido y respetado, como después veremos.
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Era amiguísimo de la Yglesia, asistiendo al mejor culto de sus altares con haclenda propia que en ellos distribuía; frecuentó siempre con gran cuidado los sacramentos, y en la crianza de sus hijos fué cuidadoso y vigilante en la instrucción de dogmas católícos, y córtesanos, poniéndolos en estado 'a tiempo
conveniente; no se le conoció en su vida otra mujer que la legítima; pero este escelente y ejemplar republicano indio, vivía tan atento á la misericordia y utilidad común, que cuidando exactamente de que todos viviesen ocupados y trabajasen para mantenerse con sus sembrados, cultivos y pastorías; al
tiempo de San Juan y Navidad los indios justicias de su pueblo le daban memoria y cuenta de los tributos cobrados y de las personas que faltaban por pagarle, y visitando las casas de estos por su persona investigaba la causa de haber faltado á esta obligación; pero constándole ser mugeres viudas y ellos enfermos habituales, o de enfermedad prolija y larga, pagaba con su caudal el tributo de todos ellos cumplidamente. Era el primero á las visitas y salutaciones de los Vicarios y del Corregidor, procurando asistirles con gran veneración y respeto. Pero llegando de este singular y principal indio la muerte, dispuso su testamento bien notable, muy cristiano y muy correspondiente á su talento; por que declarando las porciones que había dado á sus hijos que había casado, mandaba otras iguales á los que quedaban sin estado, y que las tierras, ganados é instrumentos rústicos fuesen partibles como la cantidad de reales que dejaba (y no era corta) ; pero que á su muger se le aplícase' la mitad de todo, y que por su alma se dijeran cantidad de quinientas misas, y se impusiesen mil tostones (así ellos por no esplicar quinientos pesos) á censo perpetuo por capellanía de su alma, con corto número de misas y una cantada, mas bien ordenado no sé si bien se ejecutó o que cobro pusieron en ello los religiosos, harto será si se hizo algo. Y aplicó otra cantidad de dinero para que puesta á renta de indios según estilo (aunque malo) de á real en cada peso, se pagase con su rédito el tributo de las pobres viudas y de los hombres enfermos é imposibilitados; destinando otra porción moderada para que traída á la misma renta fuere su procedido para la salutación que hacen los Alcaldes á los Vicarios y al Corregidor, en sus recibimientos (esto atendído á que para ello los justicias hacían derramar y molestaban á los pobres). Otra porción menor que aquella la destinaba al propio rédito y usura, pa. que su muger saludase á los padres y á los Corregidores, y después de los días de ella, su hijo mayor en nombre de su linage. Tal hombre como este era Don Pedro Hernández, y á éste los de su estirpe lo mataron á pesadumbres y aun quien diga que á pedradas. Pero no solo este en este pueblo pareció político y famoso, sino Don Pedro Ortiz su grande imitador, y despues de este Don Baltazar del Castillo, indio de gran talento, y don de gobierno, y de mayores esperanzas en mi tiempo, y que después floreció en muchas prendas convenientes y provechosas á la causa pública, con que si á todos los impusieran y criaran en razón política, muchos ó los más fueran discretos y tratables, por que sin duda descubren buenos talentos, que limados tuvieran lucimiento.
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CAPITULO IX
Que continúa la materia del precedente.
MARGINALES.—San Juan ATITLAN. — Sítuación.,suya en lo más áspero de la sierra y vecinos tributarios que tiene. — Es de pingüe y fecundísimo terreno. — Su parroquial, y casería. — Natural agreste de los indios. — Admirable y lastimoso caso de ídolatría que dente pueblo averiguó el autor. — Presos los principales idólatras, por lo que de la averiguación y sus confesiones resultó, fueron castigados. — Castigo temeroso que ejecutó Dios en este pueblo por el setiembre del año de 1692, día de San Geronímo. — Lo' que acerca de la perseverancia de estos miserables en la ceguedad de su idolatría me escribe el M. R. M. F. Diego de Ribas. — Notable cláusula de su carta. — NEUTLA. — OSUMASINTLA.
Mas continuando en la derivación de las noticias y la ocular inspección de los demás que restan, pueblos sujetos á esta visita de Huehuetenango, describiremos de Atitlán lo que nos consta, así de este San Juan Atitlán, más numeroso y más crecida, pudiéramos decirlo, que del otro de Chimaltenango; mas no es entre los conceptos de los hombres, ni igual ni grata la imitación de las virtudes.. Yace este pueblo mas entrañado que otro alguno en la aspereza de la sierra, con número de trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores; es de temperamento frío y su región muy saludable y muy benigna, con dulce amenidad en sus boscages, y en la cultura muy abundante su terreno en copia y providencia de maíz, frizoles, habas, alverjas, chile y frutas, y flores de Castilla. Son aplicados á la crianza de ganado menor y dados .también á los hilados y tejidos de algodón, común inteligencia y grangería de todos los serranos. Su Yglesia parroquial de buena fábrica de teja, y así las casas de los indios. Es este y los demás ya referidos, felices pueblos en providencia de aguas, que suficientes y bastantes son dulces y delgadas en grande modo; mas estos indios agrestes y montaraces, casi de intento y muy á salvo viven en intrincados escarbucos de aquella sierra con el motivo de las milpas; pero sus curas ó vicarios me aseguraban y decían que era pretesto é invención para incensar á los ídolos. Y así á este intento lo advertí, bien lastimado, y pesaroso de la ignorancia de esta gente, en el suceso que averigüé de aquesta naturaleza y desta forma. Era uno de los vicarios de este partido Fray Marcos Ruiz, religioso Mercedario, de amable natural y gran Ministro, gran lengua de los Mames, por haber nacido y criádose entre ellos. Tocéle á este la vez de salir á visita por darles misa á aquellos pueblos y lo demás del pasto del espíritu, y era preciso el residir en ellos ocho días; pero antes de llegar al de San Juan Atitlán, percibió en el solemne repique de campanas, pero en la inteligencia de que sería por su venida, según costumbre, se fué acercando más á él, mas advirtió que ya casi á las goteras de la ciudad .aun no le recibían las cofradías; mas este buen Ministro que á causa oculta y superior, estravió el viage que llevaba para Colotenango, dejando el visitar á este Atitlán para la vuelta, entrando ahora en él incauto y deliberado, halló la Yglesia muy asistida del pueblo, su aseo notable y esmerado, en flores y perfumes abundante, mas (o gran Dios, lo que tolera tu justicia) era el santo

miércoles, 25 de abril de 2018

RECORDACION FLORIDA-Castigo de idolatras-Huehuetenango

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
ó la deidad que celebraban, un indio mozo, mudo y en gran modo asqueroso, si simple sobre todo encarecimiento, que sobrevestestido de las vestiduras sacerdotales, le tenían colocado en el altar recibiendo aquel culto y tal obsequio, sin saber más que estar contento viéndose con adorno tan galán, y satisfecho y abundado de frutas y viandas que allí se le ofrecían por unos y otros; mas el Ministro del Señor que á vista de tal maldad quedó aturdido y admirado, hallando como Moisés pervertido su rebaño, fervorizado y encendido en el celo del verdadero pastor, dándole Dios en caso tan inopinado y tan atroz, palabras eficaces y bastantes, reprendió el atrevimiento -é inmoderada maldad de aquel pueblo, amenazándole con la ira del Señor, y trayéndoles á la memoria ejemplos de muchos pueblos idólatras destruidos y acabados con manifiestos y severos castigos de la divina justicia; pero estas, gentes obstinadas en su ínfamia•y su ruindad, fueron saliéndose del templo sin hacer caso del Ministro dejándole solo, y llevándose consigo su dios indio, mudo, y tonto, y procurando el Ro. F. Marcos Ruiz haberle á las manos, para efecto de remitírmelo á Huehuetenango, no solo no hubo alguno, que obedeciere sus órdenes, pero irritado el pueblo contra él, le acometieron con machetes, palos y piedras para quererle matar, saliendo no sin grande ayuda de Dios, á uña de caballo de entre las manos de aquellos bárbaros obstinados. 
Sería la una del día cuando hallándome yo á un balcón de la casa real, le vi atravesar por la plaza para el convento, y preguntándole si era enfermedad la que tan breve le traía, se encaminó para mí, y refirió con lágrimas todo el suceso ya espresado. Despaché luego á Francisco de Santiago que era teniente general, á que trajese ante mí á cuatro sujetos de cuyos nombres infelices aun no puede acordarse mi memoria, solo de dos D. Sebastián de Mendoza y Nicolás del Rosario, los más culpables idólatras y motores del alboroto. Hallé noticia en los- cuadernos que conservo de los tributos que estos cobraron como Alcaldes, y venidos ante mí con su dios mudo, confesaron de plano su delito, que fué castigado á vista de los pueblos más inmediatos á aquella cabecera Huehuetenango, pasándolos con azotes por las calles públicas y dándolos por dos años como esclavos de la Yglesia de Huehuetenango; y remitiendo el mudo al Corregidor del Valle para que le entregase á la justicia del pueblo de Comalapa de donde era y diese orden para que no le dejasen sa'ir de él, dando al Corregidor espresa noticia de todo, cesó al parecer aquel abuso. Creo que no escedí en su castigo, antes bien me recelo haber quedado, corto; mas con esta generación llena de privilegios no podemos obrar más los jueces, ni tampoco podemos hacer menos.
Mas como quiera casi que aquestos miserables hayan perseverado en la propia ceguedad ó con mas vicios y miserias, se hayan constituido más culpables en la presencia de Dios, aun referido el caso que vamos á decir por su Ministro Vicario el presentado Fr. Tomás de Aguilar del orden de Redentores, me parecía ser cierto, pero muy ponderado y muy entraño; hasta que por ahora en que entendíamos en describir de este partido lo, concerniente. Vino á las manos su certeza por la del Padre Maestro Fr. Diego Ramírez, Provincial actual de esta Provincia de la Presentación, con relación jurada que nos remite el R. P. Maestro Fr. Diego de Rivas, Padre de esta Provincia y Comendador del convento de Huehuetenango, que le refiere en esta propia

jueves, 26 de abril de 2018

CONCEPCION MONTES DE ORO - ESTADO DE-HIDALGO, MEXICO-HUEHUETENANGO

CONCEPCION MONTES DE ORO VILLAGRAN-

ESTADO DE-HIDALGO, MEXICO-HUEHUETENANGO 1899

 MARIA CONCEPCION MONTES DE ORO VILLAGRAN
10 NOVIEMBRE 1899
Hija de Don CANUTO MONTES DE ORO- HIDALGO. MEXICO
 y de DOÑA  FRANCISCA VILLAGRAN    HIDALGO, MEXICO
Padrino ESTANISLAO ARGUETA Y SRA.
Huehuetenango
Guatemala

 Ma. Concepción Montes de Oro   En veintisiete de Noviembre del noventa y nueve...María Concepción Montes de Oro, hija legitima de Canuto y Francisca Villagrán
María Concepción Montes de Oro  En Huehuetenango a diez y seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y nueve..compareció Don Canuto Montes de Oro...el diez del corriente nació María Concepción hija legitima del exponente y Francisca Villagrán, ladinos  y originarios del Estado Hidalgo Republica Mexicana...

jueves, 26 de abril de 2018

FERNANDA DE LEON DE SALCAJA EL 27 JUNIO 1839


Buscando  YPOLITO LETONA Y FERNANDA DE LEON-
PADRES DE CANDIDA LETONA DE LEON
ANCESTROS DE SABINO LOPEZ LETONA-SAN LUIS SALCAJA-

 FERNANDA DE LEON DE SALCAJA EL 27  JUNIO 1839 HIJA DE TOMASA DE LEON,Padrino SANTIAGO DE LEON

Nace el 15 de febrero de 1871 en Huehuetenango, doña Lina, la Enfermera 7 oficios, esposa de el 25 de Abril de 1863, Belisario Domínguez, una dama que merece ser recordada

el 25 de Abril de 1863,  MARCOS en Huehue

Doña María Antonia, en 1877. 

  y se casaron el 1° de Noviembre de 1890, 

llevada a la Ciudad de México a mediados de 1903, falleciendo el 22 de Noviembre de 1903

   1828-1842

  430 josefa gramajo soto de salcaja - 431TORIBIO REYES ESTRADA-432MERCEDES DE LEON.-JOSE VASQUEZ ESTRADA DE SALCA-MANUEL TARACENA RECINOS DE SALCAJA CERTIFICADA PARA SAN SEBASTIAN GUATEMALA EN 4 DIC 1888-VICENTE GRAMAJO LOPEZ DE SALCAJ-DOLORES VASQUEZ ESTRADA DE SALCAJA-DOLORES RODAS ARRIAGA DE SALCAJ-LEONA ARGUETA ARGUETA D ESALCA-JOSEFA GAMBOA DIOBOY-435JUANA JOSEFA DE ELON DE SALCAJ-MARIA SOMOZA DE LEON-436ANTONIA BARRIOS DE SALCAJ-MARIANO FLORES JUAREZ DE SALCAJ-FERNANDA DE JESUS REYES DE SALCAJA-437-439-FERNANDA DE LEON DE SALCAJA EL 27  JUNIO 1839 HIJA DE TOMASA DE LEON,Padrino SANTIAGO DE LEON 440-442JUANA DE RODAS ARRIAGA -JOSEFA RIVERA LOPEZ  DE SALCAJ-ANA DE LEON DE SALC-446- YA VISTA 447-449  450 -451 ANGEL REYES PAZ-452MARIA DEL ROSARIO RODAS CHAVARIA-453JOSE CALISTO LOPEZ DE LEON DE SALCAJA-FLORENCIA ESTRADA AGUILAR-MARIA GONZALES VALDEZ-MANUEL CASTAÑEDA-ylario calderon de leon de salcaj.-456-457MERCEDES DE LEON DE SALC-458 MARIANO QUIÑONEZ DE SALCA-ANA GONZALES DE SALC-DOMINGA DE LEON GRAMAJO DE SIJA-459JOSE SANCHEZ DE SALCAJ-460 GERTRUDIS DE LEON GONZALES-MANUEL GONZALES SOSA-461 SIFORO VASQUEZ  DE SALCAJA-JOSE ARGUETA TARACENA DE SALC- 462MARIA RIVERA LOPEZ DE SALCAJA-463 JOSEFA RIVERA  NATARENO-465-467 SEFERINA MORALES HERNANDEZ DE SALCA-468JOSE DE LEON ESTRADA-DE SALC-469 ALEJANDRA CALDERON-MARIA LOPEZ SANTOS DE SIJA-470 tomas rodriguez DE LEON- DE SALCA-JOSE REYES DE SIJA-471-FRANCISCO VALDEZ DE LEON DE SALC-HERMENEGILDA SIFUENTES DE SIJA-472-473VICTORIA REYES DE LEON-474- RICARDO ESTRADA GONZALES DE SALC-475 YSIDORA FLORES CIFUENTES DE SALCAJ-PLOLONIO DE LEON RODAS-476JUANA ORDOÑES DE SALC-TIBURCIO SOSA RECINOS DE SALC-MARIA LOPEZ DE SALC-MARIANO MAZARIEGOS SOSA-JOSE MAZARIEGOS-477 MARIA JOSEFA REYES GRAMAJO DE SIJ- 478-480-481 ceistobal perez escobar-juan garcia DE LEON DE SALCAJ-482480-481-JUAN GARCIA DE LEON DE SALCAJA-482 ANSELMO SOTO OSORIO DE SALCAJA-VICTORIANO DE LEON DE SALCAJA-PIA DEL ROSARIO DE LEON VASQUEZ DE SALCA-483 MARIA LOPEZ DE SALCAJ-MARIA MERCEDES ESTRADA BARRIOS DE SALCAJ-484JOSE ARRIAGA-BENANCIA PEREZ REYES- 485 JOSE ANTONIO SIGUENCIA DE SIJA-JUAQUIN  HIDALGO LOPEZ DE SALCA-JOSE DE LEON ESTEADA DE SALC-AGAPITO CIFUENTES DERODAS- DE SIJA-486 FRANCISCO CIFUENTES DE SIJA-487 JOSEFA ARRIAGA DE SALCA-MANUEL AGUILAR VALDEZ-488JOSE FLORES DE LEON  SALC-BERNABE MARROQUIN RAMOS DE SALC-JOSE DE LEON LOPEZ-489-JOSE VALDES RODAS- 490 -492-PRINCIP-498JOSEFA LOPEZ VASQUEZ-499 1828-1842 SANTIAGO APOSTOL 500YGNACIO REYES HERNANDEZ DE SAN CARLOS SIJA- DOMINGO DE LEON LOPEZ DE SALCAJA-maria santiago de RODAS MARIA OVALLE SOSA 501JOSE DE  LEON DE LEON DE SALCAJA MARIa garcia de LEONJOSEFA ARRIAGA DE RODAS DE SALCA JOSEFA DE LEON DIAS DE SALCA 502 JOSEFA LUISA RODAS LOPEZ DE SALCAJ503 504CORNELIO DE LEON ARRIAGA-505-506-507 GAVINA SANTIZO SOSA-508 JOSE VALDEZ HIDALGO-509 GEMELOS VALDEZ NOYOLA-513JOSE VALDEZ DE RODAS-DOMINGA DE RODAS ARRIAGA-514jose rosal sosa-515 515JOSE GRAMAJO DE LEON DE SALC-516-517-518-519 lauro castañeda-520JUAN VALDEZ SANTIZO-ANA TOMASA CALDERON-JUANA YDALGO CIFUENTES DE SIJA-MARIA GARCIA DE SIJA-JUAN REYES DE LEON DE SIJA-521MATILDE MAZARIEGOS REYES DE SIJA-JOSE DE RODAS DE SIJA-RAMONA REYES RUIZ DE SIJA-522SIMONA CIFUENTES GRAMAJO DE SIJA-MARIA GONZALES VALDEZ-523-525 525 MARIANA DE JESUS DE LEON DE SIJA- 526 ANCELMA  CIFUENTES DE SIJA-MARIA OVALLE NATARENOS DE SALCAJA -527-528-JOSE CIFUENTES REYES DE SIJA-529 JOSEFA RAMIREZ DE LEON DE SALCA-MARIA RAMIREZ DE LEON DE SALCA-530 JOSE ESTRADA -JOSE LOPEZ DE LEON DE SALC.-JOSE ESTRADA LOPEZ DE SALCA-JOSE MAZARIEGOS DE BARRIOS DE SIJA-531-532-MARIA MANUELA DE LEON VALDEZ DE SALCAJA-JUAN RODAS-533FERNANDO ANTONIO VASQUEZ DE SALC-JOSE DE BARRIOS ARREAGA DE SALC-MARIA CIFUENTES DE LEON DE SIJA-535PAULINA DE LEON DE SALC-535JUANA DE LEON REYES DE SAN CARLOS SIJA-536PETRONA LOPEZ DE LEON DE SALCA-537JOSE PEREZ MAZARIEGOS DE SIJA-538 MARIA CALDERON RODAS-539 ANTONIO CASTAÑEDA-540MARIA SIFUENTES DE LEON DE SIJA-J. APOLONIO CALDERON DE SIJA-541JACOBA FLORES REYES-542 MARIA GRAMAJO NATARENO-JACOBA REYES LOPEZ-545JOSEFA DE LEON RUIZ  -DE SALCAJA-546RAMON TOBAR BALDONADO-547JULIAN TOBAR-548JOSEFA RODRIGUEZ DE LEON-549-550Bautismos 1828-1842  550 MICAELA SIFUENTES DE SAN CARLOS SIJA -551 MARIA DEL ROSARIO VALDES-GEROMIMO REYES DE SIJA-552-J. RODAS CHAVARRIA-553 J ALVARADO BECERRA DE SIJA-TEREZA DE RODAS-554-555 RAFAELA DE PAZ DE SALC-556 GABIO GONZALES SOTO-557-560-562 MARIA MANUELA DE JESUS ESTRADA DE LEON-563jose hernandez de sija-564-567-572 VER 573-574maria santizo-575 JOSE SANTIZO-CIRIACA MAZARIEGOS- 576-577MARCELINO MENDIZABAL DE QUETZALTENANGO-JOSE RAMON REYES DE PAZ DE SIJA-PETRONILA SIFUENTES DE SIJA-580-581

1842-1857
1-INICIO-4-5--6 MANUEL DE LEON-PETRONILA SOSA CALDERON DE SALCAJA-7 SEBASTIANA CASTILLO-NORBERTO VALDES-8MARGARITA SANTIAGO LOPEZ-MANUELA ESCOBERO HERNANDEZ DE SIJA-ANA ROSALES SOSA-9LUISA CIFUENTES REYES DE SIJA-JUAN PABLO GARCIA MARISCAL-10 FRANCISCA COLLADO GRAMAJO DE SIJA-12-13-CLARA SIGUENZA DE SIJA-15

viernes, 27 de abril de 2018

71-78 RECORDACION FLORIDA

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
sustancia que á la letra-no se espresa por no alterar con su elegante estilo y docto laconismo, el propio nuestro inculto y bronco; y este mismo suceso autenticado por el teniente general Don Gaspar Sáenz Viteri, Alcalde mayor del partido de Tótoníczüpa, de Orden del Real Acuerdo, en que parece que habiendo ido á este pueblo de San Juan Atítlán á darle misa el día del gran Doctor de la Yglesia San Gerónimo de el año de 1692; siendo la hora del medio día, se empezó á abrir en la tierra un surco bien profundo, que atravesando en longitud por medio del cementerio de aquella Yglesia, se dilató por toda la planta de aquel pueblo, y á breve espacio de tiempo se fueron abríendo y continuando• otros muchos canales como el primero muy continuados y muy juntos, y estos tan hondos y profundos, que al movimiento de sus roturas, empezó á crugir desengarado el maderage de la casa del religioso; pero advertido de este Ministro el desastre que amenazaba, yendo á la Yglesia percibió más estruendo en las maderas, y reconoció mejor su gran prudencia la instabilidad de aquel suelo abierto por muchas partes, para mandar sacar los vasos sagrados y ornamentos, imágenes, lámparas, órgano, y•campanas, no sin mucho peligro y grande riesgo de este Padre y de los que se detenían en semejante diligencia; mas ésta ejecutada á gran fervor, salió del pueblo con todos los vecinos de aquel miserable y pobre pueblo, como á las cinco de la tarde. Pero, después en los días inmediatos sacaron aquellos indios los, retablos, quedando un solo colateral que no se pudo redimir, por que creciendo el riesgo á grande ruina, dentro de poco se vino al suelo toda la Yglesia, con la casa del Ministro y las mas posesiones de aquel pueblo; y hasta las que eran de paja también cedieron á aquel castigo. De donde se deduce la• ingencía con que las grietas y aberturas aflojaron la tierra, puesto que ellas únicamente, sin temblor de tierra •que no le hubo ni antes ni después, ocasionaron tal estrago, con que quedó todo el terreno arado á surcos tan hondos y profundos como 'Cuarenta varas, sin lo que llenó de ellas el desplomo.
Y quien podrá pensar de la flaqueza de los hombres, que los de aquesta estirpe siempre errada, y en especial los de este pueblo, o por los públicos castigos, temporales, ó por los muy notables y estupendos de la justicia superior del Tribunal divino, no estuvieran sujetos y enmendados, mas se errará en la cuenta quien pensare con piedad necia é indiscreta que no se están en su malicia y sus errores; así me lo asegura por su carta de dos de Junio de noventa y tres el R. Mo. Fr. Díego'de Rivas, por estas cláusulas formales: "Huélgome mucho llegase á tiempo el ínforme de este partido, para, que lograse el suceso de el pueblo de San Juan Atiilán,en la pluma de Vmd. su debida ponderación, :en el caso y en el ;castigo que el cíelo le envió con tan inaudita ruina; bien que ;ellos poco sé dan por entendidos, puesto que ahora el mes pasado estando yo solo ;allí (por que el cura estaba ,en Necta) enterrando una india, á mis ojos le (metieron una gícara en una bola de masa de cacao en la sepultura, que no habiéndolo yo advertido al hic et asume, al día siguiente hice delante de todo el pueblo abrir la sepultura y hallé la gícara con la dicha masa; hice azotar al que la metió (que fué el marido de la •dijunta), hícele su sermón al pueblo,.y después en el propio idioma su cura. Vea Vmd. que tal anda todavía en estos hijos la superstición, y que diremos de lo ahora sucedido en Tustla &" de esto de Tustla acerca de gran tumulto

      CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, hn relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.

MARGINALES.—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y imagen milagrosa de nuestra Señora. — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada. — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chiapa, y cual es el que le da principio. — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITLAN. — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro.
Habíamos prometido señir á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen á la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que entendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una, legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada entiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hácia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Talbin, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento, en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios más adornados y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en venerac'ón de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos le, que sucede ahora acerca de sus milagros; pero
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en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro o título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filia: lo sujetamos á los decretos y determinaciones de la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado, en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando, una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respa'do, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del temp'o, las de las velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve -hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene -decentísímo y aseado,, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas,
y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y- natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras, doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesía halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy :hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián,que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la estinguída en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera situado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en estremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos, largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumíderos; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso,asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses que por lo peligroso del

sábado, 28 de abril de 2018

79-80 RECORDACION FLORIDA-CUILCO

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino, ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso,por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas ,angostas pontezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto de ochocientos, habitadores. Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas,, su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes, cosechas de maíz, frizoles, habas, mochó, chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que.va y viene la, vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas desganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que sácan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos.
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chíantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco  leguas de distancia de 'la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de' terreno firme, que solo se corta en#dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradilla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubilá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de ;Goathemala; y lo restante del camino' hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco míllas. Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habítadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se stúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte
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de humedad, y siendo de templado temperamento, hace enfermisa su región; pero su sitio alegre y de fecunda amenidad hace apasible-su vivienda, con buena producción de trigo, maíz, frizoles, chile, anís, carneros, uvas, granadas, membrillos, higos, duraznos, plátanos y cañas de azúcar, con no menor providencia de escelente pescado, con que sus indios proveídos y colmados de todas las cosas, van en aumento cada,día, y tiene su cuidado y devoción muy buena iglesia y casa de vicario con las cubiertas de teja, y en el arreo y prevención de sacristía, buenos ornamentos y decentes. Son los indios dados, como los demás de la Sierra, al trato de los hilados y tejidos, á que se añaden la conveniencia  de que con la cría de mulas interesan mucho en lo que por razón de su tragín les contribuyen. Es la correspondencia de su pronombre Aguacatlán á nuestro castellano, de tierra de aguacates, por que produce muchos y muy buenos.
CAPITULO XII
Que continúa y termina la descripción de el Corregimiento de Totonicapa en los partidos de Cuilco, Soloma y Jacaltenango.

MARGINALES.—San Andrés CUILCO, encomienda y cabecera de curato.—Su vecindad y habitadores. — Su trato de los indios. — Frutas y situación de este pueblo. — Vetas de cobre en estas serranías. — Río de Cuílco considerable, abundante de buen pescado. — Higuerilla, sus utilidades y socorro medicinal. — Aceite de higuerilla, mal uso de semejante óleo en las lámparas. — Estampa que representa la higuerilla, sus erizos y piñones. — Tectitlán. — Su vecindad. — Motozíntle, — San Gerónímo. — Su vecindad Mazapa. — Vecindad de este pueblo,
Hemos deseado sin que se falte á lo preciso por nuestra parte y diligencia, dar cumplimiento á la descripción de este Corregimiento de Totonicapa; mas la estensión de su territorio y sus anexos y agregados, que le han constituido en estimable jurisdicción, no nos permite la concisión que pretendemos. Será preciso desde la parte de Levante á donde situamos la planta de Chia'chitlán y Aguacatlán, pasar al Occidente, en cuyo rumbo y progresión del pueblo que describimos de Ystaguacán, encontraremos después de propasado su grande y noble río, el pueblo y encomienda de Cuílco, lugar de moderada vecindad, pues su padrón le constituye con solo el número de ciento y vente tributarios, que su producto se multiplica al de cuatrocientos y ochenta habitadores, q. se mantienen y utilizan á las espensas de los repartimientos de algodón que hacen los Corregidores (como en todos los demás pueblos de esta jurisdicción y la de Quezaltenango,, sin cuyo beneficio perecieran y se acabaran). Tienen estos de Cuilco manufactura de petates, esteras de colores, alguna cosecha de bainilla, algún cacao y achiote, por ser su territorio de temperamento caliente, donde por gran producción y maravilla se logran y cojen  muchas frutas de tierra caliente y tierra fría, con muchas
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cañas de azúcar.

sábado, 28 de abril de 2018

1- RECUERDOS DEL COLEGIO GUATEMALA, C.A. 1901



LICENCIADO  Y POETA DE HUEHUETENANGO
FEDERICO HERRERA
RECUERDOS DEL COLEGIO
GUATEMALA, C.A.
1901
_________________________________________________
 A  su querido maestro de Filosofía y Literatura Preceptiva,
DON RAFAEL SPÍNOLA
y á la juventud centroamericana
dedica estos ensayos
                       EL AUTOR
                         __________________________________________
                        MIS VERSOS
                                 _____
                           A. J.J. Palma

Joven cantó el alma día,
Porque entonces se interpreta
El misterio del poeta,
El fin de la poesía.
                               Y mi canto
Ya era el remedo del llanto,
 Ya era risa, ya temores
O ya reclamo de amores;
Porque entre., tanta ilusión
Al contrariarse, la calma.
Sigue á las penas del alma
El goce del corazón.

Desgraciada el alma herida
a  quien lo bello no inquieta,
Y no haya sido poeta
Alguna vez en la vida.
                  La poesía
Es variada melodía
Que la lira nos ofrece
Cuando un  corazón padece,
O solloza de pasión,

Y en que al vibrar una cuerda
 Cada cada nota recuerda
Lo que siente el corazón.

La poesía es pincel
Que con divinos colores
 Pinta los cuadros mejores
 De la vida en el verjel.
                        Sus pinturas
Son copias fieles y. puras,
De los cuadros que en la vida
Tienen el alma absorbida,
Y en que es la imaginación
La que sirve de paleta,
En que es pintor el poeta
 Y es el lienzo el corazón.

Yo quise pulsar la lira
 Que remeda corazones
Y entoné varias canciones
En que un corazón suspira.
                         Y son ellas
Las aves tiernas y bellas
 Que en la aurora de mi vida
Con el alma conmovida
Entonaron su canción,
Y dieron con cada acento
 Mil timbres al sentimiento,
 Mil toques al corazón.

Yo también tomé el pincel
 Y con divinos olores
Fuí pintando varias flores
. De mi vida en el verjel.
                          Hoy las miro
Y al verlas mustias suspiro
 Porque en el cultivo de ellas
 Puse cual sol las centellas
 De mi ardorosa pasión,
 Y les puse como olores
 Mi juventud, mis amores
 Y el riego del corazón.

¡Pobre lira mal tañida,
 Pobres versos, pobres flores,
Pobres pájaros.,cantores
De la aurora de mi vida!
                                   Si en el cielo
 Mirais ¡ay! que tiende el vuelo
Esa ave negra, agorera,
Esa crítica severa
Con apariencias de halcón,
No calleis amedrentadas
Porque estais bien abrigadas
 Dentro de mi corazón.

                



   ¡JUVENTUD ¡
                         ______
Cuando en vil decaimiento
 La.juventud yace en calma
Y lleva adormida el alma
Y embotado el pensamiento:
Se conjura el firmamento
Y en su justa indignación
 Dice con voz de aquilón
Como á Lázaro el creyente:
¡Juventud, alza la frente,
 Reanima tu corazón!

Si vuestra insignia altiva es
 No permita en su ansia loca
Que se enmordace la boca,
 Que se encadenen los pies.
De la moral á través
Con ahínco y con tesón
 Bebed siempre inspiración
De la vida en la corriente:
 Llevad la luz en la mente
 Y el fuego en el corazón.

Al volar al porvenir
A donde el destino os lanza
 Vuestras alas de esperanza
 Sean: pensar y sentir.
De la gloria debeis ir
Siempre en fiel persecución:
 La aureola de ilusión
Sea llevar dignamente:
 Resplandores vuestra frente,
 Halagos el corazón.

En el campo de la ciencia
Sembrad como activo dueño
 Porque al calor de ese empeño
Florece la inteligencia.
La inacción de la conciencia
 Embrutece la razón;
 Sacudiendo la inacción
Disfrutad alegremente
Con el sudor de la frente,
Con la paz del corazón.

Adorad siempre lo grande
Y remontad vuestro vuelo
A las regiónes del cielo
Do llega el cóndor del Ande

Vuestra altivez no se ablande
Con la vil humillación
Y llevad como pendón
En vuestra lucha valiente,
 No doblar jamás la frente
 Ni vender el corazón.

Juventud, á la moral
 Cantad, siempre y al derecho
 Y llevad abierto el pecho
 Para que anide el quetzal.
Luchad por el ideal
 Porque triunfe la razón
Y vuestra única ilusión
Llevar sea eternamente:
El gorro frigio en la frente,
La patria en el corazón.

LA LUNA EN LA MAR
           ____________
 Tras el mar enfurecido
Surge la luna argentina
 Y con su luz ilumina
A todo el mundo dormido.

Ved el mar embellecido
 Con la luna al reflejar
Parece sobre el altar
 Levantarse la hostia santa
 ¡Ved: la luna se levanta
 Entre las ondas del mar!

Brotar del agua parece
 Como nube vaporosa
Su faz pálida y hermosa
 Cuya mirada entristece.
¡Claro fanal que se mece
 En dos mundos á la par,
 Tú pareces imitar
A Venus con gracia suma
 Cuando brotó de la espuma
 Entre las ondas del mar!

Cuando bogas, mil centellas
 Su luz reprimen al verte
 Mientras la noche á ofrecerte
 Va su corona de estrellas.
En el espacio destellas
 Con tranquilo luminar
Y pareces al pasar
Por la esfera cristalina,
 Una nave que camina
Entre las ondas del mar.

Melancólica, perdida
Como ángel en el espacio
Iluminas tu palacio
Con tu luz que le da vida.
  Eres dama distraída
Su belleza al contemplar,
Que su imagen va á mirar
 Del mar en bello reflejo.
 ¡Contémplate en ese espejo
Entre las ondas del mar!

 En tu mansión, titilantes
 Se miran blancas y bellas
Muchos millares de estrellas
Como lluvia de brillantes.
¿Te parecen humillantes
Los rayos de ese brillar,
Que así pareces llorar
Con lágrimas que al verterlas
 Semejan. lluvia de perlas
 Sobre las ondas del mar?

Asciende, faro fecundo,
Sube á cumplir tu mensaje
 Colgando tu cortinaje
Sobre el ya dormido mundo.
Rasga ese abismo profundo
 De sombras que da pesar.
 Ilumina al declinar
Con tus rayos mi esperanza,
Y ocúltate en lontananza
Allá entre el cielo y el mar.

LA MUJER
_________
Duele en el alma saber 
Que en las antiguas edades
 Con las más duras crueldades
Se atormentó á la mujer.
El despótico poder
Del hombre medio salvaje
 Sometió á su vasallaje
A las débiles mujeres,
 Ignorando que á esos seres
 Debe rendirse homenaje.

Y en sus fiestas placenteras
 Riendo y danzando de gozó
 Desdeñaron el sollozo
De las dulces compañeras.

Ni las indómitas fieras 
De selvática guarida.
 Dan en su pecho cabida 
Al odio vil y enojoso, 
Para ese ser cariñoso
 Que les endulza la vida.

Entonces como la flor
 Nace, crece y, se engalana
 Tomando de la mañana
 Espléndido resplandor.
  El céfiro arrullador
Apenas su tallo mueve
Y cuando esa flor tan leve
 Está más encantadora,
 No falta mano traidora
 Que la corte y se la lleve.

Mas la moderna cultura
 Con su mágico poder
Hizo ya de la mujer
La más perfecta criatura
Su beldad y su hermosura
 Con poéticos fulgores
 Alumbra campos mejores
Y un horizonte más vasto,
 Para ese idilio el más casto
Que escribieran los amores.

Hoy se le mira brillar
Ciñendo rica corona,
Hoy se ostenta la matrona
 Como el ángel del hogar.
Hoy se levanta un altar
A la mujer soberana
Que no es cautiva romana,
Que no es despreciada griega
Y á quien el alma se entrega
 Porque es la madre ó la hermana.

Al que sufre da consuelo
 Devolviéndole la calma,
Como hija es girón del alma
Y como madre es el cielo.
 La mujer cifra su anhelo
De lo sublime en la esencia
Y de Dios es la presencia 
En un ángel convertida, 
Que al infundirnos la vida, 
Sacrifica su existencia.

 Doquier va regando el bien
 Y en, sus afanes prolijos
Es el guarda de sus hijos
 Y de sus padres sostén.

Del hogar hace un edén 
Cuando de infantes rodeada,
Es feliz, y está extasiada
En sus sagrados deberes,
 Allí es el ser de los seres,
 Allí es gracia consumada.

 Fiero el guerrero se lanza
Al combate y sus estragos,
 Desprecia por los halagos
De femenil esperanza.
   El pensador siempre avanza
En su fecundo pensar
 Buscando altivo lugar
 Para estos ángeles fieles
 Y el poeta sus laureles
 A sus pies va á colocar.

La mujer: ángel que el vuelo
Tiende llena de fulgores
 Brindándole al hombre flores 
De los jardines del cielo;
  Plácida luz que en el suelo
 Derrama entre su fulgor
 Dichas, placeres, ardor
Y entre efluvios nos envía:
 En cada rayo alegría,
.En cada vislumbre amor.

La mujer: poema santo 
De ternura y sentimiento
 Que extasía el pensamiento
 Y hace Olvidar el quebranto;
 Para el creyente es encanto
 Que Dios puso en la creación 
Y en la suma perfección
La hizo por darle renombre
 Con una parte del hombre 
Más cercana al corazón.

domingo, 29 de abril de 2018

HAZAÑA ANTARTICA DE UN PILOTO CHILENO

Un  marino chileno fué quien efectuó el salvamento de los Compañeros de Shackleton intentado antes en vano.
Hazaña Antártica de un Piloto Chileno
(Condensado de un artículo de la Sección de Historia del Estado
Mayor General del Ejército de Chile)

 SELECCIONES DEL READER'S DIGEST    Marzo 1942
 EL PRESENTE ARTICULO complementa el que con el título de Odisea Antártica publicamos en nuestro número de septiembre de 1941. El original que ha servido de base para nuestra condensación nos fué remitido por el coronel don Enrique Bianlot Reissig, subjefe del Estado Mayor General del Ejército de Chile, instituto que desde su fundación, en 1820, tuvo el carácter técnico que modernamente corresponde a estos cuerpos de oficiales.

El  28 de agosto de 1941 hizo veinticinco años que un buque de la Armada de Chile, la escampavía Yelcho llegaba a la Isla de los Elefantes, perteneciente a las Shetland del Sur, donde se encontraban veintiún compañeros de Sir Ernest Shackleton, desde hacía más de cuatro meses, abandonados a a su suerte. La Yelcho había tenido que vencer audazmente tormentas y mares helados que surcaban témpanos flotantes y cerraban espesas nieblas.
A fines de julio de 1915, la expedición británica de Shackleton, que había intentado atravesar el continente antártico, pasando por el Polo Sur, se encontró en el Mar de Weeldell, completamente bloqueada por el hielo, a 69 grados de latitud Sur y con temperaturas tan bajas que el termómetro alcanzó a marcar 46 grados centígrados bajo cero. Agravó la situación la pérdida del Endurance, el buque en que llevaban los víveres, instrumentos y equipajes.
En la imposibiladad de regresar al Norte con los trineos, dada la configuración de los témpanos que los cercaban, hubieron de excavar refugios en las paredes de hielo del mismo banco que iba flotando a merced de los vientos, y abandonar en el buque náufrago la mayor parte de las provisiones.
Después de afrontar los mayores peligros lograron arribar, tras largos meses de privaciones y fatigas, a la Isla de los Elefantes, el 15 de abril de 1916. La última parte del recorrido la habían hecho en los botes o a pie, arrastrando estas embarcaciones con las postreras fuerzas que les quedaban. Desde el mes de enero, faltándoles ya los alimentos calculados como necesarios para el regreso al mundo habitado, y siendo poco abundante la caza de  lobos de mar y de pingüinos, habían empezado a matar los perros de los trineos, para poder subsistir, sin recurrir a las reservas de víveres secos.
Una vez en la Isla de los Elefantes, en vista de que su gente no estaba en condiciones de seguir avanzando por el estado de agotamiento en que se encontraba, Sir Ernest mandó cavar en la muralla de hielo una cueva adonde no alcanzasen las olas y en la cual pudiesen refugiarse los expedicionarios. Esto ocurría seis meses después del naufragio del Endurance.
Sir Ernest, que había equipado un bote de seis y medio metros de largo, provisto de una vela, se lanzó el 24 de abril  acompañado de cinco hombres, al mar abierto, en busca de auxilio y de recursos.
El lugar habitado más próximo era la estación ballenera de Georgia del Sur, distante 750 millas de la Isla de los Elefantes. Esta travesía por sí sola constituye una hazaña digna de ser perpetuada en la Historia. Los varios incidentes de ella aparecen referidos magistralmente por Mr. Russell Owen en el extracto publicado por SELECCIONES DEL READER'S DIGEST en su número de septiembre último.
Dieciséis días tardó el valiente explorador en atravesar los mares y desiertos helados, hasta llegar a las playas de la isla de Georgia del Sur, cuyos ventisqueros salvó luego a pie con dos de sus compañeros, para llegar, por fin, a la estación ballenera.
Allí se le proporcionó un buque ballenero de ochenta toneladas, en el que salió el 23 de mayo con socorros para sus compañeros. Detenido por los hielos que obstruían el acceso a los mares del Sur, se trasladó entonces a las islas Malvinas. Desde allí telegrafió a Inglaterra, donde nada sabían de la expedición desde principios de 1914.
A mediados de junio, el Gobierno del Uruguay puso a disposición de Shackleton un buque en el cual logró llegar hasta Sólo 20 millas de distancia de la Isla de los Elefantes, sin que fuese posible tampoco esta vez el salvamento de los náufragos.
Shackleton, siempre animoso, decidió recurrir al Gobierno de Chile, en solicitud de medios más eficaces, ya que los buques de que había dispuesto hasta entonces habían resultado inapropiados cuando se trataba de penetrar en los mares de hielos flotantes.
En los primeros días de julio, la Asociación Británica de Magallanes, la ciudad más austral de Chile, fletó y equipó un buque de 72 toneladas, con el cual intentó, por tercera vez, este héroe de la constancia llegar hasta la Isla de los Elefantes. El viaje se hizo al principio al remolque de la escampavía Yelcho, de la Armada Nacional, facilitada por el Gobierno de Chile. Después de 23 días de navegación, en medio de tempestades infernales, el valeroso explorador comprendió que era imposible seguir adelante y resolvió regresar a refugiarse en las Malvinas. Allí volvió a buscarlos la escampavía chilena.
Entre tanto habían transcurrido cuatro meses. Sus compañeros debían encontrarse al cabo de sus fuerzas y tal vez sin víveres. Cuando se abrigaban pocas esperanzas de acudir en tiempo para salvar a estos desventurados expedicionarios, el Piloto Luis A. Pardo recibió instrucciones telegráficas de las autoridades navales chilenas para intentar con su escampavía el salvamento tres veces fracasado.
La Yelcho zarpó de Punta Arenas el 23 de agosto, con Shackleton a bordo. El 26 salía de Ushuaia; el 28, después de navegar entre montañas de hielo, avistaba la Isla de los Elefantes. Hallóse allí a los exploradores. Estaban en buena salud, pero tocando ya a los últimos límites de la necesidad: les quedaban víveres apenas para cinco días, y nada más que unos pocos fósforos.
Son indescriptibles las escenas que se desarrollaron entre salvados y salvadores. Después de estos naturales transportes, se embarcaron en la Yelcho los náufragos, sus instrumentos y algunos bultos de su equipaje. A las 2.25 de aquel día, antes que oscureciera, se hizo rumbo al Norte. A eso de las 9 p.m. lograron salir de la zona peligrosa de los témpanos y de las neblinas cerradas. La navegación continuó hasta Magallanes con mar gruesa y vientos desatados; pero ya en todos los rostros; se reflejaba la alegría de vivir. Sin cesar se vitoreaba a Chile y a su Gobierno.
Cupo, pues, al piloto de, la Armada de Chile, don Luis A. Tardo, devolver a la vida civilizada a este grupo de pioneers del descubrimiento y de la investigación del Continente Antártico. Varias sociedades científicas de Inglaterra lo honraron incorporándolo al número de sus Miembros Honorarios. Más adelante, cuando estaba como adjunto del Consulado General de Chile en Liverpool, lo colmaron de expresiones de reconocimiento por su abnegado concurso a la salvación de los valientes compañeros de Sir Ernest Shackleton.

domingo, 29 de abril de 2018

3-RECUERDOS DEL COLEGIO GUATEMALA, C.A. 1901



LICENCIADO  Y POETA DE HUEHUETENANGO

FEDERICO HERRERA

RECUERDOS DEL COLEGIO

GUATEMALA, C.A.

1901

_________________________________________________

 A  su querido maestro de Filosofía y Literatura Preceptiva,

DON RAFAEL SPÍNOLA

y á la juventud centroamericana

dedica estos ensayos

                       EL AUTOR



SOÑAR

_______



Anoche en dulces sueños vagó mi fantasía,

 Que en vano, amada mía, quisiera aquí pintar,

 Y solo perturbaba mi erótico beleño

Saber que de ese sueño debía despertar.



El hombre más dichoso soñeme entre tus brazos

 En muy estrechos lazos que amor quiso formar,

Mirando ya extinguidos mis duelos, mis enojos

Y viendo allá en tus ojos mi imagen reflejar.



 Cual vagan en mi mente vapores de ese sueño

 Que excitan el empeño de verlo realizar,

¡Feliz si ya, despierto tornaran esos lazos

Y luego entre tus brazos volviera así á soñar?







AL ENVIAR UN LENGUAJE DE LAS FLORES

                            ______________

Ya sé que ebria de amor irás jadeante

A leer este libro, amada mía,

Para ver qué te dice algún amante

En la flor misteriosa que te envía.



Talvez te diga de placer un mundo,

Talvez te diga de ternura un cielo,

Que ausente de su amor es un segundo

Un siglo abrumador de desconsuelo.



Mas nadie te enviará cual yo de hinojos

La flor de mi alma que se escapa loca,

A traerme un destello de tus ojos

Y un beso perfumado de tu boca.



                                A……….

Alma de mi alma por mi mal nacida,

                     Ya el corazón te dí-.

Te dí el último sorbo de mi vida

              ,Qué más quieres de mí?

Ya nada tengo que halagarte pueda,

                         Mujer sin corazón,

Mi sér sin guía hacia el abismo rueda

              Oh, tenme compasión!



A CRISTÓBAL COLÓN

          ____________



Genio inmortal, Colón esclarecido,

Que en cambio de la burla diste á España 

El continente que existió perdido

Y fué objeto de tu egregia hazaña, 

Un loco, un necio fuiste,

Mas con locura y necedad venciste

Al indómito mar fiero y profundo,

 Marcando así los límites del mundo.



Y llamaron tu ciencia, ciencia atea

Por no encontrar entre sus ciencias vanas,

 La esplendorosa idea

Que hizo nacer en tu cabeza canas

 Para poder cumplir con tu tarea! 

¿Mas quién oyó tu colosal teoría?

 ¿Quién miró-de tu genio la grandeza?

 Sólo la Reina excelsa la veía

Que te diera sus joyas y riqueza 

Diciéndote con fe, con entereza:

 —«--Ya que ansías la gloria

Que de los genios las hazañas canta, 

Que monumentos en su honor levanta

Y que venera su inmortal memoria; 

Hazte á la mar y con valor avanza

 A realizar tu espléndida esperanza.»



El timón de las naves españolas

 Es tu genio bendito,

Que reta en el abismo de las olas

 A «la bestia feroz del infinito.» 

Cruzastes el oceano

Con firme paso y voluntad de acero

 Y encontrastes al fin de tu sendero

El bello continente americano, 

Que tu cerebro insano

Hiciera centellar cual una estrella 

Del cielo de tu genio, blanca y bella.



 Apareció sonriente

Sobre la mar tendida

La América de flores revestida-,

En actitud de coronar tu frente

Con el lauro inmortal, resplandeciente.

 Celebraron las aves la alborada 

Trinando entre el follaje,

Como justo homenaje

Al que había concluido su jornada.

 Y al extraño rumor de tu llegada

Despertaste á la América de un sueño 

Letárgico y profundo;

Se realizó por fin tu ardiente empeño

 Y.... completaste el mundo.



Regresastes ufano

Para dar á la España un paraíso 

Cual fruto de tu genio sobrehumano

 Con que el Creador embellecerte quiso; 

¿Más que te dió después por tus desvelos 

Cuándo se halló tu vida en el ocaso? 

Dí, ¿qué te dió la poderosa acaso

 Al llegar á la altura de los cielos? 

Entonces te abandona; ya no eras

 El semi-Dios de ayer, gigante un día, 

Y en soledad sombría

Permite que te mueras

En medio de letal melancolía;

¿Mas, qué importa eso, si la Historia

 Hoy te canta orgullosa y te deifica

 Brindándote la página más rica 

De las páginas ricas de la gloria?

1892

A..........................

La imagen de mi rostro allí te envío

Ya que ansías guardarla con pasión,

En ella encontrarás tan sólo frío

 Porque el fuego lo guarda el corazón.



Bella, el mirarlo no te cause enojos

Al no ver en mi rostro rasgos bellos;

 Mas fijando tus ojos en mis ojos

Verás á mi alma que se asoma á ellos.



A C.....................

Sé que desprecias mi ferviente ruego,

 Sé que desdeñas mi febril pasión,

Y es que no tiene mi palabra el fuego

 Que devora á mi pobre corazón.



Semejante al volar de mariposa

 Que no puede las llamas extinguir,

Así en torno de mí ninguna hermosa

El fuego de ese amor hará morir.



No veo en otro sér dones ni galas

 Y nada mi pasión amenguará,

Desecha los temores que señalas

Que mi alma y corazón tuyos son ya.



                     EL AMANTE Y EL ECO

                                   ________



AMANTE: ¿Qué me pasa? No me es dable

                   Explicarme lo que siento.

                  ¿Es raro presentimiento

                   De algún percance probable?

El Eco:                                         ¡Hable!

Am.       ¡Qué yo hable! ¿,Quién es, diga

                El que á mis voces  responde

                Y dónde se oculta, donde

            Para que hablando prosiga?

Eco                                     ¡Siga!

Am.    A buscarte me encamino,

           Pillo que sales al paso,

           Dí: ¿mi sino eres acaso

           O eres burlón campesino?

 Eco                                 ¡Sino!

Am.     ¡Oh mi sino!, ¿do escondido Estás?

            De ansia me llenas.

             Quiero confiarte mis penas

            Que sólo á eso he venido.

Eco                                  ¡Nido!



Am.     Una sospecha me asoma

             Que tu respuesta ha traído:

            ¿Cuál paloma tienes nido?

            ¿El tuyo do está, paloma?

Eco                                   ¡Loma!

Am.      El camino no está abierto

              Para subir á esa loma,

             En fin, demonio ó paloma

         , A comprenderte no acierto.

 Eco                                 ¡Cierto!

Am.    A otro remedio ocurro

          Y es el marcharme en seguida.

           ¡Adiós, voz desconocida,

          Ya de escucharte me aburro!

Eco                                    ¡Burro!

Am.    ¡Que soy burro! Te confieso

            Que entenderte no he podido.

           ¿Te enoja que me haya ido

            Y á, oir tu voz no regreso?

Eco                                       ¡Eso!

Am.       Tu y yo nos enojamos

             Porque nadie se comprende;

          Más recuerda, diablo  ó duende,

           Que entendernos no probamos

Eco                                         ¡Vamos!

Am.    Vamos, pues, y entro de lleno,

              A exponerte voy mi apuro;

               Mas si te burlas te juro

              Que no te dejaré bueno.

Eco                                  ¡Bueno!

         Un malestar grande siento,

        Siento que el pecho oprimido

        Del corazón el latido

        Aumenta cada momento.

         Es tan grande mi tormento

        Como son grandes los cielos,

         Son tan tristes mis desvelos

         Que no comprendo, señor,

         Si la causa es el amor

         O son la causa los celos

Eco                                   ¡Celos!

            Celos tengo, está muy bien

            Pero de todos aquellos

           Que la ven. No sé en quien de ellos

           Fundados por fin estén.

            Dime quien es. Dime quien

           Me ha causado tal disgusto;

            Quiero matarlo. Es muy justo

           Dí: ¿quién es ese atrevido

           Que á mi pesar se ha valido

             De proceder tan injusto?

Eco                                     ¡Justo!

 Am.        ¡Justo fue!    ¡Vil infeliz

                ¡Ese pobre desgraciado,

                 Ese cojo y jorobado,

                 Sin dientes y sin nariz!

               ¿Es ese que echa raíz

                Donde se sienta y parece

               Que á la casa pertenece?

             ¿Es el que me causa abrojos

               Ese de pequeños ojos

              Cerrados cual si durmiese!

 Eco                                      ¡Ese!

Am..     ¡Santo Dios, justicia imploro!

               Tanto bochorno me mata,

           No es posible que esa _ingrata

            Me engañe así sin decoro.

            Yo que la quiero y la adoro

             Cual se adora al mismo Dios,

             De mi amor veo ir en pos

            Un engaño que lo hiere. . . .

             Pero díme á quién prefiere,

         ¿A quién, á quién de los dos?

Eco                                       ¡Dos!

Am.    ¡Dos prefiere! Pues certero

            Debe ser que engañe á más.

            Pienso que no ocultarás

          Si ha engañado á otro tercero.

          De incertidumbre me muero

           Pues saber quiero si tiene

           Algún tercero que viene

            A hacer mi dolor gigante

         . ¿Dime si tiene otro amante

           Que fingiendo la entretiene?

Eco                                   ¡Tiene!

Am.   .    ¡Tiene más! ¡Cuánto cinismo!

               Contra mi suerte me ensaño

              Que permite tanto engaño

         Que hasta me engaño yo mismo.

           A tus pies hay un abismo

           Y te esperan sus entrañas,

            Mujer que todo lo dañas,

             Si el negro abismo te oculta

          , Oirás que hasta allí te insulta

            Cada sér á quien engañas.

