martes, 28 de agosto de 2018
DOMINACION DE LOS ARABES EN ESPAÑA
HISTORIA
DE LA
DOMINACION DE LOS ARABES
EN ESPAÑA.
SACADA DE VARIOS MANUSCR1TOS Y MEMORIAS ARABIGAS
POR EL DOCTOR
DON JOSÉ ANTONIO CONDE.
Cuentan que Tadmir escribió entonces á su rey Ruderic para que le
socorriese , diriéndole : « Señor, aqui han llegado gentes enemigas de la
» parte de Africa , yo no sé si del cielo ú de la tierra : yo me hallé aco-
» metido de ellos de improviso : resistí con todas mis fuerzas para de-
» fender la entrada ; pero me fué forzoso ceder á la muchedumbre y al
» ímpetu suyo : ahora á mi pesar acampan en nuestra tierra : ruégoos ,
» señor, pues tanto os rumple, que vengáis á socorrernos con la mayor
» diligencia y con cuanta gente se pueda allegar : venid vos, señor, en
» persona , que será lo mejor.» Llenó de espanto á Ruderic. esta inespe-
rada nueva , y mandó llamar sus gentes de consejo y de guerra , y envió
«delante de si la flor de la caballería de los godos : partió esta hueste con
mucha presteza , y se reunió á la que mandaba el caudillo Tadmir,
y se adelantaron conra los muslimes, y hubo entre ambas huestes
algunas sangrientas escaramuzas; pero siempre con notable pérdida y
grave daño de los godos. Mandaba la caballería delantera de los mus-
limes Mugueiz el Rumi , insigne caudillo que se hnbia distinguido en las
peleas y conquista de Africa. En tanto Ruderic allegaba sus gentes de
todas las provincias, y venia con todo su poder contra los muslimes:
Taric corría la tierra de Algczira y Sidonia, y hasta riberas del Guadia-
na, difundiendo terror y espanto en aquellos pueblos, que ni tiempo ni
ánimo tenían para la defensa. Por todas partes vagaban tropas y caba-
llería que atemorizaban los pueblos, talaban y quemaban los campos.
CAPITULO X.*
P» la batalla de Guadalede.
Llegó Ruderic á los campos de Sidonia, con un ejército de noventa
mil hombres con toda la nobleza de su reino. No intimidó á Taric esta
numerosa hueste, que parecía un mar agitado; pues aunque sus mus-
limes eran muy inferiores en el número , tenían gran ventaja en las ar-
mas , destreza y valor Vcnian los cristianos armados de lorigas y de
16
HISTORIA DK LA DOMINACION
perpuntes en la primera y postrera gente, y los otros sin estas defensas,
pero armados de lanzas , escudos y espadas , y la otra gente ligera con
arcos , saetas , hondas y otras armas , según su costumbre , hachas y
mazas y guadañas cortantes. Los caudillos árabes reunieron sus bande-
ras, y se congregaron las tropas de caballería ;quc corríanla tierra.
Juntos los muslime ordenó Taric sus escuadrones, los preparó y llenó
de confianza para dar batalla ti los cristianos. Avistárorise ambas ene-
migas huestes en los campos que riega el Guadalcdc un dia domingo, dos
dias por andar de la luna del Ramazan.
miércoles, 29 de agosto de 2018
Pag- 16 DOMINACION ARABE EN ESPAÑA- DE MANUSCRITOS
HISTORIA
DE LA
DOMINACION DE LOS ARABES
EN ESPAÑA. SACADA DE VARIOS MANUSCR1TOS
Y MEMORIAS ARABIGAS
POR EL DOCTOR
DON JOSÉ ANTONIO CONDE.
ESPAÑA
Los caudillos árabes reunieron sus banderas, y se congregaron las tropas
de caballería ;quc corrían la tierra.
Juntos los muslime ordenó Taric sus escuadrones, los preparó y llenó
de confianza para dar batalla a los cristianos. Avistáronse ambas ene-
migas huestes en los campos que riega el Guadalede un dia domingo, dos
dias por andar de la luna del Ramazan. Temblaba debajo de sus pies la
tierra y se estremecía , y resonaba el aire con el estruendo de los atam-
bores y añafires , y con el sonido de guerreras trompas , y con el espan-
toso alarido de ambas huestes. Acometiéronse con igual ánimo y saña,
aunque muy desiguales en número , pues había cuatro cristianos para
cada muslim. Principió la batalla al rayar el dia, y se mantuvo con igual
constancia por ambas partes, y sin ventaja alguna duró la matanza
hasta que la venida de la noche puso treguas á los sangrientos horrores.
Pasaron ambas huestes sobre el campo de batalla , y esperaban con
impaciencia el punto del alba para renovar la atroz pelea. Venido el
dia, con enemigo furor principió la batalla, y el horno del combate
permaneció encendido desde la aurora hasta la noche.
