miércoles, 8 de agosto de 2018

ARCH 16 NOV 2020

 

lunes, 26 de febrero de 2018

HISPANOAMERICANOS VILLA DE HUEHUETENANGO 725-753

 HISPANOAMERICANOS VILLA  DE HUEHUETENANGO 
POR ABRAHAMDEARIM
725
PALACIOS
ELENA DE JESUS MORALES VILLAT
726
JOSEFA CASTILLO RUBIO DE MANUEL CASTILLO Y TELSF RUBIO
CARMEN JOSEFA CASTILL VELASQUEZ
ESTEFANA SAMAYOA LOPEZ
DAVID HERRERA MORALES MADRI NORBERTA CASTILL
727
 ROMAN GUT PALAC
EULOG LOP VILLAT
GUADALU  AGUIRR RIOS
PALAC ARGUET
RAMOS PALAC
728
JESUS DE LOS REYES AGUILAR
PALACI CASTILL
729
LOPE  LOPE
MORAL LOPE MAD DOÑA SALOME ARGUET
AÑO DE 1843
JOS MARIA LOPE RODRIG  PADR DON  JAQUIN MONT Y PRATS Y DOÑA BSILIA OCAÑA
1841 ARGUET SANT  MAD DOÑA LUCIANA AVILA

730
ANT SAMAYOA RIOS DE ROSA RIOS
731
VILLAT ALAVR
PALC GONZA
ADELAIDA MOLINA
ARAUS O CASTILL
ALFAR CASTI
732
VIDAL MOLINA SANT
HERRERA SIFUENT
TORIBIO SAMAYOA MORALES DE DOMING SAMAYOA Y DE LAURENA MORALES ANCESTROS MIOS- PADRES D EJULIA SAMAYOA MORALES ESPOSA D EMATIAS  PALACIOS SOSA  MADRINA PAULINA SAMAYOA
EN TRES DE FEBRERO DE MIL 864 BAUTIZÓ EN LA PARROQUIA DE COMITAN , ES SR CURA DON BENEDICTO CALDERON  A ANTONIA MONJARAZ DE  ANT MONJAR Y PETRONA  TRUJILL 
PALAC ORDOÑ  
733
RIOS MORALE
734
CAST RECIN
DE VIVENT CARD Y MARIA  SALOME LOPEZ
735
 737
 CASTILL LOPE
CASTILLO MARTIN
MORALES SAMAYOA
738
PALACIOS HERNANADEZ
MORALES VILLAT
CARDONA D ELEON
CASTILL MORALES
VILLAT FELIX
739
GALINDO
CAST ALVAR
CIFUENTES
LOPE SAMAYOA
SALOME DE MARIANO LOPEZ Y DE VENACIA RIVERA
RIOS MERIDA
740
CARD LOPE
741
 HERNAD PALACIOS
SARA HIJA DE DON JESUS VASQUEZ Y DE FRANCISCA TARACENA
 HISPANOAMERICANOS VILLA  DE HUEHUETENANGO
742
HERRERA CASTILLO
743
SAMAYOA
HERNADEZ ARAUZ
PALAC DE LEON
CAST LOPE
DE JULIO HERRERA Y MARIA RIVERA
744
GUJTIERR PALAC
SEBASTIANA VILLATORO CALDERON DE CERBULO VILLAT Y DE  CORNELIA CALDERON
ALFARO
745
LOPEZ FIGUEROA D E CHIANTLA
DE ASICSULO MAURICIO Y  DOLORES CALDERON
ARGUETA  SAMAYOA
TELLO
746
SUSANA DEL ESPIRITU SANTO LOPEZ RECINOS
FRANCISCO HIDALGO CASTILLO DE DON FRANCISCO HIDALGO- Y JULIA CASTILLO
VILLAT
CASTILL HERRERA
747
CASTILL
VELASQ HERRERA
DE MANUEL FUNES Y DE MANUELA HERRERA
748
CHAVES MEZA
SAMAYOA RECINOS
PETRONA D ELA LUZ MORALES ARGUETA
749
AURORA SENOVIA LUISA RIOS AGUIRRE
MORALES RODRIGUEZ
750
MENDEZ LOPEZ
GARCIA CABRERA
CARMEN RECINOS HERRERAMADRINA DOÑA  MATILDE PORRES
751
752
ARGUETA GAMARRA
ADELAIDA  JACOBA CASTILLO RECINOS
753
SOSA CASTILL
RIOS LOPEZ
CAST
CAMILA PALACIOS HIJA D E GORDIANA PALACIOS
LOPEZ MORALES

iernes, 2 de marzo de 2018

BODAS 1829-VILLA DE HUEHUETENANGO

Lamentamos que los anteriores libros de matrimonios de la hoy ,Ciudad de Huehuetenango, se quemarán en el incendio provocado por orden de Serapio Cruz, el 7 de Diciembre de 1869.
BODAS 1829-VILLA DE HUEHUETENANGO
Por AbrahamdeArim
Ponderando el patrimonio hispanoamericano
 
"Libro en que sientan las partidas de casamientos se esta Villa de Gueguet.o  que comiensa hoy día 13 de Junio  del año de 1829,siendo cura el C. Bernardino Lemus"

DEMETRIO RECINOS CON MA. ALFARO
 8 DE AGOSTO  DE 1829
DEMETRIO RECINOS CON MARIA ALFARO, VIUDA DE SIRILO CARDON
TESTIGOS: FELIPE GUTIERREZ, JUAN JOSE CASTILLO Y LAUREANO LOPEZ
PADRINOS: CESARIO HERRERAY EULOGIA HERRERA.

 7 NOVIEMBRE 1829
 4
BENANCIO CASTILLO HIJO DE MARIA CASTILLO
CON MARIA SAN DIEGO CARDON LOPEZ HIJA DE  "MAN?" CARDON Y DE OLAYA LOPEZ
5
24 SEPTIEMBRE 1829
MANUEL ZOSA  LOPEZ HIJO DE JOSE ZOSA Y DE MARIA JOSEFA LOPEZ Y DE LOS RIOS
CON EUSEVIA LOPEZ VILLATORO HIJA DE JOSE MARIA LOPEZ Y DE MARIA VILLATORO
TESTIGOS: MARTIN CHAVEZ, JUZTO (DE) HERRERA, FELIPE VELASQUEZ
PADRINOS: VICENTE ZOSA Y JOSEFA SERECEDA.

miércoles, 7 de marzo de 2018

LA SEÑAL DE JERUSALEM - EMBAJADA-14 MAYO 2018

El presidente de los Estados Unidos Donald Trunp Anunció la apertura de la embajada norteamericana en la ciudad de Jersualén, el día 14 de Mayo de 2018. El día que el estado de Israel celebrará 70 años de su refundación. Para las personas que no simpatizan con Estados Unidos e Israel, esta fecha no significa nada. Sin embargo  ,para los que creemos en la Sagrada Biblia como la Palabra de Dios, sabemos que:
"Podemos confiar por completo en lo que dijeron los profetas y está muy bien que ustedes sigan cuidadosamente sus palabras. Sus profecías son como una lámpara que alumbra en la oscuridad hasta que llegue el amanecer en el que Cristo, como la estrella de la mañana, les traerá nueva luz al corazón."  2 PEDRO  1.19  PDT
Y por lo tanto, esta fecha tiene un extraordinario significado, y en sí misma es una señal que nos hace ver más alla del mundo natural.
EL NUMERO 70
Al año actual 2018, le restamos 1948 años y el resultado es 70. ¿Qué aconteció en el año 70 de nuestra era.?
El incendio del famoso Templo de Jerusalem , la destrucción de las murallas y el saqueo de Jerusalém. Innumerables crucifixiones de Judios y el exilio forzado de los mismos por todo el mundo.
Al año 1948, le sumamos la fecha en que fue destruida Jerusalem por Roma, el año 70 D.c.
1948+70= 2018
Este suceso no es casualidad, es una señal que los ciegos espirituales no pueden ver, pero para los que tienen el sello espiritual de Dios en sus corazones, viene a confirmar que las profecias están cumpliendose al pie de la letra. Que el Eterno Dios, está moviendo los hilos y las piezas d ela historia mundial." Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño. "El que tiene oídos, que oíga" Jeremías 31.10  RV 1960
"Podemos confiar por completo en lo que dijeron los profetas y está muy bien que ustedes sigan cuidadosamente sus palabras. Sus profecías son como una lámpara que alumbra en la oscuridad hasta que llegue el amanecer en el que Cristo, como la estrella de la mañana, les traerá nueva luz al corazón."  2 PEDRO  1.19  PDT

miércoles, 28 de marzo de 2018

FRAGMENTO-PROLOGO-HISTORIA PONTIFICAL


LA NATURAL INCLINACION  que todos tenemos, de querer saber las cosas pasadas y las presentes, y (si fuese posible) las por venir, es la principal cosa que da gusto, y sabor a las historias, cuya intención y oficio es  ponerno delante, como testigos fieles,las cosa notables que en los tiempos pasados acontecieron. De aquí es que ningún género de escritura requiere menos encarecimiento y recomendación, que la historia , porque aunque esté mal escrita, suele de suyo ser gustosa y agradable. Y si es así que las Historias profanas con el solo nombre suele contentar, y que no falta jamás quien  guste de leer, las que son fabulosas y llenas de vanidad, y de mentiras. Con mucha mayor razón deben ser recibidas las que nos enseñan la verdad y lo que nos importa saber para salvar nos. De todas las historias la mas exelente y la demas altos kilates , es la del sagrado Evangelio, porque los santos evangelistas , nos dejaron en ella , cumplida memoria y relación de los hechos y celestial doctrina del hijo de Dios, nuestro maestro y redemptor  IESV  CHRISTO  pro cuyo medio. los hombres habemos venido en conocimiento de nuestro ultimo fin--------
Fragmento del Prólogo Historia Pontifical y Catholica de Gonzalo de Illescas

viernes, 30 de marzo de 2018

-1- HUEHUETENANGO- ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN

RECORDACION FLORIDA
ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CAPITULO XIX
De la la conquista de la gran provincia y nación de los indios Mames que ocuparon el territorio de las dos jurisdicciones de Quezaltenango y Huehuetenango, aparte del que ocuparon los Achies.
Auméntanse las monarquías cuando la infelicidad y desgracia hacen recuerdo de unas coronas, y la fortuna propicia hace memoria de otras, siendo preludío cíerto de la desgracia'de ellas, la feliz suerte con que triunfaron de muchas. Pero si es achaque de lo temporal la poca fijeza con que ,procede en todo, díganlo tantos ímperíos destruidos, donde la ¡Providencia ha esculpido tristes memorias en sus ruinas, para desengaño notorio de las seguridades humanas; así el Señorío dé la nación de los Mames, que desde el despojo que le hizo de sus tierras Don Kícab, Rey de Utatlán, señoriando aquel país de los serranos Mames Lahuahquieh, cuyo suceso escribiremos  adelante; y este advertido de sus fortunas adversarias, se retiró á-la aspereza de la Sierra.
No solo no vio el semblante de las desgracias desde entonces; pero manteniendo  guerras por todos los confines de sus países, entendió su señorío hasta ontroducir sus armas por la provincia de Tezulutlán, derramando sus milicias por todo el territorio del Norte, con prosperados y memorables sucesos, dejando erigidas por todas partes para padrón inmortal de sus victorias, grandes y regulares fortalezas que hoy en más que maquinosos vestigios de ostentativas fábricas, nos dejan considerable motivo á largas descripciones.
Venía aquella adversión antigua contra los Mames en el corazón obstinado de los Quichés, y deseaban ver su ruina, cuando menos verlos sugetos como ellos á la estrangera milicia de los españoles; y sobre ello no había en su intención dañada medio que no intentasen á introducir esta plática en el ejército español. Mas como el ardimiento y deseo de Don Pedro de Alvarado en el descubrimiento de más y más provincias que agregarse á la Gobernación, por que pensaba capitular en el consejo y no le diesen lugar á sosegarse en mucho tiempo y desembarazarse de la prolija y larga esploración que hizo de las provincias orientales y antárticas, les dilató á los Quichés el efecto de su deseo. Pero vuelto Don Pedro de Alvarado á Guatemala, el rey Sequechul por el año de 1525, como otros señores de su estirpe le hizo visita de bienvenido, con buen presente de oro y algunas pocas esmeraldas, y entre las pláticas que tuvo con Don Pedro de Alvarado, á fin de disculpar las alevosas cautelas de su padre Chiguahuívce-ut y de Tecum Umán su abuelo, y de dañar á los Mames, le dijo por medio del intérprete ó faraute, estas razones: No pienses, Gran Capitán hijo del Sol, . No pienses, Gran Capitán hijo del Sol, ni abrigues en tu pecho prcsunción que se encamine contra mí, por los accidentes pasados; por que en la traición cometida el año antecedente por el rey Chíguahuíveelut mí padre, no tuvo tanta parte como publicó la fama para ocasionarle la muerte; por que como mozo inconsiderado se dejó persuadir de las cautelas y alevosías de Caibalbalam, Señor de la nación de los Mames, en grande y rico territorío, que habiendo asentado paces con nosotros tiempo ha, nos ausilíó con gente y vituallas, instándonos á quemarte con tu gente dentro, de los muros de .la- ciudad de Utatlán; y sí deseas castigar su delito, para que yo te serviré de guía, conseguirás con la muerte de los reos muchos tesoros que poseen y una província dilatada.Mas como Don Pedro de Alvarado no desease otra cosa que el empleo de nuevos descubrimientos y conquistas, satisfecho de las razones y noticias del rey Sequechul, por que hasta entonces ignoraba hubiese tal nación y provincia, habiéndola dejado sobre la parte oriental de Soconusco y la del setentrión del reino de Utatlán. Llamó á consejo á sus Capitanes y les propuso lo referido, y la importancia á que miraba la posesión de tan grande Señorío, en los aumentos de la corona y la multitud de lugares en que pudiesen caber buenos y provechosos repartimientos, fuera de ser e! principal En el sugetar aquellos bárbaros al yugo de la Yglesia y atraerlos al conocimiento de Dios.
Conformes todos con el parecer de su Capitán general en que se hiciese la jornada, se dispuso brevemente la forma del ejército de aquella espedíción, componiéndose de ochenta infantes españoles de quienes ,afueron capitanes nombrados Antonio de Salazar y Francisco de Arévalo,.y de cuarenta caballos que marchasen al cargo de Alonso Gómez de Loarca, y otros cuatro cabos
(7) Manuscrito Xecul.—Tít. Ahpopqueham.—folio 15  Jorge de Acuña, Pedro de Arag6n, Bernardino de Oviedo y Joanes de Verastegui que conducían subordinados á su orden las tropas de dos mil indios de guerra tlascaltecos, mejicanos, usmatecos, cholulecos, quezaltecos y cachiqueles de Goathemala, y todo este aparato de gente á cargo del cabo principal Gonzalo de Alvarado, caudillo de los de grande fama de aquellos tiempos; y con gran provisión de víveres y otro considerable número de indios tamemes para la condución de bastimentos y fardages, y trescientos gastadores de hacha, machete y azadón, para lo que ofreciese el tiempo y la ocasión, salió el ejército de Goathemala por los principios de Julio de aquel año de 1525, encaminando su marcha pa. los países del Quiché, hasta el gran lugar de Totoninpa, que fue la plaza de armas de esta campaña, por estará los confines de los Mames, y poderse socorrer el ejército de aquel país abastado de mucha copia de maíz.
Casi ocho días tardó el ejército español en atravesar la parte de cordillera que se interpone y media desde Totonicapa hasta el río Hondo, (8) detenido de la fragosidad de la tierra, grandeza de las montañas y lo que las lluvias impedían la marcha, así por lo proceloso de sus tormentas, como por lo átollado y gredoso de la senda. Pero encontrado con el curso de aquel pequeño río, que entonces lleno con las vertientes que recibía de las quebradas, se 'hacía respecto de los progresores de aquella vía; mas el intrépido corazón de Gonzalo de Alvarado, pareciéndole perder tiempo en la espera de su desagüe y que su esguazo se hacía creíble sin detrimento, dio órden de propasarlo á las tropas; pero siendo de los primeros á esguazarle los tamemes del fardage y provisión, ahogados luego algunos de aquellos indios, dieron motivo con su muerte para la pérdida del herraje de los caballos sumergidos en las ondas de aquel río, y á que el ejército se detuviese otros dos días en la incomodidad y desabrigode su margen, hasta que bajando su hinchamiento para hacer alguna díligencia para el herraje que no se halló, quizá cubierto y enterrado con las arenas de la corriente, siguió su marcha nuestro ejército.
Así atravesó la constancia española entre los rigores de un invierno ímportuno y la aspereza de aquellas sierras, hasta la llanura que hace á la situación del pueblo atfiguo de Mazatenango,(Lugar de Venados- Hoy. la aldea de San Lorenzo, a 5 kms. de la ciudad de Huehuetenango) que entonces era ;de numeroso pueblo. Hace en aquella gran planicie una ancha ciénaga producida de lo hondable de la propia llanura, en que represa su flujo un pequeñuelo arroyo, que de continuo le ceba su hinchamiento, y entonces con las aguas invernisas (como ahora) se entendía á mucha distancia de aquel campo, cerraba la parte eminente que mira á aquel lugar una buena y suficiente trinchera de maderos' gruesos que forma terraplén de paja y barro, y coronada de grande multítu. de los Mames, provocaban con silbos y algazara á nuestras tropas para ha-
(8) Manuscrito Quiché—folio 9:
 cerlas atravesar la grande ciénaga en que sin duda peligraran, si advertido Gonzalo de Alvarado de los, indios quezaltecos y guías del rey Sequechul, no encaminara mejor sus tropas, tomando un gran rodeo hacía la parte de tramontana, hasta acercarse á la trinchera, en donde apenas se vieron cuando fueron recibidos de inmensa pluvia de saetas, vara y piedras, que sin haberles dado tiempo para hacer pié y tomar algún refresco, se trabó una de las batallas más reñidas y sangrientas que pudiera mantener ejército más numeroso que el nuestro.
Era igual en Gonzalo de Alvarado la prudencia y el valor, y como lo tenía siempre inclinado al amparo y seguridad de su gente, habiéndole representado brevemente el servicio de Dios, honra de la nación española, y el mérito y nombre que ganarían en el concepto de su rey, mandó correr al avance de la trinchera, que reparada de foso bien profundo (que hasta hoy se muestra gran señal entre la ciénaga y el pueblo), hacía la subida menos posible á la avanzada de la caballería por la parte de su estremo alto, en tanto que la infantería y los indios cargaban á lo más encendido de la defensa, haciendo dividir los defensores, quedó por ambas partes desflaquecída su resistencia y más encendida la opugnación de nuestra parte. Pero Alonso Gómez de Loarca, haciendo esfuerzos -con la caballería al choque de la trinchera, y desmontados doce de ellos que acometieron los primeros á meterse debajo del reparo, con buen número de indios, que siguieron su ejemplo, hicieron con las hachas venir al suelo gran parte de la madera y fagina, y aunque á costa de algunos indios que perdimos en este avance, se abrió bastante brecha á nuestra caballería en la trinchera, á quien siguió la infantería introduciéndose dentro de las defensas de aquellos Mames mazatecos.
Pero introducida nuestra gente dentro del muro, aún todavía los indios se afirmaban á vista de muchos muertos de su gente que había cedido en el combate de la trinchera. Pero aunque se intentaron mantener sus esfuerzos con bizarría, espantados de la fuerza y tropel de los caballos y de los truenos de la arcabucería, aun no atendían á componer sus escuadras, acometiendo siempre en un cuerpo con gran rumor y mucho esfuerzo con que hacían no poco estrago en nuestros indios amigos, hiriendo algunos de nuestros españoles, y entre ellos á_Alonso de Salvatierra y á Pedro de Paredes que recibió cerca del lagrimal un golpe de saeta de que le quedó el párpado desalentado y caído; pero á este tiempo haciendo un avance Alonso Gómez de Loarca-con la caballería, rompiendo el escuadrón acumulado de los Mames, matando muchos á lanzadas y atropellando á otros, en menos de cuatro horas se consiguió la victoria, tomando posesión de aquel lugar en nombre del Emperado Rey de España; en donde curados los heridos y enterrados los indios muertosde nuestro campo, aun no gustó Gonzalo ,de Alvarado de darse algún descanso, pasando brevemente á otras acciones militares de aquel país, dejando en el lugar Mazatenango el presidio y recaudo conveniente á nuestra seguridad
 CAPITULO XX
Que continúa los sucesos de la guerra y conquista del Señorío de los indios Mames.
Era como dijimos el intento de Gonzalo de Alvarado no detenerse en Mazatenango, siguiendo el rumbo de su empresa en que se había empezado á mostrar en su favor la fortuna; y así esclareciendo el día tocó á marcha en ánimo de acercarse á Huehuetenango, corte del gran cacique Caíbilbalam; (9) pero aun no bien se había apartado de la trinchera de Mazatenango, cuando resonando en la campaña gran rumor de tamboretes, flautas y caracoles, que 'haciendo advertidos á nuestros españoles para esplorarla, sin mucha diligencia ni mucho tiempo reconocieron á acercárseles por la llanura cinco mil indios armados que marchaban en regulada disciplina y militar posición en el modelo y forma de sus escuadrones que seguían á la divisa de diez banderas, traían en los cuernos derechos de la vanguardia y retaguardia los flecheros, y en el izquierdo los honderos, mezclados entre unos y otros los de vara tostada, á quienes otros ministraban las armas arrojadizas,iLas alas, de su ejército se componían de piqueros que también se mezclaban en el batallón con picas de á veinte y cinco palmos con las puntas herradas de cobre, formadas con el arte de fundición.
Discurrida y considerada por nuestros españoles la bien ordenada bizarría de aquellos indios de Malacatán, lugar que habían dejado á las espaldas á la parte de occidente, le pareció á Gonzalo de Alvarado salirlos 'á recibir á lo más libre de la campaña, con que marchando un ejército en busca de otro, á breve rato se acercaron; con que advertido Gonzalo de Alvarado de ser ya tiempo de acometer á la batalla, haciendo seña de romperla y presentarla, el Loarca avanzando con la caballería, rompió por la vanguardia de flecheros, por que aunque intentaron resistir el encuentro é ímpetu arrojado de los caballos no acostumbrados á combatir con brutos, sino era con venados y jabalíes que huyen. Fue tan contrario á su imaginación aquel suceso, que atropellados y heridos, quedando desordenados, murieron muchos á los botes y encuentros de las, lanzas, con que embarazados entre sí mismos, se olvidaron del uso de las armas, metiéndose por guarecerse de las lanzas españolas, debajo de los caballos que hollándolos y maltratándolos, aunque escapaban por entonces de la muerte, quedaban tales sin movimiento que nuestros indios con masas que llevaban prevenidas les daban muerte más penosa por solo aprovecharse de sus penachos de queztales. Rota de aqueste modo la vanguardia de los Malacatecos, tuvieron ocasión los infantes para, abandonando los arcabuces, usar al estrecho las espadas, con que en aquel instante todo fué estrago, sangre y atrocidad, no menos favorecida y aumentada de la caballería, que unidos en un cuerpo, no perdonaban indio de los que se oponían ó de los que intentaban el ataque, á quien no hiciesen dejar la vida á los golpes de sus lanzas afiladas.
(9) Manuscrito Xecul—Tit. Ahpopqueham.—folio 16
 Mas este avance de la caballería á que no pudo resistir la vanguardia de los flecheros, ó bien 'turbados ó slobrecargaclos del ímpetu de los caballos, sostuvo el batallón de las picas animado á diligencias de sus caudillos, dando lugar en tanto que batallaban animosos á que las filas desordenadas volviesen á componerse para que así de nuevo se esforzasen á descargar una gran lluvia de saetas, piedras y varas tostadas sobre el ejército español, siendo ocasión de más calor á los furores castellanos que encendieron mayor ardor en la batalla, en que los indios tomaban mayor brío con el desastre de los suyos, hiriendo algunos de nuestros españoles, y entre ellos á Bartolomé Sánchez, Isidro de Mayorga y Cristobal de Meza de cuya  herida éste que recibió en costado adoleció muchos días; y en esta ocasión en que ya algunos caballos habían muerto al golpe de las picas de aquellos soldados malacatecos, cuando Alonso Gómez de Loarca, no menos valeroso que Gonzalo de Alvarado, á tiempo que una tropa de aquellos indios iba ganando una eminencia (sería la que sube del Pedregal para Huehuetenango) para cortarnos á la espalda, vuelto el Loarca á Gonzalo de Alvarado á grande y resonante voz, le advirtió del peligro, y poniéndose á la frente del enemigo, se comenzó una lid sangrienta y espantosa con tanta obstinación y furores, que cuanto era mayor en los indios el estrago y asolación, con otra tanta barbar'dad se entraban por las puntas de las espadas y las lanzas, teniendo por lisonja la muerte, siendo á este tiempo tan espesa la multitud de las saetas y las piedras que hacían á nuestros españoles, dificultoso el sustentar el combate, atormentados y entorpecidos los brazos de los golpes de las piedras, siendo tan notorio y patente la declinación de las fuerzas, que advertida del Capitán Antonio de Salazar la negligencia con que los soldados de su cargo manejaban las armas, temiéndose por pasto infeliz de aquella bárbara canalla, montado en aquel furor con que otras veces le vieron victorioso, les dijo á sus escuadras: A donde está el valor castellano? Cómo, se rinde el ánimo acostumbrado á vencer batallas tan arduas y sangrientas como las de México y Utatlán; y sí allí el aliento fué por conseguís nombre, aquí ha de ser Por conservarle y defender las vídas. Volved los ojos á vuestras propias hazañas para no borrarlas ahora con el descrédito, ní ser víctimas sacrificadas por estos bárbaros ínfieles,
Tal fué el aliento y el corage que encendió á los infantes esta memoria de sus pasados hechos, que como si del descanso salieran á la batalla, la renovaron de tal arte valientes y denodados, que como con despecho y sin estimación de las vidas se entraron por las bárbaras escuadras, haciendo tal estrago en ellos que ya en la sangre rebalsada en aquella pavorosa llanura nadaban los penachos y saetas entre los cuerpos palpitantes que batallaban con la muerte. Pero señalábanse entre todos nuestros soldados Alonso Veintemilla, Juan Páez, Diego de Holguin y Hernando Pizarro que no erraban golpe de sus lanzas, y eran casi todo el desastre miserable de los contrarios; mas por que Gonzalo de Alvarado desde el principio había advertido que uno entre todos aquellos indios, á quien adornaba no solo un gran penacho de quetzal, sino un escudo de oro y una lanza con que á todas partes acudía haciéndose obedecer, y que siempre que se movía era asistido y escoltado de una gran tropa de lanzeros, le pareció ser aquel personage ó acaso algún principalísímo casi-
114