            Porque la mujer malvada

           Que quiere emplear el engaño

           Creyendo que causa un daño

         Siempre ha quedado engañada.

          ¡Adiós, ilusión: tornada

           En engaño das horror!

           Está ya muerto mi amor

            Que ,su objeto está fallido.

             Muy grande mi amor ha sido

                     Pero mi orgullo es mayor.

                      Ya mi mente se acalora

                      Y se enfurece, vacila. . . .

                       Para dejarla tranquila

                       ¿Qué haré dime, que haré ahora?

   Eco                                                       ¡Ora!

Am.              Voy á orar, pues tú lo quieres, 

                     Que el alma hacia Dios avanza 

                     Y adquiere de su bonanza

                     Los deliciosos placeres.

                   Te obedezco; sé quien eres.

                      De mi rezo en pos irá

                     Mi alma que sufriendo está,

                    Para que al llegar al cielo

                   Adquiera allá su consuelo

                   Que Dios á todos les da.

                    ¡Oh gran Dios que de la nada

                    Hiciste brotar al mundo:

                     Santo Dios que sin segundo

                    Tienes mi suerte marcada!

                    Hacia tí va encaminada

                   Mi oración que con fervor

                    A implorarte va favor

                    Con todas las ansias mías,

                  ¿Por qué sólo llanto envías

                    Para mi pecho, Señor?

                   Tú le das al desgraciado

                   Con sólo un rayo del cielo

                    El codiciado consuelo

                     Para su pecho cuitado.

                    Y yo fiel enamorado

                    Que atesoro puro amor

                   Soy blanco de tu furor

                 Y matas mis alegrías..

               ¿Por qué sólo llanto envías

                  Para mi pecho, Señor?

                  Tú calmas todas las penas
                  Del que sufre y al que llora

                 Con mano consoladora

                     Con esperanzas le llenas

            ¿Y por qué á mí me condenas

                     Al sufrimiento mayor?

           ¿Por qué envenenas mi amor

                     Que tan risueño fingías?

                  ¿Por qué sólo llanto envías

                     Para mi pecho, Señor?

            No es mi intención ofenderte

                           Al pedirte decidido,

          Que ó me das mi amor perdido

                  O me mandas ya la muerte.

                    He sufrido de tal suerte,

                      Es tan grande mi dolor,

                       Que no la vida mejor

                  La muerte mi ánima ansía.

..                . La muerte, la muerte envía,

             Manda la muerte, Señor!

                 Murió mi ilusión tan casta  

             La adoré siempre de hinojos  

                El llanto que dan mis ojos

                      A consolarme no basta.

 Eco                                      ¡Basta!

             Mi alma le expuse desnuda

                A mi Dios, ya tú lo oíste,

             Por si algún remedio existe

                    Para mi pena tan ruda!

Eco.                                     ¡Ruda!

Am.     La ruda por cierto es buena,
               Voy á tomarla en seguida.

                   Otros remedios dan vida

              Que también voy á buscarlos.

  Eco                                     ¡Carlos!

   Am.    ¿Carlos dices? ¿tú me hablabas?

    Eco                                        Habas!

 Am.             ¿Qué las habas son remedio?

   Eco                                          ¡Medio!

 Am.                     Y te burlas, ¿no es así?

   Eco                                               ¡Sí!

   Am.                     Adiós, si burlado fuí

                           Castigo pediré á Dios

                                                  ¡Adiós!

domingo, 27 de mayo de 2018

I-VIII RECORDACION FLORIDA



LIBRO     OCTAVO
CAPITULO I
Del Partido y Corregimiento de Totonicapa y Huehuetenango, y las calidades y naturaleza de su temperamento.

MARGINALES.—Fué este Partido una de las partes más estimables del Reyno de Utatlán, —En cuantas partes se dividió el Reyno de Utatlán. — Vaticinios de la ruina de esta estírpe, que se van experimentando. — Lo numeroso que hoy es esta jurisdicción de Totonicapa. — La mucha poblazón de españoles que hay en los lugares desta jurísdícción. Sus muchas haciendas de uno y otro ganados que se extienden a los índios. — De cuanto utilizan a los indios los hijos de españoles que nacen en estos pueblos. — Situación de Totonicapa cabecera de este Partido. — Temperamento de este territorio. — Sus sendas dificultosas e impedidas con grandes cuestas, — Es proveído su territorio de buenas carnes.Grandes cosechas de maíz, legumbres y buenas frutas. — Carece de pesquerías éste y los pueblos de la sierra.    Su longítud, latitud y circunferencia de todo el Corregimiento y sus confines. Cuantos pueblos están sujetos a esta jurisdicción. — Sus montes, bosques y campiñas. — Los ríos que riegan esta jurisdicción, — Es límpío este país de sabandijas ponzoñosas, — Yerba jabonera perjudicial a las mulas y caballos que comen de ella.

Este admirable é insigne territorio de Totonicapa, de ancho y prolijo circuto, que fué parte estimable lo mas de ello y lo mas escelente y mas preciado del reino y señorío del Quiché, se desmembró como Atitlán y Sololá, y el gran partido que es hoy Quezaltenango, haciéndose de solo aquel poderosísimo dominio cuatro partes muy numerosas y muy grandes, que se señalan bien famosas en cuatro Corregimientos de estendidísímo país, y muy fecundo; sin lo que tuvo de la Provincia de Verapaz y de los Mames, con mucha parte de la costa del Sur, que entonces cuando se establecieron, y fundaron estas jurisdcciones, eran sin duda en vecindad de tributarios mayores mas que ahora muchas veces; mas cuantos venerables personages vaticinaron de estos y los demás de este Occidente; su asolación y acabamiento, y este preludio
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de su ruina, se experimenta total en muchas partes de otros reinos, y en este cada día lo que con pestes muy durables se disminuye su nación. Mas sin embargo, este partido de Totonicapa hoy se mantiene, y continúa en crédito, y posesión de grandes pueblos, que numerosos, y crecidos los mas de ellos, como diremos adelante, hacen muy estimable su gobierno y su vivienda apetecible, y en donde vecinos españoles se logra gran población interpelada, que muy política é igual ilustra en mucho modo aquellos pueblos, en donde el domicilio de sus dueños se perpetúa á la posteridad con sucesión que continúa alimentada y mantenida con buenas y provechosas haciendas de ganado mayor, y del menor mucho mejores, que ya se extienden á los indios, en las que hoy han creado á posesión de propiedad, cuyo provecho que es muy grande por esta parte, pasa á mas estimable beneficio por los hijos- de aquestos españoles que naciendo en los pueblos de los indios, son tales lenguas y tan diestros, que aun los indios nos dicen y aseguran que de aquellos aprenden la perfección y pureza de su idioma (claro está, pues, la tienen reducida á los preceptos del arte) ; y entrados á la observancia de la religión son unos ministros que se aventajan á todos en el confesonario y en el púlpito, y por esto de los indios muy amados, creídos y venerados y por donde entran con mas suavidad á la doctrina y la verdad de nuestra religión católica, en que con claridad y buena explicación de los misterios de fé, y los preceptos divinos y eclesiásticos se les instruye y catequiza; y por que sin duda y á único fin juzgamos por conveniente y tolerable el que los españoles vivan y tengan vecindad en los lugares de los, indios, mas no por eso dejamos de conocer que los mulatos y negros entre ellos son perniciosos y nocivos, por que además de quererlos supeditar y anteceder, les comunican las costumbres y los vicios que no conocen ni fueron de sus mayores ejecutados.
Yace Totonicapa, primera cabecera del partido por el tenor y forma de su erección, situado en gran planicie de excelentísima llanura limpia y alegre, y que le constituye en saludable país, lo despejado de su horizonte; por que elevándose su población sobre crecidos y grandes montes, goza de cielo despejado y de la sanidad de los Nortes que la refrescan y purifican; bien que á esta causa en temple frío es combatido de heladas repetidas que muchas veces esterilizan los pastos, Está situación respecto de Goathemala hácia la parte del Norte, y es paso inexcusable por el camino de arriba á los progresores que se encaminan á la ciudad de México, Pero esta senda que decimos es penosísima y molesta por grandes cuestas que se repechan con mucho riesgo en varias partes de su viage. Es abundante el territorio de muchas carnes de vaca, de carnero y de puerco, y los jamones de este pueblo son muy buenos, aunque mejores los perniles de Momostenango ; tiene también grandes crianzas de gallinas, y en la espesura de sus bosques mucha caza de perdices y codornices; su cosecha anual es abundante y prodigiosa en maíz, frizoles, chile, y buenas frutas, en especial •de manzanas y de peras, que es más lo que se pudre siendo crecida la saca, que lo que se aprovecha. Solo carece de pescado en el todo y de tal arte que necesita le entre de fuera,
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digo á este pueblo de Totonicapa y todos los más de la Sierra, mas no absolutamente á este partido, Corre de su país la situación por longitud de la parte de Noroeste al Sudeste, y por su latitud de Norte á Sur. La una que se dilata noventa leguas y la otra alguna cosa más de cincuenta; mirando sus líneas por confín desde Chahul, que linda con Verapaz, á San Gerónimo Motosíntle que confina con la jurisdicción de Soconusco, Y desde el rancho alto de Totonicapa, término de Tecpan atitlán, y el río de Aquezpala, que es la raya entre esta jurisdicción de Totonicapa y la de Chiapas mas como quiera que hayamos apuntado sus cuatro confines, es necesario el advertir, que por la parte del Sueste entra el Corregimiento de Quezaltenango por un ángulo á confinar con este de Totonicapa por el Oestesudeste, y este partido de que vamos tratando, por el Noroeste con tierra de frontera de los infieles de Lacandón, cuya estensión de territorio corre por su circunferencia doscientas y setenta leguas de utilísima tierra y deliciosa; que de su estampa por el todo podrá entenderse su confinanza y gran dilatación, donde en su sitio y su país están situados y erigidos desde la posesión del gentilismo cuarenta y nueve lugares, que los más de ellos se constituyen numerosos, con admirable y grande pueblo, desconocidos en su grandeza y vecindad de lo que fueron primero, de que daremos noticia en su lugar, procurando señir su narración por ser su número escesivo, ó dividirlo en los discursos de algunos capítulos, por no defraudar á los lectores de lo curioso y singular de algunos de ellos. Los montes y los bosques de el partido copiosos y poblados de arboleda, llevan muy útiles maderas para los edificios, en todas aquellas que se hallan y se producen en tierra fría; y entre ellas gran copia de pinabete que mucha manufactura ofrece á los indios con muchas utilidades, y fuera de esto mucho combustible para alimento del fuego, por donde son muy estimables á la conservación de los poblados; y las campiñas y los prados á los rebaños del ganado muy adecuados, y muy propios á su crianza, y procreación; por que sus pastos provechosos y la limpieza de sus llanuras ayuda mucho á su conservacíón, como las aguas que los regalan al beneficio y al riego de setenta y nueve ríos y arroyos que se conocen; por que atraviesan por las sendas y el viaje de unos pueblos á otros, sin los innumerables que se pierden en el provecho entre montañas y cordilleras; que estas que conocemos y señalamos no llevan la sanguijuela, que es tan nociva á los ganados, y solo se halla en los que más detenidos, y rebálsados de las llanuras se remansan en síeneguillas. Pero además de las escelencias que referimos de estos países, añade  su bondad naturaleza, la gran seguridad de sabandijas ponzoñosas, esto es en tierras frías, que en las que son más bajas y calientes, las hay muchas y venenosas, como si fuera en la tierra de la costa, y así en los altos de la sierra
los pastores y los arrieros duermen en medio de los campos sin recelo que los inquiete, ni por razón de los pastages peligran los ganados de estos países. Solo en las mulas y en los caballos se reconoce maleficio, por la yerba que
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llaman jaboneta, por que el activo tufo de su olor á la manera de jabón, que inficiona gran distrito de donde nace y se sitúa, los ataranta y embriaga de calidad que sin comer ni sosegar, gustando de ella quedan muertos por el campo; mas con instinto natural se apartan de ella y son pocas las bestias que peligran.

CAPITULO II
De lo que á el príncipio, de la conquista de este Reino la embarazaron estos indios Totonicapas, y de lo que acerca de su estirpe, igual á la de otros, se tiene noticia.

MARGINALES: Asistió este pueblo a el Rey Tecum Unián contra los españoles. — Tuvo a la disposición de este rey noventa mil guerreros. — No conservaron los de Totonicapa la contumacia que los Utatecos. — Manteniéndose con suma bizarría quedan rotos en la batalla memorable de PALAHUNOH Y se retiran al Castillo de XELAHU. —Entra al Castillo nuestro ejército después de tres días de sitio. — Huyense algunos AHAOS al Quiché y quedan otros prisioneros. — Sosiegan su furor algunos capitanes españoles y los Ministros eclesiásticos y quedan muchos amigos.—Queda Totonicapa casi destruida con el furor de la guerra. — Fueron estos totonícapas de los primeros cristianos que hubo entre los indios y toman los apellidos nobles de España. — Los AHAOS y CALPULES nobles de este pueblo y blasón de que usan. —Abusos y desdichada idolatría en que perseverar muchos.

Este gran pueblo Totonicapa, como dijimos, en el Capítulo  cuarto del libro sétimo de esta segunda parte, asistió á la defensa de sus países en servicio de su rey Tecum Umán, con poderosa oposición á nuestros españoles. Regidos y gobernados de sus caciques y cabos principales con suma bizarría y gran denuedo hasta el último combate en que ya muerto el rey Tecum y suced'éndole su primogénito, que también quedó muerto por justicia, se sujetaron á la obediencia católica, como la corte de Utatlán; pero estos mismos que en esta ocasión de la conquista ofrecieron á su rey •noventa mil guerreros á la severa oposición de nuestros españoles, es de creer no dejarían los ocho castillos de su país sin tripular y sin cubrir y espuestos á ser develados de nuestra gente, ni los lugares que resguardaban los dejarían desiertos ni despoblados; pues eran estos por entonces numerosísímos y cabeceras de señoríos y Ahahuaes, y los señala su autor diciendo eran estas poblaciones, Totonicapa, Santa Cruz Quiché, Quezaltenango, Momostenango, Ahpaciha, Ostuncalco, Cuyotenango y Chiquimula, que los más de ellos aun hasta hoy se conservan y continúan en crédito y vigor de pueblo numeroso, como veremos en sus lugares; mas estos de quienes ahora vamos hablando, aunque esforzados y constantes en sus defensas, no fueron tan severos ni tenaces
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como Utatlán y otros de su inmediata anexidad; por que al principio de la guerra del Pinar, se mantuvieron con suma bizarría*y gran valor, hasta que rotos en la memorable batalla de Palahunoh, donde fué muerto su rey Tecum, en el sitio de Pakajá, se retiraron á el gran castillo de Xelahuh. Pero esta fortaleza, que pareció al principio inespugnable, puéstole sitio á su cordón, fué entrado por -nuestros españoles con grande batería; en que gastó nuestra constancia más de diez días de desacomodado y áspero asedio, respecto á su alojamiento en la descubierta campaña y mantenida con grandes lluvias de proceloso invierno; pero muertos en el castillo la mitad de sus defensores, según su autor, (1) con menos fuerza á su defensa, abiertas brechas por sus muros, y entrado por ellas y por asalto á sus costados, franqueadas de repente las puertas por los propios defensores, se huyeron muchos Ahaos al Quiché, y otros quedaron prisioneros dentro de la plaza del castillo; pero desesperados y furiosos juraban (aun viéndose en la red) la venganza de la muerte de sus hermanos y parientes, y en especial mas se irritaban y enfurecían con la memoria de su rey Tecum Umán, muerto á lanzadas; mas sin embargo de su furor y su esquivez por verse entre estrangeros y gente enemiga, la gran sagacidad de Don Pedro de Alvarado, por una parte, y por otra Hernando de Chávez, Gómez de Alvarado, y Gaspar Arias, acariciándolos y dándoles á entender los eclesiásticos por los intérpretes el fin de su venida á estas tierras, y los misterios más principales de nuestra Santa fé, domesticaron su furor y pertinacia, quedando desde entonces Totonicapa y su inmediato Quezaltenango muy quietos y verdaderos amigos de nuestros españoles, y no muy arruinados en su planta material, si bien, Totonicapa, á donde sin duda llegó mucho furor de aquella guerra, por más tenaces y rebeldes sus moradores, quedó casi desmantelado y, destruido y con mucha necesidad de su reparo. Pero al paso que fueron de impedimento y embarazo en el principio de la guerra, fueron después de grande alivio estos Totonicapas y los vecinos quezaltecos á la conquista, de Utatlán; porque empezando á servir desde la toma del castillo de Xelahuh, descubriendo sus traiciones y alevosías de los de Utatlán, y ayudando en mucho modo á sujetarlos, fueron en breve de los primeros cristianos de esta nación de los indios, que hubo en este reino, tomando también los principales caciques los apellidos de aquellos capitanes que los apadrinaron en el bautismo: Portocarrero, Chávez, Mendoza, Mexías y otros, y así se conservan hoy muchas estirpes ó linages de los Ahaos de estos lugares Totonicapa y Quezaltenango, de quienes afirma su escritor haber visto y esperimentado la confusión y los trabajos de estos Ahaos y su acción en el, progreso de la conqu'sta; por que ya tenía once años y que pudo tener entera y particular noticia de los sucesos de aquel tiempo, así por su edad, como por que su padre era cacique y era señor del Coxturri ó castillo de Xequique, y era en Olintepeque.
Mas como quiera que este escritor de los indios no olvide su nobleza y la de otros del grande pueblo de Totonicapa, quiere que estén eslabonados no solo con los Quichés, Chiquimula, Quezaltenango, Momostenango, Ostuncalco y Ahpacihá, sino que afirma y asegura que los indios más principales que vinieron de México y Tlascala, en compañía de los españoles, para ayudarlos
(1)     Don Francisco García Calel Tezunipan. —folio 4.
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 en la guerra y catequisar á los de esta parte, se les dieron por amigos y por parientes y se volvieron á eslabonar con ellos por casamiento, y que en señal de más seguro y amistad les dieron un testimonio de sus armas, que testifica haberlas conferido la gran liberalidad del Emperador á los -indios que vinieron. de Tlascala, por lo que se señalaron en la conquista á favor de las armas españolas, y las figura en este modo :
Y dice que desde entonces unos y otros tienen igual derecho en los asientos y en la obción prominente de los gobiernos y oficios de república en que alternan y se seña'an unos linages y otros, sin contradicción ni embarazo; y que así en esto como en la observancia de la ley católica viven sin decaecer ni pervertirse, debiendo este beneficio y buena obra á la venida de los españoles y á la enseñanza de los ministros eclesiásticos que arrancaron de ellos las brujerías é idolatría, y el mal hábito y estilo de quemar copal. Y hojalá si esto era así ahora 125 años, por el de 1568, que esto se escribió por Don Juan de Torres, hijo del rey Chignahuiveelut, sucediera en este que escr'bímos, en que lamenta la nuestra piedad el ver á la miseria y rusticidad de esta estirpe, tan enredada y ciega en estos vicios y abusos, como lo prueba la grande v'gilancia y santo celo del R, Obispo de Chiapa, Don Fray Francisco Núñez de la Vega, del orden de Predicadores, en el distrito de su Obispado, y 'a incomparable atención de los dos misioneros Apostólicos de la regular observancia, Fray Melchor López y Fray Antonio Margil, que tanta abominación de ídolos han sacado de los indios de Soconuzco, de este partido de Totonícapa de que vamos discurriendo, del de Quezaltenango é Yzquintepeque y muchos más; y con mas admiración por su cercanía é inmediación á esta Corte de Goatlieniala, con más trato y correspondencia con españoles, de los indios del Corregimiento del valle, en que de todos, fuera de la gran multitud de los ídolos, han descubierto otras muchas supersticiones de brujerías,
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en culebrillas de chuchumite, Calendarios y chalchihuites, y otras muchísimas inmundicias, en que parece ,que hasta ahora, después de tantos años de cultivo, y de trabajar y hacer en ellos se están en sus primeros y principales errores, en cuya lástima y dolor me incito á describir sus ignorancias aun no arrostrando mi natural y compasión á publicar vicios de otros, Mas la verdad que anima á las historias y el justo celo de vasallo y de católico, conduce mi obligación á relatarlas, y por si alguna vez la Majestad del Rey que es mi Señor, y me ha mandado que esto escriba, hiciese que le llegue á sus oídos la narración de estos sucesos, nos, con este propósito advertido, hemos gustado de referirlos, deseando se ejecute su remedio. Registrando los bosques y arcabucos en donde existía tal maldad, y en especial en el potrero de Comalapa y la gran sierra de Parraxquin, antiguo propugnáculo de esta gente de Occidente,

CAPITULO III
De la gran cordillera de Parraxquin, y de los castillos que en ella estuvieron erigidos por los indios sujetos al dominio del Rey del Quiché.

MARGINALES.—Gran palacio de los reyes del Quiché en XETINAMIT. — Centinelas y
Castillo de este sitio. — El Castillo de CHRISTALI en esta Cordillera de Parras-
quín, — Otro Castillo de esta Cordillera con mucha obstentación en gran vestigio.
— Confín conocido de los dos reynos de Utatlán y Sotojil-
Corre cuasi sin término conocido desde la parte de mediodía para el Setentrión, sino emula, superiora á la eminencia de los Alpes, la prodíjíosa cordillera de Parraxquin, que aunque se corta en partes de su camino, por breve espacio de distancia en lo que abren algunos montes entre sí, por el terreno de sus faldas se eslabonan y se frecuentan con cuasi inseparable continuación, en que hay baquianos de sentir, que encaminada á Sinaloa, corre y derrama su corpulencia á setecientas leguas de distancia, desde este reino al Nuevo México. Sus vistas son agradables y apacibles por lo natural del sitio, y saludable su vivienda por la templanza del aire, si bien en pocas partes poblada por su retiro solitario y su breñosa confusión; lo superior de sus alturas son casi inaccesibles y de trabajosísimo camino, que prolongándose y cortando de Norte á Sur como apuntamos, precisa atravesarla al conducirse los progresos desde la parte de la sierra á la de la costa con áspera fatiga y peligro notorio en muchas partes; mas si se considera la observación de su rumbo, continuándose con los volcanes de Goathemala, los de Pacaya, Sonsonate y los de S. Salvador y otros, sería la longitud de su camino inmensurable, pero solo escribimos la cordillera lo que á este partido pertenece. Es su pronombre Parraxquin, impuesto por los indios del Quiché con propiedad y mucho acierto, por que quieren llamarle Monte-verde, á causa bien notable y prodigiosa, de que cuando se agosta y se marchita lo general de los campos en verano, esta larguísima cordillera está frondosa, verde y muy lo-
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zana, como mí observación lo reparó por lo inclemente de los meses de Diciembre, de Enero, de Febrero y Marzo, en que lo recio de los Nortes y la fuerza de las heladas no dejan cosa que no conviertan en polvo y hojarasca, y por esto sin duda aquellos reyes que dominaron el Quiché abajo del pueblo de Ystaguacán, entre unos montes que indican mucha profundidad y grande hondura en el valle, que se dilata á crecido circuito, tenían un elegante palacio en el sitio que llaman Xatínamít, que regado de buenos ríos y de muchos y saludables arroyos, era buen sitio de placer y recreación á la familia de aquellos poderosos caciques o reyes de Utatlán, que huyendo de la molestia de los nortes, en este lugar Xefinamít, no solo se resguardaban de la inclemencia de los vientos, sino que se fortalecían y aseguraban :de la invasión de
sus contrarios, haciendo en esta parte su consejo y junta de guerra, que llaman Zzicunlíquíl. Y en esta dulce amenidad que descubrimos se entretenían en monterías, juegos, bailes, mas esto sin perder de vista los peligros y la memoria de sus contrarios de que no los olvidaba la variedad ó el embeleso de los placeres; pues para asegurarse y mantenerse ponían en las cimas descepadas de aquellos montes de Parraxquin muy vigilantes centinelas para en viendo los humos de aquella parte de Cibíxíclabal, que quiere decir ahumadero, tocar- alarma y prevenirse á la defensa recojiéndose al gran castillo de esta parte de Xetinamit, que según la cuenta de los indios de un Xiquipil, tenía ocho mil defensores; que tanto como esto se recelaban y procuraban guardar y mantenerse estos indios que sujetaron y vencieron en el nombre de Dios y con su ayuda aquellos pocos españoles.
Mas los demás castillos que aseguraban el reino de Utatlán, no menos fuertes y encubiertos de infantería, que el ya advertido de Xetínamít, por esta sierra de Parraxquin, eran otros dos que mantenían sus defensas. El uno que sus vestigios y cimientos se ven ahora, bien que informes y sin diseño que perfeccione en planta, en términos de una estancia que es posesión y buena finca del capitán Francisco Gutiérrez; mas todo el cimentage que se descubre sobre el altísimo pináculo de Christalí, con mucha parte y admirable de una larga y altísima muralla, es de maravillosa fortaleza y robustez, con magníficos aparatos de terraplenes y fosos, que muestran en píe alguna parte de los lienzos de las torres y cubos de su defensa regular. Y este castillo se oponía contra la ambición de las naciones de los Mames y los de Soconusco, que por aquella parte podían acometerle. El otro memorable y gran castillo de esta cordillera estuvo situado en otro eminentísimo picacho que se divisa y deja ver desde el camino de San Andrés, y de su fábrica y celebrada ostentación, aun dura y vive el crédito de muchas ruinas, con clara demostración de más que gran vestigio de su importancia; mas sin embargo demolido muy de intento, como los otros, no deja delinear diseño alguno de lo que fuá su planta regular en aquel tiempo. Haciale oposición á las, entradas del Sotojil, con quien señala la simple tradición que era el confín de que hoy es pueblo conocido de Santa Clara, y aun ahora se parten términos entre los dos Corregimientos y los partidos de Atítlan y Tecpanatitlán, en este pueblo de Santa Clara, que es de una jurisdicción, y el de la Visitación que es de otra; mas de tal arte y tal inmedíacíón que el pueblo de la Visitación que es de
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la nación y estirpe Zotojil, y el de Santa Clara que es del Gobierno de Sololá de la nación Quiché, tienen tan unidas é interpoladas las poblaciones y contiguas y mezcladas las casas que no bien se distinguen y diferencian; si no es en el idioma y en el trage, en que siendo diversos se separan; mas no de otra manera es cosa fácil ni casi imposible el conocerlos; y ahora como entonces, es el padrón que dividía los términos y lindes de aquellos, reinos de Sotojil y de Utatlán. Tenía cada castillo de estas naciones su capitán ó su caudillo,  que como castellano de la fortaleza de su cargo le gobernaba á la manera que nuestros Alcaides en los castillos que mantenemos; y de los, demás que hubo en esta jurisdicción, fuera de los advertidos, y de el de Xelahuh y Xetulul de la nación sapoteca, y los que hoy prevalecen diremos adelante y delimearemos en estampa, y del de Xetulul en Soconuzco, y otros de otras Provincias de este reino se hará memoria en la tercera parte á donde toca,

CAPITULO IV
De los pueblos que componen la jurisdicción de este Corregimiento de Totonicapa Y Huehuetenango, y su administración espiritual.

MARGINALES—Totonicapa, o CHEMEQUENA. — Múdase la residencia de los corregidores del pueblo de Totonicapa a el de Gueguetenango. — Su vecindad numerosa de Totonicapa. — Son estos indios industriosos, para adquirir. — Situación y temperamento de Totonicapa. — Insigne aspecto material de este lugar. — Templo, convento, casa real, cabildo y casa de comunidad de este pueblo. — Son de la nación Quiché. — Sus cofradías de grande principal. — Sn. Franc9 Alto. — Vecindad de este lugar. — San Cristóbal PUJILA. — Su situación y su temperamento.    Templo, convento y casa de Cabildo. — Vecinos habitadores de San Cristóbal San Andrés XECUL, — Su vecindad de Xecul, — MOMOSTENANGO, lugar crecido y regalado. — Situación y vecindad de Momostenango. — Monostenango, lugar en que fue muerto por justicia el rey CHINAUIZELUT, — El pueblo de El Agua Caliente. — Sus tributarios.

Totonicapa—Lugar de numeroso y grande pueblo, que es cabecera del Partido: también se llama Chemequenú, que quiere decir sobre el agua caliente, por lo que después diremos; mas aunque fué el asiento y residencia de sus Corregidores, no ha muchos años que se mudó á sitio más conveniente é importante; por que siendo el primero de cuarenta y nueve pueblos que encontramos yendo de Goathemala á aquel Corregimiento, quedaba á grande estravío é incomodando á los otros de la jurisdicción; casi apartado de los que más se reconocen setentrionales á la distancia prolija y muy penosa de cuarenta y cinco y de sesenta y una leguas, viage molesto y de grande y penoso camino para los miserables indios que necesitados de su justicia
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gravio, habían de ocurrir por tanta senda á la presencia de su Corregido mas como decíamos, considerado tan grave inconveniente, habrá cíncuenta años que se pasó sino la cabecera, la silla y el asiento de los Corregidores el de Huehuetenango, pueblo que como centro de la dilatación de aquel anchísimo y gran país, dá á la estensión de su circunferencia, convenientísima comercio y fácil negociación de las partes, y si bien corto de población y vecindad, de mejor y más agradable temperamento que el de Toton'capa, por lo ameno y dulce de su vivienda, le hace habitado de buena vecindad de españoles; y tolerada la residencia del Juez en semejante domicilio, así por esto como por los justísimos motivos que ya hemos referido.
Mas como quiera que sea Totonicapa la cabecera de esta jurisdicción,será también principio de nuestra narración, como será sin duda ejemplo y clara demostración de la inconstancia humana; pues aunque de numeroso y grande pueblo, está disminuido de lo que fué en los principios en más de veinte partes de menoscabo de su primera importancia; pues de más de cincuenta y dos mil habitadores que tuvo en su conquista, hoy se numera su padrón por de dos mil y treinta tributarios que corresponden á ocho mil ciento y veinte habitadores, que laboriosos y siempre mercuriales, ya en los cultivos de los campos atentos y cuidadosos, se utilizan bien mantenidos ó en las artes mecánicas industriosos y ejercitados se interesan con largo aprovechamiento; pues además de las larguísimas cosechas de maíz que consiguen y encierran. de dilatadas y fértiles sementeras anuales, de que proveen y socorren con largo interés suyo á muchos pueblos de la costa, son incesantes en los comercios á que se alargan hasta San Salvador y San Miguel con cosas de su propia manufactura, de lo que en aquellas provincias necesitan, en grandes cantidades de zapatos, vaquetas, badanillas, suela, gamuzas, fustes, caparazones, cojinillos, sayales, gerguetas, escapopules, frasadas, medias, de lana, losa, harpas, vihuelas, escabeles, y sillas de sentar, en cuya obra estántodo el año ejercitados con grande provisión de todas estas cosas, que se difunden no solo á las provincias, sino á los muchísimos progresores de aquel camino, empleándose también aquestos indios en la crianza no pequeña de ganado menor, de donde se producen las lanas suficientes á sus telares.
Su situación de este lugar es á la parte setentrional en gran planicie de llanura, sobre elevados y ásperos montes; su temple es frío con destemplanza de recios nortes que duran en su vigor por la estación del verano en cuyo tiempo suspenso el viento la parte de la noche, caen sobre los campos y los sembrados grandísimas y continuas heladas, que esterilizan á veces_ los pastos y dejan siempre cubiertos de las escarchas los pinares, Es en invierno camino inescusable que se frecuenta de Goathemala para México con incómoda senda de aguas, cuestas formadas de peñascos, y muy pendiente y tortuoso su viage. Su aspecto material de este lugar es muy hermoso de grande circunferencia, formado en calles de buena nivelación
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y gran despejo-, tiene la casería de no pequeña población toda de teja, su templo es de elegante arquitectura, con buque suficiente á tanto pueblo; su convento guardián correspondiente á lo que pide á la función un convento capitular, con cuartos altos y bajos, y prodigiosas oficinas, así ni más ni menos maravillosas y excelentes las casas reales, muy buen cabildo y gran mesón. Está este pueblo abastecido de buenas aguas y surgentes, que de los tanques del convento se reparten afuera por el pueblo, y en especial corre á una fuente de la plaza, que es de alivio'á el común y á los viandantes. Los naturales de este lugar son de la nación Quiché, y la advocacíón del pueblo es la de San Miguel Arcángel; tiene tres cofradías con cuarenta mil pesos de principal en todas ellas, por que la de San Miguel tiene doce mil, la de San Críspín veinte mil, y la de la Concepción ocho mil pesos, que andan á usura al estilo de indios, bien que nocivo y perjudicial por ser á doce y medio por ciento, esto es á real en cada peso, que andan á el trato entre los mismos indios. Tiene la guardianía ó el curato, otras dos cofradías en sus dos adyacentes, que son San Francisco el Alto, así llamado por su eminente situación en la sierra del Norte, descubriendo su torre y población á gran distancia; tiene setecientos y veinte tributarios de la nación Quiché, que produce el escelente número de dos mil ochocientos y ochenta habitadores. Su población también de teja, con buena iglesia y casa de Cabildo, le hace entre los demás no menos noble que otros desta jurisdicción de mucha fama. A este adminístrala religión franciscana, por ser anexo á la Vicaría de Totonicapa, como también le pertenece la visita y la feligresía de Santa Catarina Yxtaguacán, que dista de la cabecera cuatro leguas, de serranía penada y montuosa; mas este pueblo que pertenece á el Corregimiento de Tepan atitlán queda anotado en el capítulo sétimo del libro sétimo de esta segunda parte,
,Pero el lugar de San Cristóbal Puxílá, á que otros dicen San Cristóbal Totonicapa, que es una de las principales guardíanías de la religión de San Francisco, está á la pequeña distancia de legua y media de llanura de su cabecera temporal Totonicapa. Sito en terreno más caído pero desigual y bien dlatado llano; pero su tierra es desigual y quebrada entre hoyas y campiñas; su temple es frío como en Totonicapa y el demás, territorio de la sierra, en donde por las heladas se esterilizan los pastos; su aspecto material es tan hermoso como el de Totonicapa, con toda la casería de teja, y ostentativo convento guardián, con grande y suntuoso templo y rico adorno de Sacrístía. Casa de cabildo de mucha capacidad y desahogo; está suficientemente proveído de aguas, así de un noble y grande río que corta por el pueblo, que es en la costa el que llaman de Nagualapa, como de algunos arroyos fríos y otros calientes que le riegan y dan comodidad, y de cuya especialidad diremos en adelante. Tiene dos mil y treinta y un vecinos, indios tributarios de la nación Quiché, de donde se produce el número de ocho mil ciento y veinte y cuatro habitadores, ^ todos muy aplicados al cultivo de los campos y á la crianza de ganado menor, y con las lanas de sus esquilmos al empleo de los telares.
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tiene el Curato de este pueblo dos adyacentes, Olíntepeque que pertenece Corregimiento de Quezaltenango, y San Andrés Xecul, á la distancia de d
leguas de unas lomillos y llanuras, camino fácil de emprender; mas este q pertenece al Corregimiento de Totonicapa, de corta vecindad y breve pueblo tan solo cuenta en su padrón el pobre número de ciento y ochenta y ocho veconos indios tributarios enteros de la nación Quiché, de que resulta el número de setecientos y cincuenta y dos habitadores.
Mas como la administración que los religiosos de San Francisco en este Corregimiento tienen, sea por razón de tres muy buenas y grandes guardianiías, habiendo descrito los pueblos que pertenecen á las dos, nos con previa atención á la mejor inteligencia de esta administración, hemos querido separarlas, por sus partidos, como haremos con las demás religiones, y ahora por concluir el asunto de lo que toca á esta de la regular observancia, dir eos que Momostenango, lugar crecido y de numeroso pueblo, memorable p lo que fué de populoso en otro tiempo, yace sito en una rinconada de la sier del Norte, y á la distancia de Totonícapa de solas tres leguas, pero de vorginoso é impedido tránsito de unas colinas de bermejal ó tierra colorada, muy cerrado de montaña, que á la manera del camino que llaman de los pecados mortales, ó el de los Moyos, se hace temido y peligroso. Es el temperamento de este pueblo frío y sano, si bien su situación es solitaria por estravio y apartamiento del camino real. Consta su población de seiscientos vecinos tributarios y dos mil cuatrocientos habitadores de la nación Quiché. Soncados al trabajo, grandes cultores y esmerados en la crianza de ganado menor; son de dóciles naturales y muy aplicados al culto; y así por esto el convento guardián ostentativo y muy capaz, y el templo de elegante fábrica, con buen retablo y decentes colaterales de cofradías. Es su territorio abundante y pingüe, con grande y crecida cosecha de granos, lleva gran cantidad de nueces y otras frutas de España, y aunque produce muchos claveles, azicenas y rosas, el romero parece que tiene allí su propia naturaleza. Tiene curato de esta guardíanía dos adyacentes, Chíquímula el uno, pueblo tambi, memorable por haber muerto en ¿I por sentencia de Don Pedro de Alvara, Chí_Pzzahuíveeluí, rey del Quíahé, y que en aquellos principios de nuestr fundaciones era numerosísimo y tuvo á su cargo la defensa del castillo d resguardo en la corte de Utatlán. Hoy se numera por solos cuatrocientos diez indios tributarios y por mil y seiscientos y cuarenta habitadores de nación Quiché. Í-- El otro que nos resta y es sugeto á aquesta Vicaría es el A.duacalíet~e n --á¡to en el real camino que se hace desde Totonícapa á Huehu
- tenango, que es el de México; tiene la corta vecindad y poco número de cien y cinco indios tributarios y cuatro cientos y veinte habitadores. No hay pu blo de estos de visita que referimos de la administración de San Francise que no tenga buenos adornos de sacristía y retablos; aunque sean las íg1esi, de paja, hay en los tres curatos advertidas cuarenta y una cofradías de = buen recibo y en todos los pueblos de su visita se da misa los días festiva aunque sea con trabajo y fatiga de los Ministros, y esto en lo demás que eral cuidado de estos religiosos.
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CAPITULO V
Que continúa la descripción del Corregimiento de Totonicapa en la administración de la Religión de Santo Domingo.

MARGINALES.—Convento de SACAPULAS. — Temperamento de el pueblo de Sacapulas.
—    Etimología de Sacapulas, — Río de Sacapulas, considerable. — Su puente de este río, — Templo de Sacapulas, excelente y capaz. — Pueblos de CUNEN y UZPANTLAN. — Descripción de Cunén. — Trigo de riego, y de temporal que se coge en Cunén. — Molino y panadería de Comunidad. — Su templo y casa del Vícarío. —Frutas de las de España que se producen en su territorio. — Propiedades naturales de los indios. — San Miguel Uzpantlán. — Los indios de Uzpantlán son montaraces.
—    Vecindad de Uzpantlán. — Pueblo de Nebaj. — Dícese el gran trabajo de los Ministros eclesiásticos en aprender los varios idiomas de los indios. — Situación de NEBAJ y su temperamento, — Vecindad de Nebaj y pobreza de su parroquia, —Pueblo de COTZAL. — Pueblo de CHAHUL,

Demás de estas Guardianías que quedan referidas, que se componen sus vicarías de siete pueblos de este Corregimiento, hay otros de los que llaman partidos vulgarmente, como también aquellas apuntadas guardianías, los cuatro que administra la religión Mercedaria, y el uno la de Predicadores, que se comprende y numera este en el órden de dos curatos y un convento Prioral con título de Santo Domíndo Sacapulas; es obra antigua la del convento, y si bien fuerte y de grande estensión en su habitable, funesta y melancólica su vivienda, se hace desapacible y temerosa en grande modo, Su fundación y erección de este convento fué por el año de 1553, siendo Obispo de la Santa Yglesia el R. Don Francisco Marroquín y Presidente de la Real Audiencia el Lico. Alonso López Serrato. Queda la situación de aqueste pueblo respecto de Huehuetenango hácia la parte de Levante; su temple es tan caliente cuanto húmedo; mas esto por accidente, siendo su planta en sitio muy caído y resguardado del Norte, con grande serranía, antes que por propia naturaleza de su país, Su etimología de Sacapulas, es de Sacal y pulan, que propiamente quiere decir, yerba de plátanos, Llena su territorio gran copia de palmas que fructifican tan buenos dátiles como los de Berbería; es proveído de buena pesca de tepernechínes, por que situado á la rivera de un noble y grande río, que llaman de Sacapulas, que corre á el Norte, goza su vecindad de conveniencia de su frecuente pesquería; el río dá paso por un puente que se levanta sobre once ojos de buena arquitectura, que salen á recibir su corriente en punta de diamante que la corta, Tuvo antes otro puente que está antes de este hácia el río arriba, á cosa de dos cuadras, que jarretado y muy gobiado por su costado, dañlo de una creciente poderosa, aun se mantiene y dura en pié, Su templo de este pueblo es muy capaz
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 y de materia noble y muy durable, con buen adorno de retablos, campanas y ornamentos, y el órden y la composición de la música de su coro muy estremada en la destreza y en la suavidad de las voces, esmero de los Ministros de esta sagrada religión Domínicana. Tiene el cabido y la demás casería de buena teja, y los vecinos son en número doscientos y veinte y tres, y el de sus habitadores ochocientos y noventa y dos de la nación Quiché. Tienen unas salínas escelentes de que daremos noticia bastante. Son sujetos á este curato el pueblo de Santa María Cunén y el de San Míguel Uspantán; de cuya guerra y duración de su conquista será preciso dar razón en concluyendo este discurso y descripción de este partido ; mas el primero de Cunén sito á la propia situación hácia levante, en tierra de llanura muy igual, es de tan dulce amenidad y gran recreo, cuanto de pingüe promisión á sus habitadores. Séanos lícito el espresar su descripción, pues no repugna á nuestro oficio é inst'tuto. Es de Cunén la bella planta en sitio llano y esparcido, dilatándose su gran planicie desde el levante hasta el poniente, quedando ceñido su terreno por la parte de tramontana y mediodía de altísima y fecunda cordillera; mas su perfecta nivelación de las cuerdas de su planta corre en sus calles con grande cuenta y mucho arte de Norte, Sur, Oriente, poniente; camina por todas ellas por una acera y otra arrimado á las casas; grande y maravillosa porción de aguas, que se emplea en lo que después diremos. Todas las casas de este lugar son fabricadas de adobe con mucha policía, y sus techumbres de buena teja; los patios ensulacados de argamasas finas y muy bruñidas y lustrosas; sirven para trillar los trigos q. siembran en los solares, á cuyos riegos se suministra el agua que corre por las calles; de donde cogen gran cantidad de grano, fuera de las sementeras de temporal que se hacen en la sierra, y el trigo que se coge lo guardan en gabilla como en muchas partes de España. Tiene este pueblo un buen molino, y una panadería á donde todos muelen y todos amasan; pero todos también cuando es preciso acuden á el aderezo y á el reparo de aquellas oficinas. La habitación del vicario, el templo y atrio es escelente y de admirable y muy pulido y venerable culto. La conveniencia de sus habitadores es grande, por que además de lo apuntado gozan el largo esquilmo de los apriscos y piaras de un ganado y otro; lleva su territorio cuasi por la naturaleza de su clima, muchas uvas, higos, membrillos, peras, durasnos, priscos, manzanas, granadas y otras frutas de España; mucha hortaliza, espárragos, acelgas, espinacas y coliflores. Son sus vecinos, ciento y diez y nueve, y cuatrocientos y setenta y seis el número de sus habitadores de la nación Quiché. Son cortesanos, afables muy humildes y liberales, y de no malos entendimientos, y hay algunos de muy buenos talentos entre ellos. Mas San Míguel Uspantlán, más solitario que otro alguno por su estravio y destemplado clima, tan solo lleva favorable á sus vecinos la buena producción de los maíces en grande copia y provisión, y de pallares mucha abundancia; que es cierta especie de frizoles que proponemos en estampa, y se dá en arbolillos, de un estado que duran tres, cuatro y cinco años dando fruto.
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Pero estos indios siempre agrestes y motaraces, casi de intento se separan y se niegan silvestres al cultivo del comercio y el trato de españoles, Son de especial idioma y de nación estraña á los demás de aqueste reino, El número de sus vecinos no es muy grande, pues solo llega su padrón á ciento y setenta y cinco tributarios, y el del producto en sus familias á setecientos habitadores. Su población pobre y humilde, es igual á la estrechura y la miseria de la Parroquia y vicaría, si bien no en todo escasa en sus adornos tiene lo necesario y lo preciso. Pero el Priorato de Sacapulas que se estiende á más orden de súbditos, comprende en su obediencia á los que asisten en el curato de Nebah, de la nación y del idioma Yghil, que solo se usa en este y sus anexos el de Cotzal y el de Chahul. Mas quien podrá bastantemente ponderar el gran mérito y loor que se les debe á los Ministros de esta y de otras, sagradas religiones y á los Ministros Evangélicos seculares, que así como para estos, muchas veces para un solo lugar, como acabamos de decir del de Uspantlán, aprenden un solo y dificilísimo idioma, en que administran sus vecinos, aún es imponderable su trabajo, y solo conocible á quienes vemos la asperesa y la dificultad de su pronunciación; pues cuanto más en este de Nebah sito en la cúpula y la cima de la gran sierra de Sacapulas, entre asperísima montaña, entre dos profundísimas barrancas con gran ladera de breñas y arcabuces, y en donde el temperamento de su región y de su clima es destemplado y enfermiso; por cuya intemperie de gran frialdad y mucha niebla, hallándome en este pueblo en cosas del servicio del rey, tuve por conveniente para pasar las noches con más comodidad en la disposición de mi persona y las de mis ministros y dados, bajar á dormir á una barranca, en donde estaba un rancho bien estrecho á la rivera del arroyo. Efectos son de aquella Divina Providencia que adoramos el que haya sujetos, que se apliquen a semejantes destierros y trabajos. Son los vecinos de aqueste pueblo de Nebah noventa y cinco, y trescientos y ochenta habitadores, repartidos en mucho número de parcialidades, Cuchil, Salquil, Yghil y otras. Así ni más ni menos que el que acabamos de referir, con pobre Yglesía .parroquial, con la techumbre pajiza, como en la habitación de su poblado de la propia materia del esparto, en temple y soledad de su vivienda, el de Cotzal, aun más poblado con ciento y cuarenta y cuatro vecinos tributarios y quinientos y setenta y seis habitadores. Y su inmediato el de Chahul, con doscientos y cuarenta tributarios, que hacen el número de sus familias de novecientos y sesenta habi-
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tadores. Es toda gente agreste y montaraz, dados al ocio y á vagar, y que apetece más lo intratable de la montaña que la suavidad del poblado, y en quienes por este género de vida y habitación de los más intrincados arcabuces á caza de unas plumas de Quezal, se resagan y atrasan los tributos, y muchas veces y las más quedan perdidos; y aun no discurriremos tanto daño en que se pierda ó menoscabe alguna parte de semejantes situados, si acaso lo precioso de sus almas no se pierde, ó temerosos del castigo ó imposibles acaso al pagamento de lo que deben los justicias, pasándosenos muchos de los infieles Lacandones, como lo averigüé de los indios de Cotzal y Cunén, y de cuyo peligro y perdición nos con justo temor y celo pío dimos noticia en este Real acuerdo, y atención de nuestro informe, se remitieron los tributos que no pudieron cobrar Don Matías Sánchez, Domingo Pérez, Felipe Ramírez, Bernabé Días, José Ibarra y Pedro de Avilés, alcaldes de aquellos pueblos, que estaban detenidos en la cárcel el tiempo duro y miserable de veinte y siete meses.

CAPITULO VI
De la conquista y guerra de Uspantlán y el mucho y grande trabajo que costó á nuestros españoles su reducción.

MARGINALES.—Uzpantlán fue cabecera de el territorio de Sacapulas. — Tiempo revuelto con discordias en la ocasión de la Conquista de Uzpantlán. — Estuvo sin empesarse su conquista cinco años. — Hácese la primera entrada a este país, y se nombra por cabo a Gaspar Arías Dávila. Motivos de el Cabildo de Goathemala para esta guerra,Ocúpase Gaspar Arías seis meses en esta guerra con grandes trabajos de nuestra gente con sujeción de algunos pueblos. — Vuelta de el Arías a Goathemala con ocasión de gran rumor. — Deja en su lugar a Pedro de Olmos. — Pierde el olmos la facción de Uzpantlán con lo demás adquirido. — Sacrifican a el índolo EXBALANQUEN los indios prisioneros. — Desamparan nuestros indios el campo, y Juan de León Cardona los detiene acuartelados en el Quiché. — A la retirada de los nuestros se les ofrece a el paso nueva batalla con los indios. Llega nuestro ejército a Utatlán fatigado de hambre y enfermedad. — Intenta Orduña saldar este desmán y no lo consigue por entonces. — Desvelado Orduña con el cuidado de la restauracíón-de Utatlán concilia el ánimo de Francisco de Castellanos y le nombra por cabo de la empresa. — Júntanse para ella cuarenta infantes y treinta y dos caballos y cuatrocientos indios. — Marcha el ejército desde Goathemala para Chichícastenango, a que salió hasta allí, el mismo Orduña. — Dan muerte los Uzpantecos a nuestros embajadores. — Quédase Orduña en Chichícastenango, y el Castellanos marcha contra Uzpantlán.