Como al tercero dia de la sangrienta lid viese el caudillo Taric que
los muslimes decaían de ánimo y cedían campo á los cristianos, se alzó
sobre los estribos , y dando aliento á su caballo les dijo : « O muslimes ,
» vencedores de Almagréb , ¿adonde vais? ¿á dónde vuestra torpe é
» inconsiderada fuga ? El mar tenéis á las espaldas, y los enemigos dc-
» lante ¡ no hay mas remedio que en vuestro valor y en la ayuda de Dios :
» haced , caballeros , como veréis que haré. » Y diciendo esto arremetió
con su feroz caballo, y atropellando á derecha y á izquierda cuantos se
le ponían delante llegó á las banderas de los cristianos, y conociendo al
rey Ruderic por sus insignias y caballo, le acometió y le pasó de una
lanzada 1 , y el triste Ruderic cayó muerto, que Dios le mató por su mano,
y amparó á los muslimes : á ejemplo de su caudillo rompieron y desba-
rataron á los cristianos, que con la muerte de su rey y de otros de sus
principales caudillos se desordenaron y huyeron llenos de terror Los
árabes siguieron el alcance con su caballería , y la espada muslímica se
cebo en ellos por mucho espacio, y murieron tantos, que solo sabe
cuántos Dios que los crió : acabóse la batalla y alcance de Guadalcdc
dia cinco de la luna de Xawal, y quedó aquella tierra cubierta de huesos
por largo espacio de tiempo.
Tomó Taric la cabeza del rey Ruderic, y la envió á Muza, dándole
parte de sus venturosos sucesos , asi en el paso de Alzacác, como en las
victorias sucesivas ; y largamente le refirió la sangrienta y peligrosa
batalla de Guadalcdc, en que había vencido todo el poder del rey de los
godos y sus numerosas huestes , y le contaba como el rey entraba en la
batalla los primeros dias en un carro bélico, adornado de marfil . tirado
de dos robustos mulos blancos ; que llevaba su cabeza reñida de una co-
rona ó diadema de perlas , con una clámide de púrpura bordada de oro :
que en el tercero día de la sangrienta pelea Dios había dado á sus musli-
mes cumplida victoria , y él habia muerto por su mano al rey Ruderic,
cuya cabeza le enviaba. Decíale asimismo los caballeros muslimes que
mas se habian señalado en los dias de batalla, y cómo se había seguido el
alcance otros tres dias, sin que se alzase la espada de los muslimes de
sobre ellos.
El caudillo que llevó estas nuevas al WaliMuzaben Noseir le dió las
cartas de Taric ,' y de palabra le refirió el suceso del paso del Estrecho
para llegar á tierra de España , cómo habian desembarcado en Gezira
Alhadrá, y á pesar de los cristianos se habían apoderado del monte
grande de Gebal Alfclh, que ya llamaban Gcbal Taric del nombre del
ínclito caudillo que había derrotado la gente que defendía el paso y
monte, en quien esperaban los cristianos : que allí era su caudillo Tad-
ntir que habia pedido socotro al rey de los cristianos Ruderic , infor-
mándole de las gentes que habian llegado á sus tierras : que el rey
habia venido en su ayuda con noventa mil cristianos : que Taric habia
salido contra ellos , y que en la delantera de la caballería estaba el cau-
dillo Mugueiz el Rumi , siervo de Walid : que la batalla fué bien man-
tenida por ambas huestes tres dias : que el tercero vio Taric á cuantos»
hombres estaban con él : que ya les fallaba esfuerzo, y que les habló á
caballo , y los alentó á pelear con valor , y. los exhortó á morir peleando
como buenos muslimes, y ofreciendo ú todos grandes premios ; y que
entonces les dijo : «¿Dónde pensáis tener asilo? el bravo mar detrás de
» vosotros, los fatigados enemigos delante : no hay para nosotros mas
» remedio que valor : haced como haré yo ; Guala 1 que acometeré á su
» rey , y si no le quito la vida yo moriré á sus manos. » Que. se afirmó en
su caballo , y rompiendo los enemigos "como conocía el caballo y las in-
signias del rey Ruderic, hizo como decia , y Dios mató á Iluderic por
su mano , y después hicieron cruel matanza en los enemigos , y de los
muslimes no murieron muchos, que los cristianos huyeron en desor-
den ; y los siguieron tres dias : que Taric mandó cortar la cabeza de
Iluderic, y que se la enviaba. Muza oyó estas nuevas con mucho placer,
y dijo que enviaría al califa Walid la cabeza del triste rey, que tal des-
gracia aviene á los reyes que toman lugar señalado en las peleas.
jueves, 31 de mayo de 2018
777 CIENTIFICOS CREYENTES EN DIOS Y LA BIBLIA
777 Creyentes Intelecuales
Un listado de científicos creyentes, intelectuales
y figuras históricas que creían en Dios
En este archivo se recolectan los nombres de creyentes prominentes en diversas
áreas del
conocimiento. El criterio de clasificación es de acuerdo al área de conocimiento
o campo
principal de estudio e investigación en que destacó cada uno de ellos.
Esta “lista” se ha estado renovando y ha estado creciendo constantemente
agregando
nuevos nombres. Hasta ahora se registra la fe y creencia en Dios de 777 Creyentes
Intelectuales y figuras históricas cuyas aportaciones han contribuido al progreso
de la
ciencia, han influido en la sociedad o han impactado en la historia de la humanidad.