viernes, 30 de marzo de 2018

VIERNES SANTO-ONQUISTA DEL ITZA Y REDUCCION DEL LACANDON JUAN DE VILLAGUTIERRE Y SOTOMAYOR

VIERNES SANTO- REDUCCION DE LACANDONES

HISTORIA DE LA CONQUISTA DEL ITZA Y REDUCCION DEL LACANDON
JUAN DE VILLAGUTIERRE Y SOTOMAYOR
MADRID
ESPAÑA
1701
En cualquier paraje celebraban los Religiosos los Oficios Divinos.
No por andar entre Montañas, Desiertos, y Despoblados, se olvidaba la establecida Virtud de los Religiosos, del mayor Culto de Dios, que en la posibilidad cabía, pues en el paraje donde les cogía cada Día de Festividad , la celebraban con toda solemnidad, de Misas, Sermones y Rezo de los Divinos Oficios, que a cada día y fiesta correspondía. Confesando y comulgando la gente y asistiendoles a los demás Actos de Virtud, que unos y otros podían executar, si estuvieran en sus conventos , o iglesías.en la ciudad: De que parece les daba Dios a entender visiblemente:por lo que sucedió, y todos vieron y oyeron, que fue lo siguiente: Habiendo compuesto la Ermita , para la Celebración de los Oficios de la Semana Santa, en aquel sitio donde se había hecho alto, en  la rivera del río, armandola de sus palos y enramadas, lo más decente que  se podía , como en otras ocaciones se hacía, donde se eparaba. Al empezar los Padres las tinieblas el Miercoles Santo por la tarde (que le decían las rezadas, por no haber numero para cantarlas), se puso en uno d elos árboles que caía sobre la Ermita, un pájaro Sesonte,que quiere decir, Ciésones, que se  estuvo cantando sin cesar así aquella tarde entera, como todo el día siguiente de Jueves Santo, sin haberse apartado, más que de una rama a otra, con tan dulce, armonios tesón, y tan admirables trinados y diferencias de voces, que despertó en todos la atención, admirando la profiada consonancía con que asistió esta Avecilla, celebrando a su modo, los Altísimos Mysterios  de aquellos Días, y como que se regocijaba de suplir, con su sonoro y armonioso canto, la música que faltaba en el Coro de los Padres, y de su Creador, por todos y de todos modos, sea alabado por todas  sus criaturas. 
CAPITVLO  DOZE
El Jueves Santo, después de haber celebrado los Divinos Oficios y cunplido toda la gente con el Precepto de la Iglesia, se partió el Padre Misionero Fray Pedro de la Concepción, con dos soldados, y siete  Indios a reconocer , si por  allí adelante se descubrían algunas más señales o rastros de Indios Infieles.
Y el Viernes Santo, después de acabados los Oficios, y Adoración de la Cruz, alzó de allí toda la Gente, y prosiguió la Marcha, por la Costa del Río adelante , ya cosa de cuatro leguas caminadas se hizo alto.
No descuidó Gonzalo de Alvarado de registrar la más parte occidental de la sierra, ejercitando con dura hostilidad algunos pueblos comarcanos, en tanto que dejando en Malacatán diez españoles y doscientos tlascaltecos y utatecos sus amigos, y por cabo de aquel presidio á Bernardino de Oviedo, y mientras á Joanes de Verastegui con buena escolta de indios goathemaltecos y cholutecos, con otros dos españoles, Pedro Ortíz y Franc.o de Olivares, le enviaba á Totonícapa por algunos víveres de que carecía el ejército, á causa de que la penuria del país falto de los granos de maíz no mínístraba en los despojos aquel alimento ordinario,  que los indios industriosos en trabajarnos solicitando nuestra ruina hubiesen retirado del poblado á las cavernas de los montes las provisiones, padecían los españoles alguna hambre, y no pequeño trabajo con la caballería desherrada, en sendas agrías y penosas, y más cuan-
(11) Manuscrito Quiché.—folio lo.
 do á los fines del Agosto más esforzaron las aguas en continuas y recias lluvias de el invierno que hacían más penosos los estravíos de sus sendas, en aquella cordillera que se dilata á  Cabricán y Sipacapa, para cuyo lugar acreditado de rico y abastecido intentó descender de la sierra nuestro ejército para la delicia de aquellos países bajos que hubieran sido sepulcro infeliz de nuestros españoles, á haberlo  ejecutado, si la prudente disposición de Gonzalo de Alvarado no hubiera contenido, el intento de su gente.
Habían los indios del país cortado en lo más pendiente y estrecho de aquella cordillera la senda que guiaba á aquellas poblaciones que yacen al occidente de Huehuetenango, y encubierto en la parte eminente de aquellos precipicios gente armada para que con disformes piedras que rodasen, precipitasen á nuestra infantería y caballería. Pero, habiendo Gonzalo de Alvarado retrocedido su marcha para Malacatán con no pequeña incomodidad y trabajo, burlado el intento de los indios atajando al gran rodeo de nuestra marcha, (12) se presentaron tres mil indios antes de descender al llano en la mayor aspereza de la sierra, informados de la ventaja con que pelean los caballos en tierra llana; mas como la gente española jamás rehusase las contiendas, aunque era á tiempo de darles vista que iba el sol declinando al occidente, Gonzalo de Alvarado mandó hacer señal de acometer con las trompetas, correspondiendo los Mames con sus cornetas y caracoles, en muestra del rompimiento de la batalla, que luego en el mejor órden que fué posible, fueron atacando los caballos, mas con ventaja conocida de los mames que más encimados á la cumbre herían en los nuestros muy á su salvo sin ,poder ser ofendidos, y siendo infinita la piedra y flechas que disparaban de las hondas y los arcos, tuvo á bien Gonzalo de Alvarado el retirar su campo español, recelando en la ocasión verse desbaratado; pero los utatlecos y quezaltecos, convidando á las otras naciones de los indios de nuestra parte, se afirmaron con ellos.
Animando sus tropas los cabos de los mames soberbios con el suceso y retirada de los españoles, cerraron con tal corage y bizarría con los utatlecos (13) que casi sin detrimento de los suyos hicieron formidable y lastimoso estrago en los primeros de nuestros indios que se acercaron al choque, y fué tal la furia y barbaridad con que avanzaban los mames, que ya nuestros indios utatlecos y los demás, desconfiaban de encontrar con otra fortuna que no fuese la de un desastre lamentable, pues aun en los nuestros ejecutaban los mames impiedades. La batalla se mantenía de parte de muchos indios; mas á el esfuerzo del crédito y empeño que de las propias fuerzas, cediendo á la ventaja del número de los mames y el daño y ruina hubiera sído, total en ellos, á no ser fomentada y socorrida de dos escuadras españolas que en peligro tan eminente hicieron en aquella ocasión hazañas dignas de la fama, siendo tanto más estimables y crecidas cuanto salieron cambiadas al costo de la sangre de ocho soldados mal heridos sí bien tan persistentes y constantes, que antes de oscurecer hicieron á la obstinación de los mames tomar
F  
(12) Probanza orig. de Don Nicolás de Vides y Alvarado.
(13) Manuscrito Qni¿hé—folio 11.
la  etirada retraiéndose á las cumbres más breñosas, y nuestro ej,&cito á lo limpio de la llanura. Señalose mucho en la ocasión Alonso Veintemilla que sacó un flechazo en un ;muslo, Alonso Larios, Juan de Peredo, Francisco Flores, Andrés de Ulayo y Pedro de Llanos, que *fueron de los ocho que salieron herídos. En aquella campaña se curaron los heridos con la •cruel medicina de los cauterios de fuego por la sospecha del veneno de las saetas, siendo este su preservativo y antídota; y con buenas centinelas se mantuvo el ejército español hasta esclarecer el día, y dar la vuelta á Malacatán y de allí á Mazatenango.(Hoy San Lorenzo, a 5kms. de Ciudad de Huehuetenango)
A la llegada de Gonzalo de Alvarado con el -ejército á Mazatenango, acompañó la alegría del arribo de Joanes de Verastegui y sus compañeros, con buena provisión de víveres y algún socorro más que allá en Tolonicapa hallaron de herraje, alpargatas y sayos colchados que Don Pedro de Alvarado había enviado, y alentados y proveídos, determinaron la marcha contra la corte del gran cacique Caibilbalam que residía en Huehuetenango desde la pérdida de• su primer  territorio que era de Totonicapa, adelante hácia el Sietentríón-, y sin respeto al grande y proceloso invierno que ya á las entradas de Setiembre era de frecuente y molestísima lluvia, á medía legua de distancia, camino fácil de emprender, propasado un arroyo pobre, Sacabax, le dieron vista á aquella corte del Señor Caibilbalam; pero cuanto más, libre de asechanzas se reconoció aquella gran campaña de su sitio, más recelosa se hizo la intención de los indios para marchar más prevenidos los españoles, y dando órden á Alonso Gámez de Loarca para que adelantado con la caballería se acercase á reconocer el lugar; pero hallando su trinchera libre y en muchas partes abierta y diestruída, le dió comodidad para esplorarla, hallando retirado su menage y bastimento, con que así sin contraste ni impedimento mento fue poseído aquel lugar desamparado y muchas de sus casas arruinadas. Pero al tomarle sin la paz y consentimiento del dueño ó sin la dura esperiencia é incierta fortuna de las armas, no, fué para los españoles de mucho gusto, considerando las astucias y malícías que ya tenían conocidas de los indios.
Ventajosamente pelea quien vive armado de prevenciones, y débil y aun vanamente batalla-el que empieza sus acciones con sobresalto; al uno y otro cabo de esta facción acreditan esta verdad. Gonzalo~ de Alvarado se prevenía para no recelar y Caíbilbalam se armaba para temer, El cabo español que por las, asonadas esperaba largo término al contender, mientras el .cacique Caibilbalam se encerraba temeroso -de la vista del ejército español, se procuró proveer del mayor número de víveres, herrar los caballos y que éstos  en tropas separadas saliesen a reconocer aquella gran campaña; pero  Gaspar Alemán (de familia bien conocida en Sevilla) propasado el curso del rio Socoleo,(Hoy Zaculeu) con su tropa de diez caballos, encontró una buena manga de flecheros de hasta trescientos indios, que acaso, salían al cultivo de sus milpas, hechas entonces de la otra parte de aquel río, con la ocasión que se dirá después; pero apenas sintieron el rumor de los caballos, cuando puestos en arma se procuraron defender valientemente, pero como el terreno era á propósitos para campar, muriendo siete de aquellos indios y heridos muchos,
.(14) Probanza orig. de Don Laureano Guerra Veintemilla y MO Don Alonso Enriquez de Larios
  se procuraron escapar; pero Gaspar Alemán, lleno, de cólera y de sangre que la fluía una herida que había recibido en el rostro ¡del golpe de, una saeta, dándole espuelas al caballo'y siguiéndole' su tropa, hicieron tres prisioneros de aquellos indios, y entre ellos un principal capitán Sahquíab que regía uno de los tercios del cacique Caibilbalam, que conducido á la presencia de Gonzalo de Alvarado, dijo llamarse así y ser uno de los cabos del ejército de su Señor, y que Caibilbalam desde que vió la llegada de los forasteros blancos se había retirado á su castillo con toda la ¡gente de su corte, dejando desamparado aquel sitio, en ánimo de no volver á él mientras los forasteros estuviesen en la tierra, y que para defenderse tenía muy grandes prevenciones de gente y armas, y las sementeras cercanas al castillo para su fácil provisión.
El ganar crédito de piadoso es el mayor anhelo para conciliar enemigos y conseguir fama de invencible, y que aun con este medio vimos muchas veces hacerse domésticas las fieras. (15) Cons'derábalo así la inalterable prudencia de Gonzalo de Alvarado, y por proceder con las instrucciones católicas del Emperador; conforme á ellas le pareció muy de razón, pues daba tiempo la suspensión de armas, el despachar aquel principal Saliquíab, con uno de los otros prisioneros con embajada de paz á su cacique Caibilbalam. Que le dijese á su cacíque, decía Gonzalo de Alvarado al Sahquiab, que su venida era saludable para sus pueblos, por que le traía nolicías del verdadero, Díos y de su Relígíón crístíana, y que era, enviado del Papa su Vícarío de Jesucristo Díos y hombre, y del Emperador rey de España, para que de paz y de su voluntad se redujese á ser crístíano; pero que de no admitir la paz que le ofrecía, que fuesen por su cuenta las muertes y destrucción que se síguíese de la guerra. Con este mensage partieron aquellos prisioneros pero ni ellos ni otros volvieron con la respuesta en los tres días siguientes; mas no retrocediendo de su intento Gonzalo de Alvarado, le hizo dos particulares embajadores de la nación Utatleca, á quienes servía -de guía el prisionero que había quedado; pero no dándoles audiencia, fueron recibidos y rechazados con una áspera lluvia de saetas. Recelándose más del trato y comercio español que de los propios riesgos y destrozos de la guerra, en que tanto aventuran aun los mayores capitanes hechos á triunfar y vencer; mas ahora se daba el cacique Caibilbalam más, al despecho que al valor á que le podían incitar sus propias esperiencías, en las ruinas á que condujo á sus mayores el valor y la fortuna de Don Quícab, rey de Utatlán y el Quíché.
Tanto pudo promover á Gonzalo de Alvarado de la prudencia á la cólera la desatención y mal trato del cacique, que sin la espera que le debía dictar la consideración al consejo de los suyos, para tan -arriesgado empeño, se determinó intrépido y arrojado á contrastar la inespugnable fortaleza de Caibilbalam, y tocando á marchar, levantó el campo de su alojamiento y recinto de Huehuetenango, tomando la marcha al occidente, conducidos sus pasos de los embajadores Utatlecos que volvieron desairados, brevemente avistó la fortaleza y gran castillo, como también un ejército de seis mil indios que estaba firme escoltando la puerta de aquella escelente defensa, veíanse á un tiempo mismo moverse con el aire grandes penachos de quetzal y resplan-
(15) Manuscrito Xecul.—Tít Ahpopqueham,—folio 17 v.