Sin duda fué Uspantlán en su antigualla muy numeroso de pueblo, ó fué la corte de su Regulo ó propugnáculo y asilo de aquel partido y señorío de Sacapulas; pues en los libros de Cabildo, á donde se espresa la espedición y espediciones de esta conquista, no se señala con título de guerra de Sacapulas, sino es de el partido de Uspantlán, y así mirándole como plaza universal de armas de tanto territorio, describiremos la duración de su conquista, interrupción de la guerra y su precisa continuación hasta su último rendi-
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miento y dominio total de nuestras armas, debajo -del título que nos le señala lo auténtico de aquellos libros capitulares, *.con la derivación y larga •oticía de los sucesos de aquel tiempo, revuelto en inquietudes y" desazones, nacidas y dimanadas de los estraños procederes de Francisco de Orduña, visitador nombrado por la Audiencia de México, en que sin poder hacer menos hemos tocado varias veces, y nos será preciso volver ahora á referir de sus máximas el infeliz y sensible efecto que se introdujo á toda la dilatación de las Provincias.
Había corrido el tiempo el círculo prolijo de seis años desde la entrada de nuestros españoles en este reino, sin que para Uspantlán de la Provincia de Verapaz y territorio perjudicial á nuestras espediciones, se hubiese dispuesto guerra alguna que fuese grave ni ligera, hasta el año de 1529,, (2) en  que habiendo acaecido la reelección de la, persona del capitán Gaspar Arias para el cargo de Alcalde ordinario de esta ciudad, en que también se había ocupado por el antecedente de 1528, dió ocasión á que el Cabildo y regimiento le hubo por apropósito, para el de 29 para cabo principal de la conquista de Uspantlán y de hecho le nombró pa. ella, con solo el aparato de sesenta infantes y trescientos indios amigos de los ejercitados y ya probados en la guerra. Era el motivo del Cabildo el que además de que aquella cordillera del norte ocupada en sus asientos de numerosos pueblos no se quedase sin reducir, y por que estos que son parte de lo que compone y forma la Provincia de Verapaz, indómitos, y fieros de natural, nos inquietaban y movían los pueblos del Quiché ya conquistados, con que confinan. Pero ya introducido Gaspar Arias hacía seis meses en aquel país enemigo, á fuerza de gran tesón, muchas batallas y deficiencia de víveres, y en que parte del tiempo había impedido la fuerza y continuación de proceloso invierno sobre los muros de Uspantlán, con muerte de muchos de los indios de nuestros trozos, que unos de heridas de saetas envenenadas y otros debilitados del hambre, con disenteria de sangre (de que también adolecieron nuestros castellanos), cedían á la muerte la debilidad de las vidas, más esto no sin mucho lamento de los uspantecos, que ya lloraban dominados algunos pueblos suyos, de la constancia de nuestras armas; y entre ellos el de Nebah y el de Chahul, pueblos entonces si numerosos y crecidos, muy apreciados delpartido por su abundante territorio, en esta ocasión de tanta estima, y cuando la posesión de aquellos pueblos pronosticaba el dominio de los demás, y en especial de Verapaz, de gente agreste y belicosa. Corriendo el tiempo por los principios de Setiembre de 1529, (3) los confidentes de Arias é interesados en sus créditos, le hicieron el aviso de que el Gobernador Orduña (4) le había depuesto del oficio de Alcalde y nombrado en su lugar á Gonzalo de Ovalle; pero este Gaspar Arias que siempre se llevó del pundonor y el punto, no se quietó ni dió reposo al ardimiento de su espíritu, siempre honrado y siempre vigoroso, hasta dar orden á el progreso de esta guerra y hallar persona de sustancia en quien sustituir sus co-
(2) Libro 19 de Cabildo.—folio 72.
(3) Libro 19 de Cabildo.—folios 109 a 111
(4) Libro 49 de Cabildo —folio 142 v.
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misiones; y pareciéndole que Pedro'de Olmos -sería apropósito, para facción de tanto peso, sustituyó en él las instrucciones y poderes que conducían á aquella espedición y partió á esta ciudad de Goathemala á defender su justicia, que le fuera mejor abandonarla, para norecíbir aquí una afrenta y allá dejar perder lo ya adquirido.
Hemos ya referido en otras partes de estos sucesos de Gaspar Arias en Goathemala nacidos infaustamente de las resoluciones de Orduña los funestos accidentes, y por eso los omitimos aquí, pasando á decir, que en tanto que aquello sucedía en Goathemala, en Uspantlán el Pedro de Olmos, ó muy resuelto ó inadvertido contra el sentir de los soldados ó cabos mas espertos, quiso dar un asalto á aquel lugar, y bien atrincherado y guarnecida su albarrada velaba la ocasión de su defensa, que teniendo en emboscada dos mil hombres, al tiempo de acometer los nuestros á la trinchera, fueron cortados por la parte de retaguardia con grande asolación de -nuestros indios amigos y sin poderlo prevenir; en tan inopinado suceso, ni lo inesperto del cabo ni el valor y diligencia de los demás españoles, de que hubo muchos heridos, en especial de Olmos, que fervoroso y revestido de pundonor y valentía á el animará los otros, se mezcló muchas veces entre los trozos de los indios, recibiendo sobre sí muchas saetas, mas no bastando su ardimiento y diligencia, quedó destrozado nuestro ejército y los indios amigos derramados por aquellas barrancas y arcabucos, tierra montuosa y quebrada, en que quedando muchos prisioneros del enemigo, fueron sacrificados al ídolo Exbalamquen, sacándoles los corazones vivos para ofrecer á aquella imagen del demonio; con que aterrados nuestros indios, ciegos y conducidos del temor desampararon nuestro campo y los cuarteles, tomando la vuelta á Goathemala; pero entendida su fuga por Juan de León Cardona, teniente de Gobernador en el Señorío de Utatlán, les salió al paso y los detuvo en el Quiché. Pero esta diligencia ni otra alguna ejecutada tan sin tiempo no les pudo importar á nuestras gentes españolas, y ya cargados del fardage y de los pocos víveres que tenían, abriendo paso por muchas celadas de los indios, hacían la retirada para esta plaza general de armas de Goathemala. Pero saliendo para Chichicastenango nuestra gente española, sería sin duda entre este y Sacapulas que tuvieron ocasión de gran batalla con tres mil indios guerreros de Uspantlán que atravesaron por atajos á embarazarles el camino, en cuya refriega y ocasión, dejando el peso de vituallas y fardeles por despojos del enemigo, por atender á la defensa de las personas, marcharon á Utatlán nuestros españoles con gran trabajo é incomparable fatiga, mantenidos de yerbas, sin otro alimento que algunas veces gatos de monte y lobos (que acá llaman coyote), animales inmundos y asquerosos, que los escopeteros cazaban en lo breñoso de aquel camino, y alojando al descubierto en el desabrigo de la campaña; por cuya ocasión y gran motivo llegaron al Quiché, jurisdicción de Utatlán, desalentados y afligidos de la apuntada disenteria y graves calenturas; y aunque avisado Orduña de la infelícídad de este suceso, quiso suplirle y enmendarle, ni le fué fácil ni posible, ó por que aquel nervio de ejército estaba inútil, lleno de enfermedad y de miserias, ó por que el formar de nuevo las conductas en Goathemala, halló los ánimos adversos y divididos en públicos bandos, nacidos de la -afrenta y agravio hechos á Gaspar Arias y
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lo demás ya referido en el capítulo décimo del libro tercero de la segunda parte, y lo más preciso lo de las guerras de Cuzcatlán, las de Yzquipulas, de Tepatlán y Guaymoco en que casi estaba divertida toda la gente, siéndole forsoso y necesario pausar en esta empresa por entonces.
Mediaba entre estos accidentes alguna noticia del arribo á estas costas occidentales de Alvarado de vuelta de España, y como Orduña se considerase mal visto de la gente en general, de la `congregaciónde los nobles, y no muy grato para la plebe, pulsaba en su corazón el pensamiento de haberse perdido por su ocasión aquella empresa de Uspantlán, en grave deservicio del rey, y que llegando á este tiempo Don Pedro de Alvarado, podría crecer de punto su descrédito y mala fama, con que asistido de estas ideas melancólicas y sin saber tomar resolución en su mejora, velaba cuidadoso sobre su desempeño; pero ladeándose del todo á el tesorero Francisco de Castellanos, persona de valor, y de gallardo espíritu, comunicado el intento de reducir aquel partido de Uspantlán, le confirió en el cargo de cabo principal de la empresa, y publicó la jornada haciendo saber por su bando que salía á ella en persona, para que así s'e instimulasen los ánimos y se viniesen á él los confidentes de Castellanos; mas sin embargo de su índustría no así á su intento correspondió del todo el buen efecto; por que arbolado su estandarte solo pudo juntar la diligencia del Castellanos cuarenta infantes y treinta y dos caballos, y á la verdad no se hizo poco, estando toda la demás gente de guerra ocupada y entretenida en las apuntadas divisiones y en sitios muy retirados, y mas cuando la ofensa hecha á la persona benemérita y venerable del Alcalde Gaspar Arias había encendido grande llama en los pechos republicanos que vivían desconfiados de los procederes de Orduña y aborreciendo su persona. Con que en esta ocasión más, que en alguna compuso nuestro ejército en mayor parte la nación de los indios tlascaltecos y mejicanos, de quienes se formó un trozo de cuatrocientos de su estirpe y de los de Guatemala, con ocho cabos españoles que los regían y gobernaban Gonzalo López, Juan de Peredo, Alonso de Velasco, Francisco de Lináres, Diego -de Llanos, Estevan de Aponte, Martín Rodríguez y Diego de Berlanga, que fueron conferidos en este cargo y á este efecto.
Al nombramiento de estos y posesión de sus conductas siguió la ejecución de la jornada hasta Chíchícastenango, de donde haciendo alto, les hizo Orduña embajadores á aquellos indios de Uspantlán, con los ,requerí-míentos de paz y lo demás contenido en las instrucciones del rey. Pero habiendo penetrado los mensajeros con varias dificultades y peligros, hasta la v'lla de Uspantlán, -distante de aquel lugar de Chíchicastenango, y dado á entender el fin de su jornada á los principales de aquel lugar, estos no solo soberbios y sobre sí, sino crueles y temerarios y reos de muerte contra el derecho de gentes á que bárbaros se opusieron, no solo no aceptaron la embajada, sino que mataron á los embajadores, de cuya noticia que se tuvo por lo que de ella blasonaron los uspantecos, pudo nacer la cierta y razonable resolución de hacerles guerra, maquinando todos los daños posibles, hasta ver ¡su reducción, y dando órden Francisco de Orduña al Castellanos para la disposición de esta empresa. No sin escolta de su persona se quedó en ChichIcastenango, con ánimo de distribuir desde allí las órdenes convenientes
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y enviar -socorros si importase, y por que la gente de aquella expedición tuviese segura la retirada; pero enfermando brevemente le fué preciso el dar la vuelta á Goathemala, enviando orden á Castellanos para que terminada la facción de Uspantlán, pasase á Cuzcatlán contra la gente de Pedrarias; y así á su ejecución pronto y valiente el Castellanos partió á perfeccionar esta empresa, como veremos adelante.

CAPITULO VII
De la continuación de la guerra de el Partido de Uspantlán, hasta la reducción de sus pueblos.

MARGINALES. Detiene Francisco de Castellanos a fabricar un puente en el río de Sacapulas para tomar la marcha hacía Nebaj. — Encuéntranse a la contrapuesta ribera con un ejército de cuatro a cinco mil indios y se presenta la batalla. — Queda roto el ejército de los indios y se encierra en los muros de el poblado. — Valor y agilidad de un indio de los nuestros. — Queda Nebaj sujeto a la obediencia católica. — Pónese nuestro ejército sobre el lugar de Uzpantlán. — Júntase gran número de indios en Uzpantlán a nuestra oposición. — Prueban los uzpantlecos a cansarnos con largas dilaciones. — Presentan la batalla a nuestro ejército. — Temeridad de un indio uspanteco viéndose herido de un soldado español.

Salió con celeridad Francisco de Castellanos á ejecutar el orden del Capitán general Francisco de Orduña contra la rebeldía y soberbia de los vecinos de Uspantlán, si con deseo de la venganza de los embajadores muertos é indios amigos sacrificados á su gran diablo Exbalamquen; no hay para que detenernos en ponderarlo, ello se dice y manifiesta sin digresiones importunas. Pero habiendo dejado el alojamiento de Chich`castenango y hecho la marcha de siete leguas, dejando á Sacapulas á mano derecha, siguió, el progreso de su jornada por entre bosques espesos y peñascos de estraña celsitud á encaminarse al pueblo de Nebah, bajando la agría y dilatada sierra que se interpone; mas encontrado con el cajón del río de Sacapulas, de honda y caudalosa madre, le fué preciso detenerse en esplorarle la ribera. Es el esguazo de este río bien peligroso, así por la abundante congregación de sus aguas como por la rapidez de su curso, y que siendo los sitios de su camino tan fuertes y tan impertransibles por la naturaleza de la madre por donde corre compuesta de cajón de inmensa celsitud que se forma todo de inmensos peñascos rudos que si en la vía de aquel trajín hubieran los indios aplicado una ligera defensa, con gran facilidad hubieran impedido la entrada á nuestros españoles; pero encontrada parte más estrecha, que hubo de hallarse hacia el río arriba á medra legua con brevedad y muy seguro se fabricó un puente de madera, por el cual la caballería bien despeada y trabajosa, con la comodidad de los infantes, pudo tomar á salvo la contrapuesta ribera, y penetrando la montaña de difícil y levantada serranía, al encimarse así á su cumbre, se opuso al paso del camino un escuadrón de cuatro ó cinco mil indios guerre-
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ros, rebeldes y feroces de aquel poblado de Nebah y de los otros de aquella cordillera de Verapaz sus auxliares;    mas estos encontrados con la caballería y atropellados de ella e.n:su primer trozo, -en que perdieron algunos de los suyos, tomaron una larguísima retirada á esperar nuestro ejército al doblar el camino á la punta de un monte que se derrama de la propia sierra, y encontrados los dos ejércitos se acometieron y avanzaron con gran denuedo y bizarría, perseverando en la batalla por una hora, en cuyo tiempo de rara y perseverante lid, regado el campo con la sangre de muchos muertos, dió testimonio á los de Nebah de su segura asolación, cuya prueba y lamentable ruina, tomó su ejército la retirada del lugar, de donde pensó su ceguedad y su proterbia hacernos mas durable y más difícil su rendimiento, por que ceñida en población de profundísima barranca, cortando el paso del camino del un costado al otro, quedaron cerrados y defendidos por todas partes; mas acercándose nuestro ejército para su entrada' y acudiendo á su defensa todo el ejército de los indios, divertidos por esta parte, se descuidaron de lo demás asegurado en su barranca; pero habiendo en nuestro ejército indios muy ágiles y valerosos, descendieron por la barranca, habiendo indio entre ellos que por los árboles y los bejucos hizo camino á su valor, y estos de cuyo espíritu y buena fé se confiaba tanto suceso, é importancia, vencida la cumbre de aquella profundidad de -la otra parte, pusieron fuego á aquel lugar en varias partes de lo mas retirado de aquella puerta, con cuyo suceso inopinado, abandonando el sitio de la entrada por acudir al fuego, cegando los nuestros el foso á buena dilígencia, se hicieron dueños del lugar y prisioneros á los más principales personages; y procediendo luego otro día á herrar á todos los vecinos y darlos por esclavos, fué medio suficiente á la sujeción de este Nebah, y rendimiento de el de Chahul.
Mas todavía los uspantecos campaban y hacían con emboscadas mucha incomodidad á nuestra gente española, que sin perder ocasión se había acercado á los confines de aquel lugar capital, bien que más proveídos que otras veces de vituallas, y siendo lo que restaba á dominar de aquel partido lo mayor, así en su territorio y señorío como en lo más numeroso de pueblo hacia á Castellanos mayor cuidado y á sus paisanos más esfuerzo en su defensa, juntando para ella diez mil guerreros juntos en solo un cuerpo á la defensa del país, y con no menos socorro de auxiliares de Verapaz, se congregaron los de Cunen, Cotzal y lo que hoy es territorio de Sacapulas, que por entonces estaban esparcidos en rancherías de á veinte y de á treinta personas, como hoy lo estilan los infieles del Chol y el Lacandón, vecinos de Uspantlán, y sus anexos provincia de Verapaz de donde son los uspantecos; mas siendo así que escedía en tanto número del nuestro el ejército de los indios, con todo eso les parecía poco á mantenerse contra los nuestros, y así unas veces saliendo á la campaña y otras encerrándose en la seguridad de sus trincheras, probaban con dilacíones, á cansar á los españoles, hasta que ya pensando hallarlos debilitados y rendidos de tanta campaña, salieron á presentarnos la batalla; pero empezándose á declarar la Providencia á favor de nuestras armas, permitió que los que habían salido en nuestra busca, divididos en
(5) Manuscrito Quiché.—folio 3.
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mangas, se congregaron á un cuerpo de batallón, para que así reconocido por Francisco de Castellanos, dividiese su gente en dos escuadroncillos, llevando en el centro á la caballería, que al tiempo, de acometer quedó á la frente, y los dos escuadrones de infantería pasaron á los costados del enemigo, conque cojido en medio y sin poder apartarse de las espadas y escopetas y de uno y otro avance de la caballería, á breve rato quedó roto con grande asolación y mortandad de los suyos y muchos prisioneros de unos pueblos y otros, que fueron prenda para su rendimiento por los últimos días de Diciembre del año de 1530, en que se herraron y dieron por esclavos á todos ellos. (6) Pero en esta ocasión de la batalla de Uspantlán, un indio capitán de aquel partido, á quien llamaban Caletohíl, viéndose herir de un soldado español, teniéndolo por afrenta, partió del campo para el pueblo, y sacando á su muger y á dos hijas para el monte, las ahorcó de un árbol y luego se arrojó sobre su propia lanza; tanto era el. odio concebido contra la nación española, que ya que no les conseguían sus esfuerzos la muerte, se quitaban á si propios la vida. Tales como este eran los indios de Verapaz, y los que ahora desprecian muchos de los que pasando de España á estas partes, viendo que obedecen á palos, y á pescosadas, piensan que así fueron siempre y que su abatimiento nace de pusilanimidad y no de estar ya acostumbrados al sufrimiento después de habituados en él, por el círculo de ciento y sesenta y nueve años que ha corrido su sujeción desde el de 1524 a este de 1693.

 CAPITULO VIII
Que vuelve á continuar la descripción de los pueblos del Corregimiento de Totonicapa y administración de la religión Mercedaria.

viernes, 4 de mayo de 2018

RECORDACION FLORIDA. SAN MATEO IXTATÁN-LACANDONES

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG

en hoyas, y el suelo de greda tan resbalosa que no se puede pisar sin grande riesgo, y en todo el pueblo no se pone el pié en parte llana, si no es en el asiento de la Yglesia y cementerio, Tiene por su padrón este lugar trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores de la nación jacalteca que se mantienen del trato que los demás, en la manufactura de hilados y tejidos, crianzas de mulas y de ganado menor, más es sin igual el aprovechamiento que les producen sus salinas (de que después diremos) y de que toma el pronombre  de Ystatlán, que significa tierra de sal, de Ystat que es sal, y talí, la tierra. Su parroquial es muy capaz en las medidas de su Yglesia de insigne fábrica, y el artesón de su capilla mayor de enlazamentos de madera á resaltos, obra y manufactura de los propios indios de este lugar. Ostenta en su testera un escelente retablo de muy pulida escultura y en todo el cuerpo se gozan cuatro colaterales primorosos, si bien su sacristía se mantiene con pocos y pobres ornamentos. Levanta una torre á la fachada de firmísima arquitectura, en que sostiene dos campanas. Bien pudiera esta feligresía colmar de alhajas y de arreos esta parroquia, si acaso lo que acaudalan en solo el comercio de la sal con que proveen los dos corregimientos de Totonicapa y Quezaltenango, la Alcaldía mayor de San Antonio y la provincia de los Llanos de Chiapa, y toda la nación lacandón que carece totalmente de semejante condimento, y se introducen muy frecuentes hasta este pueblo por el recambio del trueque de sus frutos, cacao y achiotes y otros que se señalan en su lugar, hallaran aplicándose á ello grande ayuda para tan santa obra; pero estos indios que solo atienden á acaudalar para sí se olvidan de lo más •principal; aunque para ello espongan el riesgo y la fatalidad no solo de la vida temporal, pero la eterna; metídos por lo intrincado de aquellos lóbregos arcabucos y aun poblados de asiento en las montañas á hurto de las justicias; como que el año de 1673 lo estaban en el lugar y asiento de Asantíh, tierra apartada del pueblo de Ystatlán, catorce leguas, camino desapacible, áspero y de peñasquería que va á avecindarse á la tierra del Lacandón solas seis leguas, y de que participándome el P. Fr. Alonso Páez, Vicario del partido, instímulado mi celo de oír que no oían misa, ni se sabía si confesaban; que estaban sin justicia y otras cosas de mucha monta, espuse mi persona al riesgo, sacando de aquella vida -de bárbaros cuarenta familias que reintegré y reuní al común de Ystatlán, fundándoles barrios aparte y nombrándoles por su especial Gobernador á Juan Marcos, indio de gran gobierno y cristiandad, pasando de esta diligencia á proceder contra los alcaldes y regidores que habían sido de diez y siete años á aquel tiempo, casfigándolos y penándolos por no haber procurado- su reducción ni haber dado noticia de ello á los Corregidores, cuya resolución me aprobó con gracias el Real Acuerdo de justicia, á cuya alteza di cuenta de toda esta operación judicial,
Pero aun no terminando nuestro intento la descripción de este partido de San Pedro Soloma, es necesario la retrocesión de la memoria para el pueblo de Santa Eulalía, que está distante de la cabecera cuatro leguas, camino difícil de emprender por las laderas de cerros levantados á grande altura, cubiertos de inmensa breña y de pinares crecidísimos, y mucho más por la molestia y ruido de empalizadas y aun con este reparo y prevención se necesita en el invierno de hacer á pié lo más de esta jornada á grandes trechos de ella, por el peligro de grandes precipicios y el manifiesto riesgo de las asechanzas y emboscadas del Lacandón, que como `dijimos se derraman en tropillas por los montes de estos caminos al robo de los indios pasajeros. Es la vecindad de este lugar de doscientos vecinos tributarios y de ochocientos habitadores; su parroquial pobre y de materia pajiza, tiene decencia en su retablo principal dorado, en que está colocada la patrona Santa Eulalia, de escultura antigua- y sobremanera hermosa, y lo demás del cuerpo de esta Yglesia está adornado con tres colaterales; más los ajuares de sacristía son pocos y muy pobres, aunque mantiene su lámpara, custodia, cáliz y vinageras -de plata y en su fachada y torre dos campanas. Su situación de este lugar es en el pináculo y cima de un gran monte, donde después. de la conquista se plantó, por apartarse del Lacandón, si bien hoy solo se alarga á dos leguas de camino, esto es de unos egidos á otros; es gente pobre y miserable, sin otro trato y comercio que los hilados y tejidos y algunas hacenduelas de ganado menor y crianza de mulas de buena raza.
Desde Soloma á San Juan Yxcuz se hace jornada de tres leguas, si bien penosas por ser su senda y su viage por laderas de piedra y lodo, más sin embargo más, tratables y sin peligro que las ya referidas y más hacederas por la cercanía de su jornada; aunque en ella no faltan palizadas y grandes breñas y arcabucos, q. van á dar con la bajada de palizada al admirable río Poh, que significa ría de arena; son sus aguas maravillosas y agradables, por el color azul celeste de que se tiñen, rozándose en infinitos troncos de Taray y raíces, de Sucihilpatí; por cuya participación son saludables y medicinales en grande modo, fuera de ser por su naturaleza delgadas y ligeras; da paso la profundidad de la caja de este río por su angosto puente de barras, de madera muy fuerte, no tanto, por el caudal de sus aguas (que no es muy abundante), cuanto por hacer su camino por unas cuchillas negras que abriendo en punta, y navajones cortan con grande actividad y vehemencia los pies de los hombres y las lanillas de las mulas; ándase hasta el pueblo por la vega de un río q, corta su corriente por la mitad del lugar, haciendo este viage de sitios nobles y apacibles. Su situación de este poblado yace plantada entre dos cordilleras de grande celsitud y dilatado término hasta Huehuetenango, compuestas ambas de peñascos lisos, y de la que se goza á la frente de la casa del Vicario; á poco trecho se despeñan algunos ojos de agua á incorporarse al río del pueblo, que es de temperamento frío y húmedo, y este lugar -ni numeroso ni muy corto es de ciento y cuarenta tributarios y de quinientos' y sesenta habitadores que acuden á su parroquia con cortos dones y aun escasos, gente cerril y miserable, criada y nacida en lo más montuoso
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sábado, 5 de mayo de 2018

JACALTENANGO-SAN ANTONIO- RECORDACION FLORIDA

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
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é intrincado de aquella sierra, y que á su natural no ayuda su posible; dados al trato desdichado de los hilados y lejidós y alguna cría de mulas y de ganado menor, y así su Yglesia aunque cubierta de teja y con retablo muy decente, en lo demás de sus adornos y su ajuar es pobre cosa y muy antigua. Su territorio de este país es muy fecundo y productivo, y así se logran grandescosechas de maíz, fríjol y chile que hace la congrua á este poblado.   
CAPITULO XIV
Del partido y administración del curato de Jacaltenango, del cuidado y doctrina de la Religión Mercedaria.

MARGINALES.—Situación de Jacaltenango, y su temperamento. — Vecindad de este pueblo. — Su Parroquial, y convento. — PETATLAN. — Situación y temperamento de este pueblo. — Vecindad de este pueblo, su ocupación y trato. — Su parroquia. — GUISTA de los jiotes. — Situación de Guísta de los Jiotes, y porqué se te da ese pronombre. — Vecindad de este pueblo. — Temperamento y trato de este pueblo. —San Antonio. — Vecindad de este pueblo. — La Concepción. — Fundación 'de este pueblo por el autor. Ocasión de separarse esta parcialidad de el cuerpo principal de su república de Jacaltenango. — San Marcos. — Número estimable de vecinos y habítadores de este Corregimiento de Totonícapa.
Jacaltenango, lugar antiguo y principal, fué sinó corte de algún régulo asiento y habitación de principal cacique de aquella gentilidad de los indios que aun hoy con otros principales de aquel sitio, viven y permanecen bien conocidos y señalados á la veneración de su estirpe, son apagados y dejativos de natural; por cuya causa no hay noticia ni de sus guerras con nuestros españoles, en la defensa de su comarca ni entre los indios circunvecinos en el tiempo de su infidelidad. Yace su corta vecindad hácía la tramontana, en sitio de intrincada y montuosa espesura, sobre una grande cima de corpulentos montes, en una grande hoya que abrigándose del Norte hace su temperatura caliente en conveniente grado, bien que su suelo es húmedo y su región muy enfermísa. Quiere significar su pronombre casa de agua, de Jacalí que es casa y ha el agua, 6 de cerro de agua, de Jacalí y tenango. Compónese su pueblo de doscientos vecinos tributarios, y de ochocientos, habítadores que se producen de  sus familias. Su trato y su comercio es de cortísimo provecho; pues solo se limita á los hilados y tejidos de hilos y mantas, de algodón; y así su parroquial y su convento de encomienda es miserable casa, y de materia pajiza, con pocos y pobres ornamentos y fundación de pocas cofradías, si
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bien en este pueblo y en los demás que se administran por la Religión Mercedaria son cinco los manípulos en cada un año, sin algunas fiestas de guachibal. Son las cosechas de maíz ni limitadas ni inciertas por la fecundidad del país á donde no alcanzan las heladas y destemplanzas del temporal, con que siempre se asegura aquest4 vecindad en lo preciso y natural alimento. Antes de que se dividiera esta encomienda "necesitaba el curato de tres Ministros, un cura y dos coadjutores; hoy administra solo uno.
Mas como sea preciso el referir y señalar los demás pueblos que componen este curato de Jacaltenango, también lo es el retroceder el viage desde la situación del convento á la parte oeste, al camino real que se hace á México, para venir á Petatlán, que está apartado de la cabecera una milla más de tres leguas, camino fácil de emprender por entre laderas y lomillas de terreno firme. Es la etimología de Petatlán, de tierra de petates, de petat que es petate ó estera y de talí, la tierra. Es la planta de este lugar de desigual asiento, cercado de barrancas y mucha breña; su temperamento medio, ni bien caliente ni bien frío; pero su territorio muy fecundo en buenos pastos, lleva todo lo necesario en granos y frutas y mucha miel de abejas por la abundancia de flores en todo el año, de que se utlizan sus vecinos en mucho modo, y estos que le componen el cuerpo á su república son ciento y ochenta, y setecientos veinte habítadores, que así como en el trato de la miel, dados á los tragines de sus mulas y á los tejidos de Pujates (género de pequeñas mantas de algodón), como los otros lugares de la encomienda de Soloma ya apuntados, y los de esta de Jacallhá que vamos describiendo, y á los hilados de algodón y aprovechados con la fabricación de Soyapelates (esteras de grande duración) de donde en estos tratos consiguen muchísimo y señalado provecho; pudieran á su parroquia desaliñada y pobre con la techumbre pajiza, hacerla más ataviada y más decente de lo que esperímentó mi cuidado, más estos como, los más de su generación es poco el desvelo que ponen en lo perteneciente al culto.
Por lo demás de la visita de este curato es de no desamodado camino á cualquier parte que se diríjala jornada, pues habiendo de hacerla al pueblo de Guistla, que quiere significar tierra flaca, de guíst que es flaco y talí tierra, hay desde Petatlán á este lugar alguna cosa más de cinco leguas, sin más impedimento en todo su viage que una bajadílla de piedra después de Petatlán, y la bajada grande al pueblo, mas esta aunque es bien larga pero segura y siempre andable por un cajón muy ancho y descansado á las cabalgaduras. Pásase por el lugar de San Antonio, que quedará asignado en adelante, es toda tierra montuosa la de esta senda hasta llegar al pueblo, que yace situado en el asiento de una llanura bien que estrecha á cuanto se entiende la población, y está al terminar su grande cuesta. Su vecindad sino de numeroso pueblo, al menos no de limitado padrón, llega al número de doscientos ochenta tributarios, y de mil ciento y veinte habitadores, más todos estos contamina-
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dos de la asquerosa enfermedad  del Jiote, no creen inútiles y desaseados á la esperíencía de su remedio; por que aquellos que con frecuencia se lavan y bañan en el gran río de Chiapa, q. bate en los muros de este lugar, están seguros, limpios y escentos de semejante contagio; mas sin embargo en la buena policía y aseo de sus calles y casas, son esmerados y curoisos, aunque en el culto y el adorno de su parroquia y casa ó habitación del Mínístro, muy descuidados, todo pobre y de la materíi del esparto. Son dados á los hilados y tejidos, siembras suficientes de maíz, sin otra cosa más q. el trajín de sus mulas. Es el temperamento caliente y la región y su país muy sano; es paso inescusable para México. Queda asignado Sal. Antonio; lugar pequeño y miserable en la paralela de esta jornada, y yace entre este Guistla y Petatlán, á dos leguas de distancia del de Guistla, antes de emprender la bajada de la cuesta; en sitio ameno y delicioso, que llaman la Tzacualpa, quiere decir pueblo vieja. Es tierra caliente y abundante y utilísima montaña en todo género de maderas preciosas, con muchas frutas de la costa; su número de vecindad es tan estrecho y abreviado que aun su padrón no llega á veinte y cuatro y de estos enteros tributarios es su producto el de noventa y seis habitadores; su trato el propio que los demás ya referidos y anotados.
Resta á nuestro, cuidado y instituto para acabar de describir este partido de Jacaltenango, el referir de su visita los dos lugares que nos restan al número de seis que le componen al curato de su rebaño la feligresía, y siendo el uno el de la Concepción, pueblo que por moderno y muy reciente desde el tiempo que gobernamos aquel partido, aun no ofrece materia á aquesta historia; solo será preciso el referir su fundación o su constitución en pueblo aparte de el de Jacaltenango. Este de cabecera de partido tenía situados algunos indios en territorio de su comarca como en estancia de su pertenencia, y por lo separado de su viage á cuatro leguas de distancia, los gobernaba, y presidía un Alguacil mayor de aquel Cabildo de Jacaltenango, más la justicia de este lugar, mirando á estos de la estancia de Concepción como en el ocio y el descanso y más aumentados de pueblo, dieron en sobrecargarlos de contribuciones con el pretesto de obras, y aumentados de comunidad, valiéndose de las mulas de los de la Concepción para tragines del camino real, escusando las suyas del trabajo, y oprimiéndolos con sonsacas, y servicio personal, diciendo eran ya mas de cuarenta familias que no servían de alivio al común de su principal república, pero los de la Concepción habituados por largo tiempo á su particular gobierno, y viendo se les pedía una cantidad de dinero con el motivo de reedificar su iglesia; considerando estos prudentemente que con la suma que aquellos les pedían podrían ellos edificarla en su pueblo, se negaron declaradamente á esta contribución, de que irritados los jacaltecos trataron de prender los principales del lugar, mas discurriéndolo ó peligroso ó imposible, comparecieron ante mí con largas quejas á su modo
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miércoles, 9 de mayo de 2018