Todos ellos tienen en común el hecho de haberse formado y destacado en un campo
intelectual y, a la vez, de haber manifestado sus creencias religiosas en el
Creador del
universo, el Dador de vida y Diseñador de la naturaleza. Todos ellos son teístas;
la gran
mayoría son cristianos de distintas denominaciones.
En la I a columna: "Creyente", encontrarás el nombre de cada personaje ordenado
alfabéticamente según su apellido. Allí se mencionan los principales títulos
intelectuales
que se le han dado a cada personaje, la universidad de la cual egresaron
o en donde
enseñaron, y las organizaciones o instituciones científicas de las cuales
han sido
miembros. Si hay un artículo disponible en el blog, un nombre resaltado
te llevará al link
o enlace donde podrás encontrar su biografía, contribuciones y frases de su
fe personal.
En la 2 a columna, "Campo Intelectual", se mencionan los principales campos o
ramas del
conocimiento en los que cada persona ha estudiado o se ha destacado como expert®.
En la 3 a olumna, "Obras y expresiones de su fe en Dios", se señalan los
principales
escritos, libros, biografías, discursos, o actos en los que se registra,
documenta o
demuestra expresamente la fe o creencia en Dios que tenía cada figura.
De éstos Creyentes Intelectuales, se enlistan:
• 196 especializados en el área física-matemática (tabla roja)
. 192 especializados en el área química-biológica (tabla verde)
• 228 especializados en el área social o filosófica (tabla azul)
• 1 58 especializados en el área literaria o artística (tabla morada)
De los cuales, se incluyen 71 Ganadores del Premio Nobel y 12 Nominados.
Nota: Si buscas algún nombre o término específico en particular, puedes agilizar
tu búsqueda usando la
combinación de teclas [Ctrl+F]. Esto abre un cuadro de búsqueda en tu navegador
y te permite localizar
rápido la palabra que estés buscando. Para Word (DOC.) usa la combinación [Ctrl +
B]. Para AdobeReader
(PDF) usa también [Ctrl+F].
Área: Ciencias Físico-Matemáticas
Físicos, matemáticos, astrofísicos, astrónomos, astronautas, cosmólogos,
ingenieros
electrónicos, ingenieros mecánicos, inventores, programadores informátics,
p nanotecnólogos, estadísticos, geómetras, y demás.
Creyente
Campo Intelectual
Obras y expresiones de su fe en Dios
Amir D. ACZEL
(1950 )
Profesor en la Universidad de
Harvard
Miembro de la Guggenheim
Foundation
Matemáticas
Física
Teoría de números
Historia de la ciencia
Historia de las
matemáticas
En su libro “Why Science Does Not Disprove God”
(2014)
2.
María AGNESI
(1718 - 1799)
“La matemática de Dios”
Matemáticas
Geometría analítica
Estadística
En su manuscrito “The Mystic Heaven,” donde expresa
su creencia en Cristo. En la obra biográfica de
Massimo Mazzotti (2012) "The World of María Gaetana
Agnesi, Mathematician of God".
3.
Buzz ALDRIN
(1930-)
2 a hombre en pisar la luna
Miembro de la misión
Apolo 11 de la N.A.S.A.
Astronáutica
Ingeniería espacial
Siendo presbiteriano, Aldrin hizo un acto de comunión
en la luna (partió el pan v tomó vino), como señal de
agradecimiento a Dios, lo que relata en su libro
Magnificient Desolation (2009). También ha dado
entrevistas (Véase 1, 2)
4.
André-Marie AMPERE
(1775-1836)
Fundador de la electrodinámica
Miembro de la Academia de las
Ciencias Francesa
Miembro de la Sociedad Real de
Edimburg
Miembro de la Sociedad
Filomática de París
Miembro de la Royal Society
Miembro de la de la Sociedad
Real de Edimburgo
Física-matemática
lectrostática
Magnetostática
Electromagnetismo
Electrodinámica
En su “Essai sur la philosophie des Sciences: ou”, Vol
II. (1843) y en su escrito “Théologie naturelle”. En
1804 fue miembro fundador y Presidente de la Société
chrétienne “Sociedad Cristiana”, un grupo de
intelectuales que estudiaban temas teológicos.
También afirmó el origen divino del cristianismo y la
divinidad de Jesús.
(Véase André-Marie Ampére: Enlightenment an
Electrodvnamics, 1995:93).
Consideraba que “el conocimiento del futuro destino
[del ser humano], y su relación con su Creador” era lo
más valioso.
5.
Edgar ANDREWS
(1932-)
Profesor emérito de la
Universidad de Londres (QMUL)
Física
Ciencia de los
Materiales
Ingeniería química
industrial
Se convirtió al cristianismo por medio de la lectura de
la Biblia. Ha publicado los libros apologéticos: “Christ
and the Cosmos” “Free in Christ, the message of
Galatians”, Preaching Christ (2005), “Who made
God?” (2009), etc...
6.
Charles BABBAGE
(1791 - 1871)
“Padre de la informática”
“Padre de la computación
moderna”
Programación
matemática
Ciencia
computacional
Ingeniería
Política económica
Teología Natural
Filosofía analítica
Su obra apologética: “The Ninth Bridgewater Treatise,
A Fragment”
En su obra filosófica “Passages from the Life of a
Philosopher” (1864), donde defiende racionalmente la
posibilidad de los Milagros.