 Favoreció el cielo muy declarado en las conquistas de esta parte occidental á aquellos invencibles españoles, y en esta ocasión se manifestó al descubierto su ayuda, cuando al mismo, tiempo que en aquella costanilla cantaba la victoria Gonzalo de Alvarado, acá Antonio de Salazar en la planicie de aquel llano, y Franco de Arévalo que dejamos en el conflicto de no menos arriesgada y peligrosa pelea, derrota y combate en que aquel día, esmerados y revestidos del furor de Marte, obraron prodigios no imaginados los españoles, con admiración y espanto no solo de los indios malacatecos que peleaban contra nosotros, sino de los mazatecos que desde su lugar los ponderaban, y aun asombro de nuestros `ndios, que también por salvar sus vidas obraban maravillas; que todos ellos en la ocasión observaron las más menudas circunstancias de los hechos famosos de aquellos españoles, cuyo valor y grande fama no podrán negar los que desdeñan los admirables y grandes servicios de la América, y que quisieran que no tuvieran nombre de hazañas estas que no se ejercitaron allá de la otra parte del mar; y es tal la ceguedad de una pasión que no quieren sea valor el de unos indios desnudos de acá, que no escusan entrar en batalla con hombres armados de allá, y que el haber vencido á éstos no sean hazañas. Pero los dos capitanes de infantería habiendo cargado sus escuadras sobre la ciénaga, para guardar aquel costado contra la astusía -del enemigo, y como rayos precipitados de la esfera, mezclados como decíamos con las escuadras, enemigas ya no valiéndose del fuego de los cañones ni de las puntas botadoras, de las ballestas en tal estrecho, sino del corte de las espadas, trozando brazos y cabezas que rodaban por el campo, hicieron tanta asolación y triste estrago en los indios, que disminuidos en número y debilitados en fuerzas, viéndose desbaratados y
(10) Manuscrito Xepul_Tít. Ahpopqueham. —folio 17.

 confusos, rodeados de sus contrarios españoles é indios que todos los herían y asombraban, encontrándose por todas partes con la muerte, libraron la seguridad en la fuga, quedando muchos muertos al intentarla, y otros prisioneros de su propia turbación, y todo el campo español unido en un cuerpo y cantando la victoria, siguió el alcance del enemigo, que con el tránsito de su fuga, sirvió de guía á nuestro ejército hasta el lugar Malacatán,(Hoy Malacatancito) que casi yacía en triste soledad, asistido solo de viejos y de enfermos. Pero los más que se retiraron á la sierra, viendo el menoscabo de su campo y la falta de su Señor Caníl Acab, hicieron embajada á Gonzalo de Alvarado los más principales de aquel lugar, enviando por mensageros otros iguales con un presente de joyas de buen oro que se habían adornado para el combate, (11) y pidiéndole paz le prometían su amistad y confederación. Y siendo bien admitida la embajada de Gonzalo de Alvarado, los despidió, y llegando las relíquías de aquel pueblo á su presencia el día siguiente, y haciéndoles entender por voz de los intérpretes el fin de la venida de los españoles, que era' el de reducirlos á la ley de Jesucristo para que fuesen cristianos é hijos de la Santa Yglesia Católica, que más despacio se les enseñaría la santa ley por medio de los Sacerdotes que enviaría, estando como debían estar desde entonces á la obediencia y amparo del Señor Emperador Rey de España, grande de soberano Monarca, y prometiéndolo así quedó por entonces sujeto aquel lugar; que salió poco ha muy confiado de sí mismo á provocar á nuestros españoles á su no imaginado rendimiento.
CAPITULO XXI
Que contiene la continuación de la conquista de la provincia de los Mames, y grandes hechos de los españoles en aquella parte de la sierra.
MARGINALES.Batalla de la campaña güegüeteca. decer con el sol lostopiles de oro en que se mantenían. Pero cojiendo nuestro ejército la vuelta á dar la espalda al setentrión para tomar la frente del ejército de los mames, cuilcos é istaguacanes, apenas se vieron en sitio coveniente de aquella campaña para presentar la batalla, cuando dada la seña para romperla, aun antes de afirmarse los nuestros se disparó del ejército contrario una recia tempestad de flechas y guijarros, en que aun guardados los nuestros con las rodelas, recibieron muchos golpes de piedras de que no podían defender los sayos colchados que vestían contra el daño de las saetas, de que nuestros indios amigos no asegurados con aquella defensa, no recibieron poco perjuicio; heridos y maltratados muchos; pero en el mayor conflicto de nuestra infantería, Alonso Gómez de Loarca, avanzando con la caballería por el cuerno izquierdo del ejército de los indios, ayudado de la limpieza de aquella •gran campaña, le rompió por muchas partes atropellándolos al choque con espantosa furia, haciendo cada ginete muy ancho campo por donde acometía, y todos juntos estrago lamentable con las lanzas, á tiempo que Gonzalo de Alvarado, Antonio de Salazar y Franc.o de Arévalo con la infantería á la frente, y con los indios amigos, con los arcabuces, ballestas, espadas y flechas de los indios, causaron tal desastre en aquella bárbara milicia, que en breve tiempo, quedando muertos más de trescientos mames, cuilcos é istaguacanes, y casi heridos todos, tocaron á retirar, mas á este tiempo saliendo un socorro de dos mil indios de aquella fortaleza, vinieron á renovar la batalla; pero como á los unos los cojió desbaratados y á los otros sin haberse afirmado para el combate, prosiguiendo sin decaecer el ejército español en el estrago comenzado, solo,se veían rodar en el campo penachos verdes esmaltados de la sangre mame, y muchas veces las cabezas con los cuerpos que embarazaban el paso á los infantes y caballos, de cuyo furor y tropeles, aterrados los indios fueron tomando la retirada sin dejar las armas hasta la puerta del castillo, donde encerrado aquel ejército, dejó al nuestro lleno de la gloria de el triunfo, y con algún buen despojo de topiles y patenillas de oro, al costo de cuarenta indios amigos y tres caballos que murieron á lanzadas, y ocho españoles heridos, y entre ellos Gonzalo de Alvarado de un bote de lanza que recibió en una pierna y Franco de Arévalo en un costado de una ligera punta de saeta.
CAPITULO XXII
Del asedio y sitio que Gonzalo de Alvarado puso á la gran fortaleza del cacique Caibilbalam; sucesos varios de nuestro ejército.
Ya no naos detendremos á describir del gran castillo de Socoleo sus regulares defensas, (16) que quedan bien anotadas y con estampa particular en el capítulo décimo octavo del libro octavo de esta segunda parte, y pasaremos á establecer el sitio. Que luego que el ejército mame se encerró en el foso y muro de aquella fortaleza, que así podremos llamarla por su estensión, Gonzalo de Alvarado, considerando que consistía en su rendimiento la pose-
(16) Cuaderno Manuscrito de Gonzalo de Alvarado.
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viernes, 30 de marzo de 2018

-2-RECORDACION FLORIDA-ZACULEU

RECORDACION FLORIDA
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

que ó el general cabo de aquella hueste, en cuya muerte consistiría. el triunfo y vencimiento de aquel combate, asechando ocasión de poderle acometer á su salvo; hasta que dándole algún lugar la buena suerte, con ocasión de pasar aquel cabo de la una tropa á la otra que se había dividido á la parte eminente, poniendo piernas al caballo ¡Gonzalo de Alvarado, avivándole á la carrera con prestesa sin que aquel cabo malacateco tuviese tiempo de salvarse, le chocó con tan violenta acometida que entrándole la lanza por el costado'izquierdo le hizo asomar la punta á la parte contraria cayendo en tierra Canilscab, rindiendo la vida al golpe. 110) Hizo que los que le contribuían como a cacique y le obedecían en la ocasión como á cabo, se desordenasen de tal modo, que desbandados volviesen las espaldas, descendiendo de aquella costanilla á la llanura, solicitando el escape de sus vidas, que muchos huyendo deslumbrados la dejaron en manos de nuestros españoles con la victoria que reconocieron deberle á Dios, en cuya mano está el repartir los sucesos; pero esta causa era suya y el poderoso y fuerte brazo del Señor vencía; así lo dicen muchos necios por baldón, que fué por milagro la conquista, y así lo confesamos con gloria los descendientes de aquellos heroicos españoles conquistadores, á quien Dios escojió y destinó para instrumentos suyos, en una ocasión que desde el principio de las cosas, ninguna corre parejas con ésta

 RECORDACION FLORIDA

   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.944.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

sión de aquel país, y que encerrado dentro de sus muros el señor princípal de él, sujeto este á la obediencia del rey, vendrían sin contraste los lugares de, su jurisdicción á un común y unido rendimiento, y esto comunicado á sus capitanes y soldados de la primera estimación, cebados' con la primera victoria y el despojo de los topiles y pateníllas,de oro, creyendo encerrado en aquel castillo gran despojo y tesoro del cacique, siendo de parecer que se prosiguiese al asedio de aquella ciudadela, se dispuso el campo en forma militar, acuartelada la caballería á la puerta que daba al setentrión, libre de foso, pero que asegurada sobre la calzada á estribos de cal y canto, se cerraba con un grueso tablón de piedra que la hacía firme á la seguridad de la entrada, y en el centro de aquel cuartel se colocó la tienda de campaña del teniente general Gonzalo de Alvarado. Al costado que mira al occidente la estrechura que hace el foso y parapeto y el río de Socoleo, como la más espuesta á recibir continuas baterías, se acuarteló el capitán Antonio de Salazar, con veinte infantes españoles y ciento y ochenta indios amigos. A la que -corre por libre terreno hacía el levante, el Capitán Franc• de Arévalo con otros veinte infantes y doscientos y cincuenta indios, no por ser la parte más espuesta á recibir hostilidad, sino por parecer la más libre para por ella y más á salvo dar paso á los socorros que se pudieran introducir al enemigo, entendiendo aquel cuartel en forma prolongada cuanto le fué posible. La parte de mediodía ocupó la gente tlascalteca y mejicanos, de quienes eran cabos Diego Franco y Pedro Garcerán; pero siendo entendida la circunvalación de aquel recinto, fué necesario ocupar todo lo que quedaba libre desde la parte del costado de Oeste al Sudoeste, acuartelando en él cuatrocientos utatlecos y goathemaltecos con cuatro cabos de gran satisfacción, Juan de Barrientos, Francisco Castellón, Martín Granado y Juan de Alcántara. Hacían costados á la caballería dos buenos cuarteles de indios usmatecos y cholutecos con otros cuatro cabos Franc.o de Morales, Juan Resino, Pedro de Llanos y Diego Ponce;, y de esta suerte puesto el campo en lugar abierto y estendído en sus cuarteles cuanto fué dable, quedó dispuesto á privar al enemigo de los socorros de gente y víveres, en tanto que se ofrecía oportunidad para asaltarlo dentro de la propia seguridad de sus defensas, ó con el curso de los días la propia falta de vituallas y de infantes obligasen al rendimiento al cacique Caibilbalam.
Así persistió el campo español el término de dos días, aunque en ellos se ejercitasen los nuestros en otra cosa que en defenderse de algunas cargas de flechas y piedras que los defensores de la ciudadela daban al cuartel de Antonio de Salazar, como el más espuesto á recibirlas, cojiendo á caballero los nuestros de que se veían heridos, los indios arn`gos, y -desconfiados de hacer daño -con nuestras armas al contrarío, mostró la esperiencia ser conveniente levantar aquel tercio del sitio estrecho y acuartelarlo de la otra parte del Socoleo en la libre campaña de donde también podría batir con la arcabucería el puesto del enemigo. Los, corredores de la campaña tampoco, tuvieron ocasión en qué emplear sus esfuerzos; pero al tercero día, tocándole su esploración como á uno de los cabos de las dos tropas, á Diego López de Villa-nueva que regía á diez caballos, acercándose á las márgenes del Socoleo divisó de la otra parte á donde por entonces se entendían los sembrados, algun/ humo, y llamado y conducido por aquella seña, propasado el" curso de aquel río entonces lleno -con la congregación. de las quebradas, con breve tiempo sin recibir daño en los suyos, apresó los bastimentos escoltados del cacique Caibilbalam guardados de trescientos flecheros para "introducirlo en siendo necesario dentro de las defensas; pero apenas Diego López de Villa-nueva díó sobre aquellos almagacenes de los víveres, cuando los indios de su escolta que se pusieron en defensa, viéndose atropellados de los pocos españoles y que éstos empezando á ejecutar sangrientos estragos con muerte de algunos, intentaron acometer al escape y lo pusieron en efecto á tiempo que esperimentando mayor desastre en sus vidas, dándose algunos al rendimiento y escapando otros, con celeridad increíble, quedó aquella presa estimable por nuestra, en grande copia de maíz, frijoles, chile y sal, que abasteció nuestro ejército, entresacando de él algunos indios que con aquellos prísíoneros de su escolta, los condujesen al campo.

Había Gonzalo de Alvarado reconocido toda la circunvalación de aquella gran barranca, que haciendo profundo foso á aquella ciudadela la aseguraba bien defendida y afianada en su hondura y no pequeña congregación de agua que no podía ser flúida de aguas vivas, sino congregada de los resíduos invernisos como hasta ¡hoy se esperimenta, y que se hacía imposible el avanzar á las murallas con tan crecido impedimento. Pero con todo eso consideraba que intentando propasarle por la parte de mediodía que era por donde se hacía más creíble el entrarle, se conseguía por lo menos el insitar á aquellos defensores á que sacasen el pecho al descubierto para poderlos disminuir en parte, ó que sí confiados en lo imposible que parecía el conseguirlo se hiciesen por el enemigo lentas y débiles defensas, aunque fuesen al costo de muchos días, podría conseguirse el hacer paso á la caballería é infantería por aquella parte de la barranca por donde era menos peligroso el introducirse á la plaza q. por las otras más cubiertas de las defensas; y para ello con los indios sobresalientes y algunos que se sacaron de los, cuarteles, se empesó á abrir un paso de grande anchura (que allí se ve) y se fabricó á chíflón, y en que también los españoles tomaban la, pala y azadón. Pero los indios defensores, pretendiendo embarazarnos la obra que no discurrieron á su conservación poco dañosa, concurrieron en grande número á embarazarnos su ejecución; cubrióse en un instante aquel pretil de la barranca de grande multitud de defensores, honderos y de varas arrojadizas, pero aun cojíendo distante á nuestra gente era muy poco el perjuicio que recibía, porque tampoco ellos podían acercarse por lo pendiente del barranco; pero recibiendo gran daño de nuestros arcabuces y ballestas, que hacían escolta á nuestros gastadores, muriendo muchos de ellos en breve tiempo, les fué preciso retirarse.
,Consideraba Caibilbalam que con seguir los españoles aquel tránsito y ataque que intentaban sin resistencia de su parte y con descrédito suyo sería entrada su plaza, y que era más, creíble (y así era) el defender aquella obra sus cuarteles, que el conseguirla los forasteros blancos, y más cuando siendo la parte menos defendida, le convenía más el guardarla, y que se veía aunque guardado el caballero alto de un estenso lienzo de muralla; pero el terreno de la barranca libre y sin trinchera que le hiciese seguridad, lo hacía temer más y más. Ya en el tiempo de aquel sitio sin poderla formar, falto de madera para su fábrica estendida y prolongada, +Podría sorprenderse en breve por el ejército español; con esta consideración, mandó renovar las defensas no de otra manera que -con honderos y vara tostada de 'más impulso para herir en los nuestros, pero con mejor órden y forma militar, cubriendo el terreno de estendidas hileras por todo el pretil del foso de aquella partb-,, y que á aquellas primeras les sucediesen otras, para que así continuada la defensa se embarazase la obra y se hiciese más dilatada. Pero continúala y adelantada aquella, surtida con mucha operación de los nuestros, y estando á más conveniente cercanía, era más posible el herirse el uno y otro campo, mas sin embargo de nuestra parte se ejecutaba grande estrago en aquellos defensores que á costa de algunos heridos de los nuestros, á la violencia de la pólvora cedían las vidas mucho número de los contrarios. (17)
- En este estado se miraban las cosas de aquel sitio, no con pequeñas esperanzas de asaltar en breve aquella defensa, habiendo abierto paso nuestros gastadores hasta el plan de aquella barranca con poco impedimento del agua, para pasar á continuar la operación á la otra parte, cuando tocando arma en el cuartel principal, hizo acudir á los cabos á la llamada. Pero corriendo esta batería al cargo de Diego de Holguín, dejando en su lugar á Alonso de Ojeda, (aun no sabremos afirmar si es este el mismo Alonso de Ojeda que se halló en el Perú, y en la conquista del Nuevo, Reino de Granada, y que se halla en la -nomenclatura primera de los vecinos de Guatemala) para que no desamparase el sitio, y en tanto que acudía á la llamada Diego de Holguín, los indios defensores de él se reparasen ó nos deshiciesen aquella ancha vía que. con tanta fatiga y sangre de una y otra parte se había abierto á los seguros de nuestra expugnación. Era el arma ocasionada de un numeroso ejército de serranos que encaminaba su marcha á la campaña propia de Socoleo; componíase de ocho mil hombres embijados, no adornados de penachos ni ataviados de ropas, sino feroces y armados de rodelas y varas y no menos de honderos que diestros y temerarios flecheros. Pero dejando Gonzalo de Alvarado cubierta como antes aquella batería comenzada, con la escolta que antes se mantenía, y haciendo cubrir el puesto de su alojamiento, á la frente de la puerta de aquella fortaleza á Antonio de Salazar, con cuatrocientos indios y diez españoles escojidos, para que los asediados del castillo no nos cortasen á las espaldas, y repartidos á los costados de aquella circunvalación algunas atalayas, que avisasen de los movimientos del enemígo, á aquellos reclutas que quedaban; recojiendo á un cuerpo lo demás de su campo y puesto en órden de batalla, se fué acercando á recibir al enemigo que le buscaba.
Resonando en toda la campaña una admirable confusión, así de las trompetas, pífanos y tambores de nuestro ejército, como de los indios sitiados las flautas y caracoles, habiendo coronado todas aquellas defensas interiores, de donde se correspondían con los tambores y vocinas del ejército de bárbaros que marchaba con estruendosa vocería, . se acercaron los dos campos y acometiéndose á un tiempo mismo flechando con la mayor pujanza que podían aquellos indios, mostraron la destreza y corage de su nación serrana,
(17) Libro 19 de Cabildo.—folios 2 y 10.