CAPS-1-9 RECORDACION FLORIDA


 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG0


LIBRO OCTAVO
CAPITULO I
Del Partido y Corregimiento de Totonicapa y Huehuetenango, y las calidades y naturaleza de su temperamento.
MARGINALES.—Fué este Partido una de las partes más estimables del Reyno de Utatlán, —En cuantas partes se dividió el Reyno de Utatlán. — Vaticinios de la ruina de esta estírpe, que se van experimentando. — Lo numeroso que hoy es esta jurisdicción de Totonicapa. — La mucha poblazón de españoles que hay en los lugares desta jurísdícción. Sus muchas haciendas de uno y otro ganados que se extienden a los índios. — De cuanto utilizan a los indios los hijos de españoles que nacen en estos pueblos. — Situación de Totonicapa cabecera de este Partido. — Temperamento de este territorio. — Sus sendas dificultosas e impedidas con grandes cuestas, — Es proveído su territorio de buenas carnes.Grandes cosechas de maíz, legumbres y buenas frutas. — Carece de pesquerías éste y los pueblos de la sierra.    Su longítud, latitud y circunferencia de todo el Corregimiento y sus confines. Cuantos pueblos están sujetos a esta jurisdicción. — Sus montes, bosques y campiñas. — Los ríos que riegan esta jurisdicción, — Es límpío este país de sabandijas ponzoñosas, — Yerba jabonera perjudicial a las mulas y caballos que comen de ella.
Este admirable é insigne territorio de Totonicapa, de ancho y prolijo circuto, que fué parte estimable lo mas de ello y lo mas escelente y mas preciado del reino y señorío del Quiché, se desmembró como Atitlán y Sololá, y el gran partido que es hoy Quezaltenango, haciéndose de solo aquel poderosísimo dominio cuatro partes muy numerosas y muy grandes, que se señalan bien famosas en cuatro Corregimientos de estendidísímo país, y muy fecundo; sin lo que tuvo de la Provincia de Verapaz y de los Mames, con mucha parte de la costa del Sur, que entonces cuando se establecieron, y fundaron estas jurisdcciones, eran sin duda en vecindad de tributarios mayores mas que ahora muchas veces; mas cuantos venerables personages vaticinaron de estos y los demás de este Occidente; su asolación y acabamiento, y este preludio de su ruina, se experimenta total en muchas partes de otros reinos, y en este cada día lo que con pestes muy durables se disminuye su nación. Mas sin embargo, este partido de Totonicapa hoy se mantiene, y continúa en crédito, y posesión de grandes pueblos, que numerosos, y crecidos los mas de ellos, como diremos adelante, hacen muy estimable su gobierno y su vivienda apetecible, y en donde vecinos españoles se logra gran población interpelada, que muy política é igual ilustra en mucho modo aquellos pueblos, en donde el domicilio de sus dueños se perpetúa á la posteridad con sucesión que continúa alimentada y mantenida con buenas y provechosas haciendas de ganado mayor, y del menor mucho mejores, que ya se extienden á los indios, en las que hoy han creado á posesión de propiedad, cuyo provecho que es muy grande por esta parte, pasa á mas estimable beneficio por los hijos- de aquestos españoles que naciendo en los pueblos de los indios, son tales lenguas y tan diestros, que aun los indios nos dicen y aseguran que de aquellos aprenden la perfección y pureza de su idioma (claro está, pues, la tienen reducida á los preceptos del arte) ; y entrados á la observancia de la religión son unos ministros que se aventajan á todos en el confesonario y en el púlpito, y por esto de los indios muy amados, creídos y venerados y por donde entran con mas suavidad á la doctrina y la verdad de nuestra religión católica, en que con claridad y buena explicación de los misterios de fé, y los preceptos divinos y eclesiásticos se les instruye y catequiza; y por que sin duda y á único fin juzgamos por conveniente y tolerable el que los españoles vivan y tengan vecindad en los lugares de los, indios, mas no por eso dejamos de conocer que los mulatos y negros entre ellos son perniciosos y nocivos, por que además de quererlos supeditar y anteceder, les comunican las costumbres y los vicios que no conocen ni fueron de sus mayores ejecutados.
Yace Totonicapa, primera cabecera del partido por el tenor y forma de su erección, situado en gran planicie de excelentísima llanura limpia y alegre, y que le constituye en saludable país, lo despejado de su horizonte; por que elevándose su población sobre crecidos y grandes montes, goza de cielo despejado y de la sanidad de los Nortes que la refrescan y purifican; bien que á esta causa en temple frío es combatido de heladas repetidas que muchas veces esterilizan los pastos, Está situación respecto de Goathemala hácia la parte del Norte, y es paso inexcusable por el camino de arriba á los progresores que se encaminan á la ciudad de México, Pero esta senda que decimos es penosísima y molesta por grandes cuestas que se repechan con mucho riesgo en varias partes de su viage. Es abundante el territorio de muchas carnes de vaca, de carnero y de puerco, y los jamones de este pueblo son muy buenos, aunque mejores los perniles de Momostenango ; tiene también grandes crianzas de gallinas, y en la espesura de sus bosques mucha caza de perdices y codornices; su cosecha anual es abundante y prodigiosa en maíz, frizoles, chile, y buenas frutas, en especial •de manzanas y de peras, que es más lo que se pudre siendo crecida la saca, que lo que se aprovecha. Solo carece de pescado en el todo y de tal arte que necesita le entre de fuera,digo á este pueblo de Totonicapa y todos los más de la Sierra, mas no absolutamente á este partido, Corre de su país la situación por longitud de la parte de Noroeste al Sudeste, y por su latitud de Norte á Sur. La una que se dilata noventa leguas y la otra alguna cosa más de cincuenta; mirando sus líneas por confín desde Chahul, que linda con Verapaz, á San Gerónimo Motosíntle que confina con la jurisdicción de Soconusco, Y desde el rancho alto de Totonicapa, término de Tecpan atitlán, y el río de Aquezpala, que es la raya entre esta jurisdicción de Totonicapa y la de Chiapas mas como quiera que hayamos apuntado sus cuatro confines, es necesario el advertir, que por la parte del Sueste entra el Corregimiento de Quezaltenango por un ángulo á confinar con este de Totonicapa por el Oestesudeste, y este partido de que vamos tratando, por el Noroeste con tierra de frontera de los infieles de Lacandón, cuya estensión de territorio corre por su circunferencia doscientas y setenta leguas de utilísima tierra y deliciosa; que de su estampa por el todo podrá entenderse su confinanza y gran dilatación, donde en su sitio y su país están situados y erigidos desde la posesión del gentilismo cuarenta y nueve lugares, que los más de ellos se constituyen numerosos, con admirable y grande pueblo, desconocidos en su grandeza y vecindad de lo que fueron primero, de que daremos noticia en su lugar, procurando señir su narración por ser su número escesivo, ó dividirlo en los discursos de algunos capítulos, por no defraudar á los lectores de lo curioso y singular de algunos de ellos. Los montes y los bosques de el partido copiosos y poblados de arboleda, llevan muy útiles maderas para los edificios, en todas aquellas que se hallan y se producen en tierra fría; y entre ellas gran copia de pinabete que mucha manufactura ofrece á los indios con muchas utilidades, y fuera de esto mucho combustible para alimento del fuego, por donde son muy estimables á la conservación de los poblados; y las campiñas y los prados á los rebaños del ganado muy adecuados, y muy propios á su crianza, y procreación; por que sus pastos provechosos y la limpieza de sus llanuras ayuda mucho á su conservacíón, como las aguas que los regalan al beneficio y al riego de setenta y nueve ríos y arroyos que se conocen; por que atraviesan por las sendas y el viaje de unos pueblos á otros, sin los innumerables que se pierden en el provecho entre montañas y cordilleras; que estas que conocemos y señalamos no llevan la sanguijuela, que es tan nociva á los ganados, y solo se halla en los que más detenidos, y rebálsados de las llanuras se remansan en síeneguillas. Pero además de las escelencias que referimos de estos países, añade  su bondad naturaleza, la gran seguridad de sabandijas ponzoñosas, esto es en tierras frías, que en las que son más bajas y calientes, las hay muchas y venenosas, como si fuera en la tierra de la costa, y así en los altos de la sierra
los pastores y los arrieros duermen en medio de los campos sin recelo que los inquiete, ni por razón de los pastages peligran los ganados de estos países. Solo en las mulas y en los caballos se reconoce maleficio, por la yerba que
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llaman jaboneta, por que el activo tufo de su olor á la manera de jabón, que inficiona gran distrito de donde nace y se sitúa, los ataranta y embriaga de calidad que sin comer ni sosegar, gustando de ella quedan muertos por el campo; mas con instinto natural se apartan de ella y son pocas las bestias que peligran.
CAPITULO II
De lo que á el príncipio, de la conquista de este Reino la embarazaron estos indios Totonicapas, y de lo que acerca de su estirpe, igual á la de otros, se tiene noticia.
MARGINALES: Asistió este pueblo a el Rey Tecum Unián contra los españoles. — Tuvo a la disposición de este rey noventa mil guerreros. — No conservaron los de Totonicapa la contumacia que los Utatecos. — Manteniéndose con suma bizarría quedan rotos en la batalla memorable de PALAHUNOH Y se retiran al Castillo de XELAHU. —Entra al Castillo nuestro ejército después de tres días de sitio. — Huyense algunos AHAOS al Quiché y quedan otros prisioneros. — Sosiegan su furor algunos capitanes españoles y los Ministros eclesiásticos y quedan muchos amigos.—Queda Totonicapa casi destruida con el furor de la guerra. — Fueron estos totonícapas de los primeros cristianos que hubo entre los indios y toman los apellidos nobles de España. — Los AHAOS y CALPULES nobles de este pueblo y blasón de que usan. —Abusos y desdichada idolatría en que perseverar muchos.
Este gran pueblo Totonicapa, como dijimos, en el Capítulo cuarto del libro sétimo de esta segunda parte, asistió á la defensa de sus países en servicio de su rey Tecum Umán, con poderosa oposición á nuestros españoles. Regidos y gobernados de sus caciques y cabos principales con suma bizarría y gran denuedo hasta el último combate en que ya muerto el rey Tecum y suced'éndole su primogénito, que también quedó muerto por justicia, se sujetaron á la obediencia católica, como la corte de Utatlán; pero estos mismos que en esta ocasión de la conquista ofrecieron á su rey •noventa mil guerreros á la severa oposición de nuestros españoles, es de creer no dejarían los ocho castillos de su país sin tripular y sin cubrir y espuestos á ser develados de nuestra gente, ni los lugares que resguardaban los dejarían desiertos ni despoblados; pues eran estos por entonces numerosísímos y cabeceras de señoríos y Ahahuaes, y los señala su autor diciendo eran estas poblaciones, Totonicapa, Santa Cruz Quiché, Quezaltenango, Momostenango, Ahpaciha, Ostuncalco, Cuyotenango y Chiquimula, que los más de ellos aun hasta hoy se conservan y continúan en crédito y vigor de pueblo numeroso, como veremos en sus lugares; mas estos de quienes ahora vamos hablando, aunque esforzados y constantes en sus defensas, no fueron tan severos ni tenaces
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como Utatlán y otros de su inmediata anexidad; por que al principio de la guerra del Pinar, se mantuvieron con suma bizarría*y gran valor, hasta que rotos en la memorable batalla de Palahunoh, donde fué muerto su rey Tecum, en el sitio de Pakajá, se retiraron á el gran castillo de Xelahuh. Pero esta fortaleza, que pareció al principio inespugnable, puéstole sitio á su cordón, fué entrado por -nuestros españoles con grande batería; en que gastó nuestra constancia más de diez días de desacomodado y áspero asedio, respecto á su alojamiento en la descubierta campaña y mantenida con grandes lluvias de proceloso invierno; pero muertos en el castillo la mitad de sus defensores, según su autor, (1) con menos fuerza á su defensa, abiertas brechas por sus muros, y entrado por ellas y por asalto á sus costados, franqueadas de repente las puertas por los propios defensores, se huyeron muchos Ahaos al Quiché, y otros quedaron prisioneros dentro de la plaza del castillo; pero desesperados y furiosos juraban (aun viéndose en la red) la venganza de la muerte de sus hermanos y parientes, y en especial mas se irritaban y enfurecían con la memoria de su rey Tecum Umán, muerto á lanzadas; mas sin embargo de su furor y su esquivez por verse entre estrangeros y gente enemiga, la gran sagacidad de Don Pedro de Alvarado, por una parte, y por otra Hernando de Chávez, Gómez de Alvarado, y Gaspar Arias, acariciándolos y dándoles á entender los eclesiásticos por los intérpretes el fin de su venida á estas tierras, y los misterios más principales de nuestra Santa fé, domesticaron su furor y pertinacia, quedando desde entonces Totonicapa y su inmediato Quezaltenango muy quietos y verdaderos amigos de nuestros españoles, y no muy arruinados en su planta material, si bien, Totonicapa, á donde sin duda llegó mucho furor de aquella guerra, por más tenaces y rebeldes sus moradores, quedó casi desmantelado y, destruido y con mucha necesidad de su reparo. Pero al paso que fueron de impedimento y embarazo en el principio de la guerra, fueron después de grande alivio estos Totonicapas y los vecinos quezaltecos á la conquista, de Utatlán; porque empezando á servir desde la toma del castillo de Xelahuh, descubriendo sus traiciones y alevosías de los de Utatlán, y ayudando en mucho modo á sujetarlos, fueron en breve de los primeros cristianos de esta nación de los indios, que hubo en este reino, tomando también los principales caciques los apellidos de aquellos capitanes que los apadrinaron en el bautismo: Portocarrero, Chávez, Mendoza, Mexías y otros, y así se conservan hoy muchas estirpes ó linages de los Ahaos de estos lugares Totonicapa y Quezaltenango, de quienes afirma su escritor haber visto y esperimentado la confusión y los trabajos de estos Ahaos y su acción en el, progreso de la conqu'sta; por que ya tenía once años y que pudo tener entera y particular noticia de los sucesos de aquel tiempo, así por su edad, como por que su padre era cacique y era señor del Coxturri ó castillo de Xequique, y era en Olintepeque.
Mas como quiera que este escritor de los indios no olvide su nobleza y la de otros del grande pueblo de Totonicapa, quiere que estén eslabonados no solo con los Quichés, Chiquimula, Quezaltenango, Momostenango, Ostuncalco y Ahpacihá, sino que afirma y asegura que los indios más principales que vinieron de México y Tlascala, en compañía de los españoles, para ayudarlos
(1) Don Francisco García Calel Tezunipan. —folio 4.
 en la guerra y catequisar á los de esta parte, se les dieron por amigos y por parientes y se volvieron á eslabonar con ellos por casamiento, y que en señal de más seguro y amistad les dieron un testimonio de sus armas, que testifica haberlas conferido la gran liberalidad del Emperador á los -indios que vinieron. de Tlascala, por lo que se señalaron en la conquista á favor de las armas españolas, y las figura en este modo :
Y dice que desde entonces unos y otros tienen igual derecho en los asientos y en la obción prominente de los gobiernos y oficios de república en que alternan y se seña'an unos linages y otros, sin contradicción ni embarazo; y que así en esto como en la observancia de la ley católica viven sin decaecer ni pervertirse, debiendo este beneficio y buena obra á la venida de los españoles y á la enseñanza de los ministros eclesiásticos que arrancaron de ellos las brujerías é idolatría, y el mal hábito y estilo de quemar copal. Y hojalá si esto era así ahora 125 años, por el de 1568, que esto se escribió por Don Juan de Torres, hijo del rey Chignahuiveelut, sucediera en este que escr'bímos, en que lamenta la nuestra piedad el ver á la miseria y rusticidad de esta estirpe, tan enredada y ciega en estos vicios y abusos, como lo prueba la grande v'gilancia y santo celo del R, Obispo de Chiapa, Don Fray Francisco Núñez de la Vega, del orden de Predicadores, en el distrito de su Obispado, y 'a incomparable atención de los dos misioneros Apostólicos de la regular observancia, Fray Melchor López y Fray Antonio Margil, que tanta abominación de ídolos han sacado de los indios de Soconuzco, de este partido de Totonícapa de que vamos discurriendo, del de Quezaltenango é Yzquintepeque y muchos más; y con mas admiración por su cercanía é inmediación á esta Corte de Goatlieniala, con más trato y correspondencia con españoles, de los indios del Corregimiento del valle, en que de todos, fuera de la gran multitud de los ídolos, han descubierto otras muchas supersticiones de brujerías, en culebrillas de chuchumite, Calendarios y chalchihuites, y otras muchísimas inmundicias, en que parece ,que hasta ahora, después de tantos años de cultivo, y de trabajar y hacer en ellos se están en sus primeros y principales errores, en cuya lástima y dolor me incito á describir sus ignorancias aun no arrostrando mi natural y compasión á publicar vicios de otros, Mas la verdad que anima á las historias y el justo celo de vasallo y de católico, conduce mi obligación á relatarlas, y por si alguna vez la Majestad del Rey que es mi Señor, y me ha mandado que esto escriba, hiciese que le llegue á sus oídos la narración de estos sucesos, nos, con este propósito advertido, hemos gustado de referirlos, deseando se ejecute su remedio. Registrando los bosques y arcabucos en donde existía tal maldad, y en especial en el potrero de Comalapa y la gran sierra de Parraxquin, antiguo propugnáculo de esta gente de Occidente,
CAPITULO III
De la gran cordillera de Parraxquin, y de los castillos que en ella estuvieron erigidos por los indios sujetos al dominio del Rey del Quiché.
MARGINALES.—Gran palacio de los reyes del Quiché en XETINAMIT. — Centinelas y
Castillo de este sitio. — El Castillo de CHRISTALI en esta Cordillera de Parras-
quín, — Otro Castillo de esta Cordillera con mucha obstentación en gran vestigio.
— Confín conocido de los dos reynos de Utatlán y Sotojil-
Corre cuasi sin término conocido desde la parte de mediodía para el Setentrión, sino emula, superiora á la eminencia de los Alpes, la prodíjíosa cordillera de Parraxquin, que aunque se corta en partes de su camino, por breve espacio de distancia en lo que abren algunos montes entre sí, por el terreno de sus faldas se eslabonan y se frecuentan con cuasi inseparable continuación, en que hay baquianos de sentir, que encaminada á Sinaloa, corre y derrama su corpulencia á setecientas leguas de distancia, desde este reino al Nuevo México. Sus vistas son agradables y apacibles por lo natural del sitio, y saludable su vivienda por la templanza del aire, si bien en pocas partes poblada por su retiro solitario y su breñosa confusión; lo superior de sus alturas son casi inaccesibles y de trabajosísimo camino, que prolongándose y cortando de Norte á Sur como apuntamos, precisa atravesarla al conducirse los progresos desde la parte de la sierra á la de la costa con áspera fatiga y peligro notorio en muchas partes; mas si se considera la observación de su rumbo, continuándose con los volcanes de Goathemala, los de Pacaya, Sonsonate y los de S. Salvador y otros, sería la longitud de su camino inmensurable, pero solo escribimos la cordillera lo que á este partido pertenece. Es su pronombre Parraxquin, impuesto por los indios del Quiché con propiedad y mucho acierto, por que quieren llamarle Monte-verde, á causa bien notable y prodigiosa, de que cuando se agosta y se marchita lo general de los campos en verano, esta larguísima cordillera está frondosa, verde y muy lo-
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zana, como mí observación lo reparó por lo inclemente de los meses de Diciembre, de Enero, de Febrero y Marzo, en que lo recio de los Nortes y la fuerza de las heladas no dejan cosa que no conviertan en polvo y hojarasca, y por esto sin duda aquellos reyes que dominaron el Quiché abajo del pueblo de Ystaguacán, entre unos montes que indican mucha profundidad y grande hondura en el valle, que se dilata á crecido circuito, tenían un elegante palacio en el sitio que llaman Xatínamít, que regado de buenos ríos y de muchos y saludables arroyos, era buen sitio de placer y recreación á la familia de aquellos poderosos caciques o reyes de Utatlán, que huyendo de la molestia de los nortes, en este lugar Xefinamít, no solo se resguardaban de la inclemencia de los vientos, sino que se fortalecían y aseguraban :de la invasión de
sus contrarios, haciendo en esta parte su consejo y junta de guerra, que llaman Zzicunlíquíl. Y en esta dulce amenidad que descubrimos se entretenían en monterías, juegos, bailes, mas esto sin perder de vista los peligros y la memoria de sus contrarios de que no los olvidaba la variedad ó el embeleso de los placeres; pues para asegurarse y mantenerse ponían en las cimas descepadas de aquellos montes de Parraxquin muy vigilantes centinelas para en viendo los humos de aquella parte de Cibíxíclabal, que quiere decir ahumadero, tocar- alarma y prevenirse á la defensa recojiéndose al gran castillo de esta parte de Xetinamit, que según la cuenta de los indios de un Xiquipil, tenía ocho mil defensores; que tanto como esto se recelaban y procuraban guardar y mantenerse estos indios que sujetaron y vencieron en el nombre de Dios y con su ayuda aquellos pocos españoles.
Mas los demás castillos que aseguraban el reino de Utatlán, no menos fuertes y encubiertos de infantería, que el ya advertido de Xetínamít, por esta sierra de Parraxquin, eran otros dos que mantenían sus defensas. El uno que sus vestigios y cimientos se ven ahora, bien que informes y sin diseño que perfeccione en planta, en términos de una estancia que es posesión y buena finca del capitán Francisco Gutiérrez; mas todo el cimentage que se descubre sobre el altísimo pináculo de Christalí, con mucha parte y admirable de una larga y altísima muralla, es de maravillosa fortaleza y robustez, con magníficos aparatos de terraplenes y fosos, que muestran en píe alguna parte de los lienzos de las torres y cubos de su defensa regular. Y este castillo se oponía contra la ambición de las naciones de los Mames y los de Soconusco, que por aquella parte podían acometerle. El otro memorable y gran castillo de esta cordillera estuvo situado en otro eminentísimo picacho que se divisa y deja ver desde el camino de San Andrés, y de su fábrica y celebrada ostentación, aun dura y vive el crédito de muchas ruinas, con clara demostración de más que gran vestigio de su importancia; mas sin embargo demolido muy de intento, como los otros, no deja delinear diseño alguno de lo que fuá su planta regular en aquel tiempo. Haciale oposición á las, entradas del Sotojil, con quien señala la simple tradición que era el confín de que hoy es pueblo conocido de Santa Clara, y aun ahora se parten términos entre los dos Corregimientos y los partidos de Atítlan y Tecpanatitlán, en este pueblo de Santa Clara, que es de una jurisdicción, y el de la Visitación que es de otra; mas de tal arte y tal inmedíacíón que el pueblo de la Visitación que es de
la nación y estirpe Zotojil, y el de Santa Clara que es del Gobierno de Sololá de la nación Quiché, tienen tan unidas é interpoladas las poblaciones y contiguas y mezcladas las casas que no bien se distinguen y diferencian; si no es en el idioma y en el trage, en que siendo diversos se separan; mas no de otra manera es cosa fácil ni casi imposible el conocerlos; y ahora como entonces, es el padrón que dividía los términos y lindes de aquellos, reinos de Sotojil y de Utatlán. Tenía cada castillo de estas naciones su capitán ó su caudillo,  que como castellano de la fortaleza de su cargo le gobernaba á la manera que nuestros Alcaides en los castillos que mantenemos; y de los, demás que hubo en esta jurisdicción, fuera de los advertidos, y de el de Xelahuh y Xetulul de la nación sapoteca, y los que hoy prevalecen diremos adelante y delimearemos en estampa, y del de Xetulul en Soconuzco, y otros de otras Provincias de este reino se hará memoria en la tercera parte á donde toca,
CAPITULO IV
De los pueblos que componen la jurisdicción de este Corregimiento de Totonicapa Y Huehuetenango, y su administración espiritual.
MARGINALES—Totonicapa, o CHEMEQUENA. — Múdase la residencia de los corregidores del pueblo de Totonicapa a el de Gueguetenango. — Su vecindad numerosa de Totonicapa. — Son estos indios industriosos, para adquirir. — Situación y temperamento de Totonicapa. — Insigne aspecto material de este lugar. — Templo, convento, casa real, cabildo y casa de comunidad de este pueblo. — Son de la nación Quiché. — Sus cofradías de grande principal. — Sn. Franc9 Alto. — Vecindad de este lugar. — San Cristóbal PUJILA. — Su situación y su temperamento.    Templo, convento y casa de Cabildo. — Vecinos habitadores de San Cristóbal San Andrés XECUL, — Su vecindad de Xecul, — MOMOSTENANGO, lugar crecido y regalado. — Situación y vecindad de Momostenango. — Monostenango, lugar en que fue muerto por justicia el rey CHINAUIZELUT, — El pueblo de El Agua Caliente. — Sus tributarios.
Totonicapa—Lugar de numeroso y grande pueblo, que es cabecera del Partido: también se llama Chemequenú, que quiere decir sobre el agua caliente, por lo que después diremos; mas aunque fué el asiento y residencia de sus Corregidores, no ha muchos años que se mudó á sitio más conveniente é importante; por que siendo el primero de cuarenta y nueve pueblos que encontramos yendo de Goathemala á aquel Corregimiento, quedaba á grande estravío é incomodando á los otros de la jurisdicción; casi apartado de los que más se reconocen setentrionales á la distancia prolija y muy penosa de cuarenta y cinco y de sesenta y una leguas, viaggravio, habían de ocurrir por tanta senda á la presencia de su Corregido mas como decíamos, considerado tan grave inconveniente, habrá cíncuenta años que se pasó sino la cabecera, la silla y el asiento de los Corregidores el de Huehuetenango, pueblo que como centro de la dilatación de aquel anchísimo y gran país, dá á la estensión de su circunferencia, convenientísima comercio y fácil negociación de las partes, y si bien corto de población y vecindad, de mejor y más agradable temperamento que el de Toton'capa, por lo ameno y dulce de su vivienda, le hace habitado de buena vecindad de españoles; y tolerada la residencia del Juez en semejante domicilio, así por esto como por los justísimos motivos que ya hemos referido.
Mas como quiera que sea Totonicapa la cabecera de esta jurisdicción,será también principio de nuestra narración, como será sin duda ejemplo y clara demostración de la inconstancia humana; pues aunque de numeroso y grande pueblo, está disminuido de lo que fué en los principios en más de veinte partes de menoscabo de su primera importancia; pues de más de cincuenta y dos mil habitadores que tuvo en su conquista, hoy se numera su padrón por de dos mil y treinta tributarios que corresponden á ocho mil ciento y veinte habitadores, que laboriosos y siempre mercuriales, ya en los cultivos de los campos atentos y cuidadosos, se utilizan bien mantenidos ó en las artes mecánicas industriosos y ejercitados se interesan con largo aprovechamiento; pues además de las larguísimas cosechas de maíz que consiguen y encierran. de dilatadas y fértiles sementeras anuales, de que proveen y socorren con largo interés suyo á muchos pueblos de la costa, son incesantes en los comercios á que se alargan hasta San Salvador y San Miguel con cosas de su propia manufactura, de lo que en aquellas provincias necesitan, en grandes cantidades de zapatos, vaquetas, badanillas, suela, gamuzas, fustes, caparazones, cojinillos, sayales, gerguetas, escapopules, frasadas, medias, de lana, losa, harpas, vihuelas, escabeles, y sillas de sentar, en cuya obra estántodo el año ejercitados con grande provisión de todas estas cosas, que se difunden no solo á las provincias, sino á los muchísimos progresores de aquel camino, empleándose también aquestos indios en la crianza no pequeña de ganado menor, de donde se producen las lanas suficientes á sus telares.
Su situación de este lugar es á la parte setentrional en gran planicie de llanura, sobre elevados y ásperos montes; su temple es frío con destemplanza de recios nortes que duran en su vigor por la estación del verano en cuyo tiempo suspenso el viento la parte de la noche, caen sobre los campos y los sembrados grandísimas y continuas heladas, que esterilizan á veces_ los pastos y dejan siempre cubiertos de las escarchas los pinares, Es en invierno camino inescusable que se frecuenta de Goathemala para México con incómoda senda de aguas, cuestas formadas de peñascos, y muy pendiente y tortuoso su viage. Su aspecto material de este lugar es muy hermoso de grande circunferencia, formado en calles de buena nivelación y gran despejo-, tiene la casería de no pequeña población toda de teja, su templo es de elegante arquitectura, con buque suficiente á tanto pueblo; su convento guardián correspondiente á lo que pide á la función un convento capitular, con cuartos altos y bajos, y prodigiosas oficinas, así ni más ni menos maravillosas y excelentes las casas reales, muy buen cabildo y gran mesón. Está este pueblo abastecido de buenas aguas y surgentes, que de los tanques del convento se reparten afuera por el pueblo, y en especial corre á una fuente de la plaza, que es de alivio'á el común y á los viandantes. Los naturales de este lugar son de la nación Quiché, y la advocacíón del pueblo es la de San Miguel Arcángel; tiene tres cofradías con cuarenta mil pesos de principal en todas ellas, por que la de San Miguel tiene doce mil, la de San Críspín veinte mil, y la de la Concepción ocho mil pesos, que andan á usura al estilo de indios, bien que nocivo y perjudicial por ser á doce y medio por ciento, esto es á real en cada peso, que andan á el trato entre los mismos indios. Tiene la guardianía ó el curato, otras dos cofradías en sus dos adyacentes, que son San Francisco el Alto, así llamado por su eminente situación en la sierra del Norte, descubriendo su torre y población á gran distancia; tiene setecientos y veinte tributarios de la nación Quiché, que produce el escelente número de dos mil ochocientos y ochenta habitadores. Su población también de teja, con buena iglesia y casa de Cabildo, le hace entre los demás no menos noble que otros desta jurisdicción de mucha fama. A este adminístrala religión franciscana, por ser anexo á la Vicaría de Totonicapa, como también le pertenece la visita y la feligresía de Santa Catarina Yxtaguacán, que dista de la cabecera cuatro leguas, de serranía penada y montuosa; mas este pueblo que pertenece á el Corregimiento de Tepan atitlán queda anotado en el capítulo sétimo del libro sétimo de esta segunda parte,
,Pero el lugar de San Cristóbal Puxílá, á que otros dicen San Cristóbal Totonicapa, que es una de las principales guardíanías de la religión de San Francisco, está á la pequeña distancia de legua y media de llanura de su cabecera temporal Totonicapa. Sito en terreno más caído pero desigual y bien dlatado llano; pero su tierra es desigual y quebrada entre hoyas y campiñas; su temple es frío como en Totonicapa y el demás, territorio de la sierra, en donde por las heladas se esterilizan los pastos; su aspecto material es tan hermoso como el de Totonicapa, con toda la casería de teja, y ostentativo convento guardián, con grande y suntuoso templo y rico adorno de Sacrístía. Casa de cabildo de mucha capacidad y desahogo; está suficientemente proveído de aguas, así de un noble y grande río que corta por el pueblo, que es en la costa el que llaman de Nagualapa, como de algunos arroyos fríos y otros calientes que le riegan y dan comodidad, y de cuya especialidad diremos en adelante. Tiene dos mil y treinta y un vecinos, indios tributarios de la nación Quiché, de donde se produce el número de ocho mil ciento y veinte y cuatro habitadores, ^ todos muy aplicados al cultivo de los campos y á la crianza de ganado menor, y con las lanas de sus esquilmos al empleo de los telares.
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tiene el Curato de este pueblo dos adyacentes, Olíntepeque que pertenece Corregimiento de Quezaltenango, y San Andrés Xecul, á la distancia de d
leguas de unas lomillos y llanuras, camino fácil de emprender; mas este q pertenece al Corregimiento de Totonicapa, de corta vecindad y breve pueblo tan solo cuenta en su padrón el pobre número de ciento y ochenta y ocho veconos indios tributarios enteros de la nación Quiché, de que resulta el número de setecientos y cincuenta y dos habitadores.
Mas como la administración que los religiosos de San Francisco en este Corregimiento tienen, sea por razón de tres muy buenas y grandes guardianiías, habiendo descrito los pueblos que pertenecen á las dos, nos con previa atención á la mejor inteligencia de esta administración, hemos querido separarlas, por sus partidos, como haremos con las demás religiones, y ahora por concluir el asunto de lo que toca á esta de la regular observancia, dir eos que Momostenango, lugar crecido y de numeroso pueblo, memorable p lo que fué de populoso en otro tiempo, yace sito en una rinconada de la sier del Norte, y á la distancia de Totonícapa de solas tres leguas, pero de vorginoso é impedido tránsito de unas colinas de bermejal ó tierra colorada, muy cerrado de montaña, que á la manera del camino que llaman de los pecados mortales, ó el de los Moyos, se hace temido y peligroso. Es el temperamento de este pueblo frío y sano, si bien su situación es solitaria por estravio y apartamiento del camino real. Consta su población de seiscientos vecinos tributarios y dos mil cuatrocientos habitadores de la nación Quiché. Soncados al trabajo, grandes cultores y esmerados en la crianza de ganado menor; son de dóciles naturales y muy aplicados al culto; y así por esto el convento guardián ostentativo y muy capaz, y el templo de elegante fábrica, con buen retablo y decentes colaterales de cofradías. Es su territorio abundante y pingüe, con grande y crecida cosecha de granos, lleva gran cantidad de nueces y otras frutas de España, y aunque produce muchos claveles, azicenas y rosas, el romero parece que tiene allí su propia naturaleza. Tiene curato de esta guardíanía dos adyacentes, Chíquímula el uno, pueblo tambi, memorable por haber muerto en ¿I por sentencia de Don Pedro de Alvara, Chí_Pzzahuíveeluí, rey del Quíahé, y que en aquellos principios de nuestr fundaciones era numerosísimo y tuvo á su cargo la defensa del castillo d resguardo en la corte de Utatlán. Hoy se numera por solos cuatrocientos diez indios tributarios y por mil y seiscientos y cuarenta habitadores de nación Quiché. Í-- El otro que nos resta y es sugeto á aquesta Vicaría es el A.duacalíet~e n --á¡to en el real camino que se hace desde Totonícapa á Huehu
- tenango, que es el de México; tiene la corta vecindad y poco número de cien y cinco indios tributarios y cuatro cientos y veinte habitadores. No hay pu blo de estos de visita que referimos de la administración de San Francise que no tenga buenos adornos de sacristía y retablos; aunque sean las íg1esi, de paja, hay en los tres curatos advertidas cuarenta y una cofradías de = buen recibo y en todos los pueblos de su visita se da misa los días festiva aunque sea con trabajo y fatiga de los Ministros, y esto en lo demás que eral cuidado de estos religiosos.
CAPITULO V
Que continúa la descripción del Corregimiento de Totonicapa en la administración de la Religión de Santo Domingo.
MARGINALES.—Convento de SACAPULAS. — Temperamento de el pueblo de Sacapulas.
—    Etimología de Sacapulas, — Río de Sacapulas, considerable. — Su puente de este río, — Templo de Sacapulas, excelente y capaz. — Pueblos de CUNEN y UZPANTLAN. — Descripción de Cunén. — Trigo de riego, y de temporal que se coge en Cunén. — Molino y panadería de Comunidad. — Su templo y casa del Vícarío. —Frutas de las de España que se producen en su territorio. — Propiedades naturales de los indios. — San Miguel Uzpantlán. — Los indios de Uzpantlán son montaraces.
—    Vecindad de Uzpantlán. — Pueblo de Nebaj. — Dícese el gran trabajo de los Ministros eclesiásticos en aprender los varios idiomas de los indios. — Situación de NEBAJ y su temperamento, — Vecindad de Nebaj y pobreza de su parroquia, —Pueblo de COTZAL. — Pueblo de CHAHUL,
Demás de estas Guardianías que quedan referidas, que se componen sus vicarías de siete pueblos de este Corregimiento, hay otros de los que llaman partidos vulgarmente, como también aquellas apuntadas guardianías, los cuatro que administra la religión Mercedaria, y el uno la de Predicadores, que se comprende y numera este en el órden de dos curatos y un convento Prioral con título de Santo Domíndo Sacapulas; es obra antigua la del convento, y si bien fuerte y de grande estensión en su habitable, funesta y melancólica su vivienda, se hace desapacible y temerosa en grande modo, Su fundación y erección de este convento fué por el año de 1553, siendo Obispo de la Santa Yglesia el R. Don Francisco Marroquín y Presidente de la Real Audiencia el Lico. Alonso López Serrato. Queda la situación de aqueste pueblo respecto de Huehuetenango hácia la parte de Levante; su temple es tan caliente cuanto húmedo; mas esto por accidente, siendo su planta en sitio muy caído y resguardado del Norte, con grande serranía, antes que por propia naturaleza de su país, Su etimología de Sacapulas, es de Sacal y pulan, que propiamente quiere decir, yerba de plátanos, Llena su territorio gran copia de palmas que fructifican tan buenos dátiles como los de Berbería; es proveído de buena pesca de tepernechínes, por que situado á la rivera de un noble y grande río, que llaman de Sacapulas, que corre á el Norte, goza su vecindad de conveniencia de su frecuente pesquería; el río dá paso por un puente que se levanta sobre once ojos de buena arquitectura, que salen á recibir su corriente en punta de diamante que la corta, Tuvo antes otro puente que está antes de este hácia el río arriba, á cosa de dos cuadras, que jarretado y muy gobiado por su costado, dañlo de una creciente poderosa, aun se mantiene y dura en pié, Su templo de este pueblo es muy capaz y de ma-
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teria noble y muy durable, con buen adorno de retablos, campanas y ornamentos, y el órden y la composición de la música de su coro muy estremada en la destreza y en la suavidad de las voces, esmero de los Ministros de esta sagrada religión Domínicana. Tiene el cabido y la demás casería de buena teja, y los vecinos son en número doscientos y veinte y tres, y el de sus habitadores ochocientos y noventa y dos de la nación Quiché. Tienen unas salínas escelentes de que daremos noticia bastante. Son sujetos á este curato el pueblo de Santa María Cunén y el de San Míguel Uspantán; de cuya guerra y duración de su conquista será preciso dar razón en concluyendo este discurso y descripción de este partido ; mas el primero de Cunén sito á la propia situación hácia levante, en tierra de llanura muy igual, es de tan dulce amenidad y gran recreo, cuanto de pingüe promisión á sus habitadores. Séanos lícito el espresar su descripción, pues no repugna á nuestro oficio é inst'tuto. Es de Cunén la bella planta en sitio llano y esparcido, dilatándose su gran planicie desde el levante hasta el poniente, quedando ceñido su terreno por la parte de tramontana y mediodía de altísima y fecunda cordillera; mas su perfecta nivelación de las cuerdas de su planta corre en sus calles con grande cuenta y mucho arte de Norte, Sur, Oriente, poniente; camina por todas ellas por una acera y otra arrimado á las casas; grande y maravillosa porción de aguas, que se emplea en lo que después diremos. Todas las casas de este lugar son fabricadas de adobe con mucha policía, y sus techumbres de buena teja; los patios ensulacados de argamasas finas y muy bruñidas y lustrosas; sirven para trillar los trigos q. siembran en los solares, á cuyos riegos se suministra el agua que corre por las calles; de donde cogen gran cantidad de grano, fuera de las sementeras de temporal que se hacen en la sierra, y el trigo que se coge lo guardan en gabilla como en muchas partes de España. Tiene este pueblo un buen molino, y una panadería á donde todos muelen y todos amasan; pero todos también cuando es preciso acuden á el aderezo y á el reparo de aquellas oficinas. La habitación del vicario, el templo y atrio es escelente y de admirable y muy pulido y venerable culto. La conveniencia de sus habitadores es grande, por que además de lo apuntado gozan el largo esquilmo de los apriscos y piaras de un ganado y otro; lleva su territorio cuasi por la naturaleza de su clima, muchas uvas, higos, membrillos, peras, durasnos, priscos, manzanas, granadas y otras frutas de España; mucha hortaliza, espárragos, acelgas, espinacas y coliflores. Son sus vecinos, ciento y diez y nueve, y cuatrocientos y setenta y seis el número de sus habitadores de la nación Quiché. Son cortesanos, afables muy humildes y liberales, y de no malos entendimientos, y hay algunos de muy buenos talentos entre ellos. Mas San Míguel Uspantlán, más solitario que otro alguno por su estravio y destemplado clima, tan solo lleva favorable á sus vecinos la buena producción de los maíces en grande copia y provisión, y de pallares mucha abundancia; que es cierta especie de frizoles que proponemos en estampa, y se dá en arbolillos, de un estado que duran tres, cuatro y cinco años dando fruto.
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Pero estos indios siempre agrestes y motaraces, casi de intento se separan y se niegan silvestres al cultivo del comercio y el trato de españoles, Son de especial idioma y de nación estraña á los demás de aqueste reino, El número de sus vecinos no es muy grande, pues solo llega su padrón á ciento y setenta y cinco tributarios, y el del producto en sus familias á setecientos habitadores. Su población pobre y humilde, es igual á la estrechura y la miseria de la Parroquia y vicaría, si bien no en todo escasa en sus adornos tiene lo necesario y lo preciso. Pero el Priorato de Sacapulas que se estiende á más orden de súbditos, comprende en su obediencia á los que asisten en el curato de Nebah, de la nación y del idioma Yghil, que solo se usa en este y sus anexos el de Cotzal y el de Chahul. Mas quien podrá bastantemente ponderar el gran mérito y loor que se les debe á los Ministros de esta y de otras, sagradas religiones y á los Ministros Evangélicos seculares, que así como para estos, muchas veces para un solo lugar, como acabamos de decir del de Uspantlán, aprenden un solo y dificilísimo idioma, en que administran sus vecinos, aún es imponderable su trabajo, y solo conocible á quienes vemos la asperesa y la dificultad de su pronunciación; pues cuanto más en este de Nebah sito en la cúpula y la cima de la gran sierra de Sacapulas, entre asperísima montaña, entre dos profundísimas barrancas con gran ladera de breñas y arcabuces, y en donde el temperamento de su región y de su clima es destemplado y enfermiso; por cuya intemperie de gran frialdad y mucha niebla, hallándome en este pueblo en cosas del servicio del rey, tuve por conveniente para pasar las noches con más comodidad en la disposición de mi persona y las de mis ministros y dados, bajar á dormir á una barranca, en donde estaba un rancho bien estrecho á la rivera del arroyo. Efectos son de aquella Divina Providencia que adoramos el que haya sujetos, que se apliquen a semejantes destierros y trabajos. Son los vecinos de aqueste pueblo de Nebah noventa y cinco, y trescientos y ochenta habitadores, repartidos en mucho número de parcialidades, Cuchil, Salquil, Yghil y otras. Así ni más ni menos que el que acabamos de referir, con pobre Yglesía .parroquial, con la techumbre pajiza, como en la habitación de su poblado de la propia materia del esparto, en temple y soledad de su vivienda, el de Cotzal, aun más poblado con ciento y cuarenta y cuatro vecinos tributarios y quinientos y setenta y seis habitadores. Y su inmediato el de Chahul, con doscientos y cuarenta tributarios, que hacen el número de sus familias de novecientos y sesenta habi-
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tadores. Es toda gente agreste y montaraz, dados al ocio y á vagar, y que apetece más lo intratable de la montaña que la suavidad del poblado, y en quienes por este género de vida y habitación de los más intrincados arcabuces á caza de unas plumas de Quezal, se resagan y atrasan los tributos, y muchas veces y las más quedan perdidos; y aun no discurriremos tanto daño en que se pierda ó menoscabe alguna parte de semejantes situados, si acaso lo precioso de sus almas no se pierde, ó temerosos del castigo ó imposibles acaso al pagamento de lo que deben los justicias, pasándosenos muchos de los infieles Lacandones, como lo averigüé de los indios de Cotzal y Cunén, y de cuyo peligro y perdición nos con justo temor y celo pío dimos noticia en este Real acuerdo, y atención de nuestro informe, se remitieron los tributos que no pudieron cobrar Don Matías Sánchez, Domingo Pérez, Felipe Ramírez, Bernabé Días, José Ibarra y Pedro de Avilés, alcaldes de aquellos pueblos, que estaban detenidos en la cárcel el tiempo duro y miserable de veinte y siete meses.
CAPITULO VI
De la conquista y guerra de Uspantlán y el mucho y grande trabajo que costó á nuestros españoles su reducción.
MARGINALES.—Uzpantlán fue cabecera de el territorio de Sacapulas. — Tiempo revuelto con discordias en la ocasión de la Conquista de Uzpantlán. — Estuvo sin empesarse su conquista cinco años. — Hácese la primera entrada a este país, y se nombra por cabo a Gaspar Arías Dávila. Motivos de el Cabildo de Goathemala para esta guerra,Ocúpase Gaspar Arías seis meses en esta guerra con grandes trabajos de nuestra gente con sujeción de algunos pueblos. — Vuelta de el Arías a Goathemala con ocasión de gran rumor. — Deja en su lugar a Pedro de Olmos. — Pierde el olmos la facción de Uzpantlán con lo demás adquirido. — Sacrifican a el índolo EXBALANQUEN los indios prisioneros. — Desamparan nuestros indios el campo, y Juan de León Cardona los detiene acuartelados en el Quiché. — A la retirada de los nuestros se les ofrece a el paso nueva batalla con los indios. Llega nuestro ejército a Utatlán fatigado de hambre y enfermedad. — Intenta Orduña saldar este desmán y no lo consigue por entonces. — Desvelado Orduña con el cuidado de la restauracíón-de Utatlán concilia el ánimo de Francisco de Castellanos y le nombra por cabo de la empresa. — Júntanse para ella cuarenta infantes y treinta y dos caballos y cuatrocientos indios. — Marcha el ejército desde Goathemala para Chichícastenango, a que salió hasta allí, el mismo Orduña. — Dan muerte los Uzpantecos a nuestros embajadores. — Quédase Orduña en Chichícastenango, y el Castellanos marcha contra Uzpantlán.
Sin duda fué Uspantlán en su antigualla muy numeroso de pueblo, ó fué la corte de su Regulo ó propugnáculo y asilo de aquel partido y señorío de Sacapulas; pues en los libros de Cabildo, á donde se espresa la espedición y espediciones de esta conquista, no se señala con título de guerra de Sacapulas, sino es de el partido de Uspantlán, y así mirándole como plaza universal de armas de tanto territorio, describiremos la duración de su conquista, interrupción de la guerra y su precisa continuación hasta su último rendi-
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miento y dominio total de nuestras armas, debajo -del título que nos le señala lo auténtico de aquellos libros capitulares, *.con la derivación y larga •oticía de los sucesos de aquel tiempo, revuelto en inquietudes y" desazones, nacidas y dimanadas de los estraños procederes de Francisco de Orduña, visitador nombrado por la Audiencia de México, en que sin poder hacer menos hemos tocado varias veces, y nos será preciso volver ahora á referir de sus máximas el infeliz y sensible efecto que se introdujo á toda la dilatación de las Provincias.
Había corrido el tiempo el círculo prolijo de seis años desde la entrada de nuestros españoles en este reino, sin que para Uspantlán de la Provincia de Verapaz y territorio perjudicial á nuestras espediciones, se hubiese dispuesto guerra alguna que fuese grave ni ligera, hasta el año de 1529,, (2) en  que habiendo acaecido la reelección de la, persona del capitán Gaspar Arias para el cargo de Alcalde ordinario de esta ciudad, en que también se había ocupado por el antecedente de 1528, dió ocasión á que el Cabildo y regimiento le hubo por apropósito, para el de 29 para cabo principal de la conquista de Uspantlán y de hecho le nombró pa. ella, con solo el aparato de sesenta infantes y trescientos indios amigos de los ejercitados y ya probados en la guerra. Era el motivo del Cabildo el que además de que aquella cordillera del norte ocupada en sus asientos de numerosos pueblos no se quedase sin reducir, y por que estos que son parte de lo que compone y forma la Provincia de Verapaz, indómitos, y fieros de natural, nos inquietaban y movían los pueblos del Quiché ya conquistados, con que confinan. Pero ya introducido Gaspar Arias hacía seis meses en aquel país enemigo, á fuerza de gran tesón, muchas batallas y deficiencia de víveres, y en que parte del tiempo había impedido la fuerza y continuación de proceloso invierno sobre los muros de Uspantlán, con muerte de muchos de los indios de nuestros trozos, que unos de heridas de saetas envenenadas y otros debilitados del hambre, con disenteria de sangre (de que también adolecieron nuestros castellanos), cedían á la muerte la debilidad de las vidas, más esto no sin mucho lamento de los uspantecos, que ya lloraban dominados algunos pueblos suyos, de la constancia de nuestras armas; y entre ellos el de Nebah y el de Chahul, pueblos entonces si numerosos y crecidos, muy apreciados delpartido por su abundante territorio, en esta ocasión de tanta estima, y cuando la posesión de aquellos pueblos pronosticaba el dominio de los demás, y en especial de Verapaz, de gente agreste y belicosa. Corriendo el tiempo por los principios de Setiembre de 1529, (3) los confidentes de Arias é interesados en sus créditos, le hicieron el aviso de que el Gobernador Orduña (4) le había depuesto del oficio de Alcalde y nombrado en su lugar á Gonzalo de Ovalle; pero este Gaspar Arias que siempre se llevó del pundonor y el punto, no se quietó ni dió reposo al ardimiento de su espíritu, siempre honrado y siempre vigoroso, hasta dar orden á el progreso de esta guerra y hallar persona de sustancia en quien sustituir sus co-
(2) Libro 19 de Cabildo.—folio 72.
(3) Libro 19 de Cabildo.—folios 109 a 111
(4) Libro 49 de Cabildo —folio 142 v.
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misiones; y pareciéndole que Pedro'de Olmos -sería apropósito, para facción de tanto peso, sustituyó en él las instrucciones y poderes que conducían á aquella espedición y partió á esta ciudad de Goathemala á defender su justicia, que le fuera mejor abandonarla, para norecíbir aquí una afrenta y allá dejar perder lo ya adquirido.
Hemos ya referido en otras partes de estos sucesos de Gaspar Arias en Goathemala nacidos infaustamente de las resoluciones de Orduña los funestos accidentes, y por eso los omitimos aquí, pasando á decir, que en tanto que aquello sucedía en Goathemala, en Uspantlán el Pedro de Olmos, ó muy resuelto ó inadvertido contra el sentir de los soldados ó cabos mas espertos, quiso dar un asalto á aquel lugar, y bien atrincherado y guarnecida su albarrada velaba la ocasión de su defensa, que teniendo en emboscada dos mil hombres, al tiempo de acometer los nuestros á la trinchera, fueron cortados por la parte de retaguardia con grande asolación de -nuestros indios amigos y sin poderlo prevenir; en tan inopinado suceso, ni lo inesperto del cabo ni el valor y diligencia de los demás españoles, de que hubo muchos heridos, en especial de Olmos, que fervoroso y revestido de pundonor y valentía á el animará los otros, se mezcló muchas veces entre los trozos de los indios, recibiendo sobre sí muchas saetas, mas no bastando su ardimiento y diligencia, quedó destrozado nuestro ejército y los indios amigos derramados por aquellas barrancas y arcabucos, tierra montuosa y quebrada, en que quedando muchos prisioneros del enemigo, fueron sacrificados al ídolo Exbalamquen, sacándoles los corazones vivos para ofrecer á aquella imagen del demonio; con que aterrados nuestros indios, ciegos y conducidos del temor desampararon nuestro campo y los cuarteles, tomando la vuelta á Goathemala; pero entendida su fuga por Juan de León Cardona, teniente de Gobernador en el Señorío de Utatlán, les salió al paso y los detuvo en el Quiché. Pero esta diligencia ni otra alguna ejecutada tan sin tiempo no les pudo importar á nuestras gentes españolas, y ya cargados del fardage y de los pocos víveres que tenían, abriendo paso por muchas celadas de los indios, hacían la retirada para esta plaza general de armas de Goathemala. Pero saliendo para Chichicastenango nuestra gente española, sería sin duda entre este y Sacapulas que tuvieron ocasión de gran batalla con tres mil indios guerreros de Uspantlán que atravesaron por atajos á embarazarles el camino, en cuya refriega y ocasión, dejando el peso de vituallas y fardeles por despojos del enemigo, por atender á la defensa de las personas, marcharon á Utatlán nuestros españoles con gran trabajo é incomparable fatiga, mantenidos de yerbas, sin otro alimento que algunas veces gatos de monte y lobos (que acá llaman coyote), animales inmundos y asquerosos, que los escopeteros cazaban en lo breñoso de aquel camino, y alojando al descubierto en el desabrigo de la campaña; por cuya ocasión y gran motivo llegaron al Quiché, jurisdicción de Utatlán, desalentados y afligidos de la apuntada disenteria y graves calenturas; y aunque avisado Orduña de la infelícídad de este suceso, quiso suplirle y enmendarle, ni le fué fácil ni posible, ó por que aquel nervio de ejército estaba inútil, lleno de enfermedad y de miserias, ó por que el formar de nuevo las conductas en Goathemala, halló los ánimos adversos y divididos en públicos bandos, nacidos de la -afrenta y agravio hechos á Gaspar Arias y
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lo demás ya referido en el capítulo décimo del libro tercero de la segunda parte, y lo más preciso lo de las guerras de Cuzcatlán, las de Yzquipulas, de Tepatlán y Guaymoco en que casi estaba divertida toda la gente, siéndole forsoso y necesario pausar en esta empresa por entonces.
Mediaba entre estos accidentes alguna noticia del arribo á estas costas occidentales de Alvarado de vuelta de España, y como Orduña se considerase mal visto de la gente en general, de la `congregaciónde los nobles, y no muy grato para la plebe, pulsaba en su corazón el pensamiento de haberse perdido por su ocasión aquella empresa de Uspantlán, en grave deservicio del rey, y que llegando á este tiempo Don Pedro de Alvarado, podría crecer de punto su descrédito y mala fama, con que asistido de estas ideas melancólicas y sin saber tomar resolución en su mejora, velaba cuidadoso sobre su desempeño; pero ladeándose del todo á el tesorero Francisco de Castellanos, persona de valor, y de gallardo espíritu, comunicado el intento de reducir aquel partido de Uspantlán, le confirió en el cargo de cabo principal de la empresa, y publicó la jornada haciendo saber por su bando que salía á ella en persona, para que así s'e instimulasen los ánimos y se viniesen á él los confidentes de Castellanos; mas sin embargo de su índustría no así á su intento correspondió del todo el buen efecto; por que arbolado su estandarte solo pudo juntar la diligencia del Castellanos cuarenta infantes y treinta y dos caballos, y á la verdad no se hizo poco, estando toda la demás gente de guerra ocupada y entretenida en las apuntadas divisiones y en sitios muy retirados, y mas cuando la ofensa hecha á la persona benemérita y venerable del Alcalde Gaspar Arias había encendido grande llama en los pechos republicanos que vivían desconfiados de los procederes de Orduña y aborreciendo su persona. Con que en esta ocasión más, que en alguna compuso nuestro ejército en mayor parte la nación de los indios tlascaltecos y mejicanos, de quienes se formó un trozo de cuatrocientos de su estirpe y de los de Guatemala, con ocho cabos españoles que los regían y gobernaban Gonzalo López, Juan de Peredo, Alonso de Velasco, Francisco de Lináres, Diego -de Llanos, Estevan de Aponte, Martín Rodríguez y Diego de Berlanga, que fueron conferidos en este cargo y á este efecto.
Al nombramiento de estos y posesión de sus conductas siguió la ejecución de la jornada hasta Chíchícastenango, de donde haciendo alto, les hizo Orduña embajadores á aquellos indios de Uspantlán, con los ,requerí-míentos de paz y lo demás contenido en las instrucciones del rey. Pero habiendo penetrado los mensajeros con varias dificultades y peligros, hasta la v'lla de Uspantlán, -distante de aquel lugar de Chíchicastenango, y dado á entender el fin de su jornada á los principales de aquel lugar, estos no solo soberbios y sobre sí, sino crueles y temerarios y reos de muerte contra el derecho de gentes á que bárbaros se opusieron, no solo no aceptaron la embajada, sino que mataron á los embajadores, de cuya noticia que se tuvo por lo que de ella blasonaron los uspantecos, pudo nacer la cierta y razonable resolución de hacerles guerra, maquinando todos los daños posibles, hasta ver ¡su reducción, y dando órden Francisco de Orduña al Castellanos para la disposición de esta empresa. No sin escolta de su persona se quedó en Chic`hIcastenango, con ánimo de distribuir desde allí las órdenes convenientes y enviar -socorros si importase, y por que la gente de aquella expedición tuviese segura la retirada; pero enfermando brevemente le fué preciso el dar la vuelta á Goathemala, enviando orden á Castellanos para que terminada la facción de Uspantlán, pasase á Cuzcatlán contra la gente de Pedrarias; y así á su ejecución pronto y valiente el Castellanos partió á perfeccionar esta empresa, como veremos adelante.
CAPITULO VII
De la continuación de la guerra de el Partido de Uspantlán, hasta la reducción de sus pueblos.
MARGINALES. Detiene Francisco de Castellanos a fabricar un puente en el río de Sacapulas para tomar la marcha hacía Nebaj. — Encuéntranse a la contrapuesta ribera con un ejército de cuatro a cinco mil indios y se presenta la batalla. — Queda roto el ejército de los indios y se encierra en los muros de el poblado. — Valor y agilidad de un indio de los nuestros. — Queda Nebaj sujeto a la obediencia católica. — Pónese nuestro ejército sobre el lugar de Uzpantlán. — Júntase gran número de indios en Uzpantlán a nuestra oposición. — Prueban los uzpantlecos a cansarnos con largas dilaciones. — Presentan la batalla a nuestro ejército. — Temeridad de un indio uspanteco viéndose herido de un soldado español.
Salió con celeridad Francisco de Castellanos á ejecutar el orden del Capitán general Francisco de Orduña contra la rebeldía y soberbia de los vecinos de Uspantlán, si con deseo de la venganza de los embajadores muertos é indios amigos sacrificados á su gran diablo Exbalamquen; no hay para que detenernos en ponderarlo, ello se dice y manifiesta sin digresiones importunas. Pero habiendo dejado el alojamiento de Chich`castenango y hecho la marcha de siete leguas, dejando á Sacapulas á mano derecha, siguió, el progreso de su jornada por entre bosques espesos y peñascos de estraña celsitud á encaminarse al pueblo de Nebah, bajando la agría y dilatada sierra que se interpone; mas encontrado con el cajón del río de Sacapulas, de honda y caudalosa madre, le fué preciso detenerse en esplorarle la ribera. Es el esguazo de este río bien peligroso, así por la abundante congregación de sus aguas como por la rapidez de su curso, y que siendo los sitios de su camino tan fuertes y tan impertransibles por la naturaleza de la madre por donde corre compuesta de cajón de inmensa celsitud que se forma todo de inmensos peñascos rudos que si en la vía de aquel trajín hubieran los indios aplicado una ligera defensa, con gran facilidad hubieran impedido la entrada á nuestros españoles; pero encontrada parte más estrecha, que hubo de hallarse hacia el río arriba á medra legua con brevedad y muy seguro se fabricó un puente de madera, por el cual la caballería bien despeada y trabajosa, con la comodidad de los infantes, pudo tomar á salvo la contrapuesta ribera, y penetrando la montaña de difícil y levantada serranía, al encimarse así á su cumbre, se opuso al paso del camino un escuadrón de cuatro ó cinco mil indios guerre-
ros, rebeldes y feroces de aquel poblado de Nebah y de los otros de aquella cordillera de Verapaz sus auxliares;    mas estos encontrados con la caballería y atropellados de ella e.n:su primer trozo, -en que perdieron algunos de los suyos, tomaron una larguísima retirada á esperar nuestro ejército al doblar el camino á la punta de un monte que se derrama de la propia sierra, y encontrados los dos ejércitos se acometieron y avanzaron con gran denuedo y bizarría, perseverando en la batalla por una hora, en cuyo tiempo de rara y perseverante lid, regado el campo con la sangre de muchos muertos, dió testimonio á los de Nebah de su segura asolación, cuya prueba y lamentable ruina, tomó su ejército la retirada del lugar, de donde pensó su ceguedad y su proterbia hacernos mas durable y más difícil su rendimiento, por que ceñida en población de profundísima barranca, cortando el paso del camino del un costado al otro, quedaron cerrados y defendidos por todas partes; mas acercándose nuestro ejército para su entrada' y acudiendo á su defensa todo el ejército de los indios, divertidos por esta parte, se descuidaron de lo demás asegurado en su barranca; pero habiendo en nuestro ejército indios muy ágiles y valerosos, descendieron por la barranca, habiendo indio entre ellos que por los árboles y los bejucos hizo camino á su valor, y estos de cuyo espíritu y buena fé se confiaba tanto suceso, é importancia, vencida la cumbre de aquella profundidad de -la otra parte, pusieron fuego á aquel lugar en varias partes de lo mas retirado de aquella puerta, con cuyo suceso inopinado, abandonando el sitio de la entrada por acudir al fuego, cegando los nuestros el foso á buena dilígencia, se hicieron dueños del lugar y prisioneros á los más principales personages; y procediendo luego otro día á herrar á todos los vecinos y darlos por esclavos, fué medio suficiente á la sujeción de este Nebah, y rendimiento de el de Chahul.
Mas todavía los uspantecos campaban y hacían con emboscadas mucha incomodidad á nuestra gente española, que sin perder ocasión se había acercado á los confines de aquel lugar capital, bien que más proveídos que otras veces de vituallas, y siendo lo que restaba á dominar de aquel partido lo mayor, así en su territorio y señorío como en lo más numeroso de pueblo hacia á Castellanos mayor cuidado y á sus paisanos más esfuerzo en su defensa, juntando para ella diez mil guerreros juntos en solo un cuerpo á la defensa del país, y con no menos socorro de auxiliares de Verapaz, se congregaron los de Cunen, Cotzal y lo que hoy es territorio de Sacapulas, que por entonces estaban esparcidos en rancherías de á veinte y de á treinta personas, como hoy lo estilan los infieles del Chol y el Lacandón, vecinos de Uspantlán, y sus anexos provincia de Verapaz de donde son los uspantecos; mas siendo así que escedía en tanto número del nuestro el ejército de los indios, con todo eso les parecía poco á mantenerse contra los nuestros, y así unas veces saliendo á la campaña y otras encerrándose en la seguridad de sus trincheras, probaban con dilacíones, á cansar á los españoles, hasta que ya pensando hallarlos debilitados y rendidos de tanta campaña, salieron á presentarnos la batalla; pero empezándose á declarar la Providencia á favor de nuestras armas, permitió que los que habían salido en nuestra busca, divididos en
(5) Manuscrito Quiché.—folio 3.
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mangas, se congregaron á un cuerpo de batallón, para que así reconocido por Francisco de Castellanos, dividiese su gente en dos escuadroncillos, llevando en el centro á la caballería, que al tiempo, de acometer quedó á la frente, y los dos escuadrones de infantería pasaron á los costados del enemigo, conque cojido en medio y sin poder apartarse de las espadas y escopetas y de uno y otro avance de la caballería, á breve rato quedó roto con grande asolación y mortandad de los suyos y muchos prisioneros de unos pueblos y otros, que fueron prenda para su rendimiento por los últimos días de Diciembre del año de 1530, en que se herraron y dieron por esclavos á todos ellos. (6) Pero en esta ocasión de la batalla de Uspantlán, un indio capitán de aquel partido, á quien llamaban Caletohíl, viéndose herir de un soldado español, teniéndolo por afrenta, partió del campo para el pueblo, y sacando á su muger y á dos hijas para el monte, las ahorcó de un árbol y luego se arrojó sobre su propia lanza; tanto era el. odio concebido contra la nación española, que ya que no les conseguían sus esfuerzos la muerte, se quitaban á si propios la vida. Tales como este eran los indios de Verapaz, y los que ahora desprecian muchos de los que pasando de España á estas partes, viendo que obedecen á palos, y á pescosadas, piensan que así fueron siempre y que su abatimiento nace de pusilanimidad y no de estar ya acostumbrados al sufrimiento después de habituados en él, por el círculo de ciento y sesenta y nueve años que ha corrido su sujeción desde el de 1524 a este de 1693.

 CAPITULO VIII
Que vuelve á continuar la descripción de los pueblos del Corregimiento de Totonicapa y administración de la religión Mercedaria.
MARGINALES.—GUEGUETENANGO. — Sus etimologías deste pueblo, — Su advocacíón y templo. — Su convento, casas reales y de Cabildo. — Su temperamento deste pueblo. — Administración de el Curato y número de sus vecinos, — Su territorio abundante, que frutas lleva. — Sus adyacentes. — TOXOH, lugar pequeño, que otros llaman Gueguetenanguillo. — Lleva este país copia de nopales de grana. — Con cierta malicia niegan los indios su conocírníento, y el del maguey. — División de este Curato y encomienda de Gueguetenango. — MAZATENANGO. — Sta, Isabel. — Su vecindad, — CHIMALTENANGO. — Ilustre memoria de Don Pedro Hernández, indio, —Memoria de Don Pedro Ortíz y Don Baltazar del Castillo, indios.
Corre la gran dilatación de este partido Totonicapa por tan estensa dilatación de territorio, que aun casi es imposible á nuestro buen deseo describir de su país lo mucho y muy notable que en una larga proporción que circunvala le debe á la naturaleza su producción y madurez, de cuya sazonada nivelación á temporadas, diremos á su ocasión alguna cosa. Por proseguir de nuestro asunto en estilo corriente y continuado la descripción de este
(6) Manuscrito Quiché.—folio 5.
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 partido y de su pueblo y vecindad el número, el idioma y la doctrina, con algo de costumbres de estos indios de la nación de los Mames; para decir después de todo de su antigualla material lo muy notable y prodigioso. Y como quiera que Huehuetenango sea silla y residencia al presente de sus Corregidores, sea como punto central de este Corregírníento, dará nuestra atención veloz principio á la administración espiritual de aquesta estirpe de los indios por este pueblo Chínabjul, que en*el idioma de, los Mames quiere decir instrumento en el hoyo, como Huehuetenango de la Pipil, cerro viejo; y además de haber sido la corte del cacique Lahuhquíeh, Señor de los Mames, que su etimología es el que se díó díez veces, no como quieren algunos díez caballos, que estos no los tuvieron y no podían en su idioma tener término que le correspondiera y es sin duda el que se díó díez veces, por que fué muy com-batido de los Quichées; y así siendo el asiento de los Corregidores y noble y conocido domicilio de muchos españoles, es también cabecera del curato é ilustre y muy antiguo convento de encomienda de la religión Mercedaría, con el clarísimo y devoto título antiguo que le ennoblece, de N. Sra, de Concepción, de cuya fábrica elegante de su templo, que se levanta en buenos fundamentos á cubrir su techumbre de artezón, se considera aun para mayor población muy suficiente, con el adorno de retablo muy pulido, y muy costoso en su escultura y el dorado, y muy escelentes colaterales de cofradías, y en el arreo de sacristía y sus altares, sino muy rico y abundante no es escaso el tesoro de su erario. El convento claustral es suficiente á dar habitación á doce religiosos, esto sin otra celda muy capaz con todas, las oficinas de una casa que sirve de aposentar á los Vicarios generales y Provinciales de la -Orden.
Las casas reales que hizo labrar la atención y el celo del Maestro e Campo D. Roque Malla de Salcedo, caballero del, orden de Santiago, Corregidor de aquel partido, es de repartimiento muy ilustre y muy bastante habitación á una familia es esta casa y la que llaman de Cabildo, con otras muchas de este pueblo, de buena teja y materiales generosos, si bien la planta es de muy malo y gredoso suelo, y mucho peor y casi impertransibles las calles en invierno. Su temple es frío y desde mediado de Octubre á fin de Marzo, muy erizado con Nortes y con heladas; mas por el tiempo de los ca-niculares abochornado y caliente; su cielo claro y despejado con buenos y despejados horizontes.
Tiene el convento dos Doctrineros colados, que administran en este pueblo doscientos vecinos indios de la nación é idioma que llaman Mame,sus, familias á ochocientos habitadores, esto sin treinta vecinos españoles y ciento y veinte que se instruyen de sus familias. (Escrito en el año de 1693) Viven (los españoles) de sus haciendas de campo de ganado mayor y menor, para que es a propósito el  el pais.  Y los indios (viven)de los hilados y tejidos en que sin otra inteligencia se ejercitan, Es fecundo su territorio y abundante, en especial para las cosas de Castilla, y así produce por sus tiempos uvas, granadas, brevas, acerolas, duraznos, membrillos, damasco, peras y otra frutas y buenas hortalizas. No es abundante de aguas, si bien las que le riegan de dos ríos Taxahuacas y Sacabah, son muy
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delgadas y ligeras. Por todas partes sus ,salidas agradables convidan con dulce amenidad y gran delicia á un continuado y apacible recreo, y en especial la que se estiende por cuatro leguas circunferentes en igualísima llanura hacia la parte del ocaso, adornando á su planicie gran copia de pinares que á trechos dilatados la hermosean, y la hacen más memorable los edificios antiguos de los indios que hacia el Setentrión de aqueste sitio accidental á la caída del río de Socoleo mantienen en •duración contra los rigores del tiempo, y de cuya fábrica elegante daremos relación y gran noticia en su lugar y á su tiempo. Tiene hoy en la visita del curato esta encomienda siete lugares adyacentes, de cuyo itinerario y sus peligros, grave molestia y destemplanza de su clima y el estravío de posición, referiremos mucha parte; pues el que más cercano y más ameno se conoce está á cinco leguas de camino es el que llaman Toxoh, lugar pequeño de ochenta y tres vecinos y trescientos y treinta y dos habitadores de los mames, que su molestia -no se escusa en cuestas aunque tendidas pedregosas. Riega su territorio de este pueblo el noble río de Socoleo, de puras y caudalosas aguas y de amenísima rivera, en cuyo margen no le permite 'lo productivo de aquel terreno otra arboleda que sabinos de erguida cúpula y de estremada robustez. Lleva por sí sin beneficio de cultura gran copia de nopales de grana, de donde cojan para sus tintes alguna de ella,  mas esta muy tapada y escondida, sin que el Corregídor ni el religioso lleguen á conocerlo, mas no se esconde -ni la grana ni la intención, que es la de que no se les obligue al beneficio y á su repartimiento; como también en mucha siembra de maguey dulce, dando á entender que no conocen el puque, mas no le sembraran ni le tuvieran cultivado, si no fuera por el provecho de su bebida. Es su parroquia como sus casas, de débil materia y de techumbre pajiza, muy pobre cosa, y á proporción de su posible de aquella vecindad miserable; pero estos y los de su nación muy humildes, dóciles y tratables, no dan que hacer á su Corregidor ni á sus Minístros eclesiásticos. Dista esta población de Toxoh cinco leguas de no muy buen camino, bien que ameno, del de Huehuetenango, como llevamos referido, y por su inmediata cercanía y fácil senda, toma el pronombre de Huehuetenango.
Eran por el tiempo que goberné este partido trece pueblos los que componían la feligresía del curato; pero después más bien considerando su inconveniente y su trabajo, se dividió la Vicaría y la encomienda, en las que llaman de Huehuetenango la una y de Malacatán la otra, quedando entrambas por la mediación de su camino .y su segura senda, temperamento igual, conveniente, acomodadas y apetecibles, así a los Comendadores como á los curas; mas este de Huehuetenango, como decíamos, hoy reconoce por sus sujetos y adyacentes, á más del de Toxoh, ya referido, al de Mazatenango, pueblo muy corto y miserable y que muy numeroso en la antigualla, situado á legua y media de la cabecera, camino fácil de emprender, sin río, ni cuesta que le impida; pues solo se le oponen  y atraviesan unas colinas pedregosas, sin riesgo de precipicios ni barranca. Queda situado respecto al de Huehuetenango, á la parte del mediodía, sobre una grande ciénaga que se ocasiona de unas pequeñas venas de agua de donde beben, detenidas y rebalsadas de la propia llanura y algunas quiebras profundas de aquel terreno de naturaleza de barro. La cortedad de su padrón tan solo se numera por de sesenta tributarios y doscientos cuarenta habitadores. Viven como atenidos á la limosna, sin más inteligencia ni más trato que unas malas y gruesas mantas que ellos tejen con algunos hilos de algodón muy bastos y groseros; ni en su poblado y su cultivo, fuera de algún maíz que benefician, no tienen otras frutas que duraznos y las mejores y más crecidas cerezas que en otra parte alguna. Mas el de Santa Ysabiel, pueblo de mas cumplida población y de más despejada amenidad, yace á ocho leguas de distancia del de la cabecera Huehuetenango, sito en eminente parte de la sierra hacía la parte del oeste de la cordillera del Norte, y por razón de su eminente celsitud su temple frío y rigoroso es más nocivo y más molesto, con vientos fríos y delgados por la estación del verano; mas su terreno productivo hace felices á sus habitadores con mucho colmo de maíz, frizol y chile, y todas frutas de Castilla muy sazonadas. Consta de cien familias en vecindad de este pueblo, y crece al de cuatrocientos en sus habítadores, que son también muy propensos á los hilados y tejidos. Su Yglesía parroquial (como la que he referido de Mazatenango) es de la débil materia del esparto, si bien está mas adornada que las otras; pero, el de Chimaltenango más entrañado á lo interior de la sierra-, pueblo más frío y más eminente en situación logra mejor de su trabajo los efectos, puesto que el templo y la vivienda de su cura y las más casas de vecinos son de buena teja y cumplida y racional arquitectura. Son sus vecinos tributarios en número de doscientos, y el de sus habítadores ochocientos; mas tales todos, tan racionales y advertidos que los conocen en general con el pronombre de los políticos de Chimaltenango, de cuya economía diremos lo que se ofrece en adelante. Es abundante país de todas cosas, con grandes y pingües rebaños de ovejas y el carnero crecido y de escelentes carnes, como así también en las aves de Castilla y de la tierra; y su abundancia en flores, claveles•, rosas y azucenas maravillosas. Es su iglesia parroquial muy aseada con la cubierta de teja, y con retablo y adornos de Sacristía de gran decencia y suficiente remuda, y así sus casas de estos indios son también de teja y de repartimiento capaz y muy simétrico. Pero por que dijimos ha muy poco ser conocidos con título, de los políticos, diré lo que me ocurre acerca de la ilustre memoria y claro nombre de Don Pedro Hernández, indio natural de este Chímaltenango. Seanos dable la interrupción de este discurso por proponer al ejemplo de esta estirpe tan propio símil y dechado á las virtudes. Era Don Pedro Hernández hombre noble por la naturaleza de su sangre; pero era más por sus costumbres venerado; su juicio era advertido y muy maduro, hermoso de persona y circunspecto de semblante, siempre cojítabundo; fué prosperado de bienes de fortuna; padre universal y venerado de los pueblos convecinos. Jamás aceptó cargo de república, aunque fué muchas veces electa su persona para el oficio de Alcalde ordinario, y por los Corregidores escojído para gobernador; mas uno y otro renunció siempre su gran prudencia, y sin aquellos cargos fué siempre temido y respetado, como después veremos.
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Era amiguísimo de la Yglesia, asistiendo al mejor culto de sus altares con haclenda propia que en ellos distribuía; frecuentó siempre con gran cuidado los sacramentos, y en la crianza de sus hijos fué cuidadoso y vigilante en la instrucción de dogmas católícos, y córtesanos, poniéndolos en estado 'a tiempo
conveniente; no se le conoció en su vida otra mujer que la legítima; pero este escelente y ejemplar republicano indio, vivía tan atento á la misericordia y utilidad común, que cuidando exactamente de que todos viviesen ocupados y trabajasen para mantenerse con sus sembrados, cultivos y pastorías; al
tiempo de San Juan y Navidad los indios justicias de su pueblo le daban memoria y cuenta de los tributos cobrados y de las personas que faltaban por pagarle, y visitando las casas de estos por su persona investigaba la causa de haber faltado á esta obligación; pero constándole ser mugeres viudas y ellos enfermos habituales, o de enfermedad prolija y larga, pagaba con su caudal el tributo de todos ellos cumplidamente. Era el primero á las visitas y salutaciones de los Vicarios y del Corregidor, procurando asistirles con gran veneración y respeto. Pero llegando de este singular y principal indio la muerte, dispuso su testamento bien notable, muy cristiano y muy correspondiente á su talento; por que declarando las porciones que había dado á sus hijos que había casado, mandaba otras iguales á los que quedaban sin estado, y que las tierras, ganados é instrumentos rústicos fuesen partibles como la cantidad de reales que dejaba (y no era corta) ; pero que á su muger se le aplícase' la mitad de todo, y que por su alma se dijeran cantidad de quinientas misas, y se impusiesen mil tostones (así ellos por no esplicar quinientos pesos) á censo perpetuo por capellanía de su alma, con corto número de misas y una cantada, mas bien ordenado no sé si bien se ejecutó o que cobro pusieron en ello los religiosos, harto será si se hizo algo. Y aplicó otra cantidad de dinero para que puesta á renta de indios según estilo (aunque malo) de á real en cada peso, se pagase con su rédito el tributo de las pobres viudas y de los hombres enfermos é imposibilitados; destinando otra porción moderada para que traída á la misma renta fuere su procedido para la salutación que hacen los Alcaldes á los Vicarios y al Corregidor, en sus recibimientos (esto atendído á que para ello los justicias hacían derramar y molestaban á los pobres). Otra porción menor que aquella la destinaba al propio rédito y usura, pa. que su muger saludase á los padres y á los Corregidores, y después de los días de ella, su hijo mayor en nombre de su linage. Tal hombre como este era Don Pedro Hernández, y á éste los de su estirpe lo mataron á pesadumbres y aun quien diga que á pedradas. Pero no solo este en este pueblo pareció político y famoso, sino Don Pedro Ortiz su grande imitador, y despues de este Don Baltazar del Castillo, indio de gran talento, y don de gobierno, y de mayores esperanzas en mi tiempo, y que después floreció en muchas prendas convenientes y provechosas á la causa pública, con que si á todos los impusieran y criaran en razón política, muchos ó los más fueran discretos y tratables, por que sin duda descubren buenos talentos, que limados tuvieran lucimiento.
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CAPITULO IX
Que continúa la materia del precedente.
MARGINALES.—San Juan ATITLAN. — Sítuación.,suya en lo más áspero de la sierra y vecinos tributarios que tiene. — Es de pingüe y fecundísimo terreno. — Su parroquial, y casería. — Natural agreste de los indios. — Admirable y lastimoso caso de ídolatría que dente pueblo averiguó el autor. — Presos los principales idólatras, por lo que de la averiguación y sus confesiones resultó, fueron castigados. — Castigo temeroso que ejecutó Dios en este pueblo por el setiembre del año de 1692, día de San Geronímo. — Lo' que acerca de la perseverancia de estos miserables en la ceguedad de su idolatría me escribe el M. R. M. F. Diego de Ribas. — Notable cláusula de su carta. — NEUTLA. — OSUMASINTLA.
Mas continuando en la derivación de las noticias y la ocular inspección de los demás que restan, pueblos sujetos á esta visita de Huehuetenango, describiremos de Atitlán lo que nos consta, así de este San Juan Atitlán, más numeroso y más crecida, pudiéramos decirlo, que del otro de Chimaltenango; mas no es entre los conceptos de los hombres, ni igual ni grata la imitación de las virtudes.. Yace este pueblo mas entrañado que otro alguno en la aspereza de la sierra, con número de trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores; es de temperamento frío y su región muy saludable y muy benigna, con dulce amenidad en sus boscages, y en la cultura muy abundante su terreno en copia y providencia de maíz, frizoles, habas, alverjas, chile y frutas, y flores de Castilla. Son aplicados á la crianza de ganado menor y dados .también á los hilados y tejidos de algodón, común inteligencia y grangería de todos los serranos. Su Yglesia parroquial de buena fábrica de teja, y así las casas de los indios. Es este y los demás ya referidos, felices pueblos en providencia de aguas, que suficientes y bastantes son dulces y delgadas en grande modo; mas estos indios agrestes y montaraces, casi de intento y muy á salvo viven en intrincados escarbucos de aquella sierra con el motivo de las milpas; pero sus curas ó vicarios me aseguraban y decían que era pretesto é invención para incensar á los ídolos. Y así á este intento lo advertí, bien lastimado, y pesaroso de la ignorancia de esta gente, en el suceso que averigüé de aquesta naturaleza y desta forma. Era uno de los vicarios de este partido Fray Marcos Ruiz, religioso Mercedario, de amable natural y gran Ministro, gran lengua de los Mames, por haber nacido y criádose entre ellos. Tocéle á este la vez de salir á visita por darles misa á aquellos pueblos y lo demás del pasto del espíritu, y era preciso el residir en ellos ocho días; pero antes de llegar al de San Juan Atitlán, percibió en el solemne repique de campanas, pero en la inteligencia de que sería por su venida, según costumbre, se fué acercando más á él, mas advirtió que ya casi á las goteras de la ciudad .aun no le recibían las cofradías; mas este buen Ministro que á causa oculta y superior, estravió el viage que llevaba para Colotenango, dejando el visitar á este Atitlán para la vuelta, entrando ahora en él incauto y deliberado, halló la Yglesia muy asistida del pueblo, su aseo notable y esmerado, en flores y perfumes abundante, mas (o gran Dios, lo que tolera tu justicia) era el santo
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ó la deidad que celebraban, un indio mozo, mudo y en gran modo asqueroso, si simple sobre todo encarecimiento, que sobrevestestido de las vestiduras sacerdotales, le tenían colocado en el altar recibiendo aquel culto y tal obsequio, sin saber más que estar contento viéndose con adorno tan galán, y satisfecho y abundado de frutas y viandas que allí se le ofrecían por unos y otros; mas el Ministro del Señor que á vista de tal maldad quedó aturdido y admirado, hallando como Moisés pervertido su rebaño, fervorizado y encendido en el celo del verdadero pastor, dándole Dios en caso tan inopinado y tan atroz, palabras eficaces y bastantes, reprendió el atrevimiento -é inmoderada maldad de aquel pueblo, amenazándole con la ira del Señor, y trayéndoles á la memoria ejemplos de muchos pueblos idólatras destruidos y acabados con manifiestos y severos castigos de la divina justicia; pero estas, gentes obstinadas en su ínfamia•y su ruindad, fueron saliéndose del templo sin hacer caso del Ministro dejándole solo, y llevándose consigo su dios indio, mudo, y tonto, y procurando el Ro. F. Marcos Ruiz haberle á las manos, para efecto de remitírmelo á Huehuetenango, no solo no hubo alguno, que obedeciere sus órdenes, pero irritado el pueblo contra él, le acometieron con machetes, palos y piedras para quererle matar, saliendo no sin grande ayuda de Dios, á uña de caballo de entre las manos de aquellos bárbaros obstinados. 
Sería la una del día cuando hallándome yo á un balcón de la casa real, le vi atravesar por la plaza para el convento, y preguntándole si era enfermedad la que tan breve le traía, se encaminó para mí, y refirió con lágrimas todo el suceso ya espresado. Despaché luego á Francisco de Santiago que era teniente general, á que trajese ante mí á cuatro sujetos de cuyos nombres infelices aun no puede acordarse mi memoria, solo de dos D. Sebastián de Mendoza y Nicolás del Rosario, los más culpables idólatras y motores del alboroto. Hallé noticia en los- cuadernos que conservo de los tributos que estos cobraron como Alcaldes, y venidos ante mí con su dios mudo, confesaron de plano su delito, que fué castigado á vista de los pueblos más inmediatos á aquella cabecera Huehuetenango, pasándolos con azotes por las calles públicas y dándolos por dos años como esclavos de la Yglesia de Huehuetenango; y remitiendo el mudo al Corregidor del Valle para que le entregase á la justicia del pueblo de Comalapa de donde era y diese orden para que no le dejasen sa'ir de él, dando al Corregidor espresa noticia de todo, cesó al parecer aquel abuso. Creo que no escedí en su castigo, antes bien me recelo haber quedado, corto; mas con esta generación llena de privilegios no podemos obrar más los jueces, ni tampoco podemos hacer menos.
Mas como quiera casi que aquestos miserables hayan perseverado en la propia ceguedad ó con mas vicios y miserias, se hayan constituido más culpables en la presencia de Dios, aun referido el caso que vamos á decir por su Ministro Vicario el presentado Fr. Tomás de Aguilar del orden de Redentores, me parecía ser cierto, pero muy ponderado y muy entraño; hasta que por ahora en que entendíamos en describir de este partido lo, concerniente. Vino á las manos su certeza por la del Padre Maestro Fr. Diego Ramírez, Provincial actual de esta Provincia de la Presentación, con relación jurada que nos remite el R. P. Maestro Fr. Diego de Rivas, Padre de esta Provincia y Comendador del convento de Huehuetenango, que le refiere en esta propia
sustancia que á la letra-no se espresa por no alterar con su elegante estilo y docto laconismo, el propio nuestro inculto y bronco; y este mismo suceso autenticado por el teniente general Don Gaspar Sáenz Viteri, Alcalde mayor del partido de Tótoníczüpa, de Orden del Real Acuerdo, en que parece que habiendo ido á este pueblo de San Juan Atítlán á darle misa el día del gran Doctor de la Yglesia San Gerónimo de el año de 1692; siendo la hora del medio día, se empezó á abrir en la tierra un surco bien profundo, que atravesando en longitud por medio del cementerio de aquella Yglesia, se dilató por toda la planta de aquel pueblo, y á breve espacio de tiempo se fueron abríendo y continuando• otros muchos canales como el primero muy continuados y muy juntos, y estos tan hondos y profundos, que al movimiento de sus roturas, empezó á crugir desengarado el maderage de la casa del religioso; pero advertido de este Ministro el desastre que amenazaba, yendo á la Yglesia percibió más estruendo en las maderas, y reconoció mejor su gran prudencia la instabilidad de aquel suelo abierto por muchas partes, para mandar sacar los vasos sagrados y ornamentos, imágenes, lámparas, órgano, y•campanas, no sin mucho peligro y grande riesgo de este Padre y de los que se detenían en semejante diligencia; mas ésta ejecutada á gran fervor, salió del pueblo con todos los vecinos de aquel miserable y pobre pueblo, como á las cinco de la tarde. Pero, después en los días inmediatos sacaron aquellos indios los, retablos, quedando un solo colateral que no se pudo redimir, por que creciendo el riesgo á grande ruina, dentro de poco se vino al suelo toda la Yglesia, con la casa del Ministro y las mas posesiones de aquel pueblo; y hasta las que eran de paja también cedieron á aquel castigo. De donde se deduce la• ingencía con que las grietas y aberturas aflojaron la tierra, puesto que ellas únicamente, sin temblor de tierra •que no le hubo ni antes ni después, ocasionaron tal estrago, con que quedó todo el terreno arado á surcos tan hondos y profundos como 'Cuarenta varas, sin lo que llenó de ellas el desplomo.
Y quien podrá pensar de la flaqueza de los hombres, que los de aquesta estirpe siempre errada, y en especial los de este pueblo, o por los públicos castigos, temporales, ó por los muy notables y estupendos de la justicia superior del Tribunal divino, no estuvieran sujetos y enmendados, mas se errará en la cuenta quien pensare con piedad necia é indiscreta que no se están en su malicia y sus errores; así me lo asegura por su carta de dos de Junio de noventa y tres el R. Mo. Fr. Díego'de Rivas, por estas cláusulas formales: "Huélgome mucho llegase á tiempo el ínforme de este partido, para, que lograse el suceso de el pueblo de San Juan Atiilán,en la pluma de Vmd. su debida ponderación, :en el caso y en el ;castigo que el cíelo le envió con tan inaudita ruina; bien que ;ellos poco sé dan por entendidos, puesto que ahora el mes pasado estando yo solo ;allí (por que el cura estaba ,en Necta) enterrando una india, á mis ojos le (metieron una gícara en una bola de masa de cacao en la sepultura, que no habiéndolo yo advertido al hic et asume, al día siguiente hice delante de todo el pueblo abrir la sepultura y hallé la gícara con la dicha masa; hice azotar al que la metió (que fué el marido de la •dijunta), hícele su sermón al pueblo,.y después en el propio idioma su cura. Vea Vmd. que tal anda todavía en estos hijos la superstición, y que diremos de lo ahora sucedido en Tustla &" de esto de Tustla acerca de gran tumulto

domingo, 13 de mayo de 2018

"DIOS NUNCA PERMITIRÁ QUE ME EJECUTEN"--CASO REAL.