7.
Neta A. BAHCALL
(1942-)
B.S. Universidad Hebrea
Ph.D. Univ. De Tel Aviv
Vicepresidenta de la Sociedad
Astronómica Estadounidense
(1995-1998)
Profesora de Astronomía en la
Universidad de Princeton
Física-matemáticas
Astronomía
Astrofísica
Cosmología
En su entrevista en Candió Science V: Conversations
with Famous Scientists (2005:278): “Yo combino la
ciencia que hago con la búsqueda de la religión sobre
Dios en el sentido de que todas las leyes de la física
que crean el Universo y la enorme cantidad de belleza
en el Universo representan la conexión con Dios”
8.
Laurie BAKER
(1917-2007)
Fundador del Centro de Ciencia
y Tecnología para el Desarrollo
Rural
Arquitectura orgánica
Arquitectura
sostenible
Baker era cristiano cuáquero y expresó su creencia en
el Creador, en la obra de Dios, en el papel de la
religión y en la práctica de la oración en cualquier
ligar (Véase LaurieBaker.net ) sábado, 2 de junio de 2018
19-24 777 CIENTIFICOS CON FE EN DIOS Y LA BIBLIA
19.
Robert BOYD
(1922-2004)
Profesor emérito de física en la
Universidad de Londres
Real Institución de Gran
Bretaña
Fundador del Laboratorio de
Ciencia Espacial Mullard
Astronomía
Ciencia espacial
Física atmosférica
Director del laboratorio de ciencias Mullard Space y da
conferencias en defensa de la relación
complementaria entre la ciencia y la religión. Ha
escrito al respecto, es fundador de “Research
Scientists' Christian Fellowship” y es miembro de
Research Scientists' Christian Fellowship.
20.
James BRADLEY
(1693-1762)
Medalla Copley 1748
Astronomía
Óptica
Su actividad como clérigo anglicano.
21.
Tycho BRAHE
(1546-1601)
Uno de los astrónomos más
importantes del siglo XVI
Astronomía
Su actividad religiosa como cristiano protestante.
(Ver: “Tycho Brahe: Pioneer of Astronomy” & “On
Tycho's Island: Tycho Brahe, Science, and Culture in
the Sixteenth Century”)
22.
William Henrv BRAGG
(1862-1942)
Premio Nobel de la Física
(1915)
Presidente de la Royal Society
Dispersión de rayos X
Cristalografía de
rayos X
Espectroscopia de
rayos X
Licenciado para predicar, Bragg dio el discurso
“Science and Faith” (1941)
Su biografía “William Henry Bragg (1862 - 1942): Man
and Scientist,” editada por su hija Gwendolen Mary
Caroe.
23.
Wernher von BRAUN
(1912 -1977)
Universidad Humboldt de Berlín
“Fundador de la astronáutica”
“Padre de la ingeniería espacial
“Padre de la cohetería”
Diseñador del Saturno V
Astronomía
Ingeniería
aeroespacial
Arquitectura espacial
Ingeriería mecánica
Física-matemáticas
Previamente irreligioso y conocido por sus amigos
como “el gran pagano”, durante la primera mitad de
su vida trabajó para los alemanes, pero, dándose
cuenta de la manipulación del régimen, después fue
arrestado en 1944 por la GESTAPO, quienes le
acusaron de planear sabotaje y retrasar el programa
aeroespacial alemán. En 1945 se entregó a los
estadounidenses y fue trasladado a Estados Unidos. En
1946, en El Paso, Texas, se convirtió al cristianismo
evangélico en una iglesia.
Director del Centro Marshall de
vuelos espaciales
Medalla Nacional de la Ciencia
(1975)
Desde entonces empezó a expresar crecicentemente
su fe de manera pública, y abogó por la
complementareidad de la ciencia y al religión en
escritos como “My Faith : A Space-Age Scientist Tells
Why He Must Believe in God” / Science and Religión”
y conferencias. Los detalles se narran en “Wernher
von Braun: Dreamer of Space, Engineer of War” por
Michael J. Neufeld (Knoff, NY 2007) pp. 229-230.
(Véase la conversión religiosa de Braun, y más al
respecto)
24.
Sir David BREWSTER
(1781 1868)
“Padre la óptica moderna
experimental ”
Miembro fundador de la
Asociación Británica Para el
avance de la Ciencia
Miembro honorario de la
Academia de Ciencias de San
Petersburgo
Optica física
Fotoelasticidad
Mecánica
Magnetismo
Estereoscopia
Fotografía
Mineralogía
Filosofía de la ciencia
Historia de la ciencia
Sus tratados apologéticos sobre la religión cristiana y
oposición al darwinismo
Sus numerosas y constantes publicaciones periodísticas
de divulgación de la ciencia y religión
Su correspondencia y manuscritos personales
Sus obras biografías
sábado, 7 de julio de 2018
DOÑA JUANA DE BOHORQUES- RECUERDOS DE ANTAÑO
domingo, 3 de junio de 2018
25-30 CIENTIFICOS CREYENTES EN DIOS
martes, 31 de julio de 2018
OH, JERUSALÉN-La llave de Jerusalén
Dominique Lapierre & Larry Collins
Título original: O JERUSALEM
Traducción de JUAN MORENO
Diseño de la colección de ESKENAZI & VIANO
Primera edición en esta colección: Mayo, 1982
© Larry Collins and Pressinter, S. A., 1971 © 1972, PLAZA & JANES, S. A., Editores
Virgen de Guadalupe, 21-33 Esplugues de Llobregat (Barcelona)
Printed in Spain — Impreso en España ISBN: 84-01-49015-4 — Depósito Legal: B. 19.552 -
1982
Impreso por Litografía Roses, S. A, Escultor Canet, 6-8-10. Barcelona-28
PRÓLOGO
Aquella tarde
de mayo de 1948, el lamento de las gaitas se extendió por última vez en el
laberinto
de viejas
callejuelas. Anunciaba la salida de los soldados británicos que habían ocupado
la vieja ciudad
de Jerusalén.