 q. pudiera desde el principio de aquel encuentro haber sido muy perjudicial á los nuestros, si contra aquella. multitud obstinada no hubieran prevalecido los arcabuces y ballestas, y lo que fuá mayor reparo en los sayos colchados de algodón en que las flechas quebrantaban su fuerza y contra la disposición de las mangas de los indios, que alternadamente entrando unas y saliendo otras, sustentaban el peso de la batalla, no se reconociese la ventaja de los caballos y lanzas, que rompiendo y atropellando sus tropas las reducían á notorio desorden, acreditándose en la ocasión con lo que adelantaban Alonso de Medina, Alonso del Pulgar, Franco de Orosco, Andrés Lazo y Cristóbal Lobo;. pues cargando apretadamente en el grueso del batallón de los indios, á que corroboraron en grande modo con señalada bizarría Diego de Llanos, Héctor de Chávez y Héctor de Espinosa, acreditando estos su nombre con el esmalte de su sangre, y no poca con que tiñeron sus aceros de la del enernígo, obligando á sus escuadras desordenadas á tomar mucho trecho de la campaña, -donde afirmándose de nuevo volvieron á renovar la batalla, que no rehusando Gonzalo de Alvarado y su gente, tornó á mezclarse en lo más peligroso de ella animando con su ejemplo á los demás, que si bien se hallaban fatigados del primer encuentro, batallaban con tal ardor, cuanto el propio peligro los incitaba á más corage.
Por otra parte, al mismo tiempo se combatía ásperamente por los indios contra el resto de los españoles, no siendo menos atroces y sangrientas -las ejecuciones de los unos que de los otros; pues derramada mucha sangre y cortado el hilo á muchas vidas, no menguaba un instante el ardimiento, y aunque los nuestros se señalaban haciendo morir muchos contrarios, aun no bastaban á deslucir las maravillas que de parte de los indios se obraban, no difíciles de persuadir á los que hiciesen memoria de lo obrado en la conquista de Utatlán. Así se mantenía la batalla á tiempo que Gonzalo de Alvarado, Francisco Flores, Alejo Rodríguez y Diego Guillén, se vieron cargados de una escuadra de trescientos indios que se separó para dar sobre ellos, y teniéndolos por blanco de sus saetas, les cubrieron de ellas los sayos de armas, aumentando el peso de sus colchados, con que aun sin embargo del embarazo obraban. admirables hazañas; mas estas quizá se malograran si socorridos de ,diez caballos que atropellaron aquella manga ventajosa matando é hiriendo á muchos, no la ,obligaran á retirarse. Mas alentada con mayor furia la batalla, necesitaron entonces más que nunca los españoles de más espíritu y valor, y de mayor fuerza y arte para conseguir la victoria; tanto mayor y más famosa que la gente se hallaba más fatigada, herida y quebrantada, renovando una y otra batalla aquellos 'ndios que finalmente desbaratados y con numerosa pérdida de su ejército, dejaron la campaña funestada con los cadáveres de su estirpe. Mas entre tanto que aquí en la campaña se combatía con los serranos, como se ha dicho, los sitiados -de aquella ciudadela de Socoleo, se avanzaron por orden de su cacique Caibilbalam por dos veces á la puerta, intentando salir á la campaña en socorro de los serranos. Pero acercándose Antonio de Salazar prestamente á ella les impidió el intento, teniendo á raya sus impulsos, hasta la vuelta del ejército español victorioso á la continuación del asedio de aquella fortaleza.
CAPITULO XXIII
Continúase el asedio de la ciudadela de Socoleo, y estando para darse el asalto, se rinde el cacique Caibilbalam. 
No se necesitó de nueva forma en la opugnacíón y asedio de* aquella plaza de Socoleo, por que cubriendo el puesto señalado cada cuartel, quedó como antes señido aquel recinto por todos los costados de la campaña, y se fue continuando con más trabajo y peligro aquel ataque y batería adelantada á la parte de medio-día; pero reconocido su adelantamiento por los cercados, reforzaron con gran vigor sus defensas, y Gonzalo de Alvarado que esperimentó aquella resistencia que le costaba ya no solo la sangre de los nuestros sino la vida de muchos indios, y que cojíéndonos á caballero herían en los nuestros á su salvo, y más con grandes piedras que hacían rodar desde lo alto, de que uno de nuestros españoles, Gonzalo Sánchez, atropellado de una quedó estropeado y casi á los estremos de la vida; por la parte del Este intentó una batería igual á la otra, más esta muy lenta, solo á fin de divertir las defensas idesflaqueciendo al enemigo, como lo consiguió su prudencia y arte militar, haciéndole al cacique Caibilbalam que dividiese sus tropas, en que ya sentían gran falta con la muerte de muchos y grande deficiencia de alimentos que se empezaba á sentir dentro de aquel su voluntario encierro; de que apretado y en mucho modo afligido el infeliz cacique, viendo -sobre sí la dura é impensada tempestad de Marte, intentó el burlar las esperanzas de Gonzalo de Alvarado con su fuga; y avanzado una noche en el silencio de ella por sobre los pretiles, de la banca que mira al río, con algunos parientes y escolta de ;principales, saliendo de la barranca por una escala de bejucos fuertes y gruesos á la estrecha campaña que media entre la barranca •y el río, fu•é á tiempo que una de las rondas de campaña; de quien era cabo Juan de Peredo, encontrado con aquella tropilla y preguntado por el nombre á que no se le respondía, acometió á ella disparando el dardo de una ballesta que llevaba, con que al cacique le atravesó penetrantemente un brazo, y sintiéndose gravemente herido se dió á la fuga por la parte que había salido, quedando un principal de aquellos prisionero; y no poco sentido y cochuroso el Peredo de que no le diese su fortuna por prisionera la importante persona de Caibilbalam.
Habíanse gastado muchos días en los trabajos de aquel sitio, en que ya el ejército español no menos que los sitiados empezaba á padecer grande necesidad de víveres, por que ya Gonzalo de Alvaraido había pedido socorro á Juan de León Cardona, teniente general de la provincia del Quiché; mas como éste se dilatase á su entender, y se alargase aquel asedio con sensible campaña que mantenía nuestro ejército, ordenó para remedio de lo uno y estrechar más á los sitiados, que tropas de a ocho caballos seguidas de cien indios tlascaltecos y mejicanos cada una, hiciese á aquel país la dura hostidad de talarle los sembrados y recojer el maíz que se pudiese de sus graneros. Fué esta la más sensible operación que se intentó contra la obstinación de Caibilbalam, librada la esperanza de su defensa y el alimento de los suyos en aquellas sementeras que se miraban, aunque mal cultivadas, en estado de
 granazón; y cuando esto esperimentaba tan á sus ojos sin poderlo defender, y que ya dentro de sus murallas era contado y casi corrompido su alimento, al mismo tiempo nuestros indios en la campaña se valían de la carne de los caballos que habían muerto en la batalla de los serranos, y solían dispergirse y desmandarse en busca de conejos, ratas y otras inmundicias y en el robo de algunas huertas de chile y de camote, -en que peligraron muchos de ellos, y dejaron las vidas en manos de los guardas y dueños de aquellos frutos; hasta que empezaron á venir algunas cargas de maíz y chile de lo que se había apresado en aquellos graneros de las milpas, no sin contiendas de los nuestros, ni sin muerte de los paisanos cultores de ellas; hasta que más abastados los cuarteles con trescientas cargas de maíz y cuarenta de frijoles, con algunas frutas, pavos, y carne de jabalí y venado que remitió Juan de León Cardona, quedaron mejorados los nuestros.
Hablase puesto mayor cuidado desde la fuga intentada del cacique Caibilbalam en las rondas nocturnas y correrías diarias de la campaña, como en el ataque y faena de las dos baterías; así por estrechar más al cacique y oprimirle de suerte que se rindiese, pues ya intentaba con peligro la fuga; como por si concluida aquella obra se lograba el avance; fuera de que, á más de talarle los sembrados, podía en el ínterin que dejaba la ocasión del avance, interesarse la presa de algún cacique, de la sangre de, Caibílbalam, que fuese en rescate al precio del rendimiento de aquel señor asediado. Rara ambición es la del corazón humano que en la mas corta fortuna confía y en el infortunio más crecido no desespera. Así Caibilbalam, en la estrechez de la suya discurría en su abono, que sí entre tanto que los serranos, súbditos suyos, se conducían con las armas ausiliares de los quelenes que esperaba, pudiese conseguir el escape por la propia batería y brecha que habían abierto los forasteros, podría, librándose así, libertar con mayor número de ejército aquella fortaleza sitiada; pero que, de no conseguir la salida, le llegaría el socorro que esperaba de grande •ejército, en cuya ocasión podría acometer por aquella parte con todo el resto de la gente de su ciudadela á los cuarteles españoles reclutados..Pero es tan dificultoso el volver á lo feliz el que cayó de la gracia de la fortuna, que las diligencias más prudentes que se hacen para conseguir la felicidad solo sirven de apresurar los pasos para arruinarse. Así lo consiguieron para la ruina de Caibilbalam las diligencias de sus serranos con los quelenes sus ausiliares, que infieles y desleales á quien se valía de sus armas, las convirtieron contra él considerándole oprimido, y le tomaron grandes lugares y mucho estimable territorio.
Nunca las ruinas y la declinación de un señorío grande dejaron camino cierto á la seguridad de los que cayeron con :él; en todo tropieza el desgraciado y las escalas para ascender le sirven de precipicios para caer. No había socorro de vituallas que se procurase introducir á Caibilbalam que con desgracia suya no diese en las manos dichosas de los nuestros, con gran fatalidad y ruina de los suyos, á tiempo que ya muriendo muchos de hambre dentro de la diudadela, faltaba para el sustento de la persona del cacique, y ya cuando taladas sus sementeras, aun quedaba privado de la esperanza de mantenerse después muy parcamente; dura congoja la del miserable Caibilbalam, considerando que ó había que dar la vida á la desesperación del

domingo, 1 de abril de 2018

BODAS DE CHIANTLA , HUEHUETENANGO-1670-Españoles

BODAS DE CHIANTLA
HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO

JUANA DE LA CRUZ CON BLAS DE TORRES
PADRINOS: JOSEPH DE ARCE Y JUANA XIMENES

"En primero de Otubre del año de mil y seiscientos y sesenta y nuebe-----case a Juana de la cruz ,viuda con blas de tores--fue oadrino Joseph de arse y Juana ximenes..."

1670

 BODAS
  DE SEBASTIAN LOPEZ CON MAG.NA LOPEZ 
JOSEPH PEREZ CON YSABEL LOPEZ-
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PADRINOS FELIPE DE BARILLAS Y TOMASA ALMENGOR
 TOMAS LOPEZ CON MARGARITA LOPEZ
--------PADRINOS  GASPAR  DE VALENCIA CON JUANA DE HERRERA
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PADRINOS  GASPAR  DE VALENCIA y MARGARITA DE VALENCIA
PADRINOS- MIGUEL MELO Y FABIANA LOPES
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JOACHIN DE MAZARIEGOS CON TOMASA  DE  SOLIS
-PADRINOS MARTIN DE  ALMENGOR  -TOMASA DE LOS REYES
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PADRINOS-BALTAZAR DE HERRERA CON DOÑA LORENZA DE OVALLE
PADRINO-PHELIPE NUÑEZ
PADRINOS-DIEGO DE ARRIOLA
ESTIFANA-(Estefana)NUÑES
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8 JUNIO 1676
ENGRACIA NIÑO DE GUZMAN CON MANUEL DE AGUILA, DE GUAXACA-OAXACA-
PADRINOS- PEDRO ARMENGOL Y MARGARITA BRACAMONTE-
Apellido BRACAMONTE- De origen francés. pasó a España por Mosen Rubin de Bracamonte, cuyo nombre verdadero era  Robert de Bracquemont, natural de Normandía.  Apellido vinculado a Cantabria.
PADRINOS-FRANCISCO RIBERA Y TOMASA ARMENGOL-
 ANTONIETTA NUÑEZ
SEBASTIANA DE LOS REYES

jueves, 5 de abril de 2018

HUEHUETENANGO-PLATA Y PLOMO-RECORDACION FLORIDA

 RECORDACION FLORIDA
  Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

y que daban de si virtud y jugo a la manera de sudor, apart6 de ellas altunas, que resfriadas y conjelado su meta1, lo que cuajaba y endurecia se manifestaba A la manera de plata por su dureza y resplandor; pero desconfiado o poco satisfecho de su fortuna, paso su diligencia o su codicia a mas examen y experiencia, y poniendo algunas piedras a los rigores de la llama, A poco tiempo de su fuego se fueron derritiendo, y yendo A pique dejando en las cenizas sus tejuelos, y ya aflanzado el Espinal en la riqueza de aquel monte, volvi6 a Huehuetenango y ante el Corregidor manifesto los metales y la plata y dej6 registrada la veta para si. Labra desde entonces el mismo minero mina que hoy se manifiesta, de donde tuvo grande opulencia para pasar a España dejando cubierta la labor principal de los metales acerados, con„ animo de volver a gozar lo que daba; pero muriendo alli dentro de breve quedo frustrada su intenci6n e ignorado el lugar de aquel tesoro.
Yace este mineral, como apuntamos, a 'solas tres leguas de Hifehuetenango, en sitio escelso y eminente de crecidos montes en celsitud, y grande mole, cuya admirable longitud corre y dilata su dechado por distancia admirable y prodigiosa, de tierra mineral en mas y menos de riqueza; su temple es frio en mucho grado, cubre su tierra dilatada de utiles pastor y muy fertiles, y de inmensa montañia de pinares y de encinos, que dan disposicion y materiales asi a los hornos de fundici6n y afinacion y a los ademes de las labores, como a edificios de ingenios y caserias; sus aguas suficientes a mucha manufactura, son muy delgadas, y ligeras, y son muy constantes al beneficio de muchos hombres y -ganados; tiene cercanos buenos pueblos, el de Huehuetenango, Chiantla, Cuchumatin, Santa Isabel y otros, que siendo famosos barreteros y talquistes, le hacen utilidad y conveniencia a los pozos socabones de sus labores.
Por la admirable suma de plata que -consta de los qu'ntos y su prorata, que deste mineral llevo Espinal para los reinos de Espana, se han empeñado muchos en descubrir sus labores, la veta principal que qued6 oculta, abandonando muchas'ricas y poderosas que en sus labores han hallado; pero el Alferez Pedro Armengol dueño del Cerro que en tiempo largo labró en el, y en cuyo gasto y gran distribution le hacen de costo la admirable portion y cantidad de noventa mil pesos, jamás siguió las reglas de mineria ni se ajustó a  los preceptor de ordenanza, dando infinitos pozos y socabones A su arbitrio y casi imposibilitando la comunicacion de las bocas por lo muy peligrosas que han quedado con tanta diversidad de labores; y a la verdad, si la tenacidad y el capricho de este sujeto fuese vencible, con una veta considerable'de metal acerado da a mas de la mitad de plata que se descubrio en el tiempo de mi gobierno, hubiera enriquecido al reino; pero dió su dureza y pertinacia en que era entretenerse en Cosa poca y que iba a buscar la veta de Espinal que era de plata virgen; y por que Claudio de Melo que era compaftero de Pedro de Ripa, que en ella habian labrado y lo sabian bien en donde estaba la riqueza, le trataba de entretener en la labor de aquella veta, para que muerto el que estaba en años muy crecidos, gozar ellos después de la riqueza de Espinal. Y yo le deje correr con su dictimen por una Carta del General Don Fernando Francisco de Escobedo, Presidente,Gobernador y Capitán general de este reino, en que me dice por un capitulo de ella: "hase esperimentado el metal del acerado y es como usted dice de a mas de la mitad de plata y los demas de paco, y el bayo de a ocho y de a cuatro marcos; estimasele a Vmd, su gran celo; pero es necesario con su prudencia sobrelleve las impertinencias de Pedro de Armengol, y se vaya con el anda-la-mano, por que es un vasallo que puede ser de mucho util al Rey y al Reyno". Con esta recomendacion le dejé ir a su salvo, y en fin con los desmontes de otras labores dejó encubierta esta riqueza.
Despues de la muerte de este, entr6 a labrar en estas Minas Don Pedro de Escobedo, del habito de ~Calatrava, Corregidor que fue de este partido de Totonicapa y Huehuetenango, teniendo por su minero mayor A Juan Florindo, quien le gastó con poca inteligencia de siete A ocho mil pesos; pero el D. Pedro, de animo intrepido y feroz, se subió al Real y dando fuego a aquella poblacion y a la cubierta de la boca-mina, esta comunicó la voracidad de la llama a mucha parte de los ademes, con cuya falta vino A plomo la bocamina quedando imposibilitada en el todo, y aunque Juan de Meoño Escalante le dió la comunicacion por virgen, muriendo este, quedó aquel apreciable y gran tesoro inutil y como -ninguno al beneficio de los hombres.
Arms todo este cerro en tierra de gran panino y de sustancia crasa, ti mas de ella de color bayo y en partes negra. Vense en su superficie muchas cintas, guias, cruceros, bufas, crestones y reventazones admirables, con gran-des quemazones y fumosidades en ellas, que manifiestan por sus lipes la eficacia y vehemencia -de la riqueza que encierran en la profundidad y lo interior de las venas de aquel monte, arma y cria en estas Reales con sus respaldos; pero flaqueando en partes estas cajas y armado muchas vetas en piedra de soltefia, le necesitan de ademar a sus labores, y en especial las bocaminas, los giros y las lumbreras, que siempre entran a pique por inmensidad de estados, en su profundidad. Son los metales de diversas calidades en variedad de vetas; unas de metal paco, otras de bayo, de polvorilla, de chicharr6n, de ladrillejo, pero el mas rico de acerado, de que llegué conseguir dos piedras pequeñas atravesadas de alambres de plata. Pero ya hoy no se halla hombre ni de .caudal ni de valor que quiera acometer aquesta empresa.
A un lado de este Mineral, apartado de el como tres leguas hacia el Oeste, se labran hoy otras dos minas, casi en la propia corpulencia de aquel monte, por que aunque parece distinto cerro, -debe considerarse como una cabeza, punta o estremo de aquel cuerpo de serrania, siempre contiguo o eslabonado; estas minas del Tihlon la una y las Animus la otra, son de plomo, de cuyas vetas muy metaleras, se saca gran cantidad de barras de plomo, y pudiera sacarse una gran maquna cada dia, por su facilidad, asi en la saca de metales por muchos y dociles, como por el facil modo de fundiciones sin mas que arrimar rafa A los buitrones y abrir el vitoque para que fluya al molde de las barras. Vase en ellas con esperanza de que en mas profundidad de humedades haran en plata sus metales, y hoy de un quintal de plomo metido al horno de afinar sacan a onza de plata; ha ido en crecimiento, por que por el año de 1673, estaba en ley de tres ochavas por quintal, y por esta raz6n no es buen plomo para ensayar metales que se hacen a  la esperiencia de baño, por que llevando consigo plata el baño, no puede saberse si la plata que sale en el ensaye sale de el o si la dió el metal.
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viernes, 6 de abril de 2018