La vida es mucho más extraña que todo cuanto la imaginación del hombre puede inventar. Sherlock HolMes.
DESENLACES IMPREVISTOS
DRAMAS DE LA VIDA REAL
 (Condensado the «True»)
por Anthony Abbot
 SELECCIONES DEL READER'S DIGEST
MARZO 1946

     ESTABA YO ALMORZANDO un día con el alcaide de la prisión norteamericana de San Quintín, cuando recayó la conversación en la «epidemia» de billetes falsificados que repentinamente había invadido la costa del Pacífico. Eran, precisaba confesarlo, una verdadera obra de arte,  y nadie podía ni sospechar siquiera de dónde procedían.
Solamente dos años después se descubrió que los tales billetes eran hechos por los presos de San Quintín, en las mismas narices de mi amigo el alcaide.
Tal es lo que suele pasar con el crimen. El acervo de los hechos delictuosos es como un loco amasijo de lo absurdo y lo increíble. Por eso quienes escriben novelas policíacas, las inventan. Los hechos de la vida real no les sirven, porque son demasiado increíbles.
AÑOS atrás, en 1921, un cierto individuo a quien se conocía en Chicago con el apodo de II Diavolo, capitaneaba una pandilla de ladrones jóvenes. El botín lo repartía siempre por partes iguales, pero luego armaba partidas de juego, y dejaba sin un céntimo a sus secuaces. Sin embargo, éstos continuaban obedeciendo fielmente sus órdenes, porque le tenían miedo. Hasta llegaron a matar por él, y eso fue lo que acabó perdiéndolos a todos.
Uno de ellos, un joven de apellido Viana, confesó todo lo referente a las actividades de la pandilla, antes de pagar sus crímenes en la horca. Como resultado de ello, II Diavolo, cuyo verdadero nombre era Cardinella, fue puesto preso, sometido a juicio y condenado a muerte. Mientras llegaba su hora, 11 Diavolo se declaró en huelga de hambre, y llegó a perder hasta 22 kilos. Nadie sospechó que_ aquello fuese un ardid, hasta que la noche de la ejecución se recibió en el cuartel de policía una denuncia telefónica anónima. «Los amigos de Cardinella », dijo una voz de hombre, «van a apoderarse de su cadáver tan pronto como sea ahorcado, para revivirlo. Saben que lo conseguirán, porque ya hicieron lo mismo con Viana». Inmediatamente se colocaron guardas especiales, sobre todo en la oscura callejuela sobre la cual se abría la cámara de las ejecuciones. Tres minutos antes de la medianoche, hora en que II Diavolo debía ser ahorcado, el carro fúnebre que iba a recibir el cadáver, entró en la callejuela.
Pistola en,mano, los guardas se apoderaron del que venía guiándolo, y abrieron la puerta del carro. Dentro estaba un hombre con chaqueta blanca de médico, y una mujer con uniforme de enfermera. En el centro había una camilla con un colchón de caucho lleno de agua caliente. A los lados, almohadillas térmicas con baterías eléctricas; un tanque dE oxígeno; un estante con agujas hipodérmicas, una cesta llena de calientapiés.
Cierto era. aquello. Il Diavolo había ayunado como lo hizo para no pesar mucho el día de la ejecución y disminuír así las probabilidades de que las vértebras cervicales se le rompieran. Todavía hoy, en el bajo mundo de Chicago, se tiene como cosa evidente que Viana fue resucitado para probar que tal ardid es fácil de llevar a cabo, pero que luego, por haber sido delator, le volaron los sesos de un balazo y lo tiraron al lago.
Los que escriben novelas, por supuesto, no incluyen en ellas episodios así. Porque ¿quién iba a creérselos?
No hace mucho, SELECCIONES publicó la novelesca relación de un individuo que fue colgado en la horca y no murió.* Por increíble que parezca, el caso similar de una ejecución que no pudo llevarse a cabo, ocurrió en Inglaterra.
John Lee, vecino del pueblo de Babbacombe, cercano a Devon, fue acusado del asesinato de una tal señora Keyes, a la cual se encontró acuchillada en su propia cama. Las pruebas en contra de Lee eran muchas y, al parecer, terminantes, pero él en todas sus declaraciones afirmaba siempre: <<Yo no cometí ese delito. Y nunca podrán ahorcarme por ello».
Cuando el juez lo condenó a morir en la horca, Lee dijo con la más perfecta serenidad: «Dios sabe que soy inocente, y nunca permitirá que me ejecuten. Él me ha dicho que no tenga miedo, y yo confío en su divina palabra ».
El día de la ejecución, una gran multitud se apeñuscó en torno a la cerca que rodeaba el patíbulo. Inmediatamente antes de proceder a la ejecución, se colgó
*Véase El enigma del ahorcado, en el número de abril de 1945 de SELECCIONES.
una especie de dominguillo, para probar la cuerda. El juez Marcus Kavanagh, de Chicago, quien publicó en 1932 su investigación de este caso, dice que la cuerda y la trampa habían funcionado correctamente con el dominguillo. Pero cuan los guardas, después de haber puesto Lee la capucha, tiraron de la palanca para lanzarlo al vacío, la trampa no se abríó,  Uno de los alcaides de la cárcel trepó al tablado para ver de qué se trataba, ocupó el puesto del reo encima de trampa. Tiraron de la palanca, y  las puertas de aquélla se abrieron. El alcaide cayó al suelo y se quebró una pierna.
La ejecución fue suspendida por un cuantas horas y Lee volvió a su celda. Ensayaron de nuevo con el dominguillo y todo funcionó perfectamente. Se trajo al reo para un segundo intento. Y otra vez la trampa se negó a funcionar.
El sheriff  asustado, telefoneó todos 1os detalles al secretario del Interior y le pidió instrucciones. La respuesta fue: «Proceda con la ejecución».
Para entonces la muchedumbre estaba indignada y furiosa. Todo el mundo pedía que se desistiese de la ejecución. Pero las órdenes del secretario del Interior tenían que ser obedecidas. Cuatro ensayos más — todos satisfactorios — se hicieron con el dominguillo. Luego Lee fue llevado otra vez a la plataforma. El sheriff  mismo tiró de la palanca. Y no sólo una, sino dos, tres, cuatro veces... Lee se desmayó y hubo que devolverlo a su celda.
Al día siguiente se recibió un telegrama del secretario del Interior: «Sentencia de muerte de John Lee, conmutada».
¿Y Lee? Años más tarde su sentencia de prisión perpetua fue conmutada también. Salió de la cárcel, contrajo matrimonio, y se hizo evangelista, dedicando a la predicación de la fe en Dios el resto de sus días.

viernes, 18 de mayo de 2018

YOM KIPPUR Carlos Manuel Pellecer

YOM KIPPUR
Carlos Manuel Pellecer

Shabat: "No hagas trabajar a tu esclavo ni a tu asno", prescribe el Antiguo Testamento, pero además el sábado se consagra a reverenciar a Dios, hasta que cae el sol y suena el "shofar", para que los fieles vuelvan a la normalidad de sus tareas.
Sin embargo, aquel sábado 6 de octubre de 1973, tiene algo particular, es Yon Kippur, el día de la Expiación para el pueblo judío. La sinagoga de la vecindad está concurrida, la jornada llena de cánticos y plegarias, más que otras veces; algunos fieles han estrenado ropas nuevas, aunque la impresión puede venir de que los chales que para orar llevan sobre los hombros son excepcionalmete nítidos con brillantes adornos y los solileos parezcan más redondos y encendidos scibre las venerables cabezas. Como si el tiempo se detuviese sobre el pasado, no circulan automóviles, la gente no ríe, no grita, hay recogimiento y apenas si con discretos gestos las familias se movilizan o se saludan entre sí. La solemnidad está en el viento que se baña en el olor de los jazmines y que sin percatarnos ha puesto en nuestro espíritu un poco de tristeza como si debiéramos evocar un duelo. Quizá sea sólo un poco de nióstalgia agudizada al final de la tarde por el esplendor de los celajes y el signo estupendo de los líbanos.
Ha sido en suma, un sábado sin nada particular: Obligados a permanecer en casa con sólo música ritual en la radio y la televisión. Una jornada de reflexiones y arrepentimiento, de mostrar internamente los pecados, solicitando para ellos su perdón al Creador.
Nos ha llamado la atención escuchar, interrumpiendo voces y notas musicales, una frase un poco impertinente "Marmita de carne"o algo parecido que, en circunstancias de religiosidad tan extrema, debía tener un significado secreto, indecifrable para nosotros.
No dejó de sorprendernos que en el aterdecer, antesala caída del sol cuando habría de sonar el shofar anunciando el fin de la ceremonia, la sinagoga se ha vaciado y fuese el semblante de las personas el que
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 cambiara, haciéndose en unos severo y en otros angustioso y como si una acción eléctrica de mayor vigor afectase sus músculos, gestos y movimientos, más agiles y definitivos.
En la misma noche por llamadas telefónicas a los amigos, nos informamos que los ejércitos egipcios por el este, y los sirios por el norte estaban agrediendo terrenos controlados por Israel desde 1967. La guerra había estallado y la movilización general se estaba llevando a efecto. Comprendimos que la frasecita aquella molestosa, debía haber sido una consigna militar.
Muy hondamente conmovido, el domingo temprano fui al Ministerio de Relaciones Exteriores para ofrecerme como voluntario en las filas de la defensa de Israel. Mi amigo Moisés Sattat, jefe del Departamento Latinoamericano, me observó sonriendo y agradecido exclamó: "Embajador, su puesto más importante, ahora más que nunca, está el frente de su embajada". Y para colmar mi contrariedad, se puso a darme consejos como el de procurarme sacos de arena para proteger ventanas y puertas en caso Jerusalén fuese bombardeado.
Al volver a casa, el cielo continuaba luminoso como todas las mañanas, pero esta vez el retumbar de los aviones "Phantom", super-sónicos de fabricación norteamericana, atronaba lúgubre y terriblemente la atmósfera. Paolo parecía horrorizado, llorando se pegaba a las piernas de su madre, mientras nosotros tratábamos de descubrir inútilmente en el espacio, las escuadrillas de estas naves aéreas que partían hacia el frente. ¡War!era la única palabra clara en las informaciones de radio y TV. Las noticias sólo podían ser confusas u oscuras. Es otra arma que en caso de conflicto usan con habilidad los israelíes. Adentro y afuera del país, todo mundo ignora las posiciones y maniobras de Tsahal frente al enemigo. Luisa Sastegón, la hermosa sefardí que trabajaba con nosotros en la cocina, llegó apenas un poquito tarde a sus ocupaciones. Lloraba silenciosamente. Su hijo Yuda estaba en filas, ciertamente en la línea defensiva Bar-Lev que Israel había construido paralela y a lo largo del Canal de
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 Suez, la que estaba siendo atacada por toda la fuerza egipcia. Por el momento y en muchos días nada era posible saber de lo ocurrido ahí, después nos enteramos que Yuda, escondido en una hielera habiase salvado con otros tres de sus compañeros, mientras que el resto de los setenta soldados que se hallaban en el fortín, habían sido pasados a cuchillo, sorperendidos por los egipcios que agredían desalmados.
Y mucho más hubimos de saber de aquellas tristes jornadas, helo aquí: Sobre la línea Bar-Lev en el borde oriental del Canal de Suez y en las alturas del Golán, la alerta ha sido decretada desde el amanecer, pero esto no parece serio puesto que frente a las tropas de Israel todo esta en calma. Podía ser sólo un ejercicio preventivo pues siendo Día de la Expiación -Yon Kippur- el país está paralizado. Tanto más que hace ya cuatro días, de las orillas del canal partió una de las mejores unidades regulares de carros blindados "Centuriones" y participa en maniobras en Bersheva. Los reservistas de la brigada 116 que la reemplazan, son en su mayor parte de Jerusalén, se estiman molestados. ¿Qué es eso de enviar soldados en activo de Israel a que se aburran mirando a través de un canal completamente tranquilo? A medio día la disciplina se relaja en la mayor parte de posiciones. Nadie podrá pensar en que los más bien perezosos egipcios vayan a atacar bajo aquel calor infernal.
Empero nadie podrá olvidar lo ocurrido a las dos horas exactas de la tarde. Los centinelas cabecean y los que no están de turno lavan su ropa sucia o escriben a sus familias. Otros en la posición Dorah, al sur de El Kandara, juegan al futbol. A causa de ello, un soldado trepa a una duna para buscar la pelota y casi rueda por la arena gritando "¡Aviones! ¡Aviones!" Cuatro Migs 21 vuelan rasando el suelo, han surgido de atrás de la línea de árboles que bordea el canal. Y a estas mismas dos de la tarde, en punto, se desencadena la artillería egipcia a lo largo de 120 kilómetros del frente que arde. Entre los fortines de la línea Bar-Lev que distan entre sí unos diez kilómetros, los egipcios han emplazado grandes chorros de agua, gigantescos como si apagaran incendios y con
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  alta presión borran las dunas de unos 20 metros habían construidos los tractores israelíes. Carros anfibios  atraviesan el canal y se hunden en el desierto por brechas abiertas por el agua. De todos los fortines de línea los judíos disparan sus armas inutilmente.
Después se supo, contado por los prisioneros, qie los egipcios practicaron durante meses y meses sobre imitaciones de tamaño natural este asalto a las posícione israelitas que no podía fallar. Independientemente de las pérdidas que los egipcios hayan podido tener, el plan fue minuciosamente aplicado, haciendo saltar la red de alambradas con maquinaria que abrió camino a través de los campos minados, eliminando a los soldados que resistían, con lanza-llamas y granadas. Los soldados de Sadat, dando muestras de una disciplina poco creíble, liquidan la resistencia y avanzan sobre las arenas del Sinaí.
En la meseta del Golán la situación es igualmente mala para las tropas de Israel. El efecto de la sorpresa fue total. Centenas de carros blindados sirios atacaron a las 2 de la tarde, a la misma hora que los egipcios. Aquí se sabe que el capitán Yossi con sólo siete carros judíos ha destruido treinta T 54 sirios, pero, herido, ya no vió más. Cuando en el hospital de Safed recobró el conocimiento, fue informado que los enemigos habían logrado una penetración de 20 kilometres en el sector de Rafid.
En este mismo frente sirio, la aviación israelí que ataca en olas sucesivas, está en aptitud de quebrar el ataque enemigo. Pero del lado del canal de Suez, en donde los soviéticos han instalado durante tres años, decenas y decenas de baterías de cohetes, los cazas-bombarderos de Israel apenas si pueden realizar una especie de operación suicida. La táctica que había sido juiciosamente preparada contra los cohetes Sam 2 y Sam 3 soviéticos, no tiene validez contra los Sam 6 que poseen gran movilidad desplazándose frecuentemente. Los egipcios tiran a ciegas decenas de cohetes sobre cada avión. Los Phantom que poseen equipo de "contra-medida", logran algunas veces enloquecerlos, pero luego deben retirarse.
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 Y las escuadrillas de Skyhawks que tratan de atacar los puentes lanzados por el servicio de ingenieros egipcios, caen diezmados. Aunque algunos puentes fueron alcanzados, son inmediatamente rehechos.
Moshé Dayán, ministro de la Defensa, debe ordenar que por el momento cesen los ataques. Parece que todavía en la tarde, Dayán no ha sido informado de la gravedad de la situación. Se dijo después que los norteamericanos previeron a Dayán de la inminencia del ataque desde días, anteriores a que ocurriera, pero que el ministro, un poco engreído, no se preocupó por esas informaciones y se dejó sorprender, Presentó su renuncia a Golda Meir y ella le replicó "A mitad del río no se cambia caballo". Se rumuraba asimismo que Dayan se había encerrado para suicidarse ante la gravedad en los frentes. Mas esto parece ser un malévolo rumor, pues Dayán más que otros políticos y generales tenía la obligación y la resolución de arreglar las cosas.
Y fue el general Ariel Sharón uno de los primeros en percatarse del grave desastre en el frente de Suez. "Arik", como le llaman todos, es un héroe de todas las guerras conocido por su valentía e impetuosidad. Por razones políticas el gobierno en 1972 le negó el puesto de jefe del Estado Mayor del Ejército al que se sentía con derecho. Entonces dejó el ejército para trabajar políticamente en el partido de derecha en contra de los laboristas. Esta guerra se produce en víspera de elecciones parlamentarias y es obvio que la política envenena los rangos de Tsahal.
Sharon que se hallaba en su finca de ganado lanar, escuchó la orden de movilización. Fue uno de los primeros en presentarse a la gran base de Bir Gafgafa en el centro del Sinaí. El ha sido el jefe de las tropas en el centro del Sinaí. El ha sido el jefe de las tropas paracaídas, que son valientes unidades de infantería lanzadas de los aviones a los puntos más críticos del frente, él ha sido comandante del frente sur que conoce como sus manos. Trepado en una tanqueta, irrumpe a través del desierto que está lleno de comandos egipcios. El quiere por sí mismo, ver y
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palpar la situación. Y Arik percibe en el acto el horrible espectáculo. Una marea humana que llega del Atrica & y se riega en el Sinaí. Algunas unidades de Ingamteria egipcia, marchan como en un desfile siguiendo banderas. Y estas unidades van seguidas de centenas de carros. Las posiciones de la línea Bar-Lev ya no respon#den han sido apagadas. Se exceptúa el heroico fortín "Quay" que resistirá todavía ocho días. Los defensores de 1os otros fortines han recibido la orden de intentar abrirse camino hacia el este, antes a que vaya a ser demasíado tarde. Sharon ha recogido a varios de estos hombre, cuando Sharón alcanza el puesto de mando está loco de  rabia. La situación se complica todavía más por la crísis de mando muy grave que ahí hay. El general que manda en el Sinaí es quien ha reemplazado al propio Sharon, 4#  sedenomina Gonein, pero le llaman "Gordish".
"Gordish" es uno de los pocos altos oficiales impopulares en el ejército. Antiguo estudiante talmúdico es estrictamente ortodoxo. Por ejemplo, no admite que alguien fume ante él en un día sábado. Es duro y quisquilloso. Es uno de los gloriosos "areneros" de 1967, esos que pelearon sin reposo en las arenas del desierto, pero carece de imaginación. Sabe ejecutar órdenes pero, carente de iniciativa no está a la altura de ese 6 de octubre de 1973. Sharón que lo abomina le lanza a la cara públicamente: "Si yo mandara todavía el frente sur, tú no tendrías gran cosa que hacer en esta guerra". Y Gordish guarda silencio.
Pero el malestar sobrepasa ampliamente el cuadro del estado mayor. Los soldados se han desencadenado contra Dayán y critican furiosamente al jefe del estado mayor, David Eleazar, bastante menos popular que cualquiera de sus predecesores. Durante varias horas no se sabe quien manda en el Sinaí. Cada general de los que allí se han reunido trata de montar rápidamente su propia operación. Los tres comandantes de división, Sharon, Mendler y Adam Bren no obedecen a Gonein que se enfurece y no sabe que responder a Eleazar que lo acosa a preguntas. Moshe Dayán toma la grave decisión de hacer instalar lo más rápidamente posible una línea directa entre él y los tres jefes de divisiones.
En el frente norte la situación es diferente. "Hoffi", el comandante del sector no tiene ningún problema con los jefes de división: Rafael Eytan, a quien dicen cariñosamente "Raful" y Dan Lanner, son dos de los más célebres veteranos de la vieja guardia. Desde el comienzo de la tarde la mayor parte de reservistas ha alcanzado sus unidades, que en ninguna parte de la tierra es cuestión de ocho o diez horas, antes de poner los carros blindados en servicio. Y es menester que tengan tiempo para desplegarse. Durante estas horas las más largas -cuentan los periodistas- son los muchachos de 18 o 19 años, casi todos reservistas que van a recibir el primer choque. Van a pelear a uno contra cien, tan valientes como sus mayores.
Pero bien, el estado mayor de Tsahal, parece que atenido a sus glorias de 1967, se ha dormido en los laureles sin seguir la evolución de los ejércitos adversarios. En el frente egipcio, las posiciones más avanzadas en la línea Bar-Lev contaba con 700 soldados, mientras que los atacantes egipcios fueron 70,000. Unas cuantas unidades de la segunda línea que intentaban acudir en socorro de los de Bar-Lev han sufrido pérdidas elevadas. Y aquí en el Golán la evaluación ha sido desoladora. Saben exactamente el número de divisiones, de tanques, de aviones enemigos, pero no han sacado las conclusiones correctas. Viven los estrategas del estado mayor israelí sobre el recuerdo de 1967: Superioridad aplastante en el combate de carro contra carro, de avión contra avión. Pero han subestimado el factor humano. Tanto los egipcios como los sirios hacen aplicación perfecta de la doctrina soviética que consiste en una verdadera oleada de infantes acompañada de blindados. Estos soldados de infantería están dando prueba de saber pelear y disponen de un formidable arsenal contra los tanques. En cada sección de 40 hombres, se dispone de una docena de bazukas y frecuentemente varios misiles teleguiados. En esta situación la inferioridad de los israelíes es total. Se pensaba construir un cohete antitanque, pero el proyecto está a nivel de ensayo. Los primeros carros que se lanzan a la batalla, caen en una
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verdadera emboscada. Los infantes egipcios están ocultos en las pocas matas del desierto, disimulados a lo largo de las pistas, y tiran como si tiraran al blanco. La brigad israelí que trató de rescatar a los sobrevivientes de la Lev perdió 70 blindados.
Pero en estas horas sombrías la máquina de guerra israelí no está rota. Como dice un periodista, Dayán no se ha dado un tiro en la cabeza. Dayan no pierde su calma. Es un especialista en riesgos calculados y si ha perdido el primer choque, él prepara ya el segundo. El país por primera vez ha estado sorprendido por los árabes, pero  nada está perdido.
Un especialista francés comenta: "Los árabes han  logrado magníficamente su golpe, pero sin embargo ha cometido un grave error: atacar el día de Yom Kippur. Rs el solo día del año en el que uno está cierto de encontrar  a los israelíes a los más descreídos en sus casas o en 1a sinagoga. Es el único día del año cuando las rutas está absolutamente desiertas. La movilización de 1973 a efectuó en condiciones casi ideales. Los convoyes de  reservistas se lanzaron hacia sus unidades sin ningúm embotellamiento. Una semana antes, el día de Rush Hashannah (año-nuevo judío) o una semana más tarde en Succoth (la fiesta de los Tebernáculos) hubiera sido una calamidad. Un millon de israelíes se hubieran hallado en los pick-niks, paseando lejos de sus casas para festejar Los hombres hubieran necesitado regresar a depositar a sus familias. La circulación hubiera sido delirante. Israel estaría talvéz perdido. Queriendo hacer muy bien atacando el Día de la Expiación los gobiernos egipcio y sirio no solamente dieron al conflicto una dimensión fuera sagrada. sino perdieron la oportunidad. El día de Yon Kippur ha sido el más nefasto para los árabes". Y este mismo especialista al juzgar la situación sigue diciendo: "El Estado judío fue sorprendido, cogido en frío, pero ninguna comparación es posible con la jornada del 5 de junio 1967. El Canal de Suez está muy lejos de los centros vitales del país y sobre el Golán, el avance sirio está bloqueado. La batalla de mañana será decisiva. En torno a Dayán y a David Eleazar han reaparecido todos los "cueros duros"
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de la vieja guardia. Muchos de ellos ni siquiera han sido llamados al servicio activo, pero allí están, calmados y casi pasibles. Terriblemente calmados".
Al día siguiente es domingo 7 de octubre y la situación casi incambiable sigue siendo mala para Israel, salvo que los sirios no han logrado penetrar en Galilea como fuera obviamente su intensión. Los sirios, empero, ocupan la mayor parte de la meseta del Golán; el fortín del Monte Hermón y la ciudad de Kuneitra están tomados por los árabes y éstos continúan amenazando el puente de Las Hijas de Jacob sobre el río Jordán.
En el frente con Egipto los soldados enemigos aprovecharon la noche para reparar sus puentes sobre el canal. Más de 1,000 carros de guerra y unos 100,000 hombres han entrado al Sinaí y ocupan un espacio profundo de 20 kilómetros. Soló y como un símbolo de la resistencia israelí permanece aislado el fortín "Quay", al extremo de las cataratas de Port-Tewfik. La aviación Israelí está inmóvil, ya no interviene para detener el impulso de las fuerzas blindadas del general Chazli que avanzan hacia los cuellos de Mitia y Gidi, pasos obligados en la mitad del Sinaí. Lo peor es que el Tercer Ejército egipcio inicia una ofensiva hacia los campos petroleros de Abú Rodeis donde los judíos sacan su petróleo y hacia Charm El Cheikh el extremo de la península donde los israelíes son débiles y aislados.
Del lado israelí los reservistas están en sus posiciones y ya sabemos su fabulosa experiencia. Dayán ya preparó los planes para el contra-ataque, fiel a su propia doctrina, de jamás hacer dos guerras simultaneamente en dos frentes distintos. Primero Tsahal arreglará cuentas con los feroces sirios, antes de darse vuelta y atacar a los egipcios. También los paracaidistas del Tercer Ejército judío, han salido a detener la amenaza egipcia contra Charm El Cheikh.
Contra los sirios no basta rechazar sus unidades militares, hay que batirlos a fondo. Los israelíes tienen un odio viceral contra los sirios por las crueldades y vilezas
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  cometidas contra los prisioneros los han mutilado y torturado hasta enloquecerlos. Y los sirios saben la rabia con que pelean contra ellos sus adversarios. La aviación se lanza en primer lugar contra las baterías de cohetes que son menos que las del lado egipcio, luego profundizan el ataque contra los aeropuertos, las refinerías y los puertos y destruye centros industriales.
En la meseta del Golán los israelíes se baten valientemente contra fuerzas muy superiores y equipadas con tanques soviéticos modernos que antes no habían sido empleados. Los hombres de "Raful y de Dan Lanner han tenido tiempo para desplegarse y maniobran sabiamente imponiendo su velocidad y su táctica. Es "Raful un teniente-coronel de 34 años, jefe muy particular. Con sus regimientos ha formado una especie de erizo y se lanza entornando a las fuerzas enemigas sobre la meseta al norte de Kuneitra. Los sirios que en 48 horas han construido una línea de unos mil doscientos tanques de guerra que van a lanzar en tres contraataques inutilmente. Perdieron su ocasión. Dos días y medio después del inicio de los combates, el lunes en la tarde, ya perdieron seiscientos tanques. La aviación israelí no cesa en sus ataques, pero los combates son todavía muy duros, la artillería siria continúa activa, sin embargo la ofensiva ha sido completamente parada y "Raful prepara ya un contraataque sobre la antigua línea y en dirección a Damasco, la capital de Siria.
El lunes 8 decisivo sobre el Golán, podría serlo también en el frente del Sinaí, pero no, aquí suceden las cosas más extrañas de la guerra. El problema del mando se ha complicado sin solución. Sharón se presta mal a las directivas de su superior "Gordish", éste que también había sido su subordinado. Ambos hombres se aborrecen y sus diferencias trascienden lo que podría ser una antipatía personal. "Arik" Sharón que ha sido comandante de ese frente durante los años anteriores, cuando Egipto después del cese-de-fuego impuso una larga guerra de usura que costó a Israel muchas víctimas. Conoce a la perfección las modalidades egipcias y ha reflexionado profundamente sobre la forma de rendir al enemigo. Sharón
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 fue jefe de la unidad 101 y ha sido comandante de las tropas aeroportadas, y ahora sabe que la aviación no puede atacar porque sufriría grandes pérdidas.
Aquí es mejor que sigamos al corresponsal de guerra de "Le Figaro" de Paris, Yves Cuau, quien estuvo en el frente en contacto con estos célebres generales. El nos cuenta que en la primavera de 1970, es decir hace unos cuantos meses, Sharón hizo que el estado mayor de Tsahal adoptara, lo mismo que el gobierno, un plan suyo sumamente audaz. Se trataba de atravesar el canal con los carros blindados y por comandos y de tomar por atrás a las baterías soviéticas de Sam, destruyéndolas para enseguida regresara las filas israelitas. El nombre cifrado de la operación era "Gazela". El plan nunca se había puesto en práctica porque otro cese-de-fuego puso fin a la guerra de usura. "Arík nunca se consoló de que su plan no hubiese sido empleado. El personalmente se ocupó de todos los detalles de la operación. La travesía del canal tendría lugar en el sector situado entre el Gran Lago Amargo y el lago Timseh. Y ese día lunes 8, cuarenta y ocho horas después del comienzo de las hostilidades, Sharón siente violentamente que su suerte está pasando. Los servicios de información israelíes que captan y traducen todos los mensajes egipcios han llegado a identificar la posición de todos los cuerpos de ejército enemigos. El Primer Ejército egipcio está al norte y en torno de El Kantara, el Segundo Ejército está al centro y en frente de Ismalía, el Tercer Ejército está al sur, en frente de Suez. El Segundo y el Tercer Ejércitos hacen su juntura al sur del Gran Lago Amargo. Evidentemente hay un punto débil en esa región, precisamente es ese punto que Sharon ha previsto desde 1970 en su operación "Gazela".
Sharón se sitúa a la cabeza de su división de reservistas. El surge desde los altos de Gidi y sus tropas se hunden como una cuña entre los dos ejércitos egipcios. Los combates son violentos, pues la división de paracaidistas egipcios que se encuentra al norte del dispositivo del Tercer Ejército pelea bien, pero con todo, al final del día, los primeros elementos de Sharón alcanzan las orillas del canal de Suez. Los zapadores franquean el
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canal y peleando cuerpo a cuerpo en las posiciono egipcias de la rivera occidental, es decir ya del otro lado a la caída de la noche tienen dos cabezas de puente.
Sharon informa y reclama los medios para que los carros blindados atraviesen el canal. Arík esta seguro de su proyecto. La guerra va durar menos de seis días. Las baterías de cohetes estarán tomadas al revés, la aviación va a poder destruir las poderosas posiciones de la artillería que protege a las tropas egipcias. Estas van a ser cogidas en la trampa sobre la rivera oriental. De nada les servirá haber llegado allí. Es el fin del ejército egipcio. Así piensa Sharon. Pero, es el drama para este audaz general -nos cuenta Yves Cuau- y para la camarilla de periodistas que no dejan a "Arík" de una suela, porque es uno de los más célebres generales del ejército judío, y también porque es el líder más popular de la oposición de derecha, desde que dejó al ejército.
"Gordish" intima secamente a Sharón dándole la orden de regresar a los elementos que han atravesado el canal y de poner fin a esa operación. Sharón echando espuma por la boca llama al jefe del estado mayor, "Dado" Eleazar para decirle: "¿Pero vosotros os habéis vuelto locos? Yo estoy seguro de mi golpe. Necesito 48 horas solamente para demoler todo lo del otro lado. Yo continúo!"
Fue necesaria la intervención personal de Moshé Dayán para obligar a Sharón a obedecer. Las razones del ministro de la Defensa son sencillas: No dos ofensivas al mismo tiempo sobre dos frentes como lo había anunciado el día antes. La mayor parte de la aviación se encuentra comprometida todavía por algunos días contra Siría. Además, no es lo menos importante, y es imposible dejar de atender la línea del Jordán en frente, pero tampoco es posible excluir esa eventualidad. Pues esa larga frontera está completamente sin defensa.
La mayor parte de los blindados de la brigada de Jerusalén estaban sobre el canal en el momento del ataque de Yon Kippur. Se podría haber esperado una catástrofe tendiendo una delgadísima red de tropas a lo largo del
 Jordán. Están mal armadas, sin material pesado. El solo elemento sólido del dispositivo es la brigada de paracaidistas de reserva. Pero es también la única unidad de choque que el mando podría poner a disposición de Sharón para atacar las baterías de cohetes. No es el caso. Dayán agrega: "Es posible que tú tengas éxito. Pero, si tu golpe falla, nosotros no tenemos más reservas en el Sinaí. El Estado estaría entonces en peligro".
"Arik" se ve obligado a llamar a sus elementos avanzados, pero está como una fiera herida. Su cara un poco empastada de centurión romano, sus cabellos grises caídos sobre la frente, está convulso de furor. Tiene expresiones muy duras para Dayán y para Eleazar. Sus fieles que lo rodean se divierten. Se dice que no hay sólo un problema militar. También el problema tiene una dimensión política. La rabia es grande en la mayor parte de regimientos contra el gobierno que se ha dejado sorprender y de su lado la oposición de derecha que no deja de predicar la vigilancia contra los árabes que tienen favores de muy alto.
Se escucha decir en todas las unidades: "Tiene buena cara ese Dayán con su política de puentes abiertos y con su idea de que los árabes se acostumbrarán a vivir al lado de nosotros". Cuando el ministro en visita de inspección desciende de un helicóptero, muchos de los soldados le vuelven la espalda: Por la razón o por la fuerza, no pocos de entre ellos están persuadidos que la cartera de la Defensa debe venir a Sharón desde que terminen los combates. Piensan que "Arik" es víctima de un complot. Para ellos los miembros del partido de Golda Meir, los viejos burócratas, no quieren que Sharón sea el gran héroe, el triunfador de la guerra de Yon Kippur. Será necesario un poco de tiempo para que la luz venga sobre esta crisis. Es verdad que desde este lunes la política envenena las relaciones entre los altos oficiales por primera vez desde hace un cuarto de siglo. En la tarde, Sharón descarga duras palabras con Haim Bar-Lev, antiguo jefe de estado mayor llamado el día anterior al servicio activo como segundo de "Gordish" Gonein, Bar-Lev es ministro de Comercio e Industria en el gabinete de Golda  Meir. 
Y Sharón acusa: "Desde anteayer ustedes no piensa más que en las elecciones. "Y Cuau piensa que los árabe tal vez han obtenido una de sus más grandes victorias abriendo una brecha en el frente interior israelí. Estodavía peor que en 1967, cuando ciertos generales arrancaron sus galones y los lanzaron sobre la mesa del primer ministro Levi Eshkol que se negaba a darles la orden de atacar.
Y es que estos israelíes son verdaderos guerreros, locos por la pelea. Nosotros vimos a no pocos heridos huir de los hospitales donde estaban internados y viajar por todos los medios a su alcance para reincorporarse a sus unidades y continuar batallando. En otros ejércitos un herido se llena del sentimiento de haber cumplido con su deber y podrá pensar en dejar las filas, pero jamás un israelí. Si lo apartan del combate estará furioso y ganará su tranquilidad sólo cuando haya vuelto a la batalla, sin importarle la gravedad de sus heridas. Así como los jefes nunca ordenan: "¡Adelante, avanzad!, sino bien al contrario: "¡Seguidme!" y por ello el número de oficiales muertos es siempre grande. A jefes, subalternos y soldados los acomete una especie de histeria frente al enemigo y no pueden separarse de su antagónico hasta verlo caído. No es sólo porque en los últimos años los israelitas hayan sido educados así por razones de sobrevivencia frente a los árabes. No. Los judíos han sido conformados así por siglos y siglos de su accidentada existencia. Experimentan un extraño placer frente al peligro. El otro hijo de Luisa Sastegón, Marcos, miembro en uno de los comandos del general Sharón que habiendo cruzado el canal se encontraron aislados entre los egipcios, nos narraba la forma como los comandos estrangulaban a soldados egipcios y se colocaban sus vestiduras, robaban a otros su pobrísima comida, haciéndose pasar por árabes puesto que al menos Marcos procedía de Marruecos, permanecían por allí disimulados, pero en la noche hacían todo género de estragos en las filas egipcias y lo hacían sin noción del riesgo o del peligro y con verdadero placer. Y a la hora debida, eran los primeros en someterse a las órdenes de sus oficiales.
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 Yves Cuau nos sigue contando que durante más de una semana, la posición exacta de las tropas judías sobre el canal va a permanecer un verdadero secreto de Estado. Puesto que los egipcios dicen en sus comunicados que ellos sostienen firmemente todo lo largo del canal, es absolutamente necesario no contradecirles. La censura en Tel-Aviv y en Jerusalén recibe consignas draconianas. Es imposible a los corresponsales extranjeros escribir a pronunciar el nombre de "Arik" Sharón. La comunicación es inmediatamente cortada. Y esto no tiene nada que ver con la guerra de los generales. Es simplemente para no alertar al alto mando en el Cairo. Las intenciones de los israelíes son claras, desde que los sirios hayan pagado sus cuentas, el fuego verde será dado a "Arik".
Israel, como en 1956, como en 1967, manipula sutilmente a la guerra. La mayor parte de los 600 periodistas extranjeros presentes en el país, no tienen ninguna idea de lo que está pasando. Quienes conocen una pequeña parte de la verdad, están en la imposibilidad de transmitir sus informaciones. Mientras que todo el mundo cree a los egipcios perfectamente dueños de la situación, la división de Sharón está en la inmediata proximidad del canal, hundido entre las tropas enemigas. No ofrece el menor signo para dar la impresión que se prepara para atravesar a la fuerza. Al contrario, ni siquiera se asoma a la orilla del agua. Es todo justo si los pequeños comandos se infiltran cada noche para emprender operaciones de sabotaje atrás de las líneas y tender amboscadas en las rutas que unen Suez con Ismalía. Las tropas de ingenierá deben lanzar sus puentes en el preciso momento, por ahora están inmovilizadas en pleno centro del Sinaí para no cometer el error de ser observadas por la aviación.
Sharon espera. Decepcionado y siempre furioso, pero obedece a Dayán, en quien reconoce algunas razones bien fuertes.
Chazli el general egipcio comandante del ejército, ha comprendido el peligro. Lanza furiosos contraataques para restablecer el contacto entre el Segundo y el Tercer Ejércitos y rehacer el frente continuo a todo lo largo del
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 canal. La gran batalla de blindados está enganchada. Contrariamente a lo que se creyó en aquellos días que se trataba de la penetración egipcia hacia el este, en realidad ahora eran los egipcios que deseaban contrarestar esa hernia israelí que penetraba en el sector central hasta la vía de agua. Las tropas judías protegían y ampliaban esta perforación en el dispositivo egipcio llamado a convertirse en una verdadera cabeza de puente para una operación ofensiva de la mayor envergadura en el corazón mismo del territorio enemigo. Durante cinco días los combates fueron de extrema violencia. La aviación israelí no interviene en la proximidad del canal para evitar el tiro de los Sam. Pero los cazadores egipcios están también paralizados.
Y a pesar de la ferocidad de los primeros combates sobre el Golán, no es el frente sirio lo que obsesiona al gobierno de Jerusalén. Rapidamente ha tomado la determinación de no entrar a Damasco y tampoco ocupar el Djebel Druzo. Las tropas de Israel detendrán su avance y se atrincherarán en posiciones fáciles de defender a la altura de Sassah a unos cuarenta kilómetros de la capital siria.
La situación es totalmente diferente con Egipto. Desde el comienzo de la ofensiva, los días serán contados. Cuando la guerra de Yon Kippur dura ya desde una semana, las dos superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética que es la autora real de esta guerra, no van admitir esta vez el aplastamiento, la humillación de la principal potencia árabe. Nadie se ha movido oficialmente cuando Israel estaba en mala postura. Pero, apenas ha pasado el canal, Israel va a encontrarse en situación de acusado, de agresor, de malo. Y como dice ¡ves Cuau, es el comienzo de la carrera contra el reloj.
 LA GAZELA HA ATRAVESADO EL ESTANQUE

lunes, 21 de mayo de 2018

Caps. XI-XIV RECORDACION FLORIDA -Huehuetenango


 Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.

Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, hn relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.
MARGINALES.—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y imagen milagrosa de nuestra Señora. — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada. — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chiapa, y cual es el que le da principio. — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITLAN. — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro.
Habíamos prometido señir á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen á la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que entendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una, legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada entiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hácia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Talbin, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento, en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios más adornados y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en venerac'ón de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos le, que sucede ahora acerca de sus milagros; pero
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en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro o título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filia: lo sujetamos á los decretos y determinaciones de la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado, en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando, una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respa'do, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del temp'o, las de las velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve -hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene -decentísímo y aseado,, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas,
y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y- natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras, doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesía halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy :hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián,que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la estinguída en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera situado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en estremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos, largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumíderos; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso,asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses que por lo peligroso del
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terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino, ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso,por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas ,angostas pontezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto de ochocientos, habitadores. Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas,, su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes, cosechas de maíz, frizoles, habas, mochó, chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que.va y viene la, vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas desganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que sácan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos.
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chíantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco  leguas de distancia de 'la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de' terreno firme, que solo se corta en#dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradilla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubilá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de ;Goathemala; y lo restante del camino' hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco míllas. Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habítadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se stúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte
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de humedad, y siendo de templado temperamento, hace enfermisa su región; pero su sitio alegre y de fecunda amenidad hace apasible-su vivienda, con buena producción de trigo, maíz, frizoles, chile, anís, carneros, uvas, granadas, membrillos, higos, duraznos, plátanos y cañas de azúcar, con no menor providencia de escelente pescado, con que sus indios proveídos y colmados de todas las cosas, van en aumento cada,día, y tiene su cuidado y devoción muy buena iglesia y casa de vicario con las cubiertas de teja, y en el arreo y prevención de sacristía, buenos ornamentos y decentes. Son los indios dados, como los demás de la Sierra, al trato de los hilados y tejidos, á que se añaden la conveniencia  de que con la cría de mulas interesan mucho en lo que por razón de su tragín les contribuyen. Es la correspondencia de su pronombre Aguacatlán á nuestro castellano, de tierra de aguacates, por que produce muchos y muy buenos.

CAPITULO XII
Que continúa y termina la descripción de el Corregimiento de Totonicapa en los partidos de Cuilco, Soloma y Jacaltenango.