Impasibles, marchaban silenciosos en grupos de ocho o diez, y el martilleo de
sus
borceguíes
punteaba la melodía. Encuadrando a cada grupo, dos hombres, metralleta en mano,
vigilaban
atentamente las fachadas y terrazas del universo hostil que atravesaban.
En las
ventanas o en los umbrales de las sinagogas y escuelas religiosas de la calle
de los Judíos,
los viejos de
luengas barbas contemplaban el desfile. Durante tres mil años, sus antepasados
habían
visto partir a
muchos otros ocupantes: asirios, babilonios, persas, romanos, cruzados, árabes
y turcos.
Hoy les tocaba
el turno, a los militares británicos, de abandonar aquellas murallas tras un
triste reinado
de treinta
años. Pálidos y encorvados por una existencia dedicada por completo al estudio,
aquellos
ancianos
encarnaban la perennidad de la presencia judía en Jerusalén. Rabinos,
talmudistas o doctores
de la ley,
parcela casi olvidada de la comunidad dispersa, habían sobrevivido de siglo en
siglo. Habían
santificado el
día del sábado y regulado cada acto de sus pobres vidas según los preceptos
sagrados. Se
habían
aprendido de memoria los versículos de la Tora y copiado de nuevo
cuidadosamente los textos
del Talmud,
que se transmitían de generación en generación. Cada día acudían a postrarse
ante el Muro
de las
Lamentaciones, implorando al Dios de Abraham que hiciera regresar a su pueblo a
esta tierra de
la que había
sido expulsado. Nunca este día pareció más próximo.
De hecho,
otras miradas espiaban ¡a columna de soldados extranjeros. Emboscados al abrigo
de
sacos terreros
que obstruían determinadas ventanas o tras invisibles aspilleras dispuestas en
las
venerables
fachadas, los vigías judíos esperaban, armados con metralletas y granadas
rudimentarias.
Dentro de
poco, cuando desapareciese el último soldado, se lanzarían hacia las posiciones
británicas
abandonadas,
una media docena de casas fortificadas que defendían el barrio judío de los
ataques
procedentes de
los barrios árabes que lo rodeaban.
Cuando el
último destacamento británico llegó al final de la calle, torció hacia la
izquierda, para
subir por una
callejuela que conducía al imponente cercado del patriarcado armenio. Se detuvo
cuando
llegaron ante
el arcén de piedra que coronaba la entrada del número 3 de la calle Or Chayim.
En su
despacho, con las paredes repletas de libros viejos y objetos religiosos, el
rabino Mordechai
Weingarten, la
más alta autoridad del barrio, había pasado la tarde en compañía de sus textos
sagrados.
Absorto en su
meditación, tardó un momento antes de responder al golpe dado en la puerta. Se
levantó
al fin y, tras
ponerse el chaleco y la levita negros, se ajustó sus gafas con montura de oro,
cogió su
sombrero y
salió. En el patio, un oficial, con las insignias amarillas y rojas del
«Suffolk Regiment», le
esperaba para
entregarle una gran llave. Era la llave de la puerta de Sión, una de las siete
puertas de
Jerusalén.
—Desde
el año setenta hasta hoy —declaró el
oficial—, ninguna
llave de Jerusalén ha estado en
manos judías.
Es, pues, la primera vez en diecinueve siglos que su pueblo obtiene este
privilegio.
Weingarten
alargó una mano trémula. La leyenda quiso que la noche en que el emperador
romano
Tito
destruyera el templo de los judíos, sus sacerdotes lanzaran las llaves de
Jerusalén hacia el cielo gritando:
«¡Que Dios sea en adelante el guardián de estas llaves!»
El oficial
británico se cuadró y saludó. —Nuestras
relaciones no han sido siempre fáciles, pero
separémonos
como buenos amigos —añadió—. Buena suerte y adiós.
—¡Bendito
seas —murmuró
Weingarten—, oh, Dios,
que nos concedes la vida y el pan y nos has
permitido ver
este día!
Después,
dirigiéndose al inglés, añadió: —En
nombre de mi pueblo, acepto esta llave. El oficial
dio media
vuelta y ordenó retirarse a sus hombres. El crepúsculo cubría ya de sombras la
ciudad.