CAPITULO XVII RECORDACION FLORIDA

RECORDACION FLORIDA
  Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

CAPITULO XVII
Que continúa la materia de los Minerales del Distrito de Huehuetenango.
MARGINALES—Minas de Calucantepeque dejadas por la fortaleza de causa de antímomas—Críadero de oro de MOTOZINTLE, y historia de Fray Francisco Bravo, religioso mercedarío,—Da noticia este religioso a la Audiencia de aquel Criadero, con muestras de oro, desde el puerto de la Veracruz. — Trata el religioso Brabo con los indios que le descubran el criadero o den porción de oro. — Después de consultar este negocio vuelven con respuesta al Ministro, y riesgo a que se expuso por conseguir el oro. —Apretadas y largas diligencias de la Audiencia acerca de este negocio, sin efecto.
Hubo otro poderoso Mineral en esta jurisdicción, en los confines de Soconusco, que llaman las minas de Calucantepeque, que arman en plata virgen sus metales de suma riqueza y opulencia, y se hallan hoy en mucha profundidad de estados y enteras sus labores, según parece en lo que se puede registrar desde la boca-mina: pero este beneficio se omitió ha muchos tiempos, por que habiendo topado en antimonias, son tan activas y de tan pestilente olor que mueren dentro los barreteros y los talquistas, con el impedimento de la ventilación; pero esto parece pudiera remediarse con buen caudal, dándole deslumbreras comunicables para su mejor respiración, y comunicando el aire por ellas fuera menos activo su vapor, y más si los operadores de ella entrasen dentro cubiertas las narices y las bocas con lienzos mojados en 'buen vinagre; mas esto que pide mucho costo, me es necesario noticiarlo para los tiempos venideros.
Pero no puedo omitir la tradición que corre y se asegura por instrumentos y otras pruebas del criadero rico de oro del pueblo de Motocíntla. Queda descrito el sitio de este lugar en el capítu'o undécimo del libro octavo de esta segunda parte, y así asentado por de la visita de Cuilco, De esta encomienda fué Prelado ordinario y Vicario de su partido, el padre Fr. Francisco Bravo, natural de Málaga; este religioso que había estado algún tiempo entre los indios y sabía de ellos el estilo, su cobardía y su incapacidad con sumo aborrecimiento á las labores de las minas, lió en predicarles muy frecuente y -en persuadir en sus doctrinas lo propio que apetecían y siempre que consideraban acerca de tener encubiertos los tesoros, y así les decía que no descubriesen sus minas, que ya sabía que las tenían, por que no, importaba á su conservación; pues descubiertos los tesoros vendrían al territorio los españoles, de quienes era cierto que no recibírían perjuicios, pero que estos traerían sus criados negros y mulatos, que se valdrían como gentes de pocas obligaciones de sus mugeres é hijas, y así mismo se servirían de sus ganados y de sus cabalgaduras con lo demás de sus haciendas, que eran sus hijos muy amados, y estaba en obligación de advertirlo. Esta predicación duró mas de año y medio, en cuyo tiempo se concilió familiarmente y se hizo, grato y muy amado de un ,fiscal de la Yglesia de San Francl.o Motocintla, á quien importunó
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por muchos días acerca de que le diese algún oro; á los principios el fiscal se le negó concibiendo sospechas y malicias, como es propio y natural de aquesta estirpe; pero este asegurado y más domestico, esperó largo tiempo un día festivo en los corredores del Vicario, que advertido y cuidadoso de su estado, despachó los sirvientes con pretesto á varías partes y remotas,"dióle el fiscal viéndole solo una porción de oro en pepita no pequeña, recomendándole el secreto; fué despachado y satisfecho con la. promesa del sigilo y algún regalo.
Pasóse un mesó más, después de recibir el primer oro; llamó á sus solas al fiscal el P. Bravo, y fuele preguntando si su secreto se había sabido, o si acaso le tenía por religioso y persona que sabía guardarle, y si era buen amigo. El indio le respondió que no se había sabido cosa alguna, que era buen Padre, de buen corazón y buen amigo. -Ea, pues, le dijo, ya que me has esperimentado mi seguridad y mi buen corazón, tráeme, hijo fiscal, otro poco más;- así con esta pausa y astucia, le hizo contribuir otras dos veces; pero muerto el fiscal á pocos días, quedó suspensa esta contribución; el religioso con pesar y sin tomar determinación acerca de la intención de juntar más tesoro, por que lo que había acaudalado por el medio referido, aun no llegaba á tres libras; pero pasando algunos meses en varias consideraciones, medios que elegía y trasas que maquinaba, se entristecía más y desvelaba, considerando que se acercaba el Capítulo provincial, en que había de manifestar la patente licencia que tenía del General para ir á España. En fin determinó juntar el pueblo ó los principales de él, que es lo más cierto, hízoles una larguísírna plática en que les proponía su voluntad, el deseo que le asistía de estar siempre con ellos, que este pensamiento le conducía á España, á pretender c6n el General le diese aquella casa perpetuamente, por lo mucho que ellos le amaban y por pagar así sus buenas obras; que le dirían que ¿cuáles eran? pues se volvía tan pobre que por esta ocasión y para !hacer su viaje de ida y vuelta, les rogaba y pedía le socorriesen y ayudasen con algún oro de sus minas, que ya sabía las tenían y harto ricas. Ellos negaron (como siempre) diciendo no tenerlo ni saber á donde poderlo hallar, afirmándose en esta negativa muchas veces; mas este religioso sagaz y astuto, y que sabía muy de esperiencia cuan materiales son estas gentes, abriendo un escritorio y tirando una naveta les mostró el oro que tenia, diciendo esto es de Motocíntla y el fiscal que murió me lo ha traído; ese era buen hijo, mi amigo y hombre de buena fé; pero vosotros sois mentirosos, de poca confianza y no me mirais como á Padre y como á vuestro Ministro. Ellos entonces aturdidos con tal prueba, dijeron: que ellos le amaban y deseaban tener consigo; pero que aunque era verdad que sabían que el pueblo tenía tesoro, pero que ignoraban el sitio, por que en comparación de otros ellos eran muy mozos; que les diese locencía, que consultarían á los ancianos y volverían con la respuesta, con que quedaron despedidos.
Volviendo á la casa del Vicario de ahí á tres días, no solo los justicias y los caciques, pero los masehuales por ancianos, y propusieron que algunos viejos de los del pueblo sabían el sitio y el parage á donde estaba aquel tesoro que les pedía; pero que el dárselo había de ser con condición de que ninguno se lo había de traer, sino que él mismo le había de sacar «fpor sus manos; pero que para ello le habían de llevar vendados los ojos á satisfacción del pueblo,
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domingo, 8 de abril de 2018

RECORDACION FLORIDA-106-109

RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO


por que los que sabían el sito no querían ser descubiertos, y que viniendo en este pacto irían con él el domingo siguiente todo el pueblo. Vino en todo el concierto el P. Fr. Francisco Bravó (bárbara determinación, si se advierte; pero ¿qué no recaba la codicia?) Y llegado el aplazado domíngo,.después de la mí­sa del pueblo, y juntos los del concierto, salió este religioso al compaz de la Yglesia, donde le vendaron los ojos é hicoeron con él diversas pruebas para conocer si veía, y dándole muchas vueltas á un lado y otro, le llevaron al sitio del criadero, de donde cojíó tanto oro al granel cuanto podía cargar la robus­tez de sus fuerzas, y embarcado para España instituyó capellanías que gozó durante el tiempo de su vida, y hoy las percibe y reza su convento de Málaga, hícíéronse las andas, diademas y Cruz de S. Pedro Nolasco de oro, que dicen duran hoy, y sin esto ¡hizo otras considerables •cosas.

Este religioso Fr. Franco Bravo, estando para embarcarse, escribió al Real Acuerdo de Goathemala, con relación de todo lo referido y muestras del oro que llevaba, y algunas señas que pudo percibir el oído, por que aseguraba haber andado poca distancia del pueblo, y que á la mano siniestra de donde le pusieron en el criadero, corría un arroyo; mas no especificaba hácia que rumbo le llevaban. Con esta denunciación y noticia, el Real Acuerdo que consideró este negocio como materia de gran peso, y que en ello iba á conseguirse un estremado servicio al Rey, tomó resolución de cometer á un Ministro Oidor de la Audiencia Real, la diloígencia y descubrimiento de este poderosí­simo tesoro; y para ello se despachó comisión amplísima al Lic. Juan Mal­donado de Paz, que salió luego sin más demora al cumplimiento de su comí­sión, en que gastó once meses. Llegado al pueblo de San Francisco Moto­cintla; convocó los justicias y principales caciques de é1 y de los masehuales los más ancianos por la sospecha que de ellos se tenía, y les hizo una larguísi­ma exhortación acerca de que manifestasen aquel tesoro, mas ellos desde este primer principio se esforzaron á negar el todo del suceso referido, y ni por buenos tratamientos, ni por ofrecerles en nombre del rey perdón de tribu­tos, fué reducible su dureza. Pasose á comunicarles los castigos y los rigores y surtió el propio efecto en su proterbia y pertinacia que sí no fueran ellos los amenazados. Fue el Oidor Maldonado de Paz poniendo en prisión á unos y otros, así en la cárcel de aquel pueblo como en otras de las circunvecinas del partido, y llegó á tanto la negativa inesplicable de aquellos hombres, que el oidor dispuso el arbitrio de condenarlos á muerte de horca; esto con industria admirable y prodigiosa, para que por el temor de la muerte se declarasen, y no bastando esto hacerlos disponer para morir y llevarlos al suplicio, como fué necesario ejecutarlo, mas con tal modo y tanto arte, que impelidos de la escalera al aire no pudiesen ahogarse; pero aun haciendo caer de ella algunos de aquellos pertinaces, se dejaban ahorcar por no descubrir el secreto de su tesoro; con que experimentada por el LicQ Juan Maldonado de Paz la gran constancia de aquellos indios en conservar su secreto (en que son de grande arcanidad y esmeradísimos más que •nación alguna) se volvió á Goathemala sin conseguir resquicio alguno por donde tener luz á diligencia que aprove­chase á tan importante y esmerado negocio.

CAPITULO XVIII

De las antiguas fortalezas en que se mantenían en modo militar los indios Mames de Huehuetenango y pueblos sujetos al gran Cacique Lahuhquieh.

MARGINALES. El gran cacique LAHUHQUIEH de los mames levanta la estupenda for­taleza de SOCOLEO. — Descripción del sitio. — Motivos de su erección. — No hay noticia sí estos en sus castillos se resistieron a nuestras armas. — Profundo foso que ciñe esta defensa. — Puerta principal a la plaza. — Banca y parapeto sobre el pretil del foso. — Gran lienzo del antemural a la frente, y ruinas de los costados. —Continúa prolongada con troneras anchuroso atrio solado de argamazones finos, con unas columnas que rematan en capitel donde ardía de noche cantidad de tea— Otros lienzos de muralla en varias partes del sitio. — Cuatro graderías que rematan en punta y cuatro cubos. — El gran Castillo o Caballero alto, que remata una sufícíente plaza de armas. — Varías veces intentó el autor subir al Caballero alto, con otras personas, sin conseguirlo, hasta que los guió un indio intérprete general. —Como corren los alojamientos. — Fortalezas de el lugar de TOLOH que llaman TOHTANAN. — Demostración de los castillos de Chíalchítán. — Otros castillos en lo de Uzpantlán. — Planta regular de la Fortaleza y Castillo de Gueguetenango.

Mucho sin duda fué el poder de los caciques 'de aquella gentilidad y mucha sin duda la numerosidad de los indios que los obedecían y obsequia­ban; pues vemos máquinas erigidas por los bosques y las desiertas campiñas que acreditan tanta verdad y certidumbre, en qué tiempo de operación sin largo gasto de los días, ni con cuanta numerosidad de peones y aun de artífi­ces inteligentes se ejecutó tanta importancia de defensas y fortalezas, no es fácil ni posible averiguarlo con certeza, mas si lo que por muy notorio y muy patente es casi inescusable á nuestro asunto; puesto que no vanamente ni sin intento, necesidad de la conservación y seguridad de los súbditos. El gran cacique Lahuquieh, que lo era de grande y estimable territorio de Huhue­tenango, levantó regularmente una escelente é insigne fortaleza (como de­muestra la planta de su gran vestigio) sobre las márgenes del río de Socoleo, Está á la parte de occidente del lugar de Huehuetenango; un largo término de llanura que dilatado, á espacio circunferentemente de doce millas, hace apacible su camino pequeños bosques derramados de excelsos pinos y robus­tos que se producen en esta amenidad de su planicie con la dulce frescura de un arroyo que corta y atraviesa, su gran dilatación, y casi al término de esta campiña hacia la parte setentrional de su llanura, sobre la vega y mar­gen de Socoleo, que corre en lo profundo y lo caído de una mediana barranca; pero pendiente é impertransible, yacen las ruinas de más que gran vestigio de los que llaman edificios y es ciudadela ó fortaleza de los indios antiguos de la estirpe Mame, edificada á los esmeros de mucho costo y de arte muy seguro y regular, contra las invasiones y acometidas de la nación del Quiché, á impulsos y el fomento de sus, reyes, de que dimos noticia en la Primera parte de esta historia, y en el libro sétimo, capítulo cuarto de esta segunda parte, tocante la última guerra que les *movió' Kícab-Tanub, rey del Quiché; que también debelando toda la parte de Soconusco desde sus primeros prin­cipios por este lado con muy frecuentes acometidas y disensiones sucesivas, trajeron en continuado movimiento á aquesta estirpe de los Mames, sin otro pretexto de justa guerra que. quererlos dominar, usurparles sus tierras y su Estado á el fin de engrandecer el suyo, como no pasando muchos años después de los primeros al establecimiento de estas coronas y cacicazgos, lo dominó el rey de Utatlán á poca costa, manteniendo los castillos y fortalezas con gente suya, hasta la entrada de nuestras armas españolas. Si en esta forta­leza que vamos á describir se resistieron á nuestros castellanos, bien lo de­clara un cuaderno manuscrito de Gonzalo, de Alvarado que me comunicó Don Nicolás dé- Vides y Álvarado cura-de Opico, su descendíente, por donde escribiremos la guerra que nuestros españoles hicieron á los Mames, pasando ahora á decir la forma regular con que mantiene no solo su diseño aquesta insigne antigualla, sino gran parte de su fábrica, que yace plantada en la parte que advertimos, cercado gran contorno que abraza y ciñe toda esta célebre erección de profundo foso á modo de barranca, pareciendo mas ser obra de la manufactura de gestadores que de la propia naturaleza, por que al sitio solo se le halla una entrada estrecha y muy ceñida á cuanto puede ocu­par el pasage de un ~ginete, y ésta directamente mira al Norte. Corre desde la entrada á diestra mano una banca y parapeto edificados sobre el pretil del foso, por grande distancia de aquel costado, que prevalece en pié por su ma­teria de piedra y cal; pero al frente de la puerta se ve un admirable vestigio se demuestra ser lienzo de antemural, y á su costado de la siniestra mano gran número de ruinas que casi informes unas y otras en estado del cimen­tage, aun no dan muestras de su oficio, y corren circunferentemente por todo el ámbito de aquel sito; después de aquel arruinado antemural se mues a en pié una gran cortina ó lienzo de muralla con sus troneras, y después de ella, en la parte esterior é interior, se ve un atrio anchuroso solado todo de arga­mazones finos, unas robustas columnas que rematan en capitel, donde de parte de noche alplícaban gran cantidad de tea que ardía continuamente para esclarecer el contorno y se subía á ellas por graderías; después de esta pri­mera muralla se ve otra en frente de ella á la parte de mediodía, otra á la del levante, correspondida de igual defensa á la que mira al occidente, y dentro de esta máquina cuatro graderíos en cuadro que rematan en punta cortada estrechos estas gradas con cortinas y parapetos, y cuatro cubos cada uno que á cuatro ángulos daban defensa y asistencia á los costados de aquellos cas­tillejos; mas toda esta agregación de defensa parece que se reducía y ordenaba á los resguardos y seguridad de un gran castillo, fortaleza principal ó caballero alto de aquella estendídísima y gran defensa; se elevaba esta profundidad que llamamos caballero alto como once ó doce varas sobre su pavimento, á la eminencia de su plaza de armas, que podrían cubrir cuarenta infantes, á diez por cada lienzo de su cuadro, y más crecido número de flecheros en la segunda grada, yendo así en crecimiento hasta la primera de su pavimento, formando una piña de defensores. Corre esta (primera gradación por cada lien­zo, como una cuadra, y á trechos quedan cortadas estas gradas con cortinas y parapetos; con que así por el arte y formación de su edificio á modo de laberinto, como por la muchedumbre de defensores que cubrían los puestos de su gradérío, parece cosa inéspugnable y de valientísima resistencia. Intenté varias veces en compañía de Don Pedro de Quevedo Cevallos, y otras personas, subir al caballero alto y nunca lo consiguió la diligencia, por los impedímentos y cortaduras que le fabricó el arte, hasta que un indio intérprete general nos fué guía y conductor (como el hilo de Teseo) para entrar á. su plaza de armas. Serán á lo que puede acordarse nuestra memoria y consideración, como veinte y ocho gradas las que se suben por esta admirable fortaleza, y hoy prevalece toda en pié. No carecía este castillo de alojamíentos, por que hay algunos que muestran parte de su cubierta, y se plantaron unos en forma prolongada, y otros de figura rotunda. Están así los alojamientos que referimos como las defensas, `disturbios en muy buen órden y proporción, y entre cada tres ó cuatro de estas fábricas, se ve su atrio en cuadro solado de argamazones finos de cal, y en la mitad del atrio una columna ó faro de las ya advertidas, para hacer el concurso visible y la comunicación tratable, es en el principal castillo toda la piedra labrada y canteada, y por una que desportillé ó se desengañó de la trabazón de las otras se conoce son de mucha grandeza y proporción; por que esta desunida que decimos se manifiesta tiene tres varas de largo y algo menos de vara por lo ancho; esto es lo que advirtió nuestro cuidado y diligencia, y lo que mi incuria en el arte de dibujar que no aprendí, pudo diseñar en la estampa, por que sin renta ni fomento para tanto asunto, ni puedo costear la ocupación de los pintores ni otras cosas que para ello son necesarias.
Pero habiendo otros castillos en otras partes, señalaremos por los que más se demuestran y hacen patentes, los que respecto de los ya descritos se advierten y reconocen al Oriente y á la parte setentríonal del pueblo de Tohoh, como á distancia de una legua de él, que yacen entre inaccesibles y profundísimas barrancas, y estos edificios se ven tan arruinados y destruidos que no dan materia á su descripción regular, mas sin embargo dan muestras de grande y considerable vestigio; por que sus cimentages son repetidos en gran dilatación de terreno, y es conocido el sitio de su asiento en el idioma Mame, con el pronombre de Tohtanan, que en nuestro castellano quiere decir dentro del pueblo, ó por que acaso en su antigualla fuese tan grande y crecido el de Tohoh, que ahora es bien corto, que llegasen sus goteras á aquellos muros, ó para denotar la cercanía de aquella fortaleza á su lugar. Otras sin estas que ya dejamos descritas se manifiestan y representan en las campañas de Chialchitán, que por la cumplida regulación que en algunas se mantiene, parecen de poca consideración y poca monta, mas en su 'modo y en su usanza serían de gran reparo y seguridad; son muy repetirías y en esta forma:
Sin otras de que no me acuerdo, y mucho cimentage y grande ruina que rueda y que se encuentra por e1 contorno; pero si llegaren á tiempo los diseños que esperamos de las demás, que están pedidos del Rev. ,, P. Provincial de la Merced, haremos la demostración de ellos que deseamos. Otra admirable fortaleza se halla en el progreso del camino de aquellos pueblos confinantes á la Alcaldía mayor de la Verapaz, que son los del partido de Sacapulas ya advertidos, de admirable y regularísima planta, aun mucho más 'que otras que en toda la grande estensión del reino ostentan en parte subsistente y en sus ruinas, la mucha autoridad de su respeto militar; por que de aquesta que apuntamos de Sacapulas he oído á caballeros de mucha comprensión de este arte adquirido en muchas campañas, que aun los ingenieros modernos no perfeccionaran tanta y tan esmerada defensa, y hoy siente nuestro deseo no haber levantado la planta del tan insigne y esmerado reparo de Uspantlán, por que á lo transible de un camino ni es fácil ni posible el espacio que pide tanta obra, y por donde á la conquista de Uspantián pudiera dar á entender esta defensa mejor que yo espresar la inmensidad de su trabajo, los muchos y superiores que padecieron nuestros valientes españoles. Perdóneme su fama lo que no alcanza mi pluma y mí posible, que mi cuidado y mi deseo es noticiar al orbe de sus glorías; y por que parece se ha dilatado el discurso de este capítu'o, no quedando otra cosa que sea notable, y digna del asunto, proponiendo el diseño y planta regular de la fortaleza de Huehuetenango, pasaremos con el favor divino á la descripción del Corregimiento de Quezaltenango, después de referir en el siguiente libro los accidentes políticos de Goathemala.
CAPITULO XIX
De la conquista de la gran provincia y nación de los indios Mames que ocuparon el territorio de las dos jurisdicciones de Quezaltenango y Huehuetenango, aparte del que ocuparon los Achies.
Auméntanse las monarquías cuando la infelicidad y desgracia hacen recuerdo de unas coronas, y la fortuna propicia hace memoria de otras, siendo preludio cierto de la desgracia de ellas, la feliz suerte con que triunfaron de muchas. Pero sí es achaque de lo temporal la poca fijeza con que procede en todo, díganlo tantos imperios destruidos, donde la Providencia ha ésculpido tristes memorias en sus ruinas, para desengaño notorio de las seguridades humanas; así el Señorío de la nación de los Mames, que desde el despojo que le hizo de sus tierras Don Kicab, Rey de Utatlán, señoriando aquel país de los serranos Mames Lahuahquieh, cuyo suceso escribiremos adelante; y este advertido de sus fortunas adversarias, se retiró á la aspereza de la Sierra. No solo no vió el semblante de las desgracias desde entonces; pero manteniendo guerras por todos los confines de sus países, entendió su señorío hasta
y

lunes, 9 de abril de 2018

BODAS 1677-1681- CHIANTLA ESPAÑOLES Y LADINOS

1676
PADRINOS  LUCAS NIÑO DE GUZMAN Y GRACIA NIÑO DE GUZMAN
PADRINOS BALTAZAR DE HERRERA Y  DOÑA LORENZA DE OVALLE
13
DOMNGO AIALA (AYALA) CON RAFAELA ERRERA (HERRERA)
PEDRO . LOPES CON YSABEL LOPES
ESTEFANA DE CHARDENAS
PADRINOS JUAN RODENAS Y GRATIA GUZMAN
PADRINOS JUAN MOLINA Y  .--SEA-(ZEA)
PEDRO ZUE CON MICHAELLA LOPES
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PADRINOS PHELIPE NUÑES Y  FRANCISCA NUÑES
PADRINOS JOSEPH DE HERRERA Y  JOSEPHA LOPES
RAMON XIMENES CON  FRAN.CA CHAPELNA, PADRINOS LUCAS NIÑO  Y JOSEPHA SOLIS
15QUILINCO
PADRINOS JUAN ZAMORA Y ANA ZAMORA
JOSEPH PERES CON ANA LOPES AMBOS DE SEGUNDAS NUPCIAS,PADRINOS PHELIPE NUÑES Y TOMASA DE ARMENGOL
PADRINOS ANDRES CHAPANECO Y MARIA MELO
TESTIGOS LOS ALCALDES AMBRICIO LOPES Y JUAN DOMINGES Y EL FISCAL JUAN GOMES
"EN SEIS DIAS DEL MES DE OTUBRE DE 1681 AÑOS  CON PERMISO DEL CURA" PADRINOS"IGNASIO RUIS Y FABIANA LOPES ,JENTE LADINA Y BECINOS DE ESTE PUEBLO"