MARGINALES.—San Andrés CUILCO, encomienda y cabecera de curato.—Su vecindad y habitadores. — Su trato de los indios. — Frutas y situación de este pueblo. — Vetas de cobre en estas serranías. — Río de Cuílco considerable, abundante de buen pescado. — Higuerilla, sus utilidades y socorro medicinal. — Aceite de higuerilla, mal uso de semejante óleo en las lámparas. — Estampa que representa la higuerilla, sus erizos y piñones. — Tectitlán. — Su vecindad. — Motozíntle, — San Gerónímo. — Su vecindad Mazapa. — Vecindad de este pueblo,
Hemos deseado sin que se falte á lo preciso por nuestra parte y diligencia, dar cumplimiento á la descripción de este Corregimiento de Totonicapa; mas la estensión de su territorio y sus anexos y agregados, que le han constituido en estimable jurisdicción, no nos permite la concisión que pretendemos. Será preciso desde la parte de Levante á donde situamos la planta de Chia'chitlán y Aguacatlán, pasar al Occidente, en cuyo rumbo y progresión del pueblo que describimos de Ystaguacán, encontraremos después de propasado su grande y noble río, el pueblo y encomienda de Cuílco, lugar de moderada vecindad, pues su padrón le constituye con solo el número de ciento y vente tributarios, que su producto se multiplica al de cuatrocientos y ochenta habitadores, q. se mantienen y utilizan á las espensas de los repartimientos de algodón que hacen los Corregidores (como en todos los demás pueblos de esta jurisdicción y la de Quezaltenango,, sin cuyo beneficio perecieran y se acabaran). Tienen estos de Cuilco manufactura de petates, esteras de colores, alguna cosecha de bainilla, algún cacao y achiote, por ser su territorio de temperamento caliente, donde por gran producción y maravilla se logran y cojen  muchas frutas de tierra caliente y tierra fría, con muchas
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cañas de azúcar.  Su situación en tierra llana está señida de grande serranía, en cuya mole y corpulencia no se producen otras yerbas que no sea un género tan débil y desmedrado como el heno, y esta naturaleza de panino infruéctífero dice la simple y corriente tradición que le proviene á aquellos serros de ser montes minerales; mas de esta certidumbre no podemos dar más relación de que hemos visto sacar de sus vetas, minerales buenas y abundantes porciones -de cobre muy acendrado y muy subido, y de que á poca costa y fácil operación pudiera conseguirse gran provecho. Riega este pueblo un río muy suficiente que llaman de Chapala, y le provee de mucha abundancia de bobos, almejas y espinosos el excelente río, de Culco que se avecina al pueblo á menos distancia de una cuadra, y es su tránsito á la entrada y la salida del lugar por el uso de las canoas. Su templo y su convento muy capaz, es de insigne y maravillosa arquitectura de generosos materiales, y lo que toca á los adornos de altar y lo demás de Sacristía, es muy decente y aseado; si bien no puedo dejar de ponderar que en estas sacristías hay poca cuenta por los Ministros en los adornos que pertenecen al altar; pues aquí en este lugar de Cuílco me ofreció cierto Comendador un cofrecillo tecali con guarniciones de plata que había servido de depósito, más no aceptando yo esta oferta, vi después la propia alhaja en poder de otro caballero, vecino de esta ciudad de Guatemala, que me dijo haberle regalado con él otro religioso que había sido Comendador de este partido. En este pueblo entre otras yerbas y plantas medicinales se cría la higuerilla, que es común á toldos los temperamentos, y se cría abundantísima, sirviendo de remediar muchas dolencias de los, hombres, en especial el dolor de cabeza, aplicadas á ella las hojas tibias al calor natural de las manos, la sana y quita con maravillosa brevedad; por que ó la hace sudar copiosamente, o ella cojiendo en sí el calor de la cabeza, se secan como tostadas al fuego. El aceite que los indios sacan de la simiente, moliéndola y cociéndola en agua, va el óleo subiendo arriba y con una cucharilla lo van sacando, y junto le dan otro hervor para consumirle algo del agua que ha salido con él. En muchos de estos pueblos, en especial en los de la administración de Santo Domingo, la aplican á la luz de las lámparas y ahorran el aceite de olivos para que su Majestad y los encomenderos dan considerable limosna; pero habiendo de decir las facultades de este aceite de híguerillo, le usan los, médicos experimentados del país occidental, en todas las enfermedades que provienen de causa fria, y su unción disuelve los tumores, destruye los flatos, y para el dolor cólico es utilísímo, untando la parte afectada, y bebiendo algunas gotas de él es utilísimo en semejantes dolores. .~ Ut experíentía dídídímus. Untados los artejos contusos y los nervios encojidos los cura y sana y habilita con maravilla. El estómago y vientre obstruidos untados con este aceite los remedia, cura y sana, las úlceras y portillas -de la cabeza, cura y remedia el dolor de los oídos, y los cogollítos tiernos, que son como un caracolillo pequeño soasados al rescoldo y puestos en los oídos quita y remedia la sordera; y experimentada ó examinada por los médicos, quizá podría ser útil á otras muchas enfermedades, como. también ablanda el vientre de los niños untado todo el vientrecillo, y les hace expeler las lombrices;
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su untura quita las señales del cutis, principalmente las del rostro; asimismo el propio aceite limpia los barros que muchas veces salen en el rostro de las mugeres. Es caliente casi en tercer grado y húmedo en el segundo. Proponemos su estampa á los curiosos, y déseosos de aprovechar en el remedio de los hombres,
Es la hoja que produce del diámetro á veces de una tercia, y á veces de una cuarta; la estatura del árbol de cuatro varas de alto. Se levanta de cañón á cañón de más de una tercia; gruesos y con nudos á la manera de la caña.
Mas procediendo á la descripción de este partido, dista de la cabecera el pueblo de Tetítlán, nueve leguas, cuya etimología es de correo de piedra, de Tet, que es piedra, y títlan mensajero; sito en la sierra en sitio de grande celsitud y mucha destemplanza de frío; el camino no fácil de emprender por la distancia, se hace más trabajoso y casi inaccesible una subida de tres leguas, en cuyo filón está el lugar; á que se agrega el riesgo conocido de dos
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ríos muy caudalosos y temidos, que el uno dá paso á los viandantes por un puente y el otro por hamaca; mas sin embargo no le aprovechan al poblado los rápidos caudales de sus aguas, por que en él sus vecinos son proveídos de unos pozos. No tiene arriba de treinta vecinos, ni más que ciento y veinte habitadores; su Yglesia  parroquial, aunque es filigresía de corto pueblo y de visita, es decente y adornada, por que estos indios laboriosos y de cultura muy atenta, hacen la provisión de los maíces á la, provincia de Soconusco, de donde se utilizan y se enriquecen en bastantísimo descanso. De este lugar de Tetítlán al que intitulan de San Francisco Motocíntle, hay cinco leguas de no desacomodado camino, lo más de él por alegrísima llanura; este de temperamento medio y de seca naturaleza hace apacible y saludable la amenidad de su vivienda; las aguas que le proveen de un suficiente y dulce arroyo, son muy delgadas y ligeras. Su pueblo corto y abreviado está compuesto de treinta y seis vecinos tributarios y sus familias hacen el número de ciento y cuarenta y cuatro habítadores; su inteligencia es muy casera que se reduce á las manufacturas de tejidos é hilados, y fábrica de petates ó esteras para el adorno de los estrados; mas sin embargo á su parroquia le contribuyen y le donan lo suficiente en su *Posible para hacerla muy decente. Así el de San Gerónímo, que dista de Motocíntle ocho leguas de perversísimo camino, abierto por grandes cuestas y dista de Motocíntle como una milla más de siete leguas; tiene decente Yglesia parroquial, aún mucho -más de lo que puede su pobre y corta vecindad de veinte tributarios y ochenta habítadores. Su trato el mismo que se escita en Motocintle; su territorio dilatado, cubierto como su antecedente de mucha arboleda de copal de toda la diversidad de especies del que se produce en nuestra América. El temple muy caliente y lleno su terreno de humedad por arribarse á Soconusco le hace enfermíso y poco grato, mas sus contornos por la naturaleza del país llenos y abastecidos de grandes palmas de cocos, se corren con la dulzura y suavidad de sus aguas al ardimiento y al calor. Amatenango, de casi igual vecindad al pueblo de San Gerónimo, pues solo es su padrón de diez y siete vecinos y de sesenta y ocho habitadores, está distante de la cabecera diez largas leguas de penosísimo camino; lugar situado entre dos ríos que son el de Mazapa, y el caudaloso y grande q. intitulamos de Cuilco (es su etimología de emínencía de carta ó papel). Mantiene esta vecindad proporcionada Yglesia á su posible, y en él á su Ministro y cofradía. Es el idioma de los indios de este pueblo bien estraño, que no se roza •ni asimila con otro alguno. Pero Mazapa, lugar no menos miserable en su padrón y vecindad, del propio idioma y de la estirpe de los ya apuntados, casi me excusa la descripción de su país, y el expresar la dilación de su víage, temperamento de su clima, y el extravío de posición en el asiento de su planta, por ser igual en todo á Amatenango; solo diremos que es su padrón de solos quince tributarios y de sesenta habítadores que se producen de sus familias, y que en la progresión de diez leguas que se tragina desde el lugar de Tetitlán á aqueste de Mazapa; cuya etimología es de río de venados, de mazat y apant, no encuentran los viandantes más agua que la de una laguneta que está tres leguas antes del poblado, •cuya casi irracional
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 planta se vé y se goza á la raíz de un monte muy eminente y encumbrado que hasta las nueve del día la tiene asombrada é impedida de recibir en sí los rayos solares; por cuya razón los indios casi enfermisos no, cuidan del cultivo, de los campos y viven llenos de hambre y de miseria, sin otra inteligencia más que la de picar los árboles de copal de que abunda el territorio.
CAPITULO XIII
Que continúa la descripción del partido de San Pedro Soloma en el Corregimiento de Totonicapa.
MARGINALES.—Situación del partido de Soloma, — San Pedro Soloma convento de encomienda, cabecera de curato. — Abundancia y feracidad de este país. — Campo que produce copia de rosas. — Apriscos de ganado deste país, de que se mantienen con otras inteligencias. — Vecindad de este pueblo, su temperamento. — Coatlán. —Temperamento de Coatlán. — Vecindad de este pueblo. — Su trato y comercio. — Teomahaes sin valor, ni salida por la malicia de los hombres, — Frutas de este país. — San Miguel Acatlán. — Vecindad de este lugar, — Iztatlán. — Gran trabajo de su camino y su temperamento. — Cría el Corregidor' todos los años dos capitanes y porqué causa, — Situación de Iztatlán. — Vecindad de San Mateo Iztatlán. — Etimología de Iztatlán, — Su iglesia parroquial. — Despuebla el autor el lugar de ASANTIH, metido en tierra de infieles por autoridad de los indios fugitivos, de Iztatlán. — Santa Eulalía, su jornada peligrosa. — Vecindad de este pueblo. — Situación de este pueblo. — San Juan IXCUZ. — Río Poh admirable y sus aguas medicínales. — Situación de San Juan Ixcuz. — Vecindad de este pueblo.
Queda en lo que hemos referido bien asentada la noticia de mucho territorio y apacible, de lo que goza el nuevo orbe en su ancho círculo; pues de él lo más fecundo y delicioso se incluye y se conoce en esta porción setentrional de nuestra nueva España; y ahora en prosecución de nuestras descripciones, asentaremos de la encomienda de Soloma, su territorio, su clima y su temperamento, y su administración espiritual, con lo demás que pertenece á su gobierno y á su trato. Yace esta porción de dilatado país muy entrañado al Norte, sobre la celsitud de grandes montes de lo más, encimado de la sierra, en territorio montuoso y de intrincada breña, y esta encomienda de Nuestra Señora de las Mercedes del partido de San Pedro Soloma, es nuevamente instituida y ahora segregada de la de Jacaltenango, compuesta su doctrina y vicaría de seis de los pueblos que tuvo toda junta, los, más contiguos y setentrionales, Es cabecera del curato el convento de encomienda de San Pedro Soloma; su idioma general de este partido es jacalteco, como también en el de Jacaltenango de donde se deriva. Es su convento y su parroquia muy decente, como su casa de Cabildo cubierta y asegurada de teja; su territorio de este lugar de alegre y gran planicie circunvalada de montes, es fecundísimo y de segura nivelación en el producto de sus frutos, en buenas cosechas de maíz y otras legumbres, como en lo culto de huertas y jardines abundante de frutas y flores de Castilla, y en especial de grande abundancia
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de rosas, en que nos atendiendo así á la providencia como á las cosas naturales, vimos un sitio por la noticia del R. P. Presentado Fr. Alonso Páez, que por más de un cuarto de legua se cubría de ellas sin beneficio de ellas en cultivo, y así en donde se producen en este maravilloso número se pierden y disfrutan sin aprovechamiento. Es útil el país á las crianzas de menor ganado y de buena mulada y escelente raza; adonde se apacentar buenos apriscos, de que y de los hilados y tejidos, viven y se mantienen aquellos indios que componen la vecindad' de ciento y cincuenta tributarios y de seiscientos habitadores que cuerdos y apacibles solo atienden á su anual grangería y al culto y el ornato de aquel templo, que si bien pobre y no ostentoso, adquiere por dones de sus feligreses lo, más posible á su decencia y así se muestra con aseo en buen retablo y ornamentos de altar los necesarios sino ricos; ostenta una lámpara de plata que arde como todas las del reino á las espensas de la Majestad del rey, con buena custodia, vinageras, salvillas, cálices y patenas de plata, y muy buen órgano y tres campanas en su torre; mas sin embargo estos paisanos, gente robusta y alentada y de estimada habilidad, son inclinados á pleitos y á rencillas enconándose por momentáneos principios los unos contra los otros. Hay entre ellos tejedores de lana, herreros, carpinteros, silleros, y curtidores. Es la población abastecida de buenas aguas que le ministran los suficientes ríos.
Mas si el camino que se hace hasta el lugar de Soloma es trabajoso y muy penado, desde este al de Coatlán, cuya signifícación es tierra de culebras, de coat, que es culebra y talí tierra, es casi impertransíble, ó por que siendo su viage de seis cumplidas leguas se esperimentan en él grandes heladas ó continuas lluvias, de un tiempo y otro, o por que esta jornada á gran desigualdad de terreno está compuesta de peligrosas subidas, de grande celsitud y de bajadas muy pendientes empalizadas de maderos por lo resbaladiso de los barriales que las forman, y en las llanuras que dejan libres sus faldas, ciénagas y pantanos que lo hacen voraginoso é impedido. Su situación de este lugar es en sitio llano si bien estrecho y muy ceñido de levantados montes, mas sin embargo es apasible y delicioso; su temple frío y el cielo nebuloso por acercarse su planta á los confines y serranías de Verapaz. La vecindad de aqueste pueblo es moderada, de cien vecinos tributarios de la generación jacalteca, q. de ella misma mantiene cuatrocientos habitadores; cuya parroquia destituida de ornamentos tiene los necesarios y correspondientes á su techumbre pajiza; mas su retablo dorado tiene por grande adorno la estatua de su patrón San Sebastián de insigne y estupenda escultura, de, airosa planta y de admirable simetría. Es el trato que hoy le conserva á aquesta vecindad miserable su congrua y conveniencia, el uso de los hilados y tejidos, mas no ha muchos años que era más opulento -su recibo con la cosecha que en las montañas de sus egidos y pertenencia les tributaban por su naturaleza los árboles de finísima Tecomahaca, que les redituaba al año aun más porción de cuatro mil pesos, más este fruto que tan precioso
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pasaba á España y se difundía y comunicaba por todo el Norte con grande estimación y mucho aprecio; adulterada después con la mistura de copal blanco y las cortezas de los árboles por aumentarle el peso ó por malicia de los propios indios, ó la codicia de algún Corregidor, órden ó maña de los que la traficaron para España, díó tal descrédito -á este género, que ya de Flandes ni otra de las partes del Norte la piden ni apetecen por ningún precio, y así mirada esta goma como inútil y sin provecho la pierden y se disfruta á solo el beneficio del tiempo, y hallándose para el uso de la medicina en este reino muy escasa y parcamente por no, cojerla los indios. Lleva este territorio gran copia de peras pardas, duraznos, ciruelas endrinas y membrillos, con no escasa producción de flores de la Castilla.
Desde ' este que acabamos de referir lugar de San Sebastián Coatlán, se sale á la visita del de San Miguel Acatán, á cuatro leguas de distancia, mas entrañado al Norte; camino difícil de emprender por una subida y bajada trabajosas, compuestas de piedra y grandes lodasales, que se tragina por los Ministros eclesiásticos Mercedarios al beneficio espiritual de cuarenta vecinos indios jacaltecos y de ciento y sesenta habitadores de esta Repúblíca, que mantiene su parroquia de la frágil materia del esparto, con pobres ornamentos, cáliz y vinageras de plata y dos pequeñas campanas en su portada, Pero de los que hemos referido caminos trabajosos y de posición estravíada, es el que vamos á referir de San Maleo, Ystatlán sobre toda esplicación inaudable, por que además de ser la jornada de nueve leguas de distancia desde Acatlán á este lugar, es todo su camino de montes y cuestas de celsitud estupenda, cuya robusta mole está compuesta de pedregales, y donde no de barro muy resbaladíso y en partes de llanura de ciénagas de grande congregación de aguas, por cuya naturaleza de panino se necesita de grandes palizadas que hagan menos molesto su viage; pues situado en lo más eminente de la sierra y muy metido á la parte del Norte, es la región frigidísima, en el invierno procelosa, y en el verano asistido de continuas heladas que cuajan por las llanuras del grueso de cuatro dedos y dejan surtas los arroyos y el agua de los tinajos convertida en carambanos. Es toda la tierra cubierta de montaña escelsa, que se compone -de robustísimos y levantados pinares, por donde apenas se penetra el sol, y sobre toda la gran penalidad de este camino, se hace el viage con inminente riesgo del enemigo Lacandón, que suele saltearle con tropillas de pocos bárbaros flecheros que se penetras. por la montaña al robo y la molestia de nuestros pobres indios; y á esta ocasión y la defensa de nuestros términos crea el Corregidor de este partido dos capitanes; el uno en este lugar -de San Mateo Ystatán y el otro en el de Santa Eulalía, y están sus capitanías bien armadas de arcabuces, chuzos y flechas, Su situación de este Ystatlán es en un ángulo de aquella sierra setentrional, en ancho círculo de breñosa tierra; pero su planta sobre cerrillos que llaman caes, es barrancosa y desigual, tanto que de las unas casas que están en alto se ven los patios y corrales de las que están abajo como sentadas
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en hoyas, y el suelo de greda tan resbalosa que no se puede pisar sin grande riesgo, y en todo el pueblo no se pone el pié en parte llana, si no es en el asiento de la Yglesia y cementerio, Tiene por su padrón este lugar trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores de la nación jacalteca que se mantienen del trato que los demás, en la manufactura de hilados y tejidos, crianzas de mulas y de ganado menor, más es sin igual el aprovechamiento que les producen sus salinas (de que después diremos) y de que toma el pronombre  de Ystatlán, que significa tierra de sal, de Ystat que es sal, y talí, la tierra. Su parroquial es muy capaz en las medidas de su Yglesia de insigne fábrica, y el artesón de su capilla mayor de enlazamentos de madera á resaltos, obra y manufactura de los propios indios de este lugar. Ostenta en su testera un escelente retablo de muy pulida escultura y en todo el cuerpo se gozan cuatro colaterales primorosos, si bien su sacristía se mantiene con pocos y pobres ornamentos. Levanta una torre á la fachada de firmísima arquitectura, en que sostiene dos campanas. Bien pudiera esta feligresía colmar de alhajas y de arreos esta parroquia, si acaso lo que acaudalan en solo el comercio de la sal con que proveen los dos corregimientos de Totonicapa y Quezaltenango, la Alcaldía mayor de San Antonio y la provincia de los Llanos de Chiapa, y toda la nación lacandón que carece totalmente de semejante condimento, y se introducen muy frecuentes hasta este pueblo por el recambio del trueque de sus frutos, cacao y achiotes y otros que se señalan en su lugar, hallaran aplicándose á ello grande ayuda para tan santa obra; pero estos indios que solo atienden á acaudalar para sí se olvidan de lo más •principal; aunque para ello espongan el riesgo y la fatalidad no solo de la vida temporal, pero la eterna; metídos por lo intrincado de aquellos lóbregos arcabucos y aun poblados de asiento en las montañas á hurto de las justicias; como que el año de 1673 lo estaban en el lugar y asiento de Asantíh, tierra apartada del pueblo de Ystatlán, catorce leguas, camino desapacible, áspero y de peñasquería que va á avecindarse á la tierra del Lacandón solas seis leguas, y de que participándome el P. Fr. Alonso Páez, Vicario del partido, instímulado mi celo de oír que no oían misa, ni se sabía si confesaban; que estaban sin justicia y otras cosas de mucha monta, espuse mi persona al riesgo, sacando de aquella vida -de bárbaros cuarenta familias que reintegré y reuní al común de Ystatlán, fundándoles barrios aparte y nombrándoles por su especial Gobernador á Juan Marcos, indio de gran gobierno y cristiandad, pasando de esta diligencia á proceder contra los alcaldes y regidores que habían sido de diez y siete años á aquel tiempo, casfigándolos y penándolos por no haber procurado- su reducción ni haber dado noticia de ello á los Corregidores, cuya resolución me aprobó con gracias el Real Acuerdo de justicia, á cuya alteza di cuenta de toda esta operación judicial,
Pero aun no terminando nuestro intento la descripción de este partido de San Pedro Soloma, es necesario la retrocesión de la memoria para el pueblo de Santa Eulalía, que está distante de la cabecera cuatro leguas, camino
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difícil de emprender por las laderas de cerros levantados á grande altura, cubiertos de inmensa breña y de pinares crecidísimos, y mucho más por la molestia y ruido de empalizadas y aun con este reparo y prevención se necesita en el invierno de hacer á pié lo más de esta jornada á grandes trechos de ella, por el peligro de grandes precipicios y el manifiesto riesgo de las asechanzas y emboscadas del Lacandón, que como `dijimos se derraman en tropillas por los montes de estos caminos al robo de los indios pasajeros. Es la vecindad de este lugar de doscientos vecinos tributarios y de ochocientos habitadores; su parroquial pobre y de materia pajiza, tiene decencia en su retablo principal dorado, en que está colocada la patrona Santa Eulalia, de escultura antigua- y sobremanera hermosa, y lo demás del cuerpo de esta Yglesia está adornado con tres colaterales; más los ajuares de sacristía son pocos y muy pobres, aunque mantiene su lámpara, custodia, cáliz y vinageras -de plata y en su fachada y torre dos campanas. Su situación de este lugar es en el pináculo y cima de un gran monte, donde después. de la conquista se plantó, por apartarse del Lacandón, si bien hoy solo se alarga á dos leguas de camino, esto es de unos egidos á otros; es gente pobre y miserable, sin otro trato y comercio que los hilados y tejidos y algunas hacenduelas de ganado menor y crianza de mulas de buena raza.
Desde Soloma á San Juan Yxcuz se hace jornada de tres leguas, si bien penosas por ser su senda y su viage por laderas de piedra y lodo, más sin embargo más, tratables y sin peligro que las ya referidas y más hacederas por la cercanía de su jornada; aunque en ella no faltan palizadas y grandes breñas y arcabucos, q. van á dar con la bajada de palizada al admirable río Poh, que significa ría de arena; son sus aguas maravillosas y agradables, por el color azul celeste de que se tiñen, rozándose en infinitos troncos de Taray y raíces, de Sucihilpatí; por cuya participación son saludables y medicinales en grande modo, fuera de ser por su naturaleza delgadas y ligeras; da paso la profundidad de la caja de este río por su angosto puente de barras, de madera muy fuerte, no tanto, por el caudal de sus aguas (que no es muy abundante), cuanto por hacer su camino por unas cuchillas negras que abriendo en punta, y navajones cortan con grande actividad y vehemencia los pies de los hombres y las lanillas de las mulas; ándase hasta el pueblo por la vega de un río q, corta su corriente por la mitad del lugar, haciendo este viage de sitios nobles y apacibles. Su situación de este poblado yace plantada entre dos cordilleras de grande celsitud y dilatado término hasta Huehuetenango, compuestas ambas de peñascos lisos, y de la que se goza á la frente de la casa del Vicario; á poco trecho se despeñan algunos ojos de agua á incorporarse al río del pueblo, que es de temperamento frío y húmedo, y este lugar -ni numeroso ni muy corto es de ciento y cuarenta tributarios y de quinientos' y sesenta habitadores que acuden á su parroquia con cortos dones y aun escasos, gente cerril y miserable, criada y nacida en lo más montuoso
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é intrincado de aquella sierra, y que á su natural no ayuda su posible; dados al trato desdichado de los hilados y lejidós y alguna cría de mulas y de ganado menor, y así su Yglesia aunque cubierta de teja y con retablo muy decente, en lo demás de sus adornos y su ajuar es pobre cosa y muy antigua. Su territorio de este país es muy fecundo y productivo, y así se logran grandescosechas de maíz, fríjol y chile que hace la congrua á este poblado.   
CAPITULO XIV
Del partido y administración del curato de Jacaltenango, del cuidado y doctrina de la Religión Mercedaria.
MARGINALES.—Situación de Jacaltenango, y su temperamento. — Vecindad de este pueblo. — Su Parroquial, y convento. — PETATLAN. — Situación y temperamento de este pueblo. — Vecindad de este pueblo, su ocupación y trato. — Su parroquia. — GUISTA de los jiotes. — Situación de Guísta de los Jiotes, y porqué se te da ese pronombre. — Vecindad de este pueblo. — Temperamento y trato de este pueblo. —San Antonio. — Vecindad de este pueblo. — La Concepción. — Fundación 'de este pueblo por el autor.Ocasión de separarse esta parcialidad de el cuerpo principal de su república de Jacaltenango. — San Marcos. — Número estimable de vecinos y habítadores de este Corregimiento de Totonícapa.
Jacaltenango, lugar antiguo y principal, fué sinó corte de algún régulo asiento y habitación de principal cacique de aquella gentilidad de los indios que aun hoy con otros principales de aquel sitio, viven y permanecen bien conocidos y señalados á la veneración de su estirpe, son apagados y dejativos de natural; por cuya causa no hay noticia ni de sus guerras con nuestros españoles, en la defensa de su comarca ni entre los indios circunvecinos en el tiempo de su infidelidad. Yace su corta vecindad hácía la tramontana, en sitio de intrincada y montuosa espesura, sobre una grande cima de corpulentos montes, en una grande hoya que abrigándose del Norte hace su temperatura caliente en conveniente grado, bien que su suelo es húmedo y su región muy enfermísa. Quiere significar su pronombre casa de agua, de Jacalí que es casa y ha el agua, 6 de cerro de agua, de Jacalí y tenango. Compónese su pueblo de doscientos vecinos tributarios, y de ochocientos, habítadores que se producen de  sus familias. Su trato y su comercio es de cortísimo provecho; pues solo se limita á los hilados y tejidos de hilos y mantas, de algodón; y así su parroquial y su convento de encomienda es miserable casa, y de materia pajiza, con pocos y pobres ornamentos y fundación de pocas cofradías, si
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bien en este pueblo y en los demás que se administran por la Religión Mercedaria son cinco los manípulos en cada un año, sin algunas fiestas de guachibal. Son las cosechas de maíz ni limitadas ni inciertas por la fecundidad del país á donde no alcanzan las heladas y destemplanzas del temporal, con que siempre se asegura aquest4 vecindad en lo preciso y natural alimento. Antes de que se dividiera esta encomienda "necesitaba el curato de tres Ministros, un cura y dos coadjutores; hoy administra solo uno.
Mas como sea preciso el referir y señalar los demás pueblos que componen este curato de Jacaltenango, también lo es el retroceder el viage desde la situación del convento á la parte oeste, al camino real que se hace á México, para venir á Petatlán, que está apartado de la cabecera una milla más de tres leguas, camino fácil de emprender por entre laderas y lomillas de terreno firme. Es la etimología de Petatlán, de tierra de petates, de petat que es petate ó estera y de talí, la tierra. Es la planta de este lugar de desigual asiento, cercado de barrancas y mucha breña; su temperamento medio, ni bien caliente ni bien frío; pero su territorio muy fecundo en buenos pastos, lleva todo lo necesario en granos y frutas y mucha miel de abejas por la abundancia de flores en todo el año, de que se utlizan sus vecinos en mucho modo, y estos que le componen el cuerpo á su república son ciento y ochenta, y setecientos veinte habítadores, que así como en el trato de la miel, dados á los tragines de sus mulas y á los tejidos de Pujates (género de pequeñas mantas de algodón), como los otros lugares de la encomienda de Soloma ya apuntados, y los de esta de Jacallhá que vamos describiendo, y á los hilados de algodón y aprovechados con la fabricación de Soyapelates (esteras de grande duración) de donde en estos tratos consiguen muchísimo y señalado provecho; pudieran á su parroquia desaliñada y pobre con la techumbre pajiza, hacerla más ataviada y más decente de lo que esperímentó mi cuidado, más estos como, los más de su generación es poco el desvelo que ponen en lo perteneciente al culto.
Por lo demás de la visita de este curato es de no desamodado camino á cualquier parte que se diríjala jornada, pues habiendo de hacerla al pueblo de Guistla, que quiere significar tierra flaca, de guíst que es flaco y talí tierra, hay desde Petatlán á este lugar alguna cosa más de cinco leguas, sin más impedimento en todo su viage que una bajadílla de piedra después de Petatlán, y la bajada grande al pueblo, mas esta aunque es bien larga pero segura y siempre andable por un cajón muy ancho y descansado á las cabalgaduras. Pásase por el lugar de San Antonio, que quedará asignado en adelante, es toda tierra montuosa la de esta senda hasta llegar al pueblo, que yace situado en el asiento de una llanura bien que estrecha á cuanto se entiende la población, y está al terminar su grande cuesta. Su vecindad sino de numeroso pueblo, al menos no de limitado padrón, llega al número de doscientos ochenta tributarios, y de mil ciento y veinte habitadores, más todos estos contamina-
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dos de la asquerosa enfermedad  del Jiote, no creen inútiles y desaseados á la esperíencía de su remedio; por que aquellos que con frecuencia se lavan y bañan en el gran río de Chiapa, q. bate en los muros de este lugar, están seguros, limpios y escentos de semejante contagio; mas sin embargo en la buena policía y aseo de sus calles y casas, son esmerados y curoisos, aunque en el culto y el adorno de su parroquia y casa ó habitación del Mínístro, muy descuidados, todo pobre y de la materíi del esparto. Son dados á los hilados y tejidos, siembras suficientes de maíz, sin otra cosa más q. el trajín de sus mulas. Es el temperamento caliente y la región y su país muy sano; es paso inescusable para México. Queda asignado Sal. Antonio; lugar pequeño y miserable en la paralela de esta jornada, y yace entre este Guistla y Petatlán, á dos leguas de distancia del de Guistla, antes de emprender la bajada de la cuesta; en sitio ameno y delicioso, que llaman la Tzacualpa, quiere decir pueblo vieja. Es tierra caliente y abundante y utilísima montaña en todo género de maderas preciosas, con muchas frutas de la costa; su número de vecindad es tan estrecho y abreviado que aun su padrón no llega á veinte y cuatro y de estos enteros tributarios es su producto el de noventa y seis habitadores; su trato el propio que los demás ya referidos y anotados.
Resta á nuestro, cuidado y instituto para acabar de describir este partido de Jacaltenango, el referir de su visita los dos lugares que nos restan al número de seis que le componen al curato de su rebaño la feligresía, y siendo el uno el de la Concepción, pueblo que por moderno y muy reciente desde el tiempo que gobernamos aquel partido, aun no ofrece materia á aquesta historia; solo será preciso el referir su fundación o su constitución en pueblo aparte de el de Jacaltenango. Este de cabecera de partido tenía situados algunos indios en territorio de su comarca como en estancia de su pertenencia, y por lo separado de su viage á cuatro leguas de distancia, los gobernaba, y presidía un Alguacil mayor de aquel Cabildo de Jacaltenango, más la justicia de este lugar, mirando á estos de la estancia de Concepción como en el ocio y el descanso y más aumentados de pueblo, dieron en sobrecargarlos de contribuciones con el pretesto de obras, y aumentados de comunidad, valiéndose de las mulas de los de la Concepción para tragines del camino real, escusando las suyas del trabajo, y oprimiéndolos con sonsacas, y servicio personal, diciendo eran ya mas de cuarenta familias que no servían de alivio al común de su principal república, pero los de la Concepción habituados por largo tiempo á su particular gobierno, y viendo se les pedía una cantidad de dinero con el motivo de reedificar su iglesia; considerando estos prudentemente que con la suma que aquellos les pedían podrían ellos edificarla en su pueblo, se negaron declaradamente á esta contribución, de que irritados los jacaltecos trataron de prender los principales del lugar, mas discurriéndolo ó peligroso ó imposible, comparecieron ante mí con largas quejas á su modo
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de las repulsas é inobediencias de los de la Concepción, y pareciéndome proceder con ellos lentamente,  los puse en amistad y en sosiego, -que no durando largo tiempo, volvieron a inquietarse--los de la Concepción con muy ligeros y despreciables motivos para reproducir jurídicamente los accidentes pasados; por cuyo motivo, oídas las partes, volví á intimarles la paz á unos y otros, exhortándolos á la obediencia y á las justicias á la justifícación de sus mandatos, que debían dirígírst al alivio de los súbditos de aquella población, y pareciendo quedar contentos á satisfacción y sosegadas aquellas inquietudes, los de la Concepción más advertidos y más ganosos de sacudir aquel yugo, determinaron su jornada á Goathemala, ganando un despacho del Obispo, Presidente Don Juan de Mañosca, para que yo la fundase y constituyese en, pueblo aparte, como quedó establecido desde el año de 1672. Yace sito en eminente sitio de aquella sierra, con temperamento frío, fértil terreno y de copiosos y pingües pastos para la cría de ganado menor de que se logran buenos apriscos. ¡La iglesia parroquial y sus adornos es como de pueblo tan reciente y tan escaso, Y por que á la feligresía de este curato solo nos resta que describír un corto pueblo, que es el de San Marcos, no divertiré mucho tiempo en espresar sus cualidades, pues solo haré noticia de su viage, que es de tres leguas limitadas, mas tan penosas é intratables que no pueden hacerse sin grande riesgo y muy notorio por una bajada y una, subida, cuya naturaleza de peñascos rudos en desiguales miembros separados; no solo hacen molesta su jornada con grandes saltos, pero con precipicios muy profundos. Su temperamento es apacible y templado, su cielo alegre y su terreno fecundo y productivo, La vecindad de su poblado solo se estiende á treinta tributarios y á ciento y veinte habitadores por el producto, de estas familias. Su parroquia estrecha y pobre iguala en sus adornos á la miseria y cortedad de aquellos feligreses, que á su posible y estravío le dan el culto y el adorno que proporciona á sus ganancias.
Mas no defraudando esta noticia que hemos dado de todo el Corregimiento de Totonicapa y Huehuetenango, por lo que toca á lo espiritual de sus repúblicas y mira á lo temporal; gobernadas por su corregidor en lo general, y en lo particular de sus repúblicas por sus Alcaldes y regidores, en que á nuestro estilo español tuvieron imitación, desde el principio de su reducción á la Yglesia y Corona de España, y aunque como llevamos dicho muchas veces se verá en grande y admirable diminución estas repúblicas, aun todavía mas que en otros reinos, se mantienen y conservan en las de este en estimable número; pues solo en este Corregimiento de Totonicapa se cuentan y numeran diez mil y cuatrocientos y ochenta y dos indios vecinos de los lugares mencionados, con cuarenta y un mil novecientos y cincuenta y ocho habítadores que se producen de las numeradas familias, moradoras de los climas y regiones que dejamos espresadas y á cuyo señalamiento, de posición, para más clara inteligencia proponemos la siguiente demarcación,
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sábado, 26 de mayo de 2018

COMO GANAR UN "BOLETO DE VIAJE AL -CIELO"

 EL FANTASMA DE AGAR
GEORGE OTIS
COMO GANAR UN BOLETO AL CIELO
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El gran juego se llama VIDA. ¡ Es el "Superbowl", la Serie Mundial y las 500 millas de Indianápolis, todo en unol Y ganamos ésta o la otra. Bien adentro, en ese secreto lugar donde vivimos, cada uno tiene un implícito sentido de que hay vida más allá de la muerte.
No obstante, hay muchos que se empeñan en ahogar este sentido de una eternidad, tratando, de destruir ese reloj del tictac interior por medio de las drogas, los cocteles, los, negocios y mil   maneras. .. ¡ Pero a pesar ¿le todo el esfuerzo por huir de esta realidad, cada uno inevitablemente "despertará de la muerte" para enfrentarse a un Dios, real y vivo!
Hay en los seres humanos una cualidad superficial que hace que algunos actúen como si nunca fueran a morir, jugando como si el motorcito que hay, en su pecho no se fuera a detener jamás.
Algunos hombres del siglo XX hasta tratan de no tomar en cuenta a Dios y de filosofar que no existe. Pero su mayor sorpresa será cuando "despierten muertos" y descubran que la existencia eterna es una realidad. Y ese descubrimiento será bueno o muy malo, según lo que hayan hécho con respecto a Dios.
Sí; la vida es el juego fundamental, y cuando se la considera atentamente, es el único juego que realmente tiene importancia. Nos guste o no, todos vamos a tener una existencia eterna. Pero la calidad y ubicación de esa existencia está determinada- por la decisión que tome cada persona durante esta vida presente. ¡ Sí; cada uno tiene que hacerlo por sí mismo ! Escogemos por lo que hacemos o demoramos en hacer aquí y ahora.
Dios preparó un "Manual de la Vida" de 1310 páginas para que todos sepan como tener éxito en la vida, tanto en la presente como 'en la futura. Luego nuestro Padre celestial hizo reproducir y distribuir por todo el mundo más de 100 millones de estas Biblias, para que los hombres tengan acceso a las Buenas Nuevas que ellas proclaman. Además, Dios escribió su testimonio en toda la naturaleza y asimismo en la conciencia de los hombres. Por tanto, la ignorancia, de la ley no es excusa ni en este mundo ni en la eternidad. De nada les servirá a los necios probar la coartada del "¡ No lo sabía!" después del último latido de su corazón y cuando estemos allá en la presencia de Dios.
i Jamás debemos arriesgarnos en este asunto de tanta importancia en la vida! Es sensato creer a Dios y hacer las cosas razonables que él exige, con el fin de asegurarnos poder estar para siempre en armonía con él. ¡ Es un tiempo tan largo ! El temor y el respeto, de Dios son el mismo principio de la sabiduría. El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte. Proverbios capítulo 14.
Hay sólo dos destinos posibles después que termine nuestra vida terrenal. Cada ser humano pasará la eternidad ya sea en la misma presencia de Dios en un nivel  de fabulosa felicidad, o separado de él, en tinieblas y atormento eternos, lo cual escogemos por nuestro libre albedrío. Es terrible darse cuenta de que uno tiene que hacer esta elección. Y de nada servirá el tratar de eludir esto, porque Dios revela claramente que estamos enemistados con él hasta que optamos por su Hijo.
Dios desea que cada Uno..pase su eternidad con él en ese lugar mejor, donde "cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han' subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Corintios cap. 2). Sin embargo, Dios ha dado a todos libertad de escoger ese otro lugar en caso de que algunos insistan. Y podemos escoger ese desierto de pesares desafiando la Palabra de Dios o, simplemente, haciendo caso omiso de ella.
Muchos 'de nosotros nos hemos adormecido creyendo que las revelaciones de Dios sobre la tierra y el infierno no son nada más que mitología y superstición. Tratamos de alejar intelectualmente a Dios de nuestros caminos, o bien de bajarlo al nivel de nuestros razonamientos. Pero él dice: "Mis caminos son más altos que vuestros caminos. Yo soy vuestro Padre celestial. Anhelo bendeciros, pero vosotros debéis confiar en mi y venir por mi camino." Y encaremos la realidad; el Padre sabe más.
¡ Así que seamos sensatos! Por medio de su Hijo, Dios nos preparó un camino para  que toda persona adquiera su "boleto de viaje al cielo". Y la salvación por medio de Jesús es el más preciado boleto de la vida. Indudablemente no querriamos que la muerte nos sorprendiera sin él, ¿verdad? Pero ¿cómo podemos asegurar nuestro pasaje? Aquí está el cómo...
Dios quiere que RECONOZCAMOS que hemos quebrantado algunas de sus leyes. ¿Y quién no lo ha hecho? Así que confiésalo a él ahora, con sus propias palabras. Dios promete que si confesamos nuestros pecados y le pedimos quE nos perdone en e lnombre de Jehsua Ha Meshiakh (Jesús), él nos perdonará permanentemente. Pero Dios no perdona las excusas, sino el pecado. Así que llámelo por su nombre correcto: PECADO. Y es muy interesante saber que entonces Dios borrará todos estos pecados de nuestros registros celestiales. Pero es importante que ahora demos las espaldas a estos víejos y malos caminos.
Hay un paso más para llenar los requisitos necesarios para obtener ese "boleto" de la inapreciable vida eterna. Invite a Jesús` entrar en su corazón y a hacerse ,cargo de, su vida. Acepte a Jesús ocomo sil $éñor y, Salvador para siempre.
¿Lo ha hecho? ¿Sí?- 
Magnífico!., !Felicitaciones !Usted es un gran ganádor!
¡Hasta verle allá arriba, y muy pronto...!

domingo, 27 de mayo de 2018

VIII-XII RECORDACION FLORIDA



CAPITULO VIII
Que vuelve á continuar la descripción de los pueblos del Corregimiento de Totonicapa y administración de la religión Mercedaria.

MARGINALES.—GUEGUETENANGO. — Sus etimologías deste pueblo, — Su advocacíón y templo. — Su convento, casas reales y de Cabildo. — Su temperamento deste pueblo. — Administración de el Curato y número de sus vecinos, — Su territorio abundante, que frutas lleva. — Sus adyacentes. — TOXOH, lugar pequeño, que otros llaman Gueguetenanguillo. — Lleva este país copia de nopales de grana. — Con cierta malicia niegan los indios su conocírníento, y el del maguey. — División de este Curato y encomienda de Gueguetenango. — MAZATENANGO. — Sta, Isabel. — Su vecindad, — CHIMALTENANGO. — Ilustre memoria de Don Pedro Hernández, indio, —Memoria de Don Pedro Ortíz y Don Baltazar del Castillo, indios.

Corre la gran dilatación de este partido Totonicapa por tan estensa dilatación de territorio, que aun casi es imposible á nuestro buen deseo describir de su país lo mucho y muy notable que en una larga proporción que circunvala le debe á la naturaleza su producción y madurez, de cuya sazonada nivelación á temporadas, diremos á su ocasión alguna cosa. Por proseguir de nuestro asunto en estilo corriente y continuado la descripción de este
(6) Manuscrito Quiché.—folio 5.
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 partido y de su pueblo y vecindad el número, el idioma y la doctrina, con algo de costumbres de estos indios de la nación de los Mames; para decir después de todo de su antigualla material lo muy notable y prodigioso. Y como quiera que Huehuetenango sea silla y residencia al presente de sus Corregidores, sea como punto central de este Corregírníento, dará nuestra atención veloz principio á la administración espiritual de aquesta estirpe de los indios por este pueblo Chínabjul, que en*el idioma de, los Mames quiere decir instrumento en el hoyo, como Huehuetenango de la Pipil, cerro viejo; y además de haber sido la corte del cacique Lahuhquíeh, Señor de los Mames, que su etimología es el que se díó díez veces, no como quieren algunos díez caballos, que estos no los tuvieron y no podían en su idioma tener término que le correspondiera y es sin duda el que se díó díez veces, por que fué muy com-batido de los Quichées; y así siendo el asiento de los Corregidores y noble y conocido domicilio de muchos españoles, es también cabecera del curato é ilustre y muy antiguo convento de encomienda de la religión Mercedaría, con el clarísimo y devoto título antiguo que le ennoblece, de N. Sra, de Concepción, de cuya fábrica elegante de su templo, que se levanta en buenos fundamentos á cubrir su techumbre de artezón, se considera aun para mayor población muy suficiente, con el adorno de retablo muy pulido, y muy costoso en su escultura y el dorado, y muy escelentes colaterales de cofradías, y en el arreo de sacristía y sus altares, sino muy rico y abundante no es escaso el tesoro de su erario. El convento claustral es suficiente á dar habitación á doce religiosos, esto sin otra celda muy capaz con todas, las oficinas de una casa que sirve de aposentar á los Vicarios generales y Provinciales de la -Orden.
Las casas reales que hizo labrar la atención y el celo del Maestro e Campo D. Roque Malla de Salcedo, caballero del, orden de Santiago, Corregidor de aquel partido, es de repartimiento muy ilustre y muy bastante habitación á una familia es esta casa y la que llaman de Cabildo, con otras muchas de este pueblo, de buena teja y materiales generosos, si bien la planta es de muy malo y gredoso suelo, y mucho peor y casi impertransibles las calles en invierno. Su temple es frío y desde mediado de Octubre á fin de Marzo, muy erizado con Nortes y con heladas; mas por el tiempo de los ca-niculares abochornado y caliente; su cielo claro y despejado con buenos y despejados horizontes.
Tiene el convento dos Doctrineros colados, que administran en este pueblo doscientos vecinos indios de la nación é idioma que llaman Mame,sus, familias á ochocientos habitadores, esto sin treinta vecinos españoles y ciento y veinte que se instruyen de sus familias. (Escrito en el año de 1693) Viven (los españoles) de sus haciendas de campo de ganado mayor y menor, para que es a propósito el  el pais.  Y los indios (viven)de los hilados y tejidos en que sin otra inteligencia se ejercitan, Es fecundo su territorio y abundante, en especial para las cosas de Castilla, y así produce por sus tiempos uvas, granadas, brevas, acerolas, duraznos, membrillos, damasco, peras y otra frutas y buenas hortalizas. No es abundante de aguas, si bien las que le riegan de dos ríos Taxahuacas y Sacabah, son muy
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delgadas y ligeras. Por todas partes sus ,salidas agradables convidan con dulce amenidad y gran delicia á un continuado y apacible recreo, y en especial la que se estiende por cuatro leguas circunferentes en igualísima llanura hacia la parte del ocaso, adornando á su planicie gran copia de pinares que á trechos dilatados la hermosean, y la hacen más memorable los edificios antiguos de los indios que hacia el Setentrión de aqueste sitio accidental á la caída del río de Socoleo mantienen en •duración contra los rigores del tiempo, y de cuya fábrica elegante daremos relación y gran noticia en su lugar y á su tiempo. Tiene hoy en la visita del curato esta encomienda siete lugares adyacentes, de cuyo itinerario y sus peligros, grave molestia y destemplanza de su clima y el estravío de posición, referiremos mucha parte; pues el que más cercano y más ameno se conoce está á cinco leguas de camino es el que llaman Toxoh, lugar pequeño de ochenta y tres vecinos y trescientos y treinta y dos habitadores de los mames, que su molestia -no se escusa en cuestas aunque tendidas pedregosas. Riega su territorio de este pueblo el noble río de Socoleo, de puras y caudalosas aguas y de amenísima rivera, en cuyo margen no le permite 'lo productivo de aquel terreno otra arboleda que sabinos de erguida cúpula y de estremada robustez. Lleva por sí sin beneficio de cultura gran copia de nopales de grana, de donde cojan para sus tintes alguna de ella,  mas esta muy tapada y escondida, sin que el Corregídor ni el religioso lleguen á conocerlo, mas no se esconde -ni la grana ni la intención, que es la de que no se les obligue al beneficio y á su repartimiento; como también en mucha siembra de maguey dulce, dando á entender que no conocen el puque, mas no le sembraran ni le tuvieran cultivado, si no fuera por el provecho de su bebida. Es su parroquia como sus casas, de débil materia y de techumbre pajiza, muy pobre cosa, y á proporción de su posible de aquella vecindad miserable; pero estos y los de su nación muy humildes, dóciles y tratables, no dan que hacer á su Corregidor ni á sus Minístros eclesiásticos. Dista esta población de Toxoh cinco leguas de no muy buen camino, bien que ameno, del de Huehuetenango, como llevamos referido, y por su inmediata cercanía y fácil senda, toma el pronombre de Huehuetenango.
Eran por el tiempo que goberné este partido trece pueblos los que componían la feligresía del curato; pero después más bien considerando su inconveniente y su trabajo, se dividió la Vicaría y la encomienda, en las que llaman de Huehuetenango la una y de Malacatán la otra, quedando entrambas por la mediación de su camino .y su segura senda, temperamento igual, conveniente, acomodadas y apetecibles, así  a los Comendadores como á los curas; mas este de Huehuetenango, como decíamos, hoy reconoce por sus sujetos y adyacentes, á más del de Toxoh, ya referido, al de Mazatenango, pueblo muy corto y miserable y que muy numeroso en la antigualla, situado á legua y media de la cabecera, camino fácil de emprender, sin río, ni cuesta que le impida; pues solo se le oponen  y atraviesan unas colinas pedregosas, sin riesgo de precipicios ni barranca. Queda situado respecto al de Huehuetenango, á la parte del mediodía, sobre una grande ciénaga que se ocasiona de unas pequeñas venas de agua de donde beben, detenidas y rebalsadas de
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la propia llanura y algunas quiebras profundas de aquel terreno de naturaleza de barro. La cortedad de su padrón tan solo se numera por de sesenta tributarios y doscientos cuarenta habitadores. Viven como atenidos á la limosna, sin más inteligencia ni más trato que unas malas y gruesas mantas que ellos tejen con algunos hilos de algodón muy bastos y groseros; ni en su poblado y su cultivo, fuera de algún maíz que benefician, no tienen otras frutas que duraznos y las mejores y más crecidas cerezas que en otra parte alguna. Mas el de Santa Ysabiel, pueblo de mas cumplida población y de más despejada amenidad, yace á ocho leguas de distancia del de la cabecera Huehuetenango, sito en eminente parte de la sierra hacía la parte del oeste de la cordillera del Norte, y por razón de su eminente celsitud su temple frío y rigoroso es más nocivo y más molesto, con vientos fríos y delgados por la estación del verano; mas su terreno productivo hace felices á sus habitadores con mucho colmo de maíz, frizol y chile, y todas frutas de Castilla muy sazonadas. Consta de cien familias en vecindad de este pueblo, y crece al de cuatrocientos en sus habítadores, que son también muy propensos á los hilados y tejidos. Su Yglesía parroquial (como la que he referido de Mazatenango) es de la débil materia del esparto, si bien está mas adornada que las otras; pero, el de Chimaltenango más entrañado á lo interior de la sierra-, pueblo más frío y más eminente en situación logra mejor de su trabajo los efectos, puesto que el templo y la vivienda de su cura y las más casas de vecinos son de buena teja y cumplida y racional arquitectura. Son sus vecinos tributarios en número de doscientos, y el de sus habítadores ochocientos; mas tales todos, tan racionales y advertidos que los conocen en general con el pronombre de los políticos de Chimaltenango, de cuya economía diremos lo que se ofrece en adelante. Es abundante país de todas cosas, con grandes y pingües rebaños de ovejas y el carnero crecido y de escelentes carnes, como así también en las aves de Castilla y de la tierra; y su abundancia en flores, claveles•, rosas y azucenas maravillosas. Es su iglesia parroquial muy aseada con la cubierta de teja, y con retablo y adornos de Sacristía de gran decencia y suficiente remuda, y así sus casas de estos indios son también de teja y de repartimiento capaz y muy simétrico. Pero por que dijimos ha muy poco ser conocidos con título, de los políticos, diré lo que me ocurre acerca de la ilustre memoria y claro nombre de Don Pedro Hernández, indio natural de este Chímaltenango. Seanos dable la interrupción de este discurso por proponer al ejemplo de esta estirpe tan propio símil y dechado á las virtudes. Era Don Pedro Hernández hombre noble por la naturaleza de su sangre; pero era más por sus costumbres venerado; su juicio era advertido y muy maduro, hermoso de persona y circunspecto de semblante, siempre cojítabundo; fué prosperado de bienes de fortuna; padre universal y venerado de los pueblos convecinos. Jamás aceptó cargo de república, aunque fué muchas veces electa su persona para el oficio de Alcalde ordinario, y por los Corregidores escojído para gobernador; mas uno y otro renunció siempre su gran prudencia, y sin aquellos cargos fué siempre temido y respetado, como después veremos.
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Era amiguísimo de la Yglesia, asistiendo al mejor culto de sus altares con haclenda propia que en ellos distribuía; frecuentó siempre con gran cuidado los sacramentos, y en la crianza de sus hijos fué cuidadoso y vigilante en la instrucción de dogmas católícos, y córtesanos, poniéndolos en estado 'a tiempo
conveniente; no se le conoció en su vida otra mujer que la legítima; pero este escelente y ejemplar republicano indio, vivía tan atento á la misericordia y utilidad común, que cuidando exactamente de que todos viviesen ocupados y trabajasen para mantenerse con sus sembrados, cultivos y pastorías; al
tiempo de San Juan y Navidad los indios justicias de su pueblo le daban memoria y cuenta de los tributos cobrados y de las personas que faltaban por pagarle, y visitando las casas de estos por su persona investigaba la causa de haber faltado á esta obligación; pero constándole ser mugeres viudas y ellos enfermos habituales, o de enfermedad prolija y larga, pagaba con su caudal el tributo de todos ellos cumplidamente. Era el primero á las visitas y salutaciones de los Vicarios y del Corregidor, procurando asistirles con gran veneración y respeto. Pero llegando de este singular y principal indio la muerte, dispuso su testamento bien notable, muy cristiano y muy correspondiente á su talento; por que declarando las porciones que había dado á sus hijos que había casado, mandaba otras iguales á los que quedaban sin estado, y que las tierras, ganados é instrumentos rústicos fuesen partibles como la cantidad de reales que dejaba (y no era corta) ; pero que á su muger se le aplícase' la mitad de todo, y que por su alma se dijeran cantidad de quinientas misas, y se impusiesen mil tostones (así ellos por no esplicar quinientos pesos) á censo perpetuo por capellanía de su alma, con corto número de misas y una cantada, mas bien ordenado no sé si bien se ejecutó o que cobro pusieron en ello los religiosos, harto será si se hizo algo. Y aplicó otra cantidad de dinero para que puesta á renta de indios según estilo (aunque malo) de á real en cada peso, se pagase con su rédito el tributo de las pobres viudas y de los hombres enfermos é imposibilitados; destinando otra porción moderada para que traída á la misma renta fuere su procedido para la salutación que hacen los Alcaldes á los Vicarios y al Corregidor, en sus recibimientos (esto atendído á que para ello los justicias hacían derramar y molestaban á los pobres). Otra porción menor que aquella la destinaba al propio rédito y usura, pa. que su muger saludase á los padres y á los Corregidores, y después de los días de ella, su hijo mayor en nombre de su linage. Tal hombre como este era Don Pedro Hernández, y á éste los de su estirpe lo mataron á pesadumbres y aun quien diga que á pedradas. Pero no solo este en este pueblo pareció político y famoso, sino Don Pedro Ortiz su grande imitador, y despues de este Don Baltazar del Castillo, indio de gran talento, y don de gobierno, y de mayores esperanzas en mi tiempo, y que después floreció en muchas prendas convenientes y provechosas á la causa pública, con que si á todos los impusieran y criaran en razón política, muchos ó los más fueran discretos y tratables, por que sin duda descubren buenos talentos, que limados tuvieran lucimiento.
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CAPITULO IX
Que continúa la materia del precedente.

MARGINALES.—San Juan ATITLAN. — Sítuación.,suya en lo más áspero de la sierra y vecinos tributarios que tiene. — Es de pingüe y fecundísimo terreno. — Su parroquial, y casería. — Natural agreste de los indios. — Admirable y lastimoso caso de ídolatría que dente pueblo averiguó el autor. — Presos los principales idólatras, por lo que de la averiguación y sus confesiones resultó, fueron castigados. — Castigo temeroso que ejecutó Dios en este pueblo por el setiembre del año de 1692, día de San Geronímo. — Lo' que acerca de la perseverancia de estos miserables en la ceguedad de su idolatría me escribe el M. R. M. F. Diego de Ribas. — Notable cláusula de su carta. — NEUTLA. — OSUMASINTLA.