5
Pronto, un
nuevo ruido sucedió al lamento de las gaitas. Se desvanecía la alegría del
rabino que apretaba
entre sus
dedos la llave de la puerta de Sión. Este ruido venía a recordarle cuan frágil
era el derecho
del pueblo
judío a vivir en aquella ciudad, y cuan ilusoria podía revelarse la posesión.
Una vez más,
Jerusalén se
iba a convertir en campo de batalla. Sus muros sólo pertenecerían a aquellos
que supieran
conquistarlos
y guardarlos. En la creciente oscuridad, el ruido se multiplicaba. Desgarrador
y siniestro,
pronto pareció
venir de todos los rincones de la ciudad. Era el crepitar de las balas.
A cada silbido, la joven árabe bajaba la
cabeza y apresuraba el
domingo, 5 de agosto de 2018
BODA-88 AÑOS CON 22 AÑOS -CHIANTLA COLONIAL 1775
66 AÑOS DE DIFERENCIA
93
AÑO DE 1775
MARIANO THELLES DE PRIMERAS NUPCIAS DE 88 AÑOS CON PHELIPA MAZARIEGOS DE 22 AÑOS DE PADRES NO CONOCIDOS- LADINOS, PADRINOS DON MANUEL ACUÑA (Capitán Benito Manuel Acuña, orIginario de Galicia,España) Y DOÑA MARIA ANTONIA VELASCO, TESTIGOS LAUREANO OLIVERO Y JUAN DE APARICIO.
24-7-18
Fragmento_________________________________________________________________________________
CEM, IIFL y UACSHUM, CH, UNAM.
_____________________________________________________________________________
Nueve cartas de amor y un testamento inesperado. Lo público de la vida privada en la Guatemala dieciochesca
Mario Humberto Ruz
_____________________________________________________________________________
El ocho de junio de
1750 don Miguel Francisco Morán de la Vandera, originario de Gijón y
avecindado en Santiago de Guatemala, obtuvo el real decreto que amparaba
haber ingresado en la Tesorería los 5800 pesos fuertes que le allanaban el camino para suceder a don Félix de Elías Zaldívar
como alcalde mayor de Huehuetenango y Totonicapan. El 29 de julio el rey
Fernando VI firmaba en el Buen Retiro el título correspondiente y
tres días después "tomaron la razón del real título los contadores de
cuentas del Consejo Real de Las Indias",al tiempo que se le notificaba
estarse ordenando al
presidente, y a los oidores de la expresada Audiencia de las provincias de Guatemala,y a los demás ministros, juez y justicia de ellas, que como a tal alcalde mayor os guarden y hagan guardar todas las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias, inmunidades y prerrogativas que os tocan, sin limitación alguna, dando la residencia en mi Real Audiencia de Guatemala, como se ha hecho [hasta] ahora con vuestros antecesores....
El
rico mercader asturiano inició los preparativos para retornar a
Guatemala después de más de dos años de ausencia. Sin duda estaría
contento. Además de tener afectos que lo esperaban en Santiago de Los
Caballeros, no era poca cosa lo obtenido ni había sido tan sencillo
lograrlo.
Para
alguien no muy avispado, la alcaldía mayor de Huehuetenango y
Totonicapan podría parecer plato poco apetecible. Zona montañosa y fría
-con bosques de coníferas, cedrales y roblares demasiado alejados de la
capital como para hacer redituable su corte y acarreo, páramos desolados
apenas aptos para criar ovejas, y algunos valles intermontanos,
fértiles pero pequeños, donde se apretujaban los cultivos de maíz de su
relativamente densa población india- no era, ni de lejos, tan rica como
sus vecinas: Quetzaltenango o Los Suchitepéquez; podría incluso
considerársele muy pobre si se comparaba con las alcaldías del Reino
donde florecía el añil. De tal opinión era su teniente general, don
Joseph Antonio de Aldama, quien en respuesta a la real cédula del 19 de
julio de 1741 informó que en la Alcaldía a su cargo había apenas dos
valles de españoles y 48 pueblos de indios, sin "cosa digna de memoria." Hasta los frailes mercedarios se quejaban de que se les hubiese asignado zona tan miserable y abrupta para doctrinar.
Pero
lo que le faltaba en producción lo suplía en trasiego de comerciantes.
Paso obligado a la alcaldía mayor de Chiapa, y desde allí a la Audiencia
de México por la alcaldía deTabasco, era la ruta expedita para el
puerto de Campeche y otra forma de llegar a Veracruz, aunque menos
práctica que subir por el istmo después de atravesar los terrenos llanos
de Soconusco y el Despoblado de Tonalá. Por caminos reales y senderos
se apretujaban las recuas de muías, compradas en Los Llanos de Chiapa o
en Oaxaca, cargadas de los productos de la región e incluso de más allá.
Bien lo percibió Joseph de Olavarrieta, quien en un informe firmado en Huehuetenango el 4 de junio de 1740, destacaba cómo entre los 39 1/2
tributarios indios y los más de 20 vecinos españoles, 25 familias de
mestizos y cinco de mulatos de Huehuetenango, varios se entretenían "en
vender cacao y otros frutos", mientras que en San Pedro Necta (dividido
por sólo una calle de Santo Domingo Osumacinta), "las indias hacen
mantas y los indios son tratantes en las provincias de Chiapa y
Soconusco." Por su parte los de Santa Ysabel
acudían a la plaza de San Antonio Suchitepéquez, con gallinas y otros
frutos, trayendo al regreso "cacao y algodón para las mantas que tejen
sus mujeres" y los de San Sebastián Huehuetenango se dedicaban a hacer
"mantas que llevan a vender a la ciudad de Guatemala y otras partes."