lunes, 9 de abril de 2018

RIOS MONTT -REVOLUCION EN EL CORAZON

EFRAIN RIOS MONTT ,
SIERVO O DICTADOR? -
Joseph Anfuso David Sczepanski
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Ríos Montt gobernará como un Cristiano, así lo han dicho los Ancianos de su Iglesia, quienes creen firmemente que esto ayudará a Guatemala a salir de sus problemas".
Sin embargo, como Presidente de Guatemala, Ríos Montt sí trató de combinar sus convicciones religiosas con sus deberes cívicos, una tarea muy difícil en un país tan convulsionado.
Un periodista le hizo esta pregunta, la misma que estaba en la mente de muchos que le oían, respecto a su sueño de forjar una "nueva Guatemala": ¿"Cómo describiría usted la influencia de sus convicciones religiosas personales en su conducta como Presidente y en las aspiraciones que tiene para su país?.
Ríos Montt le contestó de esta manera simple: "Yo tengo una actitud Cristiana, y actuando como Cristiano puedo influenciar a todo el gobierno para que trabaje con honestidad, verdad y justicia".
Para Ríos Montt el aplicar las enseñanzas de las Sagradas Escrituras en el desempeño de sus funciones como Director de un Colegio Cristiano era una cosa; pero tratar de aplicar los principios bíblicos como Jefe de un gobierno con una larga trayectoria de corrupción y brutalidad, era algo muy diferente. Algunos de sus críticos argumentaban diciendo que eso no era posible. Otros, incluyendo algunos Cristianos de Estados Unidos bien intencionados, sugirieron que si no podía hacer rápidamente que las acciones de aquellos bajo sus órdenes se alineasen con sus propias actitudes Cristianas, que era mejor que no se identificara tan abiertamente como Cristiano.
Entonces, ¿cómo podría gobernar no sólo como General y Presidente sino también como Cristiano? ¿Cómo aunaría sus convicciones religiosas con sus deberes cívicos? ¿Cómo podría tratar de ser al mismo tiempo un seguidor de Cristo y el dirigente de un gobierno secular?
Un claro ejemplo lo dió con la forma como manejó la crisis en la Embajada de Brasil en Guatemala, apenas al mes y medio de estar en el poder.
El 12 de mayo de 1983 siete miembros del Comité de Unión Campesina (CUC), una organización simpatizante de la guerrilla, tomó la Embajada del Brasil en la ciudad de Guatemala y amenazó con dinamitarla con todas las personas dentro, si ciertas exigencias políticas no se cumplían. Rápidamente Ríos Montt fue informado por el Oficial a cargo, que para entonces ya había rodeado el edificio y únicamente esperaba órdenes para entrar a la fuerza.
Ríos Montt se reunió brevemente con dos de sus asesores, hombres Cristianos que habían venido a trabajar con él, y recordaron el versículo bíblico en Proverbios 15:1, que dice "La respuesta blanda quita la ira". El usar la fuerza de manera innecesaria contra esas personas únicamente provocaría una tragedia similar a la sucedida en la Embajada de España en 1980, donde murieron 39 personas.
Bajo la convicción que ni el comprometerse con el terrorismo o usar la fuerza innecesariamente eran respuestas aceptables, escogió la estrategia de "la respuesta blanda". Llamó al Coronel a cargo y le citó el Proverbio bíblico, ordenándole claramente mantener la Embajada rodeada pero no usar la fuerza.
Veinticuatro horas más tarde los terroristas capitularon. Aceptaron salir pacíficamente si se les permitía abordar un avión para México y tener una entrevista de prensa televisada de quince minutos. A las once de la noche, cuando Ríos Montt veía la conferencia en su sala de la Casa Presidencial, notó que cinco de los siete terroristas eran indígenas nativos que, creyó, estaban siendo usados y manipulados por los líderes del grupo. Inmediatamente salió hacia el aeropuerto.
Cerca de la media noche subió al avión que conduciría a los siete rebeldes a México."¿Qué van hacer en México?", les preguntó. "Ustedes son guatemaltecos. Pertenecen aquí". Los invitó a abandonar el movimiento subersivo y a unirse a la reconstrucción de la nueva Guatemala.
"Dentro de muy pocas semanas estaremos ofreciendo una amnistía en todo el país", les dijo. "Y aunque ustedes serían arrestados ahora, les garantizo su libertad bajo ella. No se les harán cargos. Incluso, yo les ayudaré a encontrar trabajo. Les pido que se queden y me ayuden a reconstruís a Guatemala".
Uno de ellos le contestó por los demás: "Es muy amable de su parte pero queremos media hora para pensarlo".
Al regresar a la nave treinta minutos después, recibió su respuesta: No, se irían a México. Les preguntó entonces si llevaban dinero. Le dijeron que no. Salió al vestíbulo del aeropuerto y pidió dinero prestado a varios funcionarios presentes, reuniendo casi mil quetzales, que cambió y dió a los siete terroristas. Luego, permitió que la nave zarpara.
Su respuesta blanda había evitado la tragedia. (Irónicamente, uno de los siete terroristas logró llegar a los Estados Unidos y fué usado por las organizaciones simpatizantes de las guerrillas y otros grupos de solidaridad para hacer giras hablando de la "violación de los derechos humanos" en Guatemala bajo el régimen de Ríos Montt).
Para María Teresa, en su calidad de Primera Dama, la situación también presentaba nuevos retos y oportunidades para expresar su Fe Cristiana. "Probablemente mi trabajo más importante ha sido orar por Efraín", dijo a unos amigos a principios de 1983. "Oro especialmente cuando está cansado, porque trabaja muy duro. Pero el trabajo no será, positivo si Dios no le ayuda. Así que, continuamente, pido a nuestro Señor por Su Promesa, que dice que aquellos que hacen Su voluntad no serán avergonzados".
Una de las responsabilidades que tuvo a su cargo como Primera Dama fue conceder audiencias privadas a personas de todo el país que le presentaban variedad de problemas y necesidades personales. Esta tarea fue especialmente dura durante las primeras semanas de la administración de su esposo.
"La gente venía todo el tiempo, solicitando favores, trabajo o ayuda para encontrar a algún ser amado desaparecido. Algunas veces había tanta gente y tanto qué hacer que, por momentos, tenía que excusarme y retirarme un rato a mi cuarto a orar".
Durante todo el período presidencial de su esposo María Teresa recibió, como mínimo, a diez personas diariamente. Estas audiencias las concedía en Casa Presidencial, detrás del Palacio Nacional. Con frecuencia oraba por alguien en necesidad o compartía algún versículo de la Biblia. También hizo cuanto pudo por ayudar materialmente a aquellos que acudían a ella. Y cuando el cansancio la agobiaba, recordaba esa promesa especial que había hecho tiempo antes a Jesucristo:
"Hace algunos años la Iglesia "Verbo" participó en una gran campaña Evangelística. Efraín y Zury salieron a predicar a la gente, tocando de puerta en puerta para hablarles de Jesús, pero yo no quise ir. En mi corazón sentía vergüenza. Me quedé en casa llorando porque no tenía el valor de salir a la calle a compartir la Palabra de Dios.
Finalmente, le prometí al Señor que a cambio de mi debilidad compartiría Su amor con todo aquel que El trajera a mi puerta. ¡No imaginaba entonces que un día vendrían tantos! Así que cuando me canso y siento que ya no quiero atender a nadie más, recuerdo mi promesa y El me da fuerzas para seguir".
Lo más duro que le tocó fue aprender a aceptar a la prensa enemiga de su esposo. "En 1974, cuando leía u oía mentiras sobre Efraín, me dolía mucho y me ponía furiosa. Pero ahora, como Cristiana, cuando leía algo desagradable, lo que hacía era levantarme e ir a orar por la persona que lo había dicho".
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"En una oportunidad ví a un político por televisión que decía que Efraín era un Protestante que estaba tratando de provocar una guerra entre los Católicos y los Evangélicos, y que el gobierno estaba siendo dirigido y controlado por la gente de "Verbo". Este mismo discurso lo repitieron por la noche en las noticias y, verdaderamente, yo me molesté mucho. Entonces me puse a orar. Le pedí a Dios que ayudara a ese hombre y que a mí me quitara el resentimiento y la amargura que sentía en mi corazón. No podía irme a dormir hasta que mi corazón estuviera limpio. Finalmente, como a las tres de la mañana, me sentí en paz y me dormí.
A la mañana siguiente había olvidado todo el incidente, pero horas más tarde lo recordé, ví a ese hombre de manera clara en mi mente y de nuevo me puse a orar por él. Varios días después, inesperadamente, me encontré con ese señor, pudiendo saludarlo con afecto y amor. Mi corazón estaba limpio. A los pocos días habló nuevamente por televisión y esa vez empezó a decir cosas buenas de mi esposo. Su actitud estaba completamente cambiada. Sé que fue la oración lo que logró ese cambio".
Esta no fue la única ocasión en que los opositores trataron de valerse de las eternas diferencias entre Católicos y Evangélicos en Guatemala, en un vano intento de hacer aparecer a Ríos Montt como la fuente de la controversia religiosa. Los políticos, tanto de la izquierda como de la derecha, repetidamente trataron de usar su fe Cristiana para provocar disensión entre los Católicos, que estarían molestos por  que él era Presidente.
La visita del Papa Juan Pablo II a Guatemala, el 7 de marzo de 1983, les proporcionó una excelente oportunidad. Opuesto a la pena capital, el Papa Juan Pablo 11 había apelado ante el gobierno de Guatemala para que se suspendiera la ejecución de seis hombres sentenciados a ser fusilados, lo que debería suceder en días previos a su visita. La ejecución de tres terroristas y de otros tres hombres acusados de doble secuestro y violación(*) estaba programada para una fecha tres días antes de la llegada del Papa. Esta fecha no era arbitraria, sino que se debía al hecho que sus casos habían sido elevados a la Corte Suprema de Justicia por medio de Apelaciones y que al dictarse sentencia, la ley exigía que la misma se cumpliera dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes.
Los críticos del gobierno de Guatemala usaron la ejecución para "demostrar" que Ríos Montt era "anti-católico" y que estaba decidido a oponerse insolentemente al Vaticano. La coincidencia de la fecha de la ejecución fué una situación desafortunada, admitió más tarde Ríos Montt, "pero fue sólo el resultado de tener que cumplir con un mandato legal".
(*) Estos tres hombres habían secuestrado a una joven señora, la violaron y luego exigieron rescate por ella a su familia. Como resultado de la violación,ella quedó embarazada. A las pocas semanas de haber sido rescatada, estos mismos hombres la volvieron a secuestrar y nuevamente la violaron, volviendo a cobrar un segundo rescate por devolverla. Finalmente fueron capturados.
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El discurso que pronunció Ríos Montt a la partida del Papa Juan Pablo II dejó clara una actitud que pareció explicar, al menos parcialmente, su respeto hacia las diferentes creencias religiosas por haber sido enseñado así desde niño. Su corto discurso decía así:
"Santidad, cuando usted llegó, supimos que traía desde tierras lejanas un mensaje refrescante de buenas nuevas para nuestros espíritus. Estoy seguro que después de su corta visita, Guatemala ha recibido del Jefe de la Iglesia Católica un sólido mensaje de amor, armonía y paz.
Nos ha complacido especialmente que usted haya invitado a sus seguidores a poner en práctica la Palabra de Dios, como El lo ordena en Su Testamento, y no simplemente a contentarse con oírla. He admirado la autoridad con que usted ha hablado a los católicos, para que se comprometan y se alejen de los malos hábitos, para hacer el bien y amar a sus hermanos, en resumen, a cumplir con los Mandamientos.
Si su mensaje es oído y cumplido, si el amor de Jesucristo, Nuestro Señor, es puesto en práctica por cada guatemalteco, entonces Guatemala será un magnífico ejemplo para el mundo".