Mas continuando en la derivación de las noticias y la ocular inspección de los demás que restan, pueblos sujetos á esta visita de Huehuetenango, describiremos de Atitlán lo que nos consta, así de este San Juan Atitlán, más numeroso y más crecida, pudiéramos decirlo, que del otro de Chimaltenango; mas no es entre los conceptos de los hombres, ni igual ni grata la imitación de las virtudes.. Yace este pueblo mas entrañado que otro alguno en la aspereza de la sierra, con número de trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores; es de temperamento frío y su región muy saludable y muy benigna, con dulce amenidad en sus boscages, y en la cultura muy abundante su terreno en copia y providencia de maíz, frizoles, habas, alverjas, chile y frutas, y flores de Castilla. Son aplicados á la crianza de ganado menor y dados .también á los hilados y tejidos de algodón, común inteligencia y grangería de todos los serranos. Su Yglesia parroquial de buena fábrica de teja, y así las casas de los indios. Es este y los demás ya referidos, felices pueblos en providencia de aguas, que suficientes y bastantes son dulces y delgadas en grande modo; mas estos indios agrestes y montaraces, casi de intento y muy á salvo viven en intrincados escarbucos de aquella sierra con el motivo de las milpas; pero sus curas ó vicarios me aseguraban y decían que era pretesto é invención para incensar á los ídolos. Y así á este intento lo advertí, bien lastimado, y pesaroso de la ignorancia de esta gente, en el suceso que averigüé de aquesta naturaleza y desta forma. Era uno de los vicarios de este partido Fray Marcos Ruiz, religioso Mercedario, de amable natural y gran Ministro, gran lengua de los Mames, por haber nacido y criádose entre ellos. Tocéle á este la vez de salir á visita por darles misa á aquellos pueblos y lo demás del pasto del espíritu, y era preciso el residir en ellos ocho días; pero antes de llegar al de San Juan Atitlán, percibió en el solemne repique de campanas, pero en la inteligencia de que sería por su venida, según costumbre, se fué acercando más á él, mas advirtió que ya casi á las goteras de la ciudad .aun no le recibían las cofradías; mas este buen Ministro que á causa oculta y superior, estravió el viage que llevaba para Colotenango, dejando el visitar á este Atitlán para la vuelta, entrando ahora en él incauto y deliberado, halló la Yglesia muy asistida del pueblo, su aseo notable y esmerado, en flores y perfumes abundante, mas (o gran Dios, lo que tolera tu justicia) era el santo
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ó la deidad que celebraban, un indio mozo, mudo y en gran modo asqueroso, si simple sobre todo encarecimiento, que sobrevestestido de las vestiduras sacerdotales, le tenían colocado en el altar recibiendo aquel culto y tal obsequio, sin saber más que estar contento viéndose con adorno tan galán, y satisfecho y abundado de frutas y viandas que allí se le ofrecían por unos y otros; mas el Ministro del Señor que á vista de tal maldad quedó aturdido y admirado, hallando como Moisés pervertido su rebaño, fervorizado y encendido en el celo del verdadero pastor, dándole Dios en caso tan inopinado y tan atroz, palabras eficaces y bastantes, reprendió el atrevimiento -é inmoderada maldad de aquel pueblo, amenazándole con la ira del Señor, y trayéndoles á la memoria ejemplos de muchos pueblos idólatras destruidos y acabados con manifiestos y severos castigos de la divina justicia; pero estas, gentes obstinadas en su ínfamia•y su ruindad, fueron saliéndose del templo sin hacer caso del Ministro dejándole solo, y llevándose consigo su dios indio, mudo, y tonto, y procurando el Ro. F. Marcos Ruiz haberle á las manos, para efecto de remitírmelo á Huehuetenango, no solo no hubo alguno, que obedeciere sus órdenes, pero irritado el pueblo contra él, le acometieron con machetes, palos y piedras para quererle matar, saliendo no sin grande ayuda de Dios, á uña de caballo de entre las manos de aquellos bárbaros obstinados. 
Sería la una del día cuando hallándome yo á un balcón de la casa real, le vi atravesar por la plaza para el convento, y preguntándole si era enfermedad la que tan breve le traía, se encaminó para mí, y refirió con lágrimas todo el suceso ya espresado. Despaché luego á Francisco de Santiago que era teniente general, á que trajese ante mí á cuatro sujetos de cuyos nombres infelices aun no puede acordarse mi memoria, solo de dos D. Sebastián de Mendoza y Nicolás del Rosario, los más culpables idólatras y motores del alboroto. Hallé noticia en los- cuadernos que conservo de los tributos que estos cobraron como Alcaldes, y venidos ante mí con su dios mudo, confesaron de plano su delito, que fué castigado á vista de los pueblos más inmediatos á aquella cabecera Huehuetenango, pasándolos con azotes por las calles públicas y dándolos por dos años como esclavos de la Yglesia de Huehuetenango; y remitiendo el mudo al Corregidor del Valle para que le entregase á la justicia del pueblo de Comalapa de donde era y diese orden para que no le dejasen sa'ir de él, dando al Corregidor espresa noticia de todo, cesó al parecer aquel abuso. Creo que no escedí en su castigo, antes bien me recelo haber quedado, corto; mas con esta generación llena de privilegios no podemos obrar más los jueces, ni tampoco podemos hacer menos.
Mas como quiera casi que aquestos miserables hayan perseverado en la propia ceguedad ó con mas vicios y miserias, se hayan constituido más culpables en la presencia de Dios, aun referido el caso que vamos á decir por su Ministro Vicario el presentado Fr. Tomás de Aguilar del orden de Redentores, me parecía ser cierto, pero muy ponderado y muy entraño; hasta que por ahora en que entendíamos en describir de este partido lo, concerniente. Vino á las manos su certeza por la del Padre Maestro Fr. Diego Ramírez, Provincial actual de esta Provincia de la Presentación, con relación jurada que nos remite el R. P. Maestro Fr. Diego de Rivas, Padre de esta Provincia y Comendador del convento de Huehuetenango, que le refiere en esta propia
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sustancia que á la letra no se espresa por no alterar con su elegante estilo y docto laconismo, el propio nuestro inculto y bronco; y este mismo suceso autenticado por el teniente general Don Gaspar Sáenz Viteri, Alcalde mayor del partido de Tótoníczüpa, de Orden del Real Acuerdo, en que parece que habiendo ido á este pueblo de San Juan Atítlán á darle misa el día del gran Doctor de la Yglesia San Gerónimo de el año de 1692; siendo la hora del medio día, se empezó á abrir en la tierra un surco bien profundo, que atravesando en longitud por medio del cementerio de aquella Yglesia, se dilató por toda la planta de aquel pueblo, y á breve espacio de tiempo se fueron abríendo y continuando• otros muchos canales como el primero muy continuados y muy juntos, y estos tan hondos y profundos, que al movimiento de sus roturas, empezó á crugir desengarado el maderage de la casa del religioso; pero advertido de este Ministro el desastre que amenazaba, yendo á la Yglesia percibió más estruendo en las maderas, y reconoció mejor su gran prudencia la instabilidad de aquel suelo abierto por muchas partes, para mandar sacar los vasos sagrados y ornamentos, imágenes, lámparas, órgano, y•campanas, no sin mucho peligro y grande riesgo de este Padre y de los que se detenían en semejante diligencia; mas ésta ejecutada á gran fervor, salió del pueblo con todos los vecinos de aquel miserable y pobre pueblo, como á las cinco de la tarde. Pero, después en los días inmediatos sacaron aquellos indios los, retablos, quedando un solo colateral que no se pudo redimir, por que creciendo el riesgo á grande ruina, dentro de poco se vino al suelo toda la Yglesia, con la casa del Ministro y las mas posesiones de aquel pueblo; y hasta las que eran de paja también cedieron á aquel castigo. De donde se deduce la• ingencía con que las grietas y aberturas aflojaron la tierra, puesto que ellas únicamente, sin temblor de tierra •que no le hubo ni antes ni después, ocasionaron tal estrago, con que quedó todo el terreno arado á surcos tan hondos y profundos como 'Cuarenta varas, sin lo que llenó de ellas el desplomo.
Y quien podrá pensar de la flaqueza de los hombres, que los de aquesta estirpe siempre errada, y en especial los de este pueblo, o por los públicos castigos, temporales, ó por los muy notables y estupendos de la justicia superior del Tribunal divino, no estuvieran sujetos y enmendados, mas se errará en la cuenta quien pensare con piedad necia é indiscreta que no se están en su malicia y sus errores; así me lo asegura por su carta de dos de Junio de noventa y tres el R. Mo. Fr. Díego'de Rivas, por estas cláusulas formales: "Huélgome mucho llegase á tiempo el ínforme de este partido, para, que lograse el suceso de el pueblo de San Juan Atiilán,en la pluma de Vmd. su debida ponderación, :en el caso y en el ;castigo que el cíelo le envió con tan inaudita ruina; bien que ;ellos poco sé dan por entendidos, puesto que ahora el mes pasado estando yo solo ;allí (por que el cura estaba ,en Necta) enterrando una india, á mis ojos le (metieron una gícara en una bola de masa de cacao en la sepultura, que no habiéndolo yo advertido al hic et asume, al día siguiente hice delante de todo el pueblo abrir la sepultura y hallé la gícara con la dicha masa; hice azotar al que la metió (que fué el marido de la •dijunta), hícele su sermón al pueblo,.y después en el propio idioma su cura. Vea Vmd. que tal anda todavía en estos hijos la superstición, y que diremos de lo ahora sucedido en Tustla &" de esto de Tustla acerca de gran tumulto
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y mucho aparato de conspiración con otros pueblos y grave atrocidad del mismo Tustla, diremos en lo de Chiapa en la tercera parte, mas de la propia suerte que Atitlán son otros muchos de los indios, en que sin defraudar su propio honor nos atrevemos á decir que son supersticiosos y hechiceros.
Réstanos poco de lo perteneciente á este partido, que interrumpieron los impíos procederes de Atitlán, de quien se aparta San Pedro Nentta por acercarse más al de Chimaltenango, al fácil camino de tres leguas, bien que molesto de emprender por dilatada cuesta y muy fragosa, que sigue su dechado y derrotero entre setentrión y el Occidente. Yace su situación y la de Usumacintla en sitio llano y espacioso, aunque circunvalado de grande serranía, y estas pari'alidades ó poblaciones se apartan y dividen en sus términos y sus linderos urbanos con un pequeño río, y reconocen una parroquia sola, y en su Yglesia está hoy la capilla mayor de buena teja, mas lo demás del cuerpo perseverando de esparto; es el temperamento de este pueblo entrado en caliente y por eso muy abundante de frutas, y en especial es adecuado para cañas de azúcar que se producen admirables, La vecindad de Nentta y de Usumacíntla es de cien vecinos, que la componen en número de cuatrocientos habitadores de los Mames, que como se refiere, es administración de la religión Mercedaria
.Esta sagrada familia de Redentores, tiene gran parte en esta sierra de numerosa población que administra, y así por encomiendas no tiene el último lugar la de San Juan Ostuncalco; mas este de Ostunealco, San Miguel, Chíquírríchíapa, y Cabrícán; el pueblo de San Martín, La Magdalena y el de Retaluleu, debe entenderse que son sujetos á la jurisdicción real de la Alcaldía mayor o Corregidor del Partido de Quezaltenango, donde recopilándose sus nombres, para más claro conocimiento de las dos jurisdicciones Eclesiástica y temporal, describiremos su país, su vecindad y sus costumbres,
CAPITULO X
De la descripción de los demás pueblos de la administración Mercedaria en este partido del Corregimiento de Totonicapa.
MARGINALES.—Santa Bárbara Colotenango. — La vecindad de este lugar, — San Gaspar YCHIL. — Los vecinos tributarios del pueblo de Ychil. — Piñas. — Estampa del cardón y fruta de la piña. — YSTAGUACAN, — Su vecindad, — Siembras de chile, como se hacen, — Estampa que representa varías especies de chile.
No con facilidad puede exprimirse lo que á tan larga extensión de territorio, por sus vecinos y su idioma, su climaa y su región, y diferencia de sus frutos, comunicó con gratitud la liberal naturaleza, y así es preciso á mi instituto el dilatar lo que si se omitiera o epilogara, hiciera disonancia y mucha falta al órden que llevamos continuado; con que á lo ínescusable y lo preciso expresaremos la doctrina y la administración de la encomienda de  
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Malacatán en lo que describiremos de Quezaltenango, para pasar ahora con lo que importa á la real jurisdicción de Totonicapa, y en ella dar lugar el que le toca al pueblo de Santa Bárbara, lugar de moderada vecindad que se reduce en su padrón á cuatrocientos y ochenta habítadores. Es su camino iunque á distancia de cinco leguas de Huehuetenango, no fácil de emprender en todos tiempos, por que además de estar compuesto su terreno de pedregales y de greda, se hace su senda y su jornada por cordillera muy doblada y muy penosa, hasta llegar á este sitio que está plantado en el pináculo de un monte de inmensa celsitud y gran despejo, sin arboleda ni padrastro que le defienda del viento, por cuya causa y la de la propia naturaleza de su clima es frigidísímo este sitio, y lo demás de la región de este sitio, Riéganle cortas aguas de delgadas venas al territorio de este pueblo, que es falto y muy escaso de frutos, aun el maíz se suele hacer lo muy preciso. Tiene capaz Yglesia y casa, del Vicario la precisa, cubierto lo uno y lo otro de buena teja, bien que su cabildo y su mesón son de la frágil materia del esparto. No menos el pueblo de Colotenango yace á la propia distancia de cinco leguas y con mas conocido peligro en su viage, pues se hace su jornada por sobre el filón de una cuchilla que se eleva siempre por los costados en una sucesión continua de profundísimas barrancas en que peligran los progresores; pero su fundación no bien dispuesta como las más de la primera planta de esta estirpe, está plantada en una hoya, sin que á su sitio y en contorno pueda bañar el viento, Su temple ó por lo abrigado del parage ó por la propia naturaleza de su clima, es más que templado caliente, mas no en esceso el vigor de su calor; mantiene la población de este lugar el número de quinientos sesenta habitadores, q. se producen de las familias ciento cuarenta tributarios, y estos en su parroquia aun no se han animado á hacer durable su edificio, conservando esta y la casa del Ministro de la materia del esparto, Su tierra es fecunda y productiva, especialmente en cañas de azúcar, maíz, plátanos, piñas y otras frutas.
Pero aun más que el referido es adecuado á muchas utilidades el lugarcíllo de San Gaspar Ychí1, en cuyo itinerario los Ministros no poca tolerancia y sufrimiento tienen que sacrificar en la propia obligación de su oficio pastoral; puesto que situado en la profundidad de una vega, de un grande y noble río (que es el de Cuilco) es necesario el repechar un grande monte de más subida de una legua, y deshacer este viage en descensión pendiente y trabajosa, hasta llegar al río, que no se esguaza ni da, vado en ningún tiempo, y es su pasage para el pueblo en una hamaca peligrosa compuesta de bejucos, como lo son las otras de este arte. Su sitio ameno y deleitoso hace mas apetecoble la suavidad de su vivienda, con días alegres y -noches apacibles; mas no por eso la vecindad es numerosa, pues solo se compone de treinta tributarios, y de ciento y veinte habitadores de la nación de los Mames, como los ya referidos lugares de la sierra. Es gente pobre y miserable, que aun los hilados y tejidos no hacen descanso á su exhaustez y desnudez, y así su Yglesia y la vivienda del Ministro sigue en su cortedad y su materia su pobre sacristía, y sus altares al tenue posible de aquella congregación de desdichados sobre muy pusilánimes y humildes. El territorio de este pueblo es sustancial y de dulcísimo y admirable panino, y lleva agradable y grande cosecha de todas
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frutas de las que llamamos de costa
, y en especial los plátanos son muy iguales á los de Colotenango; pero las piñas esceden sin disputa á cuanto produce el territorio de este reino, aunque entren las piñas de Ocotsingo de la Provincia de Chiapas; mas por que son las piñas no solo al gusto muy delicadas y gratas sobre todo regalo y suavidad, sino también medicinales y muy útiles á la salud de los hombres, Nos con el cuidado á que nos llama la oblígacíón del instituto de Cronista, queremos muy de intento describir sus facultades y virtud, puesto que en esta fruta que se toma como especial y delicado regalo, se utiliza el que la come facilitando la orina, por que con ella se abre el caño y se provoca más á semejante evacuación, por que también gasta y destruye las carnocidades que se engendran en la vía, y corta y desmenuza la flema que tapa en la vegiga, y es muy provechosa al calor de los riñones y á la limpieza de ellos. Sacada el agua en alambique de vidrio, como para sí mismo la aplicó el Dr. Don Sebastián de Sotomayor con admirable beneficio. Criase esta imperial fruta en el cogollo de un cardón o mata espinosa con prodigiosa y estupenda hermosura, por que en cada uno de los gagillos que la componen arroja una flor azul, con que es lo mismo estando pequeña que un ramillete compuesto sobre campo verde; aunque cuando madura es de color dorado, y esta es la mejor especie, después las naranjadas, luego las blanquecinas; mas estas son agrestes y maltratan la boca, proponemos su estampa a los curiosos:
Dibujo de la piña que figura en el manuscrito de la RECORDACION FLORIDA
Es la mata que la produce de la estatura de un estadio y lo que ocupa su circuito como el espacio de cinco cuartas; la proporción de esta fruta es de una tercia de altura sin la corona ó cogollo y su grosor de menos de una cuarta de diámetro.
Réstanos mucho que describir de este partido de Totonicapa, y es necesario el terminar de su Jurisdicción y su doctrina lo que nos llama á referirlo: con que de lo que vamos apuntando será de Ystaguacán, el pueblo y frutos suyos, la materia que ate y eslabone lo antecedente á este lugar, que yace situado en estendida y gran planicie de dilatado grado y muy ameno, que circunvala por mucho trecho toda la fundación de este poblado hasta llegar con su llanura á las raíces de unos montes que se visten y cubren de copal, sin otro género de árbol, La vecindad de su república ni bien estrecha ni numerosa, es de ciento y cuarenta tributarios y seiscientos y sesenta habitadores de la nación de los Mames; y estos ó más devotos ó más sobrados logran de sus cuidados públicos el fruto con buena Yglesia, casa de su vicario y el Cabildo todo cubierto de teja. Mas lo demás de su poblado de este Ystaguacán, ó de Ytzal (que así le llaman en su idioma), es pobre cosa con las cubiertas pajizas, si bien alegre y muy ameno; sus aguas pocas aunque bastantes, de un arroyuelo q, allí les nace. Su territorio muy fecundo y productivo, lleva gran abundancia de frutales de todas suertes, alguna cosa de hortaliza y en especial repollos y peruleros que se levantan á la estatura del tamaño del natural, se aprovechan cortando de ellos con un machete las hojas, y siendo como un árbol se logra su cosecha no solo un año, pero tres y cuatro. Abunda este lugar de grande cría de ganado de cerda, y su terreno les produce muy loables cosechas de maíz, frízoles, plátanos y cañas de azúcar de que fabrican mieles muy limpias y de muy puro y escelente dulce, todo á beneficio del riego que les ministra el arroyo que apuntamos. Mas los chilares más delicados y regalones en su cultivo y producción, son solo á la disposición del temporal, por que estos sembrados en almácigos por los principios de Febrero, son siempre dispuestos, debajo de grandes ramadas que sirven á la defensa de esta planta de los rigores del hielo, y allí están mantenidos hasta que llega el tiempo de trasplantarlos al lugar de las huertas de este género; mas este de que ahora discurrimos en este pueblo Ystaguacán y los demás de la sierra, es de la especie que llaman chile guaquí, que en nuestra castellana es lo mismo que chile seco; por que este y otra especie de él que llaman de chocolate, se reserva y guarda y sirve pasado al sol; pero este guaquí es el que sirve á las viandas, y en ellas y en poción sirve medicinal y provechoso puesto que siendo en su propia facultad purgativo, limpia el estómago y el vientre, y sirve á las cerrazones del pecho, abriéndole y aclarándole con maravilla, y no menos mItiga lo,s dolores de los dientes y muelas. Pero las indias
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después del parto toman de ello una buena cantidad en poción, con que facilitan la purgación y se provocan á copioso sudor; y á las bestias atorzonadas las sana y remedia por ayuda con instantáneo efecto. Proponemos también su estampa á la consideración de los curiosos, con otras especies de chile.
Dibujo de Fuentes y Guzmán, que figura en el manuscrito de la RECORDACION FLORIDA
Mas de este género hay otras especies que fuera proligídad el referirías, y solo nos detendremos á decir del pequeñito que llaman chíltepet, que quiere décir chíle de piedra, por que nace y se cría entre ellas, que el que le comiere con frecuencia será preservado del veneno, más no por eso dejará de sentir algún perjuicio en el hígado, ocasionado de la actividad de esta especie.

      CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, hn relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.

MARGINALES.—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y imagen milagrosa de nuestra Señora. — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada. — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chiapa, y cual es el que le da principio. — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITLAN. — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro.

Habíamos prometido señir á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen á la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que entendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una, legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada entiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hácia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Talbin, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento, en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios más adornados y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en venerac'ón de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos le, que sucede ahora acerca de sus milagros; pero
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en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro o título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filia: lo sujetamos á los decretos y determinaciones de la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado, en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando, una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respa'do, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del temp'o, las de las velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve -hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene -decentísímo y aseado,, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas,
y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y- natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras, doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesía halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy :hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián,que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la estinguída en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera situado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en estremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos, largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumíderos; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso,asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses que por lo peligroso del
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terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino, ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso,por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas ,angostas pontezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto de ochocientos, habitadores. Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas,, su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes, cosechas de maíz, frizoles, habas, mochó, chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que.va y viene la, vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas desganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que sácan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos.
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chíantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco  leguas de distancia de 'la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de' terreno firme, que solo se corta en#dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradilla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubilá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de ;Goathemala; y lo restante del camino' hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco míllas. Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habítadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se stúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte
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de humedad, y siendo de templado temperamento, hace enfermisa su región; pero su sitio alegre y de fecunda amenidad hace apasible-su vivienda, con buena producción de trigo, maíz, frizoles, chile, anís, carneros, uvas, granadas, membrillos, higos, duraznos, plátanos y cañas de azúcar, con no menor providencia de escelente pescado, con que sus indios proveídos y colmados de todas las cosas, van en aumento cada,día, y tiene su cuidado y devoción muy buena iglesia y casa de vicario con las cubiertas de teja, y en el arreo y prevención de sacristía, buenos ornamentos y decentes. Son los indios dados, como los demás de la Sierra, al trato de los hilados y tejidos, á que se añaden la conveniencia  de que con la cría de mulas interesan mucho en lo que por razón de su tragín les contribuyen. Es la correspondencia de su pronombre Aguacatlán á nuestro castellano, de tierra de aguacates, por que produce muchos y muy buenos.

CAPITULO XII
Que continúa y termina la descripción de el Corregimiento de Totonicapa en los partidos de Cuilco, Soloma y Jacaltenango.

MARGINALES.—San Andrés CUILCO, encomienda y cabecera de curato.—Su vecindad y habitadores. — Su trato de los indios. — Frutas y situación de este pueblo. — Vetas de cobre en estas serranías. — Río de Cuílco considerable, abundante de buen pescado. — Higuerilla, sus utilidades y socorro medicinal. — Aceite de higuerilla, mal uso de semejante óleo en las lámparas. — Estampa que representa la higuerilla, sus erizos y piñones. — Tectitlán. — Su vecindad. — Motozíntle, — San Gerónímo. — Su vecindad Mazapa. — Vecindad de este pueblo,
Hemos deseado sin que se falte á lo preciso por nuestra parte y diligencia, dar cumplimiento á la descripción de este Corregimiento de Totonicapa; mas la estensión de su territorio y sus anexos y agregados, que le han constituido en estimable jurisdicción, no nos permite la concisión que pretendemos. Será preciso desde la parte de Levante á donde situamos la planta de Chia'chitlán y Aguacatlán, pasar al Occidente, en cuyo rumbo y progresión del pueblo que describimos de Ystaguacán, encontraremos después de propasado su grande y noble río, el pueblo y encomienda de Cuílco, lugar de moderada vecindad, pues su padrón le constituye con solo el número de ciento y vente tributarios, que su producto se multiplica al de cuatrocientos y ochenta habitadores, q. se mantienen y utilizan á las espensas de los repartimientos de algodón que hacen los Corregidores (como en todos los demás pueblos de esta jurisdicción y la de Quezaltenango,, sin cuyo beneficio perecieran y se acabaran). Tienen estos de Cuilco manufactura de petates, esteras de colores, alguna cosecha de bainilla, algún cacao y achiote, por ser su territorio de temperamento caliente, donde por gran producción y maravilla se logran y cojen  muchas frutas de tierra caliente y tierra fría, con muchas
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cañas de azúcar.  Su situación en tierra llana está señida de grande serranía, en cuya mole y corpulencia no se producen otras yerbas que no sea un género tan débil y desmedrado como el heno, y esta naturaleza de panino infruéctífero dice la simple y corriente tradición que le proviene á aquellos serros de ser montes minerales; mas de esta certidumbre no podemos dar más relación de que hemos visto sacar de sus vetas, minerales buenas y abundantes porciones -de cobre muy acendrado y muy subido, y de que á poca costa y fácil operación pudiera conseguirse gran provecho. Riega este pueblo un río muy suficiente que llaman de Chapala, y le provee de mucha abundancia de bobos, almejas y espinosos el excelente río, de Culco que se avecina al pueblo á menos distancia de una cuadra, y es su tránsito á la entrada y la salida del lugar por el uso de las canoas. Su templo y su convento muy capaz, es de insigne y maravillosa arquitectura de generosos materiales, y lo que toca á los adornos de altar y lo demás de Sacristía, es muy decente y aseado; si bien no puedo dejar de ponderar que en estas sacristías hay poca cuenta por los Ministros en los adornos que pertenecen al altar; pues aquí en este lugar de Cuílco me ofreció cierto Comendador un cofrecillo tecali con guarniciones de plata que había servido de depósito, más no aceptando yo esta oferta, vi después la propia alhaja en poder de otro caballero, vecino de esta ciudad de Guatemala, que me dijo haberle regalado con él otro religioso que había sido Comendador de este partido. En este pueblo entre otras yerbas y plantas medicinales se cría la higuerilla, que es común á toldos los temperamentos, y se cría abundantísima, sirviendo de remediar muchas dolencias de los, hombres, en especial el dolor de cabeza, aplicadas á ella las hojas tibias al calor natural de las manos, la sana y quita con maravillosa brevedad; por que ó la hace sudar copiosamente, o ella cojiendo en sí el calor de la cabeza, se secan como tostadas al fuego. El aceite que los indios sacan de la simiente, moliéndola y cociéndola en agua, va el óleo subiendo arriba y con una cucharilla lo van sacando, y junto le dan otro hervor para consumirle algo del agua que ha salido con él. En muchos de estos pueblos, en especial en los de la administración de Santo Domingo, la aplican á la luz de las lámparas y ahorran el aceite de olivos para que su Majestad y los encomenderos dan considerable limosna; pero habiendo de decir las facultades de este aceite de híguerillo, le usan los, médicos experimentados del país occidental, en todas las enfermedades que provienen de causa fria, y su unción disuelve los tumores, destruye los flatos, y para el dolor cólico es utilísímo, untando la parte afectada, y bebiendo algunas gotas de él es utilísimo en semejantes dolores. .~ Ut experíentía dídídímus. Untados los artejos contusos y los nervios encojidos los cura y sana y habilita con maravilla. El estómago y vientre obstruidos untados con este aceite los remedia, cura y sana, las úlceras y portillas -de la cabeza, cura y remedia el dolor de los oídos, y los cogollítos tiernos, que son como un caracolillo pequeño soasados al rescoldo y puestos en los oídos quita y remedia la sordera; y experimentada ó examinada por los médicos, quizá podría ser útil á otras muchas enfermedades, como. también ablanda el vientre de los niños untado todo el vientrecillo, y les hace expeler las lombrices;
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su untura quita las señales del cutis, principalmente las del rostro; asimismo el propio aceite limpia los barros que muchas veces salen en el rostro de las mugeres. Es caliente casi en tercer grado y húmedo en el segundo. Proponemos su estampa á los curiosos, y déseosos de aprovechar en el remedio de los hombres,
Es la hoja que produce del diámetro á veces de una tercia, y á veces de una cuarta; la estatura del árbol de cuatro varas de alto. Se levanta de cañón á cañón de más de una tercia; gruesos y con nudos á la manera de la caña.
Mas procediendo á la descripción de este partido, dista de la cabecera el pueblo de Tetítlán, nueve leguas, cuya etimología es de correo de piedra, de Tet, que es piedra, y títlan mensajero; sito en la sierra en sitio de grande celsitud y mucha destemplanza de frío; el camino no fácil de emprender por la distancia, se hace más trabajoso y casi inaccesible una subida de tres leguas, en cuyo filón está el lugar; á que se agrega el riesgo conocido de dos
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ríos muy caudalosos y temidos, que el uno dá paso á los viandantes por un puente y el otro por hamaca; mas sin embargo no le aprovechan al poblado los rápidos caudales de sus aguas, por que en él sus vecinos son proveídos de unos pozos. No tiene arriba de treinta vecinos, ni más que ciento y veinte habitadores; su Yglesia  parroquial, aunque es filigresía de corto pueblo y de visita, es decente y adornada, por que estos indios laboriosos y de cultura muy atenta, hacen la provisión de los maíces á la, provincia de Soconusco, de donde se utilizan y se enriquecen en bastantísimo descanso. De este lugar de Tetítlán al que intitulan de San Francisco Motocíntle, hay cinco leguas de no desacomodado camino, lo más de él por alegrísima llanura; este de temperamento medio y de seca naturaleza hace apacible y saludable la amenidad de su vivienda; las aguas que le proveen de un suficiente y dulce arroyo, son muy delgadas y ligeras. Su pueblo corto y abreviado está compuesto de treinta y seis vecinos tributarios y sus familias hacen el número de ciento y cuarenta y cuatro habítadores; su inteligencia es muy casera que se reduce á las manufacturas de tejidos é hilados, y fábrica de petates ó esteras para el adorno de los estrados; mas sin embargo á su parroquia le contribuyen y le donan lo suficiente en su *Posible para hacerla muy decente. Así el de San Gerónímo, que dista de Motocíntle ocho leguas de perversísimo camino, abierto por grandes cuestas y dista de Motocíntle como una milla más de siete leguas; tiene decente Yglesia parroquial, aún mucho -más de lo que puede su pobre y corta vecindad de veinte tributarios y ochenta habítadores. Su trato el mismo que se escita en Motocintle; su territorio dilatado, cubierto como su antecedente de mucha arboleda de copal de toda la diversidad de especies del que se produce en nuestra América. El temple muy caliente y lleno su terreno de humedad por arribarse á Soconusco le hace enfermíso y poco grato, mas sus contornos por la naturaleza del país llenos y abastecidos de grandes palmas de cocos, se corren con la dulzura y suavidad de sus aguas al ardimiento y al calor. Amatenango, de casi igual vecindad al pueblo de San Gerónimo, pues solo es su padrón de diez y siete vecinos y de sesenta y ocho habitadores, está distante de la cabecera diez largas leguas de penosísimo camino; lugar situado entre dos ríos que son el de Mazapa, y el caudaloso y grande q. intitulamos de Cuilco (es su etimología de emínencía de carta ó papel). Mantiene esta vecindad proporcionada Yglesia á su posible, y en él á su Ministro y cofradía. Es el idioma de los indios de este pueblo bien estraño, que no se roza •ni asimila con otro alguno. Pero Mazapa, lugar no menos miserable en su padrón y vecindad, del propio idioma y de la estirpe de los ya apuntados, casi me excusa la descripción de su país, y el expresar la dilación de su víage, temperamento de su clima, y el extravío de posición en el asiento de su planta, por ser igual en todo á Amatenango; solo diremos que es su padrón de solos quince tributarios y de sesenta habítadores que se producen de sus familias, y que en la progresión de diez leguas que se tragina desde el lugar de Tetitlán á aqueste de Mazapa; cuya etimología es de río de venados, de mazat y apant, no encuentran los viandantes más agua que la de una laguneta que está tres leguas antes del poblado, •cuya casi irracional
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 planta se vé y se goza á la raíz de un monte muy eminente y encumbrado que hasta las nueve del día la tiene asombrada é impedida de recibir en sí los rayos solares; por cuya razón los indios casi enfermisos no, cuidan del cultivo, de los campos y viven llenos de hambre y de miseria, sin otra inteligencia más que la de picar los árboles de copal de que abunda el territorio.

lunes, 28 de mayo de 2018

BODAS ANTIGUAS CHIANTLA-Españoles 1682

BODAS CHIANTLA
1682
16
ANDRES HERRERO CON LUCIA DE ZEA ,PADRINOS EL CAPITÁN CLAUDIO MELLO Y GRACIA DE GUZMAN ( -Españoles)
 17
PADRINOS GRACIA DE SOLIS Y LUCAS NIÑO DE GUZMAN-Españoles
18
MATHIAS LOPEZ CON MARIA LOPEZ 
---
PADRINOS NICOLAS LOPEZ Y SU MUGER ANTONIA DE MAZARIEGOS
19
Españoles
JOSEPH SANTIAGO con LEONOR DE HERRERA
Padrinos.( CAPITAN )MELCHOR RODRIGUEZ (DE MAZARIEGOS) y ANNA DE -----testigos (ALFEREZ) JOSEPH MOSCOSO, LORENZO VELASQUEZ -YGNACIO RUIZ

"Españoles
JOSEPH RAMON con JOSEPHA DE LOS  SANTOS de primeras vodas"
"En el Pblo. nra. señora de Chiantla en Catorce días del mes de Sep. de este año de mill seicientos y noventa y dos años aviendo hecho las tres admonestaciones como lo ordena el Sto. Concilio de trento y no aviendo impedimentto  case y vele in face eclesis a Josep Ramon con Josepha de los Santos de primeras vodas . vesinos de dcho pblo. españoles fueron padrinos Joseph Moscosso y Doña Lorensa de Oballe . testigos Domingo Moscosso y --Sanches y para que conste lo firmo. Fr. Antonio Davila

martes, 29 de mayo de 2018

LA BIBLIA VERIFICADA ANDREW ARCHIBALD - CLÁSICO DE 1894

 LA BIBLIA VERIFICADA
ANDREW ARCHIBALD
1894
 
CAPITULO II. 
LA BIBLIA EN MANUSCRITO. 
" Trae, cuando vinieres, el capote que dejé en Troas, en casa 
de Carpo; y los libros, mayormente los pergaminos." — 2 Tim. 
4: 13. 
Este fué el mensaje enviado por Pablo desde su 
prisión en Roma á Timoteo, que el apóstol ansiaba 
viniese á verle, y que no olvidase traer los libros, espe- 
cialmente los pergaminos dejados en Troas en casa de 
un amigo. No sabemos qué obras de importancia eran 
estas. Pueden haber comprendido parte de sus inspi- 
radas Epístolas, y muy probablemente partes del An- 
tiguo Testamento pues era hombre que leía su Biblia. 
Las Escrituras sagradas eran para él muy preciosas. 
Quizás habia sido enviado con premura á la prisión 
Romana sin permitírsele llevar sus libros, entre los 
cuales podemos estar seguros debian de hallarse las 
Santas Escrituras. 
No podía mandar á comprar una copia de la Biblia 
por poca cosa, como lo hacemos hoy día. Cuando una 
obra es rara cuesta. Por ejemplo, uno de los libros 
primeramente impresos fué la Biblia Latina en 1546, 
y una copia de esta edición no hace mucho tiempo se 
vendió en Nueva York por la suma de 8,000 duros, y 
un conde de Inglaterra pagó por un ejemplar 16,000 
duros. Lo raro de una obra es lo que constituye su 
26 LA BIBLIA VERIFICADA. 
valor, y en la edad apostólica, antes de los días de la 
imprenta, los libros eran raros, lo que no son hoy dia 
cuando por medio de estereotipos pueden ser produci- 
dos con facilidad y rapidez económicamente. No se 
conocía entonces la prensa con la cual reproducimos 
numerosas ediciones. Si se quería una copia, era 
menester escribirla laboriosamente á mano. 
Había quien hacía su ocupación distintiva el copiar 
á mano. Pablo tenía su amanuense, pues en Rom. 
16 : 22 leemos : " Yo Tercio, que escribí la Epístola, os 
saludo en el Señor." El apóstol únicamente añade una 
posdata en su letra familiar como sabemos por la 1 Cor. 
16 : 21 : " Salud. De mi mano, Pablo." 
Se escribía sobre dos clases de material. De las 
cañas que crecían á orillas del Nilo, se hacia un 
artículo llamado papiro algo parecido á nuestro papel. 
Ademas las pieles de los antílopes pequeños y de otros 
animales se adobaban en una especie de vitela fina, 
mas duradera y por consecuencia mas cara que el 
papiro. Cuando Pablo mandó á por " los libros, espe- 
cialmente los pergaminos," era literalmente los rollos 
de papiro y de vitela, y estos últimos mas particu- 
larmente porque valían mas. Ademas no quería 
permitir que llegasen á extraviarse. Quizás temía 
que fueran echados de un lado y destruidos. Y si 
contenían alguna de sus Epístolas temía naturalmente 
por ella. Quizás había oido la historia de Aristóteles 
cuyas obras preciosísimas permanecieron largo tiempo 
en un sótano, donde por fortuna, después de dos siglos 
llegaron á ser descubiertas. El temor del apóstol fué 
justificado, como lo podemos constatar nosotros en 
LA BIBLIA EN MANUSCRITO. 27 
estos tiempos modernos. ¡ Cuan sin número de obras 
casi se han perdido, que han llegado á ser providen- 
cialmente — ó como decimos nosotros accidentalmente 
— recobrados ! La grande obra de Quintiliano fué 
sacada á luz de un lóbrego y sucio calabozo. Han 
ocurrido muchos descubrimientos peregrinos de esta 
clase. Una copia de Propertius el poeta latino fué 
hallada manchada toda y arrugada bajo los toneles de 
una bodega. Trescientas líneas de la Odisea de Ho- 
mero fueron tomadas de manos de una momia. El 
original de la Magna Carta, la gran Carta de Ingla- 
terra accordada en 1215 á los barones ingleses por el 
rey Juan sin Tierra, y que forma la base del derecho 
constitucional de Inglaterra, fué salvada en el momento 
crítico en que un sastre iba á cortarla en patrones. En 
1626 un alemán al hacer excavaciones para edificar 
una casa se halló un paquete bien atado, y examinado 
se haíló ser " Conversaciones á la Mesa " de Lutero el 
Reformador, la única copia que existe, y de gran valor 
á causa de la descripción viva que da de la vida y 
tiempos del gran Reformador. 
Estos descubrimientos han sido singulares, pero teso- 
ros literarios han sido descubiertos de una manera 
aún mas singular, cuando habían estado perdidos por 
largo tiempo. La vitela, ó pergamino mencionado en 
el texto, era tan cara, que con frecuencia era limpi- 
ada y usada otra vez á manera de pizarra. 
La tinta vegetal era lavada hasta hacerla desapa- 
recer cuanto era posible, pero con el tiempo los carac- 
teres antiguos han reaparecido visibles aunque indis- 
tintos. De vez en cuando la vitela ha sido lavada de 
28 LA BIBLIA VERIFICADA. 
nuevo, y por tercera vez se ha escrito sobre ella. En 
ambos casos se necesita gran abilidad para poder des- 
cifrar los caracteres primeros. Sin embargo ha sido 
hecho, y obras perdidas de Cicerón y otros clásicos han 
sido halladas y restauradas al mundo literario. La 
Providencia ha guardado la Biblia de esta manera. 
En la Biblioteca Nacional de Paris yacía un docu- 
mento antiguo conteniendo los sermones y otras com- 
posiciones de Ephraem de Siria, un Padre de la Iglesia 
del siglo cuarto. La preservación de sus escritos era 
afortunada, pero debajo de estos llegaron á descubrirse 
trazas de otro texto. Esto sucedía á mediados del siglo 
diez y siete. Varias tentativas para descifrar los 
caracteres obscurecidos fracasaron hasta hace cin- 
cuenta años ; cuando por medio de aplicaciones quí- 
micas llegaron a ser descubiertos y publicados. Re- 
sultó ser un manuscrito de una gran porción del 
Nuevo Testamento, escrito en el siglo décimo segundo 
un copista había separado las hojas, borrado el texto 
antiguo y escrito en su lugar las obras de Ephraem, 
cuando el todo fué encuadernado juntamente de nuevo. 
En el volumen nuevo las hojas estaban desarregladas 
muchas al revés en lo que se refería al escrito antiguo ; 
esto causó gran trabajo al letrado que trató de desci- 
frarlo, quien sin embargo llegó á tener éxito y nos dio 
uno de los mejores manuscritos de autoridad en las 
obras de crítica de la Biblia. ¿ Quién hubiera podido 
imaginar que un escrito del siglo quinto llegase así á 
revelar sus secretos al siglo diez y nueve ? Bien pode- 
mos decir, ¡ Cuan grande es lo que Dios ha hecho ! 
Sin duda guardaba El los pergaminos con la misma 
LA BIBLIA EN MANUSCRITO. 29 
solicitud que Pablo. Cuando llegamos á darnos cuenta 
de que muchos pergaminos valiosos se han perdido 
podemos apreciar la anSiedad y el cuidado del apóstol 
por aquellos libros y pergaminos de Troas. 

miércoles, 30 de mayo de 2018

PLOMOSO(a) por PREPOTENTE

El domingo 27 de Mayo de 2018, escuché a  alguien  decir la palabra plomoso(a) en referencia una persona
abusiva, prepotente.
Hace muchos pero muchos años que no escuchaba esa expresión que usaban antiguamente aquí en la cabecera departamental de Huehuetenango. La escuchaba decir a mi madre  y a otras personas.
Estas son de las palabras que las nuevas generaciones ya no hablan.

jueves, 31 de mayo de 2018

HISPANOAMERICANOS DE LA VILLA DE HUEHUETENANGO- 1871

HISPANOAMERICANOS DE LA VILLA DE HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
Investigado por AbrahamdeArim

566
VIRGINIA DEL SOCORRO LOPEZ LOPEZ
570
INDICE
AÑO DE 1871
573
575
576
INDICE
578
JUANA MONZON
579
PETRONILIA CARDONA MONZON
MARCELINI HERRERA  CASTILLO
PETRONILIO MERIDA CALDERON HIJO DE FRANCISCO MERIDA Y SOLEDAD CALDERON, MADRINA PIA HERRERA
580
LUZ DE JESUS HIDALGO MARTIN
FERNANDO CASTILLO
581
MAXIMO LOPEZ LOPEZ
FELICIANO MOLINA CALDERON HIO DE  RAFAEL MOLINA Y DE FELICITA CLADERON PADRINO MARIANO CASTILLO
BASILIA MORALES
BASILIO VASQUEZ HERNANDEZ
ELICEA MERIDA PADRINO ANTONIO HERRERA
582
MANUEL MORALES SAMAYOA  LADINO DE SAN LORENZO
LUISA MORALES  SAMAYOA
GUILLERMO LOPEZ MORALES
583
JUANA BAUTISTA  GUTIERREZ LOPEZ
GUILLERMO MORALES LOPEZ
LADISLAO LOPEZ MARTIN
LADISLAO SAMAYOA  VILLATORO JOAQUIN MONT
584
EMILIANA PALACIOS CASTILLO MADRINA SATURNINA PALACIOS
LUIS HERRERA
DIMINGO DE JESUS ARGUETA ARGUETA PADRINO JOSE ANTONIO ARGUETA
YSABEL CASTILLO PADRINO DON MARIANO FERNANDEZ DURAN
PABLO SAMAYOA 
FRANCISCA LOPEZ BARILLAS DE MALACATAN
585

lunes, 18 de junio de 2018

98-SAL NEGRA- RECORDACION FLORIDA

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANG
 98
calientes, que son en un todo diversas de las primeras, por que estas otras brollan apartadas de aquella colina que advertimos en lo más llano y tendído, de su falda por un infinito número de cañoncillos; mas tan templada y de tal suavidad y deleite, que ni se roza en lo frío ni en lo caliente, con cuya temperie bulle y procría en ella una gran máquina de pececillos. Esta sirve al baño de los Corregidores y religiosos, y está con grande aseo debajo de cubierta y resguardada con su puerta y llave,
Pero siendo las apuntadas fuentes en sí maravillosas y escelentes, son no menos admirables y provechosas en grande modo las salinas de Ystatlán, y •ni en su naturaleza ni en su modo he visto ni leído cosa tan providente y tan barata en su manufactura, en que es de reparar, fuera de su abundancia y su bondad, la grande economía de aquellos indios del pueblo de Yxtatlán en beneficio del común. Por que estas salinas son unos aposentos labrados á pico y á boca de azadón en la corpulencia de un gran cerro de aquella serranía; están por los costados cubiertos de tablazón algo desunida por las junturas; son aposentos hondos á mas de de dos varas del pavimento de afuera, con que al suelo de estos aposentos se desciende por cuatro o  cinco gradas; por que así del cielo ó cúpula de estas cavas y por los resquicios que dejan una y otra tabla, está continuamente manando cantidad de agua, en aquella manera que decimos gotear á destilar. Estos aposentos están cerrados con llave que está en poder de la justicia, y solo se abren de jueves á jueves, á hora determinada, en que se junta y congrega todo el pueblo en aquel sitio, y el agua recojida se reparte llevando cada individuo un cántaro de ella, y los oficiales de justicia y asistentes de Yglesia á dos cántaros, quedando allí la que sobra. Estas vacijas se arriman al fuego donde están por el término de la noche, y á la mañana está el agua de ellas, cuajada y convertida en sal muy limpia y muy activa, sin otro beneficio ni diligencia que se esplique para su manufactura, providencia que les confiere á estos indios grande y frecuentísima ganancia en una saca innumerable de sal, que se conduce á los llanos de Chiapa, San Antonio y los dos Corregimientos, como ya dijimos, y que fuera de ser la manutención de aquellos pueblos este necesarísimo condimentos, para el ganado menor de los partidos de Totonicapa y Quezaltenango es de grandísimo útil y toda su conservación y aumento.
Pero acerca de los sumideros de ríos que corren grande trecho de camino, profundos y subterráneos, es el que se ve en el rancho que llaman de las Minas-, de - admirable contemplación, por que siendo de considerable copia, y porción de agua, va en aquella planicie que hace en la celsitud de aquella sierra, á entrarse y esconderse á una profundísima s'ma que cerca de los ranchos está patente y conocida de todos los baquianos de aquel contorno, y no pareciendo mas en el camino que se hace de tres leguas de bajada hasta el vado del río de Socoleo, estraviando algo el viage á la siniestra mano, á poco espacio, se ve brollar, ya para entrar en el río á poca distancia del pie de aquella gran corpulencia de montes, sin crecer ni disminuirse en el caudal que manifiesta allá en la cima, cuando desaparece y se introduce en la profundidad abierta. Sin este hay muchos ríos que se despeñan de eminentísimas alturas, que es admirable deleite el ver aquella copia de agua casi convertida

domingo, 5 de agosto de 2018

BODA- 88 AÑOS CON 22 AÑOS- COLONIAL CHIANTLA 1775

CHIANTLA
HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA CENTRAL
- 66 AÑOS DE DIFERENCIA-
 93
AÑO DE 1775
MARIANO THELLES DE PRIMERAS NUPCIAS DE 88 AÑOS CON PHELIPA MAZARIEGOS DE 22 AÑOS DE EDAD DE PADRES NO CONOCIDOS- LADINOS, PADRINOS DON MANUEL ACUÑA (Capitán Benito Manuel Acuña, orIginario de Galicia,España) Y DOÑA MARIA ANTONIA VELASCO, TESTIGOS LAUREANO OLIVERO Y JUAN DE APARICIO.
 al margen -ladinos,luego más abajo aparece escrito con otra letra  mulatos--

martes, 24 de julio de 2018

HUEHUETENANGO COLONIAL-Interesante

Fragmento_________________________________________________________________________________

Nueve cartas de amor y un testamento inesperado. Lo público de la vida privada en la Guatemala dieciochesca



Mario Humberto Ruz


CEM, IIFL y UACSHUM, CH, UNAM.
_____________________________________________________________________________
El ocho de junio de 1750 don Miguel Francisco Morán de la Vandera, originario de Gijón y avecindado en Santiago de Guatemala, obtuvo el real decreto que amparaba haber ingresado en la Tesorería los 5800 pesos fuertes que le allanaban el camino para suceder a don Félix de Elías Zaldívar como alcalde mayor de Huehuetenango y Totonicapan. El 29 de julio el rey Fernando VI firmaba en el Buen Retiro el título correspondiente y tres días después "tomaron la razón del real título los contadores de cuentas del Consejo Real de Las Indias",al tiempo que se le notificaba estarse ordenando al
presidente, y a los oidores de la expresada Audiencia de las provincias de Guatemala,y a los demás ministros, juez y justicia de ellas, que como a tal alcalde mayor os guarden y hagan guardar todas las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias, inmunidades y prerrogativas que os tocan, sin limitación alguna, dando la residencia en mi Real Audiencia de Guatemala, como se ha hecho [hasta] ahora con vuestros antecesores....
El rico mercader asturiano inició los preparativos para retornar a Guatemala después de más de dos años de ausencia. Sin duda estaría contento. Además de tener afectos que lo esperaban en Santiago de Los Caballeros, no era poca cosa lo obtenido ni había sido tan sencillo lograrlo.
Para alguien no muy avispado, la alcaldía mayor de Huehuetenango y Totonicapan podría parecer plato poco apetecible. Zona montañosa y fría -con bosques de coníferas, cedrales y roblares demasiado alejados de la capital como para hacer redituable su corte y acarreo, páramos desolados apenas aptos para criar ovejas, y algunos valles intermontanos, fértiles pero pequeños, donde se apretujaban los cultivos de maíz de su relativamente densa población india- no era, ni de lejos, tan rica como sus vecinas: Quetzaltenango o Los Suchitepéquez; podría incluso considerársele muy pobre si se comparaba con las alcaldías del Reino donde florecía el añil. De tal opinión era su teniente general, don Joseph Antonio de Aldama, quien en respuesta a la real cédula del 19 de julio de 1741 informó que en la Alcaldía a su cargo había apenas dos valles de españoles y 48 pueblos de indios, sin "cosa digna de memoria." Hasta los frailes mercedarios se quejaban de que se les hubiese asignado zona tan miserable y abrupta para doctrinar.
Pero lo que le faltaba en producción lo suplía en trasiego de comerciantes. Paso obligado a la alcaldía mayor de Chiapa, y desde allí a la Audiencia de México por la alcaldía deTabasco, era la ruta expedita para el puerto de Campeche y otra forma de llegar a Veracruz, aunque menos práctica que subir por el istmo después de atravesar los terrenos llanos de Soconusco y el Despoblado de Tonalá. Por caminos reales y senderos se apretujaban las recuas de muías, compradas en Los Llanos de Chiapa o en Oaxaca, cargadas de los productos de la región e incluso de más allá.
Bien lo percibió Joseph de Olavarrieta, quien en un informe firmado en Huehuetenango el 4 de junio de 1740, destacaba cómo entre los 39 1/2 tributarios indios y los más de 20 vecinos españoles, 25 familias de mestizos y cinco de mulatos de Huehuetenango, varios se entretenían "en vender cacao y otros frutos", mientras que en San Pedro Necta (dividido por sólo una calle de Santo Domingo Osumacinta), "las indias hacen mantas y los indios son tratantes en las provincias de Chiapa y Soconusco." Por su parte los de Santa Ysabel  acudían a la plaza de San Antonio Suchitepéquez, con gallinas y otros frutos, trayendo al regreso "cacao y algodón para las mantas que tejen sus mujeres" y los de San Sebastián Huehuetenango se dedicaban a hacer "mantas que llevan a vender a la ciudad de Guatemala y otras partes."
Pueblos vinculados a la industria textil eran también Santa Ana Huista, San Cristóbal Totonicapán, famoso por sus jarguetas y sus trabajos en lana; Malacatán, cuyos indios vendían en la cabecera el algodón que sus mujeres reducían a hilo; San Gaspar Chajul, donde las mujeres hilaban "continuamente y lo mandan a la capital", mientras que los hombres confeccionaban "chiquigüites y otras menudencias de un bejuco delgado que tienen." Los de Santa María Chiquimula destacaban en el tejido de frazadas listadas, además de ir "continuamente [...] a la lisa de San Antonio con sus gallinas de Castilla y de la tierra, y ocote." Los de San Miguel Totonicapán, además de sembrar abundante trigo, tejían "jarguetas y otras cosas que llevan a Guatemala", y habían descollado de tal modo en los trabajos de carpintería, sillería y cerámica, que tenían gremios de cada una de esas actividades. Y ni qué decir de los tejedores de Momostenango, sin duda los más prolíficos y afamados, que contaban con importantes hatos de muías para comerciar sus tejidos.
La vecina Gobernación de Soconusco sabía de las continuas visitas de los habitantes de San Andrés Cuilco, quienes llevaban allí su panela; los de Colotenango, tratantes de frutas y gallinas, mientras los de Ostaguacán aparecían a menudo vendiendo las mantas que tejían sus mujeres. Por la alcaldía de Chiapa era común ver a los de Soloma compitiendo con los de Coatán por vender el trigo que se cosechaba en ambos pueblos, y afanándose además en el trato de cacao y algodón.
Al igual que los de San Antonio Güista [Huixta], los de Purificación Jacaltenango mercadeaban maíz, tabaco y miel, destacando las colmenas del segundo pueblo "porque tienen muchas, y buena salida de la miel y la cera"), mientras que las mujeres de Güista, aprovechando el que su pueblo estuviese en el camino real, hacen totopostes y otras vendimias para los pasajeros." Chiantla y San Francisco el Alto coincidían en la factura y venta de cal. Otros, en cambio, no tenían que competir dada la singularidad de sus productos. Los de Acatan, por ejemplo, eran únicos en hacer "soyacales de palma, que es un modo de capa con que los indios caminan cuando hay agua." Hombres y mujeres de San Francisco Motosinta, pueblo "caliente, seco y fúnebre" con apenas cuatro tributarios, gozaban de reconocimiento por sus "esteras coloradas" y el apreciado copal que obtenían de los árboles. Aguacatán se singularizaba por sus "muchas vacas y ovejas", la panela que fabricaba con caña dulce, y sobre todo por tener "una mina de yeso que sirve para los pintores y doradores." Hasta los de Cunén, calificados como "muy dejativos [pues] aunque tienen buenas tierras sólo se aplican a sembrar maíz", eran famosos por "hacer escobas que sirven de barrer."
Lugar especial ocupaban los poseedores de minas de sal. Así, los de Sacapulas eran reputados como "grandes tratantes en la provincia de San Antonio [Suchitepéquez], llevando sal de unas salinas que tienen en la superficie de la tierra, en las orillas de dicho río", además de fabricar "mucha jarcia", y dado que su sal, buena para la cocina, se consideraba inservible para los ganados, "porque tiene poca actividad", no se preocupaban por competir con los de San Mateo Ixtatán, pueblo 'lluvioso y melancólico", que tenía "dos pozos grandes de que mana copiosa agua de sal. Ésta, con mucha facilidad, la ponen al fuego y luego se congela y toma cocimiento." La industria era tan redituable que se cuidaban celosamente los pozos ("están debajo de tapias y techo de teja, con sus puertas") y su explotación, pues había tres llaves de dichos accesos: "que la una tienen los alcaldes, otra los indios principales y otra los indios maceguales y así, sin que todos concurran, no pueden abrirse." El agua se repartía a los naturales por semanas, "y de dicha sal sacan mucho dinero, pues no se proveen de otra este Partido y el de Quezaltenango para el crecido número de ganado ovejuno que hay, y para los demás ganados de que se componen las haciendas de campo." No era de extrañar que, a más de algunas ovejas, tuviesen "muchas muías de carga" para comerciar sal y sus afamados petates blancos de palma. El comercio era tan floreciente que a él concurrían los de San Juan Ixcoy, comprando sal en Ixtatán para venderla en Quetzaltenango y comprar a cambio cacao y algodón que revendían por los pueblos de la Alcaldía.
Comerciantes eran también los de Nebaj, los de Uspantán: "aplicados a ser tratantes, vendiendo siempre cacao, achiote y otros frutos" que acarreaban en sus numerosas muías, y los de San Andrés Jacaltenango, aunque éstos ni siquiera se preocupaban por salir de su pueblo: hasta él acudían los vecinos ávidos por adquirir sus famosos trabajos de jarcia. Ganaderos eran en cambio los españoles, mestizos y algunos negros que poblaban los valles de Sihá y Sahcahá.
En resumen, en las 70 leguas de longitud y 53 de latitud que componían la jurisdicción, y con la única y temporal excepción de Todos Santos y San Martín, ambos de apellido Cuchumatán e igualmente destruidos por severas epidemias, florecía el comercio, no por dedicado a productos pequeños menos significativo.
Ésa era sin duda la visión que había alentado a un mercader nato como don Miguel para hacer viaje hasta España y desembolsar casi 6000 pesos (a más de lo erogado en el viaje) a cambio de la seguridad de controlar la Alcaldía por un salario tan raquítico como el de 333 pesos y 2 reales anuales -de los que habría que deducir por adelantado la media anata "con más el 18% por la conducción del todo a estos reinos"-una vez que Elias Zaldívar cesase en su cargo, años más tarde. Ya se encargaría su probada capacidad de comerciante emprendedor y disciplinado de hacer redituable el desembolso, pese a la prohibición real de que los alcaldes "contratasen" con los vecinos de la Alcaldía.
Si don Miguel hubiera salido airoso de la prueba es algo que nunca sabremos. El 14 de noviembre de 1761, en lugar suyo, Tiburcio Angel de Toledo, juraba ante la Real Audiencia,
por Dios nuestro señor y una señal de su santa cruz en forma de Derecho, so cargo del cual [juramento] prometió defender el misterio de la pura y limpia concepción de Nuestra Señora, usar bien y fielmente el oficio de alcalde mayor del Partido de Güegüetenango y Totonicapán, administrando justicia a las partes que la pidieren, observando las leyes del Reino y lo prevenido y mandado en dicho real título [de alcalde mayor] sin faltar a ello en manera alguna ni llevar derechos demasiados a las partes; ningunos a su majestad (que Dios guarde), a los indios ni a los pobres de solemnidad. Y de no tratar ni contratar por sí ni por interpósitas personas con los vecinos y nativos de su jurisdicción, guardando las provisiones en esta razón establecidas.
Don Tiburcio tomó posesión de la Alcaldía por dos imprevistos que ni remotamente imaginaba cuando, a su vez, compró los derechos a ella hacia 1752. El más inmediato fue la renuncia de Joachín de Montúfar (14 de julio de 1756) y el más antiguo la muerte de don Miguel Morán, acaecida en Veracruz la primera semana de junio de 1751, según hizo constar el cura del puerto, don Miguel Francisco de Herrera, quien -a solicitud del flamante alcalde mayor- apuntó cómo:
[...] en un libro de papel común, forrado en badana colorada, en el que se asientan las partidas de entierros de españoles [...], al folio 23, se halla la siguiente partida:

"En la ciudad de La Nueva Vera Cruz, en 8 de junio de 1751 años, en la iglesia parroquial, título La Asunción de Nuestra Señora, se le dio sepultura eclesiástica al cuerpo de don Miguel Francisco Morán de La Vandera, español soltero, natural de Asturias, quien testó en Goatthemala.