Pueblos
vinculados a la industria textil eran también Santa Ana Huista, San
Cristóbal Totonicapán, famoso por sus jarguetas y sus trabajos en lana;
Malacatán, cuyos indios vendían en la cabecera el algodón que sus
mujeres reducían a hilo; San Gaspar Chajul, donde las mujeres hilaban
"continuamente y lo mandan a la capital", mientras que los hombres
confeccionaban "chiquigüites y otras menudencias de un bejuco delgado
que tienen." Los de Santa María Chiquimula destacaban en el tejido de
frazadas listadas, además de ir "continuamente [...] a la lisa de San
Antonio con sus gallinas de Castilla y de la tierra, y ocote." Los de
San Miguel Totonicapán, además de sembrar abundante trigo, tejían
"jarguetas y otras cosas que llevan a Guatemala", y habían descollado de
tal modo en los trabajos de carpintería, sillería y cerámica, que
tenían gremios de cada una de esas actividades. Y ni qué decir de los
tejedores de Momostenango, sin duda los más prolíficos y afamados, que
contaban con importantes hatos de muías para comerciar sus tejidos.
La
vecina Gobernación de Soconusco sabía de las continuas visitas de los
habitantes de San Andrés Cuilco, quienes llevaban allí su panela; los de
Colotenango, tratantes de frutas y gallinas, mientras los de Ostaguacán
aparecían a menudo vendiendo las mantas que tejían sus mujeres. Por la
alcaldía de Chiapa era común ver a los de Soloma compitiendo con los de
Coatán por vender el trigo que se cosechaba en ambos pueblos, y
afanándose además en el trato de cacao y algodón.
Al
igual que los de San Antonio Güista [Huixta], los de Purificación
Jacaltenango mercadeaban maíz, tabaco y miel, destacando las colmenas
del segundo pueblo "porque tienen muchas, y buena salida de la miel y la
cera"), mientras que las mujeres de Güista, aprovechando el que su
pueblo estuviese en el camino real, hacen totopostes y otras vendimias
para los pasajeros." Chiantla y San Francisco el Alto coincidían en la
factura y venta de cal. Otros, en cambio, no tenían que competir dada la
singularidad de sus productos. Los de Acatan, por ejemplo, eran únicos
en hacer "soyacales de palma, que es un modo de capa con que los indios
caminan cuando hay agua." Hombres y mujeres de San Francisco Motosinta,
pueblo "caliente, seco y fúnebre" con apenas cuatro tributarios,
gozaban de reconocimiento por sus "esteras coloradas" y el apreciado
copal que obtenían de los árboles. Aguacatán se singularizaba por sus
"muchas vacas y ovejas", la panela que fabricaba con caña dulce, y sobre
todo por tener "una mina de yeso que sirve para los pintores y
doradores." Hasta los de Cunén, calificados como "muy dejativos [pues]
aunque tienen buenas tierras sólo se aplican a sembrar maíz", eran
famosos por "hacer escobas que sirven de barrer."
Lugar
especial ocupaban los poseedores de minas de sal. Así, los de Sacapulas
eran reputados como "grandes tratantes en la provincia de San Antonio
[Suchitepéquez], llevando sal de unas salinas que tienen en la
superficie de la tierra, en las orillas de dicho río", además de
fabricar "mucha jarcia", y dado que su sal, buena para la cocina, se
consideraba inservible para los ganados, "porque tiene poca actividad",
no se preocupaban por competir con los de San Mateo Ixtatán, pueblo
'lluvioso y melancólico", que tenía "dos pozos grandes de que mana
copiosa agua de sal. Ésta, con mucha facilidad, la ponen al fuego y
luego se congela y toma cocimiento." La industria era tan redituable que
se cuidaban celosamente los pozos ("están debajo de tapias y techo de
teja, con sus puertas") y su explotación, pues había tres llaves de
dichos accesos: "que la una tienen los alcaldes, otra los indios
principales y otra los indios maceguales y así, sin que todos concurran,
no pueden abrirse." El agua se repartía a los naturales por semanas, "y
de dicha sal sacan mucho dinero, pues no se proveen de otra este
Partido y el de Quezaltenango para el crecido número de ganado ovejuno
que hay, y para los demás ganados de que se componen las haciendas de
campo." No era de extrañar que, a más de algunas ovejas, tuviesen
"muchas muías de carga" para comerciar sal y sus afamados petates
blancos de palma. El comercio era tan floreciente que a él concurrían
los de San Juan Ixcoy, comprando sal en Ixtatán para venderla en
Quetzaltenango y comprar a cambio cacao y algodón que revendían por los
pueblos de la Alcaldía.