Sin embargo, la actitud comprensiva de Ríos Montt por suavizar un conflicto religioso potencial no fue siempre apreciada. Un teólogo de la ciudad de Guatemala hizo la siguiente 162    
observación: "Algunos católicos están molestos porque él pertenece a una Iglesia que no es la Católica. Sin embargo, algunos Protestantes lo acusan de ser ecuménico —que entre los evangélicos en este país es un grave insulto—porque no toma partido contra los católicos. Aún más, algunos protestantes que no son Pentecostales se sienten mal porque él está en una Iglesia que cree en la manifestación de los dones espirituales. En verdad que está en una posición difícil".
Resumiendo lo que él creía que era la actitud necesaria para recorrer ese camino, declaró Ríos Montt: "Un Cristiano tiene respeto por los otros". Con este concepto también esperaba poder aumentar el respeto mutuo que debería existir entre los guatemaltecos, especialmente hacia lo que él creía ser raíz de una de las causas de muchos problemas en el país: la actitud indiferente, y a veces racista, hacia la población indígena. "Más de la mitad de la gente del país es indígena, sin embargo son ignorados o maltratados por el resto", dijo una vez.
Como resultado de esta preocupación, los principales esfuerzos de ayuda y desarrollo se concentraron en las áreas indígenas, especialmente en aquellas afectadas por la guerrilla. Esto se inició inmediatamente después del golpe del 23 de Marzo. Es más, miembros de la Iglesia "Verbo" empezaron a coordinar esfuerzos en algunos de estos proyectos pequeños de ayuda y eventualmente llegaron a organizar una fundación de ayuda y desarrollo que le denominó "Fundación para la Ayuda del
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Pueblo Indígena" (FUNDAPI
), la que canalizó las contribuciones de los grupos cristianos de Estados Unidos e inició numerosos proyectos de desarrollo en las áreas indígenas en conflicto.
En adición al trabajo de ayuda y desarrollo, con frecuencia Ríos Montt enfocó en sus discursos públicos y por televisión el tema del respeto por el pueblo indígena. Luego, en septiembre de 1982, hizo algo sin precedente en la historia de Guatemala: decidió que una tercera parte de los representantes en el Consejo de Estado deberían ser indígenas y que serían elegidos por su propia gente. Esto fue algo que asombró a los políticos.
Debido a la disolución del Congreso de la República y mientras se esperaba una reforma constitucional, el Consejo de Estado representaba la única alternativa de legislación para el país. Parte de sus funciones, como el cuerpo legislativo más importante e influyente del nuevo gobierno, era estudiar los problemas nacionales, recomendar las políticas y acciones del gobierno y elaborar las nuevas leyes. Por ejemplo, fue el Consejo de Estado quien propuso las nuevas leyes rigiendo la actividad política y las elecciones, hecho anunciado el 23 de marzo de 1983, con motivo del primer aniversario del golpe.
El haber nombrado a diez indígenas como Consejeros propietarios y a diez como suplentes trajo lo que Ríos Montt consideró un importante equilibrio para su gobierno. "Esta es una experiencia única en la vida de Guatemala", declaró Jorge Serrano, Presidente del Consejo,164   
al diario Los Angeles Times, "porque los indígenas que están aquí tienen un potencial humano que durante muchos años ha sido ignorado" (El Régimen dá un Nuevo Papel a los Indígenas, 12 de septiembre de 1982). Este hecho, más que único, era histórico. Los indígenas nunca antes habían tenido ninguna posición de importancia en el gobierno de Guatemala, su país.
Sin embargo y aunque esto no fue ninguna sorpresa, esta decisión también acarreó críticas de parte de los opositores al régimen. Los partidos políticos, que antes habían apoyado a Ríos Montt reaccionaron acremente. Un periódico de Guatemala desplegó un titular que decía "El Regreso a la Edad de Piedra". El Presidente Ríos Montt les respondió diciendo que los indígenas, que son la mayoría, "deberían ser quienes gobernaran Guatemala, no sus esclavos".
El llevar a indígenas al gobierno fue una manera franca de demostrarles a los políticos que la vieja imagen del gobierno de Guatemala tenía que cambiar. Pero también hubo otros cambios necesarios. El arresto y la destitución de muchos funcionarios públicos, inmediatamente después del golpe, fue un paso inicial para purgar la corrupción y cambiar la imagen deteriorada del gobierno. Pero era de esperarse que este cambio también tendría un efecto limitado y de corto plazo. En Guatemala se necesitaba algo mucho más profundo si su gobierno, históricamente corrupto y al servicio de intereses personales, se quería que cambiara hacia lo que Ríos Montt había
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soñado:    un cuerpo de dirigentes dedicados a servir al pueblo.
A finales de noviembre de 1982 se lanzó una campaña pública a nivel nacional para moralizar y lograr producir ese cambio. Privadamente se le denominó "Proyecto David", por el Rey David de la Biblia. Esta campaña de moralidad estaba simbolizada por una mano grande en color azul, con el dedo pulgar y los dos siguientes extendidos en señal de juramento. El lema de ese juramento era: "No robo, No miento, No abuso", escrito abajo.
Para mediados de noviembre este lema estaba en todas partes, en afiches, en anuncios, en periódicos, radio y televisión. El 17 de noviembre, en el Teatro Nacional, y ante las cámaras de televisión transmitiendo a todo el país, el Presidente Ríos Montt tomó juramento a 450 directores y gerentes de los Ministerios del Gobierno, que se comprometían públicamente a no mentir, no robar y no abusar. Esta misma ceremonia se repitió con todos los demás empleados públicos.
Al inaugurar el Proyecto David dijo el Presidente: "Yo me comprometo ante Dios y ante mi patria a dedicar todos mis actos para cambiar a Guatemala. Juro y me comprometo a que todos mis actos estarán dentro de la ley y que exigiré a todas aquellas personas bajo mi responsabilidad a que hagan lo mismo. Me declaro ante Dios y ante mi patria como enemigo de la corrupción y de la injusticia y juro en este momento mi determinación para que en este país la verdad, la honestidad y la justicia sean firmemente establecidas; juro también que seré un ejemplo para mis subordinados y 164   66         1         167
mis conciudadanos. Pido a Dios que me ayude a cumplir mi juramento".
El Proyecto David era ambicioso. Aun después de su inauguración Ríos Montt reconoció la dificultad del reto que habían adquirido. "Nuestro compromiso es construir una nueva Guatemala", dijo en un discurso por televisión. "Aún hoy hay funcionarios que abusan de sus puestos para su propio beneficio. Y yo estoy decidido a terminar con ello. Este es uno de los propósitos de mi trabajo en el gobierno. No podemos esperar que la gente de un país cambie si sus dirigentes no dan el ejemplo".
Al mismo tiempo, Ríos Montt se dió cuenta de que, si quería tener éxito, no podría limitar su campaña de moralidad sólo al gobierno y al Ejército. Con esto en mente estableció un programa de televisión semanal, los domingos por la noche (al igual que lo había hecho en Estados Unidos el Presidente Roosevelt, quien lo llamó "Charlas desde mi Sillón"). Ríos Montt podía entonces entrar a los hogares y llevarles su mensaje. "Si Guatemala va a cambiar, usted y yo debemos cambiar", dijo durante una de esas pláticas dominicales. Repetidamente hablaba a sus oyentes de los principios bíblicos de servicio, responsabilidad, honestidad y arrepentimiento. "Nosotros, esto es usted y yo, tenemos una gran responsabilidad hacia nuestro país", repetía una y otra vez. "Y lo que se necesita no son héroes de 'revoluciones del pasado sino una revolución dentro de nosotros mismos".
Aseveraba con profunda convicción que la verdadera y permanente solución de los problemas de Guatemala no estaba en un cambio político ni ideológico sino espiritual. Esta convicción entraba en conflicto directo con los sentimientos de un gran número de clérigos y misioneros religiosos latinoamericanos que simpatizan o apoyan una revolución violenta, como el medio legítimo y necesario para "liberar" a las masas. En términos más simples, lo que tal "teología de liberación" implica es que el problema fundamental son las "instituciones pecaminosas", o en otras palabras, las estructuras económicas y sociales que durante años han mantenido a los pueblos de América Latina bajo condiciones de miseria, hambre y opresión. Aducen que el "pecado" está esencial y primordialmente en "el sistema", y que para que un cambio positivo pueda sucederse, el sistema tiene que ser derribado.
Por otro lado, Ríos Montt compartía el histórico y bíblico punto de vista de que el pecado existe en el corazón del hombre desde siempre y que es aquí en donde la revolución debe de empezar a operar cambios. Un cambio verdadero, decía, no era asunto de simplemente cambiar o mejorar las instituciones --aunque también trataba de lograr esto— sino de redimir el corazón del hombre.
"Yo les animo a cambiar", les dijo a un grupo de maestros durante una reunión celebrada en la ciudad de Guatemala el 8 de noviembre de 1982. "Compartan conmigo la lucha por cambiar al país, con el conocimiento de que el primer paso es principiar por cambiarnos a nosotros mismos para que aquellos que nos siguen sepan cómo actuar. . . . No dudemos en cambiar la manera como hemos sido hasta hoy.
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Esto es lo que Guatemala necesita ahora. Un cambio. Pero primero y sobre todo, un cambio dentro de nosotros mismos".
Menos de una semana después, en una de sus pláticas dominicales por televisión, Ríos Montt volvió a tocar este tema, enfatizando nuevamente su fuerte creencia de que la clave para el cambio de Guatemala no estaba sólo en las reformas políticas y económicas sino en la regeneración de los motivos y vida de los guatemaltecos, de cada uno de ellos, y en el subsecuente servicio que entonces cada uno podría prestarle a Guatemala.
"Tengo la firme convicción de que el problema que afronta la humanidad hoy en día es el problema del hombre", dijo. "Sin ignorar la importancia de las estructuras económicas y políticas, sin pasar por alto el talento técnico y las capacidades, creo que el aspecto más importante no es qué método escogeremos sino qué clase de gente somos los que vamos a hacer el trabajo. Guatemala necesita gente con valor, compromiso, carácter y un profundo sentido de responsabilidad personal, gente que pueda cambiar el curso de la historia".
Para aquellos que escuchaban cuidadosamente sus palabras, no era ningún misterio la forma como él creía que se podía obtener esa clase de gente. "Observen la excelsa obediencia de Jesucristo que murió en la cruz para limpiarnos del pecado", dijo en otra plática. "Que dió Su vida para que pudiéramos ser útiles en Su Servicio y verdaderos hermanos".
Muchos creían que el llamado de Ríos Montt por un despertar espiritual, tanto en Guatemala como en Centro América, representó la única y verdadera esperanza de paz para esa región tan deshecha.
Después de una visita a Guatemala en noviembre de 1982, Luis Palau, el evangelista latinoamericano, declaro a la revista Christianity Today del 20 de mayo de 1983, lo siguiente:
"Al estudiar las escrituras, la historia de la Iglesia y la historia de este siglo, no veo esperanza de ningún cambio institucional que pueda a la vez sacar a las masas de la miseria y mantener su libertad. Creo que el cambio deberá venir de la conversión de millones cuya forma de vida se transformará a una manera Cristiana de vivir. . . . Si pudiéramos eliminar la infidelidad y la inmoralidad en la América Latina, reduciríamos la pobreza por mitad en una generación".
También, en otra entrevista, Palau se refirió de la siguiente manera a los esfuerzos de Ríos Montt:
"Tratar de cambiar a una nación como él lo está haciendo, conociendo a los latinoamericanos y cuán independientes somos, sólo puede lograrse con la ayuda de la mano de Dios. . . Este esfuerzo de crear una atmósfera de rectitud es tremendamente encomiable. ¡Pensar, que existe un hombre que tiene el valor de hacerlo!"
Por supuesto que no todos estaban contentos 170   
con el llamado de Ríos Montt a la rectitud. La revista Newsweek del 13 de Diciembre de 1982, publicó lo siguiente:
"No todos los guatemaltecos aprecian su exhortación hacia la rectitud. La clase media alta, predominantemente católica, ridiculiza el fervor religioso de Ríos Montt y aún algunos de sus propios funcionarios se refieren a él como "el Ayatollah". Pero Ríos Montt ha ganado popularidad entre los trabajadores, los hombres de negocios y las mujeres, que gustosamente aceptan sus frecuentes llamados a la sobriedad y la fidelidad".
Algunos, incluso, llegaron a preguntarse si la moralización y prédicas de Ríos Montt no serían un preludio para el establecimiento de un nuevo gobierno religioso en Guatemala, idea que él inmediatamente refutó. "Mi propósito no es crear un gobierno Cristiano o una teocracia, aunque la gente ha tratado de asociarnos a mí y al gobierno con una causa o una Iglesia. Yo era Cristiano antes de llegar a la presidencia y lo soy ahora. Y en cualquier lugar en que un Cristiano se encuentre, ahí debe de ser Cristiano".
Estaba ansioso por diferenciar entre su propia experiencia Cristiana y una mera religiosidad. "Algunas personas me llaman un fanático religioso", dijo en una de sus pláticas dominicales por televisión. "Pero yo no soy una persona religiosa. Yo soy un Cristiano. El cristianismo es una forma de vida. Usted no va
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simplemente a un edificio una vez por semana y deja su verdadera vida en la puerta. El cristianismo es caminar transparentemente ante Dios las veinticuatro horas del día".
Sin embargo admitió que aun como Cristiano no estaba exento de problemas. "Los que estamos en el gobierno estamos rodeados de tentaciones, de caer en la vanidad y el orgullo y de abusar del poder", confirmó a algunos de sus amigos que trabajan con él en el gobierno. "Necesitamos verdaderos amigos cristianos que nos recuerden del compromiso más alto que tenemos". Por esta razón, y debido a su deseo de no ser arrastrado al forcejeo por la ambición o el poder, característico de la política guatemalteca, Ríos Montt recurrió al pacto que tenía con sus hermanos de la Iglesia.
El día del golpe, su amigo y compañero de trabajo en "Verbo", Francisco Bianchi, le acompañó al Parque Central. Fue el único civil que observó cómo se formó la Junta y se quedó acompañándole, a solicitud de Ríos Montt, hasta entrada la noche. Sabiendo que estaría en una atmósfera tremendamente cargada, quiso que Francisco Bianchi se quedara para darle apoyo espiritual y asesoramiento. De las enseñanzas que había recibido en la Iglesia y en sus clases de estudio Bíblico, sabía cuán importante era nutrirse constantemente de consejos basados en la Palabra de Dios.
Inmediatamente que estableció su administración se le hizo clara la necesidad de formar nuevo gobierno, Ríos Montt habló con el Pastor Carlos Ramírez y le dijo: "Quiero que se le permita a dos personas de "Verbo" que vengan a  trabajar conmigo. Necesito el apoyo de mis hermanos
Más tarde, Carlos Ramírez explicó al respecto: "Durante muchos años, Efraín no tuvo a nadie en su vida en quien verdaderamente confiar. En parte esto se debió a su propia independencia, pero también tenía que ver con la rivalidad existente en su carrera militar y en la política. Mucha de la gente que se le acercaba diciéndose su amigo era solo gente que buscaba algo para su propio beneficio, un favor o alguna clase de prebenda.
"Sin embargo, cuando vino a "Verbo" descubrió que había gente que verdaderamente se preocupaba por él como persona, y no simplemente porque fuera un General o alguien importante. Poco a poco, se dió  cuenta de que se preocupaban por los intereses de él y no por los suyos propios. Y era esta clase de gente, a las que sabía que realmente les importaba y en las que podía confiar, las que sintió que necesitaba a su lado en su nuevo papel de Jefe de una nación".
Para responder a la solicitud de Ríos Montt, un grupo de líderes de la Iglesia se reunió en la ciudad de Guatemala. Querían sopesar cuidadosamente las perspectivas de liberar a estos dos hombres de su compromiso con la Iglesia y permitirles trabajar en el gobierno.
"Necesito el apoyo de mis hermanos", les repetía Efraín. "Cuando una persona está en la posición que yo estoy, uno se puede llegar a sentir muy importante. Y yo no quiero caer en esa tentación. Necesito que mis hermanos me tomen de la mano e impidan que yo caiga en esa trampa".
Después de mucha oración y consulta, que se prolongó varios días, finalmente se tomó una decisión. Se permitiría que Francisco Bianchi y Alvaro Contreras Valladares, ambos Ancianos guatemaltecos de la Iglesia, dejaran sus funciones y colaboraran con Ríos Montt en su nueva tarea de Jefe de Estado. Su trabajo principal sería caminar en pacto con él, hablarle abierta y honestamente con espíritu de hermanos y mantener siempre ante él, de- manera viva, los principios de las Escrituras.
También se decidió que cada lunes por la noche los Líderes de la Iglesia, junto con sus esposas, se reunirían con Efraín y María Teresa para un período de oración, estudio Bíblico y compartir informalmente como hermanos. Se esperaba de esta manera que el beneficio del pacto de hermandad que había sido tan valioso y vital para Ríos Montt al principio de su desarrollo como Cristiano, continuaría nutriéndole y protegiéndole.
Por su parte, María Teresa también estaba abierta a la amistad y hermandad Cristianas. "Siempre ha sido un poco difícil para mí", explicó. "Antes de comprometer mi vida al Señor y empezar a ir a la Iglesia "Verbo", nunca me relacioné de manera abierta con la gente. Mis relaciones fueron siempre diplomáticas. Aun con Efraín mantuve algunas reservas. Pero, lentamente, Dios fue cambiándome. Y he llegado a valorar mucho la sabiduría de mis amigas y hermanas en Cristo`".
En Abril de 1983, un año después de haber solicitado que sus hermanos Francisco y Alvaro 174   
trabajaran con él, tuvo lugar otra reunión de Líderes en la finca presidencial cerca de Escuintle. Abrumado por los graves problemas existentes, por la difícil situación económica, por las presiones de la demás gente del gobierno y de los militares que aún no se alineaban a su política y a sus intenciones, además de recientes rumores de un complot para asesinarlo, Efraín buscó el consuelo, y apoyo espiritual de sus hermanos de "Verbo". Durante dos días oraron, ayunaron y se apoyaron espiritualmente.
Carlos Ramírez explicó al respecto: "Los que estábamos cerca de Efraín vimos la batalla espiritual que afrontaba debido a su posición y sentimos la necesidad de rodearlo de oración. Vimos también que era necesario para él hacer una renovación diaria de su compromiso con Dios para obtener la sabiduría, la fortaleza y la Gracia que le permitieran sobrellevar tan difícil situación".
Y era verdad que afrontaba grandes dificultades. En la misma medida en que sus convicciones Cristianas iban surgiendo como la fuerza que guiaba a su gobierno, y conforme algunas de sus reformas se iban afianzando, igualmente la oposición iba creciendo.
CAPITULO XII
Dios Dio, Dios Quitó
En el día del primer aniversario del golpe de Estado que lo había llevado al poder, Ríos Montt levantó el Estado de Sitio que había decretado meses antes.
La autoridad gubernamental casi absoluta que le permitió el Estado de Sitio demostró ser muy efectiva para combatir a la insurgencia guerrillera y poner orden en la nación. El terrorismo de la izquierda y la derecha había desaparecido en la Capital, la lucha en el altiplano había cesado, el apoyo extranjero para los insurgentes había sido trasladado, al menos momentáneamente, a otros países en la América Latina.
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martes, 10 de abril de 2018

Parte 1- TORTURADO POR CRISTO- WURMBRAND

La iglesia Mártir de Hoy
   Torturado por Cristo
Richard Wurmbrand
Una relación de los sufrimientos y testimonio
 de la Iglesia Subterránea en los países tras la Cortina de Hierro.
Traducido y adaptado por
CARLOS A. MORRIS

PRESENTADO AL AUTOR
 Richard Wurmbrand, nació en Bucarest el 24 de Marzo de 1909. Fue un pastor evangélico que paso catorce años en cárceles comunistas de Rumania, su patria. Fue uno de sus más renombrados dirigentes cristianos, autores y educadores. Pocos nombres son tan conocidos en su país.
 En 1945, cuando los comunistas ocuparon Rumania, e intentaron controlar a las iglesia para sus propios fines, Richard Wurmbrand comenzó de inmediato un efectivo y vigoroso “ministerio subterráneo” entre sus compatriotas esclavizados y los soldados invasores rusos. Finalmente fue arrestado en 1948, en compañía de su esposa Sabina. Ella fue condenada a tres años de trabajos forzados. Richard Wurmbrand pasó tres años de confinamiento solitario, sin ver a nadie, con excepción de sus guardias comunistas. Después de tres años fue trasferido a una celda común por cinco años más, donde continuaron las torturas.
 Debido a su prestigio internacional como líder cristiano, algunos diplomáticos de las embajadas de los países occidentales comenzaron a interesarse por su seguridad. Se les informo que había huido de Rumania. Por otro lado Policías Secretos, haciéndose pasar por ex – compañeros de cárcel, contaron a su esposa como habían presenciado su entierro en el cementerio de la cárcel. Tanto a su familia en Rumania como a sus amigos en el exterior se les aconsejo que era mejor olvidarlo, ya que, según estas falsas noticias, estaba muerto.
 Después de ocho años fue puesto en libertad e inmediatamente reanudo su labor en la Iglesia Subterránea. Dos años más tarde, en 1959, fue vuelto a arrestar y sentenciado a veinticinco años de cárcel.
 Richard Wurmbrand fue puesto en libertad otra vez en una amnistía general en 1964, y continuo su ministerio subterráneo. Conscientes del peligro que significaba para él un tercer arresto. Cristianos de Noruega negociaron su salida de Rumania con las autoridades comunistas. El gobierno comunista había comenzado a “vender” a sus presos políticos. El precio habitual de rescate por un preso era de 2.000 dólares; pero por el pidieron 10.000 dólares.  En mayo de 1966, mientras prestaba declaraciones ante el Sub-Comité de Seguridad Interior del Senado norteamericano en Washington, se desnudo hasta la cintura para que pudieran ver las dieciocho profundas cicatrices que le habían dejado las atroces torturas a que fue sometido durante su encarcelamiento. Los periódicos norteamericanos, europeos y asiáticas contaron al mundo su dramática historia. En el mes de Septiembre de ese mismo año se le advirtió que el régimen comunista de Rumania había dispuesto su asesinato. Mas, ni siquiera aquellas amenazas de muerte pudieron silenciar su voz.
Richard Wurmbrand ha sido llamado “la voz de la Iglesia Subterránea”. Líderes cristianos lo han llamado “un mártir viviente” y “el Pablo de la Cortina de Hierro”.
 Richard Wurmbrand, encontró el eterno descanso en los brazos de su Amado Salvador el 17 de Febrero de 2001, Sabina su esposa, se le había adelantado, el 11 de Agosto de 2000.
INTRODUCCION

Por que escribo este libro.
 Traigo a todos los cristianos libres un mensaje de la Iglesia Subterránea detrás de la Cortina de Hierro.
 La Iglesia Subterránea, que tuve el honor de dirigir durante muchos años, decidió que yo tendría que hacer todo lo posible para llegar al mundo libre para entregarles a Uds. este urgente mensaje. Por un milagro extraordinario, del que van a leer aquí, logre sobrevivir y llegar. En este libro entrego el mensaje que me ha sido confiado por la fiel y sufrida Iglesia Subterránea en los países comunistas.
 Con el objeto de que este mensaje de la Iglesia Subterránea reciba toda la consideración que se merece, en primer lugar doy mi testimonio, para luego contar el trabajo que ella realiza.