Recibió los santos sacramentos de penitencia y extremaunción, a cuyo entierro asistí yo, don Manuel Mendes deTholedo, teniente de cura en dicha parroquia, y lo firmé."
No fue don Tiburcio Ángel el único interesado en demostrar que Morán había muerto; ocho años antes que él lo hizo el jesuita Juan Miguel de Cartagena,quien, amparado con un nombramiento de abogado testamentario, se apresuró a hacer válido el poder que años atrás le había otorgado el mercader para disponer de sus bienes en caso de fallecimiento. Ni tardo ni perezoso, el religioso se aplicó a la tarea de transferir buena parte de los cuantiosos caudales a las arcas de la Compañía de Jesús. En efecto, por las acciones emprendidas ante el Juzgado de Bienes de Difuntos, nos enteramos que en julio de 1751 Cartagena obtuvo licencia de su superior eclesiástico para ocuparse del caso,tras lo cual se presentó ante un escribano en la ciudad de Guatemala a fin de iniciar los trámites tendientes a cumplir la voluntad del difunto.
En el amplio poder otorgado en 1747, don Miguel apuntaba ser hijo legítimo de don Fernando Morán de la Bandera y doña Catharina de Baldez Llanos, ambos ya difuntos, vecinos de la villa de Guijón en el Principado de Asturias, y estar próximo a realizar un viaje a la ciudad de México y el puerto de Acapulco "a negociaciones de mi utilidad y conveniencia. Y temiéndome de la muerte, como cosa natural a toda criatura viviente, y que no me coja desprevenido de manifestar las expresiones de mi última voluntad, de que resultarían las inconsecuencias que regularmente se experimentan de ésta y otras omisiones", había decidido encargar a Cartagena la distribución de su fortuna.
pañía:

martes, 24 de julio de 2018

CARTA-2- DE ASTURIANO A COSTURERA GUATEMALTECA

Nueve cartas de amor y un testamento inesperado. Lo público de la vida privada en la Guatemala dieciochesca

Mario Humberto Ruz

CEM, IIFL y UACSHUM, CH, UNAM.
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 FRAGMENTOS-
 El ocho de junio de 1750 don Miguel Francisco Morán de la Vandera, originario de Gijón y avecindado en Santiago de Guatemala, obtuvo el real decreto que amparaba haber ingresado en la Tesorería los 5800 pesos fuertes que le allanaban el camino para suceder a don Félix de Elías Zaldívar como alcalde mayor de Huehuetenango y Totonicapan. 
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la relación amorosa entre un rico comerciante asturiano y una costurera mestiza guatemalteca,-----------podemos atisbar, a 250 años de disrancia, el profundo afecto que despertó la humilde costurera mestiza en el rico comerciante asturiano, a través de un testimonio de primera mano asaz raro en las fuentes documentales de la época.Bien vale por tanto la pena reproducirlas en su totalidad.


[carta 2]
mi doña Pet[ro]na Arue [?]
Mi querida:
E rescivido la de vuestra merced [roto: ¿con? ¿de?] toda mi estimación, y a su contenido digo que me alegro de la salud de vuestra merced, señora Augustina y Bernavelillo, a quienes de corazón me encomiendo, y siento mui mucho la enfermedad de [su] señora m[adr]e, a quien deseo totalmente mejorada, y me encomiendo.

Yo acavo de llegar a esra ziudad, aunque bien fatigado por lo mui caliente que está el camino, pero con buena salud (a Dios grazias), aunque estrañando en estremo a ustedes todas, a quienes encargo muchísimo, y a vuestra merced especialmente, me cuiden mui mucho a mi Nicha, a fin de que viva gustosa y que pracrique esa diligensia con el padre Maeda con frecuensia [, pues] me quadra mui mucho.

Estimo señora Petrona sus orasiones, que ellas mediante espero bolver breve con felizidad con el favor de Dios, a quien suplico guarde a vuestra merced muchos años.

Oaxaca, marzo 14 de 1749.
De vuestra merced afectí[si]mo, que la estima de corazón.
Miguel.
[P.D.] El tiempo es mui corto y por eso no me detengo más.

domingo, 29 de julio de 2018

EL VERANO EN QUE SE SALVO EUROPA-IMPERIO OTOMANO

Grabado contemporáneo del sitio de Viena.
Había entonces en el continente la voluntad de olvidar viejas rencillas
y de unirse contra la amenaza común venida de Oriente.
EL VERANO EN QUE SE SALVO EUROPA-
POR ROBERT WERNICK
 SELECCIONES DEL READER'S DIGEST
Agosto de 1984
UN IMPERIO agresivo, con el corazón en Asia y su ciudad apital  en Europa, ha absorbido parte de la superficie del mundo y busca más espacio por el cual expandirse. Creyéndose destinado a ❑ gobernar el mundo, dispone de un ejército enorme equipado con los pertrechos más avanzados, así como de un aparato admínistrativo ducho en mantener a sus naciones satélite en estado de sumisión. Este imperio ha ocupado la mayor parte de Europa Oriental, y busca sin cesar señales de debilidad en Occidente.
Las naciones occidentales han advertido bien el peligro, mas al parecer son impotentes para contrarrestarlo. Las desgarran rivalidades económicas e ideológicas, y sus contribuyentes refunfuñan acerca de las elevadas sumas destinadas a la defensa.
¿Nos referimos acaso a la Europa del último tercio del siglo xx? En realidad, es una descripción del continente europeo en los últimos decenios del siglo xvii, y pude establecer este inquietante paralelismo en ocasión de mi visita a Viena, el verano pasado.
En el vestíbulo del hotel donde me hospedaba, un chico de turbante, y vestido a la usanza oriental, servía a los clientes un espeso café negro. ¿Por qué? Porque Viena celebraba el tercer centenario de haberse salvado de los turcos, quienes, durante el verano de 1683, atacaban las murallas de la ciudad en uno de los asedios más famosos que registra la historia. "Nos libramos de los turcos", comentó conmigo un alto empleado del hotel, "pero nos dejaron su café, del cual hemos disfrutado desde entonces".
Los vieneses prefieren no ufanarse de cómo salvaron a la civilización occidental hace tres siglos. Pero en lo íntimo de su ser se enorgullecen de ello, como también se enorgullecen de las exposiciones montadas en buen número de los museos de la ciudad, en 1983, las cuales reproducían con vívidos detalles el drama de aquel año triunfal.
En aquellos días, Turquía, gobernada por la dinastía otomana, era una formidable potencia mundial cuyo dominio se extendía desde Mesopotamia hasta Marruecos. A Estambul, antes Constantinopla, la capital otomana, llevaban interminables caravanas el tributo de tres continentes. El imperio turco había arrebatado la isla de Creta a los venecianos pocos años antes, y ya se había enseñoreado del Mediterráneo oriental. ¿Hacia dónde se extendería después? Esto era lo que todos los gobiernos de Europa Occidental se preguntaban alarmados.
No así los turcos: habían puesto los ojos en el resplandeciente galardón que representaba Viena, la capital de los dominios de los Habsburgo. La Manzana de Oro la llamaban los turcos, tal vez por las doradas cúpulas de las incontables iglesias que habían avistado al atacar aquella ciudad por primera vez, 150 años antes. Tenían de esa ocasión amargo recuerdo; jamás se habían enfrentado en Occidente a un enemigo como la Austria que gobernaban los Habsburgo, enemigo que podría detener la marea de las conquistas otomanas.
La importancia estratégica de la ciudad era considerable. Su caída equivaldría a una catástrofe para el mundo occidental, y el turco que la conquistara bien podría seguir adelante en cualquier dirección. El guerrero que emprendió la tarea fue Kara Mustafá Bajá, hombre de negra barba, de energía y ambición sin límites. Como gran visir, o primer ministro, gobernó el Imperio Otomano en nombre del sultán Mohamed IV, monarca débil e inepto. Durante meses Mustafá reunió tropas y pertrechos, y al fin, el 31 de marzo de 1683, su expedición de 250,000 hombres se puso en mar-Kara Mustafá Bajá, por un pintor desconocido del siglo XVII.
Abajo. el rey Juan III Sobteski, por el pintor del siglo X Vlljan Tretko.

cha, con el Sultán a la cabeza, por mera ceremonia.
Dos meses tardó la expedición en llegar a Belgrado por el camino imperial, marchando al paso de los bueyes que tiraban de trescientos pesados cañones de bronce. Allí, el Sultán pasó a Kara Mustafá la bandera negra heredada del propio Mahoma y le ordenó iniciar una jihad, o guerra santa, contra el emperador del Sacro Imperio Romano, Leopoldo I, de la dinastía de los Habsburgo. El Sultán cabalgó luego de regreso a Estambul. El numeroso e irresistible ejército de Kara Mustafá comenzó su avance inexorable hacia el norte, haciendo sonar las trompetas, con redoble de atabales y los estandartes ondeando al viento.
En Viena, todo era temor y confusión. El 7 de julio, un jinete ensangrentado llegó al galope para informar que el ejército imperial había sido diezmado en una gran batalla, en el Bajo Danubio. El parte resultó falso, pero bastó para que cundiera el pánico. Leopoldo I, hombre que había sido educado más para la iglesia que para la guerra o para el arte de gobernar, huyó a Passau, 270 kilómetros al oeste, adonde le siguieron su corte y alrededor  de 60,000 ciudadanos; es decir, más de la mitad de la población vienesa. Por fortuna, permanecieron en la ciudad algunos hombres decididos. El principal era el conde Ernst Rüdiger Starhemberg, comandante de la guarnición.
Starhemberg sólo tenía a sus órdenes unos 15,000 soldados profesionales. Movilizó a los estudiantes, a los sirvientes de la corte y a todo hombre disponible, para cavar zanjas y reforzar las fortificaciones. Ordenó arrancar de los techos todas las tejas de madera e instalar en los desvanes depósitos de agua, para inutilizar las bombas incendiarias de los turcos. Asimismo, mandó almacenar en los subterráneos grandes reservas de alimentos y municiones. La sobrehumana energía del conde dio magníficos frutos; las defensas de la ciudad se habían completado cuando, el 14 de julio, las hordas turcas aparecieron a la vista y se desplegaron majestuosamente en torno a las murallas.
Quienes observaban desde el campanario de la catedral de San Esteban pudieron ver cómo se alineaban, en todas direcciones, las esplendorosas tiendas de los turcos. Kara Mustafá confiaba serenamente en el triunfo. Como buen musulmán, despachó un heraldo que dio a elegir a los infieles: "Islam, o tributo". Viena rechazó ambas cosas. Tronaron los cañones. Había empezado el gran asedio.
El sitio se prolongó dos meses. Todos los días, al amanecer, las granadas turcas empezaban a llover sobre la ciudad, y seguían cayendo hasta muy entrada la noche. Todos los días, al despuntar el alba, la infantería turca ( los aguerridos jenízaros, muchos de los cuales eran jóvenes cristianos criados como musulmanes fanáticos ) atacaba las fortificaciones. Atacantes y defensores intercambiaban granadas de mano ( mortíferas bolas de bronce o de vidrio, llenas de pólvora), descargas de mosquetería y lanzazos, en incesante ronda de ataques y contraataques.
Los turcos eran expertos en la guerra de minas y podían horadar bajo el suelo a desconcertante velocidad, para volar las posiciones enemigas. Durante el tiempo que duró el sitio, los vieneses aguzaron los oídos para detectar ruidos delatores que pudieran anunciar un desastre. Al oírlos, los defensores excavaban febrilmente en la dirección de donde procedían, con la esperanza de llegar a tiempo de apagar la mecha y vaciar las minas de la pólvora que contenían. En ocasiones, los dos grupos de excavadores se topaban frente a frente y se trababan en furiosos combates cuerpo a cuerpo, en la oscuridad.
Con todo, a principios de septiembre, los turcos habían abierto dos enormes boquetes en las murallas de la ciudad; es decir, en la última línea defensiva. Los invasores eran rechazados por por los desesperados contraatques, mientras se tapaban los boquetes con escombros, maderos y sacos de arena. Sin embargo, la guarnición ya había quedado reducida a menos de 5,000 hombres, y Kara Mustafá, en su gran tienda adornada con los tapices más espléndidos de Oriente, podía regocijarse: la Manzana de Oro estaba a punto de caer. El sitio había resultado más prolongado y sangriento de lo que él había calculado, pero ya no podría durar más de unos cuantos días. Ya nada salvaría a Viena.
A menos que alguna fuerza exterior acudiera en su ayuda. Hasta entonces, aun al estallar la tormenta musulmana, cuando el emperador Leopoldo había pedido auxilio, a los vieneses les fue difícil reunir tan ejército eficaz. Los fondos escaseaban, los príncipes que habían prometido aportar millares de soldados se presentaban apenas con algunos centenares, y luego disputaban en cuanto a confiar sus tropas al mando de generales extranjeros.
Pero en aquel año alentaba otro espíritu en Europa. La aparición en Viena de un peligro evidente e inmediato reforzó un sentimiento de unidad europea, la voluntad de olvidar viejas rencillas y hacer frente a una mayor amenaza. Reinaba en Roma un papa que predicaba la cruzada, Inocencio XI, quien exhortó a los príncipes de Occidente a apretar filas contra el enemigo común de la cristiandad. Y abrió las arcas de la Iglesia para contribuir a la paga de las tropas.
Comenzó a llegar ayuda para el ejército imperial: las fuerzas reunidas por el Emperador y que comandaba el duque Carlos de Lorena. Varios contingentes, encabezados por lores de Alemania, se les incorporaron. El rey Juan III Sobieski, de Polonia, se alió al emperador Leopoldo (contra quien había batallado pocos años antes) y se adhirió al frente unido contra los turcos. Aun en la corte de Luis XIV, quien detestaba a los habsburgo mucho más de lo que temía a los turcos, se organizó una fuerza expedicionaria de ardientes jóvenes de la nobleza, la cual, desafiando la prohibición del soberano, partió al lado de los austriacos.
El 7 de septiembre hubo un consejo de guerra en la aldea de Stetteldorf, en Austria, donde se acordó dividir al ejército cristiano en tres cuerpos al mando supremo de Sobieski. Dos días después, tras recibir la bendición apostólica, aquel ejército de 70,000 hombres emprendió la difícil marcha hacia Viena. Su plan era sencillo: apoderarse de la boscosa serranía del Wienerwald (o sea los bosques de Viena ), al norte de la capital austriaca, y a continuación caer sobre la llanura y destrozar a los turcos.
Por fortuna, los aliados contaron con cierta ayuda de Kara Mustafá, quien, cegado por la confianza, no se había molestado en ocupar las montañas. Los escasos exploradores que allá envió fueron liquidados sin mayor dificultad, y la mañana del 12 de septiembre las fuerzas aliadas habían ocupado esas alturas.
íY apenas a tiempo! Desde la cúpula de San Esteban, los defensores lanzaron cohetes luminosos para ndicar que sus últimas líneas se derrumbaban. Una tras otra, descendían las columnas armadas al lanzarse en carga irresistible el ejército aliado en masa. Los polacos irrumpieron en la ciudad de tiendas donde los turcos habían acampado durante dos meses. Hubo una precipitada huida de camellos y caballos, y pronto huyeron todos los guerreros turcos, presas del pánico.Kara Mustafá había jurado morir combatiendo antes que huir, pero con la vana esperanza de reagrupar sus tropas, se unió a aquella retirada desordenada. No se detuvo hasta Belgrado, a más de seiscientos kilómetros de Viena.
Kara Mustafá no vivió lo suficiente para rumiar la amargura de la derrota. Unos emisarios del Sultán llegaron a Belgrado, y con toda la ceremonia de la corte otomana le enrollaron al cuello un cordón de seda y lo estrangularon. Tras la derrota sufrida ante Viena, el Imperio Otomano estuvo ya en situación defensiva, y fue declinando con los años, hasta que se desmoronó en la Primera Guerra Mundial.
Los vencedores tardaron días en dividirse el botín. Una fracción de ese botín, disperso actualmente en museos y colecciones por toda Europa, sobrepasó la capacidad de los museos de Viena durante las exposiciones de 1983: alfombras magníficas que hermosearon las tiendas de campaña de Kara Mustafá, armas de fuego con incrustaciones preciosas, dagas de plata, ejemplares del Corán iluminados, turbantes, estandartes, atabales y copas.
Hoy día, Viena es una ciudad pacífica. El miedo a los otomanos es cosa del pasado. Incluso, Viena alberga a 25,000 turcos. Como me explicó Günter Dúriegl, director adjunto del Museo Histórico de la Ciudad de Viena: uno de los fines que perseguían las exposiciones era mostrar la riqueza de la cultura otomana. "Bien sabemos que, en muchos aspectos, los turcos tenían una civilización más avanzada que la nuestra", reconoce.
Pero en 1683 representaban un peligro al que fue preciso encararse, y nadie puede olvidar el otro tema de la exposición: señalar cómo Europa, en aquellos días de peligro, cobró ánimos y obró de común acuerdo. La defensa de Viena constituyó un triunfo de la colaboración internacional, y una enseñanza para las futuras generaciones.

sábado, 28 de julio de 2018

CÓMO ESCAPAMOS DE LA BOTA NAZI

Cualquiera que fuese el precio de la libertad, tendrían que pagarlo.
CÓMO ESCAPAMOS DE LA BOTA NAZI
POR MANFRED WOLF
SELECCIONES DEL READER'S DIGEST 
JULIO DE 1984
TENIA yo cinco años cuando los nazis ocuparon Holanda.
     Durante los siguientes dos, nuestro pueblecito de Bilthoven aún parecía un lugar seguro, hasta para una familia judía como la mía. Muy rara vez veíamos los odiados uniformes alemanes. Entonces absorbían mis pensamientos tener una bicicleta nueva y la perspectiva de asistir a la escuela. Cuando cumplí la edad reglamentaria, sin embargo, ya no se permitía el acceso a los centros docentes a los niños judíos. Una por una, fueron imponiéndose otras restricciones. No podíamos tener empleos en el Gobierno, ni radios, ni actividades recreativas. Pero, incluso así, el optimismo no se había perdido del todo. Mis padres pasaron gran parte de 1941 buscando casas en barrios remotos, donde pudiéramos esperar a que terminara la guerra.
El 15 de febrero de 1942, un joven policía holandés, con quien mi padre había hecho amistad, nos confió que los nazis proyectaban deportarnos en las próximas 24 horas, y huimos de Holanda. Para mí, que acababa de cumplir siete años, el día en que partimos de Bilthoven fue un torbellino de viajes en tren. El primer día de viaje, en nuestro compartimento, cuatro jóvenes soldados alemanes, que no advirtieron que éramos judíos, nos dieron dulces a mi hermano de nueve años y a mí, y hablaron en alemán con nuestra hermosa y joven madre. Asustado, mi padre me puso en sus hombros a horcajadas, y en la siguiente estación saltó a la plataforma antes de que se detuviera el tren. Momentos después se apeó mi madre, calmadamente, con mi hermano. Nadie nos vio bajar.
Tomamos otro tren y, poco antes de que los alemanes revisaran los documentos de los pasajeros, en una estación cercana a la frontera con Bélgica, bajamos a hurtadillas y fuimos a toda prisa a una granja. Mediante previo arreglo, un granjero holandés nos ayudó a cruzar la frontera. En Bélgica tomamos varios tranvías hasta Amberes. "Teníamos miedo", comentó conmigo mi madre después, "pero no sabíamos aún lo que estaba en juego".
Agotados, seguimos hasta Bruselas, donde el hermano de mí padre ( que perecería después en Auschwitz) bailó de gusto con mi hermano y conmigo, y se pavoneó con su esposa y su nuevo bebé. Recuerdo una sucesión de diminutas habitaciones en hoteles de mala muerte; luego, llegamos a Besancon, en la Francia ocupada. Soñaba yo con los juguetes que quería y los que había dejado en casa. En el sucio patio trasero del hotel, un niñito paseaba en un auto en miniatura, y yo ansiaba pasearme también en él; pero no me lo permitieron, porque podría llamar la atención.
Al indagar entre otros judíos de la población, mi padre encontró a un passeur ( guía clandestino), que nos haría pasar ilegalmente la frontera para llegar a la Francia del gobierno de Vichy, que todavía no estaba ocupada. Casi todos los passeurs eran aldeanos franceses, que arriesgaban la vida por dinero o por la causa antifacista. Nuestro passeur fue un judío. Una borrascosa noche primaveral atravesamos la frontera. A intervalos de pocos cientos de metros, en aquellos negros campos con parches de escasos arbustos aislados, los perros guardianes de los alemanes empezaban a ladrar; entonces, nuestra pequeña banda de unas quince personas se echaba al suelo y todos permanecíamos inmóviles. Yo me sentía demasiado cansado para caminar; y mi padre me llevó en brazos al atravesar aquellos terrenos empapados por la lluvia, hasta que amaneció.
Cuando terminó aquella prueba, se apoderó de nosotros una ilusoria alegría. En la bien iluminada habitación de un hotel de Niza, mi padre comunicó al primo Jacob que pasaría los años de la guerra en los Alpes franceses, dedicado a elaborar queso. Una gloriosa fotografía familiar tomada en el Paseo de los Ingleses muestra un grupo juvenil, feliz, de apuestos tíos, bellas tías con faldas cortas y lozanos niños.
El príncipe Luis II de Mónaco ( abuelo de Rainiero III, el actual gobernante) había anunciado que en su pequeño principado todos recibirían trato igual; por ello, muchísimos judíos fueron allá desde la Francia meridional. Nos unimos a ellos. Ya se había desvanecido nuestra euforia, pues los franceses de Vichy estaban llevando a cabo el trabajo de los nazis en la Francia no ocupada, y mis padres habían comenzado a temer de nuevo por nuestra seguridad. En Mónaco hallamos un hotelito, con parras alrededor de las verjas y música distante procedente de las faldas de las colinas.
Una noche de agosto, me despertó el fuerte e insistente barullo de voces en la habitación de mis padres. Hablaban en francés. Al mirar por la ventana vi la calle iluminada y llena de policías. La policía de Vichy hacía una redada en Mónaco. De nada sirvieron las enérgicas protestas de mi madre. Mi padre, silencioso, parecía agobiado por la pena. Nos llevaron a una inmensa sala de juntas, donde nos sentamos en largas bancas rectas. En aquel recinto de los condenados, pedí un vaso de agua a un policía. Me lo llevó.
Mi madre, que había ganado el primer premio de francés en la escuela secundaria, entabló conversación con un oficial. Le explicó que éramos holandeses, le recordó que él tenía órdenes de detener sólo a europeos orientales y judíos alemanes, y le enseñó nuestros raídos documentos mientras le hablaba cortésmente, pero con firmeza. Hablaron largo rato. . . y, de pronto, el funcionario nos dejó ir. Incluso ahora no puedo olvidar que, quizá, todos los demás detenidos en aquel salón, enviados de regreso con los nazis, ya están muertos. Lo que siento no es la culpabilidad del sobreviviente, sino un horror indecible ante la fragilidad del hilo que inexplicablemente nos sostuvo en esa ocasión.
Libres otra vez, tomamos el siguiente tren hacia Perpiñán, cerca de la frontera con España. Oí a mis padres comentar que un atractivo hombre de cabello rizado, a quien habíamos conocido en el hotel de Niza, se había ahorcado después de haber perdido en los casinos el dinero que había guardado para escapar. Mis padres hicieron frívolas bromas respecto al dinero, cosido dentro de las hombreras, que ayudó a salvarnos; llamaban lokshen ( tallarines, en yiddish) a los escasos billetes de un dólar, y farlel (masa de tallarín ) a la plata para los sobornos. Sin embargo, mi padre no reía; únicamente sonreía.
Teníamos dinero, pero no un documento importantísimo: el salvoconducto. En el hotel de Perpiñán conocimos a un matrimonio judío que tampoco lo tenía. Quedaron grabados en mi memoria la pálida cabeza calva de aquel hombre y la piel cetrina de su alta esposa. Intentaron entrar en España sin visa ni salvoconducto, y los obligaron a regresar a la frontera. En Cerbére, población fronteriza de Francia, marido y mujer se arrojaron bajo las ruedas de un tren en movimiento.
No sé cómo, en alguna parte mi padre encontró un ángel misterioso: un joven holandés, llamado Sally Noach, judío vivaz, de ojos brillantes, que se había convertido en el faro de la esperanza para los desesperados que se aglomeraban en la "Office Néerlandaise" de Lyon. Allí, era una especie de cónsul extraoficial. Si algún refugiado podía mostrar la menor relación con Holanda, Noach le daba una tarjeta de identidad de Holandés, o cualquier otro documento que pudiera sellar. A veces proporcionaba nombres de passeurs para Suiza o para España.
El documento que Noach nos entregó daba apariencia legal a nuestra estancia en la Francia no ocupada. ¡Ya teníamos lo necesario para que las autoridades francesas nos otorgaran un salvoconducto, que nos daría derecho a la visa para España... con lo cual salvaríamos la vida! El 11 de noviembre de 1942, tres días después de salir nosotros de Perpiñán, los alemanes se anexaron el resto de Francia. A partir de entonces, se dificultó mucho huir a España.
De España viajamos a Portugal y, en diciembre de 1942, nos embarcamos rumbo a Surinam en el buque Nyassa. Yo tenía ocho años cuando llegamos a Surinam, y nueve cuando nos asentamos en Curazao. Sé muy bien que no debería quejarme jamás de que me hayan robado la niñez, ni de que me inyectaran una dosis de angustia para toda la vida. Estas cargas son insignificantes, comparadas con los sufrimientos de todos los demás, en esa guerra terrible... incluidos los seis millones de judíos asesinados en los campos de concentración; entre ellos, seis de los siete hermanos de mi padre.
Años después de nuestra fuga de Bilthoven, un cómico europeo, de nuestra raza, se presentó en el club judío de Curazao. Su espectáculo fue gracioso, y mi padre empezó a emitir ruidos extraños. Parecía tener hipo, o como que sollozaba, aunque no se enjugaba una sola lágrima.
Aquellos ruidos continuaron, y observé la preocupación con que mi madre lo miró de soslayo. Me sentí avergonzado. Luego, de pronto, recordé aquel diciembre de 1942, y a mi madre, de pie en la cubierta del barco que nos llevaba a Surinam. Ella había empezado a llorar, sin poder contenerse. Pensé: ¿Por qué llora, ahora que todo ha terminadoy estamos a salvo? Mi madre, cuyo valor y gentileza nos habían salvado tantas veces, estaba inconsolable. Tenía entonces 31 años, y jamás recobró su jovialidad.
Allí, sentado al lado de mi padre en el club de Curazao, al oír los extraños ruidos que emitía, comprendí la naturaleza de su pérdida: mi padre había olvidado cómo se ríe.

sábado, 11 de agosto de 2018

HOJAS DEL DIARIO DE UN GOBERNADOR MILITAR EN ALEMANIA-1947

Algunas de las muchas dificultades con que a diario tropiezan las autoridades estadounidenses en Alemania.
HOJAS DEL DIARIO DE UN GOBERNADOR MILITAR
(Condensado de «The A merican Magazine »)
Por Gordon Gaskill
 READER'S DIGEST    
Junio DE 1947
EL AUTOR de este artículo es el oficial del gobierno militar estadounidense a cuyo cargo está un pequeño kreis (distrito) de Baviera donde residen cerca de treinta y cuatro mil alemanes. La solución de los interminables problemas que a diario se presentan le impone la, necesidad de actuar como padre, maestro, policía y representante de la democracia estadounidense. Por tanto, el calidoscopio de sus días es la imagen en miniatura del enigma que ofrece hoy Alemania entera a las fuerzas de ocupación.
Viernes
ESTA mañana, al despertar, oí que alguien estaba cortando leña al pie de mi ventana. Me asomé. Era el ex presidente del banco más importante de esta localidad quien, por su condición de nazi, tiene vedado todo trabajo que no sea manual. Parece gozar de buena salud y supongo que, en muchos años, ésta es la primera oportunidad que tiene de hacer verdadero ejercicio físico. Al oír que abro mi ventana, levanta la cabeza, me mira rápidamente... y vuelve a su tarea con redoblado ardor.
Esta empresa de la desnazificación es una pesadilla. Nuestras autoridades han tratado de establecer normas para distinguir a los nazis peligrosos de los que no lo son. El hecho de haber sido miembro del partido no es concluyente; la calificación depende de la época del ingreso y de la conducta seguida después. Por ejemplo, el ex banquero ingresó en 1933 fue muy activo—y no puede hacer otra cosa que cortar leña. Hay, en cambio, otro ex nazi que ingresó en 1937, apenas pasó de alistarse, y hoy es bürgermeister o alcalde de este pueblo que tiene diez mil vecinos.
Lunes
Como todos los lunes, hoy tenemos sesión en el tribunal de juicios sumarios. Mi ayudante y yo estamos facultados para actuar como jueces-fiscales y, generalmente, dejo que él desempefie el cometido. Nos corresponde juzgar a los paisanos que violan las disposiciones estadounidenses.
Hoy había un caso difícil que afectaba nuestro «prestigio». Un soldado contrajo cierta enfermedad venérea y, cumpliendo las órdenes respectivas, denunció a la muchacha alemana de quien sospechaba. La policía militar detuvo a la denunciada y la condujo a una clínica para ser sometida a examen y posible tratamiento.
Cuando el marido de la detenida regresó a casa, encontró que su mujer estaba ausente, y se enteró de lo ocurrido por los vecinos. Enloquecido, corrió a la clínica y quiso ver al médico. Un cabo le dijo que no podía verlo. El alemán le dio un empellón y trató de pasar adelante. Resultado natural, que dio con sus huesos en la cárcel, acusado de «conducta perjudicial al buen orden» .
Mi ayudante lo condenó hoy a sesenta días de prisión. No he querido hacer comentarios. Es su decisión y él actúa de juez, pero la sentencia me ha parecido un poco dura. ¿Cómo hubiera obrado cualquier otro hombre si su mujer hubiese sido la acusada? Pero por otra parte, no podemos permitir que los alemanes atropellen a los cabos del ejército—y los alemanes dejarían de respetarnos si se lo permitiésemos. De manera que la sentencia se cumplirá, aun cuando mi deseo es que hubiese sido más leve.
Conviene anotar que el examen de la muchacha dio resultados positivos.
Miércoles
¡Otra vez los jabalíes! El landrat, que es una especie de presidente del distrito, casi lloraba esta mañana al pedirme por centésima vez que tomara cartas en este asunto. Me dio vergüenza contarle lo que pasa, porque ello pone en ridículo al gobierno militar, pero la verdad es ésta: ningun alemán puede tener armas de fuego, y hemos llegado hasta confiscar la ballesta que se hizo un agricultor desesperado para ahuyentar los jabalíes. A consecuencia de tales medidas, los montaraces animales abundan ahora mucho más y hacen sus depredaciones con mayor osadía.
Los jabalíes son animales peligrosos e increíblemente destructores. Solamente en este kreis han devorado mil doscientas toneladas de papas y ciento veinte toneladas de grano, artículos alimenticios que la población necesita angustiosamente.
Como varios otros empleados del gobierno militar, intenté poner remedio al mal y recomendé que se diesen armas y balas contadas a un par de docenas de cazadores alemanes, con la obligación de devolver las municiones sobrantes, así como las armas, en el plazo de dos semanas.
En el cuartel general estuvieron debatiendo mi petición durante cinco semanas y acabaron negándola. En cambio, me aconsejaron que dejara a nuestros soldados hacer la caza, y yo traté de poner en práctica el consejo. Fue una diversión para todo el mundo; creo que hasta para los jabalíes. Los soldados llevaron botellas, además de balas, cantaron y se divirtieron mucho. Resultó muerto un jabalí, probablemente por curiosidad.
En el cuartel general acabaron por reconocer el fracaso y, al cabo de muchas semanas más, me autorizaron para armar a cinco cazadores alemanes, dándoles seis balas por cabeza y expedición. Estos hombres viven muy lejos unos de otros, tienen ocupaciones que les embargan el día y no pueden reunirse para la operación larga y paciente de una batida adecuada. Todo lo que han podido hasta ahora es matar cuatro jabalíes por semana.
Sábado
Anoche sorprendieron a cierto polaco destituido en el acto de robarse una vaca. Llevaba el animal atado con una cuerda, de la cual iba tirando afanosamente. La escena fue cómica:
—    ¿De dónde sacó esa vaca ?—le preguntó la policía.
El polaco, abriendo los ojos con expresión de inocencia, contestó:
—   ¿Cuál vaca ?
Domingo
Hoy se ha presentado mi nuevo ayudante y, maravilla de maravillas, habla perfectamente el alemán. Lo aprendió de sus padres que son alemanes y viven aún en su casa de St. Louis, y pasó varios años aquí antes de la guerra. No tenemos bastante personal que hable el alemán en el gobierno militar. Casi todos somos mudos esclavos de intérpretes y secretarios. Sin embargo, yo me he propuesto aprenderlo y estoy haciendo rápidos progresos.
Martes
Hoy he conversado con un alemán de sesenta años, jurisconsulto retirado que habla bien el inglés. Me ha hecho esta pregunta, que he oído ya muchas veces:
¿Cuánto tiempo permanecerán los estadounidenses en Alemania?
No lo sé. Nadie lo sabe—he contestado como de costumbre.
— ¿Ni siquiera aproximadamente ? Si tuviésemos una idea, aunque fuese vaga, de cuánto ha de durar la permanencia de ustedes aquí, podríamos acomodarnos a ella y hacer planes. Yo creo que debía ser larga—lo bastante para educar una nueva generación. Treinta años, cuando menos.
Manifestaciones como ésta no me sorprenden ya como antes. Es asombroso el número de alemanes que sugieren la conveniencia de que nosotros, o los británicos, nos hagamos cargo de su patria permanentemente, como de un dominio.
—Además—añade mi interlocutor—si la estadía fuese larga, podrían tener mejores empleados en el gobierno militar, hombres que hicieran de ese cargo una carrera en vez de un pasatiempo.
Por lo que a mí se refiere, esta idea da justamente en el clavo. Ahora tengo cuarenta y un años. Si sólo he de permanecer aquí un año más, seguiré con los ojos fijos en mi antiguo empleo. Pero si supiese que iba a quedarme diez o quince años más, me gustaría hacer una carrera de mi actual empleo. Además, sería mejor empleado, porque tomaría mi trabajo más en serio.
—Nadie sabe—repetí, y no hablamos más del asunto.
Miércoles
El fiscal del spruchkammer (tribunal alemán de desnazificación) ha venido hoy, furioso por causa de un discurso «pronazi» que ha pronunciado uno de los abogados defensores. El orador ha dicho estas dos cosas:
1- Que también los estadounidenses bombardearon a multitud de civiles indefensos.
2- Que si el ser miembro del partido nazi era tan tremendo crimen, ¿por qué mantuvieron los Estados Unidos relaciones diplomáticas y comerciales con dicho partido, esto es, con el gobierno de Alemania, hasta 1941 ?
El fiscal insiste en que no debe permitirse que un abogado alemán hable así. —Los que estaban presentes—dice escucharon complacidos a ese hombre que tenía el valor de decir lo que ellos también sienten pero no se atreven a expresar. Esta clase de manifestaciones hacen imposible la reeducación alemana.
¿Qué puedo hacer? Mi puesto es de mero «observador», sin intervención en esos asuntos. Por otra parte, en nuestro sistema democrático, un abogado puede decir casi todo lo que quiera ante un tribunal para salvar a su defendido.¿Debo coartar la libertad de palabra en los tribunales ? Si lo hago, ¿qué van a pensar de nuestra enseñanza democrática? ¿Puedo prohibir al abogado que diga la verdad? Porque es cierto que bombardeamos poblaciones civiles y que mantuvimos relaciones con la Alemania nazi por espacio de siete u ocho años.
Sin embargo, el fiscal tiene razón. Ese tipo de manifestaciones pueden ocasionarnos serias dificultades, haciendo que los alemanes se obstinen en seguir por el mal camino. En consecuencia, arreglé lo necesario para llevar a conocimiento del abogado, aunque sin carácter oficial alguno, que me disgustaba su proceder y que vigilaría rigurosamente sus futuras actuaciones forenses. Estoy casi seguro de que el caso no se repetirá.
Jueves
La policía alemana ha detenido hoy a un bürgermeister acusado de robo. Se trata de un sujeto que había estado en un campo de concentración y fue nombrado para su puesto hace más de un año por oficiales del gobierno militar agobiados de trabajo y carentes del tiempo necesario para hacer averiguaciones. Era la época en que el námero de un campo de concentración tatuado en el brazo izquierdo de un hombre era ante nuestros ojos suficiente garantía.
Vamos aprendiendo gradualmente que no todos los internados en campos de concentración eran perseguidos políticos. Algunos, como el detenido de hoy, eran criminales comunes. Este tipo, por ejemplo, había sufrido once condenas por hurto.
Sábado
Los sábados están siempre destinados a limpiar la mesa de trabajo de los papeles acumulados durante la semana. Todos los meses tengo que dar diecinueve informes diferentes que, en su mayor parte, han de rendirse en diferentes días. Informes sobre detenciones, sanidad, alimentos, política—etcétera, etcétera. Bueno, hace un año los informes eran cincuenta y dos. De modo que vamos progresando.
Martes
El fiscal del spruchkammer ha vuelto hoy hecho un basilisco. Ayer fue a echar una ojeada a ciertos informes importantes que iba a utilizar como pruebas, pero los documentos habían desaparecido. Le dijeron que «cierto oficial», cuyo nombre callaban, había mandado quemarlos. Cuando trató de ahondar en el asunto, se lo impidieron. Esto es serio. He puesto en acción a * mi ayudante que, ayudado pot su conocimiento del alemán, quizás encuentre los documentos o averigüe quién los mandó quemar. ¡Y ay del que sea culpable!
Miércoles
Hoy he recibido carta de mi mujer. Piensa venir con nuestros dos hijos y me pide que le explique exactamente qué va a encontrar aquí.
Le he contestado que viviremos tan cómodamente como vivíamos en nuestra tierra. En cierto modo, viviremos mejor. -La casa que ocupo pertenecía a un médico nazi y tiene diez habitaciones, un amplio jardín, césped, vivero de peces, sauces llorones y flores. Hay agua caliente día y noche.
Tendrá servidumbre numerosa, compuesta de cocinero, chofer, tres camareras y mozo de servicio. El cocinero fue dueño de un restaurante famoso y es un verdadero artista. Toda esta servidumbre está pagada por el Kreis. Las camareras tienen mis ropas siempre limpias y bien cuidadas. El chofer lavaría el coche tres veces diarias si se lo permitiera. Un buen barbero viene a la casa todos los sábados por la mañana y nos corta el pelo—a diez centavos por cabeza. Tenemos dos automóviles alemanes que un excelente mecánico local se encarga de mantener en perfecta condición.
Mi paga es de cuatrocientos cuarenta y cinco dólares mensuales, bastante menos de lo que tenía en mi tierra. Pero mis ingresos reales son mucho mayores. No, querida, no tendrás que dormir en una tienda de campaña ni que comer raciones militares.

domingo, 18 de febrero de 2018

GARCÍA- DE VALENCIA, ESPAÑA-DIAZ-HUEHUETENANGO

7 FEBRERO 1912
BODA DE
 DON RAFAEL GARCIA GONZALES- De VALENCIA ESPAÑA
Hijo de DON MIGUEL GARCIA Y DURÁ -De VALENCIA ESPAÑA
y de DOÑA BERNARDA GONZALES Y MATEO -De VALENCIA ESPAÑA
Abuelos paternos a Don José Garcia y Ferrer y Doña Francisca García De Paubla Durá y maternos  a Don José Gonzalez  y Caces con Doña Teresa Mateo y Ferrollosa 
Con
 SEÑORITA CARMEN DIAZ MUÑOZ
Hija de  DON SALVADOR DIAZ SOSA
y de DOÑA ROSA MUÑOZ  
  abuelos paternos y maternos respectivamente a Don Mariano Diaz  y Doña Serafina Sosa, Don Agapito Muñoz  y Doña Erasma de Muñoz, ...


Rafael García González con Ma. del Carmen Díaz - En Huehuetenango a siete de Febrero de mil novecientos doce ...desposé a Rafael García González , h. l. de  Miguel García y Bernarda González,(Españoles), originario de Valencia España, de estado soltero, vecino y feligres de Huehuetgº , con la Señorita  Ma. del Carmen Díaz Muñoz , h.l. de Salvador Díaz  y Rosa Muñoz, soltera originaria vecina feligres de esta parroquia . Todo se hizo ante los testigos Juan B. Garcia, Tomás del Cid y josé Ruiz Sosa.
 (f) Dr. Amancio Aparicio  (Originario de Palencia,España)

 En la ciudad de Huehuetenango a los ocho días del mes de Febrero de  mil novecientos doce ,,,la certificación que literalmente dice: En la ciudad de Huehuetenango a los siete dias del mes de Febrero de mil novecientos doce , constituidos en el lugar designado para el efecto el Señor Jefe Político , los padrinos Don Manuel saenz , Señorita Elena Herrera,Don José Ruiz  Sosa y Señorita Ysabel Herrera, los testigos Don Juan P. García, y Don Francisco Lopez y Lopez...Estando presentes Don Rafael García Gonzalez,soltero de veintitres años de edad, comerciante, natural de Valencia en el Reino de España, y vecina de esta ciudad, hijo legitimo de Don Miguel Garcia y Durá y de Doña Bernarda Gonzales y Mateo, teniendo por abuelos paternos a Don José Garcia y Ferrer y Doña Francisca García De Paubla Durá y maternos a Don José Gonzalez  y Caces con Doña Teresa Mateo y Ferrollosa - la Señorita Carmen Diaz Muñoz , también soltera, de diez y siete años de edad , originaria y vecina de esta ciudad, oficios los de su sexo, hija legitima de Don Salvador Diaz Sosa  y Doña Rosa Muñoz  de Diaz, teniendo  por abuelos paternos y maternos respectivamente a Don Mariano Diaz  y Doña Serafina Sosa, Don Agapito Muñoz  y Doña Erasma de Muñoz, ...

domingo, 14 de enero de 2018

CHISTES DE LA RUSIA COMUNISTA FEBRERO DE 1951

Muchos chistes son verdades.
CHISPAZOS TRAS LA CORTINA
(Condensado de « The Freeman») Por Richard Hanser
 CON EL seudónimo de «el cabo Tom jones» Richard Hanser se hizo famoso durante la última guerra por sus anécdotas contra los nazis, que trasmitía desde la Radio Luxemburgo a las tropas alemanas y que luego corrían de boca en boca, según lo reveló posteriormente el interrogatorio de prisioneros. Hanser es hoy escritor de la RKO Pathé Inc. En sus viajes a Europa después de la guerra reunió las historietas que presenta en este artículo, tornándolas de labios de amigos europeos, de refugiados que huían de la órbita soviética, o de los periódicos.
selecciones del Reader´s DIGEST
Febrero de  1951

 EL MAESTRO de una escuela de Budapest le pide al pequeño  János, en clase de gramática, que ponga un ejemplo de lo que se entiende por cláusula subordinada.
—Nuestra gata ha tenido diez gatitos—contesta el chico—todos los cuales son buenos comunistas
.El maestro, encantado con esa maneraa de enfocar tan justamente la gramática y el partido, le encarece que con igual propiedad conteste cuando do el inspector del gobierno se presente a pasar su visita anual..
Llega ese día, y el maestro confiadamente le hace a János la consabida pregunta delante del inspector.
—Nuestra gata—responde el chico —ha tenido diez gatitos, todos los cuales son buenos demócratas occidentales.
El maestro, horrorizado, exclama:
—¡Cómo es eso, János! Eso no fue lo que dijiste hace diez días. Tus gatitos eran buenos comunistas entonces.
—Sí, señor—contesta János—pero ya abrieron los ojos .. .
Historietas como ésta circulan detrás de la Cortina de Hierro, aun con el riesgo de trabajos forzados o campos de concentración para quienes las propalan. Dondequiera que el pueblo se encuentra reprimido, la única arma que puede esgrimir contra la tiranía que lo esclaviza es ésa: el chiste político.
Dos amigos se encuentran en una calle de Praga, y uno de ellos,pregunta al otro:
—¿No has oído la historia de los dos funcionarios comunistas . . . ?
Parece que dos altos personajes del partido iban cruzando cabizbajos y pensativos la Plaza de San Wenceslao después de un día de gran trajín cumpliendo órdenes llegadas de Moscú.
—¿Qué piensa usted del futuro de nuestra amada patria bajo el régimen comunista?—preguntó un personaje al otro.
—Lo mismo que piensa usted—contestó el interrogado.
-!Oh! ¿De veras?—exclamó el primero—. En ese caso, camarada, ¡tendré que denunciarlo inmediatamente a la policía del Estado!
Si un chiste tiene filo suficiente contra el régimen actual, se va extendiendo subrepticiamente de pueblo en pueblo, a pesar de la diferencia de idiomas, y siembra dondequiera su semilla de burla y escarnio. No habrá policía secreta, por violenta que sea, capaz de suprimirlo.
La misma policía secreta es con frecuencia blanco de las agudezas subterráneas. Se cuenta la historia de un infeliz rumano que iba calle abajo arrastrando los pies y diciéndose a sí mismo en voz baja: «Esos puercos, corrompidos, indecentes, tales por cuales ..."
Una pesada mano se apoyó en su hombro.
—Siga usted conmigo—le dijo el policía—. Queda arrestado por emitir opiniones traidoras contra las autoridades.
—¡Las autoridades!—exclama el ciudadano indignado—¡Cómo puede ser, si no las he mencionado!
—No las ha mencionado—contesta el policía—¡pero las ha descrito, perfectamente!
Cuando los antropólogos desenterraron una antigua momia en  Hungría recibieron del Kremlin las siguientes instrucciones dadas con carácter de urgencia:
«Hagan todo esfuerzo para probar que ésa es la momia de Genghis Kan,. Semejante descubrimiento agregará mucho al prestigo de la ciencia soviética.»
Poco después el Instituto Húngaro de Antropología informó a Moscú que, efectivamente, ésa era la momia de Genghis Kan.
¿Cómo pudieron comprobarlo? —preguntaron las autoridades.
—Fue cosa muy sencilla. Entregamos el caso a la policía secreta y la momia confesó.
, La tendencia de los noveles gobernadores comunistas a regodearse en los poderes que el Kremlin ha puesto en sus manos, provee de material a los ingenios de las naciones satélites. Se cuenta, por ejemplo, que la administradora de correos de Bulgaria recibió una furiosa reprimenda del dictador local preparado en Moscú, Vulko Chervenkov, por no haber puesto en circulación unos nuevos sellos de correo que ostentaban su efigie. La administradora extplicó que los tales sellos no se adherían a los sobres. Chervenkov tomó un sello, lo humedeció y lo pegó en un sobre.
—Mire. Se adhieren perfectamente bien. ¿ Por qué no han sido puestos en circulación ?
Bueno, camarada—contestó la admionistradora _ mejor es que usted conozca  la verdad. Lo que pasa es que el público escupe el sello por otro lado. 
Cierto chascarrillo que puede costarla  cárcel a un imprudente rumano refleja la ansiedad con que millares de los que viven detrás  de la Cortina, esperan que algún día, de algún  modo, se les quite del cuello el yugo comunista. El chascarrillo se refiere  a un desventurado ciudadano de  Budapest que resolvió quitarsese la vida. Pero no tenía en su casa  una cuerda con que ahorcarse, ni contaba con dinero para comprar veneno, ni disponía de un cuchillo lo suficientemente afilado para el efecto. Así, resolvió valerse de una estrátagema para que otro lo sacara de penas. Se plantó frente a la residencia de Ana Pauker y empezó a gritar a voz en cuello: «¡Abajo Ana Pauker! ¡Muera Ana Pauker, la  opresora del pueblo!» Y siguió así, seguro de que los guardias no tardarían en salir y darle la ansiada muerte. Los guardias salieron, en efecto, y avanzaron corriendo hacia él pero en vez de dispararle lo abrazaron exclamando con júbilo: «¡Camarada! ¿Llegaron ya los norteamericanos?»
Ni la misma sagrada persona de Stalin está a salvo de los chispazos que saltan tras la Cortina. Una burlona apreciación del sitio que le corresponde en el orden de las cosas, está contenida en la siguiente historieta:
Un ruso obsequia a Stalinna pieza de paño fino el día de cumpleaños. El sastre informa al Generalísimo que de esa tela apenas hay cantidad suficiente para un par de pantalones. Stalin envía el paño a Varsovia, de donde le anuncian que alcanza para hacerle un traje completo. No satisfecho aún Stalin manda el paño a un experto de Londres, quien dictamina que la tela es bastante para hacerle una levita, un chaleco y dos pares de pantalones. El Generalísimo, sorprendido, pregunta cuál es la razón de esa diferencia tan grande en los cálculos. «Es fácil de explicarla, señor,» contesta el inglés. «Cuanto más se aleja Usted de Moscú, más pequeño va haciéndose.»
Dentro de la misma Rusia no faltan quiénes desafiara diariamente a Siberia haciendo circular pullas_ que emborronan malamente la pintura de la Unión. Soviética como el paraíso de los trabajadores. Un saludo favorito en Moscú es: "¿Córno van las cosas?» Y la respuesta más común es: «Mucho mejor. Peor que ayer, por supuesto, pero mucho mejor que mañana.»
Otro chiste es el del empleado del censo comunista que pregunta su edad a un aldeano canoso. «Tengo 35 años,» contesta éste. El empleado expresa su duda de esa declaración. «Bueno,» dice el anciano, «tengo en verdad 65 años; pero estos últimos 30 no se puede decir que hayan sido de vida. ¿Verdad?»
La persistencia de esta herética jocosidad no quiere decir que la contrarrevolución va a estallar mañana. Es sin embargo, un índice muy seguro de los verdaderos sentimientos de millones de  gentes que permanecen mudas detrás de la fachada de solidaridad erigida por la prensa controlada, la radio cautiva y las, demostraciones públicas preparadas por la mano oficial. Todas esas crudezas, todas esas burlas revelan actitudes hondamente arraigadas en las masas y anhelos que no hallan otro medio de expresión. No hay duda respecto al deseo que va implícito en la siguiente anécdota que ha logrado dondequiera abundante cosecha de risas reprimidas. Cuando llegue el día favorable, la frase final de esa anécdota será repetida por millones de personas: 
Un centinela norteamericano y un ruso están de guardia en la frontera de su zona correspondiente en Alemania. El norteamericano mira su reloj y dice:
—No faltan ya sino 15 minutos para que me releven. ¡Gracias a Dios!
El ruso dice:
—Dentro de un cuarto de hora a mí también me relevarán. ¡Gracias a Stalin!
El norteamericano lo mira sorprendido:
¡Vaya un modo de expresar tu gratitud! ¿Y cuando Stalin se muera, qué dirás?
—¡Gracias a Dios!—contesta el ruso.

9-3-17Se publica como un reconocimiento y homenaje al escritor Huehueteco
 NARRATIVA
ARNOLDO EDILBERTO TANCHEZ PALACIOS-Q.E.P.D
2004

ENCONTRO LA VERDADERA HISTORIA DE LOS MAMES"
Abad Jiménez paseaba por el lugar de Zaculeu, quería conocerlo hasta en sus profundidades; que siguen siendo misteriosas al conocimiento y a los ojos de los hombres. Abad se proponía no salir de Zaculeu sin, conocer todos los misterios y secretos de esa raza conquistada hace algunos siglos y que los estudios e historia no cuentan y Abad estaba seguro de encontrar. Empezó con ardua tarea propuesta revisando planos de la ciudad antigua que alguien le vendió en un café de la ciudad y fue así como en el decimonoveno día descubrió tres kilómetros abajo del templo de los sacrificios una entrada a un túnel que inmemorialmente esta cubierto de espesa maleza. Abad se lleno de regocijo y entusiasmo porque se dio cuenta que aquel túnel, sin duda alguna, le daría a conocer definitivamente lo que historiadores, sin decirlo a nadie, se internó por aquel túnel que nadie conocía sino los antepasados y anduvo por él treinta días y conoció la verdadera y completa historia de los mames, y aún así, su ambición por conocer lo hizo andar por otros túneles que encontró que parecían ramificaciones sin final, tanto empeño le llevó hasta el lugar donde se encuentran los dioses mames que todavía no declinan y converso con ellos durante otros treinta días y comió del festín sagrado y cuando lo conoció todo se despidió de ellos, era hora de volver y dar a conocer al mundo lo que ignoraban sobre la raza Mam que constituiría todo un gran descubrimiento y aporte a las ciencias modernas. Abad Jiménez es dueño de un gran tesoro, posee para sí los misterios de los mames, como vinieron a este lugar y como se extendieron, además es el único de los mortales que conversó con los dioses.
Exactamente hoy cumple cuarenta años buscando la salida de aquel túnel y no le es posible encontrarla, está completamente perdido, en la ciudad nadie sabe que existe un Abad Jiménez. Solamente yo porque fui el que le vendió unos planos en un café hace cuarenta años.