Comerciantes
eran también los de Nebaj, los de Uspantán: "aplicados a ser tratantes,
vendiendo siempre cacao, achiote y otros frutos" que acarreaban en sus
numerosas muías, y los de San Andrés Jacaltenango, aunque éstos ni
siquiera se preocupaban por salir de su pueblo: hasta él acudían los
vecinos ávidos por adquirir sus famosos trabajos de jarcia. Ganaderos
eran en cambio los españoles, mestizos y algunos negros que poblaban los
valles de Sihá y Sahcahá.
En
resumen, en las 70 leguas de longitud y 53 de latitud que componían la
jurisdicción, y con la única y temporal excepción de Todos Santos y San
Martín, ambos de apellido Cuchumatán e igualmente destruidos por severas
epidemias, florecía el comercio, no por dedicado a productos pequeños menos significativo.
Ésa
era sin duda la visión que había alentado a un mercader nato como don
Miguel para hacer viaje hasta España y desembolsar casi 6000 pesos (a
más de lo erogado en el viaje) a cambio de la seguridad de controlar la
Alcaldía por un salario tan raquítico como el de 333 pesos y 2 reales
anuales -de los que habría que deducir por adelantado la media anata
"con más el 18% por la conducción del todo a estos reinos"-una vez que Elias Zaldívar cesase en su cargo, años más tarde. Ya se
encargaría su probada capacidad de comerciante emprendedor y
disciplinado de hacer redituable el desembolso, pese a la prohibición
real de que los alcaldes "contratasen" con los vecinos de la Alcaldía.
Si
don Miguel hubiera salido airoso de la prueba es algo que nunca
sabremos. El 14 de noviembre de 1761, en lugar suyo, Tiburcio Angel de
Toledo, juraba ante la Real Audiencia,
por Dios nuestro señor y una señal de su santa cruz en forma de Derecho, so cargo del cual [juramento] prometió defender el misterio de la pura y limpia concepción de Nuestra Señora, usar bien y fielmente el oficio de alcalde mayor del Partido de Güegüetenango y Totonicapán, administrando justicia a las partes que la pidieren, observando las leyes del Reino y lo prevenido y mandado en dicho real título [de alcalde mayor] sin faltar a ello en manera alguna ni llevar derechos demasiados a las partes; ningunos a su majestad (que Dios guarde), a los indios ni a los pobres de solemnidad. Y de no tratar ni contratar por sí ni por interpósitas personas con los vecinos y nativos de su jurisdicción, guardando las provisiones en esta razón establecidas.
Don Tiburcio tomó posesión de la Alcaldía
por dos imprevistos que ni remotamente imaginaba cuando, a su vez,
compró los derechos a ella hacia 1752. El más inmediato fue la renuncia
de Joachín de Montúfar (14 de julio de 1756) y el más antiguo la muerte
de don Miguel Morán, acaecida en Veracruz la primera semana de junio de
1751, según hizo constar el cura del puerto, don Miguel Francisco de
Herrera, quien -a solicitud del flamante alcalde mayor- apuntó cómo:
[...] en un libro de papel común, forrado en badana colorada, en el que se asientan las partidas de entierros de españoles [...], al folio 23, se halla la siguiente partida:
"En la ciudad de La Nueva Vera Cruz, en 8 de junio de 1751 años, en la iglesia parroquial, título La Asunción de Nuestra Señora, se le dio sepultura eclesiástica al cuerpo de don Miguel Francisco Morán de La Vandera, español soltero, natural de Asturias, quien testó en Goatthemala.
Recibió los santos sacramentos de penitencia y extremaunción, a cuyo entierro asistí yo, don Manuel Mendes deTholedo, teniente de cura en dicha parroquia, y lo firmé."
No
fue don Tiburcio Ángel el único interesado en demostrar que Morán había
muerto; ocho años antes que él lo hizo el jesuita Juan Miguel de
Cartagena,quien, amparado con un nombramiento de abogado testamentario, se
apresuró a hacer válido el poder que años atrás le había otorgado el
mercader para disponer de sus bienes en caso de fallecimiento. Ni tardo
ni perezoso, el religioso se aplicó a la tarea de transferir buena parte
de los cuantiosos caudales a las arcas de la Compañía de Jesús. En
efecto, por las acciones emprendidas ante el Juzgado de Bienes de
Difuntos, nos enteramos que en julio de 1751 Cartagena obtuvo
licencia de su superior eclesiástico para ocuparse del caso,tras lo
cual se presentó ante un escribano en la ciudad de Guatemala a
fin de iniciar los trámites tendientes a cumplir la voluntad del
difunto.
En
el amplio poder otorgado en 1747, don Miguel apuntaba ser hijo legítimo
de don Fernando Morán de la Bandera y doña Catharina de Baldez Llanos,
ambos ya difuntos, vecinos de la villa de Guijón en el Principado de
Asturias, y estar próximo a realizar un viaje a la ciudad de México y el
puerto de Acapulco "a negociaciones de mi utilidad y conveniencia. Y
temiéndome de la muerte, como cosa natural a toda criatura viviente, y
que no me coja desprevenido de manifestar las expresiones de mi última
voluntad, de que resultarían las inconsecuencias que regularmente se
experimentan de ésta y otras omisiones", había decidido encargar a
Cartagena la distribución de su fortuna.
pañía:22:1 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
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