CAPITULO PRIMERO
LA AVIDA SED DE CRISTO DE LOS RUSOS
Un ateo encuentra a Dios
 Fui criado en una familia donde ninguna religión era reconocida. Por lo tanto, en mi niñez no tuve ninguna instrucción religiosa. A los catorce años era ya un convencido y empedernido ateo. Era el lógico resultado de mi amarga niñez. Quede huérfano a muy temprana edad y conocí la pobreza en aquellos difíciles años de la Primera Guerra Mundial. De allí que, a mis catorce años, fuera un ateo tan convencido como lo son hoy los comunistas. Había leído libros sobre ateismo y ello no significaba meramente que no creyese en Dios o en Cristo… odiaba esos conceptos por considerarlos perjudiciales a la mente humana. Y así crecí sintiendo amargura y resentimiento hacia la religión.
 Pero, como llegue a entender mas tarde, había sido elegido por la gracia de Dios, por razones que no alcanzaba a comprender. Esas razones no tenían nada que ver con mi carácter, pues este era muy malo.
 Aun cuando me consideraba un ateo, algo incomprensible dentro de mí me atraía hacia las iglesias. Me resultaba difícil pasar frente a una iglesia sin sentir necesidad de entrar. No obstante, nunca podía entender lo que sucedía dentro de esos lugares. Escuchaba los sermones, pero estos no apelaban a mi corazón y no me sentía ni afectado ni conmovido por ellos. Tenía la absoluta seguridad de que Dios no existía. Aborrecía el concepto errado que tenia de Dios como un amo al que había que obedecer. Sin embargo, mucho me habría agradado saber que en algún lugar en el centro de este universo existiera un corazón de amor. Había conocido tan pocos de los goces de la niñez y la juventud, que anhelaba encontrar en alguna parte un corazón que estuviera latiendo de amor por mi también.
 Sabia que Dios no existia, pero me lamentaba que no existiera tal Dios de amor. En cierta oportunidad, movido por este conflicto espiritual interior, entre en una Iglesia Católica. Observe la gente arrodillada, y me di cuenta que estaban murmurando algo. Pensé, me arrodillare cerca de ellos y tratare de captar lo que dicen, y repetiré sus oraciones a ver si algo sucede. Rezaban una plegaria a la Santa Virgen: “Ave Maria, llena eres de gracia”. Repetí esas palabras y otra vez, mirando a la imagen de la Virgen Maria, pero no sucedió nada, lo que me causo gran pesar.
 Un día, a pesar de ser un ateo convencido, ore a Dios. Mas o menos mi oración fue así: “Dios tengo el convencimiento absoluto que Tu no existes, pero por si acaso existieras, cosa que dudo, no es deber creer en Ti, pero si es Tu obligación revelarte a mi”. Si, yo era ateo, pero eso no traía paz a mi corazón.
 Durante ese periodo de conflicto interior, como lo vine a descubrir mas tarde en un pueblito situado en las montañas de Rumania, un carpintero anciano oraba de esta manera: “Mi Dios, te he servido aquí en la tierra y te pido que me des una recompensa tanto aquí como en el cielo. La recompensa que quiero es que no muera sin antes haber traído a Ti a un Judío, puesto que Jesús era Judío. Pero soy pobre y estoy viejo y enfermo, no puedo salir de aquí en busca de uno de ellos, y bien sabes que en este pueblo no vive ninguno. Trae, Señor un judio hasta acá, haré todo lo que este en mi para llevarlo a Cristo”
 Algo irresistible me trajo a ese pueblo. Yo no tenía nada que hacer allá. Existen doce mil pueblos semejantes en Rumania. Sin embargo, yo viaje a ese pueblo. Viendo el carpintero que yo era judío, me lleno de atenciones como nunca una hermosa muchacha se vio atendida. En mi había visto la respuesta a su oración y me obsequio una Biblia. Yo había leído muchas veces la Biblia, pero solo por interés cultural. En cambio, la Biblia que me obsequiara aquel anciano me dio la impresión de ser totalmente diferente. Esta parecía no estar escrita simplemente con letras, sino con las llamas de amor de sus ardientes oraciones. Según me confeso mas tarde, el y su esposa habían pasado horas enteras orando por mi conversión y la de mi mujer. Me resultaba difícil leerla, pues solo atinaba a llorar cuando comparaba mi vida con la vida de Jesús; mis impurezas con su pureza; mi odio con su amor. Mas a pesar de eso me acepto como uno de los suyos.
 Al poco tiempo se convirtió mi esposa. Ella atrajo a otras almas a Cristo, las que a su vez atraían a otros a nuestra fe. De esta manera nació una nueva congregación luterana en Rumania.
 Entonces llego el Nazismo. Teníamos mucho que sufrir. El Nazismo tomo la forma de una dictadura de elementos ultra – ortodoxos que persiguieron a los grupos protestantes además de los judíos.
 Aun antes de mi ordenación formal y de que estuviera preparado para el pastorado, era el líder virtual de una Iglesia recién fundada. Tenía la responsabilidad por ella. Mi esposa y yo fuimos arrastrados varias veces a los tribunales. El terror Nazi fue muy grande, empero era solamente un anticipo de lo que vendría: el Comunismo. Mihai, mi hijito, debió adoptar un nombre no judío para poder escapar de la muerte.
 A pesar de todo, la era del Nazismo nos proporciono una gran ventaja, pues nos enseño que los golpes físicos podían ser soportados, puesto que el espíritu humano, con la ayuda de Dios, puede sobrevivir a las más horribles torturas. Además nos obligaron a adoptar los métodos del trabajo cristiano en secreto, que nos sirvieron como entrenamiento para la prueba aun mas terrible que estaba por venir y que, sin saberlo, ya se aproximaba.
   Mi ministerio con los rusos
 El remordimiento de mi pasado ateo me hizo anhelar desde el primer día de mi conversión el testificar de mi fe a los rusos. Ellos son un pueblo criado desde la infancia en el ateismo. Mis deseos de alcanzar a los rusos para Cristo se han cumplido. Su cumplimiento comenzó en los años del Nazismo, pues había muchos prisioneros de guerra rusos en Rumania, entre los cuales podíamos hacer nuestra obra.
 Fue una labor conmovedora y dramática. Jamás olvidare mi primer encuentro con un prisionero ruso, quien me contó que era ingeniero. Le pregunte si creía en Dios. Si me hubiera dicho “no”, no me habría importado tanto, pues que cada hombre tiene el derecho de creer o no creer. Pero ante mi pregunta si creía en Dios levanto sus ojos sin comprender y me respondió: “Mis superiores militares no me han dado ninguna orden para creer. Si tuviera una orden, creería”.
 Las lágrimas corrieron por mis mejillas, y sentí como si el corazón se destrozara dentro de mí. Allí, frente a mi, había un hombre cuya mente estaba como muerta. Un hombre que había perdido el don más preciado que Dios concede al ser humano: tener su propia personalidad. Era solo un instrumento, con el cerebro lavado, en manos de los comunistas, dispuesto a creer o no, según se lo ordenaran. No tenia capacidad de pensar por si mismo. ¡Era un ruso típico después de tantos años de dominación comunista! Después del impacto de ver lo que el comunismo había hecho con los seres humanos, prometí a Dios dedicar mi vida a esos hombres, para ayudarles a recuperar su personalidad y llevarles a la fe en Dios y en Jesucristo.
 No necesite ir a Rusia para alcanzar a los rusos.
 A partir del 23 de agosto de 1944, un millón de soldados rusos entraron en Rumania, y poco después los comunistas llegaron al poder en nuestro país. Entonces comenzó la horrenda pesadilla, ante la cual el sufrimiento bajo el Nazismo parecía poca cosa.
 En ese momento en Rumania, que ahora tiene diecinueve millones de habitantes, el Partido Comunista tenía solamente mil miembros. Sin embargo, Vishinsky, Ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética, irrumpió en la oficina de nuestro muy amado rey Michael I, golpeo en la mesa con los puños y dijo: “Ud. debe nombrar comunistas para el gobierno” Nuestro ejercito y policía fueron desarmados y así, por la violencia, y odiados por casi todos, los comunistas llegaron al poder. Esto sucedió con la pasiva cooperación de los gobernantes ingleses y norteamericanos de aquel tiempo.
 Los hombres son responsables ante Dios no solamente por sus propios pecados sino también por los de su nación. La tragedia de todos los países cautivos constituye una responsabilidad en los corazones de los cristianos ingleses y norteamericanos. Los norteamericanos deben saber que en algunas oportunidades han ayudado, sin darse cuenta, a que los rusos nos hayan impuesto regimenes de terror y muerte. Los norteamericanos deben expiar estas faltas, ayudando a los pueblos cautivos para que llegue hasta ellos la luz de Cristo.
   El idioma del amor y el idioma de la seducción son la misma cosa
 Una vez que los comunistas estuvieron en el poder, habilmente pusieron en práctica sus métodos de seducción para conquistarse la iglesia. El idioma del amor y de la seducción son idénticos. Tanto el que desea a una joven para hacerla su esposa, como el que solo la desea para tenerla una noche y después desecharla, dicen: “Te quiero”. Jesús nos enseño a distinguir entre el lenguaje de la seducción y el del amor, como también a discernir a los lobos con piel de oveja de las verdaderas ovejas.
 Cuando los comunistas consiguieron el poder, miles de sacerdotes, pastores y ministros no supieron distinguir entre ambas voces.
 Los comunistas convocaron un Congreso de todos los grupos cristianos, en el edificio de nuestro Parlamento. Asistieron unos cuatro mil sacerdotes y pastores que eligieron nada menos que a ¡Jose Stalin como Presidente Honorario de dicho Congreso! Al mismo tiempo el era el Presidente del Movimiento Mundial Ateo, y un asesino en mesa de los cristianos. Uno tras otro, obispos y pastores se levantaron en aquel recinto para declarar que el comunismo y el cristianismo fundamentalmente son lo mismo y que por lo tanto podían coexistir. Un ministro tras otro ensalzo al comunismo y aseguro al nuevo gobierno que podría contar con la lealtad de la Iglesia.
 Mi esposa y yo estábamos presentes en el Congreso. Ella, que estaba sentada cerca de mi, me dijo: “¡Richard, levántate y limpia la cara de Cristo de tanta vergüenza! Están escupiendo en su cara”. Le dije: “Si lo hago, pierdes a tu esposo”. Ella respondió: “No deseo tener a un cobarde por esposo”.
 Entonces me levante y hable a los congresistas, alabando no a los asesinos de cristianos, sino a Dios y a Su Hijo Jesucristo, afirmando que nuestra lealtad se debía en primer lugar a El. Los discursos de aquel Congreso eran difundidos por radio, así es que se pudo escuchar el mensaje de Cristo en todo el país, proclamado desde la misma tribuna del Parlamento Comunista. Después tuve que pagar por semejante temeridad, pero había valido la pena.
 Los dirigentes de las Iglesias Protestantes y Ortodoxa competian entre si en su afán de ceder al comunismo. Un obispo ortodoxo coloco el emblema de la hoz y el martillo en sus vestiduras eclesiásticas y solicito a sus sacerdotes que no se dirigieran mas a el como “Su Señoría”, sino como “Camarada Obispo”. En otra oportunidad asistí al Congreso Bautista  en el pueblo de Resita, que se efectuó bajo la sombra de la bandera roja, donde todos se pusieron de pie al entonarse el himno nacional de la Unión Soviética. El presidente de los Bautistas declaro que Stalin no hizo más que cumplir con los mandamientos de Dios, y lo alabo como un gran maestro de la Biblia.
 Algunos sacerdotes, como Patrascoiu y Rosianu fueron más directos, convirtiéndose en miembros de la Policía Secreta. Rapp obispo auxiliar de la Iglesia Luterana en Rumania, comenzó a enseñar en el seminario teológico que Dios había dado tres revelaciones: una a Moisés, otra a través de Jesús, y una tercera a través de Stalin que superaba aun a la anterior.
 Debo aclarar que los verdaderos bautistas, por quienes siento un verdadero aprecio, no estaban de acuerdo y mantuvieron intacta su fe en Cristo, sufriendo mucho a causa de ello. Sin embargo, los comunistas “eligieron” a sus dirigentes y los bautistas no tuvieron mas remedio que aceptarlos. La misma condición se mantiene hoy en las altas esferas de dirección religiosa.
 Aquellos que se convirtieron en siervos del comunismo en lugar de siervos de Cristo, comenzaron a denunciar a los hermanos que no se unían a ellos.
 Así fue como los cristianos rusos formaron una Iglesia Subterránea después de la revolución rusa. La ascensión al poder del comunismo y la traición de fatuos dirigentes de la Iglesia Oficial nos obligo a fundar también en Rumania una Iglesia Subterránea que fuera fiel a su fe, que predicara el Evangelio y que ganara a los niños para Cristo. Los comunistas prohibieron todo esto y la Iglesia Oficial consintió.
 Junto con otros comencé una obra secreta. Exteriormente yo mantenía una posición bastante respetable que nada tenia que ver con mi verdadera obra clandestina, pero que me servia de pantalla para ocultarla. Yo era pastor de la Mision Luterana Noruega y al mismo tiempo era el representante del Consejo Mundial de Iglesias para Rumania. (Cabe destacar que en Rumania no teníamos la más remota idea que esa organización algún día podría cooperar con el comunismo. Por aquel entonces se dedicaba a mantener programas de ayuda en nuestro país.) Estos dos títulos me dieron una buena reputación ante las autoridades, que nada sabían de mi obra clandestina.
 La misma tenia dos facetas
 La primera era nuestro ministerio secreto ente el millón de soldados rusos.
 La segunda faceta era nuestro ministerio subterráneo al esclavizado pueblo rumano.
  Los rusos – un pueblo de almas “sedientas”
 Para mi, el predicar el Evangelio a los rusos es el cielo en la tierra. Yo he predicado el Evangelio a hombres de muchas naciones, pero nunca he visto a un pueblo tan sediento del Evangelio como los rusos.
 Un sacerdote ortodoxo amigo mío me telefoneo un día para comunicarme que un oficial ruso había acudido a el para confesarse. Como el no sabia ruso, y yo en cambio si, le había dado mi dirección. El hombre vino a verme al día siguiente. El amaba a Dios, aunque nunca había visto una Biblia, ni jamás había asistido a ningún servicio religioso (pues existen muy pocas iglesias en Rusia). No tenía la menor instrucción religiosa, pero amaba a Dios a pesar de no tener ni el más elemental conocimiento de El.
 Comencé a leerle el Sermón de la Montaña y las parábolas de Jesús. Después de escucharlas, en un arranque de alegría se puso a danzar por todo el cuarto, exclamando: “¡Que maravillosa belleza! ¡Como pude vivir sin saber nada de este Cristo!” fue la primera vez que vi a alguien tan cautivado por la persona de Cristo.
 Fue entonces que cometí un error. Le leí acerca de la pasión y crucifixión de Jesús, sin haberlo preparado para ello. El no la esperaba, pues cuando escucho como Cristo fue abofeteado, como fue crucificado y al fin murió, cayo en un sillón y comenzó a llorar amargamente. ¡Había creído en un Salador y ahora su Salvador estaba muerto!
 Al observarle me sentí avergonzado de llamarme cristiano y pastor, de ser un maestro para los demás y, sin embargo, jamás haber compartido los sufrimientos de Cristo en la forma que este oficial ruso ahora los compartía. Mirándole, me pareció volver a ver a Maria Magdalena llorando al pie de la cruz; llorando fielmente aun cuando Jesús yacía en la tumba.
 Luego le leí la historia de la resurrección. El no sabía que su Salvador había resucitado de la tumba. Cuando escucho estas maravillosas nuevas, se golpeo las rodillas profiriendo una palabra bastante grosera, aunque en ese momento la considere aceptable, y aun quizás “sana”. Era su cruda manera de expresarse. Nuevamente se regocijaba, gritando de alegría: “¡El vive! ¡El vive!”, y danzaba, dominado por la felicidad.
 “Oremos”, le dije, pero el no sabia orar, a nuestra manera por lo menos. Cayo de rodillas junto a mi, y las palabras que brotaron de sus labios fueron: “¡Oh Dios, que magnifico eres!. Si Tú fueras yo y yo fuese tú, nunca te habría perdonado Tus pecados. ¡Eres en realidad magnifico y yo te amo de todo corazón!”
 Pienso que todos los àngeles en el cielo se detuvieron en cielo para escuchar esta sublime oración de un oficial ruso. ¡El hombre había sido ganado para Cristo!
 En un negocio encontré a un capitán ruso con una dama que era también oficial del ejercito; compraban una gran cantidad de cosas, pero tenían dificultades para hacerse entender con el vendedor, ya que el no entendía ruso. Me ofrecí para actuar de intérprete para ellos, y trabamos amistad. Los invite a casa par almorzar, y antes de comenzar a comer les dije: “Uds. están en una casa cristiana y nosotros tenemos por costumbre orar”. Ore en ruso. Entonces dejaron los cubiertos sobre la mesa y perdieron el interes en la comida. Comenzaron a hacer pregunta tras pregunta acerca de Dios, de Jesucristo y la Biblia. Ellos no sabían nada.
 No fue fácil hablarles. Les narre la parábola de un hombre que tenia cien ovejas y perdió una; pero no me entendieron, porque me preguntaron: “¿Cómo es posible que tenga cien ovejas y que no se las haya quitado la granja colectiva comunista?” Entonces les dije que Jesús es un rey. A esto me contestaron: “Todos los reyes han sido hombres malos que tiranizaban a su pueblo, y Jesús por lo tanto tiene que haber sido un tirano también”. Cuando les narre la parábola de los obreros de la viña, ellos dijeron: “Bueno, esos hombres hicieron muy bien en rebelarse contra el propietario de la viña. La viña tiene que pertenecer a la granja colectiva”. Todo era nuevo para ellos. Al relatarles el nacimiento de Jesús, sus preguntas podrían parecer, en labios de un occidental, una blasfemia: “¿Era Maria la esposa de Dios?” Fue entonces que comprendí, al discutir con ellos y muchos otros, que para predicarles el Evangelio a los rusos, después de tantos años de comunismo, tendríamos que usar un idioma totalmente nuevo.
 Los misioneros que fueron a África Central tuvieron dificultades para traducir las palabras del profeta Isaías: “Si tus pecados fueron rojos como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”. Nadie, en esa parte de África Central, había visto la nieve. Ni siquiera existía la palabra “nieve”. Por lo tanto tuvieron que traducir: “Tus pecados serán blancos como la pulpa del coco”.
 Así también tuvimos que traducir el Evangelio al lenguaje marxista para hacerlo comprensible a ellos. Era algo que no podíamos hacer solos, mas el Espíritu Santo lo hizo a través nuestro.
 En ese mismo día se convirtieron el capitán y el oficial. Después, ellos nos ayudaron mucho en nuestro ministerio clandestino con los rusos.
 Imprimimos y distribuimos en forma secreta muchos miles de Evangelios y otra literatura cristiana entre los rusos. A través de los soldados rusos convertidos pudimos introducir de contrabando muchas Biblias y porciones bíblicas en Rusia.
 Usamos otra técnica para hacer llegar copias de la palabra de Dios a las manos de los rusos. Los soldados rusos habían estado peleando varios años, y muchos de ellos tenían en su patria hijos que no habían visto en todo ese tiempo (Los rusos tienen un gran cariño por los niños). Mi hijo Mihai y otros pequeños, menores de diez años, iban a las calles y parques llevando con ellos muchas Biblias y Evangelios y otra literatura en los bolsillos. Los soldados rusos los acariciaban en la cabeza y les hablaban cariñosamente, pensando en sus propios hijos que no habían visto por tantos años. Luego les daban chocolates y dulces a los niños, quienes, a su vez, les daban a cambio: Biblias y Evangelios, que eran aceptados gustosamente. A menudo, lo que era peligroso para nosotros hacer abiertamente, podía ser hecho por nuestros hijos sin ningún riesgo. Eran nuestros “pequeños misioneros” para los rusos. Los resultados fueron excelentes. Muchos soldados rusos recibieron de este modo el Evangelio, que de otra manera no hubiéramos podido darles.

jueves, 12 de abril de 2018

76-79 RECORDACION FLORIDA- FUENTES Y GUZMAN

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

después del parto toman de ello una buena cantidad en poción, con que facilitan la purgación y se provocan á copioso sudor; y á las bestias atorzonadas las sana y remedia por ayuda con instantáneo efecto. Proponemos también su estampa á la consideración de los curiosos, con otras especies de chile.
Dibujo de Fuentes y Guzmán, que figura en el manuscrito de la RECORDACION FLORIDA
Mas de este género hay otras especies que fuera proligídad el referirías, y solo nos detendremos á decir del pequeñito que llaman chíltepet, que quiere décir chíle de piedra, por que nace y se cría entre ellas, que el que le comiere con frecuencia será preservado del veneno, más no por eso dejará de sentir algún perjuicio en el hígado, ocasionado de la actividad de esta especie.
CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, en relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.
MARGINALES,—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y
- imagen milagrosa de nuestra Señora, — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada, — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chíapa, y cual es el que le da príncípío, — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITIÁN, — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro,

Habíamos prometido señír á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen a la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que estendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada estiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hacia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Ta1bín,, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios, más adornados, y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en veneración de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos lo que sucede ahora acerca de sus milagros; pero en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro ó título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filial lo sujetamos á los decretos y determinaciones de" la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respaldo, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del templo, las de las, velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene decentísimo y aseado, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas, y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesia halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián, que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la extinguida en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera s'tuado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en extremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumideros; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso, asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses, que por lo peligroso del
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terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas angostas portezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto dee ochocientos habitadores, Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas; su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes cosechas de maíz, frizoles, habas, mucho chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que va y viene la vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas de ganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que -sacan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos,
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chiantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco leguas de distancia de la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de terreno f'rme, que solo se corta en dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradílla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubi'lá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de Goathemala; y lo restante del camino hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco millas, Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habitadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se sitúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte

jueves, 12 de abril de 2018

76-79 RECORDACION FLORIDA- FUENTES Y GUZMAN

 RECORDACION FLORIDA
   Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.
Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

después del parto toman de ello una buena cantidad en poción, con que facilitan la purgación y se provocan á copioso sudor; y á las bestias atorzonadas las sana y remedia por ayuda con instantáneo efecto. Proponemos también su estampa á la consideración de los curiosos, con otras especies de chile.
Dibujo de Fuentes y Guzmán, que figura en el manuscrito de la RECORDACION FLORIDA
Mas de este género hay otras especies que fuera proligídad el referirías, y solo nos detendremos á decir del pequeñito que llaman chíltepet, que quiere décir chíle de piedra, por que nace y se cría entre ellas, que el que le comiere con frecuencia será preservado del veneno, más no por eso dejará de sentir algún perjuicio en el hígado, ocasionado de la actividad de esta especie.
CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, en relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.
MARGINALES,—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y
- imagen milagrosa de nuestra Señora, — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada, — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chíapa, y cual es el que le da príncípío, — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITIÁN, — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro,

Habíamos prometido señír á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen a la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que estendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada estiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hacia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Ta1bín,, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios, más adornados, y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en veneración de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos lo que sucede ahora acerca de sus milagros; pero en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro ó título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filial lo sujetamos á los decretos y determinaciones de" la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respaldo, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del templo, las de las, velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene decentísimo y aseado, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas, y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesia halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián, que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la extinguida en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera s'tuado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en extremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumideros; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso, asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses, que por lo peligroso del
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terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas angostas portezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto dee ochocientos habitadores, Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas; su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes cosechas de maíz, frizoles, habas, mucho chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que va y viene la vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas de ganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que -sacan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos,
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chiantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco leguas de distancia de la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de terreno f'rme, que solo se corta en dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradílla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubi'lá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de Goathemala; y lo restante del camino hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco millas, Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habitadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se sitúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte
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ALGUNOS HISPANOAMERICANOS
DE LA VILLA DE HUEHUETENANGO
(HOY CIUDAD DE HUEHUETENANGO)
GUATEMALA
AMERICA CENTRAL
AÑO DE 1872
ALGUNOS   623
624
DOMINGO MOLINA PEREZ
MARCELO ALBARADO MENDES
MARGARITA CALDERON AVILA HIJA DE CASIMIRO CALDERON Y DE JOSEFA AVILA- ¿Malacatan ? MADRINA MARIA MORALES
ALEJANDRO ALVARADO MAZARIEGOS HIJO DE NOLVERTO ALVARADO Y DE  MARIA DEL PILAR MAZARIEGOS,¿Malacatan? PADRINO, JUAN EULOGIO BARRIOS
625
EUSEBIO ,LOPEZ HIJO DE FERNANDA LOPEZ, PADRINO PABLO OLIVEROS, AL MARGEN-LADINO-CHIANTLA
CASIMIRO ANTONIO MOLINA RECINOS MOLINA HIJO DE TEODOSIO RECINOS Y DE BUENAVENTURA -Madrina DOÑA SALOME ARGUETA
SIBILIANA CARDONA
626
FRANCISCA CASTILLO BARRIOS
JOSE AGAPITO LOPEZ CASTILLO
MARIANA DE JESUS RECINOS, MADRINA DOÑA MERCEDES MONT
ANDRES LOPEZ VILLATORO HIJO DE DAVID LOPEZ Y DE JUANA ROSA VILLATORO
MADRINA MANUELA LOPEZ DE ALVARADO
RUPERTO GUTIERRREZ
627



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